jueves, 6 de noviembre de 2008

LA CARNADA

Un viejo proverbio, creo que de Lao Tse, decía más ó menos asi: Antes de planear una venganza, piensa en cavar dos tumbas.Todo esbozo, como el que he de relatarles a continuación, tiene sus riesgos, sus matices, su propia fisonomía, sus debilidades y por ende, su talón de Aquiles.El nuestro seguramente reunirá todos esos preceptos y más también, pero al menos es éso: Un Plan.En todo evento de estas características, lo que se debe medir, antes que cualquier otra cosa, es la magnitud del enemigo.Con que fuerzas cuenta.Que arietes se pueden introducir en sus defensas. Cómo se comportará frente a la acción psicológica y muchas otras que no se me ocurren de momento.Pero hay algo indeleble en todo intento de procurar el derrumbe del oponente: Delinear su silueta, su estructura, su masa crítica.Esa geografía corporal, terminará por indicarnos su fisonomía. Su personalidad.Y todas ellas nos indicarán finalmente su verdadera identidad.Hasta hoy, como a la mayoría de Ustedes, me gobernaba la idea, de despotricar contra esta Kretina que además es marrana como su cónyuge.Ese costado visceral antisemita que todos los cristianos -pecadores ó no- llevamos dentromuchas veces anima.Porque es un denominador común.Pero indagándo un poco dentro de mí, advierto que es más fácil apostrofar a quienes sindicamos como nuestros verdaderos némesis, ya que nos acomoda.Lo suficiente al menos, para utilizar la epigrafía, como una suerte de vertedero de nuestros propios fracasos y desvelos.Los K son el enemigo.Nadie duda de ello.Pero ¿en que órden debemos ubicarlos?¿En el primero?Creo que no.Y constituiría un severo yerro insistir en ello.Porque cuando el objetivo que se intenta alcanzar, es de segunda línea, mucho me temo que se pierde inveteradamente el factor sorpresa, hacia otro que se ubica por delante del, digamos señuelo.Los K y el resto de los pandilleros del oficialismo, no son ni por mucho, algo más que un simple cebo.El titánico enemigo que se ubica como un cíclope detrás de estos palurdos sureños es uno de los siete pecados capitales: La Pereza.Conocida en el argot porteño desde antaño como La Fiaca.Esa incuria y no otra, por más que la tratemos de ubicar con la ayuda de un microscopio, es la causa de todas nuestras desventuras.Los K se mantienen en el poder tan sólo, merced a la ociosidad de toda una Sociedad que claudica cada mañana.Si al despertarnos, conectamos la pantalla del televisor y se nos aparece la versión morocha de esta vestal de barrio, ¿hipotizamos acaso algún hemético que nos ponga a salvo de sus devaneos?.No, apenas atinamos a cambiar el dial hasta que su imágen se desvanece.Ésa y ninguna otra es la respuesta de una comunidad que se mantiene inconexa, como la de esta bendita Argentina.Los Argentinos carecemos, todos, de una capacidad de respuesta.Intentaré indicarlo desde el absurdo ó como nos lo enseña el budismo zen, desde los contrapuestos.Alto Bajo, Gordo Flaco, Jóven Viejo, Honesto Deshonesto.Analicemos juntos, esta última regla respecto de la honestidad ó la ausencia de ella.Lo que me conduce a una pregunta inexorable: ¿Quien es más ruín? ¿El que desfalca ó el que encubre la estafa?.Según me lo enseñaron en la Universidad, allá lejos y hace tiempo, el Derecho Penal, tipifica ambas conductas como punibles.El distingo sólo estriba en la calificación, reservándo para la primera la calidad de activa y a la segunda la de pasiva.Bien, el Pueblo Argentino no es la víctima de los K.Es su cómplice.Tiene perfecta razón de estos desmanes kirchneristas.Conoce sobradamente que no existen diferencias sustanciales, en esta partidocracia parasitaria desde que los Militares nos otorgaron, a fuer de un fracaso tras otro esta "Democracia Virtual".En resumidas cuentas, no aguardemos a que la mayoría de nuestros Compatriotas nos acompañen masivamente en ninguna gesta heroica.Al menos soy de los más escépticos en ese tópico.Y creo no equivocarme demasiado, en un juicio tan severo sobre mi prójimo, porque de estarlo, éstos K ya habrían abandonado hace mucho, este plano terrenal.Yendo a lo prometido, les develaremos nuestro proyecto.Casa uno de quienes nos embarcamos en esta ¿patriada? nos hemos propuesto finalidades específicas.Elegiremos nuestros blancos y actuaremos en consecuencia.Trataremos así de motivarlos a Ustedes y al resto de nuestros semejantes con el ejemplo y con algo más, la ausencia de retroceso.Si contamos con algo de éxito, la historia nos recordará.De lo contrario, no trascenderemos más allá de los límites en las crónicas policiales, ó algo peor, pasaremos inadvertidos.A cada uno de Ustedes, les recomendamos algo idéntico.Procuren armar un grupo que no exceda una decena de personas.Practiquen alguna suerte de juramentación, por si sucede lo inesperado.Y tomen revancha.Entiendan que estas asociaciones no se reclutan por este medio.Al hacerlo, si se deciden por esta modalidad, mediten que esa acción es únicamente un acto de Justicia por propia mano.Que será una especie de homenaje a todos los caídos -léase- Militares, Policías, Gendarmes y Ciudadanos sin nombre que dejaron en la horfandad y el desconsuelo a sus Familias.Porque en definitiva, esa será La Carnada.Cordialmente Lucio Catano (h).-

No hay comentarios: