Sucesión de desaciertos
Son tan grandes la soberbia, ineptitud y prepotencia de nuestro gobierno que superan largamente nuestra capacidad de asombro. Desde la asunción de Néstor Kirchner hasta nuestros días, una interminable sucesión de desaciertos y errores de conducción política nos conduce, irremediablemente, al fracaso como país.
Si analizamos atentamente todo lo ocurrido en ese lapso, el resultado se puede condensar en la supina ignorancia de la Constitución, por la cual juraron. Ninguna de las instituciones que reglan nuestro diario devenir ha hecho honor a sus principios rectores. La manifiesta y caprichosa arbitrariedad ególatra con que se manejan nuestros máximos dirigentes y su séquito de obsecuentes seguidores han provocado tantos rechazos en la sociedad pensante, que, lamentablemente, cerca estamos de un mal final.
Mientras la justicia permanezca ciega, sorda y muda, mientras no se cumpla a rajatabla la Constitución y mientras la impunidad más absoluta reine entre los máximos responsables, la Patria está perdida.
Los exhorto a que se vayan. Ya han hecho mucho daño. La reconstrucció n será difícil, pero hay suficiente fuerza en los argentinos de bien para lograrlo.
José Lavori
Buenos Aires
lunes, 10 de noviembre de 2008
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