martes, 7 de octubre de 2014
CRISTINA SABE
Cristina sabe, pero aún le falta darse cuenta
http://www.rionegro.com.ar/diario/cristina-sabe-pero-aun-le-falta-darse-cuenta-4719376-60621-nota.aspx
por Miguel Angel Rouco
La mayor preocupación que desvela a Cristina Fernández es la siguiente: desde que asumió su segundo mandato el gobierno ha perdido unos 25.000 millones de dólares de las reservas internacionales y nadie sabe dónde están.
Ni la presidenta de la Nación ni sus ministros pueden dar hoy una explicación convincente del destino de esos fondos y esta circunstancia es la que desató la ira en la Casa Rosada.
En realidad, la desatención por la caja es un viejo vicio de la clase política argentina: gastarse primero todos los recursos disponibles y luego comenzar a hablar de "complot" o de "conspiraciones".
Los ciclos se repiten y los personajes parecen recrear viejas mañas de la política criolla. Como tantas otras veces, la paranoia se apodera de los políticos y sus mentes ven ataques desde adentro y desde afuera.
Lo cierto es que la actual crisis cambiaria es el corolario de una sumatoria de desaciertos que tiene su origen en el modelo K y en sus instrumentos.
La mayoría de los economistas suele atribuirle al cepo cambiario la causa de la crisis del dólar. En realidad, en esta oportunidad, como sucedió tantas veces en la Argentina durante los últimos 40 años, el sacudón tiene su raíz en el exceso de gasto público y en la desorganización financiera del Estado.
Estos desvíos encuentran su matriz en las leyes de Emergencia Pública y en los "superpoderes" que el Congreso delegó en el Poder Ejecutivo y renovó año tras año.
Aquellos 25.000 millones de dólares que se reclaman se esfumaron y fueron combustión para alimentar la política de dispendio de la Casa Rosada.
Ya no están y nadie puede explicar en qué se invirtieron, a pesar de las promesas del ministro de Economía Axel Kicillof de recrear el consumo y la actividad.
Los números agregados de la economía hablan por sí mismos: baja en la actividad industrial, caída en las ventas, suspensiones de personal, despidos, aumento del déficit, suba de la inflación y un nuevo default.
En tanto, a medida que se profundizaba la crisis el oficialismo hacía lo propio con sus yerros con la complicidad de su mayoría parlamentaria.
El aval legislativo a un presupuesto 2015 ficticio, el respaldo a una ley de hidrocarburos que promete recrear inversiones multimillonarias pero que deja en manos de Kicillof el imán de la llegada de capitales y la sanción de un Código Civil y Comercial que permite avanzar sobre la afectación de los derechos de los particulares son elementos palpables de la profundización de los errores. Todos ellos alientan la fuga hacia el dólar.
Esta realidad pone en evidencia la debilidad del modelo económico. Pero lo que no se pone sobre la mesa es el costo que surge de estas políticas. La salida de Juan Carlos Fábrega del Banco Central y el avance sobre entidades financieras ahora profundizaron la desconfianza en la City porteña. "No es que Fábrega despertara entusiasmo ni que el mercado se haya enamorado de él y lo extrañe. Lo más grave es que se aumenta el riesgo y eso es lo preocupante", explicó un operador.
La persistencia en una suba del gasto público y, como única fuente de financiamiento, de la emisión monetaria será más combustible para la inflación, al tiempo que la falta de un arreglo con los holdouts y una legislación que exacerba el choque con los empresarios potenciarán inexorablemente la huida del peso. A mayor incertidumbre, mayor propensión a la compra de dólares.
El gobierno ha entrado en su fase final y lo ha hecho de manera tumultuosa y desordenada.
La presidenta aún no parece haberse percatado y nadie se anima a avisarle que está caminando casi a ciegas por una cornisa demasiado estrecha.
¿Qué hará cuando se dé cuenta de que fue el ministro Kicillof, nada menos que su protegido, quien con sus políticas le ha hecho perder al país 25.000 millones de dólares de las reservas y la ha llevado a este desfiladero?
RODEADA DE LOS PEORES
Tratando de aguantar hasta el final, rodeada de los peores
http://economiaparatodos.net/tratando-de-aguantar-hasta-el-final-rodeada-de-los-peores/
por Roberto Cachanosky
Mi impresión es que CFK debe intuir que vamos hacia un desastre económico
y que tal vez no llegue a fines del 2015 sin una gran crisis económica y social
Desde mi punto de vista la salida de Fábrega del BCRA no implica haber perdido a un gran economista especializado en moneda y bancos. Haber trabajado muchos años en un banco no quiere decir que el hombre sea un conocedor de los temas monetarios y financieros, aunque sí puede ser un hábil operador. Desconozco el caso de Fábrega.
Su breve plazo por el BCRA no se caracterizó por ser muy innovador. Se limitó a devaluar (en forma insuficiente), obligar a los bancos a vender parte de sus tenencias en moneda extranjera y a endeudarse en pesos para financiar al tesoro colocando Letras del BCRA, Notas y pases. En enero el stock de LEBACs, NOBACs y pases netos era de $ 109.500 millones. El promedio de los primeros 19 días hábiles de septiembre, último dato disponible al redactar estas líneas, el stock de esta deuda había trepado a $ 211.000 millones. En ambos casos sin considerar la deuda en dólares que contrajo el Central que ronda los U$S 6.300 millones. Lo que hizo Fábrega fue sustituir parte del financiamiento al tesoro con emisión monetaria, por endeudamiento en el mercado interno duplicando esa deuda de corto plazo. Una receta que ya la hemos visto en el pasado y terminó en la hiperinflación.
¿Por qué hizo eso Fábrega? Tal vez para “comprar” tiempo para el gobierno. Devaluaba y absorbía liquidez del mercado para frenar algo la inflación pagando una tasa de interés hasta que Kicillof moderaba el desastre fiscal.
Si esa fue la estrategia, Fábrega se equivocó fiero, porque ni CFK ni Kicillof iban a bajar el gasto público. Son gastomaníacos por necesidad política y por ignorancia económica. Por necesidad política para tratar de mantener lo que le queda de clientelismo político. Por ignorancia económica porque creen que subiendo el gasto se reactiva la economía. Todavía no entendieron que el gasto público es una simple transferencia de ingresos de unos sectores de la sociedad, los que pagan impuestos, hacia otros sectores, los que reciben esos impuestos. La demanda total no se modifica salvo que se financie con deuda externa o consumiendo stock de capital. Esto último fue lo que hicieron durante 11 años y así estamos en infraestructura y nuestros ahorros para la jubilación destruidos luego que nos confiscaran lo que teníamos en las AFJP.
Qué llevó a CFK a maltratar públicamente a Fábrega para que se vaya del cargo, solo ellos los saben. Lo cierto es que, claramente, CFK, de aquí hasta el final de su mandato, solo puede rodearse de los peores elementos de la sociedad. De los menos capaces. Las razones son múltiples.
En primer lugar porque nadie capaz va a formar parte de un gobierno que no tiene credibilidad.
En segundo lugar, porque como la venganza y la persecución son su forma de gobierno, el trabajo sucio solo pueden hacerlo los menos cultos. Los que tienen menos valores de respeto por el otro.
En tercer lugar, porque CFK tiene esa clara inclinación a exigir que la aplauda y le rindan pleitesía. Solo se puede formar parte de su gobierno si se la mira como a una líder a la que hay que rendirle honores y alabanzas. ¿Quién con formación y dignidad puede llegar a querer hacer todas esas cosas que implican arrastrarse como ser humano? De manera que, dada la tormenta económica que ha generado el gobierno, solo los peores van a tener el manejo de la nave. Y dudo que vayamos a parar a buen puerto con semejantes elementos.
Pero, al mismo tiempo, lo que podemos esperar es un gobierno cada vez más autoritario. Es que cuando uno mete la pata en economía y no quiere dar marcha atrás, solo le cabe seguir avanzando en las regulaciones y controles hasta llegar a un punto que tiene que violar derechos individuales para sostener.
Ejemplo, el déficit fiscal genera expansión monetaria para financiarlo. Esa emisión produce inflación. Como el gobierno no quiere dar marcha atrás bajando el gasto, solo le queda tratar de disimular la inflación con controles de precios. Los controles de precios llevan a escasez de productos y aparecen los mercados negros. ¿Cómo combaten la escasez? Sancionando una ley de abastecimiento que otorga poderes absolutos al gobernante destruyendo la división de poderes. El burócrata decide señala a un supuesto culpable y él mismo lo juzga y lo sanciona cobrándole una multa, metiéndolo preso o confiscándole las mercaderías. No hay derecho a la defensa para el ciudadano que queda sometido a los caprichos del gobierno que se pone cada vez más autoritario. ¿Qué clase de colaboradores se necesitan para implementar el autoritarismo? A sectores sin formación, con alto grado de resentimiento y deseos de venganza.
Mi impresión es que CFK debe intuir que vamos hacia un desastre económico y que tal vez no llegue a fines del 2015 sin una gran crisis económica y social. Si ese es el escenario, opta por rodearse de La Cámpora porque, no solo desconfía del peronismo tradicional, sino que además necesita rodearse de gente que esté dispuesta a violar todas las normas de respeto y derechos individuales para defender a su líder. En otros términos, si CFK visualiza una crisis, tal vez no por razonamiento sino porque posiblemente disponga de información que nosotros no disponemos, entonces tratará de aguantar la crisis con un grupo de incondicionales que estén dispuestos a hacer cualquier cosa para intentar sostenerla hasta el final de su mandato.
La puesta en escena que hizo el martes de la semana pasada denunciando un posible atentado contra ella desde el norte, al tiempo que se pelea con Alemania y la galaxia entera, muestra que CFK parece estar preparando la escenografía para denunciar una imaginaria conspiración que no la deja gobernar. El mejor argumento que tiene a mano para el caso que la crisis económica se transforme en crisis social. Lo que le juega en contra es que de la oposición no hay nadie que esté desesperado por acortarle su mandato. Al contrario, prefieren esperar a que le explote a ella la bomba que armó. Y ella va a tratar de estirar la mecha lo más que pueda, con La Cámpora barriendo cuánto derecho individual existe. Si eso no alcanza, la denuncia de conspiración planetaria ya está planteada.
Mientras tanto, solo cabe esperar más regulaciones, autoritarismo, creciente deterioro económico, más descontento social y ver hasta dónde aguanta CFK sin recursos para calmar el malhumor social con otra fiesta de populismo.
Un párrafo final. El BCRA acaba de anunciar que los bancos tienen que pagar una tasa de interés mínima del 23% anual. Con una inflación del 41% anual y acelerándose, intuyo que muchos dirán, con esta tasa de interés real negativa, te regalo el 23% y me quedo con los verdes.
Pacificación Nacional Definitiva: CRISTINA… ODISEA DE UN DISCURSO
Pacificación Nacional Definitiva: CRISTINA… ODISEA DE UN DISCURSO: La presidente que circunstancialmente hoy nos gobierna –lo hace desde 2007 sin interrupción alguna- y tenía aspiraciones de una reelección ...
lunes, 6 de octubre de 2014
EL ATRILERO: CRISTINA LA GUERRERA
EL ATRILERO: CRISTINA LA GUERRERA: La guerra privada de Cristina K http://www.losandes.com.ar/article/print/articulo/la-guerra-privada-de-cristina-k por Carlos Salvador La R...
EL ATRILERO: MISERABLE
EL ATRILERO: MISERABLE: La miserable conducta oficial http://medinamendez.com/2014/10/05/la-miserable-conducta-oficial/ por Alberto Medina Méndez Que la polít...
EL ATRILERO: DOÑA HUBRIS
EL ATRILERO: DOÑA HUBRIS: La obsesión presidencial para mostrar que ella es la que manda http://www.lanueva.com/el-pais-impresa/781097/la-obsesion-presidencial-para-...
EL ATRILERO: CRISTINA LA GUERRERA
EL ATRILERO: CRISTINA LA GUERRERA: La guerra privada de Cristina K http://www.losandes.com.ar/article/print/articulo/la-guerra-privada-de-cristina-k por Carlos Salvador La R...
MISERABLE
La miserable conducta oficial
http://medinamendez.com/2014/10/05/la-miserable-conducta-oficial/
por Alberto Medina Méndez
Que la política decide con los mezquinos parámetros del corto plazo no es una novedad. Al menos no en estas últimas décadas en las que la dinámica de una democracia mal entendida y peor interpretada empuja a priorizar el escenario electoral más cercano sin que el futuro importe demasiado.
Sorprende como se empieza a naturalizar en la comunidad, a considerarse no solo habitual sino también normal, esta lógica canalla que parece atravesar a la política en todos sus estamentos y jurisdicciones.
No se trata de un fenómeno exclusivo de los populismos, aunque justo es reconocer que en ellos esta actitud brutalmente inadecuada se exacerba, tomando potencia y mostrando su peor costado.
Preocupa que este esquema del “sálvese quien pueda” haya calado tan profundo en la mente de los gobernantes que administran la coyuntura sin importarles lo que ocurrirá más adelante. Es exactamente al revés de lo que sucede en la vida familiar. Los padres siempre tratan de pensar en el futuro de sus hijos trascendiendo el tiempo de vida que les toca acompañarlos.
Los gobernantes comprenden muy bien lo que están haciendo, entienden como funciona el poder y las consecuencias que generan sus políticas en el mediano plazo. Saben que el dinero que están gastando hoy, habrá que pagarlo cuando lleguen los vencimientos de sus deudas, esas que asumen ahora sabiendo que tendrán que cancelar otros gobiernos más adelante.
Conocen también el impacto de sus prácticas inflacionarias de emisión artificial de dinero. Son conscientes de que los que los sucedan en el poder tendrán que hacer un sacrificio enorme y serán “los malos de la película” cuando deban acomodar la caja, reducir gastos y eliminar el despilfarro.
Se dan cuenta de las torpezas que han cometido designando funcionarios y empleados a mansalva, incrementando el gasto estatal y comprometiendo a las generaciones venideras a hacerse cargo de un costo descomunal. Esto no sucede involuntariamente. No les cabe la ignorancia como justificación. Lo hacen a conciencia, lo que los convierte en verdaderos miserables.
La clase política, que muchas veces funciona como casta, no dice mucho al respecto porque cada uno de los integrantes de esa actividad, lo ha hecho en el pasado, tal vez en magnitudes menos relevantes, y es posible además que deba terminar recurriendo a mecanismos similares muy pronto.
La democracia moderna no ha encontrado aun resortes institucionales para protegerse de estas despreciables posturas tan frecuentes en la política contemporánea. Se habla de acotar el gasto estatal y evitar el déficit en el presupuesto. Pero eso no ha sucedido. El Estado es aún hoy el botín de los que ganan elecciones, esos que saquean las arcas públicas desde que llegan hasta que se van.
Los ciudadanos están indefensos ante esta actitud corporativa que no distingue entre partidos, sino que muestra matices de una postura uniforme. Algunos parecen más sensatos y prudentes, otros más irresponsables y ruines.
La sociedad debe hacer un gran esfuerzo y despertar. Parece no registrar los hechos. Es probable que se haya resignado pasivamente, y entienda que esa inmoralidad es parte esencial de las inalterables reglas de juego.
El endiosamiento a la democracia ha logrado que situaciones como estas sean asumidas como un simple daño colateral, un mero mal necesario y solo parte del paisaje. Tal vez no se ha dedicado el tiempo suficiente para que la ciudadanía encuentre artilugios de contrapeso que condicionen a la política a la hora de tomar decisiones que comprometen el porvenir.
En este tema existen dos planos. Uno es el de lo fáctico, ese en el que los mecanismos institucionales deben funcionar como un verdadero límite para evitar estas trampas que la política utiliza para gestionar el presente legando los efectos adversos al que viene. Por otro lado, está lo moral, y es allí donde la condena debe ser despiadada por parte de la ciudadanía. Si la gente no crítica con contundencia no solo verbal, sino electoral, a quienes ejercen estas prácticas, la clase política lo seguirá haciendo porque no tiene señales disuasivas que le indiquen el umbral aceptable para la sociedad.
Está muy mal derrochar irresponsablemente los recursos de la gente, pero mucho peor es hacerlo conociendo las reales consecuencias de esa acción sin detenerse por la ausencia de escrúpulos. El desafío de la sociedad pasa por descubrir pronto engranajes formales que impidan estas inmorales acciones. Es imperioso hacerlo si se pretende conservar a la democracia como un valor de este tiempo. Pero no menos importante es empezar a castigar con eficacia estas actitudes con señales claras, sin ambigüedades, mostrando repudio genuino frente a estas indignidades explicitas.
Un gran primer paso es identificar a los inmorales y no jugar su juego, ese que invita a seguirlos porque los otros son peores. Cabe intentar comprender que los procesos políticos implican etapas, que los eventuales sucesores, son solo un descarte frente al resto y no los legítimos héroes que harán lo necesario. La idea es evolucionar. Para eso no solo es preciso que los gobernantes cumplan su mandato y se vayan desprestigiados, sino que los que vengan, sepan que la sociedad está despertando y que algunas conductas serán inadmisibles. Es posiblemente el único modo de minimizar esa nefasta tradición y desterrar para siempre la miserable conducta oficial.
Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
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DOÑA HUBRIS
La obsesión presidencial para mostrar que ella es la que manda
http://www.lanueva.com/el-pais-impresa/781097/la-obsesion-presidencial-para-mostrar-que-ella-es-la-que-manda.html
por Eugenio Paillet
La reciente cadena nacional confirma, corregida y aumentada, la sospecha de que la presidenta está convencida de que,
para llegar a diciembre de 2015, necesita un gobierno de fanáticos: ni siquiera de leales o amigos.
Lo que los argentinos han visto y escuchado esta semana -en especial, la estrambótica cadena nacional del pasado martes y la consiguiente recorrida por los patios de la Casa Rosada para renovar el vínculo con sus aplaudidores- confirma, corregida y aumentada, la sospecha de que la presidenta está convencida de que para llegar sana y salva a diciembre de 2015, es decir evitando un escenario de salida anticipada del poder, necesita un gobierno de fanáticos. Ni siquiera de leales o amigos.
Poco importa si las medidas económicas que propongan son mal remedio para una enfermedad ya avanzada, como la inflación galopante, la destrucción de puestos de trabajo, la caída sostenida de la producción y el alejamiento que costará recuperar del tan necesitado crédito externo. A ella le basta con que estén dispuestos a aceptar y aplaudir lo que les diga, cualquiera sea el delirante discurso que se le ocurra en la ocasión.
"¡Jefa, doy mi vida por vos!", le gritaba un pibe lagrimeando en el Patio de las Palmeras. Acababa de aplaudir la denuncia sobre un complot para atentar contra la doctora que encabezaría Barak Obama. No importa si antes había aplaudido la denuncia sobre un probable atentado que llevarían adelante… ¡¡los islámicos enemigos de Obama!! Vale la pena repetirlo: el plan de Cristina es pelearse con el mundo de allá y de aquí, denunciar complots y atentados detrás de cada puerta. Colocarse en rol de víctima a la que todos quieren destruir. ¿Cuánto tardará Capitanich, si todavía está en su silla, para denunciar por golpismo a Ricardo Lorenzetti, el titular de la Corte?
El joven intendente de Berazategui, Patricio Mussi, dio otro ejemplo que aplica al despropósito y sirve para preanunciar lo que puede venir, durante el acto del miércoles en Ezeiza: "Cristina, no soy un militante, soy un soldado, un soldado para la guerra que tenemos que dar", le ofreció para emoción visible de su jefa y mentora.
Hay que entender a aquellos pibes aplaudidores. Saben que deben cumplir su rol según precisas indicaciones de sus jefes de La Cámpora, o pararse donde les indica Oscar Parrilli, mientras celebran de a miles el pase al personal estable del gobierno y del Estado, desde donde según mentas de no menos fanatizados adoradores de Máximo Kirchner, empezarán a petardear al próximo presidente apenas asuma, si no llegase a ser "del palo". Encuadramiento que deja afuera a Sergio Massa y Mauricio Macri, pero también a Daniel Scioli.
La fase delirante de la presidenta y sus muchachos incluye la salida a escena de Alicia Kirchner para proclamar sin demasiados eufemismos que su sobrino y primogénito del matrimonio Kirchner puede ser candidato presidencial en 2015. Justo Alicia, a quien los Larroque y De Pedro, una trapisonda que su líder jamás podría desconocer, intentan desplazar del ministerio de Desarrollo Social para hacerse de esa caja y encarar una campaña nacional de proselitismo a partir del año que viene, al estilo de lo que se vio durante las inundaciones de La Plata, con el propósito de darle bases clientelares a esa candidatura. El plan se completaría con cursos acelerados a los que pretenden someter a Máximo, mientras preparan uno, cinco, diez actos en el conurbano y el interior bonaerense. Otra vez la vieja madre de todas las batallas. Ya se los dijo Carlos Zannini: "Para seguir siendo gobierno después de 2015 tenemos que ganar la provincia de Buenos Aires".
Lo que pasó con Juan Carlos Fábrega sirve también de ejemplo. El tremendo destrato, más allá de las capacidades del ex presidente del Banco Central, es el dato que confirma aquella regla sobre el fanatismo. Hay una línea de funcionarios del gobierno enojados o preocupados. Razonan que a Fábrega podría haberlo echado durante una charla íntima en Olivos.
Lo que espanta, abundan, es el grado de ensañamiento para un hombre leal, compañero de primaria de Néstor Kirchner, cuyo mayor pecado fue decirle en la cara la diferencia entre lo posible (Fábrega) y lo imposible o peligroso (Kicillof). Batalla perdida de antemano. Cristina sólo tiene oídos para Axel y de hecho para su hijo. El resto a aplaudir al Patio de las Palmeras o exponerse a ser expulsados del paraíso.
Todo reafirma la obsesión presidencial para mostrar en esta etapa que ella es la que manda, la única dueña del poder. Está convencida de que, de esa manera, llega a completar su mandato. Dicen a su lado que es la primera en darse cuenta de que si afloja un tranco, se la van a comer viva. Puede que tengan razón, desde el simple análisis político. Pero el clima en el que está sumiendo al país es verdaderamente temerario.
Lo es asimismo si se advierten las medidas que vienen, reafirmada la ciega ligazón a Kicillof: incluyen sacar la Gendarmería a la calle para combatir las cuevas del dólar marginal, llevar el cepo al dólar a una instancia de ahogo para toda la producción, desconocer flagelos como la inflación, la inseguridad y el narcotráfico. Y apañar un desorbitado aumento de la emisión y el gasto público. Ya le ha dicho "Kichi" que quienes cuestionan esas políticas "son loquitos que trabajan para Massa y no entienden un pito de economía".
Gobernadores peronistas reunidos en las últimas horas avizoran dos escenarios: que ella llegue a 2015 rodeada de fanáticos dejándole una tremenda bomba al gobierno que venga. O que el fracaso de esa dinámica la lleve a una salida anticipada, si encima no puede meter a un candidato propio en las presidenciales del año que viene. A menos que crean seriamente que pueden imponer a Máximo.
CRISTINA LA GUERRERA
La guerra privada de Cristina K
http://www.losandes.com.ar/article/print/articulo/la-guerra-privada-de-cristina-k
por Carlos Salvador La Rosa
Es tanta la pasión con que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha asumido su confrontación mundial, esta vez personificada bajo la fachada de los fondos buitres, que bien podría calificarse a su cruzada como algo eminentemente propio, privado, personalísimo.
Esta es una guerra en la que el único ser humano que combate es ella misma; el resto de las fuerzas leales son clones, robots, células de su cuerpo que viven o mueren, aparecen o desaparecen según las conveniencias de su majestad.
Y en cuanto a los enemigos, son enteramente imaginarios. Lo cual no quiere decir que no existan, sino que no están librando ninguna guerra, muchos incluso ni se han enterado de que están guerreando contra ellos.
A sus plantas rendido un león. La cumbre de esta privatización cristinista del supuesto conflicto bélico aconteció en el lapso transcurrido entre sus discursos en la ONU, donde retó a Obama en tanto jefe imperial, y su última exposición en el país, donde denunció un intento de golpe de Estado y un probable magnicidio.
Fue impresionante ver cómo la presidenta argentina intentó ocupar el centro de la escena en Naciones Unidas buscando desplazar con sus problemas domésticos a la crisis de Oriente Medio, ya que -según su peculiar interpretación- es muy probable que las fotos que muestran el degüello de rehenes por parte del Estado Islámico (EI) sean una truchada realizada por sus enemigos.
Presentándose además como una adelantada vanguardista en el tema de Irán, ya que Ella insiste en que se alió con su teocracia bastante antes de que lo hiciera EEUU, que quiere unir fuerzas contra el EI.
Así, en un par de discursos en la ONU acusó al gobierno federal de los EEUU de ser responsable del fallo a favor de los fondos buitres, de errarle a la estrategia en el caso de Oriente Medio, de ser un camaleón en el tema de Irán, de haber sido demasiado cruel con Osama Bin Laden y de estar truchando fotos para incriminar a las buenazos del EI.
¿Si decir todo eso no es estar en guerra, qué es estar en guerra? Aunque, claro, guerra virtual, porque allí nomás firmó mansita en el Consejo de Seguridad el papelito por el cual todos deciden apoyar la estrategia de EEUU y Europa para combatir contra el fundamentalismo islámico.
Guerra, por ende, más imaginaria imposible. Épica rara esa de hacer la guerra con la boca pero recular con el resto del cuerpo. Decir una cosa y hacer lo contrario.
Los aplausos no quitan lo valiente. Quizá sea por eso que Cristina no debió haberse quedado muy contenta, o con gusto a poco. Por eso apenas volvió a su tierra encantada agregó nuevas informaciones para justificar su combate.
Siguiendo la mejor tradición castro-chavista avisó por enésima vez de un conato de golpe de Estado próximo a producirse e incluso descubrió entre el coro de aplaudidores que la rodeaba a un conspirador infiltrado en el Banco Central de la República Argentina, al cual denunció públicamente obligándolo a renunciar mientras el pobre aplaudía denodadamente, no se sabe si agradeciendo que su jefa lo matara o sin entender demasiado por qué.
Pese a su férrea lealtad de años, pasaba a formar parte del bando enemigo simplemente porque el niño Kicillof había endulzado suficientemente la oreja de Ella.
Era un primor, para los que lo miramos por tevé, observar cómo la Presidenta gritaba exaltada: "¡Me quieren derrocar!", y toda la platea aplaudía más exaltada aún.
Para luego sostener que "¡Me quieren matar!" y los aplausos ya aturdían al más mentao. Lo más patético es que eran aplausos con risas de satisfacción, cuando la mera lógica es que si la Presidenta anuncia la posibilidad de un golpe de Estado y de un magnicidio la audiencia debería mostrarse preocupada, silenciosa y pensativa.
Quizá indignada también, pero nunca aplaudiendo ni menos riendo, como si festejaran vaya uno a saber qué. A no ser que sean meros autómatas programados para aplaudir siempre, interpretación que suena mucho más creíble que todas las anteriores.
Aprovechando la bolada. Mientras Cristina libraba su contienda mundial contra los fondos y el mundo buitre, encomendaba a sus huestes locales que fueran aprobando las leyes para poner la Nación en armas.
Por eso en forma apresurada y sin más apoyo que ellos mismos, se sancionaba una Ley de Abastecimiento a partir de la cual se busca descubrir dónde se oculta el enemigo que está boicoteando al país generando inflación y golpismo.
También se sancionaba una reforma colosal del Código Civil y Comercial, al cual se le agregó un articulado de drástica reducción de la responsabilidad de los funcionarios públicos.
Una especie de indulto a los delitos políticos y económicos que empezará a funcionar, ¿adivinen cuándo? Sí, lo adivinó. El 1 de enero de 2016, 20 días después de que se vaya Cristina.
Nepotistas y cartistas. Basta ver a quiénes defienden a Cristina para observar que ellos son en su mayoría, como la Cámpora, una mera extensión del cuerpo de la Presidenta; tan extensión que no han encontrado mejor heredero que uno de sangre azul como Máximo, y sólo por tener sangre azul.
El resto son buena gente que sueña con ver sus sueños de toda una vida realizados por Cristina, como el caso del colectivo intelectual llamado Carta Abierta, un puñado de setentistas que escribió un montón de manifiestos celebrando que la Presidenta haya aplicado sus viejas teorías haciéndolos felices en el otoño de sus vidas como no lo fueron nunca.
Sin embargo, la última carta abierta de los de Carta Abierta ya no le agradece a Cristina que los haya escuchado, sino que sólo se ocupa de justificar todo lo que Ella hace, como cuando dicen: "El lenguaje de las finanzas hoy se resume en amenazantes y lacónicas sentencias judiciales", en "una gendarmería judicial financiera"; en un "contraataque comunicacional judicial".
Vale decir, ahora el enemigo número uno es el juez Griesa, quien pese a ser apenas un magistrado municipal y senil maneja las finanzas, las fuerzas armadas y los medios concentrados del imperio. Agrandan a nadie para poder ser ellos alguien.
Una sumisión injustificable de personas talentosas obnubiladas por un poder político que no manejan ni comprenden y que además los ignora.
Intelectuales malvinizados. Suman a esta guerra imaginaria y privada los muchachos de Página 12 comandados por uno de los más lúcidos, Luis Bruschtein, quien busca racionalizar el conflicto al advertir que "las puertas al discurso negociador las había cerrado el gobierno de EEUU, porque Argentina buscó negociar desde el principio del conflicto que abrió el juez Griesa".
Terminando con una frase espectacular: "Cualquier acercamiento necesitaría gestos políticos de la Casa Blanca, si no quiere que Argentina consolide su relación con otros socios, con otras razones y con otras regiones". Más claro échele agua: EEUU provocó la guerra y si no pide disculpas nos vamos con China o Rusia y sanseacabó, como diría Máximo.
Bruschtein, como toda la izquierda idealista que hace de claque a Cristina desde la ideología más que desde la obsecuencia, cree que estamos viviendo la continuación de la Guerra de las Malvinas por otros medios, cuando aquella fue una tragedia que implicó al mundo, mientras que de esta guerra, salvo Cristina y los suyos, nadie ni siquiera se ha dado cuenta que existe.
Salvo, quizá, los peronistas peronistas, que son los únicos en serio asustados con todas estas batallas de ficción porque les pueden hacer perder sus puestos, intendencias y provincias, que no son de ficción.
Un pueblo desmalvinizado. Felizmente para el país, hoy podemos estar hablando de una guerra privada e imaginaria de una sola persona en vez de una guerra en serio.
Esto es porque la Argentina es hoy un país desmalvinizado en contra de lo que cree Bruschtein, no porque no sienta suya a Malvinas, sino porque ya no cree en el conflicto bélico para recuperarla, como no creyó en la seudoépica con que el cristinismo expropió YPF aunque quiera a YPF. Y menos cree en estas pantomimas con la que se nos quiere vender una negociación financiera como si se tratara del fin del mundo.
Drácula Kicillof versus Van Helsing Fábrega. El único de los del gobierno que está haciendo su propio negocio, simulando llevarle la corriente en todo a Cristina, es el pícaro del Axel Kicillof, una curiosa mezcla de Frankenstein y Drácula que, como el primero, está tomando al país de cuerpo experimental para fabricar monstruos y, como el segundo, se ocupa de clavar sus colmillos en los cuellos de las bellas damas para contagiarles su vampirismo, mientras que el pobre de nuestro Van Helsing vernáculo, el mendocino Fábrega, acaba de ser eyectado del castillo a fin de que el conde Drácula siga haciendo de las suyas, mientras los demás deliran con guerras de ficción.
domingo, 5 de octubre de 2014
MUY GRAVE
ALERTA ROJA
Venezuela en los años bolivarianos ha perdido exportaciones de maíz, frijoles, lácteos, frutas tropicales, hoy deben importar bananas de Ecuador y hasta el papel higiénico, pero peor aun... ha perdido el autoabastecimiento de petróleo
¿Cómo puede ser esto?, el gobierno de Chávez adquirió una gran deuda con China, que prestaba dólares al 18% anual, pero en la letra chica de los contratos, esa que no llega al común de la gente, figuraba una cláusula por la cual, en caso de no poder pagar, China se quedaba con el derecho de explotación del petróleo, cosa que ha sucedido.-
Hoy salvo los contratos preexistentes con EEUU y otros países, todo el petróleo venezolano va a parar a China
Las grandes empresas, como Siemmens... se han ido de Venezuela y han sido reemplazadas por Pymes adictas al gobierno y por empresas chinas que por lo general traen su personal de China y a los pocos venezolanos que emplean le pagan menos que el sueldo básico venezolano porque se manejan según las leyes de China
En resumen, Venezuela ha sido vendida, no a EEUU sino a China, próxima potencia imperialista.
Hoy el gobierno Argentino está siguiendo el mismo camino, al parecer China sería la salvación, el país amigo que suministraría los tan necesitados dólares (a altas tasas de interés que en el futuro serían impagables) pero China no es como Argentina que condona acreencias como a Cuba si no puede pagar, o como el fondo monetario o aun los buitres con quienes se puede negociar, los chinos agregan cláusulas leoninas como las que aceptó Venezuela y si no pagan EJECUTAN.
También China sería el único que se anima a invertir en Argentina, se está negociando con el gobierno la instalación de una estación satelital que se manejaría según las leyes chinas y con directivos chinos sin tener Argentina ningún poder de control sobre la misma, que sin duda permitiría a China tener una pata en América con posible uso militar, lo que afectaría a toda la región, especialmente a los países vecinos como Paraguay, Uruguay, Chile y Bolivia.
El sueño bolivariano se habrá convertido en el sueño mariano.
SI NO REACCIONAMOS, PRONTO LA PATAGONIA, VACA MUERTA INCLUIDA, ESTARÁ BAJO LA SOBERANÍA DE CHINA Y LOS ARGENTINOS TERMINAREMOS SIENDO LOS EMPLEADOS DEL NUEVO IMPERIALISMO, SOLO QUE BAJO UN RÉGIMEN AUTORITARIO Y CRUEL.
TAMBIÉN LOS VECINOS DEBERÍAN PROTEGERSE CONDENANDO ESTE ARREGLO
sábado, 4 de octubre de 2014
NO PASARÁN!!!!
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"¡No pasarán!", ... ¿o sí?
"Como aquel estúpido individuo que apagó la vela para que las pulgas que lo torturaban no pudiesen hallarlo". Robert Burton
Ayer, cuando regresaba a casa, como siempre encontré a varios porteros sentados en la verja que rodea a uno de los árboles de la cuadra; al saludarlos, repetí mi broma cotidiana: "Qué suerte que están ustedes para evitar que se caiga". Ya en el ascensor de mi edificio, pensé en el rol que desempeñan hoy todos los presuntos líderes de la oposición y de las organizaciones de empresarios y productores, y me pregunté cuánto estaban haciendo, o dejando de hacer, para mantener en pie a la República ante los permanentes hachazos que ésta recibe desde el Gobierno.
Ni siquiera se han puesto de acuerdo para firmar un compromiso irrevocable para perseguir a todos quienes se han robado el país durante esta década y declarar la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, o para derogar e investigar los blanqueos de capitales, o para luchar contra el narcotráfico, o para devolver la seguridad a nuestras calles, o despedir a todos los nombrados por La Cámpora, o para enumerar las inicuas leyes, dictadas con la complicidad de este vergonzoso Congreso, que serán anuladas. Me parece que, si rápidamente no corrigen ese vergonzoso derrotero, la ciudadanía dejará de tenerles alguna confianza para encomendarles la dificilísima tarea de reconstruir al país que dejará, Dios sabe cuándo, la viuda de Kirchner.
Los discursos presidenciales de esta semana, tan llenos de denuncias increíbles acerca de planes de magnicidios provenientes del norte (la semana anterior, venían de oriente), de variados complots destituyentes, teóricamente integrados por actores tan disímiles que sólo los boy-scouts y los bomberos quedaron excluidos, y ya de una clara confirmación de la vocación "nerónica" que anida en la psiquis de doña Cristina, marcaron un nuevo hito en el camino de destrucción de la sociedad tal como la concibió Alberdi. Como avisó la viuda de Kirchner en Rosario, vienen por todo.
El abanico de leyes que el oficialismo, en soledad o acompañado por ocasionales idiotas útiles que nunca consiguieron ver el escenario completo, ha aprobado estos días hubieran debido ser claras señales de alertas para quienes, se supone, ocupan jefaturas de hecho sobre los que no queremos convertirnos en algo tan reñido con nuestra cultura y nuestra civilización; sin embargo, no hubo ninguna resistencia, y la ciudadanía está demasiado ocupada en sobrevivir como para dedicar siquiera un pensamiento a la catástrofe que se avecina.
Por lo demás, la ignorancia en que el populismo ha sumido a la sociedad argentina no permite a ésta entender qué significará, para las generaciones futuras, el adefesio del nuevo Código Civil y Comercial que comenzará a regir en 2016. Ese mismo desinterés por la cosa pública es el que permitió que se sancionaran, sin reacción popular alguna, las leyes de medios audiovisuales o de abastecimiento, la modificación a la ley orgánica del Banco Central, de impunidad del Estado y sus funcionarios por hechos dolosos, la permanente emergencia económica o la interminable serie de presupuestos nacionales dibujados.
Si como muestra basta un botón, el rastrero y cobarde silencio de las asociaciones de bancos y grandes empresarios ante el cierre de una subsidiaria del Mariva por haber sido acusada por la Presidente de realizar ¡operaciones lícitas!, prueba más allá de cualquier duda de qué material está hecha nuestra dirigencia, la misma que permitió que Alberto Coto, por hacer un comentario acerca del nefasto "modelo", fuera denostado públicamente por el fallecido antecesor, dejándolo en absoluta soledad. Realmente, no han aprendido siquiera el famoso poema de Martin Niemöller, que terminaba cuando los nazis, al final, fueron por él, pero ya no había quién lo defendiera.
Sólo quedan, así, dos focos de resistencia ante los avances de la tiranía: la Justicia y la prensa libre, y nadie puede asegurar cuánto podrán mantener esos últimos bastiones de libertad, y SS Francisco, con las extrañas audiencias que concede y con los no menos raros almuerzos a los que invita a la "noble viuda", no ayuda demasiado en este sentido. El kirchnerismo ha colonizado al Estado y, además de colocar multitudinaria propia tropa en cada uno de sus organismos, pretende ahora llenarlo de fiscales que le respondan y le garanticen, ante un eventual fracaso del plan general, una saludable impunidad.
El jueves, Ricardo Lorenzetti, Presidente de la Corte Suprema de Justicia, dijo que la inseguridad estaba en la mente de todos los argentinos, y que el Estado, desde los otros poderes, carecía de políticas públicas para luchar contra el narcotráfico. Bastaron esas perogrulladas para que el inefable Kokísimo Capitanich, todavía Jefe de Gabinete, respondiera con argumentos tan coherentes como que los jueces no pagan impuesto a las ganancias o que, al igual que los mismos funcionarios del Ejecutivo, no publiquen sus declaraciones patrimoniales.
El mundo occidental contempla, con enorme pena y no poco asombro, lo que estamos permitiendo que ocurra en un país que, hasta escasas décadas, era considerado un modelo en muchas áreas; nuestros científicos, artistas, literatos, filósofos, etc., fueron forjados por una sociedad que privilegiaba la libertad y el conocimiento, y nadie puede creer cuánto hemos hecho, con una inédita vocación suicida, por transformarnos en algo tan intrascendente y, a la vez, tan peligroso para el equilibrio global, como muestra la autorización para instalar una base militar china en la Patagonia; ¿alguien se pregunta qué hubiera pasado si un gobierno de otro signo hubiera hecho lo mismo con una instalación bélica norteamericana?
Así como sostengo que la viuda de "Él" no adelantará, en ningún caso, las elecciones ni renunciará, también estoy convencido que no arreglará, después de enero, con los fondos "buitres"; recordemos que, además, esa negativa a ofrecer algo aceptable a quienes han ganado los juicios en Nueva York ahora es ley.
Por el contrario, Doña Cristina, imbuida de un mesianismo digno de mejor causa, pretende dejar su nefasto sello en la historia, transformando su sociedad para llevarla hacia los "paraísos" que añora, como los que comandan quienes forman la penosa banda de amigos internacionales de la Argentina, todos flagrantes violadores de los más elementales derechos humanos: Xi Jinping, Vladimir Putin, Nicolás Maduro, Raúl Castro y Hasán Rouhaní; gracias a Dios, Osama bin Laden ya murió porque, si así no fuera, ya sería miembro honorario del selecto club.
Con esta dirigencia política y empresarial, y las hordas armadas de las que dispone el "modelo" para resistir (los fabricados "ni-ni" del "paco", el Vatayón Militante y la Tupac Amaru), el futuro me parece muy negro y, por primera vez en mucho tiempo, comienzo a dudar que aquí la frase que inmortalizó La Pasionaria en el asedio de Madrid se transforme en un lema vencedor. Como están las cosas, con la Presidente como única dueña de la agenda política, y con los dirigentes opositores que callan por cobardía o por conveniencia, todo es posible, incluida la perpetuación de esta verdadera tiranía disfrazada de democracia.
Ya se está convocando, para el 13 de noviembre, a una nueva marcha ciudadana para llevar a la calle el fuerte reclamo contra la corrupción, la inseguridad y el régimen kirchnerista; debiera incluir, antes, una equivalente apelación a los líderes de toda laya, que los obligue a salir de sus cuevas y ponerse al frente de estas manifestaciones. Espero que, esta vez, se transforme en algo más que una simple escenificación testimonial, como fueron las anteriores, que no consiguieron siquiera alterar el ánimo presidencial.
Bs.As., 5 oct 14
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
QUÉ LE PUEDO DECIR ?
¿QUÉ LE PUEDO DECIR?
Calendar octubre 4, 2014 | Posted by Malú Kikuchi
Por Malú Kikuchi (4/10/2014)
Esta última semana, me ha dejado sin palabras. Me ilusiono pensando que es una pesadilla, que me voy a despertar en una Argentina mediocremente normal. No es así, la pesadilla es real. Lo terrible es que no hemos hecho nada por evitarla.
Y tuvimos muchos indicios de lo que iba a suceder. Optimistas empedernidos, o mansos y vagos para reaccionar, nos dijimos, -“no, esto no lo van a hacer; con esto no se van a meter, imposible”. Lo hicieron, se metieron, fue posible.
¿Cómo resumir el infierno? Lo Intento, recordando siempre que lo vimos venir, que no quisimos creerlo, que lo hemos permitido y que hoy estamos dentro. Este infierno argentino se caracteriza por: odio al capitalismo (no a lo que compra el capitalismo) como filosofía de vida, basado en una estricta moral, ya que de no ser así, pasa a ser capitalismo de amigos, consecuencia directa del populismo, que se basa en subsidios sin ni son, para asegurar la clientela. Culpar y odiar a los EEUU por el frío, la luna y las vinchucas.
Destrucción sistemática y al parecer planificada de las fuentes de producción, el agro en primer lugar, la industria un poco menos, paro hasta ahí; desaparición sistemática de las pymes, caída de la construcción, salvo en las villas reductos de los narcos; los bancos que no le gustan a “ella” porque son malos (no así los que tienen depósitos de funcionarios, de ser posibles en US$); terror a la prensa independiente; corrupción nunca vista y a la vista.
Inflación bordeando la hiper, más de un 30% de pobres (el gobierno ha reconocido la encuesta de la UCA); desempleo en ascenso admitido por el vice ministro de economía: “lo hemos estudiado, los jóvenes no trabajan porque no hay empleo”; mientras La Cámpora se infiltra como un virus por todo el cuerpo social, desconociendo la idoneidad que requiere la Constitución Nacional. Estamos en default. Nos declararon en desacato.
El insulto fácil, con nombre y apellido incitando al escrache desde la presidencia de la nación. Llamar al juez Thomas Griesa viejo senil, habiéndolo elegido Néstor en el 2005 y Cris en el 2010, es más que fuerte, roza lo demencial. Darle clases a Obama (que no es que no las necesite, pero se las deben dar sus asesores y su congreso) sobre cómo combatir el terrorismo; hablar de “debieron haber juzgado a Bin Laden” ¿dónde, en qué lugar del mundo que no fuera alcanzada por una *fathwa de la sharía? Asegurar haber sido amenazada por ISIS al ser amiga del Papa y ahora si “algo me sucediera no miren a Oriente, miren al Norte” (repetido 2 veces por si no habíamos entendido). Esto último, ¿no amerita un juicio por insania?
Aunque el locuaz Capitanich aclaró (advirtieron el disparate), que el norte no era EEUU. ¿Serán los maltratados Qom de Formosa o los hambreados niños de Santiago del Estero? Pregunta pertinente. Mientras tanto, Kicillof se cargó a Fábrega, lo único con sentido común en el kirchnerismo, pero Cris en vez de poner un chico de Axel, lo puso a Vanoli en el BCRA. Para que lo recuerde, Vanoli es el que acompañaba a Moreno, guantes de box incluidos a las reuniones de asamblea de Clarín. Títulos suficientes para ser presidente del Banco Central de la Argentina.
En el mismo mientras tanto, se destruye la clase media, se cambia en una noche sin discusión, nada menos que todo el código civil y el comercial. Y nosotros, los argentinos, impávidos, inertes, sin estar todavía muertos, no nos damos cuenta que nos están cambiando el sistema de vida.
Lea con detenimiento la parte del código que se refiere a la familia. Si se repone del infarto, lea la parte que corresponde a los ex propietarios de propiedades horizontales. Esas que nos costó comprar. De ahora en más, no somos más propietarios, somos “consorcistas”, y las palabras expresan ideas, y las ideas de este código civil (tiene algunas cosas rescatables) no respetan la propiedad privada, que con la libertad y la división de poderes, han sido las bases de nuestra Constitución. Pareciera que abolieron el artículo 17, el de la propiedad privada. Ellos no se privan, y del colectivismo al socialismo comunista hay un paso. Y hacia allá vamos. Sin darnos cuenta.
Le recomiendo que lea o relea “Casa tomada”, 1946, de Julio Cortázar, está de moda es el centenario de su nacimiento. Es un cuento corto y una perfecta alegoría de lo que estamos permitiendo que nos suceda. Hemos permitido que nos ocupen la casa, “sólo nos resta salir, cerrar la puerta cancel y tirar la llave en una alcantarilla, no sea que un ladrón entre en la casa tomada”.
Lenín decía “El capitalismo nos va a vender la soga para que lo ahorquemos”. Luis de Pablo nos recuerda que en menos de 100 años (la revolución rusa fue en 1917), sólo quedan en el mundo 5 países comunistas, el resto es más o menos capitalista. Los más capitalistas, son los más adelantados.
Sabiamente, Luis de Pablo le responde a Lenín: “Las sogas sólo estarán disponibles, si su producción es rentable”. Es evidente que vamos a ser un país en el que ni siquiera habrá sogas, sólo miseria y nos incorporaremos al grupo de los 5 países comunistas. Seremos el 6°. Y lo habremos permitido.
¿Qué más quiere que le diga?
*Lenín: Vladimir Illich Uliánov, 1870/1924, político y revolucionario ruso, fundador del Estado Soviético.
*Sharía: ley islámica. Fatwa: fallo de pena de muerte inapelable, imposible de derogar.
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viernes, 3 de octubre de 2014
EL ATRILERO: MIRAR A BALCARCE 50
EL ATRILERO: MIRAR A BALCARCE 50: En otra patética, triste y disparatada cadena nacional presidencial, quizá la más grave de todas hasta ahora, porque no descarto que haya o...
MIRAR A BALCARCE 50

En otra patética, triste y disparatada cadena nacional presidencial, quizá la más grave de todas hasta ahora, porque no descarto que haya otra que supere a esta, la primera mandataria utilizó nuevamente los improperios, descalificaciones, acusaciones de costumbre pero aún más preocupantes que las que había hecho hasta ahora. Y no digo por los falaces dichos que forman parte del dislate de un gobierno que presa de su odio, ineptitud, corrupción, autoritarismo e ignorancia se contradice permanentemente.
Nada de lo que haga este gobierno puede ser considerado inocente, pero se ha llegado a un escalón que solo había sido montado por Chávez y Maduro, dos de los presidentes más cuestionados del mundo junto a Fidel Castro. La mandataria argentina sostuvo que si algo le pasa, no miremos a Oriente sino hacia el norte, en clara alusión a que el Presidente de EEUU podría atentar contra ella a pesar de que días antes anunció que había sido amenazada por el ISIS. Para EEUU y su gobierno este país y su presidente no tiene relevancia, a pesar de que muchos creen lo contrario. Somos un país aislado, sin ley, gobernado por un modelo populista, que no crece, cuya pobreza aumenta y las garantías constitucionales se violan constantemente. Desgraciadamente mucha gente aprueba toda esta barbaridad y creen el cuento de que el Mundo está en nuestra contra.
No hay conspiración alguna realizada por un grupo o varios, nadie le quiere hacer nada Señora Presidente, la única responsable de lo que ocurre en el país es usted y su gobierno. Cuando comenzó a gobernar Néstor Kirchner en 2003 sostuve que haría lo posible por no dejar el poder, a él lo sorprendió la muerte, quedó su esposa y siguió su destino, todo esto forma parte de un plan para perpetuarse en el poder, nada más grave que esto.
Hay muchos argentinos a los que ya nos han pasado mucho y si nos llegara a pasar algo más creo que deberíamos mirar hacia Balcarce 50, ahí se encuentra la verdadera causa de lo que nos pasa a los Argentinos.
Alejandro Olmedo Zumarán.
EL ATRILERO: EL VOLTEADOR
EL ATRILERO: EL VOLTEADOR: Axel, el volteador de muñecos Despojado De Vido. Despachado Moreno. Eliminado Fábrega. Sólo queda Echegaray. Axel, el volteador de muñeco...
EL VOLTEADOR
Axel, el volteador de muñecos
Despojado De Vido. Despachado Moreno. Eliminado Fábrega. Sólo queda Echegaray.
Axel, el volteador de muñecosescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
El primer gran muñeco que Axel Kicillof -El Gótico- volteó fue Julio De Vido.
Al Ex Superministro lo convirtió, con el aval de La Doctora, en un secretario calificado. Un tío bonachón, sexagenario e inofensivo. Un peronista despojado, amante de los tangos de Julio Sosa, apenas útil por el caudal de información acumulada.
De Vido representa la memoria del kirchnerismo. Como en menor medida José López, El Neolopecito, quien también tallaba en aquellos tiempos nostálgicos del IDUV. Santa Cruz. Como muñeco, El Neolopecito aún no molesta (como tampoco molesta demasiado Alicita, La Fotocopia).
Atisbos vivos del pasado (superado) que no le bastaron para sobrevivir a Rod Cameron, El Golfista Bravío.
Es otro muñeco que Axel también desplazó de la Energía (que tanto falta). Lo liquidó como si fuera el vulgar muñeco Espinosa de Enarsa (para Romero, En Farsa).
Ambos muñecos fueron suplidos por un titán y una titana del flamante engendro de poder que cautiva generacionalmente a La Doctora.
Es la entente pragmática de los Tontos pero no Tanto, pero absorbida por La (Agencia de Colocaciones) Cámpora, que conduce virtualmente Máximo, En el Nombre del Hijo. Junto a Wado, El Salamín de Mercedes, y Larroque, el Solemne Distribuidor de Camisetas. Y Ottavis, El Peronista Originario.
Axel, el volteador de muñecosLa Cámpora es, después de todo, lo único que persiste con algo de mística, así sea artificial, en la armada agonizante del cristinismo.
Junto a Los Pibes grandulones para La Liberación, que suelen cantar en las paradas de los patios, La Doctora vuelve a sentirse aquella Samantha de Tolosa.
Aunque no pertenezca a la congregación dominante, a la señora Déborah, La Duquesa de Tierra del Fuego, se la deja continuar adentro. Para que aplauda a La Doctora, que en el fondo la estima. Y hasta valora, incluso, su empalagosa lealtad. Por ahora, la dejan también hacer “la suya”. Administrar el ducado patagónico, y también sus dilemas pasionalmente domésticos. No ampliaremos.
Tal vez el muñeco que a Axel le costó más voltear fue a Morenito, El Ingenioso Degollador.
Pero La Doctora le hizo caso a El Gótico y lo despachó a Morenito hacia Roma. Para que se ilustrara, durante el ocio creativo, con las clases del embajador Torcuato Di Tella. Y para se entretenga en las severas preparaciones de las visitas rituales a Francisco, El Gran Borocotó. Mientras entona, con el puño en alto, la marchita de Los muchachos Peronistas. En un coro de ángeles con Eduardo Valdés, El Nuncio Móvil. El Gordo Peretti y Maradona.
Axel, el volteador de muñecosEl último muñeco que Axel pudo voltear fue Fábrega, El Sensato Marginal. El histórico “bancario” que lo fastidiaba. Obstaculizaba la penetración de sus teorías, y no vacilaba en decir, en el relativo privado, que “estos funcionarios de Economía no están a la altura de la responsabilidad”.
O peor aún: que La Doctora está “muy mal asesorada, la hacen equivocar mucho, perder credibilidad”.
Hoy Axel logró reducir al “bancario”, quien sólo puede disfrutar de un par de días de cierta inmortalidad.
Pero El Sensato Marginal es un muñeco volteado que no debiera retirarse en silencio hacia el ocaso de Mendoza. En general no gusta, en la patología del cristinismo, que nadie se vaya con alguna cuota de prestigio alto.
Significa confirmar que, en adelante, llega el turno de podarle el prestigio al muñeco que se va.
Lo gravitante es que, en presencia de La Doctora obnubilada, nunca más Fábrega le va a preguntar.
“¿Por qué le mentís a la Presidenta, Axel? ¿Para engañarla sólo con buenas noticias? Decile la verdad”.
El Complejo de Cavallo
Ya vaciado De Vido, despachado Morenito, derrocado Fábrega, para superar el Complejo de Cavallo, lo único que le falta a Axel es cargarse también al muñeco Echegaray, El Patriarca Neoliberal de la AFIP.
Axel, el volteador de muñecosUn chartalista heterodoxo, de la magnitud intelectual de nuestro post keynesiano Kicillof, para tener éxito, y para imponer sus delirantes teorías, debe controlar la política monetaria. Pero también debe asegurarse el control de la recaudación. El cobro de los impuestos.
Hasta aquí cabe consignar que fue un desastre la gestión de El Gótico. Junto a Álvarez Agis, El Culata (como lo llamaba Morenito), y Costa, Pañal Reforzado.
Pero fue un desastre porque no manejaban el Banco Central, “ese reducto anclado en el neoliberalismo”.
En adelante, para justificar la instalada inoperancia, no habrá otra alternativa que enfocar los cañones contra Echegaray. Aunque El Patriarca sea bastante más morrudo, tan pesado como El Culata. Y aunque la AFIP sea informativamente mucho más penetrante que la Jefatura 2, del General Milani, El Seductor de Sexagenarias, o la Cooperativa de Crédito de 25 de Mayo, con El Ingeniero incluido.
Es de esperar, a propósito, por el bien moral de la república, que nunca trasciendan los datos novelescos, o las fotografías expresionistas que le atribuyen poseer a El Ingeniero. Partes sustanciales del activo que lo legitima. Y lo hacen formar parte del patrimonio vivo del estado.
El Descuidista
La cuestión que, como a una media o un echarpe, El Gótico se llevó puesto, hasta aquí, a todos los muñecos que obstaculizaban el ascenso irresistible hacia el corazón del poder que se esfuma. Que es otro poder, menos poderoso (leer al respecto a Moisés Naim).
Axel, el volteador de muñecosSin embargo el implacable encumbramiento de Axel sólo se explica a través del descenso escatológico de Amado Boudou, El Descuidista. Es el único que podía haberle presentado, en definitiva, alguna competencia a El Gótico.
Pero por su pasión por la moneda rápida El Descuidista se quedó muy pronto fuera de combate. Sometido a la concatenación de las picarescas que jalonaron su trayectoria de personaje secundario del siglo de oro español.
Como Benjamín Otálora, el protagonista del cuento clásico de Borges, El Descuidista ya estaba condenado. Ahora no saben dónde ponerlo al pícaro. Aunque tienen, como sea, según nuestras fuentes, que bancarlo. En defensa propia. Como si fuera otro Ingeniero. Para mantener enhiesto el prestigio de El Furia. Sin producirle ninguna mancha a la condición presentable de Eternauta.
El Descuidista es, según nuestras fuentes, el muñeco más afectado por el ascenso de El Gótico en el palo enjabonado.
Como ministro, jamás Boudou llegó a tener el poder y la influencia que conquistó Kicillof desde que era vice ministro.
Cuando El Gótico lo tenía, como cobertura y para que firmara, al muñeco menor de Lorenzino, hoy confortablemente acotado en Bruselas, apenas transformado en un triste receptor de comunicaciones ministeriales. Mientras contempla acongojado la lluvia que cae sobre la Gran Plaza, Lorenzino evoca cuando, para Kicillof, él era lo mismo que es hoy la señora ministro Rodríguez para Berni, El Licenciado Serial. O, dicho sea dolorosamente, lo que Alak, El Alcalde que prometía, aún es para Julián Álvarez, El Soberbio de Lanús.
Axel, el volteador de muñecosLa crónica concluye con un final abierto que debiera complementar el lector. ¿Podrá El Gótico superar El Complejo de Cavallo y cargarse al muñeco que le queda?
De pronto se siente, en el portal, la carcajada del Patriarca de la AFIP. Se jacta que no le entra ninguna bala de La Cámpora.
EL ATRILERO: GRAVE
EL ATRILERO: GRAVE: Ante hechos y dichos de una gravedad preocupante http://egm-consultores.blogspot.com.ar/2014/10/ante-hechos-y-dichos-de-una-gravedad.html P...
GRAVE
Ante hechos y dichos de una gravedad preocupante
http://egm-consultores.blogspot.com.ar/2014/10/ante-hechos-y-dichos-de-una-gravedad.html
Por Enrique García-Mansilla
Amigos, lectores, Compatriotas que compartimos este medio, está llegando la época de ir tomando posiciones en esta argentina, esto equivale a decir no basta estar en "la oposición", sino que esa postura hay que canalizarla a través de una organización política.
Hasta ahora, lo he hecho desde ese conglomerado no Kirchnerista pero, cada día estoy más convencido que hay que trabajar o, en mi caso, empezar a hacerlo con una direccionalidad más efectiva, en definitiva las verdades conducentes, y basta de ambigüedades.
Puede que esta posición me reste amigos, se decepcionen algunos y otros la aprueben y apoyen, no lo sé, pero hay que saltar el cerco y que todos, con claridad sepan desde que lado uno opina.
En este país, el nuestro, además, hay que tener vocación de poder y trabajar para ejercerlo.
Ni la derecha más recalcitrante, ni el liberalismo más extremo hoy nos presentar propuestas que entusiasmen y movilicen pero que, además, tengan probabilidades de proyectarse como potenciales contendientes al acceso al poder, por ende no son el vehículo adecuado en este momento y circunstancia.
No he sido ni soy peronista y vengo evolucionando desde el "anti" a una posición más moderada y comprensiva, pero no me contiene ideológicamente, aun en esa composición movimientista en la que se posiciona.
El radicalismo ha ido transformándose desde un liberalismo serio, L.N Alem hacia un progresismo que se posiciona más a la izquierda que a la moderación o centrismo, Raúl Alfonsín, más histórico que presente. Recuerden la votación de la confiscación de YPF y los discursos en el Congreso de sus referentes aludiendo a Irigoyen, de la década del 20 al 30 del siglo pasado. Todo evoluciona, no solo los las circunstancias sino las demandas de esa evolución.
Por lo tanto, una alternativa nueva, más moderna, más cercana a la realidad, la veo expresada en el PRO, que se nutre de la sociedad establecida y, el lógico que de esa realidad recoja voluntades que, como en mi caso han tenido expresiones políticas efectivas y en algunos casos con participación en el poder.
Vengo pues del desarrollismo de Arturo Frondizi, a quien conocí, trate y admire y con quien entre en la política militante, estando el MID, en prácticamente, un estado de dilución importante.
Entiéndase bien, la gestión de Arturo Frondizi fue, desde la mitad del siglo XX hasta aquí la mejor y más profunda revolución efectuada en nuestro país hasta la fecha. Tan profunda que en su tiempo no fue ni comprendida ni permitida, con fuertes condimentos de irracionalidad aportados por el "Partido Militar" que marcaba los equilibrios de su época, sobre la base de un anti peronismo irracional e incomprensible porque, el peronismo fue una realidad y su proscripción lo hacía más presente. Frondizi y Frigerio lo vieron, quisieron capitalizarlo y cayeron.
Este acercamiento ideológico no lo haré en forma directa, sino, a través de Unión Por Todos, el partido político que tiene en Patricia Bullrich como su referente más potente, a quien conozco y por quien tengo una alta valoración y cariño, aunque no son los afectos los que me movilizan.
Los votos, amigos, se cuentan de a uno, es la expresión de la suma de muchos individuos persiguiendo un fin común, mientras ese fin se identifique con mi percepción del fin, allí estaré, la evolución dirá como se continua.
Por lo tanto, tomo posición y digo. La institucionalidad, con una fuerte mirada de Republica con democracia, la liberación de las fuerzas individuales para la construcción del éxito, la educación y cultura para la igualación de las oportunidades y los verdaderos intereses nacionales expresados en sus políticas internacionales, para mi deben estar claros y bajarnos de este penduralismo dañino que la transitado, desde las relaciones carnales hasta el "me quieren matar" y las anacrónicas y chavistas miradas sobre el imperio.
El mundo occidental es nuestro lugar y ello no impide ni limita acuerdos económicos de cooperación con otras posiciones en la política universal, si bien tenemos que dejar esto bien claro.
Enrique García-Mansilla
Ruta 9 (Av. de los Constituyentes) - Km. 38,5
(1621) Benavidez - Provincia de Buenos Aires
http://egm-consultores.blogspot.com
EL OMBLIGO
INQUIETA, PARALIZADA Y MIRÁNDOSE EL OMBLIGO
por Carlos Berro Madero
carlosberro24@gmail.com
"No es la experiencia del día de hoy lo que vuelve locos a los hombres. Es el remordimiento por algo que sucedió ayer, y el miedo a lo que les pueda traer el mañana"
- Robert Jones Burdette
Un viaje demasiado largo e inútil para las "efectividades conducentes" -como hubiera dicho Ricardo Balbín-, parece estar acabando con los últimos restos de equilibrio de Cristina Fernández, demasiado inquieta para encontrar una salida al atolladero en el que se ha metido merced a sus insensateces.
Es muy común observar que hay personas que se sienten pésimamente mal por algo que no deberían haber hecho, o asustados y consternados por cosas que pueden llegar a pasarles. Eso es lo que se ve hoy detrás de la incontinencia verbal que sufre la Presidente.
Paralizada en su interior, debe estar percibiendo que sus obsesiones la han llevado a un camino que no tiene salida, a menos que gire 180ª y traicione sus absurdos "relatos". Este sentimiento la tiene al borde de la angustia (su rostro adusto lo revela a pesar de algunas risotadas inoportunas), y mientras mira hacia su alrededor debe tener la sensación de estar rodeada por aguas profundas donde le es imposible hacer pie.
En un intento desesperado por descollar actuando constantemente como "prima donna", delata a todas luces estar sufriendo una verdadera "conspiración de culpabilidad interior". De allí que siga agregando todos los días nuevas mentiras a su pasado, (ahora al decir que fue gobernadora "antes" que su marido), lo que deja en evidencia su adicción neurótica por DARSE IMPORTANCIA A CUALQUIER PRECIO.
La culpabilidad de una persona consiste en general en una incomodidad que puede convertirse en una severa depresión, porque las equivocaciones se exteriorizan siempre en una pérdida creciente de objetividad respecto de la realidad. Ella deseó siempre ser tomada por lo que no es y esto la mueve a malgastar energías inútilmente para imponer ideas muchas veces irrelevantes, que generan rechazo por el elevado grado de histrionismo con que las "comunica".
Las historias que relata, se refieren casi exclusivamente a que alguna vez se haya sentido de tal o cual manera, o haya hecho tal o cual cosa, machacando constantemente con el mismo libreto.
Por otro lado, no encuentra modo efectivo para resolver los problemas que la acucian, porque su mente está presa de una emotividad que la trastorna, hasta convertirla, a la vista, en un ser infantil.
Es muy posible que sea el residuo de normas que le fueron impuestas en el pasado por su mamá y su difunto marido alternativamente, y la han convertido en un ser perturbado que realiza enormes esfuerzos para "reconstruirse", por la misoginia que dice haber sufrido.
Hija de madre soltera, esposa de marido dominante, emergente de un hogar de clase media baja con necesidades básicas escasamente satisfechas, lame sus heridas tratando de doblegar a los demás imponiendo sus caprichos a quienes dependen de ella (aunque no les guste es aún la Presidente), y falsea su vida para ser admirada "urbi et orbi" por lo que no es: una persona que tiene supuestamente el equilibrio necesario para resolver las asuntos que debe enfrentar por su cargo.
Cristina está soportando además la sentencia de una culpa autoimpuesta larvada que la está conduciendo en un viaje neurótico con rumbo desconocido. Las culpas por lo que no hizo o le hicieron la mueven a repetir seguramente el mismo comportamiento cada vez que debe "absolverse" a sí misma por lo que siente.
La arquitecta egipcia, exitosa abogada "monotributista de operaciones inmobiliarias" y gobernadora "fantasma" está perdiendo pie en el laberinto de sus dilemas con "the world" (Cristina dixit), como un burro atado a una noria que da vueltas y vueltas a la misma sin moverse del sitio.
Nos ha puesto a todos en extremo peligro. La economía y la política dependen hoy casi exclusivamente de las manipulaciones de quien siente que su fracaso final la sumiría en una vergüenza que no podría asumir, lo que la está matando lentamente, haciéndole cometer una imprudencia detrás de otra.
Mientras parlotea, parece decirle a todo el mundo: "no te me acerques, ni oses contradecirme, ¿cómo crees que puedo tolerar que me hayas obligado a enfrentarme con los demonios interiores que me dominan?" Olvidémonos de su arenga en la ONU. Para nuestros problemas fue irrelevante, una verdadera ensalada rusa deshilvanada, que parodió por momentos los dichos del motochorro defensor de "sus" derechos humanos, que "no quiso matar ni violar" -popularizado con impudicia por Mauro Viale en la TV-, para terminar insistiendo en que los fondos "buitres" no deberían cobrar por la "oscuridad" de su origen, pero la Argentina les pagará igual. ¿Cuándo? ¡Chi lo sá! Como puede apreciarse, el mal está dentro de nuestras fronteras, personificado por quien "manotea" cualquier argumento que convenga a sus intereses personales por más absurdo que sea. Son inútiles los análisis de la coyuntura que no tengan en cuenta que los problemas que enfrentamos pertenecen a la psicología enfermiza de UNA SOLA PERSONA.
Cuando alguien desvaría, se aleja inmediatamente de la razón. Y si tiene poder, arrastra inexorablemente a quienes lo rodean por más esfuerzos que hagan para sujetarlo.
Quizá con el tiempo las extravagancias de Cristina Fernández figuren en alguna antología histórica compitiendo con Imelda Marcos, de Filipinas.
La de los 30.000 (¿) pares de zapatos.
jueves, 2 de octubre de 2014
DETERIORO
Deterioro acelerado y preocupante de la Administración Cristina
http://www.urgente24.com/231341-deterioro-acelerado-y-preocupante-de-la-administracion-cristina
por EDGAR MAYNARD
Axel Kicillof ha logrado su objetivo de desplazar a Juan Carlos Fábrega de la presidencia del Banco Central. Kicillof tiene ahora el control total de la economía argentina. Sin embargo, ¿eso garantizará que mejore la evolución de las cuentas públicas y se active el nivel de actividad? Más bien parece que la Administración Cristina se prepara para un ajetreado acto final.
El Frente para la Victoria avanza hacia su derrumbe acelerado. Ahora se apresta a protagonizar un descalabro monetario y cambiario que arrastrará a la Argentina a días complejos. Si faltaba algo para confirmar las previsiones negativas, ocurrieron 3 hechos muy graves este miércoles 01/10:
> la tasa del crédito más barato que hay en la banca comercial, el llamado call-money, trepó durante la jornada de 11% a 23%, un aumento desmesurado, demostración del riesgo de impago que invade la economía doméstica y que anticipa más recesión;
> el índice Merval, de las actividades en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, cayó estrepitosamente -8,22% durante la rueda; y
> ocurrió el arribo de Alejandro Vanoli, hasta entonces un díscolo titular de la Comisión Nacional de Valores, a la presidencia del Banco Central, en reemplazo de Juan Carlos Fábrega, forzado a renunciar luego de las gravísimas imputaciones que le hizo, sin mencionarlo, Cristina Fernández de Kirchner el martes 30/09 y por cadena nacional.
El deterioro del capital humano convocado por el Frente para la Victoria es tan acelerado como sorprendente.
En mayo de 2003, Néstor Kirchner asumió "con más pobres que votos", tal como él afirmaba, con el siguiente gabinete de ministros: Roberto Lavagna (Economía), Ginés González García (Salud), Alberto Fernández (Jefatura del Gabinete de Ministros), Aníbal Fernández (Interior), Daniel Filmus (Educación), Gustavo Béliz (Justicia), Rafael Bielsa (Cancillería), José Pampuro (Defensa), Carlos Zannini (Secretaría Legal y Técnica), Julio De Vido (Planificación Federal), Alicia Kirchner (Desarrollo Social), Carlos Tomada (Trabajo). También Alfonso Prat Gay (BCRA).
En octubre de 2014, el gabinete nacional que acompaña a Cristina Fernández de Kirchner, quien ganó en 2011 con el 54,11% de los sufragios, es el siguiente: Axel Kicillof (Economía), Julio Manzur (Salud), Jorge Capitanich (Jefatura del Gabinete de Ministros), Florencio Randazzo (Interior), Alberto Sileoni (Educación), Julio Alak (Justicia), Héctor Timerman (Cancillería), Agustín Rossi (Defensa), también Zannini, De Vido, Alicia K y Tomada. Y Alejandro Vanoli al frente del BCRA.
Integrante del llamado Grupo Fénix (economistas de ideas sesentistas más que setentistas) en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, donde fue profesor titular de Finanzas Internacionales I y II en la Maestría de Estrategia Económica Internacional; y luego fue profesor adjunto de Economía Internacional Monetaria; autor, junto a Benjamín Hopenhayn, del ensayo “Globalización Financiera: Cambios en los Mercados de Capital y efectos en los países subdesarrollados” (2002), carece de antecedentes como banquero y abunda en un enfoque tan ideológico como desactualizado de lo que es la economía contemporánea.
Si bien en su curriculum-vitae él afirma haber sido analista de Planificación Financiera en la Compañía Gillete de Argentina (1983-1988), casi todos sus antecedentes son docentes, hasta que llegó el Frente para la Victoria al poder, y entonces Vanoli se hizo funcionario público.
La trayectoria que va de Prat Gay y Redrado a Vanoli corrobora el derrumbe del Frente para la Victoria, al menos en lo que se refiere a la política monetaria, y puede encontrar ejemplos muy ilustrativos tanto en el deterioro de las reservas internacionales del Banco Central como la expansión de la base monetaria a fuerza de una emisión descontrolada de moneda local que carece de respaldo o contrapartida.
El ciclo está concluyendo de la peor manera posible.
Es cierto que los Kirchner siempre subestimaron la economía, y mucho más la política monetaria. Néstor Kirchner libró una competencia ridícula, infantil, además de innecesaria, con Roberto Lavagna por quien conducía la economía y quien era el autor de la reestructuración de la deuda pública externa (que ha demostrado ser un fracaso. Algo que debería contemplar Sergio Massa, más allá de lo que le recomiende Organización Techint). El orgullo cavernícola de Kirchner era llevar la contabilidad del Estado en una libreta en la que registraba lo que le importaba: la recaudación de AFIP y las reservas del BCRA.
Kirchner decidió humillar a Lavagna designando como su sucesora a Felisa Miceli, quien permanecía en rol decorativo al frente del Banco de la Nación Argentina que ya por entonces controlaba Juan Carlos Fábrega, quien mantenía una vieja relación con Kirchner, quien así obtenía favores para Lázaro Báez y la Constructora Austral, que nunca se supo si era totalmente de Báez o totalmente de Kirchner.
Los préstamos políticos, los favores más irregulares, la utilización del Banco Nación como caja política K, construyeron el ascenso de Fábrega. Es bueno recordarlo para que nadie piense que es una pelea entre buenos y malos. Es el propio Universo K que se está descomponiendo. Pero es cierto que Fábrega conoce de operación bancaria cotidiana, algo que Miceli nunca se enteró, ni los siguientes ministros de Economía, con la excepción de Martín Lousteau, quien había conducido el Banco de la Provincia de Buenos Aires para Felipe Solá. Pero lo de Lousteu fue efímero y se llamó 125.
Tampoco Axel Kicillof entiende algo de sistema financiero, pero tal como no sucedía desde Amado Boudou, Cristina Fernández de Kirchner descansa plenamente en él. Si bien son etapas bien diferentes de la gestión Cristina, podría concluirse que Kicillof tiene más poder del que jamás tuvo Boudou (para comenzar, Kicillof es Máximo Kirchner, vía el camporonga Eduardo De Pedro, y Boudou nunca lo fue), y por eso se le concedió la cabeza de Fábrega, a quien detestaba, y por cuyo derrumbe hizo muchísimo desde bastante antes de sabotearle el ajuste salarial a los empleados del BCRA, origen del conflicto laboral vigente (y que Vanoli sin duda superará, concediendo el aumento que Cristina obligó a Fábrega a retrotraer... Sería ridículo que Vanoli asumiera en el BCRA con el riesgo cierto de bloqueo del clearing bancario, tal como la Comisión Interna Gremial amenazaba ya a Fábrega).
Si se consideran las críticas de Cristina Fernández de Kirchner a la gestión Fábrega, vertidas el martes 30/09, como el eje de lo que será la gestión Vanoli, sólo cabe esperar presión y hasta persecución a entidades bancarias y cambiarias, consolidación del cepo cambiario, un intento de reprimir por la fuerza lo que Cristina considera es un complot de la City en su contra.
Deberá recordarse que Cristina no sólo descubrió, 12 años después de comenzada la Administración Kirchner, que hay muchos expedientes en el BCRA pero ninguna condena, sino que además ella alcanzó la revelación de que hay un dólar contado con liquidación (que el bizarro Guillermo Moreno había desactivado y Axel Kicillof recuperó para impedir que se escapara tanto el dólar libre, mal llamado "blue"), y ahora la Presidenta de la Nación se enojó porque dice que hubo 'insider information' o filtración anticipada de información calificada desde el BCRA hacia el sistema bancario, que permitió a algunas entidades multiplicar sus negocios. Probablemente la imputación más descalificadora a la gestión Fábrega.
Hay un tema muy interesante a tener en cuenta: cuando Fábrega llegó al BCRA en reemplazo de la patética Mercedes Marcó del Pont (a quien los Kirchner iban a enviar a su casa para que Fábrega tomara el control del Nación, pero en la crisis con Redrado por el uso de las reservas del BCRA la enviaron al frente de la autoridad monetaria, demostración de la importancia que Cristina le concede a ese cargo), convocó a numerosos ex funcionarios, gente de la 'vieja guardia' para instrumentar controles que consideró que no estaba en condiciones de ejecutar con la 'línea' actual. ¿Qué hará al respecto Vanoli? Porque él conoce casi nada de la operación cotidiana, y la gente de la 'línea' menos.
En cualquier caso, Vanoli por Fábrega es un cambio previsto por algunos que consideran que la Administración Cristina avanza hacia un colapso que no quiere ni pude evitar. Y el deterioro está adquiriendo un vértigo que obliga a preocuparse muchísimo por las horas que vendrán.
RECUERDOS DEL FUTURO
Recuerdos del futuro
http://economiaparatodos.net/recuerdos-del-futuro/
Por Carlos Berro Madero
Las "aproximaciones" a la realidad de los grandes pensadores resultan de gran utilidad en momentos de zozobra conceptual. René Descartes trazó en su tiempo una línea reflexiva formidable para momentos como el presente, donde es notoria la congoja que nos invade por los días "calientes" que vivimos.
Días donde campea la conducta cerril de un gobierno donde una mujer "poseída" como Cristina Fernández -seguida por fanáticos QUE NO TENDRÍAN CABIDA EN UN MUNDO ORDENADO Y NORMAL-, acentúa la desesperanza de la gente por un futuro mejor. Sin mentiras, sin soberbia, sin violencia verbal, sin enfrentamientos inútiles.
Dice Descartes al respecto: "no tolerando frecuentemente las acciones de la vida dilación alguna" (es el caso de nuestros días), "es una verdad muy cierta que, cuando no está en nuestra mano discernir las opiniones más verdaderas, DEBEMOS SEGUIR LAS MÁS PROBABLES; y aún cuando no advirtamos mayor probabilidad en unas que en otras, debemos, sin embargo, DECIDIRNOS POR ALGUNAS y considerarlas después, no ya como dudosas, en cuanto se refieren a la práctica, SINO COMO MUY VERDADERAS Y CIERTAS, PUESTO QUE LA RAZÓN QUE NOS HA DETERMINADO A SEGUIRLAS LO ES."
Veamos cuál es el escenario sobre el que estamos parados:
1. El azote de una altísima inflación creciente y desbocada, con encargados de combatirla que la niegan y no saben qué hacer con ella.
2. Una corrupción endémica y desenfrenada en todos los niveles.
3. Funcionarios que deben combatir la drogadicción y el narcotráfico y proponen como solución "inteligente" legalizar el libre consumo de sustancias prohibidas para despenalizarlas DEFINITIVAMENTE.
4. Delincuencia de todo tipo, alentada por sugestivos derechos humanos sostenidos impunemente sobre entrevistas donde ciertos criminales o inadaptados discursean sobre el delito, alternando libremente en los estudios de la TV con periodistas desprejuiciados, cuando, en todo caso, deberían hacerlo DESDE LA CÁRCEL.
5. Un Congreso Nacional "ausente con aviso", es decir, teniendo que tolerar el voto en soledad del oficialismo a cuanto disparate se le ocurra proponer a una Presidente a quien ya puede definirse como una persona psicológicamente errática y alterada.
6. Productividad general de la economía metida en un "cepo", que somete a las empresas privadas a poner en marcha constantes mecanismos de autodefensa "instintiva" contra disposiciones atrabiliarias que les insumen tareas de 24 x 24 horas seguidas, sin interrupción.
7. Promesas sobre planes de desarrollo absurdos, sin financiamiento genuino ni discriminación "inteligente", que aparecen y desaparecen de la vista como fogonazos de una luciérnaga de campo, sin ninguna explicación.
8. Violencia en las formas, las palabras y las metáforas por parte de TODOS los funcionarios K, con Cristina a la cabeza.
9. Rosarios interminables de falsedades basadas en estadísticas trucadas, que son "reestructuradas" cada tanto para poder mentir más "científicamente" (¿).
10. Enemistad manifiesta entre diversas "facciones" del gobierno que responden a distintos intereses, QUE EN TODOS LOS CASOS DEMUESTRAN UNA ENERGÍA PUESTA AL SERVICIO DEL EGOCENTRISMO DE CADA QUIEN.
11. Una pobreza estructural apabullante solo atendida por el "clientelismo" más vergonzoso.
12. Relaciones con el mundo en franco y creciente deterioro. Con Brasil, con Estados Unidos, con Alemania, con Israel. Megáfono abierto de Cristina Fernández a toda hora y en cualquier foro denostando las "injusticias" del régimen internacional y las fallas en la lucha contra el terrorismo, mientras nuestras fronteras son un verdadero colador, usando el criterio de "la paja en el ojo ajeno y una viga en el propio".
¿Qué puede inferirse de este brevísimo resumen? Pues que la cosa no da para más. O hay cambios radicales, o todo puede explotar por el aire si llegaran a combinarse imprevistamente los factores que hemos descripto.
Los temores que asaltan a una gran mayoría sobre "el día después" lo está impidiendo por el momento, pero si Descartes anduviera todavía por este mundo, nos diría con seguridad que haciendo de la necesidad una virtud, NO PODREMOS ESTAR SANOS HASTA QUE NO BAJEN LA FIEBRE Y LA INFECCIÓN, NI PODREMOS SER LIBRES ESTANDO EN PRISIÓN.
Y cuando la enfermedad y la prisión se apoderan del cuerpo y del espíritu del hombre, lo conducen siempre, invariablemente, a un mal final. El pronóstico es pues solo uno: SI NO HAY CAMBIO, HABRÁ INEXORABLEMENTE UNA IMPLOSIÓN DEL GOBIERNO QUE LO LLEVARÁ A TENER QUE ENTREGARSE ANTES DE TÉRMINO, AUNQUE NO QUIERA NI CONVENGA.
Para ello apelamos como conclusión a otros conceptos del filósofo francés, muy aplicables al tiempo presente: "pensé que no podía hacer nada mejor que continuar en lo que me encontraba, o sea, DEDICAR MI VIDA ENTERA A CULTIVAR MI RAZÓN Y A PROGRESAR TODO LO QUE PUDIESE EN EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD".
En una palabra, dejar de usar eufemismos y creer ingenua ¿o intencionadamente? en ellos.
Que cada uno de los protagonistas y espectadores se ponga el sayo
que le quepa.
EL ATRILERO: DESACATADOS
EL ATRILERO: DESACATADOS: Desacatados http://www.perspectivaspoliticas.info/desacatados/ por Gabriela Pousa Y acá estamos, desacatados, sin entender un ápice de...
DESACATADOS
Desacatados
http://www.perspectivaspoliticas.info/desacatados/
por Gabriela Pousa
Y acá estamos, desacatados, sin entender un ápice de qué trata ni por qué es tan grave como lo pintan desde algunos puntos cardinales. El argentino promedio se levanta y sale a la calle rogando volver ileso, y sin tener que dejarle algunos productos al cajero del supermercado porque no se llega a pagarlos. Esa es la prueba de fuego del ciudadano común al iniciarse el último trimestre del año.
Ni siquiera le interesa demasiado si el juez Griesa determinó desacato o si se ha pagado a los famosos fondos buitre a quienes, la mismísima Presidente, les ha otorgado una entidad magnánima en los últimos meses. A la gente le interesan sus fondos, esos que se esfuman mucho antes que el calendario señale que fin de mes ha llegado. Pero nadie le habla de ello, y si acaso escucha interés por su seguridad lo hace de algún personaje que poco puede hacer para garantizársela.
Frente a ello, el hartazgo es una constante y la resignación un virus que se esparce. "Nadie ha de hacer por mí lo que yo no haga", es el lema del argentino contemporáneo. Y no se trata de un incentivo a la voluntad sino de la desesperanza que se arraiga cada día un poco más.
Así, pensar un conflicto social no asusta, da pánico porque en el "sálvese quién pueda" que se ha planteado, la gente se ha armado. No es este el mismo escenario de finales de 2001 ni remotamente. No hay un jefe de Estado que no logra encausar el rumbo, hay intención en minar el camino de la transición y más. Fernando De la Rua podía ser aburrido, Cristina Kirchner en cambio es un chiste pero no por las risas que genera sino porque no puede ser ya tomada por seria. O quizás la necesidad de tomarse a la ligera sus discursos, actos y omisiones sea para el grueso de los argentinos, un mecanismo de defensa.
Lo cierto es que el caos de comienzo de siglo fue a pesar de la conducta presidencial. El caos actual es, sin embargo, causalidad, es decir: se ha llegado a él gracias a la actitud presidencial. Y el pueblo hoy, quiere algo más valioso que sus ahorros devaluados en un corralito bancario, el pueblo ahora quiere que su vida valga algo. Algo más que un celular, un par de zapatillas, una mochila o simplemente azar.
Desacatados o no, la dirigencia está a años luz de sus supuestamente, representados. No hay intereses en común, no hay punto de inflexión donde choquen las ambiciones de unos con las demandas perentorias de los otros. Por un lado priman las especulaciones electorales, y en otra perspectiva está lo básico que reclama la ciudadanía. Porque no es este un país donde la gente exija respuestas, políticas de Estado concretas y estadistas.
La Argentina es una mediocracia sumida en la ignorancia donde apenas se mendiga un patrullero en alguna esquina, prisión para un motochorro que se arrebató una cartera, y que el asado del domingo no termine convertido en quimera. Tal vez la exigencia mencionada "estigmatiza" a la dirigencia porque el hastío habilita hasta esa otra vida de los políticos, sumidos en el lujo y el confort, en tanto al pueblo no le falte lo indispensable. Y lo indispensable es cada vez menos. Alguna vez se demandó educación, civilización, progreso. Hoy apenas si se reclama más policía y menos inflación.
Es más, hasta la corrupción puede aceptarse sin demasiado alboroto si se deja vivir sin convertir la vida en una casualidad día tras día.
Cualquier dirigente puede hacerse del voto de la gente con ofrecerle tan poco..., pero ni siquiera eso saben hacer sin quedar expuestas sus miserias. A esta altura, la conducta de la jefa de Estado parece indicar que hay algo personal entre ella y la sociedad. Es como si estuviese empeñada en hacer daño, como si librara una batalla campal consigo misma y terminara siempre vencida.
Cristina pelea contra Cristina. Ni Daniel Scioli, ni Sergio Massa, ni Mauricio Macri ni Estados Unidos o Alemania ni Griesa le hacen sombra a ese enemigo interno que la lleva a pararse frente al abismo. Si acaso alrededor cuidan que no de un paso al frente, no es por piedad ni comunión de ideas, es por temor a ser arrastrados al vacío junto con ella.
La salvación no es de nadie: ni del kirchnerismo ni de cualquier otro "ismo" que aflore prometiendo la panacea. Al país le han socavado sus raíces, queda un tronco estéril con ramas que van siendo podadas a la marchanta. Crecer en esas condiciones es utopía, hay que cavar de nuevo los cimientos y fertilizar el suelo. Hay que volver a sembrar y esperar. El árbol no da frutos hasta madurar.
En este contexto, el 2015 puede presentarse benévolo para quienes, en definitiva, siempre se han visto favorecidos. Si perdieron 100 ó 200 en este ahora, ganarán 300 cuando otro timonel conduzca el barco hacia otro puerto. Quienes fueron cacheteados en estos once años de kirchnerismo, a remarla. Nada de brújulas ni tripulación, sólo un par de remos. Así ha sido en los últimos tiempos. Así será en lo sucesivo.
No se trata de pesimismo ni de "agoreros del mal" o voceros de "la cadena de desánimo" que denuncia la corte presidencial. Se trata de proyectar un escenario donde todo está haciéndose mal. Ah, ¡hay que rescatar la asignación universal porque de lo contrario se nos acusará de insensibilidad social! Pero la AUH es un paliativo, y en todo caso, un índice que marca cuán mal se está. No es un triunfo de una década ganada ni una genialidad.
De este modo, el desacato llega más como sello de goma que como sentencia condenatoria. Estamos autocondenamos de antemano. No aporta ni quita nada a lo que hay. Quizás la mayor vergüenza radique en el hecho de que sea afuera donde se nos etiqueta cuando adentro debió haberse declarado el desacato hace rato. Y es que fue la Presidente quién faltó y falta el respeto a los ciudadanos... Y también es verdad que los ciudadanos dejamos que lo haga sin inmutarnos.
Desacato es, según la Academia Real Española, la falta de respeto hacia la autoridad. Y la autoridad no es la señora Fernández de Kirchner, es la sociedad. Utilizando el término que a ella le agrada, cabe decir que es la gente quién, en el marco de una democracia representativa, "empoderó" a Cristina. Casi del mismo modo como los Kirchner empoderaron a la Justicia de Estados Unidos para que sea quién dirima el conflicto con los holdouts.
La mandataria se puso en el papel de Narciso, es complejo en ese estado aceptar que, con todos sus defectos, es al juez Griesa y a la sociedad a quién debe respetar. Porque no es Argentina quién desacata. Es simplemente Cristina. Y a diferencia de Argentina, Cristina es netamente coyuntural.
miércoles, 1 de octubre de 2014
ESTADO INEFICIENTE
El Estado es "esencialmente" ineficiente.
Afirmar que el Estado es "esencialmente" ineficiente puede resultar una afirmación algo audaz para muchos, pero solo se trata de una mera descripción bastante concordante con lo que muestra el presente.
Es importante no caer en la trampa que proponen los que se sienten a gusto equiparando la realidad con sus propias utopías. No es razonable discutir intentando poner en un plano de igualdad, una evidencia de la vida cotidiana con esa entelequia con la que sueñan los mismos que dicen que el problema son los protagonistas de la historia y no la estructura conceptual sobre la que se edifica cierta visión ilusoria.
Los defensores de la idea del Estado eficiente dicen que existen sobrados ejemplos en la actualidad de naciones que han llevado adelante proyectos exitosos que permiten dejar atrás las recurrentes críticas a las eternas deficiencias que se describen con lujo de detalles.
Lo cierto es que esos países que parecen victoriosos en esta batalla por conseguir esa fantasía, son buenos ejemplos gracias a un proceso de comparación superficial con otros efectivamente peores como los que se conocen tan frecuentemente en estas latitudes. Se trata, en todo caso, de una mirada relativa, que elogia exageradamente desempeños considerados aceptables respecto de otros claramente desafortunados.
Es solo una cuestión de matices, pero no de fondo. El Estado y la eficiencia son conceptos absolutamente contrapuestos, definitivamente incompatibles, que no tienen consonancia alguna. Tal vez para profundizar la discusión sea necesario recordar que la eficiencia está directamente asociada a "conseguir un propósito empleando los medios idóneos" y se debería partir desde allí si se quiere analizar el asunto con seriedad y sin apasionamientos excesivos.
El Estado dispone habitualmente de administradores circunstanciales, simples operadores del sistema, que en general son los que han superado ciertos procedimientos de selección, que en el mejor de los casos son representantes elegidos por el mandato popular en las democracias más desarrolladas, y en otros ni siquiera bajo esa modalidad, sino bajo las reglas de esquemas mas autoritarios y arbitrarios.
En todos los casos, los que toman decisiones son personas que administran un patrimonio ajeno, bienes que son de todos los ciudadanos de una jurisdicción, dineros de cada habitante local. A la hora de orientar esos recursos, aun mediando la buena fe, la mejor de las intenciones y un espíritu saludable, se cae inevitablemente en cierta injusticia.
No es que en el sector privado eso no pueda suceder. También allí se toman determinaciones inadecuadas y se cometen errores, muchas veces groseros. La diferencia pasa por quien paga los costos de esos desaciertos.
Cuando algo sale mal y están involucrados solo privados, pues se trata de decisiones que se han tomado asumiendo la existencia de riesgos y los costos de esas cuestiones las pagan solo los individuos involucrados.
Ahora cuando esas decisiones equivocadas se incurren en el ámbito estatal, los disparates los pagan todos los ciudadanos. Eso significa que cada individuo deberá trabajar más para que nuevamente le sean quitados más recursos ganados con su esfuerzo vía más impuestos, endeudamiento o emisión monetaria.
Los criterios de eficiencia tienen que ver con ideas relacionadas a la austeridad, al lucro y a la humana necesidad de solo gastar con la visión de maximizar utilidades. Al menos así se razona en el medio privado, y hasta en el estrictamente individual y familiar. No es que se trate de un mecanismo infalible, de hecho no siempre sale bien, pero cuando alguien falla el que paga los costos también es ese operador particular y no todos.
En el sector estatal, la austeridad es un concepto casi siempre ausente. A la hora de elegir, de erogar y comprar, no necesariamente se tomarán decisiones como en el sector privado. Se incurrirán probablemente en excesos, lujos superfluos y privilegios que ni se justifican. A cambio de eso se obtendrá un resultado de menor jerarquía, que insume más recursos de los necesarios, al menos si se toma como referencia el criterio con el que se hubiera manejado una inversión llevada adelante con dinero propio.
Al final del camino, la discusión conducente solo debería pasar por minimizar los niveles de ineficiencia. Pero se debe asumir previamente esa ineficiencia intrínseca del Estado, propia de su esencia, que forma parte de sus entrañas más profundas y que no debe ser negada para poder operar adecuadamente. La tarea pasa por atenuar el impacto de esos despilfarros, acotar lo improcedente e incorporar cierta dosis de racionalidad.
No es que no exista forma alguna de lograr parcialmente resultados alentadores. Pero algunos ingredientes son imprescindibles para conseguirlo. La transparencia en el uso de los recursos, la publicación de los actos de gobierno, la información abundante y al alcance de los ciudadanos, permite disminuir el costado negativo de esta innegable realidad.
Los procesos abiertos de información, evitan parte de la corrupción estructural y reducen la chance de que el funcionario de turno seleccione caminos con absoluta discrecionalidad. Se debe trabajar mucho en esta cuestión, pero resulta indispensable entender el problema con claridad y asumir definitivamente que el Estado es esencialmente ineficiente.
Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
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