Llegó la hora de abandonar a Néstor Kirchner
El peronismo finalmente entendió que la estrategia de confrontación del ex presidente es una camino hacia la nada. Llegó la hora que la Presidenta asuma en plenitud el cargo para el que la votaron y convoque al diálogo. Que tome el ejemplo de la gente se impuso a las patotas oficiales y ganó la calle.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 17/06/08, 00:32
Cristina Kirchner tiene una oportunidad de enderezar su gobierno. No es sencillo y seguramente tendrá un costo político y hasta emocional. Pero es la única salida: Debe romper públicamente con la estrategia de confrontación de Néstor Kirchner.
Sólo un necio o un vivo que está haciendo mucho dinero con el gobierno, puede afirmar que detrás de la escalada de Kirchner los aguarda el éxito final.
El sábado Kirchner en persona dirigió el operativo de intimidación de la gente que había salido a protestar a las calles por la represión en Gualeguaychú. Hasta le envió un avión privado a Luis D´Elía que estaba en Rosario para que se ponga al frente de sus piqueteros y “despeje” la Plaza de Mayo.
Fue él quien ordenó a Julio de Vido, Juan Carlos Mazzón, Guillermo Moreno y Ricardo Jaime, que movilizaran a la plaza. Pero si alguien tenía dudas, estas se despejaron cuando lo vieron descender de su lujoso Audi negro para dar una vuelta por la plaza, como si fuera Napoleón inspeccionado las tropas.
Muy bien. Esa operación de intimidación, con palos y campeones de kickboxing alquilados, fracasó. La gente volvió a la calle este lunes y fue tanta y en tantos lugares que ya no alcanzaron las patotas.
La Quinta de Olivos fue el símbolo de la resistencia a la prepotencia del poder. Allí en la noche del lunes fueron miles los que se acercaron pese a que apenas 48 horas antes habían sido víctimas de los palos oficiales.
Rebelión en la granja
Como siempre sucede, las horas críticas sirven para aclarar las conciencias, hasta ese momento adormecidas por el confort del poder, que suele soñarse eterno.
Julio Cobos, Hugo Moyano, Juan Schiaretti, Carlos Reutemann, Jorge Busti, Juan Carlos Romero, Eduardo Duhalde, no son precisamente integrantes de la Coalición Cívica de Lilita Carrió.
Sin embargo, encabezan un pelotón- al que se habría sumado Daniel Scioli- que por estas horas dijo basta. Es muy posible que Néstor Kirchner tenga que guardarse en el bolsillo las ganas de hacer este miércoles un acto en la Plaza de Mayo para insultar al campo y a todos los “opositores”.
El primero en anunciar públicamente que no será parte de la nueva coreografía guerrera que imaginaba Néstor Kirchner, fue el chubutense Mario das Neves. El gobierno empezó así a perder lo poco que le quedaba de sustentación política. En la sociedad ya había perdido cuando apostó a una contradicción que nadie quiere.
El cacerolazo político que los gobernadores comenzaron a tañir en la noche del lunes, no es un golpe de Estado. Es apenas el grito final antes de una colisión que se intuye inevitable. Al menos claro, que la Presidenta tenga el coraje de retomar el volante, que de manera muy poco republicana, y caballeresca, su marido le arrebató en la noche que imaginó que iba a protagonizar una epopeya revolucionaria que le llegó tarde y desacompasada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



















No hay comentarios:
Publicar un comentario