lunes, 30 de septiembre de 2013

A LAS PIÑAS

El día que se trompearon De Vido y Zannini A PUÑETAZO LIMPIO EN CASA DE GOBIERNO El día que se trompearon De Vido y Zannini Los muchachos perdieron toda compostura y cuando se trata de miles de millones de dólares en importación de combustible, ya nadie respeta territorios y las cosas no se discuten en una mesa de reunión sino en virtuales rings de boxeo de la Casa Rosada. Hace días nomás, el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia Carlos “Chino” Zannini estaba reunido en su despacho con Miguel Galuccio, el presidente de YPF, un hombre de buenos modales a quien se reconoce por su cordialidad y buena predisposición al diálogo. Galuccio trabajó muchos años en Londres donde adoptó la flema inglesa y abandonó la presidencia de la firma IPM cuando Cristina Fernández lo convocó para dirigir los destinos de la petrolera estatal. El hombre, seguro, nunca imaginó que iba a estar en el medio de una trifulca de funcionarios en el mismo corazón del gobierno argentino. Lo cierto es que mientras estaban reunidos Galuccio y Zannini llegó hasta la puerta del despacho, bastante exaltado, el Ministro de Planificación, Julio de Vido. En la secretaría privada le dijeron a De Vido que Carlos Zannini estaba reunido con Galuccio, pero De Vido entró igual y encaró al “Chino” a los gritos reprochándole que se metiera en un área que le correspondía al Ministerio de Planificación. Se escucharon insultos fuertes y de pronto voló un golpe por el aire y todo se desmadró. Zannini y De Vido se enfrascaron en una pelea callejera y Galuccio en el medio no atinó a intervenir. Volaron carpetas, sillas y todo lo que había al alcance de la mano sirvió para golpearse. La secretaria de Zannini atinó llamar a la Casa Militar porque no había custodios a mano que pudieran detener el sainete. Insultos por demás y esas cosas que uno conoce cuando dos tipos se enfrentan perdiendo toda la cordura. Lo que de pronto rebalsa el ámbito son las acusaciones que se escuchaban en medio de la tensión máxima. A poco de empezar el escándalo llegó personal de la Casa Militar que separó a los contendientes, que seguían tirándose frases irreproducibles y acusaciones algo graves de un negocio multimillonario (sólo de GNC se importará el año próximo 2400 millones de dólares, un negocio que involucra al ex Ministro y privatizador de Carlos Menem, Roberto Dromi). Hace poco se conocieron detalles de ese flujo de millones y a ciertos funcionarios del gobierno no les gustó saber que Julio De Vido tenía como aliado y proveedor preferencial para esa importación a Roberto Dromi. De eso se hablaba en la Casa Rosada y aunque no sabemos si De Vido se refería a ese tema cuando encaró a Zannini, el episodio quiso guardarse en silencio pero la gente de la Secretaria legal y Técnica igual ya habla del incidente como un grotesco pocas veces visto en área Presidencial. Si estos negocios que involucra dineros públicos se dirimen a puñetazo limpio en vez de transparencia total, no es una señal demasiado alentadora cuando termina en escándalos tipo el club de la pelea.

domingo, 29 de septiembre de 2013

TORTAS

Sin pan y sin tortas (¿o con?) “Cuando estén secas las pilas de todos los timbres que vos apretás, buscando un pecho fraterno para morir apretado” Enrique Santos Discépolo La ridícula participación de nuestra egregia Presidente en la Asamblea General de las Naciones Unidas fue, tal vez, la mayor muestra del profundo estropicio que el kirchnerismo ha cometido en materia de relaciones internacionales, no todas ellas atribuibles a la estupidez y a la ignorancia de nuestro lamentable Canciller, el Twitterman. Ir a Nueva York a rogar que el Parlamento de Irán apruebe el memorándum que tuvo un trámite express, hace ya un año, en su homólogo argentino por orden de doña Cristina, torna aún más inexplicable todo el asunto, que tuvo un enorme costo político interno para el Gobierno. Las razones que los mentideros locales dieron, en su momento, a esa enorme torpeza tampoco permitieron, a la fecha, justificarla: ni la balanza comercial con Irán ha mejorado y, mucho menos, llegaron combustibles para paliar la profunda crisis energética en que la voracidad y la rapiña del matrimonio imperial ha provocado y que, seguramente, tendrá consecuencias gravísimas en el futuro inmediato. Peor aún: el alineamiento de los países del arco chavista con el régimen de Ahmadinejad terminó abruptamente cuando éste perdió el poder y la realpolitik obligó a su sucesor a abrir promisorias negociaciones con Occidente. O sea, Argentina no obtuvo beneficio alguno con la firma del memorándum en cuestión y, por el contrario, quedó del lado de quienes perdieron. La soledad de nuestro país se manifestó, una vez más, en el silencio de Brasil y otros países amigos que, más allá de la habitual retórica diplomática, siguen discutiendo fuertemente las maniáticas posiciones de Patotín Moreno, pero quedó cruelmente expuesta por la casi total ausencia de delegaciones extranjeras durante el prolongado discurso -¡duró 45 minutos, cuando lo permitido es 15!- con el cual la Presidente apabulló al mundo entero. Inclusive España, que tiene similares problemas a Malvinas en Gibraltar, rechazó asociarse a nuestro país en su reclamo. En otro orden de cosas, muchísimo más gravitante por cierto, debo referirme a un tema al que hice a lo largo de varias notas recientes: el inminente robo de más de cuatro mil millones de dólares de las ya exhaustas reservas del Banco Central. Obviamente, estoy hablando de la obligación de pagar, el año próximo, esa enorme suma a los tenedores de los bonos atados al crecimiento del PBI argentino. Como recordará, expliqué claramente que, al falsear el Indec las cifras de ese crecimiento, nacería esta obligación que, incluida en la Ley de Presupuesto 2014, ya ha recibido media sanción en la ex H° Cámara de Diputados y que, seguramente, será sancionada por el ex H° Senado en quince días, conjuntamente con la extensión de la absolutamente justificable emergencia económica. Me permitiré, entonces, volver a formularle una pregunta: si todos los economistas y analistas del mundo, incluidas las universidades de Harvard y Buenos Aires, están convencidos que la Argentina no creció este año, ¿quién puede haber comprado anónimamente esos bonos, salvo quien hubiera podido manipular las cifras? Al cobro los presentarán bancos, que actuarán en nombre de ocultos clientes, pero tenga la más absoluta certeza de que, tras esos velos, se ocultan caras en exceso conocidas. ¿Serán éstas las tortas finales de la década rapiñada? Habría que pensar, e investigar, qué –o cuánto- pueden haber recibido los diputados teóricamente de oposición que contribuyeron, con su esencial voto, a que el Gobierno obtuviera tal regalo para sus bolsillos, por lo demás ya tan llenos y, sobre todo, analizar muy bien quiénes integran cada una de las listas-sábana que nos serán propuestas en menos de un mes, cuáles son sus antecedentes personales, cuán honestos son. No vaya a ser cosa que elijamos, los argentinos, otra vez mal y sigamos convalidando nuestro derrumbe como sociedad y como país. La educación o, mejor, la increíble decadencia que ha sufrido, pese al incremento de la asignación de recursos, sólo superada durante la presidencia de Arturo Illia, ha vuelto a aparecer en los titulares de la semana por los mismos motivos, la toma de colegios por estudiantes que pretenden decidir acerca de cómo debe educárselos. La frutilla de ese trágico postre fue, por supuesto, la invasión de cinco alumnos del otrora glorioso Nacional Buenos Aires a la iglesia de San Ignacio, que intentaron destruir e incendiar después de profanarla; increíblemente, el acto fue justificado por el Ministro del área, el compañero Sileoni. La violencia habitual, incrementada al punto de poner en riesgo la vida del candidato a diputado que encarna el fin de ciclo presidencial y matrimonial, volvió por sus fueros hace ya una semana; la forma en que reaccionaron los naturales responsables de la seguridad pública –tan preocupados por el desierto que comenzarán a atravesar cuando concluya- dejó muy pocas dudas acerca de qué filiación tenían los agresores. Finalmente, un pequeño párrafo para referirme a la encendida defensa que hizo doña Cristina de DirecTV y la posibilidad que el sistema de televisión satelital brinda a sus usuarios de acceder a todos los canales del mundo; si los más pobres y miserables de los argentinos tuvieran acceso a ellos y, entonces, verificaran cómo viven los españoles, los griegos y los portugueses que se encuentran en su misma condición (caídos del sistema), rápidamente comenzarían a construir balsas para emigrar a esa Europa en crisis con que la Presidente dice comparar a nuestro exitoso país, después de quemar la Casa Rosada, Olivos y los hoteles de Calafate. En resumen, el Gobierno sigue bailando en la cubierta del Titanic, a pesar de saber el tamaño –del cual ha sido gran responsable- del iceberg puesto a flotar por una ciudadanía harta de prepotencia, de mentira, de inseguridad y de tantos otros males que nos aquejan, agravados después de toda una década ganada por tan pocos, contra el cual chocará el buque kirchnerista. Bs.As., 29 Sep 13 Enrique Guillermo Avogadro Abogado

sábado, 28 de septiembre de 2013

EDUCAR

EDUCAR, ¿EN SERIO QUIEREN EDUCAR? Calendar septiembre 22, 2013 | Posted by Malú Kikuchi Por Malú Kikuchi (22/9/2013) La definición de educar es “dirigir, encaminar, desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales de niños o jóvenes, por medio de preceptos, ejercicios y ejemplos. Enseñar cortesía y urbanidad”. Nuestra nueva ley de educación Nº 26.206, del 28/12/06, dice que “la educación es un bien público y un derecho personal y social, garantizado por el estado”. “Es una prioridad nacional y se constituye en política del estado para construir una sociedad justa … “ y sigue el verso habitual. Está probado que todo lo anterior, en la Argentina K, es utópico. El país hoy, necesita preguntarse para qué se educa, porque educar en conceptos marxistas pasados de moda, no sirve. Educar con sentido enciclopedista, en tiempos de Google, no sirve. Dar vuelta la historia para que calce con “el relato”, no sirve. Exacerbar el nacionalismo enseñando que somos lo mejor, preparando a los argentinitos para desconfiar del resto del mundo que quiere apropiarse de nosotros, no sirve. Permitir que los alumnos manejen el tema educación, no sirve. Soñar con tener 180 días de clase por año, y no tenerlos, no sirve. Los países del 1º mundo tienen 210 días de clase por año. China 230. ¿Cómo van a poder competir mañana los argentinitos con estos desniveles? Fuimos grandes gracias a la educación, primeros en toda América Latina hasta hace poco; hoy estamos séptimos. Y gastar mucho, el 6% del presupuesto en educación, por lo visto, no sirve si no se educa bien. Desde el día del maestro, 11/9, tenemos colegios tomados en CABA. Los estudiantes se niegan a los cambios que se proponen a partir del 2015. El año pasado, el ministro Sileoni (aunque no lo crea, es de educación), sostenía que tomar colegios era “un triunfo de la democracia y un triunfo de la educación” de parte de los chicos. Eran tomas contra Macri. Ahora está en contra porque son tomas dirigidas por “troskos”. Hay tomas buenas y tomas malas. Dependen del criterio de Sileoni. Que cuando se lo enfrenta con las cifras dolorosas de las pruebas de Argentina en competencias internacionales educativas, dice que la declinación en educación viene desde “¡¡¡Mayo de 1810!!!” ¿Supondrá Sileoni que durante el imperio español la educación en las colonias era de excelencia? ¿No aprendió en la escuela que Moreno fundó la biblioteca que hoy es nacional? ¿No le enseñaron que Belgrano donó los $40.000 que le dieron en premio por sus triunfos en el Norte, para fundar 4 escuelas? ¿Tampoco le explicaron que Belgrano insistía en la educación de las mujeres? ¿Y Sarmiento, y Avellaneda ministro como Sileoni de educación del sanjuanino? Y Roca con la ley 1420 de educación obligatoria gratuita y laica? ¿Qué hacía Sileoni en clase, miraba por la ventana volar los pájaros? Pregunta: si los jardines maternales, de infantes, las escuelas y los colegios son manejados por las provincias desde los 90, si las universidades nacionales se supone que son autónomas, ¿para qué existe un ministerio de educación nacional, el mal llamado palacio Pizzurno (es el palacio Sarmiento construido por los hermanos Pizzurno), con muchísimos empleados y un ministro que debería pensar antes de hablar. ¿Pensará? Todo ese conjunto elefantiásico no está al servicio de la educación, y nos cuesta muy caro. No es una inversión, en este caso es un despilfarro. Y hay cifras para demostrarlo. De cada 100 chicos que entran a la escuela primaria, después de 12 años, sólo egresa el 37%. Hay un 9% que lo hace fuera de tiempo por repetir, y el 56% no se recibe. Un 15% de ese 56% Ni estudia NI trabaja, la generación NI-NI. Y se supone que es obligatorio. Según el internacional informe PISA (chicos de 15 años, comprensión de textos, matemáticas y ciencias), entre 63 países, Argentina es el que más ha INVOLUCIONADO en educación pública, que es la que debe de ser de excelencia ya que es el único rasero social auténtico. ¡Vergonzoso! ¿Esta es la década ganada? De 100 universitarios que ingresan a las estatales, egresan 27. Cada estudiante nos cuesta promedio $9.777. El 40% abandona el CBC. El año pasado en las estatales se recibieron 15 ingenieros hidráulicos, 24 ingenieros en petróleo, 3.463 psicólogos … y 10.258 abogados. Como la universidad estatal es gratis (para los estudiantes, a la sociedad le sale carísima), en los últimos 4 años se QUINTUPLICÓ la cantidad de estudiantes extranjeros. Hoy, 25.000 colombianos estudian en nuestras universidades, gratis (en Colombia los estudios terciarios son caros) y el 62,7% de estudiantes extranjeros están en la provincia de Buenos Aires. Total, “dale que va”, Argentina país rico ¿? puede educar a los hermanos latinoamericanos (recordar que 6 de esos países tienen mejor educación que la nuestra) GRATIS, mientras no sabemos educar a nuestros chicos. Gastamos, despilfarramos el 6% del presupuesto nacional en educación. El más alto de la historia. Los resultados son deprimentes. Un ministro que no reconoce el fracaso educativo de su gestión, está cometiendo un delito de lesa educación que pagarán las generaciones por venir. Un pueblo con bajo nivel educativo, jamás será libre para tomar decisiones, ni será capaz de hacerse cargo de su vida. Siempre dependerá de algo o de alguien. En este caso, del estado populista, meta del gobierno K, una muy eficiente manera de generar pobreza y clientelismo. Que sobra decir, no fueron los ideales de Mayo, ni de la generación del 1837. Por favor, que alguien le enseñe historia de la educación en Argentina al ministro Sileoni, a ver si es capaz de aprender y no decir disparates.

DUELE

¡BÁRBAROS!, DUELE Calendar septiembre 28, 2013 | Posted by Malú Kikuchi Por Malú Kikuchi (29/9/2013 Hechos. 1) Viernes 9/13, a las 15,30hs, el Sistema de Coordinación y -Seguimiento de Control Judicial de Unidades Carcelarias , jueces, representantes de la Procuraduría contra la Violencia, Defensoría General de la Nación, el CELS y otros, llegaron en una visita sorpresa al pabellón 7 de Marcos Paz. Palabras del juez Hornos: “Vimos, sentimos y olimos la situación en que estaban alojados 12 presos. Estaban detenidos sin dignidad humana”. Calabozos individuales, sin luz, sin ventana, sin baño. A las 15,30hs no habían desayunado. Llevaban 3 meses sin bañarse. Arrojaban sus excrementos por una mirilla en la puerta. 7 presos estaban confinados y 5 en “tránsito”, o sea que no tenían otro lugar donde alojarlos. Hechos. 2) Domingo 22/9/13, en La Matanza, territorio del partido del gobierno, la caravana de Sergio Massa, candidato a diputado nacional por el Frente Renovador, fue violenta y brutalmente atacado por bárbaros, que se supone pertenecían al FVP. El actual intendente de Tigre fue golpeado en el pecho. Piedras y hondas. Pudo ser un balazo. No se llegó hasta ese punto, por ahora. 3 heridos, varios contusos. Las agresiones dejaron de ser verbales, ahora son físicas. No había policía ni custodia de ningún tipo. Tierra liberada. Hechos. 3) Miércoles 25/9/13, con varios colegios tomados por los estudiantes, entre ellos el Nacional Buenos Aires, 5 alumnos, violando uno de los históricos túneles construidos por los jesuitas, entraron a la iglesia de San Ignacio de Loyola, el edificio en pie más antiguo de Buenos Aires. Iglesia que acaba de ser reconstruida a un alto costo pagado por los habitantes de CABA. Los “chicos” después de orinar en el altar y escribir “la única iglesia que ilumina es la que arde”, incendiaron un banco y con eso consiguieron quemar un altar del siglo XVIII. Hasta acá, los hechos. Sobre estos hechos, se están haciendo análisis políticos, a quién beneficia, a quien perjudica; si hay que actuar de acuerdo al código penal, hasta qué punto deben ser castigados los “chicos”,(¿qué se hace con los padres de estos “chicos” que han permitido y alentado las tomas?). Análisis de todo tipo, ninguno llega al fondo de la cuestión. Dejando de lado la política eleccionaria, dejando de lado la política grande, dejando de lado el derecho, más allá de todo lo que debe ser penado con justicia y rapidez, el problema real, del que no se está tomando conciencia en toda su dimensión, es sociológico, ético y moral. Y de difícil arreglo. Tener presos medioevales en pleno siglo XXI, cuando hace 150 años los prohombres de la Patria se preocupaban por sancionar en la Constitución Nacional el artículo 18 que termina diciendo: “Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas…” Y no hacían banderas emblemáticas de los DDHH, legislaban para que se respetaran. La situación de los presos, responsabilidad de Víctor Hortel, anterior jefe de cárceles e inventor del Vatyón militante para presos VIP, sumerge en la vergüenza a todo el pueblo argentino. Barbarie total. Atacar un candidato físicamente, porque osó penetrar en territorio “enemigo”, como si el conurbano bonaerense se hubiera dividido en medievales cotos de caza, con castillos, fosos y puentes levadizos, donde “el otro” no puede entrar sin permiso, porque hemos olvidado que todos somos ciudadanos argentinos con derecho a transitar libremente por el territorio nacional y con derecho a expresar nuestras ideas, fueren las que fuesen, siempre dentro de la ley, es que hemos cruzado la frontera desde la civilización hacia la barbarie. Va a llevar tiempo y trabajo salir. Si salimos. En cuanto a los piromaníacos, herejes, depredadores del Nacional Buenos Aires, que por pertenecer a ese colegio, demuestran inteligencia y capacidad de estudio, la pregunta es: ¿qué clase de padres tienen?, ¿qué tienen en la cabeza si es que no la tienen dada vuelta con drogas? ¿Eligieron San Ignacio por la cercanía con el colegio, o por estar dedicada al Santo fundador de la orden jesuita a la que pertenece el Papa Francisco? ¡Hasta qué abismos de maldad y locura pueden llegar los argentinos de los que se debería esperar un mañana de excelencia! El problema es sociológico, es ético y es moral. Es el resultado de un país (ya no somos una nación y menos una república) que adora ponerle precio a todo y desconoce los valores básicos de la convivencia. Mientras no reconozcamos que el otro es un par, con los mismos derechos y obligaciones, no volveremos a formar parte de la especie humana. Es de una gravedad infinita y se necesitarán generaciones para solucionarlo, si es que se toma conciencia de lo terrible que es haber vuelto a la barbarie más absoluta, mientras los discursos nos atosigan con los DDHH de los muertos de los 70, del lado terrorista. Y la barbarie, además de destruir, DUELE.

viernes, 27 de septiembre de 2013

DESTITUCIÓN

DESTITUCIÓN PRESIDENCIAL por Marcelo Castro Corbat segundarepublica@fibertel.com.ar Según los datos de las elecciones de las PASO y las encuestas de opinión de las principales consultoras políticas, más del 50% de los ciudadanos está disconforme con la conducción política, económica y social del actual gobierno. A los disconformes que lo expresan públicamente, el Gobierno los designa despectivamente destituyentes, como si la crítica al gobierno fuera un acto violento y perverso de alteración del orden social y legal. En los últimos cinco años, la crisis en Europa ha cambiado gobiernos de todas las ideologías políticas, sin que se hayan producido quiebres institucionales. Sin duda ha influido en ello la estructura Parlamentaria de sus Constituciones, disponiendo que el rechazo por el Parlamento de un voto de confianza al Primer Ministro hace caer al gobierno y designar a su remplazante. Con nuestro deformado y autocrático sistema Presidencial "fuerte", si el voto ciudadano otorga la mayoría legislativa a la oposición, es posible que se produzca una parálisis de dos años en el Gobierno Nacional por el conflicto político. La actual estructura de la Constitución no tiene mecanismos de defensa contra la aparición de nuevos políticos ansiosos de poder, riquezas y sin valores éticos y morales para conducir la Nación. El solo cambio del titular del Poder Ejecutivo no asegura ningún reordenamiento político del país, ni que se respetará la Constitución, ni las leyes, ni los derechos y garantías de los habitantes. Siempre aparecerán interpretaciones y resquicios legales que permitan violaciones. Somos partidarios del remplazo de la Presidenta por falta de idoneidad para el cargo (Art. 16 de la CN), que ha empobrecido al país y sus habitantes, sin perjuicio de investigar las denuncias de corrupción que tienen abrumado al país. Pero consideramos como tema prioritario cambiar el sistema Presidencial autocrático por el régimen Parlamentario, y que en el Congreso estén los representantes del Pueblo.

EL MITO

El mito de los 30.000 desaparecidos
Por Agustín Laje (*) En virtud del muy recomendable último libro de Ceferino Reato ¡Viva la sangre! y, particularmente, de su última columna en La Nación titulada “Hablan de 30.000 desaparecidos y saben que es falso”, podemos advertir la decadencia de un relato setentista que está muriendo de la mano de su moribundo progenitor: el kirchnerismo. En efecto, los datos que expone Reato son muy ciertos, pero no por eso nuevos. En mi libro Los mitos setentistas (2011) ya había efectuado yo un análisis exhaustivo de la última versión del libro Nunca Más y sus respectivos anexos, mientras que en el libro La otra parte de la verdad (2004) y La mentira oficial (2006) de Nicolás Márquez ya se había desmenuzado la primera versión del trabajo publicado por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP). Pero en esos años, hablar de la mentira de los 30.000 desaparecidos era incinerarse por completo. La herejía se pagaba caro. Y contradecir los postulados del dogma setentista era un verdadero acto de herejía política que muy pocos estábamos dispuestos a cometer. Eso hoy parece haber cambiado o, al menos, estar cambiando. De ahí la importancia de que un periodista con tanta llegada masiva como Ceferino Reato publicite esta verdad, por polémica que resulte. Y en virtud de esta nueva discusión que suscita el tema de marras, es que me gustaría repasar algunos datos relevantes de la investigación que publiqué hace dos años, que según creo agrega datos y argumentos importantes a la definitiva destrucción de un banderín político que ha hecho del dolor legítimo un frívolo slogan estadístico de uso político, ideológico y económico. Los primeros datos oficiales que produjo el Estado argentino fueron los resultados de la ya mencionada CONADEP, creada por el Presidente Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983 a través del decreto 187/83, con el objeto de revisar el accionar de las Fuerzas Armadas en la guerra de los ’70, recolectando denuncias de casos de desapariciones acaecidas durante el gobierno cívico-militar. Un feroz choque interno en la Asociación Madres de Plaza de Mayo provocó la posición que adoptó al respecto su afamada dirigente, Hebe de Bonafini, quien se opuso al trabajo de la CONADEP y pretendió imponer al resto de las madres que integraban la organización que no prestaran su testimonio a la comisión alfonsinista. Para muchas de ellas fue el colmo del autoritarismo y pocos meses después se escindirían en la llamada “Línea Fundadora” de las Madres. Pero Hebe quedaría sumamente resentida con el equipo que lideraba Ernesto Sábato, puesto que ella en algún momento pretendió que el gobierno de Alfonsín nombrara a las Madres como las encargadas de llevar adelante la investigación. En este contexto nace precisamente el slogan de los 30.000 desaparecidos, una invención sin respaldo documental de ningún tipo, que la propia Hebe supo instalar en la opinión pública a los efectos de contrariar los resultados de la denostada CONADEP y de practicar su deporte favorito: hacerse notar frente a la prensa. Sergio Schoklender, su ex hijo adoptivo, ha confirmado lo antedicho en su último libro Sueños Postergados: “Hebe era la gran mentirosa de unas mentiras necesarias. (…) Cuando la CONADEP dijo que había verificado nueve mil desapariciones (…) Hebe salió a decir que eran treinta mil y a repetirlo una y otra vez hasta que, de tanto decirlo, así quedó. Un solo desaparecido es una tragedia, pero nunca fueron treinta mil, eso fue un invento de ella”. En rigor de verdad, la CONADEP contabilizó 8.961 desaparecidos que, tal como quedaría claro al poco tiempo, resultaban verdaderamente dudosos. Y tanto fue así, que las autoridades de la editorial Eudeba de inmediato quitaron de circulación el anexo –de casi 500 páginas- que incluía el listado, caso por caso. Pero una primera revisión de aquel primer anexo, nos mostraría en primer término que de los 8.961 desaparecidos contabilizados, solamente 4.905 llevan datos personales, como por ejemplo números de documentos de identidad, siendo casi la mitad sobrenombres, apodos e indocumentados. Una segunda revisión, más puntillosa, nos llevaría a detectar nombres de personas públicas que actualmente están con vida y nadie podría dudar de ello, como la Dra. Carmen Argibay (legajo 00299, actual miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación); Dr. Esteban Justo Righi (legajo 04320, ex Procurador General de la Nación); Dr. Alfredo Humberto Meade (legajo 03276, Juez de Garantías Nº 4 de Morón); Juan Carlos Pellita (legajo 1900, intendente de General Lamadrid); Alicia Raquel D´Ambra (legajo 01335, kirchnerista concurrente de los actos en la ex ESMA); Jorge Osvaldo Paladino y Adriana Chamorro de Corro (legajos 8963 y 8770 respectivamente, funcionarios kirchneristas de la ex ESMA); Alicia Palmero (legajo 27992, columnista de la revista Tantas Voces, Tantas Vidas); Ana María Testa (figura dos veces en el anexo, con los legajos 9234 y 6561, pero fue testigo en la causa contra el oficial de la Marina Ricardo Cavallo y, además, fue entrevistada por la periodista Viviana Gorbato en su libro Montoneros. Soldados de Menem. ¿Soldados de Duhalde?); Rafael Daniel Najmanovich (legajo 3565, se conoció su paradero cuando resultó víctima en Israel de un atentado terrorista palestino el 22/2/04), entre otros muchos casos que incluyen a 136 personas que aparecieron en 1985 como víctimas del terremoto que sacudió en ese año el D.F. de México. Andando los años, y ya durante la gestión kirchnerista, el listado fue “revisado” y “depurado” por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, manejada a la sazón por Eduardo Luís Duhalde y Rodolfo Mattarollo, ambos vinculados no sólo a las organizaciones guerrilleras de los `70, sino también al Movimiento Todos por la Patria que lideró Enrique Gorriarán Merlo y que atentó contra La Tablada en 1989. El nuevo anexo que se lanzó al mercado contabiliza un total de 7.158 desaparecidos (los correspondientes al Proceso, en rigor, según el listado, son 6.447). Empero, numerosas irregularidades continúan abultando los guarismos. A modo de ejemplo, hay 873 casos en los que tan sólo figura un nombre, sin indicar siquiera el correspondiente número de documento de identidad. ¿Sería lógico pensar que luego de un cuarto de siglo, a pesar de la permanente propaganda y los beneficios económicos que se han otorgado a los familiares, ningún pariente de aquellas 873 personas se habría tomado la molestia de acercarse a tramitar una denuncia? Pero las irregularidades son todavía más numerosas y escandalosas. El nuevo listado de desaparecidos es abultado por nombres de ex guerrilleros asesinados por sus propios compañeros, tal el caso del terrorista montonero Fernando Haymal, asesinado en Córdoba por su propia organización luego de realizársele un “juicio revolucionario”. El caso fue admitido por los propios guerrilleros en su revista Evita Montonera (Nº 8, p. 21), cubierto por periodistas del diario La Voz del Interior (3/9/1975) y mencionado por la Cámara Nacional de Apelaciones que juzgó a las Juntas Militares en la Causa 13. ¿La Secretaría de Derechos Humanos acaso no lo sabía? ¿O faltó a la verdad al único efecto de agigantar los guarismos? Como quiera que sea, este caso tiene un agravante más: Haymal figura también entre los listados del REDEFA (Registro de Fallecidos de la ley 24.411), con lo cual todo indica que su familia percibió la abultada indemnización estatal prevista por esa normativa para “toda persona que hubiese fallecido como consecuencia del accionar de las fuerzas armadas, [o] de seguridad […] con anterioridad al 10 de diciembre de1983”. El problema es que Haymal no fue abatido por las fuerzas legales, sino ejecutado a sangre fría por sus propios compañeros. Por otro lado, existen también casos de terroristas que probadamente se suicidaron con la reglamentaria pastilla de cianuro al encontrarse cercados por las fuerzas legales, y sin embargo tienen también su lugar en el listado de supuestos abatidos por las Fuerzas Armadas. Así pues, el guerrillero Francisco “Paco” Urondo, Carlos Andrés Goldenberg y Alberto Molinas Benuzzi inexplicablemente engrosan las cifras del nuevo informe. Finalmente, otra irregularidad en la que incurre el listado “depurado” consiste en agigantar los dígitos contabilizando a terroristas que fueron abatidos en el marco de enfrentamientos con las fuerzas del orden. A modo de ejemplo, de los 16 terroristas caídos en el ataque al Regimiento de Monte 29 de Infantería, el 5 de octubre de 1975 en Formosa, cinco de ellos inaceptablemente figuran en el nuevo Nunca Más, cuando en rigor de verdad, fueron de inmediato identificados por la Policía Federal. Caso similar constituye el de los guerrilleros muertos en el ataque al cuartel de Monte Chingolo, también en 1975: de los sesenta abatidos, cinco abultan los números del nuevo informe. Por su parte, el terrorista erpiano Hugo Irurzun, muerto no en nuestro país ni por nuestras Fuerzas Armadas, sino que en Paraguay y por la policía paraguaya, también plasma su nombre en el oprobioso listado. Los casos de guerrilleros caídos en enfrentamientos armados que ensanchan los falaces guarismos resultan incontables, y podríamos seguir nombrando por ejemplo a Arturo Lewinger, Juan Martín Jáuregui, entre otros muchos. Pero no pretendemos abrumar al lector detallando la casuística, sino simplemente ilustrar la verdadera estafa que se ha hecho del delicado tema de los desaparecidos. Aclaremos que no sólo la CONADEP y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación han ejecutado investigaciones cuantitativas, sino que otras entidades (curiosamente casi todas de izquierda) también efectuaron sus propios listados, aunque todos con un denominador común: ninguno se acerca siquiera al 30% de los promocionados 30.000. En rigor, ya en los años `80 la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos tenía datos sobre 6000 personas desaparecidas. Según Amnistía Internacional, la cantidad no superaba los 4000, mientras que la OEA hablaba de 5000. Por esa fecha la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en su visita al país, recogió denuncias por 5.580 casos. Tiempo más tarde, la organización europea Fahrenheit lanzó su informe que contabilizaba 6.936 desaparecidos en gobierno cívico-militar. A estos datos deberíamos adicionar los revelados recientemente por la ex miembro de la CONADEP Graciela Fernández Meijide, quien afirmó que había 7.954 desaparecidos y se preguntaba: “¿Con qué derecho [se habla de 30.000 desaparecidos] cuando había un conteo de 9000? ¿Porque es un símbolo? Están los mitos, pero quien hace historia tiene responsabilidad política. Debe decir la verdad”. Por su parte, en el denominado “Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado” inaugurado por el kirchnerismo el 7 de noviembre de 2007 en la costanera porteña, se exhiben menos de 9.000 placas grabadas con el nombre de desaparecidos, pero otra vez los guarismos son abultados con los nombres de guerrilleros muertos en combate (como Fernando Abal Medina y Carlos Ramus, o también ocho de los guerrilleros que participaron del ataque al Regimiento de Monte 29 en Formosa, entre otros muchos) e incluso asesinados por sus propios compañeros (como el citado Fernando Haymal). Cabe señalar que el monumento en cuestión consta de 30.000 placas, aunque más de 21.000 se encuentran en blanco (¿?), lo que ya no constituye un bochornoso ridículo, sino más bien, una descarada tomada de pelo. Una fuente no menor para continuar probando la falsedad del mito de los 30.000 la constituye el REDEFA (Registro de Fallecidos de la ley 24.411). En efecto, allí se maneja el listado de desaparecidos y abatidos por las fuerzas legales en el marco de la guerra contra el terrorismo, cuyos familiares accedieron a la indemnización que, según datos de marzo de 2010, llegaba a $620.919. Desde diciembre de 1994 (cuando fue promulgada la ley) hasta abril de 2010, según los datos que surgen de este registro, el beneficio de marras fue otorgado a los herederos de 7.500 desaparecidos y guerrilleros muertos en combate. Con tanto dinero de por medio para los familiares de los guerrilleros, sería disparatado pensar que luego de diecinueve años de promovida la indemnización, restaran todavía 22.500 casos por denunciar. Empero, la cifra de 7.500 tampoco sería del todo acertada, ya que engloba tanto a desaparecidos como a muertos en combate, que claramente no son lo mismo. Pues bien, no demos más importancia a lo que ya es sabido y digámoslo de una buena vez y para siempre: los “30.000″ son una descarada e interesada ficción impuesta en base a la reiteración sistemática, y no en la demostración documental. Esto no implica convalidar una metodología aberrante e indefendible que, dicho sea de paso, se diseñó y se implementó no a partir del 24 de marzo de 1976, sino mucho antes, durante el gobierno constitucional peronista anterior. Pero si “30.000 o uno solo es lo mismo”, como suelen alegar los autodenominados “defensores de los derechos humanos” cuando esta realidad se les enrostra, deberíamos responderles: si es lo mismo, ¿entonces por qué no prueban diciendo la verdad? (*) Coautor (junto con Nicolás Márquez) del flamante libro “Cuando el relato es una FARSA”, disponible en las principales librerías del país. agustin_laje@hotmail.com | @agustinlaje La Prensa Popular | Edición 236 | Viernes 27 de Septiembre de 2013

jueves, 26 de septiembre de 2013

SOBREVIVIR

CRISTINA INTENTARÁ UNA MANIOBRA DE INCIERTO FINAL Por Carlos Manuel Acuña En política la lógica y el sentido común no siempre marchan de la man. En el caso de Cristina Kirchner esta falencia es más que notoria y forma parte del actual estado de cosas en el país. Si le agregamos el temperamento fogoso y agresivo del que hace gala la viuda y su particular visión de la realidad, tendremos una receta perfecta para entender lo que sucede y tal vez, de lo que sucederá. Ahora, a escasas semanas de las elecciones parciales, cuando todo los presagios adelantados con las PASO indican que el kirchnerismo sufrirá una derrota de proporciones hasta tal punto que podría significar su virtual desaparición de la escena, la presidente de la ex República piensa seriamente en su futuro político. Más aun, una de las alternativas que se evalúa en Olivos es de carácter institucional y se pondría poner en marcha apenas concluyan los comicios. Para ello, el cristinismo aspira a que la diferencia de Insaurralde con Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires no supere el 30 por ciento y que la derrota sea lo más digna posible. Es decir, que el Frente para la Victoria pueda alcanzar ese porcentaje de votos. El acento de la expectativ kirchnerista está puesto en ese distrito habida uenta que las encuestas en el orden nacional le dan un porcentaje muy por debajo de ese número. Por supuesto, todo dependería del escenario electoral que resulte finalmente y sobre todo si Cristina se viera obligada a renunciar antes de concluir con el mandato frente a la imposibilidad de gobernar por falta de legisladores que respalden su gestión y por la rebeldía de los gobernadores que no aceptarán el centralismo discrecional en materia de distribución de recursos. La idea central del proyecto en cuestión, es presentar su candidatura a la gobernación de la provincia de Buenos Aires para el 2015, aunque no se desecha la alternativa de generar una crisis con cierta antelación y manejar los tiempos y las posibilidades de otra manera. Cristina y sus acólitos aprecian que con ese principal distrito en sus manos podrían superar los escollos que le pondría quien estuviera a cargo de la presidencia de la Nación. En tal sentido entienden que podrían obtener legisladores nacionales de otras provincias y formar un bloque durante un gobierno que debería luchar con la difícil reconstrucción del Estado saqueado en medio de grandes dificultades en el plano internacional donde habrá que reformular la política exterior. Por supuesto el cristinismo plantea la situación con otras palabras y una óptica diferente, en especial en lo referente a la calificación que merece su famoso modelo al que consideran inédito en lo relativo a la afirmación de principios soberanos y aceptación popular. Por supuesto no se plntean el hecho de que estan muy cerca de perder el poder actual y eñ que esperan recomponer. El trasfondo que late en esta compleja planificación, es la necesidad de frenar los inevitables embates que deberán soportar por parte de la Justicia que ya inició un proceso de acumulación de antecedentes que no son unicamente los que corresponden a Ricardo Jaime, Lázaro Baes o Cristobal López, por sólo mencionar algunos casos casi elegidos al azar, pues como no lo ignoran nuestros lectores no hay actividad económica donde la mano del kichnerismo esté sucia con negociados o con la organización de anomalías más graves y con repercusión internacional: el narcotráfico, por ejemplo. Si hacemos mención de esta temática se debe a que la necesidad de preservarse, hace que Cristina y quienes la rodean transiten por la vida política e institucional marginándose de la realidad pese a los temores que poseen. Para concluir, debemos señalar que quienes saben que hoy por hoy es imposible elaborar proyectos productivos cualesquiera sean éstos, también forma parte del proceso que se viene encima, pues Cristina adverte que nada mejor para preparar el terreno a sus ambiciones, es aprovechar el plazo posterior a los comicios y cualquiera sea su reultado, para poner el acento en Buenos Aires, distribuir fondos, subsidios y planes preparatorios de su candidatura y de paso, perjudiciales para cualquier gobierno nacional que se precie y se sienta capaz de encarar la recuperación integral de la República. Y ya que estamos ¿Se imaginan a Cristina sentada en La Plata, a cargo de la gobernación...?

miércoles, 25 de septiembre de 2013

TIEMPO.........

DESPUÉS DEL TIEMPO K Por Ricardo Lafferriere (*) Habremos pasado casi tres lustros narcotizados por una mezcla de engaño, despilfarro, corrupción y cinismo, edificados sobre una angustiante necesidad de creer luego del dramático fin de época de "los noventa". No habrá tiempo para demasiados reproches ante la urgencia de volver a juntar reservas, reconstruir lo destruido, volver a mirar al horizonte y retomar la marcha. Pero habrá una enorme ventaja: predominará en el país una generación que aunque no había nacido en tiempos de los grandes desencuentros, tendrá el recuerdo cercano del terrible efecto colectivo que producen los discursos hirientes, la banalización del poder, la complicidad con las mafias, la corrupción y la ruptura de la solidaridad colectiva cuando es reemplazada por el desprecio mutuo y la intolerancia ante la diversidad. Tendremos de nuevo un país plural, abierto al mundo en la búsqueda de su destino y apoyado en la capacidad creadora de su gente honesta, que es abrumadoramente mayoritaria. Y recuperaremos el terreno perdido. Volveremos a jerarquizar la educación. De nuevo apoyaremos el esfuerzo emprendedor, que alguna vez nos hizo grandes. Respetaremos las leyes, fruto de un funcionamiento virtuoso de las instituciones recuperadas. Volveremos a dialogar entre iguales, en tono menor, buscando coincidencias que nos permitan generar espacios de consensos y políticas públicas estables. Cualquiera podrá estar gobernando. Será seguramente un país que esté orgulloso de su colorido político plural trabajando en conjunto. Alguna vez tuvimos una Argentina con Presidente, Gobernadores e Intendentes de diferentes partidos trabajando sin fisuras por el bien de los ciudadanos, sus empleadores. Tiempos de Arturo Illia… Todos los compatriotas deberán estar incluidos en este relanzamiento nacional, para lo cual tendremos que acentuar las políticas sociales inclusivas, sostenidas por una economía liberada de sus históricas deformaciones atávicas y relanzada a imbricarse con el portentoso avance del mundo global. Inversiones y tecnologías, mercados y financiamiento, capacitación y cuidado del ambiente, utilización inteligente, racional y prudente de los recursos naturales, aportarán el marco virtuoso de un desarrollo armónico, social y territorialmente integrado en la dimensión continental de un país que volverá a inspirar respeto y afecto en "los libres del mundo", comenzando por sus vecinos. No es un sueño. Será, al contrario, el despertar de una pesadilla. Puede parecer hoy una voluntarista "fuga hacia adelante". Sin embargo, en los difíciles momentos que deberemos atravesar al fin de este triste ciclo decadente, será bueno tener en el pensamiento esa imagen del futuro, para evitar que las fuertes turbulencias nos confundan. La Argentina es un gran país. El argentino es un gran pueblo. Sólo hace falta que lo dejen ser. Y que se anime a serlo. Lo espera un futuro cercano ciertamente portentoso. (*) Abogado, Ex Senador y Diputado Nacional, ex Embajador argentino en España.

martes, 24 de septiembre de 2013

CATÁSTROFE

LA CATÁSTROFE CRISTINISTA por Marcelo Castro Corbat segundarepublica@fibertel.com.ar Cristina es fiel seguidora de los yerros de los peronistas, Justicialistas, sus herederos apócrifos, kirchneristas y sindicalistas; de los estatistas, populistas, socialistas y corruptos, y de los ideólogos trasnochados. "Argentina muestra los peores resultados en exportaciones de Sudamérica" (*). El aumento porcentual de las exportaciones del 2003 al 2012 fue: Países Exportaciones %Aumento 2003 2012 Bolivia 1.651 11.064 570 Perú 8.749 44.369 407 Ecuador 6.038 24.290 385 Colombia 13.092 61.216 367 Uruguay 2.208 8.961 305 Paraguay 1.242 4.844 290 Venezuela 24.974 99.118 284 Chile 20.077 75.905 278 Brasil 73.203 244.234 233 Argentina 29.939 81.682 172 Argentina, líder Sudaméricano, cayó al último puesto. La culpa es de los gobernantes carentes de idoneidad, que violan el Art. 16 de la CN. El ingreso per capita de los argentinos ya es menor que el de varios países sudamericanos y de muchos en la comparación mundial; el deterioro social viene desde hace 70 años y avanza lenta pero inflexiblemente. La información periodística estima en 4 millones los trabajadores informales, que vive en la pobreza el 30% de la población, que los ferrocarriles y los servicios públicos están colapsados, que la educación, la desnutrición , la vivienda y la seguridad están gravemente deterioradas. Es una catástrofe social, política e institucional. El país y la sociedad están empobrecidos y nada cambiará si no se impulsa con todo vigor el aumento de las exportaciones, condición "sine qua non" para la recuperación nacional y la prosperidad social. El tema es tan trascendente que debe ser una POLÍTICA NACIONAL y generar la cultura ciudadana, que sin integrarse al mundo y exportarle nuestros productos, no es posible prosperar. (*) Marcelo Elizondo

lunes, 23 de septiembre de 2013

LA FARSA DEL RELATO

Explosivo lanzamiento del libro “Cuando el relato es una FARSA” Ante casi 500 personas, el salón mayor del Club Español de Buenos Aires se vio desbordado con la presentación del libro “Cuando el relato es una FARSA – La respuesta a la mentira kirchnerista”, escrito por Nicolás Márquez y Agustín Laje. El panel que presentó la punzante obra fue moderado por Gabriel Miraz y estuvo conformado por tres notables personalidades del mundo de las ideas. Por un lado habló el abogado y dirigente Carlos Maslatón, quien en lenguaje coloquial disparó con una breve semblanza de los personajes que integran la tapa del libro y culminó lamentando la persecución que se está llevando adelante contra los militares que oportunamente combatieron al terrorismo. Luego fue el turno de un apasionado Ricardo López Murhpy, quien en claro acento político elogió tanto el contenido como el tono combativo del libro y remató: “Si este gobierno en vez de estar compuesto por sinvergüenzas estuviese conformado por seres honestos, igual yo estaría en contra, porque el modelo es lo que no funciona”. Seguidamente habló el pensador Vicente Massot, quien con estilo pausado comenzó su alocución parafraseando a Carlos Marx diciendo que “el kirchnerismo es una tragedia y una farsa al mismo tiempo”, y destacó el enfoque claramente ideológico del libro (fundamentalmente previsto en el capítulo dedicado a los DDHH), el cual, según Massot, constituye el dato que lo distingue del resto de los libros críticos al kirchnerismo. Finalmente hablaron los autores. Agustín Laje, con un solvente tono académico, trazó un paralelo entre Antonio Gramsci y Ayn Rand, reparando en la necesidad de dar una batalla cultural, para luego definir desafiantemente al libro como “reaccionario”, señalando que “nosotros nos hacemos cargo de la ideología que tenemos”. Cerró la velada Nicolás Márquez, quien con lenguaje incendiario y salidas espontáneas arrancó sonoras carcajadas del multitudinario auditorio, concluyendo lapidariamente: “El kirchnerismo es una enfermedad que sólo se cura con la muerte y no merece siquiera la muerte digna”. Y añadió: “Hay muertos a los que conviene matar”. “Cuando el relato es una farsa” es por lejos el libro más crítico y febrilmente opositor que haya sido publicado desde la existencia del kirchnerismo. Prologado por el notable escritor Carlos Alberto Montaner, a lo largo de 304 páginas, el trabajo en cuestión se constituye en una lanza venenosa que apunta con documentos inexpugnables al corazón político e ideológico de un gobierno al que los autores no dudan en calificar como una “dictadura del siglo XXI”. Entre la muy numerosa concurrencia, asistieron personalidades de relieve de los más diversos ámbitos, tales como el escritor Marcos Aguinis, el economista Roberto Cachanosky, el Ing. Alvaro Alsogaray (h), la Diputada Nora Guinzburg, la novelista Graciela Brunetti, el ex edil Humberto Bonanata, la dirigente Cecilia Pando y representantes de diferentes entidades tales como la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, AUNAR, TFP y la Unión de Promociones. Próximas presentaciones: Mar del Plata: Sábado 28 de Septiembre, 19 horas, Librería Ilusiones (La Rioja 2379) Bahía Blanca: Lunes 30 de Septiembre, 19 horas, Sindicato de Correos FOECYT (Castelli 237).

domingo, 22 de septiembre de 2013

EL DOLOR DE YA NO SER

“La gloria de los hombres se ha de medir siempre por los medios de que se han servido para obtenerla”. François de la Rochefoucauld La diáspora que las elecciones primarias continúan produciendo en las filas del oficialismo tuvieron su fotografía más explícita en la reunión de empresarios convocada por doña Cristina en Tecnópolis; las ausencias más notorias fueron las de Méndez, de la UIA, y Brito, de la Asociación de Bancos, pero más de cien capitanes de la industria faltaron a la cita. Ese gesto, impensable hasta julio, da cuenta de la soledad en la que se encuentra un gobierno transformado en un pote de yogurt, con fecha cierta de vencimiento, y del cual ni Gardel ni Lepera pensarían que puede “Volver”. Si a ello se les suman los agravios que Patotín Moreno infirió durante años a esos mismos invitados ausentes, la explicación resulta innecesaria. El procesamiento del energúmeno funcionario fue otra de las muestras de la pérdida de poder del kirchnerismo, tan lejano a sus épocas de gloria, cuando todos se inclinaban a su omnímoda voluntad. En el terreno de la Justicia, por supuesto aparte de las derrotadas batallas contra la prensa, será donde se librarán las campañas futuras de la banda de delincuentes que hoy nos gobiernan, aterrados ante un horizonte de condenas que, seguramente, incluirán a sus hijos y parientes, comenzando por los presidenciales, los “jaimitos” y la princesita del titular de la AFIP, tan necesitada de movilización. Desde el origen de la década ganada por tan pocos, don Néstor (q.e.p.d.) y su viuda se exhibieron como víctimas de los gobiernos anteriores, causantes de todos los males de la Argentina, que habían contraído obligaciones que ellos debían afrontar. La actitud de quien tantas veces se autotituló abogada exitosa presenta dos opciones: ignora que los compromisos asumidos por un gobierno obligan a su país, con prescindencia de quien sea su presidente, o bien es una muestra más de la mala fe del relato. De allí la novedad de la semana en la materia; decir, como lo hizo, que aceptó el gobierno sin beneficio de inventario es una estupidez sin nombre, ya que no se trata de una herencia privada sino de un rarísimo sucesorio que, pese a contener tantas bombas de tiempo –como las que dejará el kirchnerismo- convoca a tantos voluntarios a recibirlo. Finalmente, una breve anotación para la polémica calificación como década ganada que otorgó doña Cristina a la producción de leche: si bien la producción se ha incrementado, la realidad indica que se ha producido a costa de una enorme concentración –como ha sucedido en muchísimas otras ramas de la industria- que ha implicado la desaparición del 90% de los tambos, con el consiguiente desarraigo de familias rurales y la desocupación que eso entraña. Dedicaré, ahora, unos párrafos a mis sugerencias para la imprescindible renovación de la Justicia. Sin pretender dictar cátedra sino, simplemente, realizar propuestas para su discusión inmediata, comenzaré entonces diciendo que, en la Argentina y en cualquier otro país, “con Justicia, todo es posible; sin Justicia, nada es posible”. No descubro pólvora alguna cuando sostengo que la inseguridad, la impunidad, la corrupción, son los temas que más preocupan a los ciudadanos hoy en día; todos ellos, entre otros no menos importantes, son temas sobre los cuales una Justicia verdaderamente independiente, seria y rápida podría accionar muy rápidamente. Piénsese, sólo, en qué sucedería con la seguridad si la Justicia se sintiera independiente del poder político y llegara al fondo de la alianza real entre los malos policías, los punteros locales y los delincuentes, aplicando a todos ellos el peso de la ley vigente, sobre todo en materia de narcotráfico. Piénsese en qué sucedería si todos los funcionarios, a partir de cierto rango, tuvieran que pasar por un juicio de residencia, como aquél al que eran sometidos los representantes de la Corona al dejar sus cargos. Por lo demás, la trascendencia pública internacional de la independencia del Poder Judicial en Argentina, y el apego obligado del país a sus leyes, no solamente prestigiará nuestra imagen en el mundo sino que, con ello, comenzarán a aparecer las inversiones, tan esenciales para el desarrollo económico. Si los argentinos nos convencemos que nunca más las reglas serán cambiadas por quien ejerza el Ejecutivo, o por el absoluto desprecio del partido mayoritario ocasional por el interés público, regresarán los capitales hoy depositados en el exterior, y de su mano volverán los extranjeros. Pero, ¿cómo hacer para cambiar, en tan breve plazo como el que el país necesita, la Justicia que hoy tenemos? No servirá para ello el procedimiento que intentó utilizar hasta ahora el Gobierno, pese a su previamente declamada voluntad de transparencia, para la elección de los miembros del Consejo de la Magistratura o para la propuesta de candidatos a jueces, desoyendo e ignorando las críticas públicas o alterando, por su sola voluntad, el orden de mérito en los concursos. Tengo la certeza, después de más de cuarenta años de ejercicio de la abogacía, que la enorme mayoría de los jueces son individuos probos y capaces, y que en cada uno de los fueros y jurisdicciones se conoce perfectamente a los mejores y a los peores de sus propios integrantes. Los miembros de las diferentes cámaras debieran ser elegidos por el voto secreto de los jueces inferiores; no se trata de proteger a la familia judicial sino de permitir que sea la excelencia y el reconocimiento y el respeto de sus pares quienes otorguen los ascensos necesarios. Por su parte, los jueces inferiores debieran pasar, para su designación, por exámenes públicos y transparentes de antecedentes y conocimientos, y exigirles, una vez nombrados, la permanente actualización de los mismos como requisito para su permanencia. Para que esta propuesta tuviera éxito, el procedimiento debería replicarse en todas y cada una de las provincias, para evitar la manipulación caudillista y clientelista de sus realidades sociales y políticas y, por supuesto, una constante vigilia ciudadana sobre el comportamiento de los políticos, que intentarán influir en los procesos para buscar, a través de la connivencia corrupta, la protección de sus intereses espurios. El mero hecho de contar con una Justicia a prueba de corrupción, sea ésta monetaria o política, permitirá a la población volver a confiar en un futuro posible para nuestra Patria. Pese a las naturales exigencias cotidianas de quienes padecen la inseguridad en carne propia no creo necesario modificar las leyes existentes sino, simplemente, aplicarlas con rigor y equidad. Pero sí habría que enmendar aquéllas que se refieren a los delitos de corrupción ya que, por su misma naturaleza, muy difícilmente se encuentran pruebas concretas, ciertas e indubitables, de la comisión de estos hechos. Piénsese cómo mejoraría la administración pública si una Justicia independiente y proba se encargara, eficientemente, de investigar las denuncias de corrupción y el enriquecimiento indebido de algunos. En este punto propongo dos medidas; la primera, tomada de la Italia que encaró el proceso de mani pulite contra sus más importantes políticos y empresarios. Para poder condenarlos, sustentó las sentencias en indicios graves y concordantes, sin requerir pruebas concretas, de casi imposible obtención en estos casos. En Argentina también esa forma ha sido analizada; la inversión de la carga de la prueba –o sea, que quien no prueba que es inocente es culpable- nunca fue aplicada por los jueces de Comodoro Py, a punto tal que fueron invalidados 4000 mails encontrados en las computadoras del socio de Jaimito. La segunda, es la inmediata implantación del juicio por jurados para este tipo de delitos aberrantes, sobre todo cuando tantos niños (dos por ciento) hoy mueren de desnutrición en la Argentina, mientras sus funcionarios se dedican a engrosar sus fortunas más allá de cualquier límite. Deben ser los propios ciudadanos quienes digan si cada uno de ellos es culpable o inocente de los delitos que se le imputan, y el juez quien se limite a fijar el monto de la condena. Octubre se aproxima y, antes de terminar, dejará un perfume a frentes marchitas que impregnará los dos últimos años del kirchnerismo en el poder, si es que el olor a chamusquina no lo supera antes. Ronda, 22 Sep 13 Enrique Guillermo Avogadro

sábado, 21 de septiembre de 2013

GALAXIA

Panorama político nacional de los últimos siete días Ilusiones en la galaxia panradical Aunque el panorama que sugieren las encuestas y las previsiones de la mayoría de los analistas parecen coincidir en que la puja por la presidencia que se abrirá apenas se conozcan los resultados electorales de octubre tendrá como protagonistas a figuras del peronismo, en el espacio panradical (UCR, socialistas, diáspora de la Coalición Cívica y fuerzas menores que también pueblan esa galaxia ajena al Justicialismo) se empieza a soñar con una nueva oportunidad. En 1983 Raúl Alfonsín quebró la convicción generalizada de que el PJ era invencible en las urnas y lo derrotó en comicios inobjetables. El peronismo, que había transformado aquella convicción en signo de identidad y se imaginaba mayoría natural del país, sufrió un fuerte impacto del que sólo pudo recuperarse a través de una crisis y una renovación que tuvo como protagonistas a Antonio Cafiero, José Manuel De la Sota, Carlos Menem, Carlos Grosso. La UCR, que antes de Alfonsín parecía resignada a un rol de eterna escolta, vigía del orden institucional, control y muleta del poder electoral peronista, con él adquirió confianza, cambió su actitud y se dispuso a pelear por el gobierno. Aprovechó la ventaja que le otorgaba un PJ siempre masivo, pero anquilosado en las ideas y más confiado en los métodos y aparatos tradicionales que sensible para percibir los cambios que se estaban procesando en la sociedad. El handicap que ofrecía el anacronismo de aquel PJ presidido por Vicente Leónidas Saadi no habría tenido consecuencias mayores sin la voluntad de poder y la capacidad para surfear la ola de la opinión pública que puso en juego Alfonsín, virtudes que le permitieron liderar no sólo a los radicales, sino a una franja más amplia de la sociedad. Hacia fines de los años 90, la fractura de la coalición que había sostenido la presidencia de Carlos Menem durante dos períodos les daría una nueva oportunidad a las fuerzas no peronistas. Menem ya había perdido a Domingo Cavallo, uno de los pilares de su primer gobierno y Eduardo Duhalde encarnaría la resistencia de buena parte del PJ a la continuidad de la política presidencial que ya contaba con resistencias de una porción significativa de la opinión pública. El enfrentamiento entre Menem y Duhalde abría las chances para el no peronismo. Pero el radicalismo ya no estaba en condiciones de representar esa alternativa en soledad: había sufrido el desgaste del gobierno de Alfonsín y de su abandono anticipado del poder, acelerado por una formidable hiperinflación. Y, desde el progresismo, se recordaban menos los juicios que él impulsó a los jefes del Proceso militar de los años 70 que las leyes con las que había tratado de aliviar las tensiones con el conjunto de las fuerzas armadas. Se le facturaba además el Pacto de Olivos, que abrió las puertas a la reelección de Carlos Menem en 1995. Pese a esas debilidades partidarias, Alfonsín urdió una estrategia y dibujó los planos de la Alianza (nombre completo: Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación) que terminaría catapultando a otro radical a la Casa Rosada: Fernando de la Rúa. Magullado el radicalismo por aquellas imputaciones que se le hacían al eclipse de su gobierno, Alfonsín envolvió la Alianza en papel progresista para regalo. Para eso estaba el Frepaso, una fuerza heterogénea, mezcla de setentistas de distintos orígenes y personalidades independientes que expresaban quintaesenciadamente a la opinión pública y a la opinión publicada de aquellos años. Un hombre del Frepaso acompañaría a De la Rúa en la fórmula presidencial: Carlos Chacho Alvarez: sólo lo hizo por un trecho, ya que dejó su cargo antes de que el Presidente abandonara el suyo, en medio de otra crisis agudizada por la renuncia del vicepresidente. Más allá del fin abrupto del gobierno aliancista, lo que interesa a los estrategas panradicales de la actualidad es el análisis de las condiciones que permitieron su existencia y su triunfo. Sin duda la oportunidad estuvo a mano por la brecha abierta entre el Presidente Menem y el candidato del PJ, Eduardo Duhalde, las dos figuras más fuertas del peronismo en ese momento. Por esa grieta se filtró la Alianza y pudo triunfar. Duhalde consiguió frenar el ánimo re-reeleccionista de Menem. Pero quedó disminuido para usufructuar personalmente ese triunfo. Desde la presidencia, Menem facilitó a los gobernadores peronistas que independizaran su suerte de la del candidato presidencial, de cuyo atractivo electoral la mayoría de ellos desconfiaba. La mayoría de los gobernadores adelantaron los comicios locales y Duhalde no pudo contar con esos aparatos para su disputa con De la Rúa. El panradicalismo aliancista se hizo con la victoria. Con esos antecedentes a la vista, los estrategas de las fuerzas no justicialistas sueñan con que las tensiones entre Sergio Massa (el seguro gran protagonista de las elecciones parlamentarias de octubre) y Daniel Scioli (la figura de mejor imagen pública del justicialismo que todavía no abandonó el Frente para la Victoria) se agraven y que el peronismo encare dividido la marcha hacia las elecciones presidenciales, que el calendario fija para el año 2015. Scioli y Massa, en cualquier caso, no deciden en el vacío ni son los únicos jugadores en esa partida, aunque aparezcan como los decisivos. Hay otras personalidades con aspiraciones legítimas (José Manuel De la Sota, sin duda, desde el peronismo no-K; Juan Manuel Urtubey, José Luis Gioja, Jorge Capitanich, Sergio Uribarri, entre los gobernadores que se mantienen en la coalición oficialista), jefes territoriales e intendentes que harán oir su voz y presionarán en algún sentido sobre uno y otro a la hora de definir la movida del peronismo pàra las presidenciales. No hay que descartar la capacidad de daño que pueda ejercer el kirchnerismo crepuscular, aún en condiciones de retirada. La Casa Rosada pretende mantener el manejo de los recursos financieros contra viento y marea, porque en la estrategia de su “éxodo jujeño” no sólo incluye cargar a la cuenta del futuro gobierno un gasto expansivo que se financia con reservas y deuda pública, sino también el estímulo financiero a las fuerzas propias con las que proyecta una futura (quimérica, si se quiere) “contraofensiva victoriosa”. En esa estrategia, emulando la jugada de Menem ante Duhalde, el kirchnerismo crepuscular jugaría para evitar que el próximo presidente sea un peronista, según el principio de que perder el gobierno es mal, pero peor sería perder también el partido. El panradicalismo tiene para regocijarse con las fisuras y agujeros negros de la constelación peronista, pero las dificultades ajenas sólo son un aspecto de sus posibilidades. Lo principal es la arquitectura propia. Y allí todavía reina el desorden. En principio, parece haber demasiados aspirantes. En algunas ocasiones la abundancia es un perjuicio. Por el lado radical están a la vista Julio Cobos, fuerte en Mendoza y próximo a adjudicarse una victoria rotunda en su provincia, y el senador Ernesto Sanz, también mendocino, senador nacional, hábil tejedor y bien respaldado en sectores de poder. Si bien el radicalismo cuenta con dos figuras importantes el punto de vista de la extensión nacional de su estructura partidaria, el socio más importante del panradicalismo, el político de mejor imagen de ese espacio (y quien puede exhibir mayor gestión ejecutiva en un campo donde abundan los parlamentarios, no los gobernantes) es un socialista, Hermes Binner. Si bien el socialismo es prácticamente una fuerza local santafesina, Binner cuenta con títulos para aspirar a encabezar una fórmula del sector panradical. Y, claro está, hay que contar con Elisa Carrió, que mostró su capacidad para rehacerse de una fuerte caída (la de su última candidatura presidencial) para aproximarse ahora a la posibilidad de vencer en la Capital Federal, simultáneamente, a dos oficialismos, el nacional y el porteño. El espacio panadical, si quiere aprovechar la eventual chance que puede regalarle una fractura peronista en las futuras presidenciales, debe ordenar primero su propio patio, contener y encauzar ambiciones y trazar una plataforma plausible que todas sus fuerzas estén en condiciones de compartir. Esas tareas no son soplar y hacer botella. Ultimo detalle: el espacio no peronista tiene otro actor relevante: el Pro. Mauricio Macri dejará su cargo de jefe de gobierno y ya anuncia que esta vez sí se postulará a la presidencia. ¿A quién beneficiará una candidatura solitaria de Macri? ¿A quién le restará fuerzas? ¿Conseguiría sus votos (los que sean) de quienes potencialmente apoyarían una fórmula panradical o de quienes se inclinarían por algún candidato peronista? A un mes de los comicios parlamentarios, parece un ejercicio vano pensar en las presidenciales, que el fixture electoral fija tan lejos. Sin embargo, hace semanas que quienes se imaginan como candidatos a la presidencia piensan y actúan con el ojo puesto en esa competencia. ¿Gente apurada o gente previsora?. Jorge Raventos

viernes, 20 de septiembre de 2013

FUEGO DE LA VERGUENZA

DE NUEVO EL FUEGO EN CORDOBA VERGÜENZA Y DESASTRE NACIONAL En reiteradas oportunidades escribí notas que solía publicar LA VOZ DEL INTERIOR, ya no. Hablaba con periodistas de LV3, ya no. Alguna vez charle con autoridades de la Provincia de Córdoba, ya no. Para información de Uds., muchos ya lo saben, en los últimos 10 años, se incendiaron en Córdoba, mas de 2.500.000 de hectáreas. No tengo idea del precio por hectárea, pero calculemos $2.000? Lo que daría un aproximado de $5.000.000.000, sin tener en cuenta la perdida de viviendas, seres humanos y animales. Volver a tener Córdoba como era hace 10 años nos llevaría 30. Que le ofreceremos a los turistas este verano? Con el comienzo de las lluvias, arrastrará todos esos desechos a los ríos, a los lagos, de donde sacamos el agua para tomar. En el año 2004 presenté un plan de fuego en la Casa de Gobierno de Córdoba, no me dieron ni la hora y entre otras cosas, les ofrecí hacer participar dos HERCULES C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, que cargan tanques de 15.000 litros. Tenemos los aviones, los pilotos son argentinos, estamos al servicio del país, pero a nadie le intereso. También sugerí conformar una sala de situación permanente para llevar el control del fuego y direccionar los medios para batirlo. Me ignoraron. El Gobierno de la Provincia nos cobra un impuesto desde mayo del 2004 que continua sin tiempo. Ya se recaudaron más de $500.000.000, nadie rinde cuentas, se que se compraron algunas cosas pero el saldo nunca se encuentra. El día martes estuve en una reunión con 20 personas que había sufrido el incendio total de sus campos, aserraderos, bosques y casas. Estaban totalmente desorientados por el abandono y la falta de ideas conjuntas con el Gobierno para amainar este problema. Ayer llegó el Poder Ejecutivo en helicóptero, el Gobernador ni enterado. Tengo, pienso y exijo que los problemas nacionales o políticos en caso de desastres queden relegados frente a situaciones como esta. Tengo vergüenza por la incapacidad y criterio de nuestros gobernantes y a su vez, tengo mucha bronca por la imposibilidad que sentían estos argentinos que habían perdido todo. Si usamos el TANGO 01 para trasladar al hijo del Poder Ejecutivo, Aeroparque-Gallegos-Aeroparque, consumiendo u$s 60.000, más otros contratos de millones de dólares para el traslado de autoridades por el mundo, bien podemos invertir en adquirir material aéreo al servicio del país. LA UNION HACE LA FUERZA, SI NO NOS UNIMOS, NO IMPORTA LOS COLORES POLITICOS, LA PENDIENTE NEGATIVA QUE ARRASTRA AL PAIS, EXPLOTARA EN CUALQUIER MOMENTO. TODOS SOMOS ARGENTINOS, LAS FUERZAS ARMADAS SON ARGENTINAS. ENTRE TODOS COLABOREMOS A LLEVAR ESTE PAIS PARA ADELANTE. BASTA DE VERSOS Y MENTIRAS. QUE LO UNICO QUE CREA ES EL ENFRENTAMIENTO ENTRE NOSOTROS. EL PAIS ESTA POR SOBRE CUALQUIERA DE NOSOTROS, NO SOMOS DUEÑOS DE NADA. QUE DIOS NOS PROTEJA Y FRANCISO NOS GUIE. AJ SESIN AV. MILITAR

LOS FALSOS 30.000

HABLAN DE 30.000 DESAPARECIDOS Y SABEN QUE ES FALSO Por Ceferino Reato Los kirchneristas, en especial los líderes de las organizaciones de derechos humanos, que insisten en que los desaparecidos durante la dictadura fueron 30.000, me recuerdan a los dirigentes de esas ONG "truchas" que se ponen contentos cuando aumenta el número de pobres porque imaginan que, de esa manera, podrán capturar mayores subsidios, ayudas y respaldos dentro y fuera del país. ¿No les basta acaso con las heridas abiertas a los familiares, amigos y compañeros de las más de 7000 víctimas que registra el último documento publicado por el Gobierno sobre este tema, en 2006? ¿Les parece poco? ¿Por qué insisten en un número que todos ellos reconocen en privado como una suerte de mentira necesaria de otros tiempos, cuando debían captar la atención de la opinión pública nacional e internacional? Creo que la respuesta es simple: han hecho de los 30.000 desaparecidos una bandera de lucha política y ahora no quieren reconocer que el número es otro. Temen pagar un costo político si admiten la cifra real; que, por ejemplo, broten o se consoliden dudas sobre otras afirmaciones y posicionamientos. Razonan con una lógica de poder, ya no les interesa la verdad. Durante demasiado tiempo, en mérito a sus luchas valerosas del pasado, las líderes de Madres y Abuelas han podido decir y hacer prácticamente cualquier cosa. El presente las encuentra con mucha influencia en la alianza gobernante, pero con la legitimidad dañada; son los beneficios y los perjuicios de haberse encolumnado en una opción política partidaria. 7158 víctimas es una cifra que indica una matanza atroz, con el agravante de que fue realizada desde el aparato estatal. Llegué a este número luego de contar los apellidos y nombres que aparecen como víctimas de la dictadura en el Anexo II del Nunca Más, el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). Primero, conté las víctimas en Córdoba, que es donde se desarrolla la trama de mi último libro, ¡Viva la sangre! , y comprobé que el número era inferior al que manejaba el Archivo Provincial de la Memoria; luego, extendí el recuento a nivel nacional. Me gustaría hacer una aclaración sobre esa cifra total: es la suma de 6415 desaparecidos y 743 víctimas de "ejecución sumaria", una categoría creada durante el gobierno del presidente Néstor Kirchner, según me informaron en la secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Se trata de una categoría muy general, que abarca a personas que fueron fusiladas en intentos de fuga que fueron fraguados y a muertos por grupos paraestatales, pero también a jóvenes fallecidos en tiroteos, durante ataques a cuarteles y comisarías o fusilados por los propios grupos guerrilleros a los que pertenecían, en cumplimiento de sentencias de "juicios revolucionarios", como fue el caso del cordobés Fernando Haymal, de 26 años. Figuran, además, personas que murieron mientras armaban bombas que estallaron antes de lo previsto. Hugo Irurzún muerto en Paraguay Incluye también a muertos en tiroteos con la policía de otros países, como Hugo Irurzún, el "Capitán Santiago" del Ejército Revolucionario del Pueblo, fallecido en Asunción del Paraguay en 1980, luego del atentado contra el ex dictador nicaragüense Anastasio Somoza, que vivía refugiado en ese país. Un combatiente argentino, pero abatido en un tiroteo con la policía paraguaya en Asunción. Es imposible averiguar cuántos son los casos irregulares de "ejecución sumaria" sin el libre acceso a los legajos de cada una de las personas que figuran en el nuevo Nunca Más, cuyo acceso está restringido por la Secretaría de los Derechos Humanos. Es otra de las tareas pendientes que deja el oficialismo. Fernando Abal Medina muerto en combate Además, el kirchnerismo "extendió" el objetivo original de la Conadep; esta comisión fue creada por el presidente Raúl Alfonsín en 1983 para recoger información sobre los detenidos desaparecidos durante el régimen militar; en 2006, Néstor Kirchner incluyó a las "víctimas del terrorismo de Estado" antes del golpe del 24 de marzo de 1976 y desde 1969. Figura, por ejemplo, Fernando Abal Medina, el primer jefe de Montoneros, quien murió en un tiroteo con la policía en 1970, poco después de secuestrar y matar al teniente general Pedro Aramburu; la inclusión de Abal Medina (tío del actual jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina hijo) habría sido realizada sin que su familia lo supiera. La línea política parece clara: el objetivo no es ya honrar y recordar a los desaparecidos durante la dictadura, sino a todos los combatientes por la revolución sin importar el modo ni el lugar ni el momento en el que murieron. Eso sucede tanto en el nuevo Nunca Más como en los monumentos que se han levantado últimamente, como el Parque de la Memoria, en la Costanera porteña. Las fechas han seguido corriéndose, con el respaldo de casi todos los bloques opositores, que aprobaron las leyes respectivas, y ahora el recuento de "víctimas del terrorismo de Estado" parte desde los muertos el 16 de junio de 1955 durante el bombardeo a la Plaza de Mayo. El acceso a los legajos está restringido, pero podemos suponer que los herederos de todas esas personas han cobrado la indemnización prevista originalmente para las víctimas del terrorismo de Estado, que en estos momentos asciende a 1.700.000 pesos aproximadamente. Aunque no sería así en todos los casos, por ejemplo en la reducida cantidad de Madres que sigue a Hebe de Bonafini y entre los herederos de Fernando Abal Medina, según me aseguró un familiar del actual jefe de Gabinete. Cifras que no son ciertas, víctimas que no fueron tales, pagos irregulares de dineros que salen del presupuesto público: demasiadas opacidades para una historia que merecía otro desenlace y que ha sido corrompida por el recurso político del relato. FUENTE: http://www.lanacion.com.ar/1621505-hablan-de-30000-desaparecidos-y-saben-que-es-falso

ARRASADA

CRISTINA YA NEGOCIA SU SALIDA, PIDE INMUNIDAD PARA SUS HIJOS Y AMENAZA CON DEJAR EN QUIEBRA AL TESORO NACIONAL PARA DESFINANCIAR AL PRÓXIMO GOBIERNO. (ofreció renunciar a cambio de impunidad) “Tierra arrasada” Las tensiones y, por qué no decirlo, la gran preocupación política por lo que hará el kirchnerismo y en particular la presidente Cristina Fernández ante su convencimiento de que en octubre sufrirá una derrota espectacular, podrán alcanzar niveles también espectaculares. La preocupación existente en su entorno está ampliamente justificada como para que podamos enterarnos de algunos entretelones indicativos de que la Argentina se encuentra en vísperas de cambios profundos y también por los movimientos que hará la Primera Magistrada con relación al problema. Asimismo y como punto de partida de nuestro comentario de hoy, podemos decir dos cosas básicas: la primera, que ya actúa lo que se da en llamar un incompleto gabinete en las sombras y la segunda, que a partir del próximo fin de semana es probable que se conozcan más detalles acerca del grave problema de la corrupción, con fotografías incluidas. Para mantener la cronología que contiene este informe, comenzaremos por señalar que hace relativamente poco, Cristina pidió mantener una reunión con alguien representativo del peronismo tradicional o disidente, para negociar su libertad y la de sus hijos, tema que subió algunos niveles y abrió la posibilidad de un cambio institucional. Más aún, durante esas tratativas quedó implícito que la incorporación de Daniel Scioli a la campaña electoral obedeció a la necesidad de demorar el derrumbe que, en conversaciones más cercanas, le permitieron a Cristina apreciar ante sus colaboradores inmediatos que “de no haber sido así, ya nos encontraríamos en plena Asamblea Legislativa”. Las tratativas ni avanzaron ni se congelaron y en el ínterin se desarrolló el proceso electoral caracterizado por rumores de distinta naturaleza -incluso algunos tan avanzados que el periodismo no se hizo cargo- con los resultados conocidos. Divulgada la primera parte de la información del viaje presidencial a la República de las Islas Seychelles, con reservas surgieron otros datos respecto de éste y otros temas que hicieron imposible encarrilar las conversaciones que se truncaron con una respuesta contundente: “No, de ninguna manera…” Así, Cristina supo definitivamente que se le abría el abismo, que sus hijos quedarán involucrados y de hecho sus colaboradores y allegados comprometidos con la corrupción. Cristina recibió en persona la negativa a su inquietud, que había crecido al recibir la noticia de que la candidatura de Sergio Massa a diputado por la provincia de Buenos Aires, ya estaba en vías de superar el 40 por ciento de los votos. Estupefacta, su reacción fue coherente con su personalidad y carácter: palabras más, palabras menos, increpó en la cara de su interlocutor “entonces apréstense a conocer lo que significa tierra arrasada… vamos a ver a quiénes podrán jubilar…” Imaginamos que habrán existido otros vocablos acordes con la situación, pero la referencia específica a la caja de la ANSES permite apreciar que se vendrían actos de gobierno tendientes a dejar una buena impresión popular -a costa de los jubilados y otros sectores- por parte de quien está a punto de concluir con su ciclo político. Como podrá apreciarse, la situación es particularmente grave por todos los factores que están juego, factores que van desde el ámbito diplomático -Chile y Gran Bretaña, por ejemplo- hasta el comercial y el narcotráfico. Antes señalaremos que el caso de las Seychelles tiene aspectos tragicómicos y que demuestran hasta dónde las mentiras oficiales se conocen en el mundo. Por ejemplo, se sabe que la visita al paraíso fiscal fue planificada con unos dos meses de anticipación, cuando se hizo contacto con el gobierno de las Islas para cumplir con el protocolo correspondiente a una visita presidencial pero privada -hubo intercambio de regalos- y con el fin de elegir las plazas hoteleras y concretar las reservaciones para lo que sería el grupo argentino, que superó a las 15 personas -entre las que llegaron en el avión y las que partieron directamente de Buenos Aires- con custodios incluidos, que cubrieron el lujoso departamento reservado para Cristina, hecho que quedó registrado por una periodista presuntamente venezolana, quien tuiteó a la Casa Rosada en busca de información complementaria. Concretado el contacto, la periodista llegó hasta un ansioso Parrilli que le negaba lo que ella veía y registraba fotográficamente. Lo ocurrido sería gracioso si no fuese que estaba en juego la imagen argentina nada menos que desde un paraíso fiscal. Aparte de este tema central y representativo del grado de resquebrajamiento que alcanzó la República en sus más altos niveles de responsabilidad, no podemos dejar de referirnos a la crisis abierta por la medida adoptada contra LAN -la empresa aérea formalizó ayer una medida de cautelar ante la Justicia de nuestro país- para quitarle competencia a Aerolíneas Argentinas, administrada por La Cámpora. El pedido para que abandone un galpón es tan sólo un argumento menor que no permite entender que arriesgue las relaciones con Chile. En realidad, la cuestión de fondo desatada por La Cámpora gira en torno del control de la empresa de embarques Intercargo, que había pertenecido al grupo Yabrán. Esto es así porque lo que se desea es cerrar el circuito para controlar los embarques de droga hacia el interior y el exterior. Algo más que un escándalo

jueves, 19 de septiembre de 2013

HONESTIDAD

La crisis moral, social, económica, política e institucional que aflige a la Argentina ha llegado a un nivel grave. Creemos que hay solución a partir de un comportamiento honesto. El mundo no lo practica con entusiasmo y la mayoría de los Argentinos tampoco, lo cual acarrea y lleva la situación a un verdadero caos. Sería utópico un plan que proponga “HONESTIDAD 100 %” pero no sería ilógico proponer que todos tratemos día a día de ser más honestos. Con Honestidad 100% se acabaría la corrupción, la concentración del poder en una sola persona y por consiguiente se volvería a la División de los Poderes que marca nuestra Constitución. Con “Honestidad 100 %” se acabarían las estadísticas falsas, los delincuentes serían condenados, los jueces dependientes y corruptos serían destituidos, no habría fuerzas del orden vinculadas al narcotráfico, tampoco habría políticos que incrementaran su patrimonio escandalosamente sin poder aportar justificación alguna y que al mismo tiempo ejercieran los poderes de un país. Con “Honestidad 100 %” tampoco existirían las prebendas y el clientelismo político, los sobreprecios para las obras públicas. La “HONESTIDAD” como primer regla y método para vivir mejor será el motor para que nuestro país progrese, la Argentina crecería y sería una República. No habría INDEC con índices falaces que intentaran reflejar otra realidad no creíble, no habría ministros que dijeran que la Inseguridad, que se ha cobrado miles de vidas, es una sensación, tampoco medios oficialistas u opositores sin medios periodísticos independientes. En fin… concluyendo, la única salvación de nuestra Nación es que funcione como República, para ello se necesitan hombres y mujeres honestos que se constituyan en ejemplos como Margarita Barrientos que da de comer a personas necesitadas y los Padres Pepe di Paola y Toto de Vedia o la Dra. E. Carrió. En Argentina hay gente honesta que quiere trabajar por el país de verdad. Ocurre que hoy la “Honestidad” es vista como algo aburrido, desactualizado y antiguo. Creemos que es todo lo contrario, “La Honestidad” es progreso y motor para el crecimiento económico, social, espiritual, moral, constitucional y del buen comportamiento. Es esencial y en mi opinión, lo mejor para el desarrollo humano. Alejandro Olmedo Zumarán. aolmedozumaran@gmail.com

martes, 17 de septiembre de 2013

POLÍTICAS

POLÍTICAS NACIONALES O POLÍTICAS DE ESTADO por Marcelo Castro Corbat segundarepublica@fibertel.com.ar En Argentina se ha instalado la expresión “Políticas de Estado” con el deformado significado que es la política nacional que el pueblo sostiene y defiende. En nuestro país, “el pueblo no delibera sino por medio de sus representantes” (CN art.22) pero los llamados “sus representantes en el Congreso”, representan a partidos políticos; no representan al pueblo. Nunca consultan o explican a sus mandatarios las razones por las cuales han aprobado, rechazado, o cajoneado leyes o incumplido sus obligaciones legales que institucionalmente los obligan. Tampoco si han controlado u observado las a veces graves arbitrariedades o imprevisiones del Poder Ejecutivo. El pueblo es solo un espectador: un convidado de piedra sin derechos. El mismo artículo dispone que “el pueblo no gobierna sino por medio de las autoridades creadas por esta Constitución”, lo que es extravagante, porque la autoridad constitucional del país es el “Presidente de la Nación Argentina”, “jefe supremo, jefe del gobierno y responsable político de la administración general del país”. que designa todas las autoridades del Poder Ejecutivo y acciona dentro de una campana cerrada de cristal, rodeado de “aplaudidores”, ignorando al pueblo y dictando Políticas de Estado que históricamente produjeron rechazo ciudadano y caída de presidentes. Resulta obvio que nuestra estructura institucional no es ni representativa, ni republicana, ni democrática. En 1886, 26 años después de la jura de la Constitución, el Presidente Juarez Celman, impuso el “unicato” y fue expulsado del poder por la Revolución del 90; en el siglo XX, hubo decenas de revoluciones y Golpes de Estado, los que se repitieron en la primer década del siglo XXI, pero el sistema Presidencialista autocrático continúa en los mismos términos. Las Políticas de Estado las pergeñan e imponen los gobernantes de turno en el Poder, por motivos ideológicos, coyunturales o políticos electorales. Resultan de vida corta y generan distorsiones económicas, conflictos sociales y culturales y deformaciones institucionales. Lo que el país necesita, es tener un objetivo de futuro que responda al sentir y esperanzas de la ciudadanía, y fijar las Políticas Nacionales para alcanzar ese objetivo. El primer pasa a dar es enmendar la Constitución, remplazando el actual sistema Presidencial autocrático por el sistema Parlamentario, en el que el Jefe del Gobierno es cambiado si carece de la idoneidad necesaria, sin crisis institucionales.

EL RELATO

La refutación del relato Por Nicolás Márquez En su célebre ensayo “El Orden y el desorden”, el pensador francés Charles Maurras sostuvo que “un error y una mentira que oportunamente no nos hemos tomado el trabajo de desenmascarar han ido adquiriendo poco a poco la autoridad de lo verdadero”. Este axioma viene a comento, porque ahora que el kirchnerismo tras 10 años de dislates (convenientemente anestesiados por el boom sojero) entra en visible estado de descomposición ideológica y estructural, tal como suele suceder en la Argentina con los experimentos populistas, aparecen seguidamente una recua de justificadores que a la brevedad publicarán un sinfín de panegíricos y anotaciones ficcionarias que intentarán retratar esta década signada por la corrupción ideológica y moral de una manera épica y/o edulcorada. Asimismo, desde los relatores “opositores”, también aparecerán quienes desde el progresismo reconozcan toda una variada gama de “logros” pero que, desafortunadamente, no habrían llegado a buen puerto vaya a saber uno por qué. Incluso, sobreabundan periodistas y políticos que, influidos por el desvergonzado catecismo albertofernandista (divulgado por ex kirchneristas hoy desempleados que mutaron de incendiarios a bomberos), nos expliquen que “el gran Néstor nos señaló el camino correcto, pero lamentablemente tras su deceso, Cristina no supo proseguir el rumbo que él inició”, cuando en verdad, el colapso del modelo se debe precisamente a que Cristina siguió fielmente los lineamientos que su marido y jefe político inauguró en el año 2003. Pero como gran parte de la opinión pública es poco afecta a la memoria política y tiende a adoptar con el tiempo percepciones parcializadas, frecuentemente acomodadas en el sentido de lo que los escribas rentados pretenden imponer, es que acabamos de lanzar en tiempo real el flamante libro “Cuando el relato es una FARSA – La respuesta a la mentira kirchnerista”. El libro será presentado en Buenos Aires este jueves en el Club Español (Bernardo de Irigoyen 172) a las 19hs, en el marco de un panel conformado por Carlos Maslatón, Ricardo López Murphy, Vicente Massot, Agustín Laje y Nicolás Márquez. Invitamos a los amigos y lectores de La Prensa Popular a que nos acompañen masivamente al encuentro, en donde juntos primeriemos a los futuros mentirosos y comencemos a difundir y defender no un relato ficcionario, sino un enfoque ensayístico que, apoyado en una ideología sólida que jamás ocultamos, contraste de medio a medio contra los demagógicos aforismos que los oportunistas del populismo intelectual ofrecen y seguirán ofreciendo. Reiterando vivamente la invitación a que nos acompañen este jueves en el Club Español, seguidamente transcribimos el texto de la contratapa del libro que tenemos el gusto de ofrecerles a partir de ahora: Durante la última década, el matrimonio Kirchner supo reescribir el pasado y el presente tanto de la historia nacional como de sus propias vidas. Se auto-promocionaron como jóvenes revolucionarios de los años ’70 cuando en verdad abandonaron a sus camaradas mudando al sur no para hacer la revolución proletaria sino la robolución propietaria. Alegaron haber padecido las “cárceles de la dictadura” pero durante el gobierno de facto solamente Néstor fue demorado un ratito por un trámite administrativo, mientras se enriquecía al calor de la usura y la especulación. Respecto a los años ’90, se presentaron como disidentes al “neoliberalismo” pero por entonces apoyaron todas las privatizaciones menemistas. Ya instalados en el poder nacional desde el año 2003, los Kirchner usaron el banderín de los DDHH para imponer feriados arbitrarios, reivindicar al terrorismo subversivo, perseguir militares y por sobre todo, lucrar con negociados infamantes. Adularon a los pobres a quienes arrendaron a bajo costo como militantes o votantes mendicantes. Incrementaron su fortuna en más de 1000% (sin contar los testaferros) alegando ser “abogados exitosos”, aunque desde 1987 sólo vivieron del modesto sueldo de la función pública. Vociferaron la “democratización” de la Justicia y de los medios de comunicación, pero la intencionalidad real no fue otra que pretender imponer un autoritarismo electivo. Apelaron a la “distribución del ingreso” mientras usurpaban tierras fiscales para edificar hoteles para “oligarcas”. En el plano estrictamente personal, la pareja siempre vendió la parodia del matrimonio fiel y feliz, pero ambos mantuvieron vidas independientes o paralelas. En cuanto a la fabricación de héroes y leyendas, además del culto idolátrico al fallecido Néstor, el kirchnerismo glorificó los homicidios montoneros y consideró como un prócer a un obsecuente menor como Héctor Cámpora, insustancial personaje al que homenajearon montando una agrupación de yuppies bien pagos. Para disfrazar tamañas contradicciones, el kirchnerismo alquiló intelectuales y filibusteros de izquierda, quienes se dedicaron a fabricar la defensa de este fraude maquillando de epopeya emancipadora lo que en verdad constituye una estafa institucionalizada. En efecto, estos propagandistas subsidiados desde entonces vienen llevando a cabo ingentes esfuerzos para esconder o relatar distorsivamente el sinfín de enjuagues de este latrocinio socialista, que hizo de una formidable oportunidad histórica para la Argentina un desperdicio político, institucional, cultural y económico. Así pues, este libro constituye el contrarrelato del relato. Con documentación apabullante y narrativa punzante, los autores de esta obra nos muestran la verdadera historia de esta comedia populista. Esta es la historia de una farsa. Esta es la historia del kirchnerismo.

ARMADA MILAGROS

Alerta | JUSTICIA Opine | Enviar a un amigo Ir a Urgente24 Milagro Sala complicada; quedó a un paso del juicio La titular de la organización Tupac Amaru venía dilatando una causa en su contra por instigar un violento escrache contra el senador radical Gerardo Morales durante una conferencia, pero la Cámara Federal de Casación Penal ratificó la competencia federal y además pidió celeridad en el juicio. De esta manera, al confirmarse la competencia del Tribunal Federal, solo resta que se fije la fecha del juicio. Los jueces Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Juan Gemignani confirmaron que el Tribunal Federal de Jujuy debe juzgar a la dirigente Milagro Sala. Se trata de una muy mala noticia para la titular de la organización jujeña Tupac Amaru que jugaba su estrategia judicial a dilatar los tiempos y hacer prescribir la causa. Al confirmarse la competencia del Tribunal Federal, solo resta que se fije la fecha del juicio. La Cámara Federal de Casación Penal también pidió celeridad en el juicio que el senador Gerardo Morales lleva adelante contra Sala por instigar un violento escrache en su contra antes de iniciar una conferencia sobre la falta de controles en la entrega de subsidios a la Tupac Amaru, en el Consejo de Ciencias Económicas de la capital provincial. El hecho ocurrió el 10 de octubre de 2009, cuando se había iniciado la conferencia, un grupo de la Tupac Amaru, encabezados por Ramón Salvatierra y María Graciela López, irrumpió en el lugar, arrojó piedras y otros objetos contundentes, propinando amenazas contra el grupo que integraba el senador, los auditores Leandro Despouy y Alejandro Nieva y el diputado nacional Miguel Giubergia. Inmediatamente, Morales denunció el hecho ante la justicia federal la que concluyó que Milagro Sala fue instigadora del mismo y la envió a juicio. Pero el Tribunal Federal de Jujuy al recibir la causa se declaró incompetente y la giró a la Justicia provincial, con el consecuente peligro que la causa prescribiera por el paso del tiempo. Además de Sala, van a juicio los otros dos integrantes de su organización que protagonizaron los incidentes: Ramón Salvatierra y María Graciela López. Según menciona el portal Infobae, en su voto, el juez Borinsky recordó que el querellante Morales justificó la intervención del Tribunal Federal ya que los hechos "estarían vinculadas al desempeño del funcionario federal" por su cargo de senador.

domingo, 15 de septiembre de 2013

LE MONDE

No SE pUEdE dejar DE leer. LO DICE "LE MONDE", NO LA CORPO Dura nota contra los 10 años de Gobierno kirchnerista en el diario francés Le Monde 10/05/13 - 20:28 Una nota aparecida ayer en el prestigioso diario francés Le Monde realizó un duro análisis de los 10 años de gobierno kirchnerista. La Argentina bajo el riesgo de los Kirchner Por Paulo A. Paranagua En diez años de poder, Néstor Kirchner y después su mujer Cristina llevaron adelante una gestión arbitraria e imprevisible de los asuntos de Estado. En línea recta con el populismo peronista que a menudo condujo al país al caos económico y la corrupción. En mayo de 2003, hace diez años, Néstor Kirchner, ex gobernador peronista de Santa Cruz , una provincia del sur argentino, llegó a la presidencia de la república con un déficit de legitimidad. Elegido casi por defecto, obtuvo el 22 por ciento de los votos en la primera vuelta. El ex presidente Carlos Menem (también peronista), aunque con posibilidades de ganar el ballotage, prefirió retirarse antes que sufrir un revés en la segunda vuelta. Para fortalecer a una opinión pública sacudida por la crisis de 2001, que condujo al país a la quiebra, Kirchner se dedicó a consolidar la recuperación económica, emprendida con éxito por el ministro de Economía Roberto Lavagna, a quien mantuvo en su cargo. El nuevo presidente apoya los esfuerzos de los defensores de los derechos humanos, los legisladores y algunos magistrados para terminar con la impunidad de los militares implicados en los crímenes de la dictadura (1976-1983). Por último, teje alianzas "transversales" para lograr una mayoría en el Congreso. Su ministro de Cultura, Torcuato Di Tella, eminente sociólogo y asesor del gobierno, veía en esto el esbozo de una nueva centroizquierda, capaz de "superar" al peronismo, fuerza dominante de la vida política desde 1945. ¿Néstor Kirchner, muerto en 2010, era un outsider? "Kirchner no es un dirigente atípico", respondía su esposa Cristina a la pregunta de Le Monde en noviembre de 2003. "Es un puro producto del peronismo". ¡El zorro pierde el pelo pero no las mañas! "No se puede gobernar sin negociar con el inmenso aparato del partido peronista, formado por burócratas de los sindicatos, intendentes corruptos, punteros barriales clientelistas, policías, traficantes y delincuentes, que se oponen a cualquier cambio", confiaba años después el filósofo José Pablo Feinmann, otro asesor del gobierno. "'Si no controlo el aparato, este me va a dominar, no resistiría dos días', me dijo Néstor". En 2005, el presidente remueve al ministro Lavagna y administra personalmente la economía nacional, de la misma forma que había administrado los recursos de una provincia petrolera débilmente poblada de la Patagonia: decisiones al día tomadas por un grupo cerrado, sin reunión del consejo de ministros ni rendición de cuentas al Congreso ni explicaciones a la prensa. Cuando era gobernador de Santa Cruz , había enviado a Suiza 500 millones de dólares de regalías petroleras sin detallar jamás el itinerario de esa suma ni sus intereses. Abogados de empresas, los Kirchner habían dedicado los años de plomo a acumular una fortuna. A partir de 2003, sus declaraciones anuales muestran un enriquecimiento vertiginoso, sin que la cuestión de un conflicto de intereses se les pase por la cabeza a los interesados. Para sus detractores, los montos declarados no serían más que la punta del iceberg. Cuando Cristina Kirchner reemplaza a su marido en 2007, el manejo improvisado de la economía sigue siendo discrecional e imprevisible. Para los amigos, todas las facilidades. Para los demás, el peso de la ley, sin perjuicio de inventar nuevas reglas de acuerdo con las circunstancias. El cambio más espectacular sin duda es el que hubo respecto de Clarín, el principal grupo multimedia de la Argentina . La luna de miel duró hasta el momento en que Néstor Kirchner, que quería una participación en el capital, sufrió un rechazo. De un día para el otro, el grupo se convirtió en el enemigo a derribar. "Clarín miente", gritan los Kirchner en cada acto político. En 2009, se vota una ley de medios con disposiciones hechas a medida, destinadas a desmantelar el grupo. La justicia bloquea su aplicación. Entonces, en 2013, se improvisa una reforma de la justicia y los recursos contra el Estado, para asegurarse de que el poder judicial deje de inmiscuirse en los asuntos del ejecutivo y el legislativo. Más allá de las peripecias que la Argentina de los Kirchner presenta con la regularidad de un folletín, el balance de estos diez años de gestión con medidas de corto plazo presenta contrastes: Buenos Aires logró renegociar la mayor parte de la deuda, sin restablecer, sin embargo, su crédito internacional. La producción se reactivó, con resultados moderados en la industria. El Estado aumentó el impuesto a la soja, locomotora de las exportaciones, y se apropió de los fondos de pensión, pero el régimen fiscal legado por la dictadura militar no fue modificado. Mientras que Aerolíneas Argentinas fue nacionalizada, nada se hizo para corregir el deterioro de los transportes ferroviarios, desguazados en los años 90 con la complicidad de los sindicatos peronistas: en 2012, un accidente ocurrido en una estación de Buenos Aires causó 51 muertos y 700 heridos. La empresa petrolera Repsol YPF volvió a manos del Estado, mientras que las compañías mineras gozan de total libertad para operar en perjuicio del medioambiente y el fisco. Buena parte del empobrecimiento provocado por la crisis de 2001 desapareció pero la miseria sigue presente. Los aumentos de salarios y las jubilaciones revalorizadas se ven recortados por una inflación del 25 por ciento enmascarada por la falsificación de las cifras oficiales. Se adoptó el matrimonio igualitario pero el aborto sigue siendo tabú. La inseguridad jurídica hace huir a los inversores: el último en retirarse fue el grupo brasileño Vale. El proteccionismo dejó en coma al Mercosur, la unión aduanera sudamericana. Argentina no ha dejado de caer en el índice de percepción de la corrupción de Transparency International y actualmente está en la cola del pelotón. En cuanto al control de cambio, se presta a todo tipo de manipulaciones. El descaro y la falta de visión, sin embargo, se disfrazan con un discurso épico. Se habla de un "modelo" Kirchner, secundado por un proyecto "nacional y popular". Adaptado al gusto del momento y despojado de los oropeles de la "doctrina justicialista" del general Juan Domingo Perón (presidente de 1946 a 1955 y de 1973 a 1974), este relato no remite menos a la misma ideología: el nacionalismo, que invoca una excepción argentina, una idiosincrasia diferente de cualquier otra, un "ser nacional" cuya esencia se encontraría en el curso de la historia. Eva Perón , la egeria del general, aparece en los nuevos billetes de 100 pesos y su efigie domina la principal avenida de Buenos Aires , aun cuando su libro, La razón de mi vida, ya no es de lectura obligatoria en las escuelas. Los socialistas, los socialdemócratas, los comunistas, los de centro, los demócrata-cristianos, los liberales, los conservadores, los demócratas y los republicanos, las principales familias políticas de los dos últimos siglos, en algún momento hicieron su autocrítica, y a menudo varias veces en lugar de una. Los peronistas, jamás. No obstante, no faltan muertos en el ropero. El regreso del general Perón al poder en 1973 fue una catástrofe que condujo, tres años más tarde, al peor golpe de Estado sufrido por los argentinos. Los Kirchner fomentaron una idealización romántica de ese período de irracionalidad, que no contribuye al respeto por las instituciones de la democracia. En lugar de proceder a una relectura desapasionada de la historia, los peronistas proponen una versión mítica, propicia para los desvíos ideológicos. La constitución prohibe un tercer mandato presidencial consecutivo, pero esto no impide a Cristina Kirchner hacer un vacío a su alrededor, mientras que sus partidarios preconizan una reforma de la Ley Fundamental. En una obra reciente, Carlos Gabetta, creador de la edición argentina de Le Monde Diplomatique, llega a una conclusión abrumadora: "Todos los gobiernos del populismo peronista argentino condujeron al país al caos económico; todos llevaron la corrupción a un paroxismo y desembocaron en la tragedia o el Grand-Guignol". TRADUCCIÓN: Elisa Carnelli