
De qué se puede hablar cuando no se habla de lo que sucede en el Congreso
Ayer ganó la oposición en el Senado y hoy el oficialismo. Un día unos y otro, los otros. El resultado del 28 de junio no resultó tan desparejo y si bien el kirchnerismo perdió bancas no fueron tantas como para que se llevara cápsulas de cianuro a la boca. La Casa Rosada tiene aún con qué alquilar voluntades, claro está que por poco tiempo porque los apoyos se arriendan por períodos que duran lo que un helado en el infierno, y los que anteayer pudieron estar con Menem, ayer con Kirchner y hoy con Duhalde, mañana pueden ensabanarse con todos a la vez. Cosas de los políticos. Eso sí, que a nadie se le ocurra preguntarle a un joven de 18 años que piensa de todo esto porque le dirá que le importa tres carajos. ¿Probamos?
Después de 12 días de ausencia, Telefónica ha prestado gentilmente su colaboración para que CORREO DE BUENOS AIRES pueda comunicarse otra vez con el mundo: seamos honestos, ni con el primero ni con el segundo (¿Con el quinto?). Gracias, muchísimas gracias y hasta el próximo corte. Nos preguntamos si en España sus usuarios son tratados de la misma manera, no vaya a ser que la empresa haga aquí cosas que allá no hace: ¿O sí? Pero a no desesperar y a considerarnos afortunados porque de acuerdo a datos aportados por empleados de la empresa y distintos usuarios en idéntica situación hay quienes han esperado por más de quince días la reconexión de sus servicios. Hemos tenido suerte: fueron 12, a jugarle a la cabeza y a los premios en todas las loterías. Llegado a este punto es que nos preguntamos si debe importarnos más el sainete del Congreso que las cuestiones de todos los días, ésas que a los políticos parece no importarles. ¿Parece?
Vayamos pues a otros temas. Los legisladores de esta acuática metrópolis han engrosado el nombre del futbolista Martín Palermo a una muy larga lista de ciudadanos y visitantes ilustres con que cuenta la ciudad. Deben ser cientos o cientos de miles. Creemos que sus habitantes verían con agrado que el día de mañana se nombre ciudadano ilustrísimo a algún damnificado de la última marejada o a uno de los tantos que tienen que estar a la cuatro de la mañana haciendo fila en un hospital para que le den turno de atención. Por supuesto que si después se lo cambian sería otro precio.
También el actor Guillermo Francella se ha destacado en la semana porque viajó a la entrega de los Oscar acompañado de su esposa con pasajes pagos por los contribuyentes argentinos. El hecho de que la película en la que actuó fuera nominada en el rubro "mejor película extranjera" no ameritaba que el Estado argentino se hiciese cargo del costo del pasaje y menos del que correspondía a su mujer. Entendemos que teniendo en cuenta el alto poder adquisitivo del actor bien pudo pagar su billete porque le guste o no, lo sepa o no, es un integrante de la clase dirigente argentina, como Mirtha Legrand, Marcelo Tinelli, o, por ejemplo, Luis D'Elía y su diputada esposa, y no debe verse bien que aquellos que pueden usen los dineros del erario que no les son necesarios. ¡Es que hay que mantener a tantos!
Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires ahora se mueven dos cuerpos policiales sin que el habitante se encuentre medianamente al tanto para qué están cada una de ellos -o los dos-, una juez impidió que la nueva mínima policía de esta ciudad haga uso de pistolas con descargas eléctricas para controlar a malvivientes y a quienes se hacen los malos con los uniformados. Así las cosas, el jefe de Gobierno porteño y su ministro de Seguridad fueron denunciados ante un juez federal por supuesta tentativa de tormentos al comprar esas armas que son, de acuerdo al escrito del demandante, un conocido defensor de los "Derechos Humanos", "un instrumento de tortura, gravemente lesivo de la integridad de la persona, humana". ¡Salute! Es evidente que existen quienes pretenden que se meta bala con la Browning, las Ballester Molina o quizás la Magnum del recordado "Harry", y si continúan los problemas se deberá pensar que no hay nada mejor para detener a un ladrón que un buen arañazo, como el que le propinó Gallardo a Abbondancieri: ¡Aia!
Pero esta discusión acerca de los "Derechos Humanos" es en realidad un mal entendido entre izquierdistas y aquellos que se disfrazan con ropajes de derecha porque como dijo Lenín: "La democracia no cambia las condiciones de vida, pero cambia las condiciones de lucha". De esta manera, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, recibió una carta del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que preside el ex guerrillero y asesor presidencial Horacio Verbitsky, solicitándole que "aclare si desaprueba o acuerda con las declaraciones del Secretario de Relaciones Internacionales del PRO, Diego Guelar, quien propuso "saldar nuestro pasado trágico con una amplia ley de amnistía después de que la Justicia termine los juzgamientos en curso". En la carta del CELS se le solicita a Macri que aclare si estas declaraciones guardan relación o no con la política de Estado de su gobierno y con la posición del su partido con relación con el proceso de memoria, verdad y justicia en nuestro país.
Mauricio Macri, creído que era injustamente atacado por no seguir los lineamientos marxistas acerca de la guerra de los setenta respondió lo siguiente:
"La opinión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ya fue hecha pública oportunamente, ratificando que las violaciones a los Derechos Humanos deben ser juzgadas, y los responsables de esos delitos deben cumplir con el castigo que les corresponda y en nuestro país no debe haber mas lugar para la impunidad.
"Con respecto del accionar ilegal del Estado durante la década del 70, hemos sostenido reiteradamente que no puede existir un Estado de Derecho sin justicia y que el fortalecimiento institucional de los poderes exige, a la vez, que estos tengan un accionar independiente. En función de ello, es imperioso que ningún crimen quede en el olvido, máxime en el caso de delitos de lesa humanidad, respetando el accionar de una justicia independiente y proba.
"La política de Derechos Humanos de nuestra gestión, se basa en estructurar líneas de acción sobre distintas áreas. El respeto de los Derechos Humanos debe ser entendido como una concepción integral y dinámica, que va desde los derechos civiles y políticos, pasando por los sociales, culturales y económicas hasta llegar a los denominados de tercera generación.
"En suma, en materia de violaciones a los Derechos Humanos, nuestro país y sobre todo la ciudad de Buenos Aires, ha vivido un pasado reciente que dejó profundas marcas en la sociedad. En tal sentido, hemos garantizado la continuidad de las políticas vinculadas con la Memoria Histórica, que tienen que ver con las graves consecuencias que dejó la dictadura militar. Sobre esa base, se aborda el contenido del concepto de derechos humanos, buscando ampliarlo en la integralidad de la temática con problemáticas actuales, a las que es necesario encontrarle soluciones mediante políticas públicas.
"En relación a lo expuesto, también es importante rescatar que debe contribuirse desde el conjunto de la sociedad a una construcción de políticas públicas hacia un crecimiento sustentable presente y futuro, sin concentrar la atención exclusiva a examinar declaraciones individuales sobre el pasado.
EL CELS a quien Macri rinde pleitesía es una rica organización que bajo el disfraz de defensa de los Derechos Humanos, recibe importantes y desconocidas donaciones del gobierno nacional, de otras naciones y de organismos internacionales y locales como el Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Colabora activamente en la despenalización del uso de drogas para "uso personal", la impugnación de nombramientos en el Poder Judicial, la exaltación del "garantismo", la desmalvinización de la sociedad y el desguace de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y carcelarias.
A la par, en otro departamento del mismo complejo habitacional, un general desplegó el atril izquierdista y tocó de oído la sinfonía que marca el CELS. Es el general Hugo Domingo Bruera, secretario general del Ejército, que en un reportaje realizado por el diario gratuito kirchnerista EL ARGENTINO (http://www.elargentino.com/nota-79371-Es-bueno-que-se-conozca-que-paso-y-quien-era-cada-uno-.html), al preguntársele como evaluó la publicación del listado de militares que actuaron durante la dictadura en el Batallón de Inteligencia 601, en busca de nuevos galones o quizá de una embajada para tiempos venideros, contestó: "Es bueno que se conozca qué pasó y quién era cada uno".
Hemos de suponer que el general sabe qué pasó y quién era cada quién en la década del 70, porque de ella se habla. Sin embargo no lo dice o mejor dicho, repite lo que el discurso oficial señala y solo le faltó decir que los guerrilleros eran jóvenes idealistas que pensaban distinto. De manera que como en realidad no acierta a explicar qué pasó y quién era cada uno es que preguntamos si el general sabe quiénes eran y cómo murieron durante gobiernos constitucionales el coronel Héctor Alberto Iribarren, el teniente Coronel Raúl Juan Duarte Ardoy, el coronel Camilo Arturo Gay, el capitán Carlos Eduardo Arteaga, el coronel Jorge Oscar Grassi, el teniente Luis Roberto Brzic, el capitán Miguel Ángel Paiva, el mayor Jaime Gimeno, el teniente Juan Carlos Gambandé, el teniente coronel José Francisco Gardón, el mayor Néstor Horacio López, el teniente Roberto Eduardo Carbajo, el teniente Coronel Jorge Roberto Ibarzábal, el capitán Humberto Antonio Viola, el general de Brigada Enrique Eugenio Salgado, el general de Brigada Ricardo Agustín Muñoz, el coronel Eduardo Wilfredo Cano, el teniente Coronel Oscar Rubén Bevione, el teniente Coronel Pedro Santiago Petracca, el teniente Coronel Pompilio Schilardi, el general de División (R) Jorge Esteban Cáceres Monié, el coronel Rafael Raúl Reyes, el capitán Luis María Petruzzi, el mayor Roberto Dante David Biscardi, el mayor Pedro Antonio Zelaya, el mayor Héctor Abel Feliciano Sánchez, el mayor Aldo Emilio Pepa, el capitán Roberto Carlos Aguilera, el teniente 1º Carlos Eduardo Correa, el teniente 1º Héctor Cáceres, el teniente 1º Carlos María Casagrande, el teniente 1° José Luis Spinassi, el subteniente Gustavo Pablo López, el voluntario de 1ra. Desidero Dardo Pérez, el coronel Martín Rico, el teniente Coronel Horacio Vicente Colombo, el coronel Arturo Horacio Carpani Costa, el subteniente Raúl Ernesto García, el teniente José Conrado Mundani, el cabo 1° Miguel Dardo Juárez, el capitán Miguel Alberto Keller, el teniente Coronel Argentino del Valle Larrabure, el sargento Ayudante Anselmo Ríos, el soldado conscripto Ismael Maldonado, el subteniente Diego Barceló, el subteniente Rodolfo Hernán Berdina, el subteniente Ricardo Eduardo Massaferro, el sargento Ayudante Víctor Sanabria, el sargento Ayudante Roque Carmelo Cisterna, el sargento Miguel Arturo Moya, el cabo 1º Aldo Ramón Linares, el cabo 1° Wilfredo Napoleón Méndez, el cabo 1ro. José Anselmo Ramírez, el cabo 1° Bruno Rojas, el cabo 1º Edgardo A. D'Alesandro y los soldados conscriptos Alberto Vacca, Dante Salvatierra, Tomás Sánchez, Ismael Sánchez, Hermidio Luna, Antonio Ramón Arrieta, José Mercedes Coronel, Edmundo Roberto Sosa, Heriberto Dávalos, Alberto Villalba, Marcelino Torales, Pío Ramón Fernández, Rogelio René Espinosa, Juan Carlos Castillo, Enrique Ernesto Guastoni, Fredy Ordoñez, Carlos Humberto Vizcarra, Orlando Aníbal Moya, Benito Edgar Pérez, René Alfredo Papini, Roberto Caballero, Raúl Fernando Sessa y Benito Manuel Rúffolo. Y un poco más aquí en el tiempo, durante otro gobierno constitucional, creemos que en el año 1989, el mayor Horacio Fernández Cutiellos (h), el teniente Ricardo Alberto Rolón, el sargento Ramon Wladimiro Orué, el sargento Ayudante Ricardo Raúl Esquivel, el cabo 1º José Gustavo Albornoz y los soldados conscriptos Roberto Tadeo Tardía, Julio D. Grillo, Leonardo H. Díaz y Héctor Cardozo.
Más adelante el ciudadano soldado dice que la oficialidad y los suboficiales jóvenes siguen muy bien el cambio porque entienden que se están desprendiendo de un pasado que no tienen por qué sufrir. Se trastorna el oficial porque el pasado, como el apellido, la religión o el equipo de fútbol que papá nos ha impuesto es una mochila que se porta hasta que Dios lo decide. Ese pasado son todas las luchas de la Independencia, incluso las que no se libraron; las victorias y las derrotas, las valentías y cobardías, los aciertos y los fracasos cuando otros dijeron que no tenían soluciones, y también las muertes. Pero debe conjeturarse que las bajas propias son más dignas, cercanas y sentidas que las del enemigo, salvo que el general Bruera no sepa en realidad qué pasó en ese tiempo de convulsión y quién era cada uno. Si no lo sabe está mal y si lo sabe y abre las tumbas del lado equivocado, uno no sabría qué pensar: ¿o sí?
Al final del reportaje, bandera verde mediante, el general redobla la apuesta al afirmar que el Ejército actual está formado por seres humanos que tienen sentimientos y que dentro de ellos está el amor a la Patria, al Estado, al Gobierno y a nuestra forma de vida. Semejante demostración de fuego nos hace rendir de manera incondicional. Despedazamos nuestro fusil y más que averiado, lo entregamos al vencedor pensando que mejor hubiese sido escribir sobre lo que sucede en el Congreso.
Otras notas:
El autoritarismo malevo
http://www.correodebuenosaires.com.ar/opinion.asp
SALINAS BOHIL
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