viernes, 13 de septiembre de 2013
DESDÉN
CRISTINA SE ASOMA CON CIERTO
DESDÉN A SU PROPIO FUTURO
por Carlos Berro Madero
carlosberro24@gmail.com
“Cuando se combinan los efectos de la tensión decisoria con una sobrecarga sensorial y cognoscitiva, se producen variadas formas de inadaptación individual. Una respuesta común a la gran velocidad del cambio, es una negativa lisa y llana, para bloquear inmediatamente cualquier realidad inoportuna”
- Alvin Toffler
¡Qué duda cabe que a nuestra Presidente le cabe la reflexión de Toffler como “anillo al dedo”!
Las personas que suelen negar la realidad –por soberbia, motivos psicológicos insalvables, o lo que fuera-, suelen considerar que los cambios que se presentan en su vida son siempre “superficiales” y de tal manera modifican solo algunos aspectos de sus estrategias equivocadas tratando de sortear el “chubasco”, convencidas que, tarde o temprano, cuanto más cambien las cosas, más seguirán siendo las mismas para ellos.
Esta actitud genera en muchas personas la simiente de su propia catástrofe, porque cuando comprueban que los nuevos acontecimientos han llegado para quedarse, el choque con esta realidad aumenta la posibilidad de desatar en ellos una crisis vital de consecuencias imprevisibles.
No estamos de acuerdo con lo que dicen quienes sostienen que Cristina comprende que le han “picado el boleto”. Por lo contrario, fiel a su estirpe soberbia y despreciativa por todo lo que la rodea (y que no haya sido concebido por su mente “excelsa”), se ha recluido en sus aposentos para mirar la tormenta en soledad.
Hay ciertas “enfermedades del alma” que en algunas personas no tienen cura. Son personas que no aceptan ni “digieren” los cambios que puedan poner en jaque las pruebas irrefutables de sus “sentidos alterados” y juegan habitualmente a la “carta perdedora” sin apercibirse de ello.
La visión de Cristina sobre la sociedad ha sido siempre absolutamente regresiva, por lo que sigue aferrada a ciertas “glorias” del pasado (que nunca existieron en realidad), que hoy podrían definirse como una nostálgica mirada a un mundo imaginario, inadecuado y totalmente divorciado de la naturaleza esencial de las cosas.
Aún desesperada, sigue siendo dogmática y resiste los cambios que se han producido “fuera de su campo visual” –por haber vivido absorta en cuestiones “fundacionales”-, mientras aparece imprevistamente ante sus ojos un mundo que siempre estuvo ahí mientras ella, fascinada consigo misma, saltaba de micrófono en micrófono parloteando sobre realidades inexistentes.
“Cuanto más niega el individuo, más automáticamente vuelve a los hábitos y políticas del pasado, más simplifica desesperadamente todo, más inadecuadas son sus reacciones a la novedad y a las opciones que llueven sobre su vida y tanto más errático e inestable es su comportamiento” asegura Toffler.
La apatía y la mirada algo perdida que exhibe la Presidente en estos días, no debe engañarnos. Por dentro sigue creyendo que lo que le está ocurriendo a ella, que se considera a sí misma como la reina del “glamour” político, es que debe afrontar un leve chaparrón de verano.
Mientras tanto, la vemos “distribuir” sus preferencias en forma inorgánica y “graciosa” entre funcionarios que la seguían sin chistar cuando sus órdenes no se discutían. En este momento, cada uno de ellos “interpreta” una partitura que “puede ser una cosa, pero también la otra”.
Hay que prepararse para el daño que terminará produciéndose en el ánimo de Cristina cuando compruebe, amargamente, que la llovizna es en realidad una tormenta y que deberá salir de su encierro para buscar un refugio más seguro.
De algún modo, estamos seguros que ella piensa internamente que quienes la rodean “se han vuelto locos” de alguna manera, porque no entienden que su fe está basada en una convicción que ella siente no fallará: “cuando pase el invierno, estaremos todos como entonces”.
La República está perdiendo a su indeseado timonel y alguien tendrá que hacerse cargo de su aislamiento y negación, que le cierra al gobierno la posibilidad de encontrar una puerta de salida “decorosa”.
Eso es lo que ocurre. Todo lo demás pertenece al mundo de los eufemismos. Esa droga a la que recurrimos con frecuencia los seres humanos para aludir a lo que no queremos afrontar.
Muy probablemente, el 27 de octubre sobrevendrá el segundo “sopapo” y ese sí desatará un cataclismo de imprevisibles consecuencias. Será la confirmación de que las PASO no fueron un simple pasatiempo para gente distraída, como las encuestas de opinión pública ya lo confirman.
CULTO AL TERRORISMO
La juventud kirchnerista y el culto al terrorismo
Por Agustín Laje (*)
7 de septiembre de 1970. Para entonces, Aramburu ya fue secuestrado y fusilado por un grupo de jóvenes que, haciéndose llamar “Montoneros”, encontraron en el magnicidio la atención de todo un país. La ciudad cordobesa de La Calera, asimismo, también ya había sido tomada pocas semanas antes (1° de julio), en un operativo que incluyó la ocupación de la comisaría local, del correo, de la oficina de teléfonos, del municipio, y un robo al banco de la ciudad.
No todo salió bien, sin embargo, en este último operativo. Al momento de la retirada, uno de los vehículos falló, y dos guerrilleros que debieron volver caminando fueron detenidos por la policía. Aquéllos no guardaron lo que sabían, y brindaron a los agentes policiales información suficiente como para empezar la búsqueda del grupo montonero de Buenos Aires, autor del “Operativo Pindapoy” que terminó con la vida de Pedro Eugenio Aramburu.
El desorden organizacional que significó el desenlace de La Calera no impidió que los montoneros porteños redoblaran la apuesta y se decidieran por robar la sucursal del Banco Galicia de Ramos Mejía el 1° de septiembre de ese año, obteniendo 13 millones de pesos, una ametralladora Uzi y tres pistolas. Lo que no dimensionaban con suficiente claridad los jerarcas de la organización, era que las fuerzas de seguridad estaban tras sus pasos, y que apenas seis días más tarde darían con ellos.
7 de septiembre de 1970. Día histórico para la cultura montonera. Día del martirio y la santificación de lo que Pablo Guissani llamará años después, con notable precisión, “la soberbia armada”. Día en el que la historia pasará por donde quizás nunca antes había pasado: la localidad de William Morris, ubicada en el partido de Hurlingham, al oeste del Gran Buenos Aires.
El hecho fue más o menos así: parte de la conducción montonera planifica reunirse en una pizzería llamada “La Rueda” a las 20.30 horas. En efecto, deben reorganizarse y tomar algunas medidas después del caos interno que produjo el episodio de La Calera. Sabino Navarro, Fernando Abal Medina y Luis Rodeiro ingresan al restaurante, mientras Carlos Ramus hace guardia afuera, desde un Peugeot 404. Tres policías ingresan al lugar, piden a los montoneros sus documentos, y éstos brindan identificaciones falsas que logran engañar a las fuerzas del orden. Pero el problema acontece afuera, cuando otros dos policías se acercan a Ramus y reciben de éste una ráfaga de tiros. Parapetado detrás del auto, el montonero pretende lanzar una granada a los policías que salen de la pizzería ante la alarma del tiroteo, pero ésta le explota en la mano y lo mata. Abal Medina se suma a la refriega y es rápidamente abatido. Los otros dos montoneros, de alguna forma, logran salvar sus vidas y pueden relatar lo acontecido.
7 de septiembre de 2013. Cuadragésimo tercer aniversario del “Día del Montonero” que, en memoria de aquel episodio de William Morris, homenajea el accionar de la organización terrorista de mayor envergadura que nuestra historia nacional conoció. La “soberbia armada” de Giussani se reafirma, así pues, año tras año, ininterrumpidamente, y desde hace no tanto con la venia oficial. No es sólo la exaltación de la muerte heroica, sino, por sobre todas las cosas, de una convicción revolucionaria fundamentalista, comprometida con la violencia armada. Es la exaltación de la sangre; de la capacidad de dar la vida propia, pero también, probablemente en mayor medida, de arrebatar la de los demás en nombre de abstracciones ideológicas. Es el aniversario no sólo de Ramus y Abal Medina; ellos son tan sólo el símbolo de la épica y la desmesura izquierdista. Es el aniversario de aquellos que se reconocen en Ramus y Abal Medina, es decir, de aquellos que no vacilaron en integrar una organización terrorista que acabó con la vida de cientos de seres humanos durante los trajinados años ´70 y que hoy, en un acto de irresponsabilidad histórica y moral, son conmemorados por organizaciones oficialistas.
Al igual que ocurrió con el “Día del Montonero” del año pasado que contó con la presencia del activismo kirchnerista (Kolina, Negros de Mierda, Tupac Amaru y Movimiento Evita), en el nuevo aniversario que acaba de pasar hace apenas algunos días, las agrupaciones juveniles del kirchnerismo también participaron y convocaron a rendir culto al terrorismo setentista. Pero hay un dato que habla a las claras de una paulatina radicalización de quienes se asumen como miembros de una generación y una corriente política destinada a ser la continuidad ideológica del terrorismo montonero: mientras que en el año pasado los nombres de Kolina, Negros de Mierda, Tupac Amaru y Movimiento Evita figuraban un tanto escondidos en la folletería del acto, este año la llamada “Juventud Kirchnerista de Izquierda” lanzó un llamativo cartel que resume el culto a la violencia terrorista como estrategia de construcción política. En efecto, el cartel en cuestión es una ilustración de seis montoneros haciendo ostentación de armas largas y cortas, dueños de una mirada desafiante, punzante, fría, reposando sobre el logo de la agrupación K.
Mucho se ha dicho y especulado sobre la radicalización de las juventudes kirchneristas en los últimos tiempos, tan influidas por el relato setentista y tan cercanas a ciertos personajes que integraron organizaciones armadas en su juventud, como Dante “Canca” Gullo, “padrino” y formador ideológico de La Cámpora. Las hipótesis, en general, van de un extremo a otro, sin matices. Hay quienes sostienen que los jóvenes kirchneristas adoptan como maquillaje el discurso setentista para lucrar en el Estado (y que no serían capaces de disparar ni con pistola a “cebita”), y hay quienes arguyen que los jóvenes kirchneristas son una fiel reproducción de Montoneros, y que llegado el momento, podrían resultar ciertamente tan peligrosos como éstos.
Mi impresión es que ambas tesis, en la búsqueda de una respuesta determinante, resultan poco acordes a la realidad. En rigor, la verdad es un poco más grisácea: es probable que los cuadros más importantes de La Cámpora −y demás grupos juveniles K− se hayan subido al tren de la popularidad setentista embelezados por las mieles del poder (tal como hicieron sus referentes Néstor y Cristina Kirchner), pero no resulta creíble que absolutamente toda la juventud kirchnerista adopte una lógica instrumental en la configuración de su discurso neomontonero. Los “idiotas útiles” han sido una constante en este tipo de agrupaciones. Y en este sentido, el peligro no son las cabezas, sino sus bases. Salvando la distancia, no debe olvidarse que después de 1976 las cabezas montoneras se exiliaron del país, pero las fanatizadas bases se quedaron aquí, combatiendo, mientras sus líderes salvaban su propio pellejo a miles de kilómetros del peligro.
Múltiples son los escenarios que pueden darse en este nuevo contexto político que tiene lugar en la Argentina, caracterizado por la caída sin freno −hasta lo que se anuncia como una inevitable muerte− del kirchnerismo. Si bien la salida ordenada es la posibilidad que por ahora los analistas políticos consideran como la más cierta entre los escenarios posibles, no debiera descartarse una salida desordenada. ¿Tan descabellado resulta pensar en una exacerbación de la confrontación política y social a medida que nos acerquemos al 2015, instancia en la que a muchos les llegará la fecha de vencimiento y se pondrán cada vez más nerviosos? ¿Tan poco factible resulta pensar en la construcción discursiva de una “guerra” contra las “fuerzas destituyentes” que movilice a los elementos más fanáticos del kirchnerismo a “poner el cuerpo” por la reina que no fue? Ciertamente estas posibilidades no nos resultan delirantes, porque ya estamos viendo algunos signos en este sentido, como el supuesto “golpe” que acusa Luis D´Elía, con fecha y todo.
¿Es potencialmente violenta la juventud kirchnerista? Tal es el interrogante más importante en esta dirección, pues si hay potencia, el paso que lleva al acto puede ser generado simplemente por las circunstancias (entre ellas, las antedichas). Y mi respuesta es que sí: la juventud kirchnerista es potencialmente violenta. Su socialización política ha sido efectuada con arreglo a una discursividad esencialmente belicosa: la setentista. La mitología que signó dicha socialización fue la de los héroes que no vacilaban en morir, pero tampoco en matar, y que hacían de la violencia un sacrilegio. La política se les presentó, así pues, como “una continuación de la guerra por otros medios”, donde no hay adversarios, sino enemigos. El problema es que si esos medios no llevan a la victoria, pues quedan latentes los otros.
No debe olvidarse que la semilla del fanatismo nunca es difícil de hacerla germinar. Y en las juventudes kirchnerista, esa semilla ha sido muy bien plantada y en cualquier momento podría ser regada por la fuerza de las circunstancias de una caída sin retorno.
(*) Su próximo libro, en coautoría con Nicolás Márquez, se titula “Cuando el relato es una FARSA”, y estará disponible en las librerías en las próximas semanas. agustin_laje@hotmail.com
jueves, 12 de septiembre de 2013
GATOPARDISMO
RECAMBIO, ALTERNANCIA DEMOCRATICA O GATOPARDISMO
Posted: 12 Sep 2013 07:58 AM PDT
Autócratas megalómanos por allá y por acá Larreta les enseñó a los candidatos del PRO cómo funciona la Legislatura El jefe de gabinete porteño les dio la bienvenida en Bolívar 1 a los 30 candidatos de la lista de legisladores del PRO para bajarles los lineamientos de la campaña hasta octubre. Junto a Marcos Peña, Ritondo y Vidal les explicó cómo vota cada bloque y qué proyectos deben apoyar. Ver todo
http://www.lapoliticaonline.com/noticias/val/93689-105/larreta-les-enseno-a-los-candidatos-del-pro-como-funciona-la-legislatura.html
Así se forman los salvadores que no representarán a los votantes sino la voluntad del Jefe del partido ¿Cómo lo llamamos? torpeza comunicacional o descarada desvergüenza. Después de Octubre vienen dos años de difícil supervivencia del régimen en que nadie se perdonará nada, si estas son las mejores espadas que el PRO lanzará a la arena, no es aventurado predecir su futuro, ni el del gallito que cacarea en el gallinero autónomo. Recordando el síndrome de Hubris, la enfermedad personal del poder, habrá que hacerle algunos retoques locales, es infectocontagiosa y endémica en la ciudad y provincia de BsAs. Medio grado a la izquierda populista de Macri la mitómana Carrió denuncia un golpe contra la presidente para que no llegue a completar su mandato.
Es para preguntarse que constitución lee y defiende Carrió, porque la nuestra habilita la destitución del presidente por juicio político. Los norteamericanos de lo cuales copiamos lo malo son más prácticos, remplazan conflictivos juicios por un plomo y a resolver el hecho consumado Uno se come la parte que dice representativo y la otra se la embucha toda para demostrar que lo suyo no es hinchazón sino gordura.
Si cada uno va con sus propias leyes es difícil entender dónde quiere ir esta gentuza. Personalmente sigo con Esopo, la zorra y las uvas, cuando la fruta está madura cae sola, nadie se muere las vísperas, tiempo al tiempo y hasta tanto resistir para templarse, sin ser colaboracionista, de salvadores providenciales estamos hartos.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
EL PERDÓN
Es absolutamente comprensible el dolor que manifiesta la Sra. Enriqueta G. L. de Loyudice en su carta del sábado pasado, con respecto a la forma cruel e inhumana en que el Estado trata a los militares detenidos. Lo dijo también oportunamente el periodista Nelson Castro a propósito de la muerte de Jorge Videla. A lo mismo se refirió, valientemente, el Sr. Héctor Leis (ex integrante de Montoneros). En ese sentido, resulta de enorme interés el artículo (en la Web) del Dr. Mariano N. Castex, que tituló "Yo acuso", en el cual alude lúcidamente a lo que sucedió con el general Ibérico Saint Jean y el escandaloso obrar del Tribunal Oral en lo Federal Nº 1 de La Plata. Evidentemente, también allí el odio y la impudicia pudieron más que la justicia.
Decía, entre otras cosas, el Dr. Castex, quien fue designado perito médico y psiquiatra en ese proceso, que "un gobernador del gobierno militar, nonagenario, vio revocada su prisión domiciliaria y trasladado a una cárcel común, luego de una farsa vergonzosa. La consecuencia fue su muerte, una muerte anunciada por los forenses independientes, un homicidio silenciado por quienes manipulan sin pudor alguno la tragedia argentina de la década del 70. Ibérico Saint Jean fue asesinado in obliquo por el Tribunal Oral Federal de La Plata. El tribunal hizo caso omiso de la prevención, designó a dedo a "especialistas" que "convenían", basureó a los forenses oficiales, maltrató a un anciano indefenso, revocó la prisión domiciliaria y lo sepultó en la cárcel de Marcos Paz. En pocas palabras, lo llevó, "carente de la capacidad para estar en juicio", a un cadalso, sabiendo cuál era la situación. Se justifica esta nota porque testigos que hablen quedan muy pocos, ya que reina el miedo, y en el futuro los archivos y la escasa prensa independiente que queda deberán hablar. Que su muerte y otras muchas de las que no se habla por temor sean un llamado de atención para que de una vez por todas cese el carnaval instaurado por la venganza y que la justicia vuelva a brillar en el suelo argentino que clama por paz.
Me pregunto: ¿cuándo los argentinos podremos perdonarnos unos a otros? ¿Cuándo seremos capaces de poner la otra mejilla, siguiendo los consejos del coronel Argentino del Valle Larrabure, en su lecho de muerte y luego de ser severamente torturado durante su secuestro de 372 días?
Recién allí, seguramente, comenzará el camino de las soluciones que tanto anhelan los ciudadanos argentinos.
Francisco García Santillán
DNI 10.661.522
martes, 10 de septiembre de 2013
LA HORMONA....
La hormona del valor agregado
Por Nicolás Márquez (*)
En esta etapa de incipiente pero acelerada transición del kirchnerismo hacia nuevas formas políticas, tres son los personajes que antes de las PASO estuvieron amagando y/o amenazando con dar el gran salto para liquidar al kirchnerismo y seguidamente sucederlo en el poder. Estos han sido Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa.
Los tres tienen en común, entre otras cosas, ofrecer el perfil del hombre exitoso e innovador, con sentido práctico e impronta empresarial, que nos ofrece “buena onda”, no responde agravios, destila optimismo y en una de esas, hasta se anima a sugerir o insinuar un poquitito de libre mercado.
En efecto, ninguno de estos tres referentes posee ni por asomo un Physique du role asimilable al del insurgente latinoamericanista que agita su soflama antiimperialista en las aldeas proletarias al compás de las inconformistas canciones de César Isella. Al contrario, el trío de marras se acerca mucho mas al estilo del político “moderno”, siempre bien acicalado, con porte deportivo, siempre acompañado de una esposa bonita y que intenta amalgamar cierto touch farandulero con barniz “eficientista”. Justamente, ninguno de los nombrados se interesa por interpretar las elucubraciones académicas del divagador Ricardo Forster, nadie se preocupa por saber cuál es la última obra de Eduardo Galeano y probablemente, ninguno oyó tampoco hablar jamás acerca de un pedagogo gramsciano llamado Pablo Freire.
Tanto Massa como Scioli ostentan en su currículum el negrísimo manchón de haber participado en calidad de oficialistas en diferentes cargos públicos de alto rango en la actual administración nacional (Scioli conserva esa indecorosa pertenencia) y en cuanto a Macri, si bien a éste debe reconocérsele el haber sido relativamente opositor desde el comienzo mismo del kirchnerismo, su conocida pusilanimidad ideológica y su espíritu concesivo lo fue relegando poco a poco al desteñido papel de un inocuo opositor de plastilina, pero de plastilina color gris.
Las decisiones que no fueron
Scioli tuvo no pocas chances, ocasiones y justificaciones como para al fin “cortarse solo”, destetarse del poder central (que tanto lo ha basureado) y definitivamente perfilarse como un candidato “diferenciador” o superador del kirchnerismo. Pero para eso, Scioli tenía que abandonar su consabida militancia felpudista y bancarse las consecuencias y ataques naturales que le caerían en plañidero desde el seno del cristinismo. Pero el condescendiente motonauta nunca se animó a dar ese paso. Incluso, en las horas previas al cierre de listas para las primarias, es sabido que el Gobernador apagó su celular huyendo de toda negociación que lo tentara a dar el salto que algunos esperaban. En suma, una vez más, Scioli se resignó a obrar como una marioneta digitada por un gobierno que no se cansa de destratarlo no sin el consentimiento del propio destratado.
Respecto a Macri, un año atrás un Diputado del PRO con agallas (toda una rareza en ese partido) me confió que se reunió con Mauricio junto con otros colaboradores y hombres de confianza del Intendente porteño, a fin de convencerlo de la idea de que éste debía renunciar a la alcaldía delegando dicha Jefatura en María Eugenia Vidal, y de esta manera lanzarse como primer candidato a Diputado Nacional del PRO por la provincia de Buenos Aires. Se trataba de una apuesta arriesgada en la que Macri debía apostar el todo por el todo, recorrer la extensa jurisdicción bonaerense de par en par, mojarle la oreja al kirchnerismo en su propio terreno y jugarse a suerte y verdad. Luego, si Macri ganaba esta partida, tamaño galardón lo habría consagrado como el heredero natural del Sillón de Rivadavia de cara al 2015. Pero el hijo de Franco tampoco tuvo coraje. Se quedó en el amague. No jugó a nada en el distrito electoral que por antonomasia hay que ganar para pretender ocupar la Casa Rosada. Pero la reticencia a tomar decisiones arrojadas ya es costumbre en Macri. En las elecciones del año 2007 no sólo tampoco se animó a ser candidato a Presidente sino que en aquella ocasión traicionó y desamparó en plena campaña presidencial a su ex socio Ricardo López Murphy (hombre intachable). En el 2011, tras candidatearse a Presidente y ufanarse en su lenguaje académico que “no se bajaba ni en pedo” de esa postulación, tres días después de su compadreada renunció por orden de Durán Barba. Vale destacar que el PRO lleva 10 años de existencia y nunca presentó un candidato presidencial. Y en el fondo tienen razón en no haber incurrido en esa pérdida de tiempo: no se necesita Presidente para tapar baches, regentear bicicletas y organizar la recolección de la basura urbana.
Lo dijo hace 500 años
Aunque esa extraordinaria obra titulada El Príncipe estuviera dedicada a Lorenzo de Medicis (1492-1519), el brillante pensador florentino Nicolás Maquiavelo (1469- 1527) quiso presentar en ese texto el arquetipo de cualquier político, señalando las características que según él debe poseer todo aquel que pretenda llegar al poder y mantenerse en él, resumiéndolo en 4 atributos delimitados:
1) Capacidad de manipular situaciones sin importar los medios mientras se consiga sus fines.
2) El gobernante debe poseer destreza, intuición, arrojo y cierta temeridad.
3) Debe ser hábil para el ardid: no es necesario que tenga virtudes pero sí que las aparente.
4) Finalmente, Maquiavelo sostuvo que el político debe ser un sujeto amoral, esto implica que el bien y el mal le sean conceptos indiferentes.
El valor agregado
Lo expuesto no implica en absoluto adherir a los polémicos ítems que Maquiavelo oportunamente escribió. Simplemente los citamos a modo de referencia, para advertir que el “animal político” tiene que tener rasgos, impulsos y apetitos de poder que debe llevar en su esencia, en su psicología y en sus entrañas.
Luego, si damos por válido y aceptamos entonces que el perfil marketinero de Massa es similar al de Scioli y al de Macri: ¿qué es lo qué hizo entonces el tigrense de diferenciador como para cosechar el éxito y la proyección política de la que actualmente goza?
Creemos que el valor agregado de Massa respecto de sus dos competidores ha sido no otra cosa que el portar consigo la producción de una hormona esteroide de un grupo andrógeno, la cual es encontrada en los mamíferos y otros vertebrados. Dicha sustancia es la hormona sexual principal masculina y constituye además un esteroide anabólico que es producido en los testículos y se conoce con el nombre de testosterona. Traducido al lenguaje del barrio, queremos decir que Massa sí ha tenido los huevos suficientes como para despuntar, jugársela, arriesgarse a que le tiren carpetazos u operaciones varias y apostar a todo o nada. Riesgo que ni Daniel ni Mauricio se animaron a correr ni por asomo.
Lo dicho no lo hace a Massa respecto de sus pares ni más ni menos honesto, ni mejor ni peor persona, ni tampoco lo hace más ni menos eficiente. No queremos en esta nota emitir juicio de valor ni poner a nadie en el podio de los cruzados, porque desde estas líneas partimos de la base de que ninguno de los tres lo es (¡vaya novedad!).
Sí queremos señalar que mientras Scioli y Macri jugaban a la indefinición perpetua, Massa se mandó al ruedo intrépidamente, y con ese sólo gesto, un intendente de un pequeño municipio bonaerense descolocó a los Gobernadores de los dos principales distritos electorales del país sacándoles millas de ventaja.
¿Podrá Massa mantener y conservar este furor y este arrastre con el correr del tiempo? Ello ya es harina de otro costal y el tiempo hablará por sí. ¿Será más de lo mismo o representará un cambio algo más profundo respecto del ominoso régimen vigente al que él perteneció? Tampoco podemos contestar esto hoy.
Por lo pronto, es dable concluir que con el uso conveniente de la citada hormona como valor agregado, supo ser el sepulturero del kirchnerismo y estar en la vidriera política del año 2013, para desdicha y lamento de sus irresolutos competidores.
(*) Twitter: @nickymarquez1
Facebook: https://www.facebook.com/lamentiraoficial
lunes, 9 de septiembre de 2013
LA MURGA NACIONAL Y POPULAR
Entre Parias, "Bastardos" y Delincuentes.
Argentina, un país con "buena gente".
En la Argentina de Hamlet, cruel y jactanciosamente definida, en materia de Inseguridad, como Estado de Sensación, la integración, es algo que aún queda pendiente.
Un proceso denegado compulsivamente y sometido a la patología del simulacro. Así es, como la constitución de parias por un lado y delincuentes por el otro, componen el escenario más oscuro de la Sociedad Argentina de hoy. Una sociedad, que sin embargo, apuesta al cambio. En primera instancia, a través de manifestaciones callejeras, símbolo de la protesta social de la última década. Y en segundo lugar, ya de manera más contundente y efectiva, mediante el sufragio.
Los Parias
En la cadena de desinteligencias sostenidas, Argentina, creó un espacio propicio, a través de los planes de la vagancia, para la conformación de Parias. Sujetos sujetados, en términos de Althusser, al ocio irremediable.
Se los puede llamar, como explica Ivan Jablonka en su libro "L'integration des jeunes", "Bastardos". Como los que predominan en la Banlieue de París. (Ver nota Nuestra Banlieue http://www.soclauraetcharren.blogspot.com.ar/2011/03/nuestra-banlieue.html)
Se trata de los "Bastardos" etiquetados por una sociedad que estigmatiza, ante la ausencia voluntaria de actividades en el campo laboral, a aquellos individuos que componen la Murga de la Victoria. La Murga Nacional y Popular asentada y formada en la constitución de la Ignorancia. La cual permite, con más facilidad, la maniobra de la subjetividad sin límite de edad.
Los Parias o "Bastardos", que arengan, en la "Terapia Nacional", o en los actos televisados, la tergiversación de un país "con buena gente".
Son los "Bastardos", que mientras en los suburbios de París, despliegan su odio quemando coches y estimulando la violencia de razas en Mantes la Jolie; en el Conurbano Bonaerense, por ejemplo, en La Matanza, se jactan del No Hacer bajo el rótulo de una militancia que ni siquiera ellos, en la nube inflamada, logran entender acabadamente mientras despliegan bombos y cánticos sobre la "Revolución".
Entienden, que el negocio del "progreso", consiste en recibir a cambio de legitimar.
Estratos sociales relegados y auto relegados. Envueltos en la periferia del relato. Desencajados y estimulados en el estancamiento redituable, para el campo político que hoy, maneja los hilos sociales del poder.
Los Delincuentes
En su otra vertiente, liberada y acunada en copiar lo peor del mundo, nuestro país, bajo el Simulacro Nacional y Popular, no sólo importo la lacra delictiva proveniente de Centroamérica, México y Colombia, sino que también, formó embriones locales hasta convertirlos, con abulia y connivencia, en verdaderas organizaciones delictivas que estallan como tales, ferozmente, en el año 2011. Componiendo así, La Argentina Narco Mara.
Enarbolada en la descomposición social que dio triunfo a la Injusticia por sobre la Justicia.
En donde la Impunidad permitió la consagración del Narcotráfico a punto tal de importar, además de Pandillas convertidas en Maras, la Guerra de Carteles Mexicanos y Colombianos.
Delincuentes que se fueron constituyendo, lentamente, en una nueva clase. En un nuevo sector de la sociedad con sus propios usos y costumbres. Que operan por fuera del Sistema pero que en la paradoja del Poder, es ese mismo poder -perverso- el que los sostiene en nuestra tierra fértil de criminales.
La Murga
Actualmente, nuestro país, baila Murga. Vive el Carnaval más bochornoso de los últimos años. Arma un cotillón de Inseguridad, Inflación y Aislamiento feroz que solo por un mecanismo acomodaticio, apenas comienza, tímidamente, a reconocer.
La Murga Nacional y Popular ni siquiera, con Estrellita Mía en el punto más álgido de la catarsis, reconoce la derrota del pasado agosto. Insiste, en seguir amontonando. En colgarse de los jóvenes que ellos dicen representar. En los pobres que dicen incluir.
Insisten en forjar, un carnaval sin retorno.
Con esta Murga de insolvencias evidentes. En este manicomio a cielo abierto que hoy es la Argentina castigada. En suspenso. Testigo de la patología de las absurdas comparaciones. De la descompensación que no mide en rating sino en barbarie. Que profundiza, únicamente, la opacidad del futuro.
Un futuro, que en la locura de la negación, está abandonado. Relegado en medio de egos y divismos. A la espera de lo peor en el seno de la Sensación.
Publicadas por Laura Etcharren.
domingo, 8 de septiembre de 2013
CIRCULO ROJO
Comunicado del comando conspirador “CÍRCULO ROJO”
A un paso de la Clandestinidad, 05 de septiembre de 2013
Queridos conspiradores:
En virtud de las declaraciones de Luis D’Elía, es evidente que han trascendido nuestros planes para destituir al gobierno el 8-N. Por eso ayer mismo reuní a mi Estado Mayor, es decir a Héctor Magnetto (Imán, para los amigos), Paolo Rocca (que con la excusa de que no lleva cambio siempre me garronea el café), Jorgito Brito, el Coty (¡cómo le gusta fragotear a este muchacho!), Luisito Barrionuevo (Mañas Viejas, le decimos en joda) y Tachuela Duhalde. Chiche no vino porque dice que la política es cosa de hombres. A Mauricio Macri no lo dejé participar porque se confunde con la bandera del Japón y no quiero andar explicándole todo a cada rato.
Dando inicio a la tertulia, el barcito en el sótano del Alvear es bárbaro para conspirar discretamente pero con estilo, bajé línea a mis coroneles y estuvimos reconsiderando los planes. Por ahora los dejamos en suspenso hasta después de las elecciones, así que la fecha está en veremos, lo que queda firme es eso de destituir a la Cristina con el argumento de chorra y loca.
Eso sí, hay que cuidarse de las filtraciones, porque si alguno no hubiera hablado de más, ¿cómo iba a saber D’Elía que la estrategia es sacarla por loca y chorra? ¡A nadie más que a nosotros se le hubiese ocurrido! Ese era nuestro mayor secreto, pero creo que los bocones de Nelson Castro y Jorge Lanata no fueron lo discretos que debían ser. Y tampoco Marcelo Longobardi que se pone locuaz por las mañanas.
Así están las cosas. Paciencia gorilones, sigamos haciendo puntería con las balas de tinta y sobre todo conservemos el secreto, no sea cuestión que dejen de afanar o la pongan bajo tratamiento psiquátrico y tiren por la borda, o el Borda, todo este complicado andamiaje conspirativo en el que venimos trabajando.
Ariel Corbat
Comandante del Comando Conspirador En Comandito y por Acciones “Círculo Rojo”
La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
CAMBIO O TRAICIÓN ??
¿CAMBIO O TRAICIÓN?
Por Malú Kikuchi (8/9/2013)
¿El cambio implica una traición? La sensación es que la diferencia es muy delgada y depende más de un tema de conceptos, que de hechos. El cambio, de acuerdo al diccionario, es la modificación de una cosa para convertirla en algo distinto u opuesto. Se puede cambiar entre otras cosas de opinión, de ideas, de parecer, de casa o de peinado. El cambio puede ser profundo, o “light”. Puede transformar la existencia o cambiar de lugar un florero. Es sólo un cambio.
La traición es algo mucho más serio. Viene del latín “tradire” que en principio comparte la raíz con “tradición”, la transmisión que se hace de generación en generación de algo, y “traición” es entregar algo a alguien del otro bando, a alguien que no debiera tenerlo. Hoy hablamos de traicionar principios, pensamientos, información. La traición es un delito civil y militar, si la patria está en juego. Se recuerda el nombre de célebres traidores, empezando por el paradigmático Judas. Es difícil recordar los mutantes, los que cambian son demasiados.
En particular si recordamos los cambios bruscos, de políticos autóctonos, de ayer y de hoy, temiendo que siga siendo así, por los siglos de los siglos. Si los ciudadanos lo permiten. El partido gobernante argentino se define como movimiento, ¡y vaya si se mueve! En poco más de una década pasó del libertarismo de Menem, a la ortodoxia de 1945 de Duhalde, al disfrazado e impostado montonerismo de los K. Y todos son PJ. En la provincia de Buenos Aires, en las PASO, entre el Frente Renovador (Massa), el FPV y De Narváez, sumaron el 80% de votantes.
¿Pero hasta qué punto una traición no implica cambios? A su vez los cambios pocas veces implican una traición. La traición quebranta la lealtad, es un estigma difícil de superar, un golpe brutal a las certezas y expectativas. Cuando el 54% de los ciudadanos votó a Cristina presidente en 2011, y 22 meses después la apoyó sólo el 26%, ¿qué es? Para Cristina sin lugar a dudas es una traición del pueblo hacia ella y su “modelo”; para los votantes es sólo un cambio de opinión, el libre juego de la democracia. O el despertar del sueño populista al darse cuenta de lo ineficiente y caro que es.
Ante esta supuesta traición hacia la tuitera presidente, ella cambia sus políticas de forma tan drástica, que el pueblo tiene derecho a pensar que ella está traicionando los principios básicos de su política. Cuando Cris toma la decisión de hacer lo que el ciudadano de a pie le viene pidiendo desde hace tiempo, a contra mano ¿de sus principios?, ya es tarde. Los griegos describían a la oportunidad como una bella mujer desnuda, el cuerpo aceitado, con el pelo muy largo a los costados de la cara y calva por detrás, de forma tal que una vez que pasaba, era imposible agarrarla. La oportunidad de Cristina, pasó. El tema es que lo acepte y largue el tuit.
En cuanto a traición o cambio, pregunta casi imposible de responder desde el ejecutivo, ya que el pueblo jamás traiciona, sólo cambia, ¿qué es lo que hace Cristina? Hechos que contradicen lo que se venía pregonando como el relato del modelo. Para negar la inflación, se destruye el INDEC y se miente desvergonzadamente negando la suba de precios. La inflación oficial es del 12%, la real va camino del 35%. El candidato FVP Martín Insaurralde reconoce que hay inflación y que el principal responsable es el gobierno. Hechos. No se va a devaluar, palabra de la presidente. Cuando asumió la primera vez en diciembre 2007, el US$ cotizaba a $3,13; hoy un US$ es igual $5,71. El candidato a senador Filmus, bajito, reconoce que “se devalúa un poco”¿?
Hechos. El hiper kirchnerista diputado Carlos Kunkel, ante periodistas, sostiene que él NUNCA ha sido K, siempre ha sido peronista (pero Perón lo echó en enero 1974, por considerarlo maoista); mientras, su mujer, jefe de la bancada del senado de la provincia de Bs.As., acusaba al ahora hiper kirchneriste y ex comunista Martín Sabatella (AGFCA), de “carroñero de votos”. El avispero está muy conmocionado. La culpa la tienen los muchos votos que consiguió Massa en las PASO, ya de 8 diputados ahora tiene 20 y no llegamos a octubre. ¡Si hasta se pasó al massismo la hermana de Alejandro Granados!
Hechos. Después de una década de blandir como reivindicación y venganza los DDHH, la presidente nombra Jefe del Estado Mayor General de las FFAA al Gral. César Milani, militar que viene de inteligencia y que está acusado de delitos de lesa humanidad. Aunque tenía 22 años y obedecía órdenes. Pero por mucho menos hay seres humanos presos en condiciones vergonzosas, la mayoría de ellos sin razones valederas.
Hechos. Se reemplazó a Víctor Hortel, cabeza del Sistema Penitenciario Federal, el creador del Vatayón Militante (sacaba a pasear, bailar y cantar a los presos), por su antecesor, el Dr. Alejandro Marambio ( 2007/2011), abogado que fue removido de su puesto por las acusaciones de ONGs de DDHH, que aducían delitos de lesa humanidad en contra de los presidiarios. Opuestos absolutos.
Hechos. Después de años de rogar una suba en el piso del pago de ganancias de los asalariados, algo imposible según los economistas del gobierno, se concede a presión, que se pague a partir de sueldos de más de $15.000 y que los jubilados con jubilaciones altas, queden también excluidos. Beneficia a 115.947 personas, y no demasiado.
Hechos. La inseguridad era una sensación instigada por los medios (anti K, que son los leídos, escuchados y vistos, aunque son minoría), ahora el subsecretario de Seguridad, Sergio Berni reconoce que “la inseguridad es algo palpable” y se van a destinar 4.500 gendarmes para custodiar el conurbano (¡piedra libre para los narcos en las fronteras!) y llaman a ex policías retirados (¿de la maldita policía?) para reforzar la seguridad. Y basta de contemplaciones, mano dura.
Hechos. Scioli decide dividir en ministerio de Justicia y Seguridad. En Justicia sigue Ricardo Casal y en Seguridad… suspenso, ¡Alejandro Granados!, eterno intendente de Ezeiza, ex hiper menemista, ex hiper duhaldista, hoy hiper kirchnerista. Hombre de armas llevar, sostiene que toda familia debe estar armada porque estamos en guerra con los delincuentes. Cuando lo asaltaron en 2010, se defendió a los tiros y sintió mucho no tener buena puntería ya que los ladrones salieron ilesos.
¿Y Zaffaroni, y los abolicionistas del código penal? ¿Y Verbitsky y su socia y amiga Garré, ex ministra, hoy en la OEA? ¿Y los DDHH? Lo que puede una elección perdida. Y la promesa, con bastantes certezas, de una próxima elección también perdida. Los principios dependen de los votos. En este caso, ¿son frágiles los principios o son frágiles los que enarbolan esos principios?
Cristina y el pequeño círculo (se ignora el color) que la rodea, ¿traicionan o sólo cambian? Conocer la respuesta antes de octubre ayudaría a los ciudadanos a decidir su voto por un cambio verdadero: representativo, republicano y federal. Cambiar para cumplir con la Constitución. Sin cambiarla, para no traicionarla.
IMAGINANDO GOLPES
“Una nación está en peligro cuando su presidente habla todos los días y se cree la persona más importante de su país”. Arturo Illia
Evidentemente, la unidad médica presidencial ha perdido la mano, y no consigue dar con la fórmula terapéutica que permita a la señora Presidente controlar sus devastadores impulsos. Las pruebas, al canto: cuando la sedación pierde efecto, doña Cristina enarbola como un arma su teléfono móvil y comienza a descargar sobre sus fabulados enemigos –se llamen Piñera, Obama, Macri, Pino Solanas o Massa- toda clase de epítetos, en un estilo orillero y chabacano que parece enorgullecerla.
Esta semana, tanto desde el twitter presidencial como de los habituales lenguaraces a los que la viuda de Kirchner manda a hablar en público, ha comenzado a reutilizar el viejo y manoseado recurso del golpe institucional; el imputable Luis D’Elía hasta le puso fecha, el 8N. Es cierto que viene, pero le será propinado antes en las urnas, el 27 de octubre, con una fuerza aún mayor que la que implicaron las PASO.
Tampoco parece estar dándole el resultado esperado, según las encuestas, el giro copernicano que ha dado en algunos ítems centrales del “relato”. Quizás se deba a que reconocer la inflación (Insaurralde) o la inseguridad (Berni) no es lo mismo que encarar los dos problemas que más repercuten, hoy, en la consciencia ciudadana.
Por lo demás, la efectista medida de trasladar cinco mil gendarmes desde las porosas fronteras al Conurbano resulta una estupidez sin nombre, o una nueva “colaboración” con el narcotráfico. El juego de las sillas que pretende entre las policías, la Gendarmería, la Prefectura y el Ejército sólo puede ser producto de una mente afiebrada o de una complicidad manifiesta; ni las fuerzas de seguridad tienen la preparación ni los elementos indispensables para combatir la delincuencia común en los tenebrosos escenarios bonaerenses ni las fuerzas armadas cuentan con la experiencia y la instrucción necesarias para controlar eficientemente los límites de la Argentina; sólo le falta a la señora Presidente convocar a los bomberos para ir a la guerra y a los boy-scouts para vigilar el mar litoral.
En realidad, con todas esas medidas la viuda de Kirchner está abriendo el paraguas, porque los plazos que la Constitución establece para el fin de su mandato son tan lejanos que resulta altamente probable que las bombas de todo tipo –pobreza, indigencia, subsidios, reservas monetarias, deuda pública, energía, cepo cambiario, educación, salud, infraestructura, corrupción- que armaron su marido muerto y ella misma terminen explotando mucho antes de diciembre de 2015.
No hay que descartar que, entre los planes presidenciales, se encuentre la detención de civiles –como ya sucedió en la época de Alfonsín y pasa hoy en Venezuela- bajo la nebulosa imputación de golpistas, dada la agresividad puesta de manifiesto recientemente, ya que ello le permitiría recuperar, al menos por un breve tiempo, el control de la agenda pública. Pero la reacción, ante un verso tan trillado, debe ser la de apretar los dientes y aguantar, hasta que este descalabro concluya y sus autores, cómplices y encubridores terminen presos y pobres.
Más allá de los improperios que lanza, al mejor estilo de Maradona, sobre las personas y empresas que, en el país, se han atrevido a desconocer sus facultades imperiales, está provocando daños inconmensurables en las relaciones con el resto de las naciones del mundo. La inexplicable razón que la llevó al memorándum firmado con Irán en Siria, que actuó como intermediario, no parece ser entendida por los líderes de quienes debieran ser nuestros aliados naturales. El indignado reclamo que lo que queda de nuestra Cancillería intentó hacer a los Estados integrantes del G-20 para que se incluyera el tema de los holdouts en el documento final de la cumbre de San Petersburgo se estrelló contra una negativa frontal, ya que toda la atención estuvo concentrada en un asunto muchísimo más grave, cual es la posibilidad de una gran conflagración global.
De producirse un ataque, aún limitado, de los Estados Unidos y, eventualmente, de Francia contra el régimen de Damasco, también serán mayores las preocupaciones de la Casa Rosada, ya que elevará los precios del barril de petróleo; las importaciones de gas licuado, que se valúan con ese parámetro, son la principal causa de la inflación, que se está incrementando rápidamente.
Nuestro paupérrimo Palacio San Martín, donde pone sus asentaderas este tan incapaz y risible Canciller, ha hecho todos los esfuerzos posibles, e infructuosos, para que doña Cristina sea recibida por Obama en visita oficial o, al menos, para mantener con éste una reunión bilateral. Conociendo el carácter que gasta nuestra primera magistrada, cabe suponer qué ataque de hígado debe sufrir cada vez que el Presidente pasea por la región sin dignarse venir a Buenos Aires, o cuando a sus colegas latinoamericanos se les extiende la alfombra roja en Washington; tal vez, como una vez sucedió con otra argentina que sufrió aquí un desplante social, sea ésta la verdadera causa de la conducta internacional que hoy mostramos.
Lamentablemente, desde la oposición continúa el silencio respecto a cómo piensa enfrentar, desde el Congreso que integrará desde diciembre, para encarar al menos los problemas más acuciantes. Si bien es cierto que no accederá a funciones ejecutivas, no lo es menos que alguno de los que la integran deberá hacerse cargo de la conducción del país cuando este pseudo imperio eterno imaginado por Diana Araña Conti se haya convertido en pasado; imaginemos, por ejemplo, una eventual y pronta renuncia de doña Cristina, sea invocando cuestiones de salud, sea aduciendo la imposibilidad de continuar gobernando por las acciones de este nuevo “círculo rojo”.
Por ello, debieran dejar de ofrecernos simplemente envases, cuyo contenido ignoramos, fabricados por gurúes contratados, y comenzar a exponer qué piensan y cómo actuarán si les toca hacerlo. Sólo así los argentinos podremos ponernos a pensar en adelantar los relojes institucionales, pues lo contrario implicará dar un nuevo “cheque en blanco” (¿recuerda las elecciones de octubre de 2011?), transformará en víctimas a estos delincuentes y obligará a los herederos a pagar la factura de una fiesta a la que poquísimos fueron invitados.
Para concluir, sólo me resta continuar explicando mi punto de vista sobre alguno de esos problemas acuciantes, y hoy será el ferroviario, visto desde el ángulo de los que, en España, son llamados “trenes de cercanías”; para entender este párrafo, le ruego pinche este vínculo: http://tinyurl.com/ltfdt58.-
La señora Presidente inaugurará su semana laboral visitando la villa 1-11-14, en Barracas. Si utilizara el Google Earth, como hizo Lanata, tal vez quiera colocar allí otro de los habituales carteles con su fotografía y la leyenda “Aquí también Argentina crece”. Como ha crecido el número de los jóvenes “ni-ni”, es decir, que no trabajan ni estudian.
Bs.As., 8 Sep 13
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
sábado, 7 de septiembre de 2013
PANORAMA
Panorama político nacional de los últimos días
Tiempo de
descuento
Mientras la Presidente se encontraba fuera del país y en San Petersburgo procuraba infructuosa (y quizás inoportunamente) que la cumbre del G20 se pronunciara sobre los llamados fondos buitres, en el terreno local el oficialismo profundizaba el cambio de libreto provocado por el fuerte retroceso electoral que evidenciaron las elecciones primarias.
El giro no fue resuelto, claro está, por el vicepresidente Amado Boudou, que se esforzó por reemplazar con extremada discreción a la señora de Kirchner esta semana. En rigor, el vice nunca tuvo peso como para tomar decisiones y mucho menos después del escándalo Ciccone y del revés de las urnas en agosto. Además, la sentencia desfavorable (seis meses de prisión en suspenso) que sufrió en esta semana el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime proyectó sombrías perspectivas sobre él y otros funcionarios K que recorren con asiduidad los tribunales, y lo debilitó más, si cabe.
El poder del voto
No. Los giros tácticos que encara el oficialismo no obedecen a la voluntad política del gobierno central, sino más bien a la gravitación del voto popular del 11 de agosto, que lo ha erosionado significativamente y desplazó poder hacia otros actores.
Tanto las urnas de agosto como las encuestas de septiembre muestran a un oficialismo en crecientes dificultades: se trata de contener los daños y eso requiere modificar el relato. Que el primer candidato a diputado oficialista por la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, se haya embarcado en la propuesta de bajar a 14 años la edad de imputabilidad de los menores supone un esfuerzo desesperado –se verá si exitoso- para hacerse cargo de la preocupación ciudadana por la inseguridad.
Los sectores más cristinistas de la coalición oficialista (empezando por la propia Presidente) siempre tomaron distancia de las políticas de seguridad “de mano dura”. La declaración de Insaurralde armoniza, en cambio, con la línea que prefiere el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien pareció subrayar el viraje expuesto por Insaurralde cuando desdobló las carteras de Justicia y Seguridad y puso a cargo de esta última a Alejandro Granados, veterano intendente de Ezeiza, un distrito donde consiguió contener notoriamente los índices de inseguridad y a quien, quizás por ese logro, se le adjudica preferencia por los métodos duros.
Dos caras de la derrota
En estos tiempos, los acentos de la gestión y del discurso se apartan de las preferencias cristinistas y – tributo a las presiones de la realidad- se vuelven más pragmáticos. Si las correcciones pueden ser bienvenidas, conviene comprender que ellas son la consecuencia del debilitamiento del poder central: están determinadas por su derrota, así como, por la inversa, aquella victoria oficialista de 2011 con su ahora superado 54 por ciento, promovió desde el gobierno un refuerzo de sus políticas más restrictivas. El cepo cambiario fue aplicado apenas días después de aquel resultado.
Esta lógica (la sociedad sólo consigue cambiar el rumbo cuando el gobierno es vencido), tiene un corolario inevitable: las derrotas oficiales (la anterior y la que se presagia para octubre) crean situaciones de bajísima gobernabilidad. Básicamente porque, con instituciones anémicas y tras una década de hegemonismo, el poder estatal se ha concentrado agudamente y su aislamiento y debilidad actuales anuncian crisis. De esa crisis sólo se emerge con un nuevo poder, apoyado sobre bases amplias y con un programa de acción proyectado a afrontar con eficacia los riesgos y desafíos de la hora y a permitir que el país consiga el máximo aprovechamiento de las enormes oportunidades que tiene abiertas.
Riesgos: sin ir más lejos, el de un nuevo default, a cuya orilla se encuentra el país tras dos fallos adversos de la Justicia neoyorquina. Esa situación no hace más que pintar dramáticamente una situación de extremo aislamiento, que a su vez determina la permanente caída de Argentina en materia de inversiones y productividad (acaba de perder 10 lugares en el ranking de competitividad, para ubicarse número 104 entre 148 países y por debajo de todos los latinoamericanos, salvo Venezuela).
Oportunidades: la existencia de una eficiente producción agroalimentaria, demandada en el mundo y con precios excepcionales; la posesión de la segunda o tercera reserva del planeta de shale-oil, una fuente de energía económica que puede resolver el enorme y costoso déficit energético creado durante esta década y potenciar la competitividad de la industria nacional. El país cuenta con los dones del suelo y del subsuelo, pero la producción agroalimentaria necesita políticas que no la hostiguen, sino que la estimulen para producir más y mejor. Y la actividad energética necesita políticas que atraigan decenas de miles de millones de dólares de inversión privada nacional e internacional.
Quién fija el calendario
Cuesta mucho imaginar que la sociedad argentina pueda transitar el largo período que media hasta las próximas elecciones presidenciales (en 2015) demorando esos cambios, manteniéndose fuera del mundo y con una crisis de gobernabilidad.
Cuando Jorge Yoma, el desobediente diputado oficialista riojano que preside la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, señaló dos semanas atrás que “o Cristina Kirchner cambia o va a tener que dejar el Gobierno", su frase no implicaba una amenaza, sino más bien un diagnóstico. Para Yoma –hoy próximo a Daniel Scioli- los cambios no pueden aguardar dos años. Es preciso reconstruir o reconstituir el poder.
A la defensiva por su asociación con las fuerzas derrotadas, hay sectores de la coalición oficialista que trabajan para ser parte de la solución y no del problema. Y así, toman decisiones en dirección del cambio. Al hacerlo, lo promueven doblemente: caminan en esa dirección y contribuyen entretanto a la dispersión del centralismo hegemónico (es decir, incrementan, así sea involuntariamente, la progresiva ingobernabilidad).
Un amplio espectro de fuerzas opositoras se muestra hoy más proclive que unos meses atrás al diálogo, a ciertas formas de colaboración, a diseñar algunos puntos de un programa de políticas de estado. En todas ellas crecen liderazgos moderados, que intentan no confundir la competencia política con una lucha a matar o morir. Con todo, ninguna de ellas parece asumir, hasta ahora, la agenda de premuras implícita en una situación de ingobernabilidad. Todas muestran una fe inconmovible en que la política respetará almanaques y cronogramas.
Deseos y premuras
¿Alcanzará, por ejemplo, con que la oposición intente, cuatro años más tarde, lo que renunció a hacer después de su victoria en 2009, es decir, pelear la conducción de una o las dos cámaras legislativas? Una parte de las fuerzas opositoras parece convencida de que ese es el camino; otra, reincide en sus prevenciones de cuatro años atrás.
Contra lo que insinúan o denuncian ciertos propagandistas oficiales, no parece haber partido alguno embarcado en programas “destituyentes”. Todos creen (más aún: se empeñan en creer) que después de las elecciones de octubre quedan dos años por delante para prepararse y desplegar sus fuerzas con vistas a las presidenciales. Todos son políticamente correctos.
En los escenarios que dibujan imaginan alternativas. Daniel Scioli espera competir en futuras primarias del peronismo con José Manuel De la Sota (descree de que Sergio Massa, después de la victoria próxima, quiera anotarse en esa disputa); el pan-radicalismo
(esa red de afinidades que vincula a veces conflictivamente a la UCR, los socialistas, la Coalición Cívica, los seguidores de Elisa Carrió y algunas otras fuerzas menores) reza por la posibilidad de que las fuerzas de raíz peronista vayan divididas: allí, cree, se les abre una chance grande. Tienen varias figuras presidenciables (Julio Cobos, Hermes Binner, Ernesto Sanz y hasta Elisa Carrió) y aunque por ahora sólo arañan alrededor de un tercio de los votantes registrados, una división peronista volvería relevante ese caudal. “No hay que olvidar que Kirchner llegó a la presidencia con mucho menos”, argumentan. Ernesto Sanz procura alimentar las esperanzas en un retorno al poder: “Hay vida después del peronismo –insiste-; es un falacia decir que sólo ellos pueden gobernar Argentina”.
Mauricio Macri, que hasta hace un tiempo se inclinaba a pensar que el peronismo --todavía sin candidatos demasiado atractivos para las clases medias- podría aliarse con el Pro y catapultarlo a él a destinos mayores, se siente hoy eclipsado por la irrupción de Sergio Massa. El líder del Frente Renovador es una figura seductora inclusive para buena parte del electorado y los militantes macristas y, a diferencia del Pro, cuenta ya con una estructura (que no deja de crecer) en la decisiva provincia de Buenos Aires y está en condiciones de armar su Frente Renovador virtualmente en todo el territorio nacional. Macri necesita tiempo para montar una escudería competitiva, razón por la cual es uno de los más apegados al cronograma electoral. Quiere ser candidato presidencial en 2015, pero entre Massa, Sanz, Binner y hasta el propio Scioli (aunque todavía lastrado, éste, por su sociedad con el gobierno central) el espacio político que le van dejando se estrecha. Además, muchos de sus cuadros porteños prefieren imaginarse como una fuerza local (como el sapagismo neuquino o como el socialismo marplatense de otras épocas, aunque en un distrito mucho más poderoso y rico que estos dos) y abstenerse de las sociedades que reclama una estrategia nacional, que ellos viven casi como una gravosa contaminación.
Así, mientras -cada uno por sus propios motivos- los partidos custodian el calendario y conciben las urnas del 27 de octubre como un paso hacia el lejano 2015, la fría y siempre inquieta realidad despliega su mecánica, desenvuelve sus crisis, tiende sus trampas, gesta sus sorpresas, adelanta los relojes.
Jorge Raventos
PARA PENSAR
¿Será la Deuda Externa la constante histórica de nuestro colonialismo?
¿Por que el Congreso de la Nación se niega a considerar la sentencia del juez Ballestero - de Julio de 2000 - en la causa Olmos I, donde su resolución manifiesta la ilegitimidad, ilegalidad, irregularidades en el origen de la Deuda Externa?
¿Por que será que las causas abiertas en la Justicia sobre el tema de la Deuda Externa están desde hace años virtualmente paradas y la administración Kirchner las ignora a los fines de seguir refinanciando y tomando más deuda; y la clase política ya oficialista como opositora soslaya todo pedido de investigación de la deuda y/o reclamo de avance en las actuaciones en curso?
¿Por que el presidente Rodríguez Saá que declaró el default duró sólo una semana?
¿Después del discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner del 26 /Agosto relacionado con el problema de la Deuda Pública, de una vez por todo, dichas informaciones dejaran de ser secretas?
¿Ahora que el Congreso tratará la Deuda Externa, el Poder Ejecutivo dejará de actuar unilateralmente sobre el curso de esas negociación?
¿El cambio de postura de la Ley Cerrojo (N* 26.017) no es síntoma de ignorar las consecuencia del no pago de un préstamo internacional?
Si la administración Kirchner entre 2003 y 2012 ha pagado 173.300 MD (millones de dólares) por concepto de Deuda Pública y según el gobierno de Néstor Kirchner la Deuda antes del Canje era de 191.300 MD y luego bajó a 126.600 MD después del canje 2005, la Deuda estaría paga. Pero el último dato del MECON al 31.12.2012 sobre la Deuda es de 209.000 MD (después de haber pagado 173.300 MD en el último decenio) es decir que hay algo que no se entiende. ¿Será que, el gobierno ha seguido y sigue tomando más deuda?
El Gobierno está tomando nuevos préstamos a organismos del propio Estado ¿Qué problemas nos traerá esa nueva Deuda Intra-Sector Público, que crece día a día? O sea que se desfinancia ANSES, se descapitaliza el Banco Central (BCRA), como al BNA, AFIP, Lotería, FFRE, PAMI, etc.).
¿Esos nuevos préstamos que el Gobierno está tomando a organismos del propio Estado es precisamente la consecuencia del fracaso de la política de pagos de la Deuda con “recursos no genuinos”?
¿Ante los fallos de Nueva York sobre los holdouts, el Megacanje Kirchner-Lavagna 2005-2010, fue un éxito o fracaso? ¿Dio solución definitiva al problema de la Deuda?
¿Que nos pasaría si nos “arrastran” a un nuevo default?
Ruben Peretti
viernes, 6 de septiembre de 2013
EL BIEN KOMUN
DE Hugo Calzada P
que no está bien, ni es tan común a todos y todas…
(Nada más lejos del Bien Común que la actual simple suma de intereses individuales,
por más que pretenda, aparentemente, fundarse éticamente en un respetuoso pluralismo)
El cosmopolitismo en los hombres y en las ideas; la disociación de viejos núcleos morales; la indiferencia para con los negocios públicos; el desconocimiento de nuestro propio territorio; la falta de solidaridad nacional; el ansia de riqueza sin escrúpulos; el culto de las jerarquías innobles; el desdén por las altas empresas; la falta de pasión en las luchas; la venalidad del sufragio; el individualismo demoledor; el desprecio por los ideales ajenos; la constante simulación y la ironía canalla…, no nos debe permitir ni ser escépticos, ni permanecer silenciosos contemplando el avasallamiento sistemático del ser nacional.
Siendo muy chico me enseñaron en la escuela que la Nación no era una mera acumulación legal de ciudadanos que aspiran a ejercer ciertos derechos, sino un PATRIMONIO COMÚN histórico de lengua, religión, de cultura, de historia de héroes civiles y militares, con un DESTINO COMÚN.
Me enseñaron en la secundaria (educación democrática) que la política era el instrumento más importante para la construcción social. Decía mi profe que la política era el espacio más noble para “luchar” (en la actividad política todos “luchan”, no trabajan…) por la JUSTICIA SOCIAL, la LIBERTAD y el BIEN COMÚN.
Todos esos valores son los que están en juego en el actual momento político del país.
Hoy los argentinos estamos ricos, PERO DE MALOS SÍMBOLOS. El tango Cambalache es un himno para la realidad argentina. Las ideologías interfieren con sus ambigüedades el proceso de discernimiento que la comunidad debe realizar en la búsqueda del bien común que permita incorporar el juicio crítico que a su vez concilie la historia, la razón y la realidad.
Un texto de Santo Tomás clarifica la acción propia del Estado en orden al Bien Común: El Estado debe procurar que los hombres no solo “vivan”, sino que vivan “bien”, y esto a través de leyes que ordenen a los ciudadanos en una vida virtuosa.
En esa unidad moral, basada en el libre consentimiento de la actividad ciudadana que perdura a través del tiempo merced a la acción del Estado, se plasma el SER NACIONAL y LA NACIONALIDAD, como rasgo o arquetipo del país (Ese “ser nacional” aparece históricamente fundado en una trama de usos, creencias, ideas, estimaciones, pretensiones y deberes éticos cumplidos) ¿En esa dirección vamos?
El Bien Común determina también a la justicia. Por ello, todo acto de justicia, aun la que pueda aparecer como particular o conmutativa, debe ordenarse, en última instancia, en la justicia general o distributiva; el discernimiento del Bien Común debiera dar, en última instancia, la medida de este débito distributivo.
KIRCHNERISMO
Medios, política y kirchnerismo
Por Agustín Laje (*)
La construcción de enemigos es un arte que bien ha sabido desarrollar el kirchnerismo a lo largo de su existencia como fuerza nacional. No podía ser de otra manera; el populismo exige, según el propio Ernesto Laclau, una tajante demarcación de un “ellos” enfrentado a un “nosotros”.
Quien crea que estas construcciones de “amigos” y “enemigos” han sido solamente el fruto de operaciones políticas (en su sentido más coloquial) se equivocan; el kirchnerismo ha echado mano sobre élites intelectuales dispuestas a servir de soporte ideológico al “modelo nacional y popular”. De tal suerte que la frontera que separó al “ellos” del “nosotros” fue demarcada con arreglo a argumentos de cierto peso que permearon, con bastante intensidad, en el grueso de la sociedad civil.
Hagamos un veloz repaso: cuando las Fuerzas Armadas fueron el blanco escogido, el kirchnerismo hizo uso de la absurda “teoría del demonio único” para emprender la destrucción moral de aquéllas. Cuando el campo fue el objetivo, el kirchnerismo, a través de la naciente organización de intelectuales orgánicos conocida como “Carta Abierta”, impuso la tesis de los “destituyentes”, la batalla de la “oligarquía contra el pueblo” y el demencial regreso de las paranoias conspiracionistas. Hoy, en el marco de la guerra contra los medios de comunicación independientes del poder político, el kirchnerismo, a través de sus comisarios culturales, nos ofrece curiosas interpretaciones sobre el poder específico de los mass media en la “construcción social de la realidad”.
Así las cosas, según nos aseguran los miembros de Carta Abierta y repiten los difusores bien remunerados de 6 7 8, los medios de comunicación constituirían artefactos todopoderosos capaces de determinar la conducta de los individuos. Tal es el “relato sobre los medios” que, a los efectos de legitimar una “cruzada emancipadora”, el kirchnerismo expone como argumento justificador. Y tanto es así, que el oficialismo incluso ha montado un millonario programa televisivo (el arriba citado) con el explícito propósito de “contrarrestar” los “engaños” de los medios no alineados con el gobierno. En definitiva, se trata de una costosa crítica de medios cuya mantención está justificada por la “redención” o “purificación” que le ofrecen al ciudadano, quien gracias a los desalineados panelistas de Gvirtz pueden tener un contacto supuestamente más “directo” con la realidad (la paradoja es que 6 7 8, dado que opera como medio, no puede presentar una realidad que no esté necesariamente mediada).
Ahora bien: ¿Qué hay de cierto y qué hay de nuevo en esta teoría sobre el poder de los medios de comunicación? Hay muy poco de cierto y prácticamente nada de nuevo en esta visión de los mass media que el gobierno se ha encargado de diseminar en la sociedad a modo de “verdad evidente”. En efecto, lo que están haciendo los comisarios culturales del kirchnerismo no es otra cosa que repetir la arcaica teoría hipodérmica de la comunicación social que, sostenida en las teorías de la “sociedad de masas” y la psicología conductista, fue una vieja moda académica de entreguerras, posterior a la Primera Guerra Mundial, y anterior a la Segunda.
La teoría hipodérmica, en resumidas cuentas, concibe a un individuo atomizado (independiente de las relaciones sociales, de los factores situacionales, psicológicos y culturales), atravesado con impecable eficacia e inmediatez por el mensaje de los medios de comunicación, frente a los cuales reacciona con automática e ineludible obediencia. Esta concepción introduce un paradigma comunicacional “Estimulo – Respuesta”, que es el que el kirchnerismo arguye que tiene lugar en, por ejemplo, los lectores de su ex aliado Clarín.
Las insuficiencias y reduccionismos de la teoría hipodérmica deben disculparse a la vista del contexto histórico: el surgimiento de los medios masivos era un fenómeno completamente nuevo, que estaba, por lo demás, siendo utilizado por los Estados totalitarios en auge. Lo que no puede disculparse, empero, es la actual utilización de este paradigma como verdad de a puño, a la vista de los abismales avances que han dado las teorías de la comunicación que superaron esta primera concepción reduccionista.
Por empezar, en los años `40 la corriente empírico-experimental de la psicología desestimó las conclusiones de la teoría hipodérmica, demostrando que un sinfín de elementos intrapersonales entran en juego en la relación entre emisor, mensaje y destinatario, complejizando así el proceso comunicacional (Estímulo – Particularidades psicológicas – Respuesta). Poco después, los estudios empíricos de la sociología indicaron que era incorrecto hablar de determinación; los medios, en rigor de verdad, ejercen simplemente una parte de la influencia a la que todo individuo está sometido en las sociedades contemporáneas, caracterizadas por la complejidad de las infinitas interacciones que componen el tejido social. La efectividad de los mass media no puede ser considerada al margen del contexto social en que éstos operan, con lo cual se da un paso más en el entendimiento sobre el proceso de comunicación social.
Todo esto que venimos velozmente resumiendo –otras corrientes tales como el estructural funcionalismo o la teoría crítica también han hecho aportes interesantes en la materia– desembocará en la llamada función de agenda setting que la psicología social le adjudica hoy a los medios de comunicación, esto es, la capacidad de instalar determinados debates en la sociedad, pero no determinar la dirección que éstos han de tomar. Cabe subrayar, a los fines de evitar malas interpretaciones, que el peso específico de los medios en la política –y en todas las dimensiones sociales en general– es sumamente significativo, pero no al modo caricaturizado que lo dibuja el kirchnerismo para justificar su “cruzada”.
¿Qué sentido tiene reparar en estas temáticas que, quizás a primera vista, se nos presentan como demasiado abstractas e inconducentes? El sentido pasa por desarmar al kirchnerismo en el plano de las ideas, algo que, hasta el momento, o no se ha realizado, o se ha llevado adelante con gran ineficacia. Se trata, en concreto, de derribar los pilares que sostienen el “relato”; en este caso, una falsa teoría sobre el impacto de los medios de comunicación en la sociedad, que da sustento a una supuesta “batalla contra la hegemonía comunicacional”, hegemonía que el kirchnerismo mismo está construyendo para sí.
(*) En los próximos días saldrá el nuevo libro de Agustín Laje en coautoría con Nicolás Márquez, titulado “Cuando el relato es una farsa”. @agustinlaje | agustin_laje@hotmail.com.
Reservá ya mismo tu ejemplar de “Cuando el relato es una farsa” a precio promocional clickeando aquí.
La Prensa Popular | Edición 231 | Viernes 6 de Septiembre de 2013
Por Agustín Laje (*)
La construcción de enemigos es un arte que bien ha sabido desarrollar el kirchnerismo a lo largo de su existencia como fuerza nacional. No podía ser de otra manera; el populismo exige, según el propio Ernesto Laclau, una tajante demarcación de un “ellos” enfrentado a un “nosotros”.
Quien crea que estas construcciones de “amigos” y “enemigos” han sido solamente el fruto de operaciones políticas (en su sentido más coloquial) se equivocan; el kirchnerismo ha echado mano sobre élites intelectuales dispuestas a servir de soporte ideológico al “modelo nacional y popular”. De tal suerte que la frontera que separó al “ellos” del “nosotros” fue demarcada con arreglo a argumentos de cierto peso que permearon, con bastante intensidad, en el grueso de la sociedad civil.
Hagamos un veloz repaso: cuando las Fuerzas Armadas fueron el blanco escogido, el kirchnerismo hizo uso de la absurda “teoría del demonio único” para emprender la destrucción moral de aquéllas. Cuando el campo fue el objetivo, el kirchnerismo, a través de la naciente organización de intelectuales orgánicos conocida como “Carta Abierta”, impuso la tesis de los “destituyentes”, la batalla de la “oligarquía contra el pueblo” y el demencial regreso de las paranoias conspiracionistas. Hoy, en el marco de la guerra contra los medios de comunicación independientes del poder político, el kirchnerismo, a través de sus comisarios culturales, nos ofrece curiosas interpretaciones sobre el poder específico de los mass media en la “construcción social de la realidad”.
Así las cosas, según nos aseguran los miembros de Carta Abierta y repiten los difusores bien remunerados de 6 7 8, los medios de comunicación constituirían artefactos todopoderosos capaces de determinar la conducta de los individuos. Tal es el “relato sobre los medios” que, a los efectos de legitimar una “cruzada emancipadora”, el kirchnerismo expone como argumento justificador. Y tanto es así, que el oficialismo incluso ha montado un millonario programa televisivo (el arriba citado) con el explícito propósito de “contrarrestar” los “engaños” de los medios no alineados con el gobierno. En definitiva, se trata de una costosa crítica de medios cuya mantención está justificada por la “redención” o “purificación” que le ofrecen al ciudadano, quien gracias a los desalineados panelistas de Gvirtz pueden tener un contacto supuestamente más “directo” con la realidad (la paradoja es que 6 7 8, dado que opera como medio, no puede presentar una realidad que no esté necesariamente mediada).
Ahora bien: ¿Qué hay de cierto y qué hay de nuevo en esta teoría sobre el poder de los medios de comunicación? Hay muy poco de cierto y prácticamente nada de nuevo en esta visión de los mass media que el gobierno se ha encargado de diseminar en la sociedad a modo de “verdad evidente”. En efecto, lo que están haciendo los comisarios culturales del kirchnerismo no es otra cosa que repetir la arcaica teoría hipodérmica de la comunicación social que, sostenida en las teorías de la “sociedad de masas” y la psicología conductista, fue una vieja moda académica de entreguerras, posterior a la Primera Guerra Mundial, y anterior a la Segunda.
La teoría hipodérmica, en resumidas cuentas, concibe a un individuo atomizado (independiente de las relaciones sociales, de los factores situacionales, psicológicos y culturales), atravesado con impecable eficacia e inmediatez por el mensaje de los medios de comunicación, frente a los cuales reacciona con automática e ineludible obediencia. Esta concepción introduce un paradigma comunicacional “Estimulo – Respuesta”, que es el que el kirchnerismo arguye que tiene lugar en, por ejemplo, los lectores de su ex aliado Clarín.
Las insuficiencias y reduccionismos de la teoría hipodérmica deben disculparse a la vista del contexto histórico: el surgimiento de los medios masivos era un fenómeno completamente nuevo, que estaba, por lo demás, siendo utilizado por los Estados totalitarios en auge. Lo que no puede disculparse, empero, es la actual utilización de este paradigma como verdad de a puño, a la vista de los abismales avances que han dado las teorías de la comunicación que superaron esta primera concepción reduccionista.
Por empezar, en los años `40 la corriente empírico-experimental de la psicología desestimó las conclusiones de la teoría hipodérmica, demostrando que un sinfín de elementos intrapersonales entran en juego en la relación entre emisor, mensaje y destinatario, complejizando así el proceso comunicacional (Estímulo – Particularidades psicológicas – Respuesta). Poco después, los estudios empíricos de la sociología indicaron que era incorrecto hablar de determinación; los medios, en rigor de verdad, ejercen simplemente una parte de la influencia a la que todo individuo está sometido en las sociedades contemporáneas, caracterizadas por la complejidad de las infinitas interacciones que componen el tejido social. La efectividad de los mass media no puede ser considerada al margen del contexto social en que éstos operan, con lo cual se da un paso más en el entendimiento sobre el proceso de comunicación social.
Todo esto que venimos velozmente resumiendo –otras corrientes tales como el estructural funcionalismo o la teoría crítica también han hecho aportes interesantes en la materia– desembocará en la llamada función de agenda setting que la psicología social le adjudica hoy a los medios de comunicación, esto es, la capacidad de instalar determinados debates en la sociedad, pero no determinar la dirección que éstos han de tomar. Cabe subrayar, a los fines de evitar malas interpretaciones, que el peso específico de los medios en la política –y en todas las dimensiones sociales en general– es sumamente significativo, pero no al modo caricaturizado que lo dibuja el kirchnerismo para justificar su “cruzada”.
¿Qué sentido tiene reparar en estas temáticas que, quizás a primera vista, se nos presentan como demasiado abstractas e inconducentes? El sentido pasa por desarmar al kirchnerismo en el plano de las ideas, algo que, hasta el momento, o no se ha realizado, o se ha llevado adelante con gran ineficacia. Se trata, en concreto, de derribar los pilares que sostienen el “relato”; en este caso, una falsa teoría sobre el impacto de los medios de comunicación en la sociedad, que da sustento a una supuesta “batalla contra la hegemonía comunicacional”, hegemonía que el kirchnerismo mismo está construyendo para sí.
(*) En los próximos días saldrá el nuevo libro de Agustín Laje en coautoría con Nicolás Márquez, titulado “Cuando el relato es una farsa”. @agustinlaje | agustin_laje@hotmail.com.
Reservá ya mismo tu ejemplar de “Cuando el relato es una farsa” a precio promocional clickeando aquí.
La Prensa Popular | Edición 231 | Viernes 6 de Septiembre de 2013
jueves, 5 de septiembre de 2013
TERRIBLE ARGENTINA
-Una radiografía temible
Por Pepe Eliaschev
Voy a describir lo que está sucediendo no solo con la Argentina, sino en la Argentina.
He resuelto hablar de eso. Además, he resuelto no quitarle el cuerpo al desafío que representa. Voy a intentar hacerlo, aludiendo al problema, pero sin distraerme con derivaciones personales. No voy a mencionar ni un solo nombre ni un solo apellido. Voy a describir lo que está sucediendo no solo con la Argentina, sino en la Argentina.
1. Es una persona permanentemente despechada. Este es uno de los rasgos centrales de su arquitectura emocional. El despecho se le manifiesta en esa sensación permanente que transmite, que alguien o muchos le deben algo a ella, en particular.
2. Pero no es solamente eso. Es un ser humano llamativamente irascible. La ira es uno de los pilares de su fisiología mental y no puede ocultar que esa ira se percibe en ella, a estas alturas, de manera explícita, ante la vista y paciencia de millones de seres humanos.
3. Recurre, con frecuencia, a lo que ella pretende que sea solo un sarcasmo. Se posiciona como sarcástica, como si se tratara de un personaje surgido de un guión de televisión o de una obra de teatro, cuando en verdad el sarcasmo tendría que ser una reacción muy excepcional para casos igualmente muy particulares, y no un estilo permanente de alguien que, precisamente, ha sido elegido para dirigir a un país.
4. De modo prácticamente permanente, se le advierte un tono de agresividad crónica. Si sumamos el despecho, la ira y el sarcasmo a la agresividad, tenemos un conjunto tóxico. Esa agresividad tampoco puede ser ocultada, ni siquiera puede ser ninguneada. Al contrario, parece que se ha convertido en un hábito el demostrar esa agresividad para que se confunda con ejecutividad o capacidad de gobernar.
5. Opera con un inmediatismo asombroso. Habla prácticamente mientras las cosas están sucediendo. No se reserva horas o días de reflexión. Interviene en tiempo real, todo el tiempo, en todos los medios, sobre todas las cosas, humanas y no humanas. Ha confundido, de alguna manera, el cargo de Presidente de la Nación con el rol del comentarista, que se expresa, más o menos, con cierta impunidad.
6. Ese inmediatismo, otro de los rasgos de su personalidad, va de la mano de una verborragia muy evidente. Entiéndase por verborragia lo que le sucede a una persona muy fascinada por hablar pero en forma de monologo, como si se fuera alguien necesitado, desesperadamente, de comunicarse, todo el tiempo, a través del lenguaje de la retórica, no de los hechos.
7. Despechada, irascible, sarcástica, agresiva, inmediatista y verborrágica, además pretende ser irónica. Este es otro de los capítulos que atraviesa la saga de su cotidianeidad. La ironía le surge a flor de boca en todo momento. Va de la mano de lo que antes mencionaba, el sarcasmo, pero tiene una definición puntual. La ironía es el lugar en el que ella se pone para comentar la realidad, a la que debería transformar. Pero esto no es lo único que uno advierte.
8. Es, asimismo, una persona con una tendencia muy evidente a exhibir su desprecio por todo lo que la disgusta. En el caso de este 20 de junio de 2013, el desprecio se hizo evidente para con los integrantes de la magistratura argentina. Pero también ha sido despreciativa con los periodistas, con los productores agropecuarios, con los políticos opositores y, desde luego, con todos quienes forman parte de la carrera judicial.
9. El desprecio es algo que se completa con otro rasgo de su personalidad, el menoscabo, vale decir, la devaluación, prácticamente sistemática de todo lo que no forma parte de su aparato de poder. El menoscabo se expresa a través de su negativa cerril a siquiera conversar o dialogar con quienes no forman parte de su régimen, como si no fueran argentinos. Tengo otros argumentos para seguir definiendo esta silueta.
10. Tiene una tendencia francamente sorprendente la sobreactuación.Es la persona que denunció, nomás comenzar su primer mandato, que había una conspiración de los Estados Unidos para derrocarla, cuando se descubrió aquella famosa valija de los 800.000 dólares en el Aeroparque. La sobreactuación, o sea, la exageración histriónica de lo que sucede, es otro de los rasgos de su personalidad.
11. Se le suma, en estos últimos años, una pintoresca incontinencia por ser supuestamente transgresora, bailar y hablar como si tuviera cuarenta años menos, escribir tuits con lenguaje de adolescente y no como lo que es, una señora que ya ha cumplido sesenta años.Aparentemente, expertos en marketing que la asesoran, o a los que ella escucha, le dicen que este es un modo de estar cerca de los jóvenes.
12. Es una persona que ha construido su lugar político en estos últimos años a través de un sistemático ataque a otros poderes de la Constitución, que no ha logrado someter y que no le han sido dóciles, como por ejemplo, el Poder Judicial.
13. Como si todo esto fuera poco, es obstinada. Los resultados de la realidad se le van revelando permanentemente de una manera muy diferente a lo que ella imaginaba y, sin embargo, sigue pensando que insistir por el mismo camino, algún día le va a dar algún resultado. Por eso, si como decía Einstein, es imposible pedir que las respuestas cambien cuando uno repite la misma pregunta. Ella es “anti-einsteiniana”: considera que tanto se va a repetir y tanto se va a potenciar su apuesta, que algún día tendrá razón.
Despechada, irascible, sarcástica, agresiva, inmediatista, verborrágica, irónica, despreciativa, inclinada al menoscabo y a la sobreactuación supuestamente trasgresora, y obstinada: ésta es la silueta de la persona que este 20 de junio de 2013 se presentó en Rosario en el Día de la Bandera.
Como ha hecho con otros festejos de nuestra historia patria, en lugar de hablar de la historia argentina, utilizó todo el espacio y la retórica para defenderse a sí misma.
Esta es la persona que tiene que permanecer en la presidencia hasta el 10 de diciembre de 2015. Tengamos paciencia los argentinos.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
R. SAÁ : EL PAPELONERO
El Alberto se bajó de la candidatura porteña
El ex gobernador puntano, Alberto Rodríguez Saá, definió junto a su gente de Compromiso Federal, bajar su postulación al Senado por Ciudad de Buenos Aires. Quien sí sigue en carrera es el liberal Carlos Maslatón, quien buscará encabezar la lista de diputados nacionales por ese sector. No se entendía lo de Rodríguez Saá en la capital federal pero el excéntrico ex gobernador de San Luis y ex senador nacional por esa provincia, artista plástico, mecenas deportivo y teatral, siempre intenta sorprender... A veces con poco éxito, como en esta ocasión.
Alberto Rodríguez Saá sobrevivió a las PASO... pero por muy poco. Y ya abandonó.
. Alberto Rodríguez saá no será candidato a senador nacional en la capital federal. Nunca se entendió su precandidatura por Compromiso Federal, y el fracaso evidente de su presentación a las PASO del domingo 11/08, decidió la decisión que acaba de anunciar.
Por lo tanto, él reunió a su gente en su teatro El Victorial, y se lo comunicó, pero entre los presentes, el liberal Carlos Maslatón dijo que intentará seguir adelante con su candidatura a diputado nacional.
Maslatón hizo su campaña en las PASO afirmando que era el único candidato liberal en la contienda, reivindicando así su pasado en la UCeDé y en la fuerza universitaria Upau.
Obviamente que Maslatón se encuentra lejos tanto de lo que propone Sergio Bergman, cabeza de lista del PRO, como Elisa Carrió, por UNEN, las 2 principales candidaturas no K en el distrito. Habrá que ver si puede lograr que recupere su memoria liberal un caudal de electores que en 1985, 1987 y 1989 habían convertido a la UCeDe en una fuerza relevante en la Ciudad.
En cuanto a Alberto Rodríguez Saá, lo mejor será que regrese a su distrito electoral en San Luis y deje de hacer papelones políticos en la capital federal. Sólo un grupo de obsecuentes, probablemente con negocios vinculados a la actividad provincial, le hizo creer que podía tener algún éxito en la Ciudad.
ESTADO DESTRUIDO
Argentina - Una nueva incoherencia internacional: Argentina Presidente Pre tempore del Consejo de Seguridad de la ONU
Ing. Ricardo Runza
¿Qué puede esperar un ciudadano común de nuestro planeta de las Presidencias temporarias del Consejo de Seguridad de la ONU?
¿Alguien puede pensar que una de las condiciones suficientes para que un Estado pueda presidir temporalmente el Consejo de Seguridad de la ONU sea sólo el hecho de ser Estado miembro de este organismo internacional?
¿Alguien puede imaginarse que es suficiente que ese Estado tenga prioridad sólo por la letra con que comienza su nombre oficial?
Imaginemos que un directorio de una empresa o de uno de los más importantes consejos decisorios de una corporación cualquiera pueda ser presidido por una persona física que por el sólo hecho de ser miembro de esa empresa o corporación le de derecho a presidirla por un solo mes y que el orden de cambio de este puesto dependiera del orden alfabético de su apellido en una lista.
Hace unos días atrás el Estado argentino asumió la Presidencia Pre Tempore del más importante organismo de seguridad internacional que posee la comunidad internacional.
¿Qué expectativas puede tener de la Presidencia argentina del Consejo de Seguridad un ciudadano sirio? ¿Un egipcio? ¿Otro de África occidental? ¿Un israelí? ¿Un libanés? ¿Y alguna víctima del comercio de droga que sale por los puertos, aeropuertos y bases militares argentinas con destino a otros países?
Hay una sola respuesta: Ninguna.
Esta respuesta es tan contundente porque este puesto, asumido temporalmente por el Estado argentino, representa, por sí mismo, una incoherencia entre la formalidad y la realidad misma de este Estado, ya que la República Argentina, a través de su marco legal vigente y del diseño, organización y funcionamiento de su Sector Seguridad (es decir, de todos los organismos de los tres Poderes de los Estados nacional y provinciales dedicados a prevenir, responder y mitigar amenazas y riesgos a la seguridad) NO acepta ni conceptualmente, ni metodológicamente ni sistémicamente lo que la ONU recomienda a sus Estados miembros en materia de seguridad y en especial acerca de cuestiones particulares de organización y funcionamiento del Sector Seguridad de los Estados, precisamente para prevenir, responder y mitigar amenazas y riesgos a la seguridad internacional, nacional o pública.
Este Estado que asume tan importante estatus en la ONU (aunque sea sólo por un mes) es el mismo Estado que se comporta frente a la comunidad internacional como un Estado fallido en materia de seguridad.
Es el mismo Estado que es señalado por este organismo internacional en un documento oficial reciente como uno de los nuevos principales eslabones del narcotráfico internacional. (Ver el artículo periodístico aquí y también leer el resumen ejecutivo del Informe Mundial sobre Drogas 2013 de la UNODC aquí.
Es el mismo Estado que en los últimos diez años se viene configurando, lentamente pero a paso firme, de manera directa o indirecta, como un actor principal o secundario en amenazas y riesgos a la seguridad internacional, tales como: 1) el narcotráfico; 2) el alistamiento y sostenimiento de organizaciones terroristas; 3) el tráfico ilegal de armas, municiones y explosivos; 4) el trafico ilegal de personas; 5) el suministro de material y de conocimientos técnicos sensibles para el alistamiento de organizaciones terroristas estatales, paraestatales y no estatales con armas de destrucción masiva; 6) la impunidad legal y asilo efectivo al terrorismo internacional o nacional de otros países externos a la región; 7) el Cyber-ataque a otros Estados desde su propio territorio; 8) la negligencia propia en la regulación, control y prestación de servicios de su responsabilidad jurisdiccional relacionados con el transporte y la seguridad marítima y aeronáutica internacional y; 9) la confiscación ilegal y abusiva de bienes, títulos y valores de personas físicas y jurídicas de otros países externos a la región en su propio territorio jurisdiccional.
Es el mismo Estado cuya elite política y gran parte de su comunidad académica no entiende que la palabra seguridad NO es SOLO un asunto meramente policial y que por ende no comparte conceptualmente lo que ese organismo internacional recomienda ni acepta tampoco lo que casi toda la comunidad internacional no discute técnicamente en materia de seguridad en general y en cuestiones de seguridad internacional, seguridad nacional (defensa, seguridad institucional y seguridad interior) y seguridad pública (seguridad ciudadana, defensa civil, seguridad marítima, aérea, fluvial, vial, ferroviaria y otras).
Este Estado que ha asumido tan importante cargo temporal en la ONU es el mismo Estado que no puede prevenir, responder y mitigar las amenazas y riesgos a la seguridad que padece su propia sociedad.
El actual Estado argentino no tiene una política ni una estrategia nacional de seguridad de amplio conocimiento público y sus Ministros y Secretarios de orden nacional han abandonado sus responsabilidades y funciones a nivel federal para dedicarse, definitivamente, a otras cosas.
Es el mismo Estado que, en este marco, ha decidido abandonar sus fronteras, puertos y aeropuertos.
Es el mismo Estado que, con la complicidad de casi toda su elite política, ha decidido destruir y minar toda su propia capacidad de prevención, respuesta y mitigación de amenazas y riesgos a la seguridad y que además se hunde en un tumultuoso y confuso mundo de corrupción en todos los componentes de su Estado nacional y en casi todos sus Estados provinciales y municipales.
Este Estado es el que no tiene aviones, buques, vehículos terrestres, armamento, radares, instrumentos de detección, sistemas y equipos tecnológicos, instalaciones, despliegue, presupuesto y personal debidamente instruidos, adiestrados y alistados de acuerdo a un plan y a una política determinada y sistematizada de seguridad.
Es el mismo Estado que carece de calidad y eficiencia en materia de seguridad. Que no tiene estadísticas confiables, que no posee métodos y protocolos aptos, factibles y aceptables y que no puede resolver sus problemas estructurales, doctrinarios, logísticos, operativos, de organización y procedimientos para brindar un servicio de seguridad acorde con las expectativas de sus ciudadanos.
Ahora bien, es un Estado cuya Jefa ha realizado un discurso en este Consejo reclamando a terceros Estados miembros de la ONU "la falta de respeto a los valores democráticos" y al "sagrado derecho de las personas a su privacidad" cuando en su propia jurisdicción ocurren casos escandalosos de espionaje ilegal sobre sus propios ciudadanos y organizaciones locales realizados por el mismísimo Estado argentino a nivel nacional y también provincial.
Pero es esta misma Presidente la que critica a este Consejo, que preside (menos mal) por un mes, por "ineficaz" y obsoleto y sobre todo por el poder de veto de cinco de sus miembros, con la pobre solvencia moral e intelectual, que le da el hecho objetivo de ser la única y principal responsable política de los síntomas de Estado fallido que presenta el propio Estado argentino hoy en día (en todos sus componentes: nacional, provinciales y municipales).
Cristina Fernández de Kirchner presidió el Consejo de Seguridad durante más de seis horas, pero sólo un poco más de 14 minutos invirtió en un discurso sobre los "grandes problemas del mundo", para cuyo abordaje pidió "una nueva doctrina" y un "replanteo" de los organismos multilaterales, para que "sirvan para gestionar" las crisis. Dios nos libre si por su cabeza se le ocurre que la comunidad internacional y sus Estados tienen que seguir los cambios doctrinarios y replanteos que ella ha ejecutado en el Estado argentino, de la mano de ciertos ideólogos locales y de sus funcionarios poco idóneos, que no han hecho más que cosechar fracasos en todos estos años, con las consiguientes pérdidas de vidas humanas, bienes y libertades que ha sufrido toda la sociedad argentina con paciencia y con resignación.
Y mientras la Presidente de la República Argentina tuvo su momento de gloria personal en Nueva York y su ego obtuvo su premio, toda esta incoherencia tuvo cabida y mientras se brindaba con champagne, otros seres humanos en otros lugares del planeta murieron violentamente, otros sufrieron la pérdida de sus bienes y otros muchos más padecieron el menoscabo de sus libertades. Muchos de ellos por culpa de la negligencia e irresponsabilidad del propio Estado argentino.
FUENTE
Fundación Atlas 1853 (Argentina)
martes, 3 de septiembre de 2013
MUERTE INDIGNA
La muerte indigna del kirchnerismo
Por Nicolás Márquez
Tras el revés electoral que sufrió el régimen kirchnerista el 11 de agosto pasado, si el gobierno tuviese una mínima cuota de amor propio, entereza y orgullo, no vacilaría en reafirmar sus convicciones (supuesto que las tengan), ni tampoco en sostener su pretendida revolución nacional y popular manteniendo los mismos valores y las mismas banderas que dicen venir empuñando desde hace una década, independientemente de las resultas del ocasional marketing electoral.
Sin embargo, temerosos de la confirmación y/o profundización de la derrota en las elecciones de octubre y del triste desenlace de su proyecto político (con el fantasma de la cárcel a cuestas), en las últimas horas los kirchneristas pegaron un inocuo giro copernicano reconociendo tardíamente que existe inseguridad, que la inflación no es la del INDEC, que hay una galopante crisis energética y encima modificaron el impuesto a las ganancias durante un corto plazo meramente electoralista.
Como si estas traiciones al discurso de ellos mismos fueran insuficientes, el Frente para la Victoria escogió como candidato en las tierras bonaerenses a un tal Martín Insaurralde, vagamente conocido no por su militancia revolucionaria ni por su desaliñado perfil estético de tinte “seisieteochezco”, sino por lucir higienizado, hablar pausado, mostrarse amable y ser un habitual frecuentador de vistosas bataclanas de farándula. Seguidamente, a los efectos de popularizarlo un poco más, la Presidente se llevó al galán bonaerense a entrevistarse y fotografiarse con el “ex genocida” Papa Francisco, en gesto de notoria hipocresía que obró de antesala para que luego el Alcalde de Lomas de Zamora asistiera a mendigar votos nada menos que al canal TN, del demonizado Grupo Clarín.
Lo cierto es que esta repentina amabilidad preelectoral y las muchas incongruencias que viene protagonizando el kirchnerismo en las últimas horas, no han hecho más que confirmar que al oficialismo nada lo ata a valores objetivos, sino que su angurria por la conservación del poder los ha llevado cultivar la discordancia ideológica a extremos tan audaces, que si las encuestas así lo indicaran hasta serían capaces de permutar su relato setentista maldiciendo a los montoneros y abrazándose con Alfredo Astiz, si es que tal meneo les permitiera conseguir algún votito extra en las contiendas que se avecinan.
A pesar de estas zigzagueantes maniobras de último momento, todos los sondeos y estudios estadísticos confirman que la muerte del kirchnerismo de cara a octubre sería terminal e irreversible, por más retrasada cordialidad que sus personeros pretendan ofrecer en el minuto 90´ del segundo tiempo (futbolísticamente hablando).
El kirchnerismo (o lo que queda de él), nunca ha tenido magnanimidad en sus años de exitismo electoral ni tampoco han sabido vivir con altura su hegemonía. Ahora, cuando la suerte les es hostil y se les acortan las perspectivas de vida, Cristina y sus lacayos, fieles a su esencia modificaron todos sus paradigmas de un martes a un jueves especulando con conseguir de esta manera alguna cuota de supervivencia política. Vale decir, el kirchnerismo llega al ocaso de sus vidas demostrando que no sólo no tienen entereza para soportar la adversidad con las botas puestas sino que además no cuentan siquiera con dignidad para morir. ¿Dónde quedó la supuesta épica camporista tan divulgada en los insufribles entretiempos de las transmisiones de Fútbol para Todos?
Pero como nadie muere hasta que no está definitivamente muerto y como el kirchnerismo es una enfermedad que sólo se cura con la muerte, resulta indispensable que las cosas no queden libradas al azar y que en octubre la tripulación que detenta el poder del Estado sea colocada en su justo sitio, porque tal como dijo cierta vez ese notable artista francés del Siglo XX Francois Desnoyer “Hay muertos a los que conviene matar”, por lo tanto, al proyecto político kirchnerista no debe dársele siquiera la posibilidad de una muerte digna, dado que, como vimos, tampoco han hecho el menor mérito para merecerla.
(*) Twitter: @nickymarquez1
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El nuevo libro del autor se titula “CUANDO EL RELATO ES UNA FARSA, la respuesta a la mentira kirchnerista”, en coautoría con Agustín Laje. Prólogo de Carlos Alberto Montaner. Prontamente estará a disposición del lector. Reservá ya mismo tu ejemplar a precio promocional clickeando aquí.
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La Prensa Popular | Edición 230 | Martes 3 de Septiembre de 2013
lunes, 2 de septiembre de 2013
EL ATRILERO
EL ATRILERO : 800.000 VISITAS
El Atrilero ha recibido a la fecha, 800.000 visitas, fiel a su consigna de creación : DE UN ARGENTINO PREOCUPADO SIEMPRE POR LOS DESTINOS DE SU PATRIA. DEFENSOR A ULTRANZA DE LA CONSTITUCIÓN.OPINIONES PROPIAS Y DE AMIGOS SOBRE LA PROBLEMÁTICA SOCIAL Y POLÍTICA DE LA NACIÓN ARGENTINA Y DE SUDAMÉRICA.POR UNA REPÚBLICA LIBRE JUSTA Y SOBERANA.
PARA LOS FUNCIONARIOS QUE DEBEN COMPRENDER LO SIGUIENTE:
" TIENE MUCHO DE MENTIRA, DECIR VERDADES QUE NO SE SIENTEN "
Continuan vigentes mis años de lucha virtual contra la corrupción que se pasea campante por nuestra Patria, llevada de la mano Kirchnerista, prebendista, corrompida por el fraude y llena de ladrones. Sigo denunciando a esta caterva de inspiradores del odio.
Reitero mi agradecimiento a los amigos, a los que lo recomiendan; y a todos los colaboradores, muchos de ellos silenciosos, que con sus aportes lo hacen funcionar y crecer diariamente.
ES EL BLOG DE LOS ARGENTINOS QUE NO SE RINDEN !!!
¡Gracias por seguir a mi lado!
LIC. FRANCISCO SCOLARO
DNI 4.702585
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