Horas cruciales para la República
Por Humberto Bonanata
La “convocatoria del miedo” formulada por el ex presidente en decadencia a la “Plaza de la Confrontación” pasado mañana, a la misma hora de la “Marcha Federal” del campo y la ciudadanía en el Monumento a los Españoles, demuestra a las claras cómo la mitomanía puede convertirse en los próximos tiempos en el único programa de gobierno de su delegada presidencial. Todos creíamos saber quién era Kirchner. Documentales como “El amo del feudo” (Serás lo que has sido) de Marcelo López Masía historiaban en hechos concretos la paranoia del ex presidente constitucional, hoy de facto.
Pero ver a un hombre, supuestamente de Estado, bañado en el resentimiento y el odio, ordenando votar a su sucesora para continuar manejando los hilos del poder y la mayor corruptela en 25 años de reinstauración democrática sin respuesta alguna de la ciudadanía inerte nos marcaba la decadencia social en la que todos tenemos parte de culpa.
Esto tiene relación con el preocupante relato de un senador radical pampeano que pudo escuchar el viernes en una confitería cercana al Congreso de la Nación. Cercano a él, sin reconocerlo, se había instalado una mesa de adolescentes “jóvenes K” que eran adoctrinados en su odio social (ricos contra pobres; blancos contra negros; oligarquía contra pueblo) por un avezado miembro de “La Kámpora” que no superaba los veinte años.
La preocupación que manifestara el legislador era sobre el futuro de nuestra juventud cuando sea “clase dirigente”. “Si estos pibes engendran ese resentimiento visceral –típico de los Kirchner- nos esperan hora de enfrentamiento entre argentinos”, concluía el senador nacional Juan Carlos Marino.
Y si la conducción política se basa en la confrontación inmediata y continua para cubrir espacios de poder como puestos de lucha combativa, la Argentina continuará retrocediendo frente a las naciones civilizadas, tan cercanas en nuestra geografía en nombre de la mentira “nacional y popular” dramáticamente setentista.
Hasta el dictador petrolero en decadencia de Hugo Chávez debió bañarse en democracia y confraternizar con Álvaro Uribe sobre acuerdos bilaterales de sus dos países. Hasta Chávez despierta hacia la razonabilidad antes que a la derrota suicida.
Salvo los Kirchner que redoblan sus apuestas como Hitler en su bunker final a metros de las tropas rusas. Salvo los Kirchner que propugnan el enfrentamiento y divisionismo constante de nuestra sociedad ante calamidades superiores a la Resolución 125.
El carcinoma inflacionario, el estancamiento de la economía, la caída en las inversiones genuinas; los subsidios cruzados distorsionantes de la realidad económica, la división de la C.G.T. que implica la división del peronismo y, lo que es peor, el cansancio social de sus votantes del 28 de octubre de 2007, los llevarán en su bipolaridad a enfrentar a sus militantes rentados frente a una mayoría pacífica –ya no silenciosa y contemplativa- y cada vez más activa en sus autoconvocatorias callejeras, a defender sus derechos sin miedo a la prepotencia de la barbarie.
Los cinco kilómetros que nos separarán en las marchas de pasado mañana son el síntoma visceral del legado del kirchnerato. Claro que “el dividir para gobernar” ya poco les sirve.
La gente ya los conoce y la pérdida de confianza es el paso previo a la pérdida del poder.
El confiscatorio e inconstitucional proyecto con media sanción de diputados que tratará el Senado el miércoles 16, además de ello es tramposo.
El descubrimiento del Senador Ernesto Sanz sobre las diferencias entre las cláusulas F.O.B. (Free on board) y F.A.S. (Free at ship) al ejecutar las primera para las retenciones y la segunda para las supuestas compensaciones que sólo durarán hasta el 31 de octubre, le confisca lisa y llanamente al productor el 50% de lo que el Estado les debe devolver –tarde, mal y nunca- a través del O.N.C.C.A. , el nuevo I.A.P.I. kirchnerista. Con esta fórmula el Estado les roba a los productores 1.300 millones de pesos.
Si la media sanción de diputados es aprobada por la mayoría oficialista en el Senado, un cúmulo de demandas por inconstitucionalidad de la ley a partir de los ocho días de su publicación en el Boletín Oficial, comenzarán a llover sobre nuestros bolsillos, los sostenedores de la “caja rosada”. El “corralito” de Cavallo será una histórica molécula de la exacción.
Todavía están a tiempo los senadores para no incurrir en el delito de “infames traidores a la Patria” como ya han caído los 129 diputados oficialistas el sábado pasado.
Sólo falta esperar que les caduque la “impunidad” parlamentaria.
Y así encontrarán el martes 15 de julio a las 15.00 horas al pueblo dividido, como lo quieren y fomentan.
Lamentablemente la acepción “pueblo” ya nos excede.
Ya somos dos bandos en pugna por la democracia, la libertad y la República que soño Alberdi.
Sabemos de qué lado estamos.
Humberto Bonanata
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



















No hay comentarios:
Publicar un comentario