jueves, 13 de noviembre de 2008

DE UN PERUANO

Argentina, nación demente

La designación de Maradona, un semianalfabeto drogadicto, como el nuevo entrenador de la selección argentina es una magnífica alegoría erasmiana de la locura, de la eterna compulsión por hacer las cosas mal que impera en aquel país, tan dado a desafiar la lógica y a negarse a ser la Australia o el Canadá que hace rato debería ser. Por eso no debe sorprender que ahora Bonnie Clyde Kirchner se roben el dinero de los aportantes de las AFP con todo el descaro del mundo. Bueno, qué se puede esperar de un país que le buscó la guerra a una potencia como Inglaterra -algo tan estúpido y suicida como salir y buscarle la bronca a Tyson- por un par de islotes inhóspitos o que aún idolatra a un desastre como Perón... De una nación hermana que le vende armas a Ecuador en plena guerra siendo garante del Protocolo de Río de Janeiro o cuyos mandatarios no se dignan a visitarnos tras el sismo de Ica (hasta Evo y ministros chilenos y venezolanos vinieron a pesar de estar gélidas nuestras relaciones con esos países). Dicen que la caída del Imperio Romano se dio en gran parte porque la élite comía en platos de plomo, metal que produce locura y retraso mental, lo que se reflejó en muchos emperadores (Calígula, Nerón, Caracalla, Heliogábalo, Cómodo). Me imagino que las cañerías de Buenos Aires deben ser de plomo... ¡Maradona entrenador! Lo que faltaba... ¿Qué sigue? ¿Moria Casán o Susana Giménez de presidentas? ¡Ay, Cretinoamérica! ¡Qué barrio tan lleno de fumones!

- Parece que Obama barre. Si bien temo que se ponga muy caviarón en las relaciones internacionales, y así no le haga el menor caso a Latinoamérica, como es la costumbre de su partido, o frene el Plan Colombia y el TLC con nuestro vecino por presiones de las nefastas ONG, o sea muy contemporizador con Chávez, me tranquiliza ver junto a él gente cuerda en lo económico, como Paul Volcker, Robert Rubin y Larry Summers. Me preocupa también algo el posible predominio demócrata al controlar tanto el Ejecutivo como el Congreso (porque los demócratas suelen ser populistoides y demagogos), pero a esperar nomás que sea otro Clinton y no un tonto inepto como Carter, que fue tan malo como este Bush II dentro de su estilo. Ahora, que muchos no crean que porque es negro (en realidad, mulato) automáticamente será una paloma en relaciones internacionales. Como bien me comentó una vez un colega árabe, Colin Powell (¡qué tal tronchado! De bushista a obamista... ¡A lo Anel Townsend!) y Condoleezza Rice son negros y vaya cuánto palo metieron en el mundo.

- ¡Qué tal especulación hubo con el petróleo! No cesa de caer porque los especuladores están vendiendo posiciones en busca de liquidez. Una tremenda burbuja que se va a llevar a varios petroadictos como Chávez a la porra. Ya que de una vez baje la gasolina en Lima.

- Pakistán, otro país que quiebra y llama al resucitado FMI tras Hungría, Islandia y Ucrania. ¿Quién sigue? Se apuesta por Turquía y Rumanía. Aquí los surcoreanos están asustadísimos con el trauma de la crisis financiera de 1998 -donde la gente arruinada se tiraba de los edificios- y que hizo puré a sus bancos y a monstruos manufactureros como las automotrices Daewoo (comprada por GM) o Kia (adquirida por su rival Hyundai). ¡La cosa está que quema!

Yehude, ¿qué vas a hacer, chico inexperto de Lambayeque, frente a este tsunami? ¿Estarás a la altura de las circunstancias?

Aldo Mariátegui

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