sábado, 30 de noviembre de 2013

LA CUADRATURA DEL CÍRCULO

Por Malú Kikuchi (1°/12/2013) *”¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia, Cristina?” Parafraseando a Cicerón, pidiendo disculpas por la osadía de cambiar el nombre (Cristina en vez de Catilina), pero el hartazgo es el mismo. En Roma 63 aC o en Argentina 2013. Los hechos hablan, Argentina K ha descubierto la cuadratura del círculo. El relato relatado hasta el infinito, se ha hecho añicos contra la realidad. Resulta que la realidad es mala y fea. Pero es. El desafío, mientras se trata de rescatar del naufragio al Titanic (Moyano dixit), pasa por readecuar el relato a la realidad. Que sólo tienen en común 4 letras: R,E,A,L. Hechos. YPF es una empresa creada en 1922 por Yrigoyen, que con el correr de los años ha sufrido cambios en su composición accionaria: estatal, privada pero argentina, privada y extranjera. En 2012, el 51% de las acciones era de la española Repsol. Era, hasta el 17/4/2012, en que fue inconstitucionalmente confiscada por el estado nacional, bajo el lema: “recuperemos nuestra soberanía” ¿? ¿La soberanía no pasa por la moneda? Hechos. El artículo 17 de la *CN dice: “La expropiación para ser de utilidad pública, debe ser calificada por ley y PREVIAMENTE INDEMNIZADA. (…) La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal Argentino”. La diferencia entre “expropiación” (justificada por el derecho público) y la confiscación, es que esta última viola la CN. Hechos. El 18/4/2012, el vice ministro de economía Axel Kicillof, ante el congreso declaró: “Los tarados son los que piensan que el Estado debe ser estúpido y pagar lo que dice la propia empresa. No les vamos a pagar, ellos nos deben pagar por haber vaciado YPF.” Axel Kicillof, ya ministro de economía, el 28/11/2013, en radio Del Plata dijo:”Imposible no pagar una indemnización, sería ilegal”. ¿Qué pasó en este año y medio? Simple, la realidad se hizo presente. Y ni siquiera Marx puede con la realidad. Hechos. Argentina con un desastroso, populista y cortoplacista sistema económico, despilfarró la mejor década de la historia y rifó sus US$. Hoy le hacen falta y no tiene. Argentina se auto abastecía en petróleo y gas, hasta exportaba. Hoy es importador neto y paga US$ 15.000 millones por energía al año. Necesita acuerdos para poder explotar Vaca Muerta, y sólo Chevron, de muy mala fama como petrolera y con un contrato tan secreto que ha de ser terrible para “nuestra soberanía”, se anima a invertir US$ 1.200 millones, una gota de agua en un mar de necesidades. Pero tanto España como EEUU, le advierten a Chevron que no debe invertir en un país como el nuestro que confisca empresas y no las paga. Hechos. Con la mediación de Peña Nieto, presidente de México (Pemex está interesada en Vaca Muerta) y la de Rajoy, presidente del gobierno español, Argentina entiende que DEBE indemnizar a REPSOL. Probablemente se le deberían pagar alrededor de US$ 3.500 millones, ya que Repsol pedía US$ 10.000 millones, para bajar a 5.000 y terminar aceptando 3.500. Con los intereses, los 5.000 millones llegarán a US$ 8.000. Que pagará el pueblo con el próximo gobierno. A pesar de todo, había que hacerlo, ¿y el relato? Hechos. Página 12, el diario que oficia de boletín oficial, tituló en tapa el 28/11/2012: “Argentina con México y España, DOBLEGARON a Repsol”. Una especialidad del FPV, hacer de una derrota una victoria. Hay que mantener el relato con vida. Es fácil “doblegar” mediante US$ 5.000 millones. Hechos. El US$ oficial se depreció el 3,74 en noviembre, y el BCRA perdió en promedio US$ 160 millones por día hábil también en noviembre (Urgente 24). ¿No era que este gobierno nac&pop nunca iba a devaluar? La realidad es muy poco amable con el relato. Pero el relato, resiste … en el congreso. Hechos. El congreso votó una pensión vitalicia para los presos políticos (terroristas) del tiempo del proceso. Son unos 10.000, entre los que están Kunkel, Parrilli, Dante Gullo, Taiana, Zanini y otros que ya reciben un sueldo del estado. Esta pensión duplicará la jubilación mínima. Mientras que el mismo congreso dejó para más adelante la indemnización a los familiares de los conscriptos asesinados por los montoneros en Formosa. En el congreso es evidente que el relato, vive. Hechos. El nuevo Código Civil es prácticamente una reforma constitucional. El cuento que se terminará de tratar en marzo 2014 con los nuevos legisladores ya asumidos, no cambia nada. Es una trampa más caza bobos. La ley es de “irresponsabilidad” del estado frente a los ciudadanos convertidos en ilotas (esclavos ilustrados), sin defensa de ningún tipo frente a un estado impune. Los ex ciudadanos sólo tendrán la obligación de mantener a los funcionarios a través de los impuestos onerosos que pagan. Pero sin poder exigirles nada en caso de accidentes, injusticias, presiones o cualquier otro tipo de abuso por parte de ellos. Es la muerte de la CN. Como no la pudieron cambiar constitucionalmente, lo hacen por ley. Es una manera ponzoñosa de resucitar el relato, cuestión de no terminar en la cárcel como presos comunes, ya que muchos de ellos han actuado, y son, delincuentes comunes. Los que no han sido comunes son los delitos cometidos a la sombra del relato y en contra de la nación. Habrá que esperar que una oposición unida a pesar de ella misma, recupere la dignidad de la nación, y con ella la independencia de la justicia. Esperemos. Sin demasiadas ilusiones. *Marco Tulio Cicerón (163 aC / 43 aC), célebre orador romano, atacando a Catilina, destituyente de entonces, en su primer discurso llamado “catilinaria”. Hubo 4 “catilinarias”, pero “Quosque tándem Catilina, abutere patentia nostra?”, es la más conocida. *CN: Constitución Nacional.

VIRAJES

Virajes, expectativas y una transición jugando al jenga ¿Cuándo se inició el viraje del gobierno K que hoy provoca el desasosiego de sus seguidores, digamos, progresistas? Cinco semanas atrás, mientras la Presidente aún convalecía tras su operación del cráneo, en esta columna se señalaba que “hay que admitir que la Señora ya ha dado luz verde a cambios de rumbo. La decisión de pagar juicios perdidos en el CIADI, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial, que hoy están en manos de fondos buitre representa todo un giro, que se aleja del rígido relato de los últimos años, lo mismo que la negociación con Chevron o la búsqueda de un arreglo con el Club de Paris. La realidad y el fracaso de los caminos que venía intentando, fuerzan al gobierno a buscar financiamiento en el mercado. Se verá si al reintegrarse al cargo la Presidente le da más intensidad a esa marcha”. El acuerdo anunciado esta semana en tres capitales hispanoablantes para que Buenos Aires restañe con varios miles de millones de dólares las heridas abiertas por la confiscación de las acciones de la española Repsol en YPF evidencia que la Señora no está dispuesta a (o no está en condiciones de) recuperar el derrotero anterior. Con todo, sólo desde un estrecho economicismo podría asegurarse que los cambios empezaron allí. Si bien se mira, la primera mutación significativa se manifestó en marzo, inmediatamente después de que el cardenal Jorge Bergoglio se conviertiera en Supremo Pontífice de la Iglesia Católica. Por aquellos días se describía aquí cómo “la señora de Kirchner fue modificando su franca, espontánea oposición original para dar lugar a una adecuación más o menos resignada a la ola de simpatía generada por Bergoglio. Con un pragmatismo calculado que se acentuó con el impacto del estilo sencillo y cordial del Papa, la señora buscó barrer bajo la alfombra su reticencia sobre el pastor a quien durante una década consideró un adversario y al que le negó catorce veces una audiencia”. Mientras una legión de kirchneristas contrariados masticaba resentimiento y algunos otros aventuraban temerariamente que la Señora buscaba “apoderarse del Papa”, lo que en rigor se insinuaba en marzo era que la Presidente, tras toparse con una autoridad muy superior, empezaba a resignarse a su tutela y a allanarse en busca de su sombra eventualmente protectora. En el plano de las ideas y concepciones jurídicas, las modificaciones que el oficialismo forzó a último momento en el proyecto de Código Civil a instancias de una Presidente atenta a no contrariar a Roma, representan para el kirchnerismo más fundamentalista un herida tan lacerante como la perspectiva de indemnizar a Repsol, negociar con los llamados fondos buitre, aceptar monitoreos del Fondo Monetario Internacional o contemplar cómo la señora de Kirchner exhorta a la búsqueda de financiamiento internacional y entierra en la práctica la retórica del desendeudamiento. El sedicente progresismo K comienza a fastidiarse ante la perspectiva de tragar amargo y escupir dulce en nombre de la disciplina. Al superprogresista Axel Kicillof, un héroe de ese sector, le toca el papel de borrar con el codo el relato que él mismo contribuyó a escribir en el pasado reciente. Los cambios de dirección de la Presidente son adecuaciones a la realidad: ya no hay fuerza para imponer, ya no hay superávit para amortiguar tensiones, las reservas se encogen, el mandato se desliza hacia su vencimiento y el futuro ya no luce como un horizonte despejado, sino como una incógnita amenazante, ilustración del epigrama de Giulio Andreotti: “El poder desgasta cuando no se lo tiene”. Suena paradójico o, si se quiere, brutalmente elocuente: la Presidente mejoró su imagen mientras la enfermedad la alejó de la gestión y los micrófonos, embellecida, quizás, por el espejo deformante de quien la reemplazaba o por su propia ausencia. Y ahora, cuando ha delegado el gobierno en su nuevo jefe de gabinete, Jorge Capitanich, su poder parece crecer y mejoran moderadamente las expectativas en la medida en que muchos interpretan aquellos virajes como el eclipse del modelo y del relato que ella supo encarnar y como el prólogo de una nueva etapa. Los analistas y los mismos políticos miran ya hacia la nueva etapa, es decir, más allá de este período: miran hacia los presidenciables del peronismo (Massa o Scioli o Capitanich o De la Sota) o los de las otras fuerzas. Mauricio Macri despliega su voluntad de competir con peronistas y radicales (los llama “los de siempre”), el panradicalismo -con Binner, Cobos, Sanz o Carrió- asegura que esta vez que esta vez sí podrá construir una alternativa de poder. En ese futuro, la Argentina despliega todas sus potencialidades, acrecienta su capacidad agroalimentaria, atrae inversiones para desarrollar sus recursos energéticos, en especial el shale oil y el shale gas, explota sustentablemente sus posibilidades mineras, mejora la productividad, la educación y la salud, perfecciona la distribución de la riqueza… Entre esos proyectos realizables y el presente se extienden, sin embargo, los desafíos de la transición: restablecer las condiciones de competitividad, frenar el dispendio público, controlar la inflación, atender a las necesidades sociales y a los requerimientos de provincias y municipios, postergados en la absorción de recursos por la succión de la caja central; proveer al aparato de defensa y seguridad sumido en el retraso frente al acoso del crimen organizado, particularmente el narcotráfico… En esas materias, el gobierno K en su crepúsculo y quienes aspiran a sucederlo juegan al jenga: cada uno procura que los costos de la transición y el derrumbe de la inestable estructura heredada le ocurra al otro. Jorge Raventos

miércoles, 27 de noviembre de 2013

LOS SOSPECHOSOS DE SIEMPRE

"Los sospechosos de siempre" http://www.perspectivaspoliticas.info/los-sospechosos-de-siempre-por-gabriela-pousa/ por Gabriela Pousá "El mejor modo de conocer un país es averiguar cómo se trabaja en él, cómo se ama y cómo se muere. En nuestro país todo eso se hace igual, con el mismo aire ausente. Es decir, que se aburre uno y se dedica a adquirir hábitos. Los deseos de la gente joven son violentos y breves, mientras que los mayores trabajan para enriquecerse. Pero hay países donde la gente tiene la sospecha de que existe otra cosa. Aquí todo se hace sin darse cuenta, hasta morir es una dificultad. Nunca es agradable estar enfermo pero hay países que nos sostienen en la enfermedad. Pero aquí la importancia está en hacer negocios" - Extraído del libro "La Peste" de Albert Camus Como si un instante pudiera sintetizar una eternidad, como si una crónica periodística pudiese alterar la realidad, así se vive en la Argentina a finales de 2013. Con dificultades que exceden la lógica y se adentran en un abismo de marginalidad. Todo está presto para el negociado espurio, nada está dado para el trabajo honesto. Se ha impuesto la cultura del menor esfuerzo con siniestra majestuosidad. Es por eso que un cambio insustancial de ministros despierta voces esperanzadas en la nada, y un fin de semana largo es vendido como reflejo de una década ganada... Sólo la débil memoria de los argentinos puede permitir eso. Si acaso el recuerdo de aquel fatídico 2001 sirviera para que la experiencia torciera el destino sería propicio insistir con estas crónicas... La Nación - 16-Abr-01 - El éxodo turístico arrancó temprano http://www.ppinfo.com.ar/wp-content/uploads/2013/11/exodo.jpg La Nación - 14-Abr-01 - Récord de turistas en Semana Santa http://www.ppinfo.com.ar/wp-content/uploads/2013/11/exodo-2.jpg Pero después de publicadas, también se modificó la escenografía y paradójicamente o no, asumió un tal Jorge Milton Capitanich la jefatura de ministros. Era otro calendario y otro el jefe de Estado pero al frente del equipo, estaba el mismo. Ningún homónimo, exactamente idéntico funcionario que respaldó la gestión de Sandra Mendoza al frente del ministerio de Salud del Chaco cuando las muertes por dengue crecieron exponencialmente. Capitanich sí, aquel que llevó a sus hijas adolescentes de veraneo a Panamá en el avión de la gobernación, aduciendo que aprovechó para hacer un control técnico que jamás se realizó. Es ese Capitanich que ahora algunos creen ha de salvar al país... 24-Abr-09 - Sandra Mendizs reconoció epidemia y culpó al mosquito del dengue http://www.ppinfo.com.ar/wp-content/uploads/2013/11/dengue.jpg La Nación - 09-Ene-12 - Capitanich se fue de vacaciones a Panamá en el avión del Chaco http://www.ppinfo.com.ar/wp-content/uploads/2013/11/Chaco.jpg Pero Argentina es o debiera ser mucho más que un teatro de mediocres actores recitando guiones plagiados al pasado. La vuelta de la Presidente apenas modificó la escenografía. Un par o dos de pinceladas sobre paredes raídas no alcanza, aunque enseguida se escuchen voces de algarabía sostenidas en espejitos de colores y aplausos de cotillón. Sigue el viejo espectáculo maniqueo convocando al tedio. Posiblemente la crisis de hoy sea distinta a la de comienzo de siglo, otro contexto, otras causas pero la comandan los mismos que nunca solucionaron un ápice, y que en muchos ocasiones empeoraron la situación. ¿En qué sustentar pues las esperanzas? Las proyecciones con base en datos fácticos, en evidencias empíricas y en cuentas sin dibujos acrobáticos muestran un país en caída libre. Posiblemente los tiempos no puedan determinarse como antes ya que es dable reconocer que, en los últimos años, ha habido un porcentaje de argentinos que han ganado más dinero de lo esperado. Pero es el país de los contrastes donde también ha habido un porcentaje similar de ciudadanos – que deberían ser contemplados en el contexto de las políticas igualitarias que tanto vocifera el kirchnerismo en su relato -, que han tenido que mudar a las villas, su decencia, sus naderías... La ONG Techo comprobó durante un trabajo de campo realizado en sólo siete provincias, la existencia de 1.834 asentamientos, donde malviven más de dos millones y medio de personas. Y Chaco no es excepción a ello, al contrario. El pleno empleo que se lee en ciertas estadísticas tiene la certeza de los índices de inflación que dejara Guillermo Moreno como corolario de la desidia. En ese contexto, proyectarse a la presidencia por el simple hecho de haber sido designado jefe de un gabinete escindido no tiene mucho sentido, como tampoco lo tiene vislumbrar cambios en un gatopardismo comprobado hasta el hartazgo. El circo no se renueva. A lo sumo, los payasos ensayan nuevas morisquetas. Algunos se van pero dejan sus huellas muy parecidas a esas llagas que permanecen abiertas... Moreno, sin ir más lejos, no se va por sus fracasos sino por los fracasos del matrimonio Kirchner. En poco tiempo se comprenderá que el ex Secretario de Comercio no fue sino un soldado, el más brutal quizás pero un soldado, ni siquiera un general con propia tropa a su mando. Y las extorsiones y los aprietes tuvieron su razón de ser en empresarios que se dejaron apretar y extorsionar vaya a saber por qué... Lo cierto es que frente a la derrota, deciden suavizar modos no métodos, y eso corrobora la continuidad del actual estado de cosas. Temer ahora al comunismo que dice representar Axel Kicillof es ingenuo porque el nuevo ministro no hará sino implementar los caprichos que le indiquen desde Olivos. El problema no es Marx, ni Keynes, ni Chávez, el problema es el kirchnerismo. El kirchnerismo con su modelo nacional y popular impuesto por Nestor Kirchner primero, y profundizado por Cristina Fernández luego. Ese modelo que persigue la pobreza del pueblo en detrimento de la riqueza del poder, el modelo que multiplica, simultáneamente, habitantes en la Villa 1-11-14 y en Puerto Madero y El Calafate. No quieren la revolución del Che sino la revolución de guante blanco, donde el revolucionario redentor es el mismo personaje que dirigió el gabinete de Duhalde cuando se produjo la mayor devaluación. No es la metodología marxista de Lenin y Stalin sino la metodología de usura y apropiación de Cristóbal López y Lázaro Báez. Es otra vuelta de "robo para la corona". No son los bolcheviques de Leningrado sino los "pibes" de barrios privados que, no usando corbata, se creen liberados de formas y mandatos... En ese ámbito estamos, girando en un círculo vicioso donde aumenta cada vez más la brecha que hay entre la sociedad y el ‘comando presidencial’. Cristina sigue actuando coyunturas. Cristina sigue sacándose fotografías... Así concibe la historia de la Argentina: como un álbum de imágenes sueltas que no cuentan una trama verdadera. Aquella instantánea, por ejemplo, donde pudo vérsela embarrada en Tartagal, Salta, después de un alud, puede volver a sacarse hoy día porque nada ha variado en esa geografía. Cada foto es una asignatura pendiente que se suma a otras tantas. Para la jefa de Estado todo empieza y termina cuando se abre el obturador de la cámara. Mientras, la gente vive la película sin pausa, sin tregua, sin intervalo siquiera... La reciente aparición de la dama dando un discurso en un balcón interno de Balcarce 50, es el símbolo más perfecto de su proyección. Afuera hay un mundo que no mira. Afuera está la sociedad sin militancia, la que muy posiblemente vaya una semana a la costa atlántica pero sólo porque sabe que los pesos después no le servirán para nada. No se trata, en definitiva, de bonanzas sino de desesperanzas, de dar por perdida la ilusión de un cambio que permita proyectar una vida y no apenas una estadía. Pequeñas grandes diferencias que la mandataria no está dispuesta a ver ni mucho menos a asumirlas...

lunes, 25 de noviembre de 2013

DUDA

Me reservo el beneficio de la duda By Juan Manuel Otero Manes con CFK En descontracturada e informal charla de café entre amigos, tiré sobre la mesa mis dudas acerca de la intervención quirúrgica a que fuera sometida la Presidente de la Nación. Aclaro, no digo que no haya sido operada, digo que tengo dudas. Y paso a explicar los motivos de mis interrogantes. Viendo la filmación hogareña de la reentré de Cristina que, entre otras cosas, nos muestra que no en balde Florencia estudió cinematografía en Nueva York, no pude menos que sorprenderme al verla tan resplandeciente y con su frondosa cabellera meciéndose a cada movimiento de su cabeza. ¿Cómo? ¿No era que te rapan a cero las zonas a operar y aledañas? Una amiga que recibió idéntico diagnóstico durante el postoperatorio lucía una amplia zona craneana calva y su andar temblequeante durante más de tres meses le limitó severamente su capacidad ambulatoria. De inmediato se me refutó con el simple hecho de que hoy en día las pelucas son perfectas, ni se notan. Es cierto, pero siendo así me asalta la duda de que porqué no mostró, aunque sea un instante, un primer plano de la herida o cuando menos una fotografía tomada luego de la sutura. Son trofeos de guerra que ella lleva con estoicismo, recuerden el falso cáncer de tiroides cuya cicatriz dio orgullosa vuelta al mundo. Y no es que opine, como muchos malintencionados, que ante el resultado de las elecciones había que armar un golpe de efecto que nos distrajera el tiempo suficiente para hacer olvidar la cruel derrota y cambiar el ángulo de la atención popular. Conmoción interna, tristeza generalizada, regreso con gloria. Nada de eso. Lo que también me hace dudar es la escenografía, los espontáneos militantes velando los trapos en las inmediaciones de la Fundación Favaloro, los partes médicos dados por voceros oficiales, nunca por un médico; me hacen dudar las versiones lanzadas y nunca aclaradas, ratificadas ni desmentidas acerca de la gravedad, resultado y consecuencias del tratamiento. En fin, son dudas que cualquiera puede tener, no en vano la primer duda que el hombre se planteó sobre la tierra dio origen a la filosofía. Y también me pregunto: ¿Por qué abandonaron el Hospital Austral de Pilar? Siendo que en enero de 2012 atendieron a Cristina por su tiroides y meses después también a Máximo por aquel problemita de artritis. En esos momentos sólo eran loas para la Institución. ¿Y ahora qué? Un contertulio del feca me informa entonces que es porque en la Favaloro está el Dr. Manes, el preferido de Cristina. Y es en ese momento en que ya no tolero seguir la conversación. ¿Nada menos que el Dr. Facundo Manes? Este médico ha sido elevado al paraninfo de la ciencia médica y mis dudas se tornan insoportables. Todos sabemos que el Dr. Manes saltó a la fama (o como dice la milonga “El Conventillo”, colgó “su fotografía donde está la galería de los ases del choreo”) cuando su paciente la Sra. Natalia Kohan de Cohen, una lúcida octogenaria, reconocida artista plástica, exitosa empresaria y generosa multimillonaria, fue declarada insana en el año 2005 y, a raíz de esta medida, su fortuna -200 palos verdes- pasó a ser administrada por sus hijas, quienes, justamente, habían iniciado el correspondiente juicio de insania. Pues bien, la señora, que podía ser añosa pero no estúpida, atacó tal resolución y finalmente la Cámara de Apelaciones en 2007 declaró que doña Natalia NO PADECÍA DEMENCIA ALGUNA. ¿Y saben quién había suscripto el certificado médico, con membrete del Instituto Fleni, que aseguraba su incapacidad? Pues nada menos que el famosísimo neurólogo don Facundo Manes. Instada la consecuente causa penal, el Instituto Fleni declaró no existir constancia alguna de la atención citada por Manes sobre doña Natalia. Pero aquello no terminó ahí. Tiempo después se adjuntó a la causa un certificado indicando bipolaridad y demencia frontotemporal de la paciente. Lo firmaba esta vez la Dra. Griselda Russo, colega de Manes en el Fleni. Ante estas “irregularidades” la imputación se orientó hacia ambos médicos y en la indagatoria la Dra. Russo reconoció no haber evaluado, ni conocido a la paciente en cuestión, pero sí emitido los certificados por pedido del Dr. Manes. Que buena amiga ¿No? Y terminemos acá. El Dr. Manes ya no atiende más en el Fleni, nadie sabe cómo recaló en la Fundación Favaloro con estos antecedentes y menos aún cómo se convirtió en mediática estrella de la medicina, con el cráneo de nuestra Presidente en la palma de su mano. Una última duda: Si el recordado Dr. Favaloro viviera ¿Admitiría en su Fundación al Dr. Manes? Pagué el café y me fui con más dudas que antes.

domingo, 24 de noviembre de 2013

CRISTINA RELOADED

Cristina reloaded “El mercado no es un invento del capitalismo. Siempre ha existido. Es un invento de la civilización”. Mikhail Gorbachov ¿Qué diferencia a Nicolás Maduro, cuando dice que un pajarico chiquitico representa a Hugo Chávez, de Cristina, usando al viento del sur para hacer entrar al fantasma de don Néstor al quincho ceremonial de Olivos? Los cambios en su gabinete introducidos por la señora Presidente -que conserva la iniciativa y no acepta la condición de “pato rengo” que deben soportar los mandatarios sin posibilidad de reelección- a partir de su reaparición en público a través de un video casero –perrito y pingüino incluidos- no sorprendieron a nadie, salvo en lo que se refiere al obvio abandono del razonable camino que habían intentado emprender Guita-rrita Boudou y Me-quiero-ir Lorenzino para reconciliarnos con el mundo financiero internacional. No bastará, para los mercados, que doña Cristina confiese el fracaso del “modelo” –si no es así, ¿para qué estos cambios?- y se despoje, como anunció, de las anteojeras que la acompañaron hasta ahora o que manifieste estar dispuesta a asociarse con cualquiera que quiera venir a la Argentina con maletas llenas de dinero, ya que no existen quienes estén dispuestos a cometer esa locura en un país donde las órdenes verbales han suplantado a las normas escritas, donde se invita a fiestas y luego no se deja salir a los concurrentes, donde no se respetan los contratos, donde los jueces son empleados del Ejecutivo y donde se intenta eximir al Gobierno de toda responsabilidad. La designación de Bambino Kiciloff como nuevo Ministro de Economía, tal como ha reflejado la escasa prensa extranjera que aún se ocupa de nosotros, ha sido el golpe final que el régimen ha dado a la seguridad jurídica –un “concepto horroroso” según él- en la Argentina. Este joven intentará probar aquí las recetas que ya han fracasado en muchas otras latitudes, y que atrasan más de cien años; comenzará, como ha dicho, con mayor presencia del Estado en la economía y tratará de extender los tentáculos de éste hacia todas las actividades productivas, poniendo más distancia, si cabe, entre el país y el mundo civilizado. Coqui Capitanich, ex patrocinante de la devaluación asimétrica de 2002, actual Gobernador del Chaco en uso de licencia y reestrenado Jefe de Gabinete, nos informó ya que la inflación y el cepo cambiario, que no existen en el universo virtual del kirchnerismo, continuarán empobreciendo a los más humildes, reservando la creación de empleo a los organismos estatales en sus tres niveles. La notoria exclusión del campo y de los sindicatos no oficialistas de los diálogos que ha inaugurado son una prueba cabal de ello. Si alguien, por ventura, estuvo tentado de jugar algunas fichas en la Argentina después de las elecciones de octubre, vislumbrando un cambio en el “modelo”, seguramente ya ha puesto los pies en polvorosa, ahuyentado por la sentencia de la Corte sobre la Ley de Medios, por el proyecto de Código Civil en tratamiento en el Congreso y, por si eso fuera poco, por las modificaciones que ha introducido doña Cristina en su elenco ministerial. Resulta notable que los nuevos funcionarios, por negación tanto como por reafirmación, insistan en el abordaje de los graves problemas que hoy jaquean a la propia existencia de la Argentina como nación –narcotráfico, estanflación, corrupción, inseguridad- con la misma mentalidad, aunque diferentes modales, que ha producido tantos daños durante la “década ganada”. Así, resultará muy difícil convencer a los mercados de volver a mirar a la Argentina con cariño o, al menos, con algún interés. El “caso por caso” anunciado por Bambino y su recua de niñatos de La Cámpora, amén de generar nuevos nichos de corrupción, nos aproxima más a la madurita Venezuela, donde se pretende controlar a la economía con el ejército. Los opositores, esos gallardos campeones del fracaso, se amontonaron frente a los micrófonos y las cámaras para declarar que están dispuestos a apoyar el proyecto de nuevo Código en general, y que se reservan sus diferencias para la hora de votar en particular cada artículo; en la medida en que no pueden ignorar la historia reciente –la Ley de Medios, la designación de ¡Giles! Carbó como Procuradora y las tentativas de destruir al Poder Judicial y al Consejo de la Magistratura, entre otras lindezas- sólo puede concluirse que disfrutan al ser violados, una y otra vez, por el Gobierno y que están dispuestos a ir a cualquier parte para facilitar esa permanentemente sodomización a la que los ha sometido el kirchnerismo. ¿No se les ha ocurrido que el cambio en el Código Civil, el reglamento que nos hemos dado los argentinos para convivir en sociedad y que tiene una vigencia de ciento cuarenta años, requiere de una discusión mayor que la que recibirá en el trámite express que se le otorgado por pedido de la Casa Rosada? ¿No han visto al kirchnerismo declamar altos principios que, una vez convertidos en leyes, se han transformado en subalternas herramientas de esta banda sin escrúpulos en su diaria pelea con sus inventados enemigos? ¿No han, siquiera, notado cómo se ha comportado el oficialismo con los organismos de control, a los que ha desmantelado o desaparecido? ¿Qué buenas intenciones pueden seguir “comprando” como imbéciles? El viernes, Coqui informó que la discusión del nuevo engendro en Diputados se postergó para el año próximo, pero que recibirá media sanción en Senadores antes del recambio de sillones que se producirá el 10 de diciembre. Eso sí, adelantó que se aprobará, a marcha forzada, el proyecto de ley que excluye la responsabilidad del Estado y de sus funcionarios de la órbita del fuero civil, reservándola al contencioso administrativo; en buen romance, significa desproteger aún más al individuo frente a los avances del Estado, como lo fue también el proyecto de limitar las medidas cautelares que pudieran dictar los jueces en contra de sus decisiones imperiales. Tengo para mí que el diferimiento del debate en la Cámara baja responde a las inquietudes de SS Francisco, transmitidas por la Conferencia Episcopal, y que hicieron que el Poder Ejecutivo introdujera fuertes modificaciones en el proyecto original, como aquélla que establece ahora que la vida existe a partir de la concepción. Las voces de las alas más duras del kirchnerismo dejaron en claro que no acompañarían la iniciativa, y eso puso en alerta al oficialismo y lo llevó a aceptar la demora. El Papa consiguió, así, sacar las papas del fuego a la oposición, pese a la intrínseca estupidez de ésta. Llama la atención tanto silencio público frente a un tema de la enorme gravedad institucional que reviste echar a la basura, literalmente, los códigos Civil y Comercial que nos legara Vélez Sarfield. Que la ciudadanía, en general, no registre la importancia de un asunto que, como dijo Alejandro Fargosi, influirá en la vida de nuestros tartaranietos, es comprensible, ya que la educación se ha deteriorado de tal modo que la mayoría no entiende siquiera lo que lee; pero que las academias y las universidades brillen por su ausencia en este trascendental debate muestra hasta qué punto nos hemos convertido en una sociedad en etapa final de decadencia, en una mera caricatura del país que fuimos. Pero Cristina, ahora con poco luto, seguirá adelante con la tarea que se ha propuesto como meta para pasar a la historia: demoler todo lo que queda en pie en un país que existía en estas latitudes y que, como Tato, creo que se llamaba Argentina, con la intención de dejar tierra arrasada a quien la suceda. Sólo resta saber si los tiempos de la economía la acompañarán hasta el final. Bs.As., 24 Sep 13 Enrique Guillermo Avogadro Abogado

sábado, 23 de noviembre de 2013

CRISTINA Y LA DROGA

A CRISTINA, ¿NO LE IMPORTA LA DROGA? Calendar noviembre 23, 2013 | Posted by Malú Kikuchi Por Malú Kikuchi (24/11/2013) Hechos de la semana que pasó. Muchos, importantes, reveladores. Hecho. Encantadora, simpática, coloquial, humana, así fue la primera presentación en sociedad de Cristina, después de 50 días de ausencia y secretismo. Charló con la audiencia como una más, nada de política. La cuidada puesta en escena incluía un maquillaje suave, y una apariencia de “Heidi”. Pero … , detrás de Heidi estaba Cristina, la de siempre. La prueba fueron las rosas de Hebe, el pingüino de peluche de la Cámpora y el perro venezolano, regalo de Chávez desde el otro mundo, vía su hermano Adam. Hecho. Cambios en el gabinete. Reemplazo del inexistente jefe de gabinete Abal Medina (¡premiado con la embajada en Chile!) por Jorge Capitanich, gobernador del Chaco, ex jefe de gabinete de Rodriguez Saá y Duhalde, ex senador, ex jugador de fútbol, ex marido de Sandra Mendoza. Blanqueo en economía, Lorenzino que “se quería ir”, lo consiguió, va a hacer lo que sabe hacer, renegociar la deuda a Bruselas, y es reemplazado por el real ministro de economía, el marxista académico, Axel Kicillof, que ya nombró a su equipo. Todos de la Cámpora. ¡Dios asista a la Argentina! Y Carlos Casamiquela, ex INTA, a agricultura en lugar de Yahuar, insignificante. Hecho. Renunció ¿? Guillermo Moreno. ¡Bien! Lo mandan como agregado comercial a Italia. ¿Quién tuvo la disparatada idea de pensar que Moreno puede ser “diplomático”, si es la antítesis de un diplomático? Mejor proponerlo para el Guiness al fracaso. Todo lo que impuso fue un fracaso. Hecho. En estos supuestos cambios, Cristina tomó juramento a los nuevos funcionarios, ya en su rol de presidente. Heidi quedó en el video casero, y en el patio de las palmeras volvió la de siempre. Alguien debe advertirle, aunque sea el pingüino de peluche, que PERDIERON las elecciones. Se mostró totalmente divorciada de la realidad. AA da ganancias, los trenes son mejores que los de Japón, y las empresas se pelean por invertir en YPF. Ante un nutrido conjunto de jóvenes camporistas, con remeras identificatorias, saludo con brazo extendido (que se asocia con el saludo nazi/fascista/falangista, de mal recuerdo), Cristina eterna prometió profundizar el modelo y habló para la tribuna. Cantitos y retazos del himno montonero. Sensación de “déjá vu”” del 25/5/1973. Roguemos no se repita. Hecho. Jorge Capitanich ¡habló con los periodistas y contestó preguntas! Increíble en tiempos K. De ahí que pueda hacer algo sin permiso de Cristina, que tenga algo de autoridad y de autonomía, habrá que esperar, sin demasiadas esperanzas al respecto. Al parecer ¿consiguió? retrasar la decisión final sobre los códigos para el 2014, ya con los nuevos legisladores incorporados. Por lo menos lo comunicó. Hecho. Muy, pero muy preocupante. Hay muchísimos artículos del código civil altamente controvertidos, en particular el de la “irresponsabilidad” del estado. Muchos legisladores se ocupan de estos temas. Pero lo más importante, quizás el tema fundamental, el que puede cambiarnos el sistema de vida a los argentinos, ya que de un plumazo deroga el espíritu de la Constitución Nacional, “los intereses colectivos están por encima de las libertades individuales”, no parece ser tema de apasionada discusión. Hecho. No hay nada por encima de las libertades individuales, al mundo le llevó siglos de esclavitud, iniquidades y aberraciones de unas personas en contra de otras, hasta que se respetaron estas libertades. Si lo colectivo está por encima, y esa decisión la toma el estado, el resultado es el facsismo, el comunismo, el nazismo y todos los sistemas totalitarios y “colectivos”. Hecho. Entre los nombramientos y supuestos cambios, hubo uno que no se produjo. Cristina no nombró a nadie a cargo de la *SEDRONAR, puesto vacante desde el 20/3/2013, cuando Rafael Bielsa, viendo la imposibilidad de hacer algo concreto y correcto, renunció. Y no ha sido reemplazado en 8 meses, en un puesto de vital importancia para la salud de Argentina, en el real sentido de la palabra. El país se ha convertido en el paraíso del narcotráfico: importa, produce, consume y exporta. Lo sabe el resto del mundo y todos los chicos y adolecentes de Argentina. La droga nos condiciona y es evidente que tiene el visto bueno de “alguien” que está situado muy alto en el organigrama del estado. ¿O nadie se anima a ocuparlo? De no ser así, el más importante nombramiento, el más necesario, se hubiera materializado. A Cristina, ¿no le importa gobernar un país en el que se multiplican y se enriquecen los narcos, mientras miles de argentinos se convierten en adictos y para financiarse la adición, venden droga como pequeños narcos? A Cristina, ¿no le importa la droga, ni como presidente, ni como persona? *SEDRONAR: Secretaría de la programación para la Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el narcotráfico, decreto271/89, bajo la órbita de la presidencia de la Nación.

viernes, 22 de noviembre de 2013

BALANCE

Balance provisional del kirchnerismo Sección: Nota de portada Por Nicolás Márquez Ya se nos va el año 2013 y como es costumbre, comienzan a efectuarse diversos balances a fin de sacar algunas reflexiones y conclusiones sobre el año transcurrido. Sin embargo, como los argentinos somos devotos del sistema métrico decimal, el régimen utilizó el año en curso para celebrar los diez años de gobierno e imponer estatalmente el slogan “la década ganada”, a modo de autoelogio propagandístico. Pues bien, el balance se extiende entonces no en función de los 12 meses pasados sino de los últimos 120. Una condición necesaria aunque no suficiente para que una gestión de gobierno sea exitosa es la buena suerte. Esta es definida como un encadenamiento de sucesos fortuitos o casuales y, por ende, esta circunstancia es ajena al mérito y responsabilidad del gobernante de circunstancia. Asimismo, si a un gobierno lo acompaña la buena fortuna y a pesar de ello dicha gestión fracasa, el reproche que le cabe a dicha administración es mucho mayor que si no hubiese gozado de tan favorable escenario. Difícilmente en la historia Argentina algún gobierno haya tenido mayor suerte de la que ha gozado el kirchnerismo desde su inicio en el año 2003 a la fecha. Jamás un gobierno local como el actual gozó de tamaño poder para manejar la cosa pública. Vale aclarar que el poder político de un gobierno no sólo se mide en función de su peso específico intrínseco, sino también en función del poder de contrapeso que pueda tener un partido o facción opositora. Por ejemplo, al muy poderoso gobierno de Juan Perón (1946-55) se le enfrentó toda la oposición en un solo espectro partidario y hubo, además, desde comandos civiles hasta sublevaciones militares que finalmente lo derrocaron. Incluso, hasta gobiernos de facto en la Argentina como los Presidentes de la Revolución Argentina o los del Proceso de Reorganización Nacional tuvieron por oposición a poderosas organizaciones terroristas y guerrilleras capacitadas o financiadas desde el exterior. Hoy, en cambio, durante estos diez años la oposición nacional al kirchnerismo no ha sido mucho más que el pacífico “cacerolazo” urbano, esporádicas marchas del sector agrario, algún medio de prensa supérstite, cierto programa de TV molesto o un puñado inorgánico de partiditos políticos de envergadura pueblerina y discreta. En suma, el kirchnerismo es como mínimo el gobierno que tuvo la mayor concentración de poder en la historia argentina, o en su defecto, es el gobierno que tuvo la oposición con la menor cuota de poder de la historia vernácula, lo cual es más o menos lo mismo. En cuanto al contexto económico e internacional, nunca la Argentina tuvo un escenario tan favorable como el que transitó el kirchnerismo (esta bonanza comprende a toda América latina y por ende a nuestro país). Hasta el año 2002 (y con motivo del precio de los commodities que imperaban por entonces) por causa de la exportación agrícola ingresaban a la Argentina un promedio de 5 mil millones de dólares anuales. Con el ingreso de China e India al mercado mundial y la consiguiente multiplicación del valor de nuestra materia prima, desde el año 2003 hasta la fecha han ingresado 26 mil millones de dólares por año (21 mil millones de dólares más que el cociente de la década anterior), lo cual sumaría aproximadamente unos 210 mil millones extra acumulados en estos 10 años de kirchnerismo. Muchas veces cuando un gobierno no logra los objetivos que se propuso, sus responsables suelen decir que “no han tenido el tiempo suficiente como para instalar su programa”. Va de suyo que esta excusa jamás podría aplicarse en el caso que estamos estudiando, puesto que el kirchnerismo es el proyecto político más largo y continuado de la historia argentina (2003-2015); jamás un presidente (en este caso un matrimonio) gobernó 12 años continuos nuestro país. Sólo Juan Perón (1946-55) y Carlos Menem (1989-99) se acercaron a ese plazo rozando los diez años y si bien el general Julio Argentino Roca llegó a 12 como presidente (1880-1886 y 1898-1904), lo hizo mediante dos períodos no continuados. ¿Qué conclusiones podemos sacar entonces en el marco del gobierno más largo de la historia argentina, que gozó del mejor contexto económico y que además tuvo virtualmente el poder hegemónico? Empecemos por las exportaciones totales sucedidas entre el año 2003 al 2012 y veamos en dónde estamos parados. Por ejemplo, nótese cómo el festival de números optimistas que solemos escuchar en las transmisiones estatales de los partidos de fútbol se desvanece de manera rotunda cuando comparamos la suerte de la Argentina respecto del resto de los países de América Latina. En estos diez años hemos crecido las exportaciones en un 172%. ¿Suena auspicioso verdad? Pues comparado con el guarismo que ostentan nuestros vecinos es un desastre: ocupamos el lugar número 10 en América Latina sobre 11 países escrutados. En efecto, nuestro crecimiento exportador está en décimo lugar, muy por debajo de Bolivia (que aumentó un 570%), de Perú (que aumentó un 407%), de Ecuador (que aumentó un 385%), de Colombia (que aumentó un 367%) y así sucesivamente. Otra medición que se cierne entre nosotros con suma preocupación es la relativa al “Riesgo País”, índice del que no escuchábamos hablar desde los tiempos del crack del año 2001. Resulta que la Argentina exhibe (a julio del 2013) el escandaloso guarismo de 1186 puntos básicos (superando a la republiqueta de Venezuela que mantiene 971) y se ha convertido en el coeficiente más alto de América Latina. Efectivamente, en los últimos años la gran vedette para los inversionistas ha sido y sigue siendo Latinoamérica. Pues miremos un reciente informe de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), entidad que depende de las Naciones Unidas: en el año 2012, la región recibió 173.361 millones de dólares en concepto de inversión extranjera directa. Si el flujo de inversiones récord en Latinoamérica durante 2012 se consideró una ola de dólares, lo de América del Sur en particular fue un verdadero tsunami, ya que recibió de ese monto el 83% de la IED total, es decir que 143.831 millones de dólares tuvieron destino sudamericano. De ese total, Brasil superó diez veces la inversión de la Argentina, la cual además estuvo muy por debajo de México, Chile, Colombia y Perú. Es decir, sin compararnos con el primer mundo y tan solo tomando como referencia países de América Latina, la Argentina no califica ni destaca en ningún lado. Todo indica que en esta década tuvimos los mejores términos de intercambio de 200 años de historia y por ende han ingresados divisas de las exportaciones como nunca, sin embargo, prácticamente nada ha funcionado bien. El gobierno en vez de darle oxígeno a los ciudadanos los atosigó con impuestos confiscatorios aplicando la mayor presión tributaria que se recuerde: el 40% del PBI es secuestrado por el Estado en impuestos (incluyendo el impuesto inflacionario). Actualmente, la carga fiscal llega hasta el 56% de los ingresos de un hogar de clase media. Es decir que en la Argentina kirchnerista se trabaja medio año sólo para pagar impuestos. ¿Qué se hizo entonces con tamaña recaudación? De las obras de infraestructura confeccionadas en este decenio por el kirchnerismo no se puede enumerar ni siquiera una sola obra relevante que haya iniciado y terminado: se construyeron apenas 100 km de autopistas y autovías por año (lo mismo que la provincia de San Luis, que tiene un presupuesto cien veces menor). Se edificaron dos pequeños gasoductos en la Patagonia para no más de 200 mil personas (y las obras terminaron en escándalos judiciales, como la de Skanska). Se construyeron apenas 350 mil viviendas en una década (menos que en los años ’90 cuando los commoditties tenían un precio 6 veces menor). No se levantó ni una sola represa hidroeléctrica de importancia (apenas terminaron una ya muy avanzada en San Juan). Colapsó el sistema ferroviario (los familiares de los muertos de la “tragedia de Once” y los muertos por la masacre ferroviaria de Castelar pueden dar fe de ello), y la infraestructura edilicia es tan vetusta que se inundó hasta el barrio donde vive la extravagante madre de la Presidente (los familiares de muertos de la inundación en La Plata también nos pueden ilustrar con su triste testimonio). Asimismo en otros rubros esenciales como el petróleo, las demagógicas estatizaciones desplomaron la producción de naftas (desde diciembre del 2011 a diciembre del 2012 las naftas “Súper” y “Premium” de YPF aumentaron los precios al consumidor el 30% y ya al año de la estatización patriotera exhibía una caída del beneficio neto del 12,2% a la vez que la rentabilidad sobre patrimonio cayó un 26% y la deuda neta aumentó en 1.200 millones de pesos). Promediando el año 2013, la mitad de los argentinos no tiene cloacas y un tercio no cuenta con gas natural, ni agua corriente. Otro epígrafe del que el kirchnerismo suele hacer alarde, es el educativo, ostentación bastante infundada, puesto que conforme al ranking internacional publicado en el año 2012, que combina resultados de exámenes, número de matriculados en universidades e índices de graduados del último quinquenio, sobre un total de 40 países estudiados, la nómina la encabeza Finlandia con el primer puesto y en cambio la Argentina “pelea el descenso” en el lugar número 35. Vale subrayar que en la Argentina kirchnerista, uno de cada dos jóvenes no termina su educación secundaria. Otro índice en el cual no dejamos de dar vergüenza, es el de la inflación, en cuyo ránking mundial descollamos con maradoniano orgullo: la misma oscila entre el 25% y el 30% anual, ubicándose entre las cuatro más altas del mundo junto a Sudán, Sudán del Sur y Bielorrusia. Una sección de la que el régimen suele alardear, lo tenemos en la generación de empleo. Sin embargo, mientras en el resto de América Latina crece el empleo en serio, en la Argentina sólo aumentó el empleo de fantasía, es decir aquel que artificialmente genera el Estado con subsidios clientelistas y planes sociales que hacen la parodia de constituirse en “sueldos” por trabajos que nadie hace. Esta lamentable tendencia hizo que a fin del año 2013 nos encontremos con que 14 millones de argentinos dependan laboralmente del Estado y cada vez menos gente actúe en la iniciativa privada. ¿Cómo venimos en corrupción? Si bien en este asunto la nómina de escándalos es de tal extensión que para analizarlos en profundidad deberíamos dedicar varios libros de muchos tomos al tema, sólo nos limitaremos a indicar que, conforme al estudio efectuado por Transparencia Internacional (TI) en el año 2013, ocupamos el puesto 102 (compartiendo el lugar con Burkina Faso, Yibuti y Gabón) entre los 176 países evaluados. Asimismo, los resultados del Barómetro Global de la Corrupción 2013 que llevó adelante “Transparencia Internacional”, indican que la Argentina lidera el ranking de países latinoamericanos con mayor percepción de la corrupción, superando a México y a Venezuela. En efecto, nada menos que un 72% de los argentinos advierten que en los años de kirchnerismo la corrupción ha aumentado dramáticamente. En estas conclusiones finales no queremos dejar de detenernos un puñado de renglones a indagar un poco en la institucionalidad, dado que en el año 2007 el lema de campaña presidencial de Cristina Kirchner prometió “mejorar la calidad institucional”, la misma calidad institucional que había devastado su marido entre el año 2003 y el 2007, pero que ella se comprometió a reconstruir. Desde entonces, no sólo no se reconstruyó nada sino que hemos retrocedido. Así lo confirma el ránking mundial de Calidad Institucional, el cual nos indica que desde el año 2011 ocupamos el indecoroso puesto número 122, y desde el año 2007 (en el cual asumió Cristina comprometiéndose a revertir la tendencia negativa), la Argentina se ha convertido junto a Nicaragua en el país que más lugares perdió hasta hoy: descendió 29 puestos. Por su parte, en la “Dimensión Calidad Institucional y Eficiencia Política” del Índice de Desarrollo Democrático de América Latina 2012, nos encontramos en el penúltimo puesto de todos los países de la región, sólo superando a Venezuela. En conclusión, hemos despilfarrado una década que puso haber sido gloriosa y otra vez el peronismo rifó una increíble oportunidad. La dilapidó en los años ’40 malgastando las abultadas arcas del Banco Central de postguerra. La malgastó en los años ’90 malversando la plata de las privatizaciones y, ahora, la vuelve a desaprovechar secuestrando los dólares de la soja y productos afines del campo para inyectarlos en el otorgamiento de un bienestar efímero y anestésico en las masas clientelares en el marco de un inequívoco programa cortoplacista y electoralista. Si acatamos aquella sentencia de San Gregorio Magno que rezaba “la corrupción de lo mejor es lo pésimo”, el hecho de que en el mejor contexto posible el kirchnerismo haya gobernado con estos resultados a la vista, nos lleva a concluir que pocas veces hemos visto hacer tan bien las cosas mal. La Prensa Popular | Edición 252 | Viernes 22 de Noviembre de 2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013

LA VUELTA

La Vuelta (de 360 grados) http://www.perspectivaspoliticas.info/la-vuelta-de-365-grados/ por Gabriela Pousa De un tiempo a esta parte los argentinos nos estamos dando ciertos lujos inadmisibles en cualquier país civilizado. Desde discutir públicamente la ética de Justin Bieber hasta adentrarnos en el histrionismo revisionista de Jaime Duran Barba y Adolf Hitler, sin descuidar, desde luego, los vaivenes del divorcio de Wanda Nara, y todo en una semana. En una semana, y en simultáneo con la toma de un comedor infantil por parte de narcos y una toma de rehenes en el conurbano que pasan de largo como pasa la arena entre las manos. Y esa es apenas una muestra de la agenda que planea el gobierno nacional con miras a los próximos años. A eso estamos sometidos: a la atrocidad y al escándalo. Esa es la dialéctica que se ha comprado. Golpes de efecto con puestas en escena considerables pero sin grandes cambios que permitan vislumbrar un horizonte más claro. Y es que el kirchnerismo funciona así, prepara el escenario para un gran circo y después ofrece más de lo mismo. Acaba de suceder con la reaparición de la Presidente y los anuncios de cambio en el gabinete, aún cuando sea menester rescatar una diferencia sustancial con otras tantas veces: el reciclado de hombres es un reconocimiento público de que algo está fallando. De ahí a que la falla se repare hay un trecho muy largo. Lo cierto es que se nos ha dado letra para una semana de análisis, críticas, teorías y especulaciones que es, en definitiva, lo que busca con todo esto Cristina. Vuelve, aunque nunca se haya ido para seguir con la sátira de la profundización del modelo y la creación de enemigos que conspiran. La metodología sigue intacta: ella reapareció con una diatriba distractiva, el perro venezolano Simón, el pingüino de regalo y el video casero de la hija. Al rato el gabinete ya estaba modificado y mandó al vocero a dar la noticia. Es decir, la jefa de Estado demuestra que está pero no para todo tipo de actos. Si acaso se la demanda para sus alocuciones autoreferenciales, aparece; pero si la búsqueda es para que se ocupe de los problemas que aquejan a la gente, Cristina seguirá ausente. Esperar que eso cambie es como esperar que un caballo ladre. Hay una anécdota contada por Luigi Dallapiccola en su ópera "Il Prigionero" que narra a la perfección lo que acontece hoy. Allí se narran las desventuras de un monje en una mazmorra torturado por la Inquisición hasta no poder más. Cuando este cree que ya todo está perdido y la muerte es su única esperanza, escucha una voz extraña que le llama "fratello" alentándolo a fugarse. Pero no todo es lo que parece ser. Los hechos estaban planeados de antemano por quienes lo tenían secuestrado pues, a sabiendas que no le quedaba más que la muerte, le forjaron al prisionero una nueva ilusión con el sólo objetivo de malogrársela luego. El kirchnerismo hace lo mismo con los argentinos. Crean la sensación de un fin de ciclo pero retoman la trama de la película como si el desenlace fuese ficción. Cuando la salud de la mandataria parecía modificar un ápice aunque más no sea la situación política, todo vuelve a su curso anterior. Heráclito no subsistiría ni 24 horas en Argentina. En ese contexto, la capacidad de recuperación es casi una utopía. Y es que el gobierno no busca alterar el actual estado de cosas sino mantenerlo en un status quo que permita la transición, y por transición se entiende el pacto negociado de impunidad que libere a ciertos funcionarios de la prisión, no mucho más. Hay quienes ya están condenados, no por un tribunal sino por sus mismos pares, eso es quizás lo más peculiar en la cuestión. Guste o no hay que admitir que el kirchnerismo ha sabido permanecer sin grandes tropiezos. La Argentina se ha transformado en un reality, los escándalos se suceden como se suceden los días, y aunque los libretos no sean originales, el espectáculo se vende como si fuese nuevo. Espectadores pasivos aplauden, otros se duermen... Así continúa la trama, así en trance de aparentes novedades, descubrimos de la noche a la mañana que el narcotráfico se ha instalado. El mecanismo es simple: lo muestra Jorge Lanata un domingo, y el lunes se desayunan los funcionarios. Idéntica metodología sufrió la corrupción. A pesar de que los hechos se suceden a la vista de todos, no hay cabal percepción si no hay cámaras de televisión. En consecuencia, será la televisión y los demás medios de comunicación quienes sigan siendo rotulados como enemigos en la medida que muestren lo que no es conveniente mostrar a la población. La Ley de Medios sucedió hace apenas diez días pero parece ya que hubiese pasado un siglo. ¿Qué varió? Se trata de una versión edulcorada de la Venezuela de Chávez. No somos Venezuela por razones culturales más que geográficas, pero el modelo que se profundiza no difiere demasiado en lo que respecta a consecuencias en la Argentina. Hay apenas sutilezas que menguan la posibilidad de una reacción social virulenta. Reacción que podrá demorarse en la medida que se demore la percepción de la crisis económica porque aunque suene duro, el bolsillo sigue siendo el único órgano sensor. Los argentinos pueden tolerar lo intolerable en la medida en que no se les prive de lo que en su cotidianidad consideran lo importante. Y lo importante lamentablemente vuelve a confundirse con lo que se puede comprar. Por eso tiene más peso una semana en la costa atlántica que un mañana de verdad. Total, en 24 horas, volveremos a discutir alguna otra banalidad... ¿O para qué están la farándula militante, las calzas de la dama, el romance de Insaurralde o las fotos de Massa...?

martes, 19 de noviembre de 2013

RÍDICULA

Volvió más ridícula que nunca Por Agustín Laje (*) Pasaron cuarenta y cinco días, pero al fin volvió. Y lo anunció a través de un irrisorio video que, de no haber salido de su cuenta oficial de Twitter –ese chiche con el que Cristina se siente una quinceañera de sesenta años escribiendo en “spanglish”–, más de uno la hubiera confundido con Fátima Flores, la imitadora de Cristina Kirchner en el programa de Jorge Lanata. “¿Florencia, podemos empezar?”, le pregunta al inicio del video Cristina a su hija, quien no se ve en la filmación –por fortuna– pero quien, presuntamente, como estudiante de cine que es, maneja la cámara filmadora. Esto es: la enciende y la apaga. Nadie puede negar que Florencia, al lado de su hermano, sea un ejemplo de laboriosidad. “¿A esa cámara tengo que mirar o a la tuya?”, pregunta seguidamente Cristina, sentada en un sillón blanco, con aires de diva. Y el video no es editado. No se recortan estas posadas improlijidades iniciales. La intención consiste en que los espectadores nos sintamos viendo el atrás de cámara o, mejor dicho, viendo a Cristina como si la cámara no mediara entre ella y nosotros. En efecto, Cristina quiere ser diva, y las divas se caracterizan por su espontaneidad y frescura; por esa naturalidad que las muestra en todo momento como si estuvieran atrás de cámara, algo que la Presidente, aunque se esfuerce en sus muecas poco agraciadas y su hija omita la fase de edición, jamás podrá lograr. Lo cierto es que a Cristina le fascina el show. Hace de la política, como la mayoría de los populistas latinoamericanos, un espectáculo. Ella cree –o le hacen creer– que hablando como oligofrénica sobre trivialidades sin ningún grado de trascendencia pública se acerca más a la gente, a la que, en el fondo, considera idiota. Y es que su relación con el pueblo no puede ser mediada por instituciones, como ocurre en cualquier país civilizado y republicano. Antes bien, un video casero, filmado por su propia hija –a quien destaca en reiteradas ocasiones en plena grabación–, distribuido por Twitter y YouTube, comunica a los argentinos la situación de una Presidente que se ausentó de sus funciones por cinco semanas y que generó no poca incertidumbre. Pero el objetivo principal no es contarnos que su salud está bien; esa es en todo caso la excusa. Mucho menos es comunicarnos asuntos vinculados a su ejercicio en la presidencia de la Nación; para eso prefiere meterse en todos los hogares a través de la omnipotente Cadena Nacional. El objetivo fundamental de la filmación, al contrario, es difundir la imagen de una Cristina Kirchner rejuvenecida, divertida, renovada, diciendo “nada” a cada rato, más próxima a una vedette de baja estofa que a la diva que quisiera ser y, por supuesto, que a la Presidente que es. En efecto, Cristina ocupa el grueso de la filmación en contarnos y mostrarnos los regalos que recibió tras su operación: desde flores enviadas por la apologista del terrorismo internacional Hebe de Bonafini, pasando por muñequitos, cartas de amor, rosarios y estampitas, hasta un peluche gigante con forma de pingüino y un perro traído directo desde Venezuela por el hermano del difunto dictador Hugo Chávez, al que Cristina bautizó “Simón”, en homenaje a Bolívar. El mismo día en el que el gabinete nacional sufre un cambio que probablemente profundizará el nivel de autoritarismo gubernamental, así nos enteramos del regreso de Cristina: a través de un mensaje de connotaciones tragicómicas que, según desde el ángulo en el que se lo mire, puede causar risa o llanto. Así funciona, pues, el populismo: entre la farsa y la tragedia. En tanto, nos anoticiamos que el año que viene Cristina tendrá una productora televisiva propia que registrará todos sus movimientos y que estará disponible exclusivamente para ella las 24 horas del día. ¿El costo de esta paparruchada? 52 millones de pesos. Mire el video de Cristina y empiece a acostumbrarse a lo que viene. (*) Agustín Laje es coautor del libro “Cuando el relato es una FARSA”. @agustinlaje | agustin_laje@hotmail.com La Prensa Popular | Edición 251 | Martes 19 de Noviembre de 2013

domingo, 17 de noviembre de 2013

EMPLEADOS DE LA REINA

Insólito silencio de los cortesanos Lorenzetti y Highton ante los desvíos K al Código unificado Muy deslucido final de época han emprendido Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco. Casi tan antipático como el de Mercedes Marcó del Pont y el resto del por directorio en la historia del Banco Central. En ese contexto, regresa Cristina Fernández de Kirchner, con su gente pidiéndole que castigue los 'desvíos' y ratifique el rumbo. Muy interesante el texto del autor para su programa por Radio El Mundo. "¿Será este mecanismo el que usarán para forzar una reforma de la Constitución Nacional para incorporar las modificaciones hechas por el nuevo código unificado y buscar un nuevo mandato para Cristina Fernández? No hay que descartarlo. Además, este sistema ya fue útil para alcanzar una legislación para desguazar al Grupo Clarín. ¿Cómo no va a ser útil para cumplir la consigna “Cristina Eterna”?". por CLAUDIO M. CHIARUTTINI CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). No hay espacio para un regreso “paulatino” y tibio de Cristina Fernández. Más allá de lo que digan los médicos, la familia de la Presidente de la Nación y la propia mandataria, la presión interna y externa es inmensa, y regular anuncios puede ser contraproducente para un entorno que la recibe sosteniendo, casi en forma eufórica, que su imagen positiva no ha parado de crecer desde que cayó enferma. No es casual que a pocas horas del regreso de Cristina Fernández, el miembro de Carta Abierta, el consultor Ricardo Rouvier, diera a conocer una encuesta indicando que Cristina Fernández tiene 52,5% de imagen positiva, recuperándose desde 41,2% que tenía en septiembre pasado. Sin duda un curioso “respaldo” a la Presidente de la Nación quien, gracias a su militante Rouvier confirma que ella tiene mayor aceptación de la opinión pública cuando está convaleciente o no habla en actos oficiales que cuando es protagonistas central del escenario político argentino. Cristina Fernández no puede volver sin reconfirmar su liderazgo. Su ego se lo prohibe. Casi por consejo médico, Cristina precisa ensalzar su propia figura. Hoy, el oficialismo está dividido en 2 bandos, con diferentes posiciones sobre cómo se debe gestionar los próximos 2 años, y los roces ente ambos grupos han encendido las internas ministeriales. Las 'palomas' (¿recuerdan que Jorge Rafael Videla y Roberto Eduardo Viola eran las 'palomas' del 'Proceso'?) quiere peronizar la gestión, volver a seducir intendentes y gobernadores y eliminar a La Cámpora o los grupos más cristinistas de la 1ra., 2da. y 3ra. línea de la función pública. Es el regreso al 1er. kirchnerismo, el que construyó Néstor Kichner. Por su parte, los 'halcones' (¿recuerdan que Luciano Benjamín Menéndez y Ramón Genaro Díaz Bessone, ahora recuperado por el ministro Agustín Rossi, con sus 'actas del Proceso', eran los 'halcones'?) insiste con asegurar que las urnas fueron mezquinas porque se frenaron las reformas de fondo que se realizaron entre 2005 y 2011. Son esos grupos los que promocionan como futuros ministros de Economía a Axel Kicillof o Aldo Ferrer (¡Aldo Ferrer!), y ubican a Guillermo Moreno al frente del Banco Central, con acuerdo del Senado (¿?). Mientras el primer grupo es gradualista y cuasiortodoxo en las medidas que recomiendan, el ultrakirchnerismo quiere poner el acelerador, desdoblar el dólar, frenar la caída de las reservas con acciones policiales y perseguir a cada operador que “huela” sospechosamente. Es lo mismo que han hecho los últimos dos años y no ha tenido resultado, pero mágicamente, creen que en esta oportunidad tendrá un efecto totalmente distinto. Un trabajo conocido durante la semana muestra que, desde 2008, cuando se desató la crisis internacional, Brasil incrementó sus reservas en US$179.000 millones; Chile en US$23.000 millones; Perú en US$36.000 millones; México en US$97.000 millones; Colombia en US$22.000 millones; y Uruguay en US$12.000 millones. Por el contrario, la Argentina perdió reservas por más de US$30.000 millones en igual lapso. ¿Quiénes son los equivocados? La tasa de fuga de divisas pasó de 8% anual a 23% anual y la p{esidente del Banco Central sostuvo el viernes que fue por el pago de deuda externa pública. Quizás por eso, los 'halcones' del oficialismo cree que Mercedes Marcó del Pont ha cumplido su ciclo y debe ser reemplazada. El ultrakirchnerismo necesita una Cristina Fernández también para frenar el renacimiento del peronismo. La pelea en la Provincia de Buenos Aires por el control del Partido Justicialista fue perdida por la Casa Rosada. Los Barones del Conurbano, muchos de los que perdieron las elecciones en octubre, negociaron con Daniel Scioli que el alcalde de La Matanza, Fernando Espinosa, será el nuevo titular del peronismo bonaerense, mientras que La Cámpora y el kirchnerismo fueron relegados a puestos secundarios, levantando la furia de los 'halcones' del cristinismo, que creía totalmente controlado el mayor aparato político del peronismo. Daniel Scioli intenta hacer igual que Cristina Fernández en el pasado: jugar en toda la cancha al mismo tiempo. No sólo reflota el Partido Justicialista de Buenos Aires, sino también, negocia con el massismo el Presupuesto provincial 2014, analiza cambios en el Gabinete para airear la gestión y ampliar su plataforma de acuerdo en el distrito, ensaya un guiño a Miguel Ángel Pichetto para que avance en una supuesta fórmula presidencial y apoya la discusión de una “Ley de Derribo”, coincidiendo con Sergio Massa y haciendo otro guiño, esta vez, hacia la clase media que quiere escuchar medidas para combatir el narcotráfico. Cristina Fernández no puede aparecer “paulatinamente” porque, mientras Daniel Scioli y Sergio Massa avanzan en sus respectivos armados políticos, el oficialismo ve como se debilitan los dos precandidatos para ser “herederos” de la Presidente de la Nación. Así, mientras el intendente de Tigre visita Neuquén y Chubut, Jorge Capitanich debió soportar una división entre sus legisladores y Sergio Uribarri ve cómo las cuentas provinciales comienzan a crujir sin el apoyo del Tesoro Nacional. El ultrakirchnerismo, ante el fracaso notable de La Cámpora y Unidos y Organizados, reflota la Corriente de la Militancia, conformada por el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini; y el ministro de Defensa, Agustín Rossi, y ya analizan un gran acto para celebrar el regreso de Cristina Fernández a la Casa Rosada. No es el único grupo oficialista que apuesta a realizar un acto masivo para celebrar: todos quieren mostrar la recuperación de la Presidente de la Nación como el reinicio de un proceso político que recibió una golpiza en Octubre, pero que no está muerto. Por eso, la consigna “Cristina Eterna”, vuelve a escucharse en los despachos oficiales. La demostración de fuerza que confirmará el “regreso” con todo el brillo de Cristina Fernández será la aprobación de la modificación y unificación de los códigos Comercial y Civil que, con tanto esmero y ego personal, prepararon los cortesanos Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco, obra por la cual, quizás, habrían decidido dar un giro en sus fallos sobre la Ley de Medios Audiovisuales, de acuerdo a algunas especulaciones. Es cierto que la Casa Rosada ha retirado de la reforma muchos artículos que había agregado a mitad de año, y que desvirtuaban lo que habían tratado de redactar la pareja de cortesanos luego de caminar por todo el Poder Judicial, y eliminaron otros que incomodan a la Iglesia Católica, en especial, porque no quieren crear un frente de tormenta con el papa Francisco. Sin embargo, hay suficientes cambios ideológicos en el texto que se aprobará en dos semanas en Diputados como para asegurar que es una reforma encubierta de los artículos pétreos de la Constitución Nacional. En las sesiones de la reforma constitucional de 1994 se definió que los primeros 42 artículos de la Constitución Nacional no deberían ser modificados nunca más. Por eso se los llamó “pétreos”. Pero la reforma y unificación de los códigos Civil y Comercial, por ejemplo, dan preferencia a los derechos colectivos sobre los individuales, justo lo contrario de lo que dice nuestra Carta Magna. Y eso es sólo un ejemplo. Es insólito que los 2 cortesanos que estuvieron detrás del texto original de la unificación de códigos no digan nada ante las desviaciones que introdujo el kirchnerismo. Tanta parece ser la desesperación que tienen por ser calificados como émulos de Dalmacio Vélez Sarsfield que no les preocupa que la propia Constitución Nacional sea modificada por una ley. Desde el momento “cero” que se presentó el proyecto de Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco, la oposición debería haber levantado una barrera contra el tratamiento del texto. En especial cuando circuló la versión modificada por la Casa Rosada. Sin embargo, para no quedar mal con la Corte Suprema, los líderes opositores dejaron pasar el tema y, ahora, se encuentran sin los votos suficientes para evitar su aprobación. Como en el caso de la Ley de Medios Audiovisuales, el Gobierno usará una larga lista de entidades y asociaciones que supuestamente discutieron el texto aprobado por el kirchnerismo. Así buscan legitiman lo inconstitucional. Sin embargo, una lectura atenta de los participantes de esas reuniones confirmará que son casi todos partes de los colectivos oficialistas, agrupaciones cercanas a Justicia Legitima o de neto corte cristinista. ¿Será este mecanismo el que usarán para forzar una reforma de la Constitución Nacional para incorporar las modificaciones hechas por el nuevo código unificado y buscar un nuevo mandato para Cristina Fernández? No hay que descartarlo. Además, este sistema ya fue útil para alcanzar una legislación para desguazar al Grupo Clarín. ¿Cómo no va a ser útil para cumplir la consigna “Cristina Eterna”? Mientras el oficialismo avanzaba con la reforma de los códigos Civil y Comercial unificado, la oposición se entretuvo hablando de narcotráfico y “Ley de Derribo”, el radicalismo volvió a la práctica de desangrarse en una interna partidaria para dejar a Julio Cleto Cobos sin un solo cargo, pese a que tiene los votos; el PRO se cansó de explicar la estúpida frase de Jaime Durán Barba, el UNEN duerme el sueño de los justos (nadie puede negar que Hermes Binner es su líder) y el peronismo se concentró en su lucha interna. En 2008, luego del fracaso en el Congreso por la Resolución 125, la Casa Rosada nacionalizó Aerolíneas Argentinas. Ahora, con el regreso de Cristina Fernández, no hay que extrañarse que ocurra lo mismo con Papel Prensa, un activo que la Casa Rosada quiere sacarle al Grupo Clarín desde hace 4 años; un bien que no es alcanzado por la Ley de Medios Audiovisuales. Sin duda, esa será otra de las demostraciones de fuerza que veremos, en especial, luego de que Grupo Clarín y Grupo Techint quedaron aislados al fracasar el intento de relanzar la Asociación Empresaria Argentina o el G8. El almuerzo para relanzar el grupo empresario puede describirse como un desastre. La Cámara Argentina de Comercio se quejó porque dice que no fue un encuentro público, la Bolsa de Comercio se enojó porque fue invitada a último momento y la Unión Industrial Argentina fue sacudida por la participación de Héctor Méndez, su presidente, a la cumbre, sin pedir autorización a la Comisión Directiva. A su vez, la Cámara Argentina de la Construcción, la Asociación de Bancos Argentinos, la Bolsa de Comercio y la Asociación de Bancos de Capital Nacional (Adeba) rechazaron el texto duro de un comunicado de prensa que reclamaron la Asociación de Empresarios Argentinos, la Sociedad Rural Argentina y la Unión Industrial Argentina e impusieron una versión lavada que no decía nada. Fueron los grupos Clarín y Techint los que motorizan, desde septiembre pasado, el almuerzo que se hizo a comienzo de semana y, además, fueron los que impulsaron la creación de una “Mesa de Enlace” entre industrias, comercios y bancos, plan que se dio a conocer en el Coloquio de IDEA. Sin embargo, nadie quiere animarse aún a enfrentar al kirchnerismo. “Tienen demasiado poder”, aseguran en voz baja. Por eso, el regreso de Cristina Fernández no será “paulatino” ni tibio. Sí para los medios, sí para la opinión pública. Pero como en otros momentos donde el kirchnerismo y el cristinismo tuvieron que reconstruir poder, será en la acción política donde se denote el verdadero plan de la Presidente de Nación, es decir, si será el inicio de una “salida ordenada” o el intento de perpetuarse en el poder.

sábado, 16 de noviembre de 2013

NARCOTANGO

EL *NARCOTANGO Calendar noviembre 16, 2013 | Posted by Malú Kikuchi Por Malú Kikuchi (17/11/2013) Y un día, como en los cuentos, la bella durmiente despertó. No fue el beso de un príncipe que le estaba destinado desde siempre el que la volvió a la realidad, fue una dosis de cocaína, éxtasis, heroína o paco. A elección. La bella durmiente es la sociedad argentina que advierte, muy a destiempo, que el país, la nación, eso intangible y precioso que en la infancia escolar se llamaba Patria, se ha convertido en territorio narco. Con permiso de alguien. De algunos, de muchos, y de alguien de muy arriba que ha permitido que esto suceda, mientras la sociedad se ocupada de los escándalos de Tinelli, el divorcio de turno de la farándula (hoy Wanda Nara ocupa horas de radio y TV, artículos enteros en los medios escritos) y se discute el último escape de la cárcel en remise de presos comunes, y ni una línea sobre los ancianos presos políticos, algunos detenidos con razones y la mayoría porque sí. Pero de los temas serios, ni una palabra. Ni de los mayoritarios medios oficiales, ni de los pocos medios independientes que quedan. Pero del presupuesto ya aprobado para el 2014, cuestión de evitar en lo posible demasiados problemas económicos; del cambio del código civil (que Dios nos asista si se aprueba) y del narcotráfico, hasta hace unos días, nada. El silencio se pudo deber al miedo, fácil de entender ante un gobierno que amenaza y cumple con sus amenazas, y esto no es una justificación, es sólo una explicación, igualmente imperdonable. O se debió a que no estaban enterados, igualmente imperdonable; o porque no le dieron la importancia enorme que tienen estos temas, lo que es igualmente imperdonable. Y si es imperdonable en el periodismo, lo es infinitamente más en el gobierno. Al decir gobierno implico a los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial. Probablemente en grados muy distintos de desinformación (difícil, pero no imposible), o a sabiendas, pero mirando hacia otro lado, cuestión de no involucrarse con tipos pesados, de armas llevar y usar; o simplemente, complicidad. Los 3 poderes son indispensables para convertir un país de paso de la droga, en un país de narcos en sólo una década. Aunque empezó antes, pero entonces el ritmo era lento, casi de tortuga y ahora es más rápido que *Usain Bolt. Sin algún tipo de connivencia desde las alturas, y no me refiero a los vuelos narcos que se han hecho dueños del cielo argentino, el narcotráfico en los niveles a los que ha llegado en el país, es imposible. Desde el gendarme desplazado de su trabajo para patrullar un conurbano bonaerense que desconoce, por lo tanto no lo hace bien, ya que no es el trabajo para el que se ha entrenado, pasando por el policía mal pago y mal visto por la sociedad (con el debido lavado de cabeza de los medios), que se hace el distraído o colabora; pasando por prefectura y cualquier otra fuerza de seguridad. Sin el permiso de sus superiores, de algunos de ellos, esto no es posible. A su vez los superiores de las fuerzas de seguridad necesitan fiscales y jueces amigos. Todos necesitan de leyes blandas, “garantistas”, de jueces de la corte que digan por TV “¿a quien le ha hecho mal fumarse un porrito alguna vez?”, y de ahí en más, llegamos a los ministros, a algunos de ellos, y la pregunta del millón (en US$ cotización blue), ¿quién nombra a los ministros? ¿La presidente está enterada, no quiere enterarse, no le importa, está de acuerdo? ¿Cómo saberlo? De la presidente no sabemos nada más que lo que ella nos permite conocer, que es muy poco. Si ni siquiera hemos visto su diploma de abogada, siendo tan simple mostrarlo alguna vez por la muy usada cadena nacional. No tenemos noticias directas dadas por los profesionales que la atienden cada vez que tiene un problema de salud. Todo es secreto. Todo lo maneja sola, lo decide sola, ¿cómo saber si sabe del mundo de los narcos que nos invade y nos aterroriza? Un mundo que enferma nuestros hijos y nuestros nietos; un mundo que amenaza nuestro futuro. Quiero, necesito creer que la presidente es ajena al narco tráfico. Pero apenas vuelva a ejercer el gobierno debe hacerse cargo del problema que tiene muchas aristas y debe ser atacado desde todos los ángulos al mismo tiempo. Se necesita decisión política, sociedad vigilante y exigente; leyes rigurosas de cumplimiento efectivo; Iglesias, todas, alertando; fronteras estrictamente cuidadas. Fuerzas de seguridad adiestradas, confiables y debidamente pertrechadas. Educación explícita en las casas y en las escuelas sobre los daños irreversibles que provoca la droga. Instruir a los jóvenes con valores, sin ponerles precio. Y así, con todo ese arsenal en marcha, estaremos comenzando a defendernos de una guerra que venimos perdiendo por goleada, sin habernos enterado que existía hasta ayer. *Desde los 80 y más abiertamente a partir de los 90, en los estados del noroeste mexicano, Sinaloa, Nueva León, Tamaulipas y cruzando la frontera en el suroeste de EEUU, se pusieron de moda los narco corridos que exaltan a los cárteles y a sus jefes. Para no ser menos, desde el 2003, Argentina tiene su NARCO TANGO, grupo musical liderado por Carlos Libedinsky, cuyo último álbum ha sido grabado en 2013. Ya no nos falta nada, ¡ni el “narcotango”!

SI VUELVE....

"En los dos años que le restan de mandato, la madre de Máximo y Florencia, puede aún empeorar aún más el preocupante panorama. Los años 2014 y 2015 serán muy complejos. De la galera pueden salir muchas situaciones no deseadas por un pueblo que sigue los acontecimientos sufridamente, pero con una paciencia y hasta con una indiferencia más que preocupante." por JORGE HÉCTOR SANTOS Twitter: @santosjorgeh CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). Se viven las horas previas del retorno a escena de la presidente Cristina Fernández, viuda de Kirchner; tras su período de reposo producto de los problemas de salud que son de público conocimiento. Muchos son los interrogantes que se tejen respecto de cómo será la Cristina que vuelva tras su forzada ausencia. Entre las preguntas que flotan surgen: 1. ¿Se hará cargo de la realidad, o seguirá con su relato? 2. ¿Cambiará parte de su gabinete? 3. ¿Seguirá siendo la que inventaba enemigos en todos los que no aceptaban sus caprichosas propuestas o vendrá calma y serena? 4. ¿Reconocerá errores? Estas y otras encontrarán respuestas en pocas horas más. Sin embargo, tanta expectativa realmente no encuentran explicación. Cristina fue, es, y seguirá siendo la misma Cristina. La misma Cristina que se desapareció de los medios, será la que volverá. Le han hecho una cirugía y estudios; descártese, no la transformaron. Podrá retornar gradualmente y hasta sedada. Ninguna operación puede cambiar la personalidad narcisista de una presidente que se cree la reina del universo, ya no solo del país. La dama de negro, Fernández, se asoció civil, política y comercialmente al extinto Néstor. La unión Kirchner con Fernández arrojó una pareja con apetencia desmesurada por el poder y el dinero. Lo hicieron en Santa Cruz, lo hicieron juntos desde la Rosada, y ella lo sigue haciendo ya lejos de él a nivel nacional; bajo un manto de democracia que destila totalitarismo. La suma del poder público está impregnada en su alma. Ella lo dijo tras ganar las elecciones que la llevaron a su segundo lapso presidencial “Vamos por todo”. En eso no mintió. Sin embargo, la inquilina de la residencia de Olivos que se cree propietaria del Estado, deberá enfrentarse con la crueldad de los dramas que ella generó y que ahora se está transformando en una crisis de ribetes únicos. El relato ya no alcanza para tapar la realidad de un país: · Con escaso nivel de reservas. · Con un alto déficit en las cuentas públicas. · Con atraso cambiario. · Con emisión descontrolada. · Sin moneda. · Aislado del mundo. · Con abultada deuda pública. · Sin acceso a los mercados internacionales de crédito. · Alejado de la mirada de inversionistas extranjeros. · Sin inversiones locales. · Con restricciones a importaciones esenciales. · Con una inflación alta y en constante crecimiento. · Sin autoabastecimiento energético. · Con infraestructura obsoleta. · Sin transparencia en las cuentas públicas. · Inseguro jurídicamente. · Sin justicia independiente. · Con una Corte Suprema de Justicia que ha entrado en deterioro. · Con niveles de pobreza del 25%. · Donde el 5% de sus habitantes residen en villas. · Donde se está por modificar y unificar el Código Civil y Comercial en otro increíble trámite parlamentario express que trae profundos e importantes cambios, incluso para la propiedad privada. · Donde la corrupción, la inseguridad y el narcotráfico se dan la mano y salen juntos de paseo, con absoluta impunidad. · Con una sociedad enfrentada. Si este es en parte, sólo en parte, el caótico resultado del balance de lo que hizo primordialmente Cristina Fernández, tras más de 10 años de ingresos jamás habidos en la Argentina; qué se puede esperar que haga en su vuelta la principal responsable de semejante destrozo. La respuesta se cae por su propio peso: nada positivo para revertir el desolador cuadro de situación. En los dos años que le restan de mandato, la madre de Máximo y Florencia, puede aún empeorar aún más el preocupante panorama. Los años 2014 y 2015 serán muy complejos. De la galera pueden salir muchas situaciones no deseadas por un pueblo que sigue los acontecimientos sufridamente, pero con una paciencia y hasta con una indiferencia más que preocupante. A la Argentina le espera un arduo derrotero. Por más que los políticos y los economistas eviten decir la verdad, para no ser impopulares; salir del lugar dónde se ha llevado al país no será fácil. La decadencia no es el lugar deseado y en este se está.

viernes, 15 de noviembre de 2013

678

¿Cuánto nos cuesta 6 7 8? Por Agustín Laje (*) La periodista Mariel Fitzpatrick, que trabaja en Periodismo para Todos, ha logrado recientemente un importante fallo de la Sala IV de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal que ordena al Estado hacer públicos los contratos que tiene con la productora de Diego Gvirtz, Pensado Para Televisión, algo que la Jefatura de Gabinete se viene negando hacer desde hace ya casi un año. El hecho no tendría nada de relevante, de no ser porque Pensado Para Televisión es la productora del programa televisivo ultraoficialista 6 7 8, una de las principales usinas de difusión del relato kirchnerista financiada con dineros públicos. La polémica llegó, como no podía ser de otra manera, al propio piso de 6 7 8 hace apenas algunos días. Los panelistas aprovecharon la situación para victimizarse (las únicas víctimas somos, en verdad, los argentinos que pagamos sus sueldos con nuestros impuestos) y el locutor del programa, desafiante, adelantó al aire: “Esta noche en exclusiva, los contratos de PPT (Pensado Para Televisión)”. Todo indicaba, en efecto, que por fin nos darían a conocer cuánto dinero gasta el Estado en mantener a los alcahuetes en cuestión. Pero finalmente no fue más que un amague. El programa terminó, y nunca conocimos los mentados contratos. Vale destacar que 6 7 8 se emitió por primera vez en la pantalla chica el 9 de marzo de 2009. Se trata de un programa político de archivo, que utiliza contenido gráfico, televisivo y radial producido por otros medios para estructurar a partir de ahí una crítica o un elogio de lo que se presenta con formato de informe. La idea central es efectuar un análisis sobre los medios de comunicación. Las críticas sobrevienen invariablemente cuando la fuente analizada es algún medio no subordinado al gobierno, mientras que los elogios que se dedican al kirchnerismo son siempre construidos a partir de fuentes oficialistas. De esta manera opera el adoctrinamiento televisivo que impulsa 6 7 8, sobre la base de una polarización harto cuestionable: “Eso que los medios enemistados con el gobierno te muestran es todo mentira, mientras lo que nosotros te mostramos es aquella realidad oculta que debés conocer”. Tal es la consigna que subyace a la lógica del ciclo. 6 7 8 es un programa que no produce contenido periodístico. El archivo no funciona en él como una herramienta de apoyo ni como aderezo de información propia, cosa objetable en un ciclo que se supone político y que, además, es sostenido por todos los contribuyentes. El archivo despedazado en formato de informe es, más bien, el principio sobre el que se construye todo el programa, siendo los panelistas el simple condimento que refuerza el trabajo de los editores. La propia María Julia Oliván, la primera conductora del ciclo, define en su libro titulado “6 7 8” el trabajo de los panelistas del programa de la siguiente forma: “Es como si los periodistas llegaran a la redacción de un diario que ya está escrito. Pero al que le pueden agregar comentarios al margen”. No suena muy laborioso, ¿cierto? Por lo visto, ser un opinólogo con vocación de felpudo no parece ser una labor con demasiadas complejidades. La audiencia de 6 7 8 en términos cuantitativos es insignificante comparada a otros programas políticos como Periodismo para Todos, su peor enemigo, conducido por Jorge Lanata en Canal 13. Mientras el primero habitualmente mide entre 2 y 3 puntos de rating, el segundo habitualmente se encuentra entre 16 y 23 puntos; mientras el primero rompe su record cuando llega a los 5 puntos, el segundo ha alcanzado los 32 puntos en algunas de sus emisiones más reveladoras. Esto es ciertamente paradójico, porque significa que el Estado está destinando dinero de la gran mayoría de los argentinos para un programa ultraoficialista que lo ve una minúscula minoría. De ahí que les resulte tan difícil mostrar los contratos. Lo cierto es que, a pesar de los amagues, en Canal 7 nadie quiere revelar el dinero que se lleva Gvirtz por 6 7 8. Las órdenes vienen de arriba: de la Jefatura de Gabinete que maneja Juan Manuel Abal Medina, por supuesto. No obstante ello, con Nicolás Márquez hemos recopilado importantes datos en nuestro nuevo libro titulado Cuando el relato es una FARSA, que nos dan una idea de la desproporcionada suma que se llevan los izquierdistas adinerados de 6 7 8. En efecto, rastreando datos en el año 2010, el periodista de espectáculos Luis Ventura –cuando no había sido todavía rentado por el kichnerismo– consiguió una copia del contrato de Canal 7 con la productora de Gvirtz, Pensado Para Televisión (PPT), por la transmisión de 6 7 8. En este documento se conoció que el ciclo de marras le costó durante ese año a los argentinos 760.000 pesos mensuales por los programas que van de lunes a viernes, y 50.000 pesos por las ediciones especiales del domingo. Todo eso suma 11.520.000 pesos anuales durante 2010, una cifra que excedió ampliamente al contrato que se había firmado en 2009 por 7.680.000 pesos. En el año 2013, en cambio, pudimos conocer algunas actualizaciones de estos guarismos que, paradójicamente, volvieron a favorecer a quienes niegan la inflación. Se pudo saber que Gvirtz actualmente cobra por mes 1.313.280 pesos más IVA por 6 7 8 semanal, y otros 86.400 pesos más IVA por cada programa dominical. Estas cantidades sumarían entonces 19.906.560 pesos anuales sin incluir IVA. Hay algo que, a la vista de estos datos, resulta innegable: para Diego Gvirtz y sus muchachos “revolucionarios” de 6 7 8, esta sí que fue una “década ganada”. (*) Agustín Laje es coautor del libro “Cuando el relato es una FARSA”. @agustinlaje | agustin_laje@hotmail.com La Prensa Popular | Edición 250 | Viernes 15 de Noviembre de 2013

miércoles, 13 de noviembre de 2013

ARTISTAS KK

ARTISTAS KK POR ALGUITO MÁS QUE "LA COCA Y EL CHORI": A través de la resolución 2204 del 30 de noviembre de 2012 (QUE TRASCENDIÓ RECIEN AYER), Sabbatella contrató a la firma PIRCA Producciones SA, que ofreció los servicios de Palo Pandolfo, La Bomba de Tiempo, Arbolito, Los Pericos, Teresa Parodi, Víctor Heredia, Chango Spasiuk, Horacio Fontova y Liliana Herrero. Los artistas se presentaron en shows que se realizaron en distintas ciudades del país, el 1, 2 y 4 de diciembre del año pasado. Por esas participaciones, y según consta en la resolución a la que accedió Clarín, Palo Pandolfo cobró $ 30.000 y La Bomba de Tiempo $ 75.000 por sus show del 1 de diciembre en la Ciudad; Arbolito recibió $ 55.000 y Los Pericos $ 125.000, por sus presentaciones, ese mismo día, en Córdoba; Teresa Parodi percibió $ 90.000, Chango Spasiuk $ 63.000 y Víctor Heredia $ 115.000, por sus actuaciones el 2 de diciembre en Corrientes; Horacio Fontova se llevó $ 40.000 y Liliana Herrero $ 45.000, por sus shows el 4 de diciembre en Rosario. Victor Heredia salió a decir que "cobró mucho menos". POR OTRO LADO, SERÍA BUENO QUE LOS ARTISTAS QUE PARTICIPAN DE UN ACONTECIMIENTO OFICIAL CON EL QUE DEMUESTRAN TENER AFINIDAD IDEOLÓGICA, NO COBREN "CACHET" DE LOS DINEROS DEL PUEBLO YA QUE, EN MUCHOS CASOS, LOS EXPONEN "PARA LLENAR LAS PLAZAS" . POR CIERTO, TAMBIÉN ESTÁN LOS QUE DEBIDO A ESO PINGÜES NEGOCIOS "SE SOSTIENEN AFINES AL GOBIERNO" . ¡¡VERGONZANTE! !: Sabbatella pagó más de $630.000 en contrataciones de artistas ...

martes, 12 de noviembre de 2013

LOS MENTIROSOS

EL PARTE MEDICO DURMIO LA SIESTA PORQUE FALTAN HUEVOS MEDICOS, EL ABANICO TERAPEUTICO NO ES TAN SIMPLE y contra todos lo anuncios NO PODRÁ VOLVER EL LUNES Anunciado para mediodía se despertó al anochecer. En efecto: 1º.- Del estudio en condiciones tramposas no podía salir nada bueno. 2º.- el bloqueo de rama y la arritmia existen y haberlas dejado a su aire durante un mes ES IMPRUDENCIA, IRRESPONSABILIDAD E IMPERICIA dolosa QUE CONFIGURAN UNA FLAGRANTE MALA PRAXIS. 3º.- La terapéutica no es exclusivamente un ingenuo y común marcapaso como lo presentan, debiera incluir una cinecoronariografía, cateterismo cardíaco y eventual colocación de “Stent” todo incluye el riesgo de libración de trombos y coágulos viajeros a una embolia pulmonares y/o ACV por infarto cerebral. En tanto una nación y sus 40 millones de ciudadanos, sus sueños, sus bienes legítimos, esfuerzos y esperanzas siguen abandonados a los narcotraficantes y ladrones corruptos, fugas de presos y trata de personas al día u otra catástrofe ferroviaria de superficie o subterránea. No podían mantener el silencio más de un día y lo pintaron como lo que son: maestros del engaño y el disfraz El “parte médico” tiene dos partes: lo exclusivamente médico que es todo si pero no: hay arritmia pero es irrelevante, hay bloqueo de rama pero es intrascendente. Por lo que se da el alta cardiológico dentro de una semana ¿Por qué no al día siguiente? La otra parte viene con su propia salsa A partir de este momento todos los partes médicos serán emitidos por la unidad médica presidencial ¡¡¡Carajo!!! Se cansaron o se asustaron los de la Favaloro después de tanto manoseo y los quemos del Austral y el Otamendi y Miroli. ¿Cómo sigue? Es de presumir mientras no haya algo profesionalmente serio y creíble que más temprano que tarde ocurrirá todo lo posible o lo probable La medicina avisa, solo esconde la hora y la fecha; el lugar lo decide cada uno.

VACA MUERTA

La política de Vaca Muerta http://www.elliberal.com.ar/ampliada.php?ID=113353 por Julio Burdman Vaca Muerta es uno de los temas centrales del futuro argentino. Podría equivaler a varias revoluciones de la soja para nuestro país. Su explotación no va a ser inmediata, pero podría ser una realidad para el próximo período presidencial. Para tener una dimensión del significado de Vaca Muerta, basta con el siguiente dato. El discutido acuerdo entre YPF y Chevron, la empresa que trae inversión directa por 1.200 millones de dólares, tecnología y capital humano para una modalidad de exploración de petróleo y gas no utilizada en la Argentina, es para una prueba piloto en una superficie de aproximadamente 20 kilómetros cuadrados. Es decir, una pequeña fracción de sólo uno de los 75 lotes de alrededor de 200 kilómetros cuadrados cada uno, que posee YPF en esa región "bendita por la naturaleza". YPF cuenta con 12.000 kilómetros cuadrados; Vaca Muerta, en total, con 30.000. Se trata de una de las áreas de recursos no convencionales más grandes del mundo, que pueden convertir a la Argentina en una potencia energética. Oficialmente, el potencial de Vaca Muerta fue descubierto en el año 2010. Y no faltan quienes sostienen que la decisión de expropiar YPF se tomó después de leer un informe técnico sobre el mismo. Pero los viejos petroleros dicen que desde hace 40 ó 50 años se sabe lo que hay debajo de esos 2.000 metros de roca, y que lo único nuevo es la tecnología para la explotación. La fracturación hidráulica o fracking –se acaba de estrenar una película de "Pino" Solanas al respecto- es un método para extraer hidrocarburos ubicados a gran profundidad, y que para ascender a la superficie requiere fracturar las formaciones rocosas en las que se encuentran (shale), valiéndose de la inyección de grandes cantidades de agua y arena, creando reservorios artificiales para su extracción. Es un procedimiento que exige grandes inversiones, porque se deben hacer varias perforaciones simultáneas. La revolución del shale está cambiando la ecuación energética en Estados Unidos y Canadá. La Argentina, dicen Galuccio y los geocientistas que estudiaron Vaca Muerta, puede ser el territorio de la próxima revolución hidrocarburífera. Vamos a ser exportadores. Los ecologistas están en contra del fracking, pero los políticos, en general, están encolumnados detrás de este proceso. En el no-peronismo hay escépticos, pero también están los entusiastas radicales Julio Cobos y Ernesto Sanz, que son mendocinos y, por ende, petroleros de alma. Y en el peronismo, en todas sus variantes, no hay vacilaciones. Casi nadie cree, en la industria petrolera, que un futuro gobierno peronista no será un buen aliado de lo que viene. Todo indica que en pocos años esto será una realidad. Hay inversores haciendo cola para entrar. Y si todo evoluciona de acuerdo al escenario previsto, la política sufrirá un cimbronazo transformador. Las expansiones petroleras son, para los entramados políticos de un país, lo que los seis aciertos del Quini para una familia: gran oportunidad y no pocos riesgos. Mientras tanto, Vaca Muerta quiere un presidente que garantice largos períodos de estabilidad, en alianza con gobiernos provinciales del mismo tenor.

lunes, 11 de noviembre de 2013

ENFERMA

ENFERMA La enfermedad que nos preocupa Por Nicolás Márquez Cuanto más sólidas son las instituciones de un Estado republicano, menos trascendencia tiene la figura del Presidente. En sentido contrario, cuanto más débil es el armazón institucional en cuestión, el Presidente adquiere visos de caudillo providencial y paternal. Este sencillo esquema de relación de fuerzas es el que nos explica por qué cuando Hugo Chávez informó sobre su cáncer y posteriormente se internó en Cuba, seguidamente se generó un descalabro institucional de proporciones, abriéndose a debate un sinfín de especulaciones que a casi un año de su deceso perduran con plena vigencia en Venezuela. De manera contraria a la del presidencialista país latinoamericano, apenas se conoce el nombre del Presidente de Australia, de Canadá o el de Noruega. Por supuesto que la Argentina kirchnerista no es ajena al razonamiento expuesto pareciéndose en mucho a Venezuela, país que como se sabe es aliado nuestro tanto en lo político como en lo ideológico y, por sobre todo, en los grandes negociados bilaterales (la Embajada paralela, la valija de Antonini Wilson y las coimas oportunamente denunciadas por el ex Embajador Sadous son parte ínfima de estos sórdidos entuertos). Tras la enfermedad real o presunta que mantuvo a Cristina fuera de su función presidencial durante un mes, se generó un gran manto de zozobra no sólo por las causas antedichas, sino porque formalmente el poder fue delegado en la persona del Vicepresidente, dato que no sería escandaloso de no ser por el hecho de que el benemérito personaje ostenta 54 causas en su contra por enriquecimiento ilícito. ¿Quién manda en la Argentina?, esta y no otra fue la pregunta más repetida en las últimas semanas, puesto que en este lapso el ministro del Interior Florencio Randazzo se ufanó de estatizar los ferrocarriles tomando las decisiones por sí, en tanto que en el seno del Ministerio de Economía se generó una situación anárquica en la cual nadie supo a ciencia cierta si las últimas medidas las tomó el deslucido Ministro Hernán Lorenzino (titular de la cartera), Axel Kicillof (Vice-Ministro), Amado Boudou (ex Ministro de Economía y Presidente de circunstancia) o el extravagante secretario de Comercio Guillermo Moreno. Según los ambiguos comunicados oficiales, ahora “se supone” que la paciente se siente mejor y retomaría parcialmente sus funciones presidenciales. Por supuesto que ante esta noticia no faltaron las cavilaciones que alegaron que el productor de espectáculos Javier Grossman (actual responsable de Tecnópolis y que filmara los festivales del Bicentenario además del velorio de Néstor Kirchner) montaría una festiva escenografía triunfal sobre el retorno de Cristina, a fin de sensibilizar o conmover a sus muchedumbres militantes y clientelares. Respecto a la naturaleza de la enfermedad de Cristina en sí, dentro del cúmulo de rumores acontecidos, en un extremo no faltaron los que alegaron que ella padeció un demoledor accidente cardiovascular que la incapacitó para siempre, hasta quienes sostuvieron que nada aquejó a Cristina y que su “dolencia” no habría sido más que un renovado invento propagandístico del régimen para alejar a la Presidente de la derrota electoral de octubre, morigerar las críticas de la oposición al suponerla doliente y apelar a la compasión sociológica, aquella misma que el kirchnerismo supo explotar exitosamente echando mando al duelo y luto de Cristina tras la muerte de Néstor en el año 2010. Teorías, corrillos, vaticinios y especulaciones al margen, desde estas líneas consideramos que a la postre importa un comino la salud de Cristina puesto que, ni la tiroides ni los hematomas cerebrales son los núcleos de la enfermedad capital que la aqueja, sino su ideología socialista, su apetito desordenado de poder y su falta total de escrúpulos a la hora de ejercerlo. En efecto, la palabra “enfermedad”, entre sus diversas acepciones, es definida por la Real Academia Española como “Anormalidad dañosa en el funcionamiento de una institución o colectividad”, ante lo cual, queda confirmado que se puede gozar de una excelente salud física pero a la vez apestar y corromper las fibras más íntimas de una comunidad. Finalmente, desde el punto de vista humano los allegados a la paciente de marras tienen todo el derecho a solidarizarse o alegrarse por su presunta recuperación. Pero para quienes no somos ni parientes ni personal rentado de la déspota sino simples ciudadanos que padecemos su patológica administración gubernamental, no sólo no estamos obligados a sentirnos acongojados por ningún sobresalto clínico suyo, sino que lo que verdaderamente nos preocupa es la terrible indisposición institucional que se enquistó con deletéreas ramificaciones en todos los poderes del Estado. Todas las demás preocupaciones ajenas a esta última, no debería tener mayor relevancia que la propia del anecdotario técnico transcripto en la carpeta médica de un transitorio funcionario público. La Prensa Popular | Edición 249 | Lunes 11 de Noviembre de 2013