Los revolucionarios de cartón.
Ya son parte habitual del paisaje en casi todas las latitudes. Se podría describirlos como personajes pintorescos que conociendo de diversos asuntos creen tener la fórmula perfecta para resolver la totalidad de las problemáticas apelando a una falsa simplicidad y un escaso pragmatismo.
Algunos de ellos recitan fabulosos discursos y hablan desde un pedestal en el que todo se ve con tanta lucidez como para iniciar ya mismo el camino de las reformas. Suenan arrogantes y hacen gala de una dudosa autoestima.
Otros son más reservados. No gozan del don de la oratoria pero ostentan otros atributos técnicos que les permiten desplegar un arsenal de conocimientos convirtiéndose en referentes indiscutidos de su especialidad.
Esa casta tan especial tiene muchos matices pero dispone de un denominador común. Ellos carecen del coraje necesario para tomar el toro por las astas y empoderarse para guiar un proceso de transformaciones.
En general, las revoluciones se producen cuando convergen temporalmente tres circunstancias concretas. Una crisis de relativa trascendencia, un conjunto de intelectuales que sueñan con un cambio y un grupo de líderes dispuestos a aprovechar esa coyuntura para construir un futuro mejor.
Las sociedades tropiezan cíclicamente. Puede ser una dificultad política o una recesión económica. Cualquier hecho pone a una comunidad de cara a una situación indeseada que emerge como un obstáculo digno de superarse.
La inmensa mayoría de las veces, se logra salir del brete, pero casi siempre solo para retomar el camino equivocado, ese que llevó a la debacle para continuar su marcha original, hasta la próxima escala del mismo episodio.
Sin embargo, de tanto en tanto, las naciones finalmente logran aprender. En ocasiones con mucho dolor y elevados costos, sortean sus difíciles trances revirtiendo la inercia, para encaminarse en otra dirección diferente.
Esas son las verdaderas revoluciones. El resto solo son simples traspiés sin aprendizaje alguno. Impactos minúsculos que no logran hacer reflexionar lo suficiente como para intentar buscar otros senderos alternativos.
La existencia de una crisis no conduce inexorablemente a un cambio en serio. Son los intelectuales los que diseñan los nuevos desafíos y marcan el rumbo. En toda sociedad están presentes aunque, a veces, sin potencia.
Pero tampoco son solo ellos los que consiguen torcer el cauce. Se precisan allí personas con valor, determinación y profundas convicciones como para dejar de lado todo y tomar la batuta que permita encauzar las energías.
Estas sociedades contemporáneas que disfrutan de los colosales logros de la humanidad, se han acostumbrado al confort del presente. Se les hace cuesta arriba abandonar su hábitat para sumergirse en la incertidumbre de las incomodidades que plantea la batalla política en el mundo real.
Muchos pueden observar la realidad y analizarla con claridad, pueden inclusive bosquejar los pilares del porvenir, pero a la hora de ser protagonistas del cambio se quedan, invariablemente, a mitad de camino.
No registran siquiera el problema. Asumen que sus prioridades actuales son lo suficientemente importantes como para que no merezcan ser postergadas. Son otros los que deben emprender ese recorrido y no ellos.
Reaccionan espasmódicamente. Se envalentonan frente a algún desatino del gobierno de turno, pero rápidamente todo se diluye y se desvanece frente a cualquier cuestión doméstica que asoma en su agenda personal.
Pueden participar tímidamente de un intento fugaz, pero sus chispazos son efímeros y pronto volverán a su rutina sin pena ni gloria. No se harán cargo de lo ocurrido. Identificarán a los culpables y los señalarán sin piedad.
Se quejan de lo que otros no hacen, pero no están dispuestos a hacer lo necesario para que las cosas que desean puedan realmente suceder. Es una actitud mezquina, pero fundamentalmente autocomplaciente y conformista.
Las nuevas tecnologías vigentes les han brindado una nueva tribuna para su dinámica preferida. Los teclados de una computadora y las redes sociales son su ámbito predilecto. Desde allí pueden bombardear a discreción.
Sus citas más frecuentes empiezan siempre con “hay que hacer”. Obviamente, no se refieren a lo que ellos deben hacer, sino a lo que los demás deben hacer. Ellos creen que son los otros los que se deben encargar de invertir su tiempo y recursos en implementar su iluminada visión.
Claro que cuando se los confronta con su postura timorata siempre tienen una artillería de excusas para justificarse. El trabajo, los estudios, la familia y hasta sus pasatiempos aparecen en la grilla de ocurrentes pretextos.
Su escala de valores es absolutamente respetable y hasta comprensible. Lo que cuesta entender es su tendencia a pretender que sean otros los que alteren su agenda para hacer lo que ellos no están dispuestos a hacer.
Resulta inimaginable prescindir de los liderazgos que orientan las transformaciones, pero tal vez sea tiempo de ensayar otras variantes, mas colaborativas, en las que estos individuos no se sientan frustrados, se integren a equipos más grandes aportando su dinero, pasión y tiempo a esas causas que dicen defender y con las que no colaboran en casi nada.
En el fondo, es probable que no tengan las convicciones suficientes. O simplemente no crean en la posibilidad de alcanzar el éxito. Podría ser más grave. Tal vez lo que no tienen son las agallas imprescindibles. Por ahora tienen muy buenas intenciones. Solo son los revolucionarios de cartón.
Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
skype: amedinamendez
Facebook: www.facebook.com/albertoemilianomedinamendez
Twitter: @amedinamendez
+54 9 379 4602694
lunes, 10 de julio de 2017
REVOLUCIONARIOS DE CARTÓN
Los revolucionarios de cartón.
Ya son parte habitual del paisaje en casi todas las latitudes. Se podría describirlos como personajes pintorescos que conociendo de diversos asuntos creen tener la fórmula perfecta para resolver la totalidad de las problemáticas apelando a una falsa simplicidad y un escaso pragmatismo.
Algunos de ellos recitan fabulosos discursos y hablan desde un pedestal en el que todo se ve con tanta lucidez como para iniciar ya mismo el camino de las reformas. Suenan arrogantes y hacen gala de una dudosa autoestima.
Otros son más reservados. No gozan del don de la oratoria pero ostentan otros atributos técnicos que les permiten desplegar un arsenal de conocimientos convirtiéndose en referentes indiscutidos de su especialidad.
Esa casta tan especial tiene muchos matices pero dispone de un denominador común. Ellos carecen del coraje necesario para tomar el toro por las astas y empoderarse para guiar un proceso de transformaciones.
En general, las revoluciones se producen cuando convergen temporalmente tres circunstancias concretas. Una crisis de relativa trascendencia, un conjunto de intelectuales que sueñan con un cambio y un grupo de líderes dispuestos a aprovechar esa coyuntura para construir un futuro mejor.
Las sociedades tropiezan cíclicamente. Puede ser una dificultad política o una recesión económica. Cualquier hecho pone a una comunidad de cara a una situación indeseada que emerge como un obstáculo digno de superarse.
La inmensa mayoría de las veces, se logra salir del brete, pero casi siempre solo para retomar el camino equivocado, ese que llevó a la debacle para continuar su marcha original, hasta la próxima escala del mismo episodio.
Sin embargo, de tanto en tanto, las naciones finalmente logran aprender. En ocasiones con mucho dolor y elevados costos, sortean sus difíciles trances revirtiendo la inercia, para encaminarse en otra dirección diferente.
Esas son las verdaderas revoluciones. El resto solo son simples traspiés sin aprendizaje alguno. Impactos minúsculos que no logran hacer reflexionar lo suficiente como para intentar buscar otros senderos alternativos.
La existencia de una crisis no conduce inexorablemente a un cambio en serio. Son los intelectuales los que diseñan los nuevos desafíos y marcan el rumbo. En toda sociedad están presentes aunque, a veces, sin potencia.
Pero tampoco son solo ellos los que consiguen torcer el cauce. Se precisan allí personas con valor, determinación y profundas convicciones como para dejar de lado todo y tomar la batuta que permita encauzar las energías.
Estas sociedades contemporáneas que disfrutan de los colosales logros de la humanidad, se han acostumbrado al confort del presente. Se les hace cuesta arriba abandonar su hábitat para sumergirse en la incertidumbre de las incomodidades que plantea la batalla política en el mundo real.
Muchos pueden observar la realidad y analizarla con claridad, pueden inclusive bosquejar los pilares del porvenir, pero a la hora de ser protagonistas del cambio se quedan, invariablemente, a mitad de camino.
No registran siquiera el problema. Asumen que sus prioridades actuales son lo suficientemente importantes como para que no merezcan ser postergadas. Son otros los que deben emprender ese recorrido y no ellos.
Reaccionan espasmódicamente. Se envalentonan frente a algún desatino del gobierno de turno, pero rápidamente todo se diluye y se desvanece frente a cualquier cuestión doméstica que asoma en su agenda personal.
Pueden participar tímidamente de un intento fugaz, pero sus chispazos son efímeros y pronto volverán a su rutina sin pena ni gloria. No se harán cargo de lo ocurrido. Identificarán a los culpables y los señalarán sin piedad.
Se quejan de lo que otros no hacen, pero no están dispuestos a hacer lo necesario para que las cosas que desean puedan realmente suceder. Es una actitud mezquina, pero fundamentalmente autocomplaciente y conformista.
Las nuevas tecnologías vigentes les han brindado una nueva tribuna para su dinámica preferida. Los teclados de una computadora y las redes sociales son su ámbito predilecto. Desde allí pueden bombardear a discreción.
Sus citas más frecuentes empiezan siempre con “hay que hacer”. Obviamente, no se refieren a lo que ellos deben hacer, sino a lo que los demás deben hacer. Ellos creen que son los otros los que se deben encargar de invertir su tiempo y recursos en implementar su iluminada visión.
Claro que cuando se los confronta con su postura timorata siempre tienen una artillería de excusas para justificarse. El trabajo, los estudios, la familia y hasta sus pasatiempos aparecen en la grilla de ocurrentes pretextos.
Su escala de valores es absolutamente respetable y hasta comprensible. Lo que cuesta entender es su tendencia a pretender que sean otros los que alteren su agenda para hacer lo que ellos no están dispuestos a hacer.
Resulta inimaginable prescindir de los liderazgos que orientan las transformaciones, pero tal vez sea tiempo de ensayar otras variantes, mas colaborativas, en las que estos individuos no se sientan frustrados, se integren a equipos más grandes aportando su dinero, pasión y tiempo a esas causas que dicen defender y con las que no colaboran en casi nada.
En el fondo, es probable que no tengan las convicciones suficientes. O simplemente no crean en la posibilidad de alcanzar el éxito. Podría ser más grave. Tal vez lo que no tienen son las agallas imprescindibles. Por ahora tienen muy buenas intenciones. Solo son los revolucionarios de cartón.
Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
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Pacificación Nacional Definitiva: AYÚDENNOS A REALIZAR ESTE DOCUMENTAL SOBRE LA DEST...
Pacificación Nacional Definitiva: AYÚDENNOS A REALIZAR ESTE DOCUMENTAL SOBRE LA DEST...: ¡¡¡UN DOCUMENTAL IMPACTANTE!!! ¡¡¡AYÚDENNOS A REALIZARLO!!! SOLO LA VERDAD PERMITIRÁ RECONSTRUIR LA JUSTICIA DE ESA RECONSTRUCC...
sábado, 8 de julio de 2017
QUIEREN PERDER ??
¿QUIEREN PERDER?
Calendar julio 8, 2017 | Posted by Malú Kikuchi
Malú Kikuchi
Las PASO se realizarán el 13/8 y las legislativas generales el 22/10. La situación del gobierno no es cómoda. Asumió el poder justo antes que la economía de CFK, digitada por Axel Kicillof, estuviera a punto de explotar. Cambiemos heredó un desastre. Eso explica mucho, pero ¿justifica?
Pasaron más de 18 meses y hay muchas cosas que no cambiaron, otras que sí lo hicieron, algunas enfrentan a la gente con facturas de servicios que les cuesta pagar. Facturas que debían subir, era indispensable a riesgo de que el país se quedara sin energía, pero a nadie le gustan los aumentos a pagar.
Hay más pobres, coletazo de la economía populista K. La inflación es difícil de domar, y la economía empieza muy lentamente a repuntar. Mientras, la vida se hace difícil para muchos. No es la situación ideal para enfrentar elecciones. Aún así, el país es otro, se respira un aire de libertad.
Pero… ¡Cuántas preguntas sin contestar! El gobierno desconcierta. La inserción en el mundo ha sido rápida y brillante. El aumento del gasto público se explica por el lado social, cuestión de capear el mal tiempo, pero es inexplicable el aumento de ministerios, estructuras enormes y costosas.
Ahora, a un mes de las PASO, la pregunta más importante es: ¿quieren perderlas? Se supone que no, quieren y necesitan ganarlas. Entonces, ¿por qué? No hace mucho la legislatura de la provincia de Buenos Aires votó una ley anticonstitucional sobre “los 30.000” desaparecidos.
La ley prohíbe desmentir la cifra públicamente, de hacerlo habrá penalidades. La gobernadora no la vetó. La cifra es mentirosa, todos lo saben, empezando por los que la inventaron. La ley atenta contra la libertad de expresión. No se entiende la necesidad de Cambiemos de quedar bien con personas que jamás los votarán, mientras ofenden a aquellos que los votaron. Incomprensible. Se pagará caro en las elecciones.
¿Era necesario subir el 7% las naftas y 6% el gasoil, justo ahora? En Argentina todo viaja sobre ruedas, ¿cómo pretenden bajar la inflación subiendo naftas y gasoil? ¿Quién asesora al gobierno? Durán Barba, guste o no, es inteligente, y salvo que ahora trabaje para CFK, es imposible creer que esté de acuerdo.
Cambiemos es un espacio político, plural, apegado a las leyes, respetuoso de la institucionalidad. Las PASO prácticamente obligan a las internas, Cambiemos las evitó por lo menos en CABA y en la provincia de Buenos Aires, dos distritos importantes para el país. ¿Por?
Carrió es conocida, se la ama o se la odia, pero se le reconoce que arriba del 80% de sus denuncias, con el paso del tiempo, tienen asidero. Y el congreso necesita un Catón “El Censor”. Los porteños lo saben. ¿Por qué no una interna, siempre dentro del espacio de Cambiemos? No se entiende.
En la provincia está Esteban Bullrich, que hizo un gran trabajo en la ciudad con los gremios de la educación. También a nivel nacional en 2016. Y quizás gracias a Baradel, que no se cansó de nombrarlo para justificar su injustificable huelga, en la provincia tengan una idea de quién es.
Lo acompaña Gladys González, abogada exitosa, responsable de la prisión del “Caballo Suárez”, es un gran valor y una promesa para el senado. Pero la mayoría de los votantes de la provincia no la conocen. Quizás una interna con debates, la hubieran dado a conocer. Pero no se hace. ¿Por?
La directora de bicicletas, por 180 días, es un fenomenal disparate. No es que la arquitecta María Belén Caradasz no tenga méritos, lo que no tiene sentido es el cargo y lo que se espera de ese cargo. Depende de Dietrich, ministro de transporte y no se sabe qué es lo que va a hacer, ni donde, ni como. Los municipios tienen prioridades que no pasan por las bicisendas.
Con el tema de los fueros del hoy diputado FPV Julio De Vido, el espacio Un País, del FR de Massa y el GEN de Stobizer, primerió a Cambiemos renunciando todos ellos a sus fueros, lo mismo que sus candidatos.
Cambiemos no ha renunciado a sus fueros. ¿Por qué? En vez de diferenciarse de Unión Ciudadana, que no puede renunciar a sus fueros ya que usa al congreso como aguantadero, no siguen la brillante iniciativa de Un País. Pareciera que el gobierno quiere perder las elecciones. No se lo puede permitir. No se lo debemos permitir.
Si pierden, Santa Cruz será nuestro destino más próximo y Venezuela vendrá después. Por favor, un poco de sentido común y de cintura política. Necesitamos que no pierdan.
Pacificación Nacional Definitiva: PARTICIPACIÓN
Pacificación Nacional Definitiva: PARTICIPACIÓN: Hoy, jueves 6 de julio, debió leer sus "breves notas" como final del vergonzoso juicio "Operativo Independencia" e...
A LA CALLE !!!!
¡A la calle, que ya es hora!
“Si quieres paz, lucha por la Justicia”. Pablo VI
Tenemos la obligación, frente a nosotros mismos y a nuestra posteridad, de tomar conciencia del crucial momento que nos toca vivir; de nuestra actitud y, sobre todo, de nuestra acción personal, depende el futuro, tanto de corto cuanto de largo plazo. La viabilidad de nuestro país sólo será posible si conseguimos recuperar la Justicia, volviendo a poner la venda en su lugar y equilibrando su balanza.
Ha llegado la hora, conciudadanos, de echarnos a la calle y gritar ¡BASTA! Para explicarles, a todos y cada uno de estos nefastos personajes encargados de imponer la ley y que tanto han desvirtuado ese rol y, sobre todo, la tan honrosa magistratura con que la sociedad los ha distinguido, que nuestra paciencia ha llegado al límite.
La Argentina ha asistido, por décadas, a la inmunda prostitución de los magistrados que, de acuerdo al rol que la Constitución les asigna, debieran actuar como límites frente a los excesos del Estado ante los particulares, como custodios de su correcta aplicación y, en especial, en la persecución de la corrupción. Hoy, debido a la irrupción de la política más bastarda en el proceso de designación de los jueces, estamos sometidos todos a la voluntad de personajes inescrupulosos, impunemente enriquecidos por los favores prestados al poder de turno.
¿Cómo vamos a aceptar ser juzgados por personas tan corruptas como Freiler, Rafecas, Canicoba Corral, Casanello y tantos otros? ¿Cómo vamos a permitir que estos tránsfugas decidan sobre nuestra honra, nuestra libertad y nuestro patrimonio? ¿Tan bajo hemos caído como ciudadanos libres y soberanos que somos incapaces de resistir la degradación moral que impregna nuestra sociedad? ¿De qué estamos hechos?
¿Cómo podemos observar, sin reventar de indignación, el infame y libre pavoneo de tantos ex funcionarios, parientes, testaferros y nuevos “capitanes de empresa” enriquecidos sin explicación alguna? Las inmensas fortunas que exhiben y gastan con impudicia están construidas con dineros que nos fueron exprimidos con impuestos confiscatorios y faltan en alimentos, hospitales, escuelas, viviendas, saneamiento, caminos, rutas, vías férreas, gas y electricidad, comunicaciones y hasta defensa nacional.
¿Cómo educamos a nuestros hijos y vamos a trabajar, día tras día, si todos esos delincuentes continúan refregándonos en la cara su libertad después de haber cometidos tantos y tan graves delitos? Son los responsables directos de la enorme mortalidad infantil en el norte y, también, de la monstruosa expansión del narcotráfico; ¿seguiremos mirando hacia otro lado cuando las luchas entre las bandas, todas socias del kirchnerismo y de muchos de los jueces, nos lleven a la penosa realidad del México actual?
¿No nos da vergüenza que en Brasil ya haya habido 144 condenas de funcionarios, políticos y empresarios, que suman 1600 años de prisión, y más de 1700 investigaciones abiertas? El vergonzoso Juez Luis Rodríguez, otro indigno inquilino de Comodoro Py, se negó ayer a pedir el desafuero y la detención de Julio de Vido; uno de los reclamos que llevaremos a la calle lo tendrá como destinatario directo. Ya no llama la atención que nunca haya allanado la enorme y lujosa mansión que el ex Ministro posee en el country Puerto Panal –incluye una gigantesca pajarera-, en el cual es vecino de los también impunes Máximo Kirchner, Osvaldo Sanfelice (su socio) y Fabián de Souza (socio de Cristóbal López), los dos últimos claros testaferros de Néstor y Cristina.
No pretendo, en ningún caso, englobar en la podredumbre a la totalidad de los magistrados, pues los hay muy buenos en todos los fueros y en todas las instancias y, en algunos casos, hasta son mayoría. Pero hay una dramática concentración de corrupción en la Justicia Criminal Federal, y grandes focos infecciosos en la Laboral, en la de Seguridad Social y, por supuesto, en la ordinaria Penal, que tanto ha servido a la delincuencia común.
Con una Justicia seria, independiente y rápida, todo será posible y, sin ella, nada lo será. Si los jueces actuaran conforme a la ley, el Poder Ejecutivo sería controlado en cada una de sus acciones, y podríamos reprimir eficientemente la corrupción de nuestros mandatarios, funcionarios y empresarios; con eso, cada una de las partidas presupuestarias iría a cumplir el objetivo previsto en salud, en educación, en vivienda, en infraestructura. El delito disminuiría rápidamente, y esa seguridad cotidiana, que hemos perdido hace tantos años, volvería a ser una costumbre y recuperaríamos la normalidad en nuestras vidas.
Los conflictos gremiales y sociales se solucionarían con celeridad, ya que la sociedad entera confiaría en sus probos magistrados y obedecería, sin dudarlo, las sentencias que dictaran. Nuestros policías dejarían sus innegables vinculaciones con el crimen, y combatirían eficazmente el narcotráfico y los otros delitos graves. Las reglas se volverían inmutables y los inversores, tan desconfiados ellos, encontrarían innecesario establecer la jurisdicción extranjera para dirimir las diferencias en los contratos.
Es cierto que el Estado está en deuda con el Poder Judicial, y el crédito a favor de éste se prueba fácilmente con la cantidad de vacantes en juzgados y tribunales colegiados, con su infraestructura edilicia colapsada, con la gigantesca acumulación de papeles y con la obsolescencia de los medios informáticos puestos a su disposición. Todo eso depende del Consejo de la Magistratura y de la Corte Suprema, cuyo Presidente –Ricardo Lorenzetti- se ha visto beneficiado con el manejo de un enorme presupuesto.
Por eso, para manifestar nuestro descontento, mantener la presión cívica sobre los jueces y avisarles que nuestra paciencia se ha agotado el 3 de agosto nos concentraremos en la Plaza Lavalle (y, espero, en todas las capitales provinciales ante sus tribunales), donde tienen sus sedes la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de la Magistratura. Nunca lo he hecho, pero hoy le pido por favor que difunda esta convocatoria, sobre todo para que llegue a los jóvenes, tan ausentes el 20 de junio en Comodoro Py, ya que serán los directos beneficiarios de este cambio urgente que la Argentina exige.
Bs.As., 8 Jul 17
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401/02
viernes, 7 de julio de 2017
LA INDEPENDENCIA
Acta de la Independencia
En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán a nueve días del mes de julio de 1816:
terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto y sagrado objeto de la independencia de los pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España, los representantes sin embargo consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, pueblos representados y posteridad. A su término fueron preguntados ¿Si quieren que las provincias de la Unión fuese una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli? Aclamaron primeramente llenos de santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime y espontáneo decidido voto por la independencia del país, fixando en su virtud la declaración siguiente:
"Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, y cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, baxo el seguro y garantía de sus vidas haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación. Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración." Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios...
miércoles, 5 de julio de 2017
Pacificación Nacional Definitiva: Basta, por el Negro Gonzalez Oro
Pacificación Nacional Definitiva: Basta, por el Negro Gonzalez Oro: Lo dijo hace 5 años... y todavía seguimos IGUAL... Sin desperdicio. Por favor difundir. Gracias!
martes, 4 de julio de 2017
Pacificación Nacional Definitiva: TRIBUNALES POPULARES
Pacificación Nacional Definitiva: TRIBUNALES POPULARES: El doctor Ricardo Lorenzetti, en una conferencia realizada en Madrid, cuestionó el reciente fallo recaído en el caso "Muiña" ...
lunes, 3 de julio de 2017
profesor Cocca: éxito
profesor Cocca: éxito: Tener verdadero éxito en la vida es: ✿ reír mucho y muchas veces; ✿ ganar el respeto de personas inteligentes; ✿ gozar...
sábado, 1 de julio de 2017
CONFRONTACIÓN
Panorama político nacional de los últimos siete días
¿A quién beneficia
la confrontación?
Si bien aún es temprano para que las encuestas se acerquen a los probables resultados que arrojarán las urnas de octubre (como muestra la experiencia, algunos estudios ni siquiera aciertan el mismo día de las elecciones), los sondeos animan a los protagonistas y permiten aproximaciones, así sean imperfectas.
Un trabajo de Query Argentina/M&R Asociados concluido la semana última registra, en la provincia de Buenos Aires un empate técnico entre los candidatos de Unidad Ciudadana (Cristina de Kirchner, para el Senado; Fernanda Vallejos para la Cámara baja) y los de Cambiemos (Esteban Bullrich, Graciela Ocaña). En rigor, el empate técnico se define con leve superioridad para la boleta cristinista (34,8 % contra 34,3%). Para que no queden dudas sobre el significado de esos guarismos, el estudio informa que se aclaró a los encuestados que Bullrich y Ocaña son “los candidatos de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal (datos que, sin embargo, no figurarán en las papeletas del comicio de octubre).
Macri y María Eugenia: opiniones que se bifurcan
El mismo estudio registra que en la provincia de Buenos Aires las opiniones negativas sobre el Presidente superan por ocho puntos a las positivas (en el Gran Buenos Aires esa diferencia se amplía casi al doble) y el juicio sobre su gestión de gobierno muestra un cuadro aún más duro: prevalecen las opiniones negativas por diferencias que ascienden a 15 por ciento en el conjunto del distrito y a 23 por ciento en el conurbano.
Un aliciente para el oficialismo: María Eugenia Vidal tiene números más auspiciosos. Su imagen positiva supera a la negativa (por 12 puntos en la provincia y, aunque por menos, también en el Gran Buenos Aires).
Este último dato es relevante: el nudo estratégico de la elección de octubre se encuentra en el conurbano bonaerense. Sin embargo, no alcanza para calmar la ansiedad de las fuerzas oficialistas ni para convencer a los observadores externos de que el gobierno tiene bien atados los hilos de la gobernabilidad. En la semana, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne enhebró en un mismo concepto un argumento electoral y una coartada: explicó la reticencia de los inversores extranjeros porque han reaparecido, dijo, “las sombras de las políticas económicas del populismo que tanto daño nos han hecho”: un eufemismo para referirse a la candidatura de Cristina Kirchner.
¿Optar entre la K y la M?
Hace tiempo, en rigor, que gobierno ha decidido empujar al centro de la escena a la expresidente para justificar las dificultades económicas que no consigue superar y, al mismo tiempo, para presentar la boleta electoral de Cambiemos como panacea exclusiva para “apostar al futuro”. La clave del razonamiento reside en agigantar el peligro o amenaza K y reivindicar el monopolio del remedio. O, si se quiere, presentar al conjunto de las fuerzas políticas que navegan al margen de la pretendida polarización entre la K y la M, como manifestaciones disimuladas, solapadas, maliciosas del kirchnerismo.
Un renovado ejemplo de esa intención se evidenció el miércoles en la Cámara de Diputados: después de varios meses de demoras, el plenario de la Cámara decidió sancionar en genera l la ley de responsabilidad penal empresaria, que establece para casos de corrupción la incumbencia de la firma involucrada, más allá de las personas físicas que pudieran haber actuado. El oficialismo, a través de mensajes en redes sociales de Eduardo Amadeo (secretario general del bloque Pro), denunció que “los K y el Frente Renovador se juntan para que no podamos votar la ley penal contra empresarios corruptos”. En rigor, si el tema se aprobó en general en la Cámara fue, en primer lugar, porque la oposición no kirchnerista dio quórum para tratarlo; además, los diputados que responden a Sergio Massa y a Margarita Stolbizer votaron por la aprobación en general. De hecho, el oficialismo no cuenta con número suficiente para pasar sus iniciativas sin apoyo ajeno.
Por otra parte, si la ley aprobada en general no pudo ser tratada en particular no fue por iniciativa de la oposición, sino por una moción de Elisa Carrió (cabeza de la lista portea del oficialismo) que pidió postergar la sesión hasta la semana próxima. El Congreso se vuelve –una vez más- escenario auxiliar de la puja electoral.
Tal vez pensando en los resultados que espera del comicio el gobierno hubiera preferido que ocurriera lo que amañadamente informó Amadeo en sus tweets. Pero lo cierto es que las diferencias con el kirchnerismo no son una exclusividad de Cambiemos, del mismo modo que las divergencias con el oficialismo no son un monopolio delcristinismo: la realidad no se deja reducir a la oposición blanco-negro; el antikirchnerismo es plural (Cambiemos, massismo, centroizquierda, justicialismo de Randazzo), la oposición al gobierno tiene muchos matices (desde la confrontación aguda que lidera CFK a la crítica constructiva de renovadores y peronistas como Pichetto,Bossio, Randazzo o Urtubey o de la “avenida del medio” de Stolbizer y Massa).
El juicio de Peña
El jefe de gabinete Marcos Peña, hablando para importantes medios porteños, incursionó ayer en la estrategia polarizadora (la negó en las palabras y la confirmó en los hechos). “Yo no creo que la polarización sea una estrategia, ni creo que hayamos hecho nada para promoverla”, dijo. Simultáneamente, fundió en una unidad a Cristina de Kirchner, Massa y Randazzo, asegurando que” vienen del mismo sistema político peronista”, son “variantes del mismo sistema político peronista (…) representan lo que ya pasó en la Argentina”.
Si es por “provenir” del peronismo (y aun del kirchnerismo), la propia fuerza oficialista no podría tirar la primera piedra: Graciela Ocaña, que encabeza la lista bonaerense de Cambiemos, fue ministra con el kirchnerismo; el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, fue ministro de Scioli. Para no hablar del contingente peronista que se integró el Pro porteño (¿Rodríguez Larreta por caso, no fue funcionario con Menem; Santilli no tiene pecado original peronista?) o de las distintas vertientes del mismo origen que convergen en el gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal.
El purismo que esgrime Peña, que alerta contra el peronismo como si se tratara de una enfermedad infecciosa o una sustancia contaminante, puede tener raíces en una segmento del oficialismo (sin duda en parte del lilismo cívico, en parte del Pro, quizás en el propio Peña) pero en estas circunstancias tiene un sentido instrumental, responde a una táctica electoral determinada. Su lógica no es “la verdad” (que el oficialismo flamea constantemente como un eslogan: “decimos la verdad”), sino la operación política.
Las divergencias entre el kirchnerismo y peronistas como Randazzo, Pichetto, Schiaretti, De la Sota o Massa están a la vista. El gobierno experimenta esas diferencias desde que asumió, porque ese peronismo no kirchnerista es socio objetivo y activo de la gobernabilidad, mientras el kirchnerismo apuesta a una restauración (y, en ese marco, a un debilitamiento de la gobernabilidad y del gobierno de Macri). La estrategia de la polarización y juicios en la línea de los de Peña, en lugar de aislar al sector confrontativo parecen empujar hacia él a sectores que han tomado distancia de él, lo han enfrentado y, en algunos casos, desarticularon sus intentos quedantistas.
La polarización y la calle
Un matiz particular de la confrontación aguda se manifestó el mismo miércoles en otro escenario: la calle. Las “formaciones especiales” que actúan a la vera del kirchnerismo se propusieron poner a prueba la autoridad del oficialismo transgrediendo expresamente las normas con las que el gobierno pretende ordenar la agitación urbana: se presentaron con máscaras y palos, no dejaron carriles libres en la Avenida 9 de Julio, obstruyeron el metrobus, quemaron cubiertas e instalaron carpas. En jurisdicción de la Ciudad Autónoma, le tocó actuar al Jefe de gobierno local, Horacio Rodríguez Larreta, que venía siendo internamente criticado en el oficialismo por su renuencia a poner orden cuando las papas queman. Esta vez pasó el examen con un aprobado en la materia disolución (la policía fue felicitada hasta por el jefe de los senadores peronistas, Miguel Pichetto); la nota debería ser más baja en la materia prevención: una inteligencia más sagaz y perceptiva tal vez podría haber anticipado la movida de los violentos y ahorrado aflicciones y demoras a los porteños.
Alentar la polarización con lógica electoralista tiene consecuencias más allá de las urnas; por ejemplo, en la inseguridad y el bloqueo urbano (como lo sufren los porteños) o en los mercados, como lo subrayó con interés propio el ministro Dujovne. ¿No habrá llegado la hora de abandonar pretensiones exclusivistas e intentar seriamente la búsqueda de acuerdos que ofrezcan un horizonte extenso de orden, gobernabilidad y previsibilidad?
Jorge Raventos
EL LABERINTO DE LOS VOTANTES
EL LABERINTO DE LOS VOTANTES
Calendar julio 1, 2017 | Posted by Malú Kikuchi
Malú Kikuchi (30/6/2017)
Se vienen las PASO, primarias abiertas simultáneas y “obligatorias”. Ley del 2009, N° 26.571 que se realizarán este año el 13 de agosto. En la provincia de Buenos Aires, que cuenta casi con el 40% del padrón nacional, se juega el partido más difícil para el gobierno. Estas primarias costarán $2.800 millones, y sólo serán una gran, exacta y carísima encuesta nacional.
Las PASO serán primarias, serán abiertas, serán simultáneas, pero los “espacios” (ya no se puede hablar de partidos), se las han arreglado para que no sean “obligatorias”. Competir con los propios, los cercanos, los que comparten un espacio, pareciera ser una experiencia terrible que tienen que rechazar a como dé lugar. ¿Y la ley? Prefieren la lista única.
En Argentina las leyes no están hechas para ser cumplidas, empezando por los precandidatos a formar parte de las cámaras de diputados y senadores nacionales. Ellos serán los responsables a futuro, de proyectar, promover y tratar de que sus propuestas sean aprobadas por la mayoría, y que estas se conviertan en leyes, que probablemente no cumplirán.
*Laberinto, del griego y del latín: lugar formado por calles y encrucijadas complejas, para desorientar.
Los votantes se encontrarán en un laberinto que no tiene nada que envidiarle al de Creta. No sólo no existirán las internas ya que los espacios presentan listas únicas, además, no es simple ubicarlos ideológicamente.
No es fácil seguir los cambios de partidos (espacios), se hace necesario un GPS. La madre de todas las batallas es la provincia de Buenos Aires. Cristina se presenta como precandidata a senadora de la misma, ende, hay que concentrarse en las listas de la provincia.
Cambiemos, (Pro + UCR), precandidatos a senadores, Esteban Bullrich (PRO) y Gladys González (PRO, abogada, la responsable de que el “Caballo” Suárez esté preso). ¿Son lo suficientemente conocidos en la provincia?
Unidad Ciudadana, Cristina Fernández (ex PJ, ex FPV) y Jorge Taiana (ex montonero, Movimiento Evita). Fuertes en el conurbano. Notas de color: en la lista de diputados, en el 5° lugar, Daniel Scioli. Fue candidato a la presidencia en 2015. En las listas no figuran los de La Cámpora. Cristina se muestra como la mejor alumna de Durán Barba, sigue sus estrategias.
Cumplimos, Florencio Fandazzo (PJ, FPV, hoy heredero del PJ, sólo una cáscara vacía), con María Florencia Casamiquela (abogada, especializada en violencia de género). ¿Alguna chance?
Un País, Sergio Massa (UCEDE, PJ, FPV, FR), con Margarita Stolbizer (UCR, GEN). Todo el 2016 y parte del 2017, juraron que tenían un acuerdo programático que no tenía nada que ver con un acuerdo electoral. ¡Qué rápido cambio de opinión! Libres del Sur de Humberto Tumini y Victoria Donda (que fue diputada por FPV), se separaron de Un País y no compiten en la provincia.
Por inverosímil que parezca, los partidos de izquierda se suman. El Frente de Izquierda y Trabajadores proponen a Nicolás Del Caño y Néstor Pitrola.
El Frete Popular y Social lleva como cabeza de lista a Víctor De Genaro y Lidia Bracera. Las izquierdas todas juntas, ¿qué porcentaje tendrán?
Ante este laberíntico berenjenal, los votantes. El gobierno atacará la corrupción, las mentiras y el desastre económico que dejaron los 12 años y medio de los K. Cristina y Massa criticarán el modelo económico del gobierno. Randazzo deberá criticar a todos. ¿Ideas? ¿Propuestas factibles? ¿Qué, cómo y con qué harán lo que prometen? De eso no se habla.
Decía *Leopoldo Marechal que “de los laberintos se sale por arriba”. Pero volar es difícil. También decía que “La Patria es un dolor clavado en el costado”. Desgraciadamente, cierto
*Dédalo, arquitecto desterrado a Creta, construyó el laberinto donde se encerró al Minotauro, al que se le hacían sacrificios humanos.
*Leopoldo Marechal 1900/1970, escritor argentino.
¿MALDAD O DEMENCIA ?
¿Maldad o Demencia?
“Todas las intenciones lícitas y ecuánimes son de por sí equilibradas
y mesuradas; de lo contrario, se tornan sediciosas e ilícitas”.
Michel de Montaigne
Cuando el sábado Cristina Elizabet Fernández decidió postularse como candidata a senadora por la Provincia de Buenos Aires (al negarle la interna a Florencio Randazzo consiguió quitarse el “pre”) me pregunté qué la había movido a hacerlo. En el mundo de la política todo, absolutamente todo, es posible pero el grado de probabilidad de su ocurrencia depende de la mirada de quien lo evalúe o de hechos reales y concretos; los tiempos están llenos de “cisnes negros”.
Es probable que la viuda de Kirchner salga tercera y, de tal modo, no acceda a la banca que pretende; si fuera así, si no lograra entrar, habría confirmado que se trata de un cadáver político. Y esa probabilidad crecerá geométricamente si se cuela en el imaginario de los intendentes que aún se proclaman leales a su liderazgo; como siempre, estarán dispuestos a acompañarla hasta la puerta del cementerio, pero no a enterrarse con ella.
Entonces, otra vez, ¿por qué lo hizo? ¿Por los fueros parlamentarios, tan mal entendidos entre nosotros? Tampoco, ya que los hubiera obtenido más fácilmente postulándose como diputada, cargo para el cual sus probabilidades de ingresar al Congreso llegarían, sin duda, al cien por ciento.
Por lo demás, esa autoprotección e impunidad que se han concedido nuestros legisladores, en contra del sentido de su origen, que sólo buscaba garantizar la libertad de expresión en el ejercicio del mandato parlamentario, cede cuando los jueces lo requieren y la Cámara a que integra el imputado lo conceden, con una mayoría especial.
Pero, en tren de imaginar probabilidades, también es razonable pensar que esa cantidad de senadores, hartos de Cristina, de su corrupción desaforada y de sus modos autoritarios, y hasta en defensa propia, podría lograrse más fácilmente a partir del 10 de diciembre, claro, si al menos saliera segunda en la elección provincial.
¿Lo hizo, tal vez, para asustar a los jueces que la tienen contra las cuerdas con el fantasma de la restauración de su régimen? Puede haber sido, pero sería una jugada muy corta, ya que en octubre estará totalmente definida.
El país, finalmente, ha conseguido empezar a salir de la depresión en que ingresara, precisamente, por el populismo que impulsó y justificó la aplicación de la política económica del kirchnerismo, una crisis que el Gobierno se abstuvo de denunciar al asumir. Pero el comienzo del fin del horrendo sacrificio que esas locas medidas impusieron a los argentinos y que implicaron una herencia de 30% de pobreza y 40% de inflación anual, amén de haber dejado exangüe al Banco Central, no resulta óbice para que la ahora candidata quiera destruirlo todo otra vez.
¿Por qué lo hace? ¿Todavía no está satisfecha con lo que robó a tantos, mientras los condenaba a la miseria y a la desnutrición? Con cualquiera de los “negocios” que saltan a la luz todos los días, se podría haber dado agua y cloacas a muchos de los enclaves más terribles del Conurbano, amén de construir allí escuelas y hospitales. Me refiero, precisamente, a esos en los cuales campea el tráfico de drogas y la violencia que lo circunda, producto de la sociedad que armó su régimen con los grandes carteles mexicanos, peruanos y bolivianos.
Esta semana, Cristina nuevamente ha desatado la confrontación en la calle y, de continuar con el método de los encapuchados y de los palos, es más que probable que haya muertos, desangrados en el altar que cuida tan celosamente esta diosa malvada y, con seguridad, imputados al accionar represivo de un Gobierno que ha dado muestras de una absurda tolerancia, que tanto rechazo ha producido entre sus mismos adherentes. Pero que no se equivoque, porque ni Mauricio Macri, ni María Eugenia Vidal ni Horacio Rodríguez Larreta son comparables a Eduardo Duhalde frente a la muerte de Kosteki y Santillán.
¿Pretende, entonces, llevar al país a una guerra civil o, al menos, a un estado de conmoción interna? Si lo intentara demostraría que está totalmente loca, porque a los violentos que pudieran hoy intentar un disparate semejante las fuerzas de seguridad los sacarían de la calle a sopapos. ¿Y para qué lo haría?, ¿qué obtendría con ello? Desde ya, no la recuperación del poder porque al menos el 70% de nuestros connacionales tiene una pésima opinión de ella, y tampoco dispone de elementos que pudieran asegurarle el férreo y desalmado control de la realidad, como sucede en Venezuela.
El mundo ha cambiado mucho desde el ábside del poder kirchnerista, cuando Cristina obtuvo el 54% de los votos en 2011. Sus principales compañeros de ruta, como Hugo Chávez Frías y Fidel Castro Ruz, han muerto; otros, como Luis Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff, Rafael Correa y Mahmoud Ahmadineyad han dejado ya el poder; mientras Daniel Ortega, Raúl Castro Ruz y Evo Morales se encaminan a una segura decadencia final.
También se ha modificado muy gravemente en su contra el mundo financiero, que se ha hartado de la corrupción de empresas y funcionarios, y ahora lucha arduamente contra el lavado de dinero. Su viaje a Angola, a cambiar los billetes de € 500, que su miserable marido muerto gustaba coleccionar para tocar y entrar en éxtasis, por diamantes de sangre, tampoco parece ya tan fácil de replicar.
Hace unos años, se hubiera podido exiliar en alguno de los países que, según declamaba, le hubiera gustado hacernos imitar; debo reconocer que nunca creí en esta opción, porque no es lo mismo pasearse con carteras Louis Vuitton por Nueva York o Paris que hacerlo en Caracas, Managua o Teherán. Hoy, ni siquiera esos destinos le resultarían asequibles, ya que en todos ellos impera la violencia más desenfrenada y el aroma a calas marchitas impregna el ambiente.
¿Qué caminos quedan, entonces, a nuestra destronada emperatriz patagónica? Difícil decirlo, a pesar de estar convencido de que todos sus bienes inmuebles en la Argentina son una mera muestra de su verdadero capital en el exterior.
Mientras lo decide, seguirá haciendo de las suyas aquí, tratando de reconstruir un pasado imposible que ya se le ha ido de las manos; por lo demás, tampoco está dispuesta a empeñar su fortuna mal habida en arriesgadas jugadas políticas ni, mucho menos aún, en recomprar la voluntad de los votantes que la han abandonado.
Bs.As., 1 Jul 17
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401/02
Cel. en Argentina (+54911) o (15) 4473 4003
jueves, 29 de junio de 2017
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miércoles, 28 de junio de 2017
DON ELPIDIO
Era una fria y neblinosa madrugada de 1951. El pobre viejito se había gastado todo el poco dinero que le quedaba, en remedios (cuando no, en este país) y era el único habitante que quedaba en esa destartalada pensión de (muy) mala muerte ubicada en la calle 9 de Julio y Paraguay.
Justo en medio de esa intersección estaba el miserable establecimiento, ya que la 9 de Julio era todavía de una sola mano, una simple calle orientada hacia Constitución. Le habían avisado que la iban a demoler, que se fuera, pero....adónde iba a ir?
Débil, enfermo, sin dinero, la familia hacía rato lo había abandonado y los amigos se habían ido muriendo también.
Su ya desgastada colcha, su fiel compañera durante las largas noches de Invierno pasadas en casi todas las plazas y húmedos baldíos de la Ciudad, estaba firme junto a él, al igual que el atadito de diarios que usaba como almohada quien sabe desde cuanto tiempo atrás (Meses? Años?). No hacia falta más.
Y era así: la terrible maquinaria del futuro, las temibles topadoras del todopoderoso e incorruptible Intendente Juan Debenedetti que preanunciaban el Progreso (continuando la obra comenzada en 1936 por el Int. Juan de Vedia y Mitre), se encontraban a solo 20 metros de la pensión, una casucha tan simple de aplastar, como si fuera una hormiga.
Al operario se le ocurre milagrosamente chequear el interior y vé que estaba acostado el pobre viejo tiritando de frio, tapado con una vieja colcha.
Se acerca y le pide que salga porque lo van a tirar todo abajo. El viejo se niega. El operario le dice que lo van a reubicar. El viejo se niega. El operario le pide el nombre y el viejo, de mala gana (o entregado a su suerte), se lo dá.
El operario, corriendo, le avisa a su capataz. El capataz, corriendo, entra a las oficinas del Intendente y le dice que hay todavía un viejo enfermo, que no se puede avanzar con el ensanche y apertura de la 9 de Julio. Debenedetti, conocido por sus malos modales y sus muy pocas pulgas, le dice a su capataz: "me agarrás a seis morochos y no volvés hasta que al viejo de mierda lo sacás de ahí, a patadas en el culo si es necesario, pero me lo sacás y tirás todo ya, sino andáte derechito a tu casa".
El capataz, temblando, se acerca al Intendente y le susurra al oído: "Me dijo que se llama Elpidio Gonzalez.
Por primera vez en su vida Debenedetti se puso blanco como una hoja de papel, sus manos temblaban y sus labios también lo hicieron aunque con una menor intensidad.
Cuando al fin pudo emitir sonido, con sus ojos desbordando lágrimas, ordenó: "Terminen de aplastar todo lo demás, hasta el fondo. Perforen, corten, quiebren y desmonten todo lo necesario. Pero a esa pensión le pasan por los costados, ni se les ocurra tocarla y mucho menos molestar al Señor Gonzalez, salvo que quieran que los cague a patadas". Debenedetti se dió perfecta cuenta que esa pensión era intocable para él o para cualquiera, por más que los hubiera amenazado con el despido: es que el "Bienamado" estaba allí.
Hoy en épocas de Boudous calcográficos o D'Elias con honestas jubilaciones docentes de $78.000, les cuento que cuando uno llega por el camino del fondo del Cementerio de la Recoleta y se encuentra con el Monumento a los Caídos en la Revolución del '90 (o Panteón Radical) y observa la placa del frente, puede ver ilustres nombres de quienes se encuentran allí (Leandro Além, Hipólito Yrigoyen, Arturo Humberto Illia). Y mezcladito entre estos tres uno lée "Elpidio Gonzalez", es raro, porque "no suena", quién fué?
Porqué está mezclado ahí con esos próceres del radicalismo?
Bueno, es mi único político preferido (en un ratito el de Uds.) si, pero....quién fué?
Elpidio Gonzalez fué, entre otros cargos ejecutivos, Vicepresidente de la Nación Argentina, durante el gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear.
Está catalogado como uno de los sólo tres o cuatro mas importantes que tuvo nuestro País. Abogado brillante, dos veces diputado, una por la Capital y otra por Córdoba, Ministro del Interior, Ministro de Guerra (Defensa), Jefe de Policía y, como dijimos Vicepresidente.
Lo primero que hizo cuando asumió la vicepresidencia fué renunciar a todos sus sueldos del Estado, consideraba que si el Pueblo lo había puesto en esa responsabilidad era incorrecto percibir honorarios, bastaba con el honor de haber sido electo. Mas aún, consideraba que el trabajo en el Estado era una carga pública, que un trabajo bien hecho en ese ámbito otorgaba prestigio, y que eso era suficiente pago por los servicios a la Nación.
Desde su punto moral y ético consideraba que la Nación lo había formado como hombre y como profesional en forma gratuita y que esta era forma de devolver algo de todo lo que recibió.
Su horario de trabajo "formal" (en la realidad era de 24 hs) era de 7 a 18hs, por eso extrañó el pedido que le hiciera a Marcelo de que lo eximiera de las ultimas dos horas de trabajo ministerial, para asi poder salir a las 16hs. Vagancia? Avivada? Un pequeño acto de corrupción?
No, nada de eso. Al mes, uno de los ministros de Alvear le cuenta al Presidente que mientras caminaba hacia el Palacio de Tribunales para ver el estado de las obras, se cruza en Plaza Lavalle con Elpidio...... que estaba sentado en un banquito vendiendo Anillinas Colibrí y pomada para los zapatos!!! Como este ministro no pudo creer lo que vió, pasó dos dias seguidos más, y ahí seguía estando Don Elpidio vendiendo sus productos, que a las 18 hs guardaba en un maletin y los iba vendiendo puerta por puerta hasta llegar a su domicilio!!!
El Vicepresidente de la Nación Argentina vendía anilinas y pomadas porque consideraba un deshonor cobrar sueldos del erario público.
Y fué asi como mantuvo a su familia, con esos ingresos.
Elpidio Gonzalez se retira de la política casi apenas finaliza el mandato de Alvear, consideraba que no podia ocupar cargos con el Presidente Yrigoyen porque como "El Peludo Yrigoyen" era su amigo, la "Honra de un funcionario de la Nación debe estar por encima de las eventuales sospechas de amistad con sus superiores".
En el '46 un Diputado lo encuentra (ya muy demacrado y con una larga barba blanca producto de la escasez de acero debido a la 2da Guerra Mundial - no había maquinitas Guillette-) vendiendo sus anilinas y pomadas en la puerta del subte.
El diputado, con los ojos empañados de lágrimas, se dirije a su bancada, presentan el proyecto de jubilación y apenas se aprueba, se determina que el primer beneficiario sería Don Elpidio Gonzalez.
Un grupo de catorce funcionarios muy contentos y emocionados van a buscar a Elpidio para informarle la buena noticia. Una vez que lo hicieron...
Elpidio se levantó furioso y los persiguió desde Tribunales hasta la puerta del Congreso blandiendo su bastón al aire al grito de "Degenerados, corruptos, babiecas!!
Mientras yo tenga dos manos para trabajar el Estado no tiene porqué mantenerme a mi, habiendo tanta necesidad en el País".
Y estuvo tres horas mas golpeando con su bastón, furioso, la puerta de la Cámara de Diputados, retando a duelo a todos los que habian votado que le otorgaran la jubilación a él.
El Pueblo lo amó, pero nunca más quiso presentarse a ningún cargo público. Interpretaba que la ciudadanía no debía incubar ninguna sospecha en las personas que son honradas con el mandato de servicio y la responsabilidad que otorga el voto.
Como les dije un poco mas arriba, amig@s, hubo un vicepresidente argentino llamado Amado Boudou y hubo otro vicepresidente argentino llamado Elpidio Gonzalez, a quién el Pueblo todo (sin banderias politicas), había bautizado "Bienamado". Ustedes dirán cuál es su preferido.
Yo ya tomé mi elección.
martes, 27 de junio de 2017
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lunes, 26 de junio de 2017
domingo, 25 de junio de 2017
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miércoles, 21 de junio de 2017
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sábado, 17 de junio de 2017
MEDIOCRACIA
EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD
Gente
carlos belgrano Alarosada MAREANDO LA PERDIZ
Mareando la Perdiz
"La mente es como un paracaídas. Sólo funciona si la tenemos abierta". Albert Einstein
La sociedad tiene la legítima y justificada certeza de que el Poder Judicial, en especial el fuero federal domiciliado en Comodoro Py, le está mareando la perdiz, como reza el famoso dicho. Hace muchos, muchos años que es sabido que los magistrados encargados de investigar y, en su caso, castigar la corrupción sólo actúan cuando los denunciados pierden el poder; mientras tanto, y de eso puede contar mucho Lilita Carrió, los expedientes duermen en los cajones de los escritorios, a la espera de tiempos mejores para vender sus resultados al mejor postor.
A partir de diciembre de 2015, cuando quedó expuesto el monstruoso saqueo al que fue sometido el país por obra y gracia del matrimonio Kirchner, que organizó y comandó una gigantesca asociación ilícita para concretar el mayor latrocinio de su historia, se esperaba que los procesos adquirieran velocidad. Sin embargo, la ciudadanía asiste expectante a procedimientos cinematográficos –se llegó al extremo de perforar el suelo de la Provincia de Santa Cruz en busca de supuestos tesoros enterrados- que obtienen grandes titulares en la prensa y que, al día siguiente, son tapados por la aparición de nuevos escándalos, sin que los resultados concretos, entendidos como la detención de los delincuentes, aparezcan.
Los emblemáticos casos de los hoteles y de los inmuebles patagónicos, ahora agravados por el descubrimiento del Waldorf, son motivo de causas judiciales que tienen más de diez años de trámite, y su rol en los retornos de las coimas de la obra pública ha quedado demostrado más allá de toda duda. Pero, a diferencia de lo que sucede en Brasil, nadie ha ido preso por eso, y los autores y cómplices de tantos delitos no sólo siguen dando vueltas como pollos al spiedo sino que hasta se dan el lujo de viajar al exterior, dar cátedra de populismo y reírse a carcajadas de todos nosotros, mientras inscriben sus candidaturas al Congreso para obtener los salvadores fueros.
Los jueces federales realizan aparatosos allanamientos con anuncios previos y demoras que garantizan que los papeles y las pruebas desaparezcan o se adulteren, y ni siquiera cuando esas situaciones son confirmadas por filmaciones (como fue en “La Rosadita”, donde todos vimos por televisión cómo se llevaban alegremente bolsos y hasta computadoras) se activan las alarmas mentales que disparan acciones inmediatas. Así, ese ilusionismo malabar que realizan los magistrados aparece como un eficiente (hasta hoy) modo de adormecer la indignación popular.
Pero, claro, el abuso de ese proceder ha producido un hartazgo en la sociedad, que ha tomado conciencia de lo inerme y abandonada que se encuentra frente a la corrupción que la empobrece, la inseguridad cotidiana que la asesina y, sobre todo, a los abusos de poder del Estado y de quienes disponen de las influencias necesarias para torcer la realidad a su favor.
Muchos de los votantes de Cambiemos están hoy injustamente desilusionados por la presunta inacción del Gobierno, aunque éste poco pueda hacer al respecto sin obtener el acuerdo de otras fuerzas políticas en el Congreso; y sabemos cuántos legisladores, actuales y futuros, verían comprometidas su libertad y su fortuna si alguna de las posibles acciones prosperara. Baste recordar lo sucedido con el delincuente Juez Eduardo Freiler en el Consejo de la Magistratura o con la Procuradora General, Alejandra ¡Giles! Carbó, cuyo desplazamiento aún no ha logrado.
La más clara confirmación de esa generalizada certeza es la invitación a dos concentraciones –una, para esta misma tarde y, la otra, para el 20- frente a Comodoro Py 2002. No concuerdo con ellas por dos razones: la primera, su localización: la zona del puerto de Buenos Aires es complicada para llegar y para volver y, en ambos casos, no habrá nadie en los tribunales esos días, o sea, se protestará frente a un edificio vacío; la segunda, por la ineficiente y contradictoria difusión a través de las redes sociales, que garantiza el fracaso.
Mi propuesta, por el contrario, es realizar, con una grande y unívoca convocatoria previa, una manifestación en día hábil y a principios de julio en la Plaza Lavalle -y en las equivalentes de todo el país-, ante la cual se encuentran las sedes de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura federal, cuyos integrantes deben ver y oír nuestros reclamos por ser los máximos responsables del desquicio que afecta al Poder Judicial.
En otro ámbito, el de la política, también nos están mareando la perdiz. La yunta Massa-Stolbizer aparece como inexplicable, tanto como la postura de Martín Lousteau, por ejemplo. Sobre la crisis del peronismo, lo mejor que he leído fue escrito el jueves por Carlos Pagni en La Nación (https://tinyurl.com/y7o7ond), quien explicó claramente qué significaba la formación del F.U.C.K. (Frente Unidad Ciudadana Kirchnerista) que presentó Cristina Fernández como nuevo instrumento electoral, dejándolo afuera con su historia, sus símbolos y hasta su famosa marchita; a la luz del documento fundacional dado a conocer el miércoles por la viuda de Kirchner, cabe preguntarse si, tal vez tanto como mentirosa compulsiva, no está rematadamente loca; porque, en términos normales, nadie puede negar a tal extremo los hechos comprobados y, sobre todo, cuál fue su verdadera herencia y cuánto ha perjudicado ésta al país.
En relación a la muerte de la señora Ernestina Herrera de Noble, producida esta semana, debo reconocer que soy tan iluso que, en algún momento, esperé que la ex Presidente y ese teórico ícono de los derechos humanos, Estela Barnes de Carlotto, tuvieran algún rasgo de decencia y, aunque fuera post mortem, le pidieran disculpas por la horrorosa persecución y el injustificable acoso de los que, conjuntamente con sus hijos, fuera objeto durante más de ocho años.
Cristina Kirchner apoyó la denuncia de apropiación de sus hijos que había formulado la jefa de las Abuelas de Plaza de Mayo contra la directora de Clarín, y llegó a amenazar con recurrir a tribunales internacionales si la acusada no era condenada aquí. La comprobada falsedad de la denuncia no resultó óbice para que la persecución continuara por años, como un arma más en la guerra contra la prensa que el kirchnerismo había desatado en 2008, a raíz de su posicionamiento frente a la demencial tentativa gubernamental de destruir al campo, que tanto nos costó a los argentinos.
Si bien vivimos una democracia representativa, nuestros derechos ciudadanos se extienden más allá del mero hecho de votar cada dos años. Debemos expresarnos, como lo hicimos pacífica y masivamente el 1° de abril, esta vez para decir a los jueces: ¡se acabó!; que deben cumplir con la ley y que llegó la hora de poner punto final y definitivo a su nefasto proceder que, sin dudas, actúa como una barrera infranqueable para nuestra transformación en una nación seria y desarrollada. Sólo de nosotros depende lograrlo.
Bs.As., 17 Jun 17
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401/02
viernes, 16 de junio de 2017
profesor Cocca: FELIZ DÍA DEL PADRE
profesor Cocca: FELIZ DÍA DEL PADRE: No es ternura el fuego de una pasión, sino la suavidad de una caricia. No es ternura el oleaje que se desborda, sino el beso del ci...
martes, 13 de junio de 2017
MALVINAS...LA ENTREGA

¿QUÉ ESTÁN HACIENDO LOS BRITÁNICOS EN NUESTRAS ISLAS?
Por Vázquez del Faro – 10/06/2017
La ahora ex-Canciller Malcorra firmó un acuerdo con el Reino Unido en el que se reconoce la soberanía de ese país para explotar recursos petroleros y pesqueros en las islas, así como también compromete a la Argentina a ayudar a los ingleses a conectar el archipiélago por vía aérea…
MALVINAS, LA FORTALEZA MILITAR
Un día como hoy en 1829 el gobernador de la provincia de Buenos Aires creaba la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, también un día como hoy, pero de 1973, se instauraba el 10 de junio como Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas y Sector Antártico.
En 13 días se reúne el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas en el cual será tratada la cuestión Malvinas. Sin embargo, no nos importan las fechas ni los formalismos, nos importan las Islas Malvinas ¿Qué está pasando allá?
¿Qué están haciendo los ingleses?
Antes de responder esas preguntas, sabemos qué está haciendo la Argentina, o por lo menos su gobierno.
La ahora ex-Canciller Malcorra firmó un acuerdo con el Reino Unido en el que se reconoce la soberanía de ese país para explotar recursos petroleros y pesqueros en las islas, así como también compromete a la Argentina a ayudar a los ingleses a conectar el archipiélago por vía aérea.
Un gesto de cordialidad y buena vecindad para con los usurpadores de más de 1 millón de kilómetros cuadrados de territorio argentino que desconoce lo establecido en la propia Constitución Nacional, compromete gravemente nuestra soberanía y nos desacredita frente al mundo al claudicar nuestra posición.
¿A cambio de qué?
A cambio de las inversiones británicas que no llegan, y que si llegan seguramente sea para explotar los recursos que les estamos cediendo, paradójica forma de atraer inversiones…
Por ahora la única inversión británica que atrajo el actual gobierno fueron los u$s390 millones que el Reino Unido anunció formalmente que iba a invertir en la modernización de la defensa de las islas el 25 de noviembre del 2015, tres días después de que Cambiemos ganase la segunda vuelta.
El principal objetivo de la modernización mayor de la infraestructura de defensa de las islas –según lo declarado por los propios británicos- es sentar las bases de un esquema que les de seguridad y capacidad de ataque por los próximos veinte años, por eso la magnitud de los recursos presupuestarios y humanos puestos en juego.
Los británicos, no son nuevos en esto, llevan más de 30 años construyendo una fortaleza militar en las Malvinas, allí poseen destacados más de 2000 soldados –recordemos que en Malvinas sólo viven 2400 civiles- tienen una base aérea con aviones caza, aviones de transporte militar, helicópteros, baterías misilísticas y una base naval con destructores, fragatas y submarinos nucleares.
El anuncio de la inversión británica de casi u$s400 millones vino acompañado de un conjunto de contrataciones para llevar adelante la “modernización” de las instalaciones militares que el Ministerio de Defensa del Reino Unido estableció como prioritarias.
Dada la necesaria confidencialidad del trabajo que está siendo llevado adelante en las islas la cartera de defensa británica desistió de contratar a empresas privadas del rubro de la construcción para concretar las obras. En cambio, optó por una receta menos convencional para el estilo británico.
Las tareas fueron encargadas al Cuerpo de Ingenieros del ejército del Reino Unido, de esta forma por un lado se perdía en experiencia –dado que el ejército británico utiliza contratistas privados para llevar adelante obras de este tipo- pero, por otro lado, se ganaba en discreción ya que las tareas que están siendo llevadas adelante en las Islas Malvinas han sido clasificadas como confidenciales.
El primer objetivo es ampliar y modernizar la base militar de Monte Agradable, allí es donde se alojan la mayor parte de los 2000 soldados que posee el Reino Unido en las islas, a donde se encuentran los aviones caza, los helicópteros y el principal arsenal de cañones, baterías misilísticas y municiones de las islas.
El segundo objetivo es ampliar el puerto militar que los ingleses poseen a menos de 50 kms. de la base de Monte Agradable. Buscan de esta forma mejorar la capacidad de las instalaciones para recibir mayor cantidad de buques de carga al tiempo que permitir la operación de hasta tres fragatas misilísticas en simultáneo.
El tercer objetivo es potenciar la red de vigilancia e inteligencia en las islas, para ello están modernizando las instalaciones de radares y espionaje digital que poseen en diferentes puntos del archipiélago, tanto en la Isla Soledad como –principalmente- en la Isla Gran Malvina.
Al ver la magnitud de la modernización de la infraestructura de defensa de las islas se puede entender el porqué del aumento de los vuelos de aviones de carga militares a las islas en los últimos meses, tanto desde la isla Ascención –donde se encuentra el aeropuerto “amigo” del Reino unido más cercano a nuestras islas- como desde Brasil, a partir de la complicidad del gobierno de Temer.
Esta necesidad logística está en línea con el intenso trabajo que se está llevando adelante en las Islas Malvinas para reforzar el carácter de fortaleza militar que los británicos tienen asignado para el archipiélago. Un arsenal clavado en el Atlántico Sur, amenazando a la Argentina, a Suramérica y con acceso privilegiado a la Antártida Argentina.
En un momento de extrema debilidad de la posición del Reino Unido en el escenario global debido al Brexit el gobierno argentino deja alegremente que los británicos refuercen la fortaleza en las islas.
Hay que recordar que sólo en el plano diplomático por causa del salto al vacío que supuso la salida de la UE los británicos tienen que renegociar 759 tratados con 168 países que van desde acuerdos en transporte, agricultura y cuestiones nucleares hasta comercio y aduanas.
Esto va a hacer necesario un volumen de mini-negociaciones jamás antes visto por un solo país en un lapso tan breve de tiempo. Si existe un momento para presionar pacífica y diplomáticamente a los ingleses es ahora.
El gobierno de la Argentina no sólo no utiliza una estrategia inteligente para capitalizar la difícil coyuntura británica en favor de los intereses argentinos, sino que además cede por demás permitiendo una modernización mayor de todo el sistema de defensa de las islas que va a tener efectos por las próximas dos décadas, una gran política de estado… británica.
RATAS AMARILLAS
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INDIGNACIÓN Y POLÉMICA POR LOS RECORTES A ASISTENCIA POR INVALIDEZ
Cambiemos defiende los recortes a pensiones por irregularidades
Incertidumbre, molestia y críticas generó este lunes 12/6 el anuncio del Gobierno. Ocurre que, la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales (CNPA) del Ministerio de Desarrollo Social confirmó hoy las bajas en pensiones por invalidez, pero advirtió que "tienen su causa exclusivamente en incompatibilidades e irregularidades detectadas en las revisiones periódicas". "En modo alguno la CNPA se encuentra realizando bajas de pensiones por cuestiones de razón económica. Las bajas efectuadas tienen su causa exclusivamente en incompatibilidades e irregularidades detectadas en las revisiones periódicas que se realizan en forma habitual en cumplimiento de la legislación vigente y de los correspondientes decretos reglamentarios. Las revisiones son una obligación de todos los gobiernos", indicó la CNPA en un comunicado.
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sábado, 10 de junio de 2017
VERGUENZA
ME AVERGÜENZO
Calendar junio 10, 2017 | Posted by Malú Kikuchi
Malú Kikuchi (10/6/2017)
Soy argentina. Nací acá, generaciones de argentinos me preceden, con el orgullo de haber contribuido a “hacer la patria con coraje y de a caballo”. Hay tiempos, épocas, en que el orgullo se adormece y otros en que desaparece y se convierte en vergüenza. Mucha vergüenza.
No es necesario remontarnos 200 años atrás para recordar que, cuando recién asomábamos al mundo como independientes de: “los reyes de España y su metrópoli (9/7/1816) y de toda otra dominación extranjera” (Medrano, 19/7/1816), se cruzaron Los Andes. Y se libertaron Chile y Perú.
La Argentina nació como un país generoso de lo poco material que tenía y con una enorme vocación libertaria, que regó con su sangre por el continente. Así nacimos y así seguimos y luego llegó Luis María Drago con su, “América para el mundo”. También llegaron las 2 guerras mundiales, ambas con vergonzosa neutralidad de nuestra parte.
El camino recorrido ha sido zigzagueante, y no mejora. Quiero suponer que hay razones políticas de esas que los ciudadanos de a pie no entendemos, pero sería bueno y esclarecedor que alguien nos explicara la posición Argentina frente al tema del horror que está viviendo Venezuela.
Macri hizo su campaña presidencial del 2015 atacando los rasgos dictatoriales de Venezuela, defendiendo a los presos políticos de Maduro, en particular a Leopoldo López, cuya esposa, Lilian Tintori, festejó el triunfo de Cambiemos sobre la misma tarima que el presidente electo.
Cuando Tintori llega a Buenos Aires, el presidente Macri tiene tiempo para recibirla y darle su apoyo. No dudo de las intenciones de Macri con respecto a Venezuela. El problema es que, dicen y lo creo, que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
La Organización de Estados Americanos, OEA, está compuesta por 35 miembros. Su secretario general, Luis Almagro, ex canciller del Pepe Mujica, después de visitar Venezuela en diciembre 2015, propuso aplicarle “la carta democrática”. Si las 2 terceras partes de los miembros la votaran, se suspendería a Venezuela como estado miembro.
Se consiguieron en su momento 22 votos, hacían falta 24. Los países llamados del “petro Caribe” que reciben petróleo barato o regalado por Venezuela, apoyan el gobierno de Maduro. Si se llegara a votar, no cambiarían su voto. Mientras, el pueblo venezolano padece hambre, falta de medicamentos y atropellos de todo tipo.
Llevan 68 días en las calles de todos los pueblos, aldeas y ciudades de Venezuela. Los muertos, asesinados por los llamados colectivos bolivarianos (fuerzas paramilitares amparadas por el gobierno) ya suman 75, en su mayoría jóvenes de entre 17 y 25 años. Los detenidos por las FFSS son más de 2.000.
El coraje del pueblo venezolano se enfrenta con la guardia nacional, el ejército, la policía, los servicios de inteligencia, los colectivos bolivarianos –todos entrenados y quizás hasta comandados por cubanos- y la desesperación de un gobierno que teme por su libertad, consciente que de perder el poder de las armas, sólo les espera la cárcel o el exilio a un país sin extradición. Que son pocos.
Maduro, que escasamente habla español, sólo podría refugiarse en Cuba, una Cuba que a partir de marzo ya no será gobernado por Raúl Castro (seguramente por algún otro Castro, no hay monarquías más hereditarias que las comunistas), pero ya no será lo mismo, su amigo es Raúl, no otro pariente que no le debe favores.
Aunque la bolivariana república de Venezuela es un país extraordinario, donde los “héroes” se encarnan en “pajaricos” que susurran sabiduría al oído de Maduro, para que este después les pueda dar clases de derecho constitucional a las vacas venezolanas.
Mientras los detenidos venezolanos, civiles todos ellos, son juzgados por tribunales militares, casi sin poder hablar con sus abogados defensores, sin poder explicar que todo lo que pretenden es poder votar, elegir un presidente. Hecho permitido por la constitución de 1999, la de Hugo Chávez que, artículo 72, pasada la mitad del periodo presidencial si la Asamblea (congreso unicameral) así lo decide y lo aprueba un porcentaje determinado del padrón de cada estado (país federal), se llama a un referéndum revocatorio. Si lo pierde el gobierno, este debe llamar las elecciones presidenciales.
Ni siquiera lo han hecho con las elecciones municipales que ya se deberían de haber realizado. Maduro maneja los 3 poderes, Venezuela es cualquier cosa menos una república democrática. Y nosotros, ¿qué hacemos? Por supuesto que no se puede invadir Venezuela, ni ningún otro país; por supuesto que no podemos, ni deseamos amparar una guerra civil, pero algo, algo más que recibir a Lilian Tintori deberíamos poder hacer.
Susana Malcorra fue muy discreta, casi neutralmente discreta cuando peleaba su posible puesto de secretaria general de la ONU. Necesitaba votos. Pero eso ya pasó. El Perú del presidente Kuczinsky retiró su embajador de Caracas. Ni siquiera se habla de romper relaciones, simplemente retirar el embajador. Algo más que palabras de simpatía por un pueblo que sufre, un pueblo hermano, un pueblo con hambre y sin remedios, sin justicia, ni libertad.
Puede que haya profundas y complicadas razones políticas para actuar como lo estamos haciendo. Todo es posible. Puede que sin que lo sepamos se estén haciendo muchas y buenas cosas a favor del oprimido pueblo de Venezuela. Pero como no lo sabemos, por ahora, como argentina en particular y como americana en general, me avergüenzo.
Entiendo que EEUU, “la tierra de la libertad”, no se meta, ya que haga lo que haga va a ser criticado y su gestión malinterpretada. ¿Pero y los demás países? ¿Los países que no son “progres” ni creen en el “socialismo del siglo XXI”? ¿Muy ocupados en sus propios problemas? Posiblemente. Pero mientras nos miramos el ombligo, hay chicos asesinados por tener la osadía de querer votar.
Y en cuanto a nuestros valientes y autóctonos defensores de los DDHH, mamá Hebe, abuelita Estela, Luisito D´Elía, Esteche, Perdía, y tantos otros, pregunto: ¿los muertos venezolanos a manos de la represión gubernamental ¿no son víctimas de lesa humanidad?
Han pasado 200 años de la patriada americana de San Martín. ¿Qué nos pasa? Me avergüenzo. Mucho
viernes, 9 de junio de 2017
A LA CALLE !!!!
¡A la calle por Justicia!
”No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da” (Deuteronomio.16.19-20).
Como sociedad nos hemos hundido en una inmunda y maloliente ciénaga moral de la que todos, por acción u omisión, somos culpables, claro que en diferente grado. Resulta incomparable la responsabilidad que le cabe a quien entrega su documento de identidad -que permitirá el robo de su voto- a cambio de dádivas para poder simplemente alimentar a su familia, y la del empresario que paga una coima –que siempre cargará al precio del contrato- para obtener ventajas indebidas o la del funcionario que la recibe.
También somos culpables quienes aceptamos mansamente que todo esto continúe ocurriendo en nuestro país, mientras miramos indiferentes cómo continúan en libertad tantos personajes acusados de delitos no excarcelables, comprometidos por infinidad de pruebas que intentan adulterar, exhiben impúdicamente sus riquezas mal habidas y se ríen a carcajadas de sus conciudadanos, a muchos de los cuales han llevado a la pobreza más extrema con sus latrocinios.
La reciente muerte de Aldo Ducler ha hecho revivir la memoria de los monumentales desfalcos de los que hemos sido objeto: YPF, los fondos de Santa Cruz, IBM, Siemens, Skanska, Sueños Compartidos, trenes, aviones, gasoductos, centrales nucleares, represas, puentes, caminos, viviendas, escuelas, hospitales, hoteles, cloacas, agua potable, Ciccone, PAMI, IOMA, ANSES, AFJP’s, indemnizaciones a terroristas, remedios “truchos”, universidades, pesca, oro, el Instituto del Cine, contratos de dólar futuro, Odebrecht. British Petroleum y miles de etcéteras.
Sólo la decisión de Néstor Kirchner, explicada hace muchísimos años por tantos analistas (incluyendo a quien esto escribe) de robarse el 25% de la petrolera fue la causa mayor de nuestros males, comenzando por la inflación y el gigantesco déficit público. La caída en la producción y en la prospección de hidrocarburos obligó a la masiva importación de gas (otro brutal negociado) y se llevó las pocas reservas del Banco Central que se habían salvado de la depredación.
Los ciudadanos hemos permitido calladamente que, desde hace décadas, quienes deben administrar justicia en nuestro país sean elegidos por favores del poder de turno, y los jueces los devuelven con el permanente “cajoneo” de las causas que le resultan sensibles. Como verdaderas aves de presa, se han posado en el tejado de Comodoro Py y, desde allí, husmean el aire pútrido en busca de nuevas víctimas mientras protegen a los depredadores.
Pero no se trata sólo del fuero federal; los males afectan también a la Justicia ordinaria, como lo prueba el avance de la inseguridad cotidiana, sobre todo en los conurbanos de todo el país. Violadores, asesinos, narcotraficantes campean a sus anchas y se llevan la vida de hombres, mujeres y niños, en crímenes cada vez más violentos y salvajes.
Por delitos infinitamente menos graves que los comprobadamente cometidos por Cristina, Máximo y Florencia Kirchner, Lázaro Báez y sus hijos, Amado Boudou y sus testaferros, las hijas del “Bombón” Mercado, Julio de Vido, Cristóbal López y De Souza, Insfrán, Fellner, Alperovich, Capitanich, Aníbal Fernández, los Eskenazi, Ferreyra y Electroingeniería, y tantos otros, nuestras cárceles están repletas de presos; sin embargo, estos figurones, directamente responsables de la miseria que afecta a más del 30% de los argentinos y de la muerte por inanición de tantos chicos, disfrutan de una libertad que ya se ha transformado en un cachetazo en la cara de la sociedad entera.
Por eso –no por venganza sino por legítima defensa- debemos convertir el viento, que sin duda ha borneado, en un fuerte huracán que barra, de una buena vez, con tantos magistrados indignos de ocupar sus cargos y purifique el fétido olor que emana de nuestros tribunales. Cuando digo que debemos hacerlo en defensa propia, no me refiero sólo a impedir que estos malandras continúen decidiendo sobre nuestra libertad, nuestra honra y nuestro patrimonio, sino también a la necesidad que, como país, tenemos de contar con un Poder Judicial serio, preparado, independiente y rápido.
Porque está visto que, hasta que ese verdadero milagro se produzca, no podemos esperar que llegue a nuestras playas el aluvión de inversiones, siempre anunciado y nunca concretado. Sin él, no nos resultará posible convertirnos en un país desarrollado y próspero, condenándonos a subsistir en esta insignificancia que tantos esfuerzos nos costó conseguir.
Es cierto que, desde diciembre de 2015, el gobierno de Cambiemos nos ha reinsertado en la vidriera global, y hemos visto por aquí a los máximos líderes mundiales mientras, a la vez, Mauricio Macri ha visitado a las naciones más importantes; se han firmado centenares de acuerdos bilaterales, pero no se concretarán mientras los potenciales inversores, sean propios o extraños, no confíen en que, en caso de conflicto, nuestros jueces fallarán conforme a derecho y no, como sucede hoy, según sus propios intereses o los de sus mandantes políticos o empresariales. Usted mismo, querido lector, ¿pondría un dólar en un país cuyo Congreso dicta leyes, y el Poder Judicial las aplica, con efecto retroactivo?
Un pequeño paréntesis: no puedo imaginar a Mauricio Macri en actos de homenaje a los asesinos “malos” de Manchester, Londres, Paris, Niza, Nueva York, Orlando, Bogotá, San Sebastián o Madrid y, por eso, me parece insólito que el protocolo oficial argentino haya llevado a Angela Merkel, Barak Obama y François Hollande, entre otros, a visitar el “Parque de la Memoria-Tuerta” y llorar por los terroristas “buenos”, tan premiados ellos con cargos y dólares.
Porque no debemos olvidar, por ejemplo, que una bomba de Montoneros, en el comedor de una dependencia policial, mató a 23 personas e hirió a más de 60, o que otra, colocada en un avión por el ERP, asesinó a decenas de gendarmes. Y tampoco debemos hacerlo con las más de 17000 víctimas civiles de esos mismos “jóvenes idealistas”, que nunca fueron siquiera reconocidas por el Estado. ¿A qué extremos de hipocresía nos llevará el discurso “políticamente correcto”?
Para regresar a la necesidad de contar con un Poder Judicial como Dios manda, insisto en que la ciudadanía debe tomar el problema entre sus manos, como lo hace día a día en Venezuela y Brasil, pese a que esas verdaderas multitudes han obtenido tan disímiles respuestas. Basta recordar que un Juez federal con asiento en Curitiba, Estado de Paraná, se ha convertido en la figura pública más popular entre nuestros vecinos, que están dispuestos a blindarlo frente a los avances de los poderosos.
No esperemos que nuestros ¿honorables? legisladores asuman como propia esa tarea porque, si lo hicieran, muchos de ellos mismos terminarían presos, ya que han convertido al Congreso en un verdadero aguantadero, como lo demuestra la desesperada lucha por integrar las listas partidarias en pos de fueros, cuyo verdadero objetivo también hemos deformado.
La semana pasada propuse a mis colegas que asumieran la heroica actitud de denunciar a los jueces y fiscales que incurran en faltas graves en el ejercicio de sus magistraturas, aunque aclaré que no tenía demasiada confianza en la aceptación de esa sugerencia. También propuse, y hoy insisto, que todos los ciudadanos, en una concentración tan masiva como fue la del 1° de abril y replicada en todo el país, manifestáramos pacíficamente nuestro hartazgo.
No permitamos más que cuatro o cinco cretinos, hijos de mala madre, hipotequen nuestro futuro y el de nuestros descendientes. Salgamos a gritar, bien fuerte y remedando a Gabriel Celaya, “¡A la calle!, que ya es hora de pasearnos a cuerpo y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo”.
Bs.As., 10 Jun 17
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401/02
sábado, 3 de junio de 2017
MISERABLES
¡MISERABLES!
Malú Kikuchi (3/6/2017)
En 1862, Víctor Hugo (el bueno), publicó en Francia una novela genial, que trascendió en el tiempo: “Los miserables”. Sobre Los Miserables se escribió mucho, se la filmó varias veces, fue una extraordinaria comedia musical y también fue una obra de teatro.
Los Miserables de Víctor Hugo son pobres “de pobreza total”, seres solitarios y desdichados, necesitados de todo. A pesar de tantas desgracias tienen la capacidad de perdonar, de comprender, de aliviar las miserias de los otros. Son buena gente.
Pero hay otra especie de miserables, avaros de bondad, viles habitantes de profundos pozos de resentimiento (acepción 5° del diccionario). De esta última especie de miserables, tenemos desgraciadamente demasiadas muestras, casi a diario.
Por regla general vienen de personas conocidas, ya sea del mundo de la política y a veces del mundo de la farándula. Recordemos el “asco” que sintió Fito Páez en el 2007 hacia los “asquerosos” que habían elegido a Macri como jefe de gobierno de CABA.
A Mamá Hebe no vale la pena nombrarla. No existe nada más miserable que vender los DDHH por dinero. Ella lo hizo. Aunque es igualmente miserable vender los muertos de la AMIA a los asesinos de 85 argentinos. Se firmó en un vergonzoso memorándum que demuestra, sin lugar a dudas, que existen los “infames traidores a la patria”. Muy, muy miserables. Más ejemplos:
Sobre el tema del 2 por 1, Victoria Donda, diputada nacional: “Mis padres (terroristas) mataban con orgullo”. Desconoce el artículo 16 de la CN (todos somos iguales ante la ley), no hay asesinos buenos y asesinos malos, hay asesinos. Además de desconocer la CN, sus conceptos son absolutamente miserables.
Abuelita Estela. “Si pudimos con Videla, ¿cómo no vamos a poder con Macri?” Comparar un presidente de facto, con un presidente electo, es antidemocrático. (El desfile militar) “fue un bochorno”. Las FFAA forman parte del pueblo argentino, sin ellas no tendríamos patria, discriminarlos es un tema para el INADI y es muy miserable.
Cristina Fernández, imposible evitarla: “Gracias a que los negros con guita le compraban a los comerciantes y a los supermercadistas. Si quieren ver rubios de ojos celestes que se saquen un pasaje a Suecia y a Holanda”. 1° al INADI por lo de “los negros”, 2° al diccionario para reemplazar “guita” por dinero o plata y 3°, que alguien le aclare que en Argentina hay muchos rubios de ojos celestes, empezando por Macri.
Siempre Cristina: “Todos en el fondo, no me excluyo (¡cuánta generosidad!), tenemos un cachito de miserables”. En derecho se dice que: “a confesión de partes, relevo de pruebas”..
Beatriz Rojkés de Alperovich, presidente del PJ tucumano: “Lo volvimos a resucitar al fiscal Nisman, porque vemos que Cristina avasalla en las encuestas”. Dijo al respecto el diputado Waldo Wolf, “Alperovich nos demuestra que siempre se puede ser más miserable”.
Gracias Wolf por la perfecta definición, pero esperemos por el bien de la Argentina, que no sigamos avanzando en ese tipo de “patéticas miserabilidades” (definiría Hipólito Yrigoyen). Esperemos alejarnos de las cloacas y elevar, aunque sea un poquito, la puntería en tiempos electorales.
viernes, 2 de junio de 2017
REPULSIÓN Y SOLUCIÓN
Repulsión y Solución
"Debería haber un día –sólo uno– en que se abra la temporada de caza de congresistas". Will Rogers
A más de dos años de la muerte del Fiscal Alberto Nisman, de la que aún no sabemos siquiera cómo se produjo, un nuevo enigma surgió el jueves en Buenos Aires con el sospechoso deceso del financista Aldo Ducler, casualmente también a dos días de haber formulado una muy grave denuncia contra los Kirchner y su entorno.
El problema principal que afecta a nuestro país es la inexistencia de una Justicia independiente, seria, eficaz y rápida. Y lo sostengo porque no hay un potencial inversor en el mundo, sea argentino o extranjero, que esté dispuesto a traer un solo dólar a la Argentina y someter sus intereses particulares a la decisión de nuestros jueces; la mayor prueba de ello es que, en los más que escasos contratos que se han firmado, se acuerda la jurisdicción de otros países, en general Estados Unidos y Gran Bretaña, para dirimir los conflictos. ¿Se acuerda del famoso Juez Griesa?
Aquí no se ha producido una situación similar a la de Brasil, donde la Justicia, innegablemente por la extrema presión de la muchedumbres en las calles, ha vuelto a ser eficaz y recuperado un enorme crédito social, a fuerza de investigar y llevar a la cárcel a funcionarios, políticos y empresarios que aún detentan poder, y qué decir de quienes ya lo perdieron.
El asco hizo que cerrara mi nota anterior con una frase premonitoria, referida a la actuación del Consejo de la Magistratura frente al Juez Eduardo Freiler: “si lo salva, como hiciera tantas veces con Norberto Oyarbide, el organismo se habrá cubierto de oprobio una vez más, y los ciudadanos de a pie sabremos que la Argentina ya no tiene futuro alguno”.
Jorge Candis resolvió retirar su apoyo al comienzo del proceso de remoción al corrupto integrante de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, enriquecido inexplicablemente durante muchos años y acreedor de innumerables favores hechos al kirchnerismo a través de sus sentencias. El representante de los académicos se sumó así a los siete votos seguros –sobre los dieciséis totales- con que contaba Cristina Fernández en el organismo que debiera controlar la conducta de los magistrados nacionales y sancionar o destituir a los delincuentes.
El resto de esa infame recua está encabezado por Gabriela Velázquez, una Juez laboral que, hace no mucho tiempo, fue ponderada por la ex Presidente como una de sus piezas claves en el andamiaje judicial que montara con su famosa Justicia Legítima, casi tanto como Alejandra ¡Giles! Carbó, la Procuradora General de la Nación, tan sospechada de robar y tan difícil de remover.
El fracaso del Consejo (o el triunfo de la dupla Cristina/Freiler) es, ni más ni menos, que la punta de un ovillo que confirma que aquí la ciudadanía se encuentra inerme frente a la gigantesca corrupción judicial y que todos continuaremos sometidos, en cuanto a nuestra libertad, honra y patrimonio, a las decisiones de magistrados sin escrúpulos que no nos juzgarán con arreglo a la ley sino a sus propios intereses, sean éstos políticos (sirviendo a los autores del zafarrancho saqueador y persiguiendo a quienes actúen en contra) o simplemente crematísticos, para seguir comprando mansiones, yates, caballos de carrera y autos de colección.
Todo eso seguirá sucediendo mientras no se retrotraiga la composición del Consejo a aquélla instituida en 1994 y que el kirchnerismo alterara para dar mayor participación a la política, a través de los senadores y diputados, en desmedro de los jueces y de los abogados, rompiendo el equilibrio que la Constitución procuraba. Pero para que ese cambio se produzca se requiere de una ley del Congreso, sancionada por mayorías especiales en ambas cámaras, algo imposible de obtener por la calaña de nuestros congresistas. Cambiemos se encuentra en minoría, situación que no se modificará con las elecciones de octubre, aunque el oficialismo obtuviera un resonante triunfo.
La convocatoria por parte del Poder Ejecutivo a una consulta popular, creada por el artículo 40 de la Constitución y utilizada por Raúl Alfonsín para terminar con los problemas limítrofes con Chile, no resulta aplicable en este caso, porque el Consejo de la Magistratura está expresamente excluido, como los impuestos, de los alcances de ese recurso democrático.
Una breve digresión: ése –la consulta popular- es el mecanismo que reiteradamente he propuesto al Gobierno para terminar con el tema de los militares-presos políticos. Sí, como creo, la sociedad está harta de la vocinglería y los histéricos aullidos de los pseudo organismos de derechos humanos, que sólo buscan la venganza y la destrucción final de las fuerzas armadas, Mauricio Macri obtendría el respaldo enormemente mayoritario que, según parece, le resulta necesario para enfrentarlos, a pesar de las abundantes pruebas de la comisión de innumerables delitos por parte de esas organizaciones, confesamente subversivas.
Regresando al tema de la Justicia, o de la falta de ella, creo que el tajo al nudo gordiano ante el que estamos detenidos lo debe dar toda la ciudadanía, como sucede en Brasil, gritando todos los días en las calles que estamos hartos, que no soportamos más seguir siendo esclavos –con impuestos que se han convertido en una verdadera confiscación- para que políticos ladrones y sus socios empresarios sean cada vez más ricos.
Pero en especial debemos ser nosotros, los abogados, quienes nos paremos de manos frente a los magistrados deshonestos. Cada vez que un expediente en los que intervengamos caiga en manos de un juez afectado por serias acusaciones de corrupción, debemos recusarlo invocando su falta de idoneidad moral para ejercer su cargo. Además, debemos tener el coraje de denunciar penalmente el frecuente pedido de coimas o favores. No sé cuántos de mis colegas estarán dispuestos a seguir esta sugerencia, porque es innegable que conlleva importantes riesgos personales atacar a una corporación tan fuerte y cerrada como la judicial.
Para concluir, respondo a quienes tanto lo han preguntado: el Juez Martínez di Giorgi rechazó hoy la denuncia que yo formulara contra Hebe de Bonafini, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Centro de Estudios Legales y Sociales, H.I.J.O.S., La Cámpora, Kolina y otros por incitación a la violencia, intimidación pública, apología del crimen y atentado contra el orden constitucional por sus dichos en la Plaza de Mayo el 24 de marzo. Hizo suyo el dictamen del Fiscal, quien dijo que no existía delito porque "las expresiones sometidas a investigación se encuentran protegidas por el derecho a la libertad de expresión". ¡Verdaderamente notable!, y así nos va.
Bs.As., 3 Jun 17
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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