RESENTIMIENTO NO ES REBELDÍA
POR CARLOS SCHULMAISTER
El resentido siente odio, ira y desprecio hacia quienes culpa por su resentimiento. Desea vengarse pero no se atreve a hacerlo y fantasea con que otros lo hagan por él, para lo cual no trepida en inducirlos a la acción. Lo cual prueba su cobardía.
Su resentimiento puede remontarse al pasado, por la consideración de ofensas a sus mayores, reales, exageradas o imaginadas, convertidas en excusas de redención post mortem para esconder la insatisfacción con su propio estatus. Otras veces mira hacia adelante, disfrazando sus responsabilidades incumplidas con sus descendientes bajo la socorrida culpabilidad del sistema. En todos los casos encubre su narcisismo y su propia sed de venganza en el torbellino de las reivindicaciones colectivas, lo cual le da un sentido moral a su propio egoísmo por gracia del recurso a la redención social que habrá de venir. A la cual él contribuye quejándose todo el tiempo, acusando, buscando culpables nuevos cada día, pero sin aportar nada que signifique una entrega desinteresada, convertido en un mezquino y egoísta crónico.
El resentido se autovictimiza por sistema, se siente incomprendido y perseguido, y no entiende por qué, siendo que él es incapaz de hacerle mal a nadie. Siempre está molesto y no puede olvidar lo que considera la ofensa o el agravio causado por tal o cual persona o clase social. Sus agravios siempre están sobredimensionados cuando no son fantaseados como mecanismo compensatorio de sus carencias. Así, no puede ser feliz con nada, pues nada le alcanza. Siempre está a la defensiva: primero ve lo malo y lo malo le impide ver lo bueno que también existe. Por eso, el resentido no vive sino que dura, va muriendo en lugar de ir viviendo. Nunca se relaja, siempre está rumiando el rencor que le provoca su insatisfacción, y la amargura permanente es su inexorable respuesta a la vida.
Es un trágico permanente: todo es a todo o nada, sin términos medios, pero cuando dice que le interesa la justicia social, lo que primera e íntimamente le interesa es hacerse justicia a sí mismo.
Es narcisista, pero recubre su condición con falsa modestia: maquillado de humilde referencia todo lo existente en sí mismo.
Es envidioso, maledicente, chusma, tira la piedra pero esconde la mano. Recela permanentemente de todo y a todo le tiene ojeriza. Siendo un permanente intrigante busca embarcar a otros en su resentimiento procurando que lleguen a situaciones rupturistas y violentas, y cuando ya son varios los resentidos entonces él se mete y hace lo suyo y luego se justifica con la tesis del estallido popular y goza provocando daños y destrucción. Más tarde, a esos desempeños los llamará justicia popular.
Todas las personas normalmente experimentan algún tipo de resentimiento en la vida, con mayor o menor agudeza, y la mayoría de ellas logra superarlos. Pero cuando el resentimiento es crónico se vuelve enfermedad y para ella, dicen, sólo hay tres formas de curación: la venganza, el olvido y el perdón.
La venganza puede consistir en inferir un daño a otro u otros a quienes se culpabiliza de los propios agravios. Esto se ve cada vez más en las calles y en la vida social toda, y los análisis a la moda, además de explicar las causas del fenómeno tienden a justificarlo. También puede adoptar la forma de la revancha individual a través de las gratificaciones y la satisfacción ilimitada; venganza ejercida no contra alguien concreto sino contra la vida misma, sentida como injusta en sí misma.
Esta es la reacción menos peligrosa, pues se circunscribe a un sujeto que generalmente tiene un alto grado de resignación.
Como cura, entonces, la venganza deja mucho que desear pues en el primer caso daña y genera nuevos resentimientos en otros, y en el segundo mata suavemente al propio resentido.
Normalmente el olvido se produce por el paso del tiempo y la diversidad de experiencias de la vida, sin que nadie necesite acordarse de olvidar. En cambio, en el resentido el olvido es más difícil que en cualquier otra persona, pues él no se olvida de recordar, o mejor aún, de renovar la vigencia de las ofensas recibidas. Y ello es más peligroso todavía cuando tal estado psicológico y moral se extiende a colectivos, clases o estamentos sociales, pues a los riesgos de determinaciones tomadas irreflexiva y espontáneamente, catárticamente y sin propuestas de solución, se le suma el peligro de su manipulación por partidos políticos que recubren su exigua representatividad induciéndolos al odio como factor revolucionario para la lucha social y a su conversión en soldados del ejército de los resentidos a los que, más tarde o más temprano, les aguarda la muerte violenta. Por tanto, el olvido es prácticamente imposible.
Finalmente, el perdón. La misericordia y el perdón son propias de los débiles, decía el anunciador del Superhombre. Y los resentidos de izquierda y derecha coincidieron con él y actuaron en consecuencia. Y lo siguen haciendo. Sin embargo, muchas, muchísimas personas anónimas han creído y creen que la verdad es lo contrario de aquella nefasta idea y que lo más fácil es la venganza, la reacción airada y el odio, mientras que el perdón es propio de las almas grandes, de los espíritus generosos y sin obsesiones provocadas por la soberbia o el orgullo.
Que la única cura es la justicia vociferan algunos. No es cierto. La justicia no vuelve las cosas al estado anterior al daño. Podrá aliviar culpas, pero no borra las manchas del alma.
lunes, 6 de agosto de 2012
RESENTIMIENTO
RESENTIMIENTO NO ES REBELDÍA
POR CARLOS SCHULMAISTER
El resentido siente odio, ira y desprecio hacia quienes culpa por su resentimiento. Desea vengarse pero no se atreve a hacerlo y fantasea con que otros lo hagan por él, para lo cual no trepida en inducirlos a la acción. Lo cual prueba su cobardía.
Su resentimiento puede remontarse al pasado, por la consideración de ofensas a sus mayores, reales, exageradas o imaginadas, convertidas en excusas de redención post mortem para esconder la insatisfacción con su propio estatus. Otras veces mira hacia adelante, disfrazando sus responsabilidades incumplidas con sus descendientes bajo la socorrida culpabilidad del sistema. En todos los casos encubre su narcisismo y su propia sed de venganza en el torbellino de las reivindicaciones colectivas, lo cual le da un sentido moral a su propio egoísmo por gracia del recurso a la redención social que habrá de venir. A la cual él contribuye quejándose todo el tiempo, acusando, buscando culpables nuevos cada día, pero sin aportar nada que signifique una entrega desinteresada, convertido en un mezquino y egoísta crónico.
El resentido se autovictimiza por sistema, se siente incomprendido y perseguido, y no entiende por qué, siendo que él es incapaz de hacerle mal a nadie. Siempre está molesto y no puede olvidar lo que considera la ofensa o el agravio causado por tal o cual persona o clase social. Sus agravios siempre están sobredimensionados cuando no son fantaseados como mecanismo compensatorio de sus carencias. Así, no puede ser feliz con nada, pues nada le alcanza. Siempre está a la defensiva: primero ve lo malo y lo malo le impide ver lo bueno que también existe. Por eso, el resentido no vive sino que dura, va muriendo en lugar de ir viviendo. Nunca se relaja, siempre está rumiando el rencor que le provoca su insatisfacción, y la amargura permanente es su inexorable respuesta a la vida.
Es un trágico permanente: todo es a todo o nada, sin términos medios, pero cuando dice que le interesa la justicia social, lo que primera e íntimamente le interesa es hacerse justicia a sí mismo.
Es narcisista, pero recubre su condición con falsa modestia: maquillado de humilde referencia todo lo existente en sí mismo.
Es envidioso, maledicente, chusma, tira la piedra pero esconde la mano. Recela permanentemente de todo y a todo le tiene ojeriza. Siendo un permanente intrigante busca embarcar a otros en su resentimiento procurando que lleguen a situaciones rupturistas y violentas, y cuando ya son varios los resentidos entonces él se mete y hace lo suyo y luego se justifica con la tesis del estallido popular y goza provocando daños y destrucción. Más tarde, a esos desempeños los llamará justicia popular.
Todas las personas normalmente experimentan algún tipo de resentimiento en la vida, con mayor o menor agudeza, y la mayoría de ellas logra superarlos. Pero cuando el resentimiento es crónico se vuelve enfermedad y para ella, dicen, sólo hay tres formas de curación: la venganza, el olvido y el perdón.
La venganza puede consistir en inferir un daño a otro u otros a quienes se culpabiliza de los propios agravios. Esto se ve cada vez más en las calles y en la vida social toda, y los análisis a la moda, además de explicar las causas del fenómeno tienden a justificarlo. También puede adoptar la forma de la revancha individual a través de las gratificaciones y la satisfacción ilimitada; venganza ejercida no contra alguien concreto sino contra la vida misma, sentida como injusta en sí misma.
Esta es la reacción menos peligrosa, pues se circunscribe a un sujeto que generalmente tiene un alto grado de resignación.
Como cura, entonces, la venganza deja mucho que desear pues en el primer caso daña y genera nuevos resentimientos en otros, y en el segundo mata suavemente al propio resentido.
Normalmente el olvido se produce por el paso del tiempo y la diversidad de experiencias de la vida, sin que nadie necesite acordarse de olvidar. En cambio, en el resentido el olvido es más difícil que en cualquier otra persona, pues él no se olvida de recordar, o mejor aún, de renovar la vigencia de las ofensas recibidas. Y ello es más peligroso todavía cuando tal estado psicológico y moral se extiende a colectivos, clases o estamentos sociales, pues a los riesgos de determinaciones tomadas irreflexiva y espontáneamente, catárticamente y sin propuestas de solución, se le suma el peligro de su manipulación por partidos políticos que recubren su exigua representatividad induciéndolos al odio como factor revolucionario para la lucha social y a su conversión en soldados del ejército de los resentidos a los que, más tarde o más temprano, les aguarda la muerte violenta. Por tanto, el olvido es prácticamente imposible.
Finalmente, el perdón. La misericordia y el perdón son propias de los débiles, decía el anunciador del Superhombre. Y los resentidos de izquierda y derecha coincidieron con él y actuaron en consecuencia. Y lo siguen haciendo. Sin embargo, muchas, muchísimas personas anónimas han creído y creen que la verdad es lo contrario de aquella nefasta idea y que lo más fácil es la venganza, la reacción airada y el odio, mientras que el perdón es propio de las almas grandes, de los espíritus generosos y sin obsesiones provocadas por la soberbia o el orgullo.
Que la única cura es la justicia vociferan algunos. No es cierto. La justicia no vuelve las cosas al estado anterior al daño. Podrá aliviar culpas, pero no borra las manchas del alma.
NEGROS DE MIERDA
Un país entre la agrupación "Negros de Mierda", o una Nación decente
El Gobierno ha ingresado en la ruta de llevar al país hacia una contracultura cada vez más decadente y violatoria de los principios republicanos
ARGENTINA.- A esta altura no se trata de cuestiones ideológicas; sería muy simplista definir lo que está pasando en el país rotulando como "fachos" o "zurdos" a quienes opinen a favor o en contra del Gobierno. La situación es mucho más grave cuanto más pronunciado es el deterioro social que se está produciendo y que pareciera ser una política de estado. Sólo un obtuso o un fanático podría suponer que este modelo pueda tener buen final.
Los indicadores son preocupantes, porque se está montando en la sociedad la idea de que ser delincuente es ser "transgresor" y "cool"; a su vez, el delito se ha convertido en una entelequia jurídica nada más y el delincuente es una víctima de la sociedad. Cuando a Usted lo asaltan, la culpa es suya por haber trabajado durante años para tener una casa que el ladrón no tiene; ¿suena absurdo, verdad? Pero es real.
En ningún país civilizado, por ejemplo, al Director del Servicio Penitenciario Federal se le ocurriría organizar murgas y sacar a los presos a la calle a participar de "Kermeses" como forma de resocializar a ladrones, homicidas y violadores.
Sólo en Argentina, el Director del Servicio Penitenciario Federal - Víctor Hortel- organiza bailantas públicas donde danza con los reclusos disfrazado del "Hombre Araña". Ni siquiera al imaginativo Fidel Castro se le ocurrió semejante fantochada, por el contrario.
Este Hortel, es el creador de una agrupación (llamémosla así), intitulada "Negros de Mierda", que se define como "un colectivo cultural, militante, nacional y popular (que) reivindica los valores que nos dan identidad" y que convoca a encuentros donde hay que asistir "disfrazado de vecino" (¿?) y donde se puede "morfar un guiso para chupetearse los dedos" y "para que baje" -el guiso-, "una barra compañera, bien surtida de Vino, Birra, Fernetes, Gasiosas (sic) y demás libaciones". Una imaginativa manera de hacer política nivelando para abajo. Al lado de esto, el que escribió "Alpargatas sí, libros no", era un principiante.
Estos "Negros de Mierda" convocan a los más altos funcionarios a sus "tenidas" a quienes otorgan el nada académico título de "Auténticos NDM"; entre los primeros consagrados están Daniel Filmus y Luis D'Elía. Comentarios a cargo del lector.
Estas actividades constituyen una violación a la Ley 24.660 (de Ejecución de la Pena Privativa de Libertad) que propone la reinserción social, que suponemos difícil de lograr al son de tumbadoras y "birra libre". ¿No fue Perón el que dijo aquello de "dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada"? Tal vez se le olvidó decir cuál era la ley.
El "Vatayón Militante"
Es otra extravagancia bajo cuya férula se estaría gestando "una organización de asesinos, violadores y narcos que al amparo de lo más encumbrado del poder político, constituye una amenaza para la sociedad", según las durísimas expresiones del ex Ministro del Interior, Secretario de Seguridad y de Inteligencia, Miguel Ángel Toma (Ver en http://www.politicaydesarrollo.com.ar/nota_completa.php?id=16797 ). No sabemos si para tanto, pero de todas maneras el caso de los músicos, Eduardo Vázquez, condenado por matar a su mujer incinerándola y Jorge Salcedo, condenado por dos robos agravados, son testigos de las prebendas que obtienen algunos internos por participar en esta movida.
Estas son las pruebas más evidentes de la decadencia en que está sumido el país, con una Presidente que instituyó el monólogo histriónico, estridente y burlesco por cadena nacional con un léxico cada vez más carente de calidad dialéctica, con alusiones de mal gusto e impropias, no digamos para una Primera Magistrada, sino para una dama.
El más elemental sentido común indica que será imposible vivir en país donde la violencia es creciente, la regulación excesiva y donde el cierre de la aduana irá dejando cada vez menos opciones comerciales, incluso aquellas más domésticas.
Una oportunidad para construir la Nación
¿Una posible solución? Hay que buscarla en el interior del país, con una alianza de gobernadores que incluya a la Provincia de Buenos Aires superando la antológica frontera de "la Avenida General Paz".
Es momento de construir la Nación bajo un sentimiento común que se asiente en lo que nos une a todos, nuestra cultura más folclórica (en sentido general), rechazando este discurso que disgrega y enfrenta. Somos muchos más los argentinos que creemos que una Argentina de excelencia es posible, sobre las minorías violentas.
A los "Negros de Mierda" hay que oponer una opción superadora, despojada del resentimiento que encierra esa frase, basada en la igualdad de derechos y el cumplimiento también igualitario de las obligaciones.
Quizás sea llegada la hora en que ese interior profundo, constituyente y fundante, se abroquele para salvar a la Patria del desguace social al que la están llevando. ¿Será una utopía? Quizás, pero creo que vale la pena comenzar a pensarlo.-
Por Ernesto Bisceglia
Para El Intransigente
PERDER EL TEMOR
Perder el temor
por Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
Hay que animarse a desterrar el miedo. El cambio viene cuando se dejan de lados ciertos temores. La apatía, el desánimo y la resignación, son aliados funcionales de quienes pretenden que nos quedemos en casa.
Ellos, los verdaderos conservadores, los que no quieren que nada se modifique, apuestan a eso, a que la gente se entregue, que la impotencia le gane a la voluntad y la desidia a las convicciones.
Los dueños de la política, esos que hicieron de esta actividad su espacio propio, ese lugar desde el cual someten a todos intentando convencerlos de que están ahí, en esa situación de mando, por la voluntad de los más, trabajan con ahínco y perfeccionan a diario esta idea de miedo.
Por eso intentan amedrentar, intimidar, asustar. El arte que conocen es ese, el de mantener a raya a la sociedad para que no se anime a desconocer ese poder que usan atemorizando a todos, imponiendo miedo y no respeto.
Ellos conocen este juego hasta en sus más mínimas expresiones. Saben del desencanto de la sociedad con sus decisiones. Conocen también el desprestigio que los rodea como clase dirigente.
Pero también entienden que para que ese poder siga vigente, la estrategia es evitar que los valientes triunfen. Por eso, de tanto en tanto, eligen alguna víctima, para desplegar sus armas y disuadir a los que se animan.
Su poder no se sostiene sobre la autoridad que le confieren sus cualidades, conocimiento o talento, y mucho menos la que proviene de su integridad personal. Se les teme por lo que pueden hacer con el poder que disponen.
Una de las tantas herramientas que han desarrollado para aplicar sus perversas habilidades, es ocuparse de que la sociedad sienta culpa. Han hecho un culto de esta forma de hacer política y ejercer el poder.
La tarea consiste en que los ciudadanos de a pie, sientan que han cometido algún error en sus vidas, de orden legal, empresarial social y hasta íntimo.
Esquivar algún impuesto, haber recibido un favor estatal, tener un emprendimiento con cierta precariedad, contraer una deuda, haber pasado por tribunales, aunque sea como testigo, o porque no cometer el pecado de ganar mucho dinero y no contribuir con los humildes. A veces inclusive caen en aquello de hostilizar con cuestiones de la vida privada. Todo sirve para poner fuera de juego a los críticos, a los peligrosos, a los que son una amenaza para la continuidad de sus negocios políticos y económicos.
Se han especializado en esto de invalidar a los rebeldes recurriendo a lo que sea. Son muy buenos en ese esquema. Tienen los medios del Estado, cuentan con la información precisa y sobre todo no tienen escrúpulo alguno, ni mínimo código moral, para disponer de lo que sea y usarlo sin remordimiento alguno cuando de sus fines se trata.
Pero en realidad, todo eso que parece estar a su favor, se transforma en realmente importante solo cuando los ciudadanos, acompañan ese juego.
El temor al escrache, a la represalia del poder, a perder dinero u oportunidades por decir lo impropio, hace que los mas se llamen a silencio.
Dicen en privado lo que no se animan a repetir en público. Critican al poder pero no se animan a enfrentarlo en el terreno apropiado y concluyen haciendo lo que los poderosos esperan. El silencio y el manso repliegue.
En realidad, el arma de quienes imponen estas reglas, no es como parece, su supuesto poder, la información, los medios económicos y recursos del Estado. Su poder radica en nuestro temor. Es eso lo que los hace fuertes. No es lo que puedan decir o hacer, sino como impacta esa posibilidad en nuestras vidas cotidianas. Y en esto pasa a tener un rol clave, la comodidad, esa que nos hace aferrarnos al presente por el pánico que nos genera la incertidumbre del futuro.
Los héroes, esos que hicieron lo adecuado, lo necesario, los que se expusieron a todo, inclusive perdiendo las más de las veces, no midieron los pasos. Solo hicieron lo que sentían que tenían que hacer. Muchos de ellos perdieron mucho, inclusive sus vidas en el intento. Pero dieron la batalla, y gracias a ellos muchos hoy gozamos de cierta libertad, pero por sobre todo de un ejemplo a seguir.
No se trataba de seres humanos extraordinarios, sino justamente de seres ordinarios, cuya diferencia era que estaban dispuestos a hacer lo correcto, sin poner excusas mundanas, argumentos pobres desde lo intelectual, o supuestas cuestiones superiores que impidieran obrar en consecuencia.
A riesgo de repetir la frase, nunca más pertinente aquella que una película inmortalizara cuando el protagonista dijera “lo difícil no es hacer lo correcto. Lo difícil es saber qué es lo correcto. Cuando se sabe que es lo correcto, hacerlo es inevitable”.
Los poderosos lo son, no solo por ese arsenal que disponen de un modo ilegitimo cuando se apropian del Estado, sus dineros y recursos. Son poderosos, porque han quebrado moralmente a los ciudadanos, haciéndolos claudicar en sus convicciones, rendirse, resignarse, invirtiendo los roles.
Son ellos los que imponen esas reglas a los ciudadanos que le han delegado ese poder transitoriamente para administrarlo con equidad y criterio. Son los gobernantes quienes deberían rendir cuentas y tener temor.
En realidad lo tienen. Saben que cuando la sociedad despierta, su poder artificial de gobernantes a préstamo, se esfuma. Por eso se esmeran en asustar, en intimidar, en arrinconar a los ciudadanos.
El miedo es la matriz con la que gobiernan. Sin ella estarían dando explicaciones como corresponde. Pero es un papel que les queda incómodo y no les sirve a sus perversos objetivos.
Buena parte de esto pasa porque los ciudadanos bailamos a su ritmo. Hacemos lo que la política espera de nosotros, somos funcionales. Hay que intentar comprender la dinámica. Son ellos los que deben temer a los ciudadanos y no los ciudadanos al poder. Para eso hace falta coraje, sentido de la libertad y sobre todo, una alta dosis de dignidad. El primer paso es entenderlo, para que luego podamos estar dispuestos a enfrentar de modo personal e indelegable, esta decisión de animarnos a perder el temor.
META - MENSAJES
Meta-mensajes y Saqueos Escondidos
“Para hacer la paz se necesitan, por lo menos, dos; mas, para hacer la guerra, basta uno solo” Neville Chamberlain
La semana pasada cometí un serio error de comunicación: anuncié mi lanzamiento a la arena política en el penúltimo párrafo de mi extensa editorial habitual, lo que hizo –según me contaron varios lectores- que pasara casi desapercibida; como principio de plataforma, utilizaría, dije, la enunciada en “La Argentina que quiero” (http://tinyurl.com/bla4n57), sobre lo cual ruego su opinión (para leerla, basta con pinchar en el link). En la próxima nota, si el Gobierno no genera nuevos hechos que lo impidan, volveré sobre el tema.
Hace unos días, se reiteró la inveterada costumbre del oficialismo de tapar un escándalo con otro, más actual y en general mayor. Así sucedió, por ejemplo, con la tarjeta SUBE, que logró opacar algo tan enorme como el affaire Ciccone y, sobre todo, la injustificable permanencia del Vicepresidente de la Nación en su cargo.
Esta vez, en el marco de la creciente incidencia de la inseguridad en las preocupaciones ciudadanas, fue este nuevo engendro de la pretendida resocialización de los presos más peligrosos en presuntas actividades culturales organizadas por el Vatayón Militante, la nueva división de negocios de La Cámpora, con la explícita participación de Víctor Hortel, miembro de ésta y jefe del Servicio Penitenciario Federal.
Es en este punto, el descubrimiento periodístico de estos hechos, es cuando aparecen mis diferencias con lo difundido por los medios. No creo, en absoluto, en que se haya debido a la casualidad o a la inadvertencia de quien grabó un video. Muy por el contrario, creo que estos hechos fueron dados a conocer con premeditación y mucha alevosía.
El cristinismo envió, conjuntamente con las imágenes trasmitidas a mansalva por televisión y comentadas hasta el hartazgo en los diarios y revistas, un meta-mensaje muy claro a la clases media y alta argentina, esas que, tradicionalmente, le han sido esquivas, sobre todo en la ciudad de Buenos Aires: “Podemos todo, hasta sacar de la cárcel a los presos más peligrosos y no tenemos límite alguno. Si fuera necesario los armaremos y los utilizaremos como fuerzas de choque para imponernos y conservar el poder”. Recordemos que La Cámpora también controla el Registro Nacional de Armas.
Exactamente el mismo meta-mensaje, aunque de forma más sutil, envió la señora Presidente la semana pasada desde su atril preferido en la Casa Rosada, cuando exaltó la figura y el comportamiento de los barra-bravas. Basta recordar, para verificar este aserto, que el oficialismo organizó, hace dos años, una fallida ONG a la que llamó “Hinchadas Unidas Argentinas”, comandada por un tal Marcelo Mallo, también de La Cámpora, que permitió transferir a esas bandas de delincuentes ingentes fondos públicos a cambio del despliegue de banderas kirchneristas en los estadios y hasta pagar el viaje de doscientos cincuenta de ellos al Mundial de Sudáfrica, sumando otro enorme papelón a nuestro maltrecho prestigio internacional.
Así, asesinos, violadores, traficantes de drogas y hasta “quemadores” de mujeres se han convertido en la nueva “mano de obra ociosa” del Gobierno, que ya ha entrenado en esas tareas a la gente de D’Elía (¿se acuerda cuando desalojó a trompadas la Plaza de Mayo?) y de Pérsico. Si a ese cuadro le sumamos a los militantes del Movimiento Tupac Amaru, de Milagro Sala, que el viernes mismo, dando muestras de un excepcional coraje, golpearon entre diez a los tres periodistas de la producción de Jorge Lanata, a los cuales robaron, además, los equipos de filmación que no consiguieron romper, tenemos el combo ideal.
Como se dice, el cuadro de intimidación perfecto, para apretar más y a futuro a una sociedad entera –los más pobres la sufren más- que ya está aterrada por la inseguridad cotidiana, esa que parece no existir por la falta de mención en los gigantescos y aburridísimos discursos presidenciales.
Obviamente, el segundo “suceso argentino” de la semana fue el pago del último tramo del Boden 2012.
Más allá de los análisis históricos que desmintieron y desmontaron cada ladrillazo del falso relato de doña Cristina en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, que mostraron cuántos de dichos bonos fueron emitidos por don Néstor (q.e.p.d.), o de la repercusión de ese pago en el nivel de las disfrazadas reservas del Banco Central, algunas preguntas comenzaron a martillar en mi cabeza.
¿Por qué, para juntar los dólares necesarios para pagar nada más que dos mil doscientos millones de ese vencimiento, se impuso el brutal cepo cambiario que ha llevado al estancamiento de nuestra economía por la falta de insumos importados? ¿Por qué imponer tamaño sacrificio al futuro inmediato si sólo se trataba de pagar a algunos bancos extranjeros que, de todas maneras, nos siguen considerando técnicamente en default por las deudas con los holdouts, con el Club de Paris y con quienes nos vencieron en el Ciadi? ¿Mejoró en algo nuestro riesgo-país, que supera al de Venezuela y más que duplica al español? ¿Por qué esa manifiesta desesperación por pagar –en teoría- a los “fondos buitre” y, sobre todo, por qué festejar tanto el pago? ¿No es mayor la cifra que ha se gastado en Aerolíneas Argentinas –por cierto, bajo el exclusivo poder de La Cámpora y sin control de ningún tipo- sin hacer tanta alharaca?
Es cierto que, en la lista de acreedores que registraron sus tenencias de Boden 2012 a los efectos de su pago figuran muchos bancos, pero no es menos cierto que éstos asumen, en tal caso, el papel de representantes de los verdaderos titulares de los bonos, quienes les encomiendan la gestión y, con ello, permanecen ocultos a la luz pública.
Porque, si los bancos fueran los verdaderos titulares y si estos títulos públicos fueron emitidos por un país que tiene tamaño riesgo-país –más de 1.100 puntos básicos- que le impide todo acceso a esos mismos bancos que se presentaron a la hora de cobrarlos, ¿cómo habrían justificado los gerentes que deciden las inversiones su compra frente a sus propios directorios? Es cierto que la tasa efectiva era enorme y que las cantidades en juego no eran grandes, pero ¿cómo explicar la compra de papeles de un país tan excesivamente riesgoso, al cual nadie acepta prestarle plata? ¿No están algunos de esos presuntos acreedores tratando de cobrar en todos los tribunales hace más de diez años sus créditos?
Y empiezan aparecer, a partir de esas razonables inquietudes, las respuestas ocultas. Sólo quien sabía que esos bonos se pagarían a cualquier precio, aún a costa de sacrificar toda la economía argentina si fuera necesario, los habría comprado. Y, al ser cobrados, resulta lógico que lo celebrase ruidosamente, haciendo una verdadera fiesta. Ahora, respóndase a usted mismo: ¿quién sabía, con tal grado de certeza, que ello ocurriría, ya que disponía del poder necesario para lograrlo?
Si mi razonamiento fuera correcto, estaríamos ante el peor atentado contra la Argentina de toda su historia, por las consecuencias que las medidas tendientes a asegurar los dólares necesarios para la cancelación ya ha traído aparejadas. Esas consecuencias son fácilmente identificables: se llaman inflación, pobreza, miseria, estancamiento, desempleo, inseguridad, consumo de drogas, violencia, hambre; y sus efectos serán prolongados.
¿Es este el “progresismo” que defienden desde Carta Abierta hasta el Vatayón Militante, o desde el Partido Miles hasta los jóvenes de Kolina? Muchos de quienes integran estos colectivos son sinceros en su adhesión, y no pocos son inteligentes y bien intencionados, pero ¿en nombre de qué ideología podrán justificar este saqueo?
Con todo esto, el cristinismo no ha hecho más que confirmar una presunción escrita en 2005: a estos tipos no los desalojaremos del poder ni siquiera con votos. Y para participar de esa batalla, precisamente, es que me he lanzado a la arena política.
Bs.As., 5 Ago 12
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
NO SE RINDE NADIE !!!!
Circula en estos momentos en los Cuarteles del Ejercito Argentino , comienza y cierra la arenga , los parrafos de unos versos de la epoca de la guerra civil española , pero que cuadran para este nuestro tiempo , ...pensaras que esto nace los viejos guerreros ..?? No Camarada , nacen de los Institutos de Formacion , son los Cadetes , los nietos quizas en edad , de los bravos que derrotaron al terrorismo castro-marxista , ...no todo esta perdido , ..la Patria renace en su nueva sangre , ...y como no podia ser de otra manera ,..el Glorioso EJERCITO ARGENTINO , hoy acompaña a la Argentina en su nuevo Amanecer...!!!!!
"EN EL TREN QUE VA A MADRID SE AGREGARON DOS VAGONES UNO PARA LOS FUSILES Y OTRO PARA LOS COJONES"
"No te des por vencido ,ni aun vencido;
No te sientas esclavo ,ni aun esclavo
Tremulo de pavor,piensate bravo,
Y acomete feroz ya mal herido"
Ten el tesón del clavo enmohecido,
Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
No la cobarde intrepidez del pavo
Que amaina su plumaje al primer ruido
Procede como dios que nunca llora,
O como lucifer que nunca reza
O como el robledal ,cuya grandeza
Necesita del agua y no la implora
¡Que muerda y vocifere vengadora,
Ya rodando en el polvo tu cabeza¡
AQUELLAS ESTROFAS TAN COMUNES EN NUESTRA INDEPENDENCIA
"Cuando se hayan ido para siempre
los centauros jinetes de mi raza;
los que por diversión hacían la guerra
los que por profesion hacían la Patria
Los que a la luz del sol daban la vida
y a la luz de la luna serenatas
los de historias de amores y entreveros
"los de lanza y guitarra"..........
Cuando se hayan ido para siempre
con la gloria chuceada en la tacuara.
y el último jinete se haya muerto
delirando con cargas y fanfarras
Y alla estaran ,jinetes en el viento,
llevando los relampagos por lanzas ,
pechando nubarrones con sus fletes,
usando las estrellas por rodajas
Haciendo trepidar el mismo cielo¡
cargando eternamente hacia la nada;
allá estaran cerca de dios muy cerca.
"los de lanza y guitarra"
PENSANDO EN NUESTROS AMORES Y EN LA PATRIA ,SE GUARDA EL MIEDO EN EL CHIRIPA TAPA VERGÜENZAS ,GRITANDO VIVA LA LA PATRIA
PUEDE UN ARGENTINO AGUANTAR QUE SU FAMILIA LLEGUE A SOSLAYAR UN PENSAMIENTO ,DE QUE ES UN COBARDE.
BASTA DE MIEDOS SEÑORES AVERGUENCENSE SOLO DE MENCIONARLO
QUE HACE UN ARGENTINO SI VE QUE ESCUPEN SU BANDERA O PRETENDEN CAMBIARLA POR UN INMUNDO TRAPO DE ALGÚN COLOR QUE REPRESENTA A LOS SIN DIOS ,SIN FRONTERAS ,SIN FAMILIAS ?
"...Dicen que ..al tren que va pa Madrid le agregaron dos vagones ....uno para los fusiles y ..otro para los cojones...!!!!"...VIVA LA PATRIA CARAJO !!!!! LA COSA TAMBIEN ES CONMIGO ..Y ACA NO SE RINDE NADIE ...MIERDA !!!!!!
MONTOS

Por Nicolás Márquez
Tal como era previsible, la Corte Suprema de Justicia kirchnerista consideró que un atentado Montonero con artefacto explosivo a un edificio de la Policía Federal ocurrido en julio de 1976 (en donde la citada banda asesinó a 23 personas e hirieron otras 60) está prescripto y definitivamente concluida la posibilidad que tiene el Estado de investigar. La medida beneficia a quien fue el jefe de esa organización, Mario Firmenich; a Horacio Verbitsky, a Laura Silvia Sofovich, Marcelo Kurlat, Miguel Angel Lauletta, Norberto Habegger y a Lila Victoria Pastoriza, que habían sido acusados por el ataque.
Para tal fin la Corte acude a argumentos deliberadamente falsos, tales como afirmar que la guerrilla no incurrió en delitos de Lesa Humanidad porque sólo son tal cosa aquellos que provengan desde un agente del Estado, lo cual es absurdo puesto que es un requisito que en ningún momento pide la ley. En efecto, la Corte Penal Internacional, en el artículo 7 del Estatuto de Roma, aprobado el 17 de julio de 1998 define el concepto de esta manera:
“se entenderá por ‘crímenes de lesa humanidad’ cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil: a) Por ‘ataque a una población civil’ se entenderá una línea de conducta que implique la comisión múltiple de actos [...] contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización”.
Pero mas allá de esto, nosotros sostenemos desde estas líneas que los integrantes de Montoneros, ERP y otras organizaciones criminales de los años 70` (que durante diez años de acción ilegal cometieron confirmadamente 21665 atentados) efectivamente no deben ir presos, pero no por los sofismas de esta desvergonzada Corte oficialista, sino por tres argumentos concretos y distintos que no son políticos sino jurídicos:
1)
En los años 70` se vivió una guerra y en las guerras no rige la legislación de DDHH (que es la que contempla el delito de Lesa Humanidad) sino la Convenciónde Ginebra y toda la legislación accesoria para tiempos bélicos.
¿De dónde sacamos que lo acontecido fue una guerra?, pues del fallo ratificado por la mismísima Corte Superma de Justicia de la Nación que juzgó en 1985 a la Junta Militar, en cuyos considerandos determinó:
«En consideración a los múltiples antecedentes acopiados en este proceso y a las características que asumió el terrorismo en la República Argentina, cabe concluir que, dentro de los criterios de clasificación expuestos, el fenómeno se correspondió con el concepto de guerra revolucionaria”; “algunos de los hechos de esa guerra interna habrían justificado la aplicación de la pena de muerte contemplada en el Código de Justicia Militar”; “no hay entonces delincuentes políticos, sino enemigos de guerra, pues ambas partes son bélicamente iguales”; “como se desprende de lo hasta aquí expresado, debemos admitir que en nuestro país sí hubo una guerra interna, iniciada por las organizaciones terroristas contra las instituciones de su propio Estado”. (1)
2)
En caso de que consideremos que los homicidios de los Montoneros efectivamente hubiesen sido delitos de Lesa Humanidad, de todos modos esa tipificación Penal no estaba vigente en la Argentina de esa época, puesto que este delito se incorpora en el derecho local con posterioridad a la reforma constitucional de 1994 y por ende, debe regir el principio de irretroactividad de la ley penal, el cual nos dice que no pueden aplicarse leyes sancionadas con posterioridad a los hechos sino la ley vigente al momento de ocurridos los hechos. En efecto, el artículo 18 de la CN nos enseña que: “Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso”.
3)
Los Montoneros fueron indultados y amnistiados durante la presidencia de Héctor Cámpora en 1973, indultados por el Presidente Reynaldo Bignone en 1983 y por el Presidente Carlos Menem en los años 90`, con lo cual ya no queda nada por ser juzgado.
Conclusión: por lo expuesto sería técnicamente injusto e ilegal que un solo terrorista de los años 70` vaya preso por su accionar de entonces.
Exactamente por los mismos e idénticos argumentos desarrollados, consideramos que es arbitrario e ilegal que hoy haya mas de 1500 militares presos en la Argentina, precisamente porque en estas detenciones se está violando el principio de cosa juzgada, prescripción, irretroactividad de la ley, se desconocen amnistías e indultos (que son derechos adquiridos y oportunamente convalidados por la CSJN) y encima se aplican leyes civiles para juzgar sucesos acontecidos en un “estado de guerra”, tal como fuera así definido y confirmado por la CSJN.
Todo indica entonces que los beneficios contemplados en los principios generales del derecho establecidos en la Carta Magna se aplican solamente cuando ello involucra a quienes con violencia actuaron desde la izquierda y no cuando con violencia obraron desde las instituciones de la República o desde sectores antagónicos.
Es justo que los terroristas Montoneros estén libres. Pero es por estos mismos argumentos técnicos que es obvio que también debería ser justo que estén libres quienes oportunamente los combatieron.
La Prensa Popular | Edición 129 | Lunes 6 de Agosto de 2012
(*) Nuevo libro de Nicolás: “El Impostor – Evo Morales de la Pachamama al Narco-Estado”, prólogo de Alberto Benegas Lynch (h).
domingo, 5 de agosto de 2012
VATAYON DE RATAS
Vatayón Militante. Las mentiras de la reinserción
social y los derechos humanos del gobierno K
La muerte del suboficial Molina,
de la Fuerza Aérea, la perver-
sidad y la cobardía de este
caso, que ofende y marca
el nivel de la decadencia
Los medios nacionales descubrieron ahora, recién ahora, las “bondades” del Dr. Víctor Hortel. “Satánás” Hortel, como se hace llamar el jefe de la agrupación “Negros de Mierda”, una agrupación militante kirchnerista allegada a La Cámpora.
“Satanás” Hortel, “el peor de todos y orgullosamente K”, como gusta firmar sus panfletos de propaganda militante, ha sido lapidado toda la semana por los grandes medios nacionales, y defendido a capa y espada por la presidenta y todo su gabinete.
Es que el Servicio Penitenciario Federal quedó en el ojo de la tormenta al descubrirse que peligrosos presos salían con inquieta facilidad de las cárceles para realizar actividades políticas disfrazadas de culturales. Con llamativa reiteración los presos son sacados de los penales y llevados a reuniones de adoctrinamiento político, y son colmados de beneficios.
Rápidamente la corporación mediática del régimen se encolumnó detrás del discurso del Ministro Alak, y puso énfasis en la reinserción social de los presos.
En eso debemos reconocerle rapidez a La Cámpora, a Vatayón Militante, a Negros de Mierda y especialmente al dr. Víctor Hortel, director del Servicio Penitenciario Federal.
La reinserción social de los presos del servicio penitenciario que comanda el “negro” Hortel comienza con sugestiva rapidez y llamativa facilidad… para algunos.
Digo, sugestiva rapidez y llamativa facilidad, pues estamos en un país donde los funcionarios y los estamentos del Estado están siempre atrapados en la burocracia.
Tal vez por eso llamó tanto la atención que por ejemplo Eduardo Vázquez, baterista del tristemente célebre grupo musical Callejeros, pudiera salir 5 veces de la cárcel a los pocos días de haber sido condenado a 18 años de prisión por quemar viva a su esposa delante de sus hijos. O que Pablo Díaz, que estaba preso por violación y que luego había conseguido el beneficio de salidas transitorias y en una de esas salidas violó y asesinó a Soledad Bargna, se lo vea feliz y en confianza, bailando junto al negro Hortel en una murga.
Claro que Víctor Hortel es abogado penalista, lo que vulgarmente se conoce como “sacapresos” y tal vez esté más a gusto con los reclusos que con los penitenciarios…
Asesinos y carceleros juntos en estruendosa batucada. Violadores y carceleros unidos por la militancia.
Extraña, al escuchar a los funcionarios defender con ahínco las bondades de esta especie de ONG que milita en las cárceles federales, que si la agrupación Vatayón Militante hubiera pensado en la cultura sin minúsculas, no se bautizara de otra manera. Sin deliberados horrores de ortografía, o con distinta simbología, no sé, digo, se podrían haber puesto: Batallón Cultural.
Pero no, se decidieron por la ortografía transgresora y la política sin eufemismos.
Y la reinserción social… claro. El animar a los presos para que no se sientan excluidos socialmente ni violados en sus derechos. Objetivos loables que dice tener el proyecto de “Satanás” Hortel… y algún lector desprevenido de noticias puede llegar a creerle.
No sé cuántos de ustedes han entrado alguna vez a un penal federal. Yo sí y en varias oportunidades. Desnudarse, cortar en pedacitos las facturas, desparramar la comida, escáner, ni monedas ni relojes ni gorra ni sombrero ni ropa azul ni tarjetas…ni bla bla bla “es que los internos aprovechan cualquier ocasión y la mínima oportunidad” comentan los del Servicio Penitenciario.
Y uno, que viene del afuera. Que no está acostumbrado a esa realidad, no le parece mal que se cuide tanto la seguridad en ésas cosas. Por eso mismo llama la atención cuando ve imágenes de internos con bombos, redoblantes, o con cámaras de fotos en actos políticos disfrazados de culturales.
Pero… si lo de la reinserción social fuera cierto. Y si lo de Hortel fuera serio y profesional, en lugar de político e ideológico, las bondades de la reinserción y los beneficios carcelarios serían para todos.
Por eso le decía yo que usted ya lo había leído aquí, hace unos meses, cómo “Satanás” Víctor Hortel, desde su vena partidaria, desde su complejo ideológico y desde su política de venganza, milita a tiempo completo para vejar a los militares presos, casi todos ancianos, en sus lugares de detención.
El mismo “negro” Hortel, al frente de una batucada de asesinos y violadores, irrumpe en los pasillos del Hospital del Penal de Ezeiza. Sí, en los pasillos del Hospital. Abre la puerta de la habitación donde desde hace meses está el Comisario Patti internado con un ACV y le avisa que van a ser un poco de ruido. La puerta se cierra en empieza la música.
El mismo Hortel, “el peor de todos” entra con su cámara digital a las habitaciones de los militares, curas, policías, penitenciarios presos por haber combatido al terrorismo en los 70 y les dice: “correte si no querés salir en las fotos”. Y luego comienza detalladamente a sacar fotos de las pertenencias de los presos… libros, anotaciones, basura… y luego las fotos son publicadas por los medios del régimen K, como Página 12, Revista Veintitrés, Miradas al Sur, etc.
Reinserción social… sí. A otro con esa mentira.
Derechos humanao… sí, claro. Un suboficial de la fuerza aérea agoniza en una celda del Penal de Campo de Mayo, al que trasladaron desde Marcos Paz. Su familia es muy humilde, vive lejos y nunca supieron por qué lo trasladaron a Buenos Aires. No pueden venir a visitarlo. Allí el suboficial Molina está muriendo de cáncer… recién poco tiempo antes de su muerte, sin que una sola vez le hayan aplicado la quimio… Hortel accedió al traslado de Molina al Hospital, donde murió esposado a los barrotes de una cama sin que el Servicio Penitenciario Federal haya siquiera dejado entrar a sus amigos para estar con él en los últimos momentos.
Foto sacada por Victor Hortel a las pertenencias de Luis Patti publicadas en Revista Veintitrés
Molina no militaba en Vatayón Militante ni era de La Cámpora. Por eso nadie en el "gobierno nacional y popular" tuvo piedad con él ni se conmovió ante su cuerpo carcomido por un cáncer de colón, con metástasis en los pulmones. En septiembre de 2011 le quitaron todo tratamiento. La excusa de los que lo cuidaban y velaban por su cuerpo y por sus “derechos humanos”, era que ya no resultaba de utilidad porque la enfermedad era terminal. Preso, viejo, sin sentencia firme y con una enfermedad terminal, sus abogados pidieron la prisión domiciliaria para que pudiera pasar los últimos días con su familia. Tampoco eso… en eso “Satanás” Hortel es muy estricto, tan estricto como el pasito que hace en la murga con violadores y asesinos de esposas. Nada de prisión domiciliaria.
Cuando el suboficial se retorcía de dolores y ya no podía respirar, Hortel, “el peor de todos” dio el visto bueno para que lo trasladen a algún hospital. Llegó en tal condición de salud al Hospital Militar, que los médicos le dijeron a sus amigos que no podía resistir ningún tratamiento. Al menos el Hospital Militar le dio cuidados paliativos, pues el Hospital de Fuerza Aérea se negó a recibirlo.
Mientras allá a lo lejos su familia rezaba, y en los penales Hortel reinsertaba socialmente a violadores y asesinos en una fiesta barrial, El SUBOFICIAL Gregorio Rafael Molina murió solo en una cama.
Me corrijo, solo no. Porque a pesar de Hortel, que le impidió visitas, a Molina le cerró sus ojos un joven penitenciario que estaba a su lado. Lo acompañó hasta su último respiro… “se murió tranquilo a las 11 y cuarto…”, les dijo dolido el joven penitenciario a los amigos de Molina, que tuvieron que esperar en un pasillo.
Horacio Ricardo Palma
El Dia de Gualeguay
Gualeguay
Entre Rios
IDEA DE NACIÓN
PUNTO DE VISTA III
Abrazar la idea de Nación
Por Gretel Ledo - Abogada, politóloga y socióloga. Máster en Relaciones Internacionales Europa - América Latina (Università di Bologna)
Proviene del latín, credere. La Real Academia Española lo define como "tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado". Sin duda, la acción de creencia implica depositar la confianza en algo o en alguien que está más allá de lo asible.
Hablar de la confianza en la clase política sería simplemente hilar fino en un sector específico. De por sí, el común denominador de la sociedad argentina no confía en el prójimo. Una relación de confianza requiere tiempo y una serie de gestos que demuestren es posible depositar parte de lo que se espera que el otro haga de manera positiva.
Sin duda, el crack de 2001-2002 erosionó la credibilidad de los políticos ocasionando un claro divorcio con la sociedad civil. Si bien hoy día presenciamos una recomposición del tejido de creencias, no se ha llegado aún al interés genuino por la cosa pública. El quid de la cuestión una vez más, lo encierra el benessere económico. La individuación creciente cobró su estado patológico en 2001. Quizás se destacó el desguace de lo político cuando en realidad fue económico a prima facie.
Nuestro país está atravesando momentos delicados respecto al rumbo que transita aunque claro está, no se está viviendo en la paranoia de la crisis pasada.
Dos preguntas
La juventud, de por sí, siempre ha sido más propensa al pensamiento positivo, una visión que pocos comparten. Lo crucial aquí es que no resulta suficiente con la positividad. Vemos en las encuestas que aún la clase dirigente no despierta las expectativas que se esperan. La frustración tiene un costo considerable que se traduce en el esperado apoyo político, no tanto a nivel electoral, sino en el que aún es más grave: la legitimidad social.
El desafío consiste en tener fe no ya meramente en quienes ocupan cargos de poder, sino en abrazar una idea de Nación que incluya a todos y cada uno de manera comprometida en la proyección de un país a veinte y treinta años. Un país que muera en su yoísmo para dar paso al alter ego, el otro; en que la sumatoria de individualidades de nacimiento a un colectivismo superador. Dios es la base de ese amor ágape. Es hora de preguntarse cuánto queremos a nuestro país y cuánto estamos dispuestos a ceder. En esa entrega hay frutos y crecimiento en abundancia. Dejemos de mirar al prójimo y observémonos a nosotros mismos.
Gretel Ledo
Abogada | Politóloga | Socióloga
Máster en Relaciones Internacionales
Europa - América Latina, Università di Bologna
Analista Política
V DE VERGUENZA
V” DE VERGÜENZA
Calendar agosto 5, 2012 | Posted by lacajade
Por Malú Kikuchi (5/8/2012)
En el país del “todo es posible”, Sergio Shocklener nos informó que el gobierno está organizando una fuerza de choque, con presos. Y estamos tan mal, que un parricida confeso, juzgado y condenado, pasa a ser nuestra confiable fuente de información. Porque dice la verdad, aunque sea difícil de creer. “El Vatayón Militante”, es real.
Tratando de ordenar el delirio que nos rodea y la falta de límites que debería imponer la ley, pero no lo hace, empecemos con los hechos. ¿Qué es “El Vatayón Militante”? Publican un decálogo en facebook donde explican qué son y qué buscan. ( www.facebool.com/vatayonmilitante)
1) “El Vatayón Militante se escribe con V, porque es la V de la Victoria y la V de la Vuelta. Es también la V de la Verdad, la V del Valor y la V de Voto. Es la V del Vino, la V de Verga, la V de la Vagina y la V de Vida”. No aclaran que también es la V de Vergüenza, porque no la tienen.
2) “El logo del Vatayón Militante es un Conejo, porque un conejo vive a los saltos, puede ser agresivo si muestra los dientes, y una belleza de peluche animal si se lo quiere bien. También los conejos se reproducen a toda velocidad”. Debería ser nuestra tarea, impedir la reproducción.
3) […[“El Vatayón Militante es PERONISTA y por añadidura, KIRCHNERISTA”. No mienten, son claros y directos. No podremos alegar engaño. Dentro del huevo, la serpiente crece. Nosotros, los del 46%, ¿qué hacemos al respecto?
7) […[ “El Vatayón Militante pretende darle un marco por fuera de las estructuras a la Candidatura de CFK, y continuar apoyando el modelo de pie, sea donde sea y en cualquier escenario”. O sea, reformar la Constitución.
10) “El Vatayón Militante será felicidad o no será nada”. ¡Es tierno!
De la ternura volvamos a la realidad. Los integrantes del Vatayón Militante se dedican, so pretexto de reinsertar socialmente a los presos, a formar una fuerza de choque disfrazándola de “salidas culturales”. Incumplen la ley, la ignoran y lo más grave es que hay jueces que lo permiten.
La ley 24.660, “Ejecución de la pena privativa de la libertad”, promulgada el 8/7/1996, (Menem), es clara, hay que distinguir a los presos con condena firme, de los presos que están apelando su condena. Los primeros, de acuerdo al artículo 17, sólo pueden tener salidas transitorias después de haber cumplido media condena. Los del Vatayón alegan que van a hacer política, porque la política es cultura.
Lo sería si se hablara de política a través de “La República de Platón”, pero no de adoctrinamiento partidario, que es lo que realmente hacen. ¿Si la UCR, o el PRO, Libres del Sur o la CC, deciden formar Batallones Militantes, tendrían los mismos privilegios dentro de las cárceles, que los del Vatayón?
Por supuesto que no. Y lo sabemos. ¿Qué vamos a hacer, lo dejamos así? El director del Servicio Penitenciario Federal, se describe a sí mismo en twitter:“Julio Hortel…negro de mierda…abogado penalista…orgullosamente K”. Lo hemos visto filmado en “una salida cultural”, disfrazado de hombre araña, bailando y tocando. Permitido y avalado por Cristina y varios jueces.
En cuanto a Vázquez, ex baterista de Callejeros, asesino de su mujer, Wanda Tadei, a la que quemó viva, iniciando una moda que muchos han copiado, condenado a 18 años (apelada), a los 10 días de estar encerrado, salió, ¿para ir reinsertándose con 18 años de anticipación? ¡Qué previsor!
Hablemos del emblema del gobierno K: los DDHH. ¿Dónde están los DDHH de los familiares de las víctimas, cuando ven a los verdugos bailar, cantar y disfrazarse en fiestas “culturales”, fuera de la prisión donde deberían estar? Es irrespetuoso y cruel. Y los DDHH de los presos que no quieren formar parte del Vatayón, ¿pierden sus privilegios, son maltratados, quedan rezagados? En este caso el Vatayón representa al Estado, y según el Estado K, sólo el Estado es responsable de delitos de lesa humanidad. No hay ser más indefenso ante la autoridad, que un preso, ¿cómo se manejan los DDHH de los presos que no aceptan las políticas del gobierno a través de La Cámpora y del Vatayón? ¿Los presos, pueden negarse sin pagar costos? Difícil de creer.
La reinserción debe empezar con la posibilidad de estudiar, aprender un oficio, trabajar y ser remunerados, cuestión de tener un pequeño capital en una cuenta de ahorro al salir de prisión. No sé si se cumple, en la ley existe.
Y estamos tan enfermos de anomia, de inmoralidad, “de sé igual, del todo vale, y dale que va, y es lo que hay”, que lo comentamos un poco horrorizados, un ratito, … hasta que las joyas de Moria Casán o el nuevo noviazgo de Tinelli, nos ofrecen un tema más divertido.
En las relaciones humanas no sucede nada que no permitamos que nos suceda. Está sucediendo. Es tiempo de reaccionar. Todavía se puede.
P.D.: Al terminar la 1° guerra mundial, vencida Alemania y destruida por el Tratado de Versalles, Ernst Röhm, 1887/1934, militar, reclutó soldados sin trabajo, le sumó algunos presos y con ese grupo de marginales, formó unidades paramilitares que se convirtieron en las S.A. Esas fuerzas de choque llevaron a Hitler al poder. Pero ya eran tan peligrosas, que Hitler ordenó asesinar a Röhm en la cárcel, “La noche de los cuchillos largos”.
El 25/5/1973, para festejar la llegada de Cámpora al poder, abrieron las puertas de las cárceles, para que salieran los terroristas presos, condenados a través de una intachable justicia y del debido proceso. Salieron, para “Volver a matar” (Juan Bautista “Tata” Yofre, 2009, Sudamericana)
Quizás recordar la historia, nos ayude a no repetirla.
HARAPOS
"LOS GIRONES DE LA
INVESTIDURA PRESIDENCIAL"
Carta abierta a la Sra. Presidente de la Nación Argentina , Dra. D. Cristina Fernández de Kirchner.
Mendoza, 29 julio de 2012.-
Señora Presidente:
Pertenezco a la generación de “educandos” de aquella ESCUELA PÚBLICA ARGENTINA que fuera ejemplo para el mundo y de la cual seguramente pudo abrevar en su niñez y adolescencia.
Allí nos enseñaron, y lo recordará, a respetar profundamente la INVESTIDURA PRESIDENCIAL , fuera quien fuese el que detentara la máxima dignidad en el gobierno de la Nación.
Hoy , ese respeto ha desaparecido en mí, como consecuencia de que en usted ya ha desaparecido. Arranca a jirones con sus actitudes esa investidura y deja al descubierto sólo a una “mujer desnuda, vestida de negro”, soberbia y débil; grande y pequeña; temeraria y asustada; valiente y cobarde; apasionada y fría, custodiada y sola…
Sólo eso, una mujer, y a esa mujer me dirijo, como a una más de mi “género”. Dos mujeres: usted y yo. Una joven y una vieja, una rica y una pobre, una fea y una linda ¿?, una “con la suma del poder público” y la otra, simple ciudadana. Dos mujeres a las cuales sólo las une el mandato evangélico: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”.
Los jirones de su INVESTIDURA PRESIDENCIAL los ha ido dejando a través de sus reiteradas apariciones en eso que ha dado en llamar “CADENA DEL MIEDO Y LA SUMISIÓN” y que yo llamo “CADENA DE LA VERGÜENZA NACIONAL ”.
Cuando ante los micrófonos y las cámaras desgarra su investidura con alusiones vulgares de pésimo gusto, cuando hace sonrojar a sus ministros, que esbozan sonrisas bobas, ya sea por su nombre, el “bonete”, o su aspecto imberbe, cuando grita destemplada a un camarógrafo, cuando entona ridículos estribillos “Teresa, poné la mesa” y “cómo me gustan tus milanesas…”, cuando chechea a personajes, cuando ridiculiza a sus obsecuentes aplaudidores, cuando se contonea con la “scola”, cuando escarniza a funcionarios extranjeros… aquella dignidad con que la distinguiera un 54% incógnito se estrella en mil pedazos en las pantallas de TV, aunque a usted le importe “un pito…”
Pero esas serían nimiedades al lado de sus grandes anuncios, en que todos y todas quedamos involucrados y expectantes. Cree erróneamente que es la maestra ciruela de los 40 millones de todos y todas, que poblamos esta tierra de bendición que Dios nos diera y es así como temas urgentísimos: la Salud, la Educación, la Inseguridad, quedan relegados ante promesas y cifras y porcentajes incomprensibles, de difícil cumplimiento y peor implementación. Inventa vuelos semanales a MALVINAS, pide la exhumación de cadáveres de “tumba de guerra”, disparates internacionales que afectan la heroica grandeza de una GUERRA JUSTA. La Economía ultrajada por la corruptela al más alto nivel. Danza de dólares y pesos que afecta a un “abuelo amarrete” pero hace sonreír a quienes, desde la prebenda de dudoso origen, pretenden emular a los poderosos de la tierra, poniendo de manifiesto, lamentablemente aquel viejo dicho: “LO QUE NATURA NON DA…”
Y es así como, por la “CADENA DE LA VERGÜENZA NACIONAL ”, corrige, desmiente, miente, exagera, denosta, escracha, confunde, se victimiza, abruma, aburre, induce al odio y la venganza, promete y se refugia en los aplausos oportunistas de sus incondicionales seguidores para regocijo de una oposición opaca a la que va sacando de su ostracismo con un “elefante rosa”.
Tal vez olvida usted que esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL que detenta es el fruto de una DEMOCRACIA recuperada con la sagrada vida de argentinos, que siguiendo su BANDERA, en el dolor de la guerra, en el cumplimiento del deber, en su entrada sublime a la GLORIA, en su postrer beso a la CRUZ, gritaron desde el 2 de abril del 82 y para siempre, en aquel pedazo irredento, bello, frío, indómito de MALVINAS: ¡¡¡VIVA LA PATRIA!!!
Para todos los argentinos, entre los cuales está usted, a quien se le otorgó la custodia de esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL, para respetarla y hacerla respetar. Y entre los que estoy yo, que desgraciadamente ya perdió el respeto a esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL…
Ruego a la STMA. VIRGEN DE LUJÁN, PATRONA DE LA ARGENTINA, recuperemos, usted y yo y todos y todas, ese respeto perdido en las tinieblas de la incomprensión y que en un pasado no muy lejano fuera paradigma de un futuro mejor “para todos los hombres del mundo”…
A esa “mujer desnuda, vestida de negro”, vaya mi reflexión.
María Delicia Rearte de Giachino
Madre del Sr. CFIM (p.m.) D. Pedro Edgardo Giachino
DNI 1.605.228
sábado, 4 de agosto de 2012
SOSTÉN DEL KIRCHNERISMO
Reflexiones, por María Herminia Grande
Las oposiciones, sostén del kirchnerismo
El mayor peligro que hoy tiene Argentina reside en el corrimiento constante -sin prisa y sin pausa- del cumplimiento de la ley. La manipulación de su aplicación que hoy se observa, nos pone peligrosamente en brazos de la anomia. Ej.: presos beneficiados por salidas lejos de la condición que explicita la ley 24660; si “militan” políticamente esas salidas. Desoyendo lo que dice el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Eugenio Zaffaroni: “las salidas transitorias pueden otorgarse después de la mitad del cumplimiento de la pena”. Pero, existen problemas aún mayores que tienen que ver absolutamente con la política. La desaparición de los partidos políticos, el desguace de los mismos, el veletismo con el que sus conducciones hacen y deshacen alianzas; ha llevado al grave problema que atraviesa políticamente Argentina, es más al gobierno de la presidente Kirchner lo sostiene las oposiciones por su enorme ineficiencia. Resulta increíble ver a un grupo de diputados o senadores vip correr detrás de la alocada agenda política que marca la Presidente. A veces la envergadura de los temas es tal, que no alcanzan ni siquiera a responder. Sin ir más lejos esta semana, ante la gravedad de la manipulación de las salidas de los presos con fines políticos, las oposiciones no se encargaron de analizar los conceptos que deslizó la presidente Kirchner apañando el accionar de las barras bravas, confundiendo hinchas con delincuentes rentados. Tampoco se preguntó la oposición cuál es el verdadero problema por el cual en el conflicto con Uruguay por el dragado del río, Argentina rechaza con vehemencia la empresa que el país vecino defiende. Tampoco se los escucha reflexionar sobre el pago del Boden 2012 en contraposición al cercenamiento de la libertad de un ciudadano para comprar dólares. Pero esto no es aún lo más grave. Lo más grave reside en que Argentina creciendo en sus últimos 10 años a tasas del 8 ó 9% anual, no desbarató la pobreza estructural. Para entender porqué ésta sigue existiendo, basta analizar los resultados de políticas consentidas por todo el arco opositor, como por ejemplo la asignación universal por hijo. A dos años de su aplicación, no se lograron ni los objetivos educativos, ni los sanitarios y ni los económicos. Al principio funcionó su instrumentación, pero como dice el Lic. Dan Adazko, del Observatorio de la Deuda Social de la UCA “luego empezó a aflojar, no solo por responsabilidad gubernamental, sino porque la sociedad argentina en sí tiene un serio problema con todo lo relacionado con los límites y los controles. Así es como en muchas escuelas para evitar a las familias la pérdida de la asignación, hacen figurar en las planillas escolares la asistencia y la aprobación del ciclo lectivo. Por otro lado el serio problema de la inflación y la no actualziacion de los valores de la asignación, va en contra de lo que logró inicialmente que fue bajar en algo la indigencia. Si uno hace un balance del modelo después de 10 años lo que puede encontrar es que a nivel general la sociedad ha mejorado gran parte de sus indicadores económicos y sociales; pero lo que no se ha alterado substancialmente es la posición de los sectores más pobres dentro de la pobreza Dentro de la pobreza se tiene cierta heterogeneidad, hay gente que está en el borde, asalariados que ganan muy poco pero, dentro de todo, de alguna forma, se van moviendo; pero tenemos una capa más baja dentro de la pobreza que son los que están en una situación muy mala. Este segmento no ha visto mejorada su situación”. A esto se le debe agregar otro dato no menor conocido en estos últimos días: los jefes de familias en situación de pobreza extrema, en un alto porcentaje, o están muertos, o están presos o padecen serios problemas de adicción, alcoholismo y desocupación…
A propósito del desapego de los políticos y la sociedad argentina a los controles, nuestro país no tiene programas que evalúen el impacto de las políticas sociales, las cuales existen y en gran magnitud. Una tarea que deberá realizar quien quiera sin mentiras enterarse de la realidad argentina a nivel político, es investigar la aplicación de las políticas que se vienen dando, evaluar sus resultados, e investigar a fondo los problemas para luego proponer políticas de solución a los mismos. Es más, los informes del Observatorio de la Deuda Social de la UCA es una excelente base de datos.
La improvisación debe dejar de ser la gran política argentina
Politica en Santa Fe
El jueves los veintiocho diputados peronistas se reunieron por primera vez para definir metodología y posición con miras el tratamiento de la reforma tributaria. De allí salió la invitación al ministro del área, Dr. Angel Sciara con un temario el cual ya le fue enviado, donde se destacan cinco puntos centrales: 1) estado de la deuda pública, 2) destino de los fondos recaudados por la reforma tributaria, 3) estado del plan de desendeudamiento, 4) estado de la obra pública y 5) situación del gasto. Se acordó buscar “una mirada nacional” para actuar frente a la reforma tributaria. También que el partido justicialista juegue un rol principal, hecho que no ocurrió en el senado. Y lo que quedó claro es que nadie va a votar el despacho proveniente de senadores.
viernes, 3 de agosto de 2012
INCOHERENCIA
Colosal incoherencia.
Que los individuos podemos ser contradictorios e inconsistentes no es precisamente una novedad. Después de todo, somos seres humanos y por tanto portadores de una imperfección que forma parte de nuestra esencia.
Pero esta posibilidad de reconocernos, esto de poder vernos como seres que a veces pensamos cosas que no son consistentes entre sí, no nos impide intentar racionalizarlo para tratar de alinear nuestras visiones, y hacerlas coherentes.
En materia política y de nuestra vida ciudadana, se lleva los laureles de la incongruencia, esta visión claramente contradictoria que hace que muchos ciudadanos despotriquen contra las instituciones del Gobierno, pero al mismo tiempo intenten asignarle tareas a diario.
En casi todo el planeta, algunas instituciones estatales lideran los rankings de mala imagen, y América Latina no es la excepción a la regla.
Cuando se le pregunta a los ciudadanos su opinión sobre algunas instituciones, inevitablemente aparecen entre las que lideran esa temible nómina de desprestigio, los cuerpos colegiados legislativos, la justicia o el gobierno en términos genéricos, o bien la policía, la educación estatal o el sistema de hospitales cuando se afinan las muestras.
Y no es que no figuren en la grilla otras instituciones de la sociedad civil en esta patética lista, como pueden ser los casos de los partidos políticos ( y sus miembros, los políticos ), los sindicatos o los bancos.
Las razones que explican buena parte del descrédito de muchas instituciones estatales, tienen que ver casi siempre con la corrupción, la ineficiencia, el despilfarro y la discrecionalidad.
Es probable que una importante cantidad de ciudadanos nos identifiquemos con esa visión. De hecho, lo repetimos a diario, en la conversación cotidiana con amigos, en el trabajo o en la mesa familiar.
Sin embargo, y en evidente contradicción, los mismos individuos que sostienen esa mirada, y que son tremendamente críticos con esas instituciones y con las personas que tienen la responsabilidad de conducirlas, cuando se plantea cualquier problema de orden económico o social, dicen que las soluciones deben venir de la mano del Estado.
Es difícil entender como ciudadanos que se creen gobernados por corruptos, gente que toma decisiones arbitrarias, sobre las que recae una sospecha generalizada de que favorecen a grupos afines o a intereses económicos sectoriales, cuando no a familiares y amigos, pueden pretender que esas mismas personas, asuman más responsabilidades y resuelvan problemas complejos.
Resulta muy engorroso comprender como los individuos pueden suponer que una institución que no puede resolver cuestiones domésticas menores, podrá ocuparse con eficacia, de solucionar aspectos que conllevan mucha especialización, extrema profesionalidad y cuyo abordaje implica una gran complejidad.
En la misma línea, cuando una sociedad intenta asignarle a esas instituciones la tarea de administrar recursos económicos con eficiencia y austeridad, va a contramano de lo que afirma muchas veces cuando dice que esas instituciones despilfarran el dinero, no son transparentes en su uso y utilizan esa potestad para desviar fondos para provecho propio, su sector político o amigos circunstanciales.
Esa compulsión de muchos por controlarlo todo, los lleva a investigar en forma desesperada para encontrar una referencia y lograr que ese vicio se pueda concretar. Y en esa búsqueda, caen en la trampa de ser recurrentes, hurgando en los espacios estatales y profundizando el paradigma de siempre, para dar con aquella institución que los represente y custodie sus intereses ciudadanos.
La pasión controladora lo puede todo, y la sociedad se equivoca y mucho cuando le asigna al Estado un atributo de neutralidad, objetividad y honestidad, que ya ha demostrado que no puede exhibir con solvencia.
El Estado no es esa utopía que siguen “vendiéndonos” desde la política tradicional, sus administradores circunstanciales, que son los mismos que se ven favorecidos por su crecimiento, por los recursos económicos que administran sin tener que mostrar nada.
Tampoco es lo que parece, y mucho menos lo que pretenden convencernos que es, quienes tienen especial interés en hacernos creer lo que les resulta funcional a título personal para favorecer sus ambiciones, sus proyectos políticos, cuando no su futuro económico.
Pero está en nosotros, en los ciudadanos libres, en cada individuo de a pie, permitirnos la posibilidad de revisar nuestras ideas para alinearlas e intentar tener alguna cuota de coherencia en este tema que tan sensible para nuestras vidas cotidianas.
Es que el Estado nos impacta todos los días en nuestro quehacer, y está allí porque nosotros mismos, como sociedad, hemos creído en él, generamos sus cimientos, y hoy, tantos años después, los mas lo siguen alimentando y engordando, cuando piden MAS ESTADO frente a cada problema que logramos identificar.
Estamos a tiempo de ordenar las ideas que decimos defender, de organizar aunque sea parcialmente esa mezcla repleta de absurdas afirmaciones que van unas contra otras, superponiéndose entre sí.
Con un poco de humildad, de integridad, y sobre todo de honestidad intelectual con nosotros mismos, podremos destrabar esta serie de idas y vueltas, para avanzar en esto de desarmar esta “colosal incoherencia”.
Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
skype: amedinamendez
www.albertomedinamendez.com
54 – 0379 - 154602694
MEMORIA
PARA QUE SIRVE LA MEMORIA
Por Carlos Manuel Acuña
Sin quitarle ni agregarle una coma, reproducimos a continuación el mismo artículo que publicamos hace algo menos de un año - exactamente el 28 de septiembre de 2011 - sobre el Gran Enemigo que posee el gobierno de Crisitina W. Fernández de Kirchner. En esas líneas sindicamos a la Economía como el punto más álgido de la actual gestión presidencial y vaticinamos la progresividad de los problemas que se abatirían sobre el país de no modificarse el rumbo que se mantenía desde los inicios de la actual administración.
Se trataba de un año electoral con sombrías perspectivas que finalmente resultaron distintas en el momento de abrir las urnas pese a todas las advertencias que circularon en ese entonces. Calificamos a la Economía como el gran enemigo del kirchnerismo, hicimos premoniciones que, como advertirán nuestros lectores, hoy podrían repetirse palabra por palabra e incluso hablamos de las violentas y hasta insoportables reacciones de Cristina cuando le llegaban noticias adversas.
Al respecto resultará interesante advertir sin sorpresas estos detalles y sopesar como en el exterior comenzaba a evaluarse el peligroso derrotero que seguía el oficialismo. Más aún, hicimos reflexiones - que hoy reiteramos pero con una acentuación en la gravedad del escenario - en torno de lo que ocurriría cuando fueran reducidos primero y suprimidos después - los subsidios que caracterizan la orientación del proceso económico que puso en marcha la Casa Rosada. Los peligros de un inevitable descontrol social, el discutido valor del dólar, las guitarreadas de Amado Boudou hoy lanzado a recorrer el país, la inestabilidad de De Vido y la irrupción de La Cámpora, eran algunos de los temas más salientes de ese relativamente lejano analisis que, insistimos, podríamos repetir sin que nadie advierta la disparidad de las fechas. Con realismo, sostuvimos que "la Argentina es así" pero dejemos que sean los lectores quienes saquen sus propias conclusiones que seguramente coincidirán sobre algo que subrayamos: la inutilidad de anticiparse públicamente sobre los temidos resultados de un rumbo peligroso. Vayamos al artículo:
DESESPERACIÓN

DESESPERACIÓN
EN OLIVOS
Por Carlos Manuel Acuña
Apenas comenzó a crecer el escándalo provocado por las andanzas del joven director del Servicio Penitenciario Federal, en Olivos se desató una verdadera tormenta. Por un lado estaban quienes aceptaban lisa y llanamente la ideologizada política carcelaria inaugurada desde el año pasado por David Hortel y consideraban que era un paso adelante en busca del poder por parte de la estructura partidaria llamada La Cámpora. Por el otro, estaban quienes evaluaron el impacto negativo que provocaría tamaña vulneración de las normas y su incidencia negativa en una población seriamente sensibilizada por la creciente inseguridad que padece.
Cristina, identificada con la primera posición no quería ceder un ápice en su respaldo expreso y formal y consideraba que era inaceptable un retroceso que se interpretaría como el reconocimiento de un error. Coincidente con su estilo que tiende a demostrar que no se equivoca jamás, recibió las primeras cifras de las consecuencias en la opinión pública y si bien no todas eran coincidentes, en líneas generales mostraron un impacto fuertemente riesgoso. De nada sirvieron los argumentos en el sentido de que el video conocido tenía cierta antigüedad, pues la Presidente ya había declarado que aprobaba las fiestas y salidas de los delincuentes comunes y resultaba difícil dar marcha atrás.
Fue cuando se optó por designar al ministro de Justicia Dr. Alak y al propio Hortel para que defendieron ante los diputados que anteayer visitaron cárceles y comprobaron - aunque con gruesos trazos informativos - la verdad del escándalo y algunas de sus intimidades. Prácticamente fueron las mismas que dimos a conocer oportunamente y que después publicó el matutino Clarín, con el agregado de que Hortel quizo justificar que asesinos, violadores y ladrones gozaran de permisos especiales para concurrir a reuniones que sobre la marcha se disfrazaron como "culturales". En realidad fue la única fórmula que se encontró más cercana para que la noticia adquiriera un matiz simpático y más aceptable, pero enseguida se recordaron las declaraciones de Sergio Shocklender en el sentido de que en realidad se asistía a la incipiente formación de una fuerza de choque kirchnerista, un dato que escandalizó a los legisladores y a quienes comenzaron a conocer más detalles del "Vatayón Militante". Para colmo, las explicaciones de Alak fueron escasamente convincentes, el reconocimiento agresivo de Hortel embarró más todavía al suceso y la elocuencia de las coloridas imágenes del video culminaron las primeras y alarmantes reacciones.
Cristina debió ser medicada y en el interin se conoció que el baterista de Callejeros que había asesinado a su mujer prendiéndole fuego y se encontraba condenado, era quien aparecía junto a Hortel quien tocaba tamboriles en una fiesta con el agregado de que Vázquez cobraba la bonita suma mensual de 42 mil pesos por prestar sus servicios musicales. Como siempre sucede en estos casos, se barajaron otras sumas y nombres de beneficiados, datos que no pudieron confirmarse plenamente pero sí contribuyeron a enrarecer la atmósfera política.
Por otra parte, ésta se encontraba bastante animada desde que en el peronismo surgió una firme resistencia en aceptar las imposiciones de la Casa Rosada en lo referente a las medidas financieras para con las provincias - mejor dicho, a la falta de esas medidas - a las que se retaceaba los porcentajes que les correspondía por el régimen de Coparticipación Federal. Si bien este problema está principalmente dirigido contra el gobernador de Buenos Aires por la interna desatada en el oficialismo, a esta altura de los acontecimientos no es Daniel Scioli quien mueve los hilos de la resistencia - por así calificarla - sino José Manuel de la Sota quien ya está abiertamente enfrentado con Cristina y su entorno. El gobernador de Córdoba ya formalizó un acuerdo con el de Santa Fe, Antonio Bonfatti y con el de San Luis,............. Poggi, para exigir el pago y distribución de un 15 por ciento de las sumas adeudadas por la Nación. Si por ventura llegara a prosperar la idea de Axel Kisilloff de aumentar las retenciones a la soja en un 5 por ciento, automáticamente se abriría un nuevo frente altamente conflictivo pues el campo resistiría activamente la medida.
Más aún, los nombrados y otros gobernadores - además de Mauricio Macri, claro está - hicieron las consultas pertinentes al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, con quien habrían converado de manera descarnada sobre las intimidades de la situación. Esto incluyó la desestabilizada salud de la presidente Cristina, sus desavenencias o dificultades familiares y hasta lo que sería su negativa a transar con acuerdos económico-financieros para con las provincias acreedoras. Lo único que queda pendiente en este escenario es el comportamiento de los sectores sindicales opositores al poder central (léase Hiugo Moyano, por ejemplo) y la decisión mancomunada de los gobernadores resueltos a seguir adelante con sus posturas rebeldes para la confección de las listas con las candidaturas para las próximas elecciones. De esta manera también está en juego el control de las Cámaras - sólo con los legisladores metropolitanos y bonaerenses se rompe el equilibrio- y con ello se podría alejar el proyecto de reforma constitucional, los revolucionarios cambios en los códigos, el surgimiento de nuevas instancias políticas, potenciales alianzas partidarias y finalmente un choque ideológico que los más radicalizados no están dispuestos a tolerar. Realmente, un panorama que hace crecer la incertidumbre, temblar a los ministros temerosos de la alteración de los nervios de una agotada Cristina que no se resigna a que cada movida le salga mal.
ESTRÁBICA MORAL
LA ESTRÁBICA MORAL
por el Lic Gustavo Adolfo Bunse Iguazú, 02 AGOSTO 2012
Había una vez una Comarca en la que … la reina, se había contagiado del rey muerto… el virus de una grave enfermedad :
Estrabismo exotrópico.
En ella, el contagio evolucionó hacia una cepa virósica aún más grave que no era otra cosa que un mecanismo de defensa de ese virus.
El estrabismo de ella… estaba encriptado en su moral de letrina.
Era estrabismo moral.
No se le notaba en los ojos… Pero igual veía todo en forma oblicua, es decir que, su visión desviada… era también invertida. Dicho en otras palabras, ella veía todo en falsa escuadra y además lo percibía al revés.
Tenía un Ministro de Trabajo que promovía el desempleo y el fomento a los arreglos oscuros con los gremios…
… un Ministro de Economía que buscaba… con denuedo… la quiebra nacional… con índices falsos y con mentiras que lo arrastraban hacia una vergüenza tan enorme que lo convertían en invisible.
… un Ministro de Defensa que creía mucho más en la indefensión del reino… que en la protección de los intereses soberanos, por lo que dejó a las Fuerzas Armadas absolutamente exánimes.
… una Ministro de Acción Social… que desarrollaba un secreto plan de autobeneficios sociales en virtud de los cuales compraba terrenos caros a precio de indigentes con la ayuda de la reina, viuda de su hermano.
… un Ministro de Justicia… que trabajaba en modo frenético con la Ministra de Seguridad para promover el delito en todas sus formas…
…para lo cual, habían ideado un sistema de liberación de presos de la peor laya (violadores, estranguladores y acuchilladores famosos) como modo de avisarle a cualquier delincuente en potencia, que… si esa era la suerte que corrían los casos más graves… se podía pues estar tranquilos … robar, asaltar y por supuesto arrebatar por la calle a cualquiera, con enormes chances de tener… incluso… mejores premios.
… un Ministro de Relaciones Exteriores, que promovía la buena vecindad con los países terroristas y seudo democracias totalitarias como Irán, Siria, Angola o Venezuela… así como la pelea permanente con las naciones más desarrolladas del mundo.
Un Ministro de Educación… que no sólo propugnaba el analfabestismo sino que además, alentaba la toma de escuelas por la causa que fuese haciendo declaraciones sobre que eso era el mejor ejemplo de una visión democrática. La toma de profesores como rehenes… le agradaba.
Un Ministro de Turismo que promovió con su apoyo a las restricciones cambiarias… la quiebra de todas las agencias de turismo del país.
Un Ministro de Agricultura ganadería y Pesca que impulsaba cada vez con mayores impuestos y retenciones… el hundimiento del que quizás era el último sector que quedaba en pié en la Comarca.
Y la estrábica moral… que como reina…mentía por doquier y ahuyentaba de cualquier manera las inversiones haciendo que la vida dentro de las fronteras de esa comarca, fueran un verdadero infierno.
Para eso había elegido como segundo de Palacio a un criminal acusado de cualesquiera de las tropelías de los depredadores conocidos….
No era exagerado… ante eso… llegar rápido a una conclusión siniestra :
La comarca… se hallaba en manos de criminales hechos y derechos.
Es así de simple.
Y me refiero no solamente a los dos de la fórmula que ejercían la primera autoridad real… sino a todo un ejército de corruptos, integrantes también su elenco que accionaban a su sombra como una fauna de inmorales y que parecían algo más notorios sólo por su cotidiano trabajo de desfalco.
Eran… a la sombra de esta estrábica moral…todos terribles ladrones que ni siquiera usaban guante blanco. Enriquecidos por el descomunal saqueo diario y sin escrúpulos… a las arcas del reino que conducían… habían puesto la Comarca patas para arriba… Se habían puesto al reino… literalmente … de sombrero…
No había excepción posible en esto… como que, los que operaban al socaire, de la reina eran, como mínimo, cómplices o partícipes necesarios del dolo y de la depredación cotidiana.
El enriquecimiento ilícito era algo que… para todos ellos, resultaba acaso mucho más que un acto de fácil acceso.
Era un objetivo personal a lograr. Aún si… para lograrlo… había que matar a la Patria.
Un Patricidio criminis causa.
Cualquier iniciativa… desde la más extravagante y retorcida hasta la más flagrantemente violatoria de los derechos y garantías consagradas en la Constitución del reino, tenía el camino expedito para ser un bando real monstruoso destinado a convertir …los actos delictuales… en legítimos y legales.
Como se ha dicho… la Comarca parecía creada para desarrollar una catástrofe en cámara lenta… un descarrilamiento interminable y un panorama tan desolador que parecía como si en el Palacio se empeñaran en enterrar a todos los súbditos vivos en esa tierra.
La comarca se convirtió en cenizas… como Cartago
Si esta fábula tiene algún rasgo parecido a la realidad… no es casual
En nuestro país es peor… por cuanto estos episodios simples … son sólo una muy pequeña parte de la moral de baldío que tiene ella y quienes la rodean… Muestran de este modo… claramente, como se disponen a matarnos de un modo lento, en un pozo… tirándonos la tierra en la cara desde el borde mismo de nuestras fosas.
La mentira y el dolo extravagante de este enorme circo de ladrones… es algo que va a convertirnos en Cartago ... a corto plazo.
A toda comarca ciega le puede llegar su tuerto o su estrábica moral
Lic Gustavo Adolfo Bunse
gabunse@yahoo.com.ar
jueves, 2 de agosto de 2012
KAIDA LIBRE
Imagen de CFK cae y ahora está en 40%
Tenía 65 % en octubre. Su imagen negativa ahora es del 53%. En la provincia, Scioli, que también bajó, tiene 44%. Crece el mal humor social
La imagen de la presidente Cristina Fernández tuvo una caída de 25 puntos en su imagen positiva en todo el país y hoy se ubica en un piso del 40 por ciento, muy lejos de los 65% que tenía en octubre pasado, cuando fue relecta, según un informe de la consultora Management & Fit.
"La aprobación a la gestión de la Presidenta y su imagen venían cayendo. Hoy llega a un punto donde en la encuesta nacional tenemos un 40% de aprobación y un 53% de desaprobación. Si se compara con el 65% que tenía en octubre cuando fue la relección ha tenido una pérdida importante", señaló el titular de la consultora, Mariel Fornoni
En tanto, la especialista también describió la caída de imagen positiva de Cristina en el territorio bonaerense, y el mejor nivel en este punto, del gobernador Scioli.
"En la provincia de Buenos Aires la gestión ha tenido una caída importante. 'Hoy la gestión del gobierno nacional tiene 44% de aprobación contra 49% de desaprobación en la provincia. Es el segundo mes que tiene más de desaprobación que aprobación", afirmó Fornoni.
En esa línea, agregó: "Scioli tiene 48% de aprobación contra 42 de desaprobación. Evidentemente también ha caído, en octubre tenía 66%. La diferencia más importante entre la Presidenta y Scioli tiene que ver con la imagen. La imagen positiva de la Presidenta en la provincia de Buenos Aires es de 41 y 33 de negativa. Scioli tiene 48 de positiva y negativa de 13. La diferencia pasa porque Scioli no tiene un núcleo duro de resistencia como tiene Cristina Fernández o como tiene Macri".
De todas formas, la consultora dejó en claro que estas estadísticas con "volátiles" y recordó cuando el gobierno tenía un 30 por ciento en imagen positiva en octubre de 2010 y tras la muerte de Néstor Kirchner, ese piso se elevó a 70%.
'Lo que vemos desde marzo hasta ahora es que ha cambiado el humor social. Hoy hay mucha mas gente que cree que le va a ir peor en los próximos meses que gente que cree que le va a ir mejor. También es cierto que no ven dentro de un espacio opositor a alguien capaz de resolver los problemas", señaló la especialista.
PAZ SOCIAL

De ladrones y asesinos culturosos (militantes).
A modo de introducción:
Recordemos que uno de los delincuentes fue llevado
a un “paseo cultural”
por La Cámpora,
había asesinado a su mujer “por el simple expediente
de quemarla viva.
Todo un angelito el muchacho, un modelo a seguir..
Lo que está bien, está bien y lo que está mal está mal, solía decir mi madre que de intelectual tenía muy poco y de persona sabia, mucho. No se trata ahora de entrar a discutir los valores del derecho positivo, generalmente enfrentado con los postulados del ius naturalismo y los distintos aspectos teóricos que han brindado una larga lista de filósofos del derecho y que en definitiva en el aquí y ahora de nuestro país, no parecen haber servido de mucho.
Entendemos que la finalidad del derecho positivo de un país es el logro de la paz social, regulando y reglamentando los distintos intereses antagónicos de los ciudadanos. Si existe la necesidad de crear una norma es porque el no crearla pone en peligro la paz social. Ahora bien, cualquier sistema normativo, presupone la existencia de dos entidades diferentes y enfrentadas: El que no delinque (víctima) y el que si lo hace (victimario). Se supone que la víctima, (ciudadano), su vida, su familia, sus bienes y su honra, debe sentirse protegida por los poderes del Estado que es el que debe actuar en ese sentido y dirección y que inexorablemente termina enfrentando al victimario (delincuente) si es que efectivamente el Estado cumple su función protectora y pacificadora.
Tenemos claro, entonces, que hay “Buenos” y “Malos” exactamente como en las viejas historietas o en los viejos western y que el deseo de todos es que el “bueno o el bien” triunfen sobre el “malo o el mal”. Es decir que con las garantías legales que La Constitución Nacional y las leyes derivadas de esta, el que delinque debe pagar por su error. Decimos claramente “pagar” compensar a la sociedad a la que pertenece por la trasgresión y el daño causado. No se trata de “reinsertar” a alguien en la sociedad, este es un paso posterior, ya que en el escenario delictivo actual, se comienza a delinquir siendo un niño y por lo tanto no conoce ni tiene incorporado a su sistema otra forma de vida. Muchos de estos personajes asesinan solo por placer o emulación y por lo tanto es poco o nada lo que la sociedad puede esperar de el en materia de “reinserción” o cambio de conducta. Las estadísticas muestran que el nivel de reincidencia es elevadísimo, incluso en aquellos que se benefician con las bondades del sistema. Alguien que desde su mas tierna infancia desconoce las reglas, vive a su manera, dispone de dinero o de los bienes que quiere, y hasta puede sentirse dueño de la vida de sus víctimas, difícilmente pueda ser reencausado. Perro viejo pierde las pulgas, no pierde las mañas.(en la realidad ni las pulgas ni las mañas). La solución es, que el individuo, sepa que su acción le costará inexorablemente la captura, el juicio y el encierro. Un encierro verdadero. El tiempo, los años, y un monitoreo permanente podrán determinar si se dan las condiciones para que cumplida la condena se inserte en la sociedad y esta será la diferencia entre el que cruza la raya y el que no.
Utilizar a los presos, con frondosos prontuarios, sacándolos de las cárceles para que hagan número en actos partidarios, es un acto inadmisible para el sentido común y criminal desde el punto de vista moral, primero por el riesgo de fuga que entraña y por la otra porque suena como una suerte de “premio” a los delincuentes. No hablemos de esta nueva modalidad que de ser cierta sería preocupante y es que los integrantes de La Cámpora los están reclutando para que trabajen en la construcción de fuerzas de choque. ¿Para que? ¿ Contra quienes?, ¿Con que finalidad? ¿Qué utilidad puede tener una agrupación formada por delincuentes? ¿Cual es la intención?, ¿Cómo debemos reaccionar los ciudadanos de a pie, es decir “las víctimas”?. Algo debe quedar claro: No oponerse, no reaccionar sería un suicidio colectivo.
Tenemos que estar atentos a estos movimientos y juntarnos, tenemos que dejar de lado nuestras diferencias y unirnos en un proyecto cierto que se oponga a semejante disparate a semejantes desatinos. No solo está en juego la integridad de la República, está en juego nuestra vida, nuestra libertad, nuestros bienes y nuestra honra y, sopbrfe todo, el futuro y la seguridad de nuestros hijos.
Recordemos que:
Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tenga unión verdadera en cualquier tiempo que sea porque si entre ellos pelean, los devoran los de “ajuera” (o los de adentro, mandados por los de “ajuera” why not?)
Rafael A. Sirito de Zavalía/agosto 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
DESTITUCIÓN
¡¡¡DESTITUCIÓN!!!… ¿POR QUÉ NO?
La Nación Argentina (o lo que queda de ella) sufre los estertores agónicos de una república prácticamente perdida, como consecuencia de una “banda presidencial” que rodea la figura de alguien que hoy usurpa la máxima autoridad del Estado al haber traicionado (de mínima ignorado) su juramento de "observar y hacer observar la Constitución Nacional".
Enumerar los delitos de la “usurpadora”, así como referirnos a sus condiciones psíquicas, sería ocioso y una falta de respeto a la inteligencia del lector. La legitimidad en el ejercicio del poder ya no puede basarse en un “54%” supuesto de votos que le otorgó legitimidad de origen. Sencillamente porque la perdió bastardeando nuestra Carta Magna durante el desarrollo del mismo ejercicio.
Sus ínfulas de perpetuidad en el poder y la del régimen que representa ameritan la necesidad de plantearse la utilización de mecanismos constitucionales, previstos precisamente ante situaciones graves como las que vivimos cotidianamente los ciudadanos que aún queremos sentimos como tales en este suelo.
Una oposición real, genuina, valiente y patriota, que surja de la política, la empresa, el gremio, organizaciones sociales, etc., y más allá de las diferencias ideológicas, estratégicas y/o sectoriales, dejando además de ser funcional al régimen, debería abocarse a la elaboración de un “Manifiesto Destituyente” para ser presentado ante la sociedad y el parlamento a fin que éste proceda en consecuencia, a pesar de la mayoría oficialista prebendaria y las minorías complacientes que descansan sus "reales" en los escaños del Congreso.
El juicio político no es un proceso penal, en el supuesto que se esté juzgando la comisión de delitos. Es un instituto que funciona como antejuicio que, en caso de condena, habilita la instancia penal contra los funcionarios y magistrados que gozan de inmunidad penal.
En nuestro sistema presidencialista, existe el instituto denominado “juicio político” regulado por los artículos 53, 59 y 60 de la Constitución Nacional.
Artículo 53- Sólo ella (Cámara de Diputados) ejerce el derecho de acusar ante el Senado al Presidente, vicepresidente, al jefe de gabinete de ministros, y a los miembros de la Corte Suprema, en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño (incluye insania mental) o por delito en el ejercicio de sus funciones; o por crímenes comunes, después de haber conocido de ellos y declarado haber lugar a la formación de causa por la mayoría de dos terceras partes de sus miembros presentes.
Artículo 59- Al Senado corresponde juzgar en juicio público a los acusados por la Cámara de Diputados, debiendo sus miembros prestar juramento para este acto. Cuando el acusado sea el Presidente de la Nación, el Senado será presidido por el presidente de la Corte Suprema. Ninguno será declarado culpable sino a mayoría de los dos tercios de los miembros presentes.
Artículo 60- Su fallo no tendrá más efecto que destituir al acusado, y aun declararle incapaz de ocupar ningún empleo de honor, de confianza o a sueldo en la Nación. Pero la parte condenada quedará, no obstante, sujeta a acusación, juicio y castigo conforme a las leyes ante los tribunales ordinarios. (Lo mencionado entre paréntesis y en color es agregado propio)
Juicio Político y Destitución (con posterior proceso penal) a la Viuda Alegre de la cadena nacional, más bien cómica e insoportable a la vez, son condiciones necesarias que constituyen presupuestos básicos para que, desde las cenizas, la Argentina renazca, alejándose del “eje de lo peor” que dirige, como dice un dilecto amigo, el “papagayo caribeño”. Sería, además, un antecedente ejemplar para que nuestros futuros gobernantes se esfuercen como tales en el logro de los grandes objetivos nacionales, sin defraudar la confianza de quienes, habiéndolos votado o no, pretenden un Presidente con la jerarquía profesional y la dignidad personal que tal cargo merece.
Lic. Jorge P. Mones Ruiz
jorgemonesruiz@yahoo.com.ar
MILICIAS POPULARES
Utilización política de presos: ¿Construyendo las nuevas “milicias populares”?
Por Agustín Laje (*)
La salida de peligrosos delincuentes de las cárceles para participar de actos políticos kirchneristas provocó esta semana un nuevo escándalo, entre tantos otros, en un país lamentablemente ya acostumbrado a controversias de magnitud en permanente incremento. Funcionarios oficialistas en un primer momento intentaron negar que se trataran de eventos políticos, aunque luego de las evidencias inexpugnables, y de la propia confesión del “Vatayón Militante”, aquellos intentaron justificar lo acaecido arguyendo “intenciones de resocialización”.
“Vatayón Militante” es el nombre de la organización integrada por presos que La Cámpora está impulsando desde el año pasado, a través de frecuentes visitas a los penales (prácticamente diarias) y distintas actividades de adoctrinamiento político, que incluyen charlas impartidas por reconocidos funcionarios de primera línea del kirchneristmo (como lo son el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada) y hasta por la infaltable Hebe de Bonafini, la misma que desde su “Universidad” hace no mucho llamaba a los estudiantes a “prepararse a usar las armas para hacer la revolución cuando sea necesario”. Si ello fue dirigido a un grupo de universitarios, ¿Qué será capaz de decirles a un grupo de reclusos?
Comoquiera que sea, lo cierto es que en nuestro país todo se ha vuelto justificable, incluyendo la utilización política de los presos, presentada eufemísticamente como “un esfuerzo de resocialización”. Si bien es cierto que la política es un componente importante de la vida en sociedad, es de hacer notar que en un contexto de alta conflictividad ideológica como la actual, de discursos impregnados de significativas dosis de fanatismo y de una evidente polarización que está fragmentando a una sociedad empujada incluso a actos de violencia simbólica, no parece ser la política el mejor ámbito de reinserción social para un delincuente.
Dado que existen muchas otras formas menos conflictivas de resocialización que pueden mantener a un recluso al margen de las tensiones sociales, el justificativo alegado por el kirchnerismo no es ni por cerca creíble. ¿Qué hay, entonces, detrás del adoctrinamiento político kirchnerista en las cárceles?
Una mirada rápida sobre el asunto podría hacernos pensar en intenciones vinculadas a incrementar la cantidad de concurrentes a actos oficialistas. Muchos analistas, de hecho, han interpretado la cuestión en tal sentido. Pero teniendo en consideración que “Vatayón Militante” no está compuesto por más de cincuenta miembros, queda claro que los costos (el escándalo que supone la utilización política de delincuentes) superan con creces a los beneficios (apenas media centena extra de aplaudidores). Es evidente que si éstas fueran las verdaderas intenciones, la estrategia de racional tendría muy poco.
Más acertada parece la tesis que involucra la construcción de una suerte de “grupo de choque” dispuesto a defender al gobierno frente a los momentos de adversidad que parecen venir en camino. El propio Sergio Schoklender, recientemente excarcelado, comentó que estuvo en contacto con todo esto y explicó que “la idea es que, cuando estos muchachos salgan, vayan a las villas a seguir reclutando gente. Esto es peligroso, esto es la base de una banda armada y una fuerza de choque de los sectores marginales con consecuencias bastante complejas”.
De la perceptible violencia política simbólica fundada en los exabruptos discursivos, a la violencia política concreta fundada en la compulsión física, hay una línea no muy gruesa que sólo personas con determinadas características vivenciales y psicológicas pueden atravesar. Delincuentes privados de su libertad, con poco y nada por perder, y al mismo tiempo con bastante por ganar en el hecho de tomar las manos del poder político, son sujetos ideales para constituir un futuro “grupo de choque” del gobierno.
El proyecto del “Vatayón Militante”, de hecho, excede al ámbito carcelario. Juan Soriano, uno de los principales referentes del grupo, ha afirmado que “si algún interno decide militar con el Vatayón desde adentro, o una vez en libertad, puede hacerlo”. Se trata de un proyecto que, como queda claro, empieza en la cárcel, y acaba en las calles; se nutre de presos, pero pretende integrar también a otra gente que se mueva en los ambientes de los reclusos. La explicación que dan los militantes de esta organización respecto al significado de su logo es, en este sentido, ciertamente sugestiva: “El logo es un Conejo, porque un Conejo vive a los saltos, puede ser agresivo si muestra los dientes y una belleza de peluche animal si se lo quiere bien. También, los conejos se reproducen a toda velocidad”.
¿Se reproducirán “a toda velocidad” los nuevos “presos militantes”? A juzgar por los privilegios que obtienen al formar parte de la organización kirchnerista de marras (más comida, más horas en el gimnasio, más horas en el patio y promesas de integrantes de La Cámpora en el sentido de ayudarlos a recuperar sus libertades) todo indica que sí. ¿Estaremos entonces frente al embrión de un complejo grupo de choque (o “milicias populares” en la jerga oficialista) compuesto por reclusos adoctrinados? Eso se verá con el tiempo… presumiblemente no muy lejano.
(*) Tiene 23 años y es autor del libro “Los mitos setentistas”.
www.agustinlaje.com.ar | agustin_laje@hotmail.com | @agustinlaje
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