miércoles, 15 de octubre de 2008

KAVILACIONES

¡¡Peligro explosivo!! Los Kirchner están cavilando...

Los empresarios tienen todos sus planes de inversión congelados y la cadena de pagos ha pasado de 90 días a casi 150 días, crecen los cheques sin fondos y los pedidos de concursos, explicó el autor en su editorial de su programa "Sin Saco y Sin Corbata", por radio América. También: "Hace poco más de dos meses la Argentina levantó las trabas para el ingreso de capitales golondrina. Fue un fracaso. No entraron más de US$ 270 millones. Después se anunció la recompra de bonos de deuda. Fue otro fracaso. ¿Por qué se analizan ahora medidas para repatriar capitales y la recompra de deuda que fracasaron hace menos de un mes?".

POR CLAUDIO M. CHIARUTTINI | 13/10/2008 | 11:01


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). Mientras algunos consideran que murió el capitalismo, lo único cierto es que se concentra cada vez más la riqueza. Al mismo tiempo que el progresismo festeja la desaparición del neoliberalismo, el mundo se queda sin ideología dominante.

En tanto unos festejan la decadencia final de los Estados Unidos, algunos recuerdan que luego de la crisis del '30 vino la 2da. Guerra Mundial.

Sin duda son épocas históricas.

Sin dudas son épocas de incertidumbre.

Sin duda es necesario tener señales claras y firmes del futuro para saber dónde estamos parados.

Y ¿qué hace el gobierno argentino en medio de una crisis de proporciones catastrófica? La respuesta seria y final es una sola: ¡¡¡Nada, y lo peor es que mandan señales contradictorias que confirman que no entienden lo que pasa a nivel mundial!!!

Mientras que el presidente del Banco Central, Martín Redrado, aseguró durante un año que el país estaba fuerte para resistir la crisis internacional, ahora asegura que no estamos preparados para una devaluación brusca.

A decir verdad, fue el primero que cambió de opinión.

Mientras la Casa Rosada sostiene que estamos blindados contra la crisis, en una semana, el Banco Central tuvo que vender casi US$ 1.160 millones en el mercado físico e hizo contratos a futuro por casi US$ 1.300 millones más, lo que confirma que la realidad le marca los tiempos al gobierno y al BCRA.

Mientras se asegura que no se devaluará, el peso perdió 10% de su valor en poco más de 1 mes, lo que genera que la Unión Industrial Argentina reclame medidas proteccionistas porque, ahora, devaluar no sirve para ser competitivos y se teme una invasión de productos del país.

Mientras que los bonos argentinos rinden hasta 45% anual, en dólares, nadie los compra y el gobierno se financia a través de la ANSeS, a la que ya le sacaron casi $ 6.400 millones en forma silenciosa.

Mientras Néstor Kirchner asegura que el país está fuerte para resistir el embate,

> la Comisión de Valores analiza cómo harán para pagar sus deudas las empresas que tienen Obligaciones Negociables con cerca de US$ 700 millones y

> el Banco Mundial, a través del CIADI, reclama a la Argentina que pague un fallo judicial contra Enron por sólo US$ 106,2 millones.

Se necesitó estar en medio de la semana más negra para los mercados internacionales desde el crac de 1929, que el Merval, el Bovespa y el Dow Jones cayeran casi 20% y que el riesgo país rozara los 1.400 puntos para que Cristina Fernández de Kirchner reconociera –casi con timidez- que la Argentina recibirá parte del impacto de la crisis internacional.

La virtual contradicción entre Néstor y Cristina Kirchner desconcierta.

Para el ex Presidente estamos fuertes, pero para su heredera, sufriremos la crisis. ¿Cuál es la verdadera posición del gobierno argentino? Este es el problema del famoso doble comando que muchos hemos advertido por su peligrosidad. ¿Nos preparamos para una crisis o nos creemos aislados del mundo y modelo a imitar por el planeta?

Decir un día que pagaremos al Club de París, decir al otro día que se pagara de a poco, decir el 3er. día que se postergaría el pago hasta terminar la crisis, no deja en claro cuál es la verdadera posición de la Argentina ante un mercado que desconfía de todos los que no son fuertes, coherentes y conservadores.

En la semana se lanzó la idea de votar en el Congreso a favor de un blanqueo de capitales. Luego se dijo que no servía para nada, que en estas condiciones nadie traería su plata a la Argentina.

El viernes, se aseguraba que el tema estaba de nuevo en estudio.

Al final, ¿blanqueamos o no capitales?

La indecisión es el mayor error de una estrategia para generar confianza y el gobierno no deja de cometer uno solo de esos potenciales errores una y otra vez.

Cuando cerraba la semana, comenzó a circular el rumor de que el gobierno lanzaría una recompra coordinada de deuda para aliviar vencimientos de 2009. Esa noticia fue anunciada y negada en otras 2 oportunidades.

Luego, nos dicen que se reabre el canje de deuda y, ahora, que se desempolvó la idea de recomprarla.

¿Alguien tiene en claro que hará la Argentina?

Hace poco más de 2 meses, la Argentina levantó las trabas para el ingreso de capitales golondrina. Fue un fracaso. No entraron más de US$ 270 millones.

Después se anunció la recompra de bonos de deuda. Fue otro fracaso. ¿Por qué se analizan ahora medidas para repatriar capitales y la recompra de deuda que fracasaron hace menos de un mes?

Desde el 25 de mayo de 2003 nos taladran el oído desde la Casa Rosada hablando en contra del Fondo Monetario Internacional, de sus políticas y decisiones erróneas hacia la Argentina.

Néstor y Cristina Kirchner no han evitado, en cuanto foro internacional se presentaron, criticar al organismo.

Sin embargo, ahora se anuncia que mejoraremos la relación con el FMI con el fin de obtener financiamiento barato para hacer frente a los pagos de deuda del año que viene.

Otra incoherencia.

Uno de los focos de descrédito internacional de la Argentina ha sido la intervención salvaje que ha realizado el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, 'Lassie' al INdEC.

Ahora, el Jefe de Gabinete, Sergio Massa, ha resuelto hacer visitas guiadas al INdEC donde les explican a banqueros y empresarios lo bien que anda el organismo. Es casi una función pública con extras y los extras aplauden con cara triste. ¿Así se recupera la confianza?

La crisis internacional que el gobierno resolvió negar durante casi un año y medio, ahora está causando suspensiones en los dos sectores que fueron motor del crecimiento desde la salida de la convertibilidad:

> la construcción y

> la industria automotriz.

Hoy, los empresarios tienen todos sus planes de inversión congelados y la cadena de pagos ha pasado de 90 días a casi 150 días, al tiempo que crecen los cheques sin fondos y los pedidos de concursos. Eso, en cualquier país del mundo, son signos de recesión.

En la vereda de enfrente, la crisis encuentra a los trabajadores con el poder adquisitivo en baja o estable desde hace casi un año. Sin embargo, la Confederación General del Trabajo, que reclamaba sumas fijas de hasta $ 500 antes de fin de año o reapertura de paritarias hace una semana, ahora habla de preocupación por la recesión y el temor a la pérdida de puestos de trabajo. ¡¡El miedo no es sonso!!

El panorama laboral es negro y en la Casa Rosada saben que un proceso recesivo quita votos y que una caída del poder adquisitivo de los trabajadores también quita votos.

Sin embargo, no hace nada para reactivar industrias, evitar una recesión o ayudar a los sueldos a mantener su poder de compra. Al contrario, en un año donde el superávit fiscal estará en dudas, la sombra de nuevos impuestos crecen en el horizonte y la inflación destroza los salarios.

En la estructura del poder kirchnerista, además de las quejas de los gremialistas, la Casa Rosada tuvo que escuchar los reclamos de dinero de intendentes y gobernadores.

Para evitar una fuga de estructuras políticas, Néstor Kirchner desde Olivos dejó en claro que los intendentes amigos del Gran Buenos Aires tienen aseguradas sus obras y sus partidas presupuestarias, en tanto que a los gobernadores se les hizo saber que los casi $ 11.000 millones necesarios para cubrir unas 4.000 obras públicas prometidas están asegurados y se cumplirán con todas las promesas realizadas.

A las provincias la deuda les consume 50% de sus presupuestos, en tanto que los aumentos que lanza el gobierno en forma compulsiva a empleados públicos, jubilados y maestros no hacen más que consumir el resto. Por eso se está analizando en el Congreso coparticipar el Impuesto al Cheque.

Sin embargo, Néstor Kirchner ignora las inquietudes del interior y sólo piensa en que la Operación Clamor lo convierta en candidato para el 2009.

¿Esta es una medida para frenar la crisis?

De esta forma, las señales del gobierno no generan confianza entre gobernadores e intendentes dado que saben que si al campo le va mal, a la mayoría de ellos no les irá bien en las elecciones del año que viene. Que quede claro, la soja esta hoy por debajo del precio de hace un año, el valor de los commoditties apunta ser el peor desde el 2001 y la sequía y falta de ciertos sembradíos por caída de la rentabilidad hacen que la cosecha de granos de este año pueda ser casi 20% menor que el año pasado. Las economías regionales están en recesión.

Pese a que la Casa Rosada festejó que las movilizaciones del campo a San Pedro y el Congreso fueron un verdadero fracaso (entre las 2 no juntaron 10.000 personas, siendo positivos), el clima político en el interior es negativo para el gobierno y los que adhieran a las figuras de Néstor y Cristina Kirchner, lo que confirma que es malo festejar los males de los otros y no ver los fracasos propios que, en el mediano plazo, se pueden convertir en catástrofes.

Durante toda la semana del paro del campo, el gobierno se la pasó tomándole el pelo a los productores agropecuarios. Se hizo subir la leche casi 10% y se prometió un gran paquete de medidas que nunca llegó. Al final, sólo hubo más anuncios de préstamos políticos y se promocionó hasta el hartazgo la idea que con retenciones móviles, el sector recibiría US$ 500 millones de más, una posición necia donde el gobierno tiene más para perder que para ganar.

Hoy, mientras en el mundo se analiza si es necesario crear un nuevo Bretton Woods que reformule el sistema financiero internacional, recree el Fondo Monetario Internacional y cambie las metas del Banco Mundial, en la Argentina la clase política ya comienza a murmurar pidiendo por medidas serias, concretas, contundentes para evitar el impacto de la crisis internacional. En el fondo, están esperando saber si Cristina Fernández de Kirchner tiene un Plan B preparado.

A nivel regional, Inácio Lula da Silva está preocupado por la crisis que vive Brasil, pero está más preocupado por el impacto que tendrá la recesión brasileña y la devauación del real en la región.

Que quede claro: Brasil no quiere que su rol de liderazgo regional se pierda por una crisis de la que no es culpable y menos tener que lidiar con una Argentina que pueda declararse en default en el corto plazo, no porque le interesen los Kirchner, sino por que frenaría la rápida recuperación de Brasil.

Mientras la Argentina pierde competitividad en los mercados mundiales de comercio, como anunció el Foro Económico Mundial, el temor a un tsunami brasileño tiene sin dormir a la industria que advierte sobre menos exportaciones y una avalancha importadora.

Sin embargo, por ahora, el gobierno parece no entender que con subir el dólar 20 centavos no se evita una profunda recesión.

Al mismo tiempo que Cristina Fernández de Kirchner chicanea al sector agropecuario reclamándole un patriotismo que no parecen tener los funcionarios públicos, parece olvidar que el motor de salida de la crisis internacional fue el campo y que si tenemos otra crisis por delante, volverá a ser el campo el encargado de sacarnos del pantano.

Mientras Néstor y Cristina descansan en El Calafate, el mundo bancario y financiero espera que la crisis pase a ser una dolorosa anécdota.

A nivel local, el feriado del lunes nos permitirá ver la crisis desde lejos y rezando para que no nos caiga sobre la cabeza. En este marco, la única buena noticia de la semana fue que la Justicia consideró que las multas que el Secretario de Comercio Interior, Guillermo 'Lassie' Moreno, le había colocado a la petrolera Shell eran ilegales.

Es un alivio. Pese a que el mundo se caiga a pedazos y que la sombra de la recesión nos cubra es buena noticia que el matrimonio Kirchner encuentre una barrera más para sus atropellos, para sus improvisaciones, para sus arbitrariedades.

Algo es algo, mientras tanto seguimos esperando no necesitar el Plan B que el gobierno no tiene preparado.

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