martes, 21 de mayo de 2013

NOS AFANARON

Nos han robado la República ----------------------------- El primer artículo de la Constitución Nacional dice textualmente:La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal,según lo establece la presente Constitución.Hay mucha información seria que dice que las elecciones han sido fraudulentas;si esto es así,como parece que es,no existe representatividad en el gobierno kirchnerista dado que la elegida,es decir la viuda,no represenaría a la mayoría que,supuestamente,la eligió presidente. Es decior que el gobierno kirchnerista no cumple en lo que se refiere a la forma representativa de gobierno.De acuerdo con esto,la viuda sería una presidente trucha.De acuerdo a la relación que la viuda mantiene con las provincias,que tiene sus elegidas,que son las que dicen amén a todo,a las cuales las llena de inversiones,desde ya con el obligatorio retorno,y también tiene sus enemigas,son pocas,a las que no les tira ni un peso. Todo esto la viuda lo hace con plata que es de las provincias y les corresponde,pero hay que pedírsela de rodillas,y esto lo hacen los gobernantes aduladores.Un eje mplo de esto es Scioli,gobernador de la provincia más importante del país. No hablemos de que el gobierno que preside la viuda es republicano,dado que de acuerdo a la ley recientemente san- cionada-democratización de la ´justicia-estos delincuentes,integrados por la viuda y sus secuaces terroristas nos han ro- bado la República El poder ejecutivo,el poder legislativo y el poder judicial independientes conforman la república.En nuestro país el poder ejecutivo está ejercido por la viuda del canalla que murió en octubre del 2010,la que está al frente de la tiranía reinante.El poder legislativo está,en parte,representado por sirvientes de la viuda que sancionan ttodas las leyes de acuerdo a las órdenes de ella.Recientemente han sancionado una ley-la democratización de la justicia-con la cual han puesto fin a la independencia de la justicia y han legalizado el final de la república.No obstante,hace ya muchos años que un grupo de jueces están al servicio de la viuda y estos son,fundamentalmente,los que "juzgan" a los militares y policías que combatieron y derrotaron a los subversivos apátridas,los que hoy se encuentran en el poder político,los que han sido llevados a dicho poder por el marido de la viuda y mantenidos en la actualidad por su sucesora.Gracias a estos llamados jueces se encuentran en mazmorras inmundas más de 1200 militares y poli- cías,habiendo muerto en las mismas alrededor de 200 por abandonode persona con tortura previa.Tiene interven- ción en esto la corte,ya que ha sentado una jurisprudencia arbitraria que obliga a que aquéllos que com- batieron la subversión sean juzgados por supuestos delitos,mientras aquéllos enemigos de la Patria que sirvieron al imperialismo soviético estén libres y compartiendo el poder con la viuda. La viuda y sus secuaces terroristas nos han robado la república.Sin justicia no hay república.Esperemos que haya fiscales y jueces honestos y valientes.Esperemos que haya muchos fiscales Marijuan y jueces de las Carreras. Guillermo Díaz Aguirre delfinvnsh@yahoo.com.ar

ESQUIZOFRENIA K

Kirchnerismo esquizofrénico Por Agustín Laje (*) La esquizofrenia es una enfermedad mental que supone graves trastornos en la percepción y expresión de la realidad. Su raíz etimológica proviene del griego clásico como una conjunción de schizein, cuyo significado es “romper”, y phren, cuyo significado es “entendimiento” o “razón”. Alejado del famoso aserto “La única verdad es la realidad” atribuida muchas veces a Perón, pero que en realidad pertenece a Aristóteles, el kirchnerismo prefiere −y le conviene− adscribir a la idea de que “La verdad es una metáfora”, como supiera sentenciar Friedrich Nietzsche. El kirchnerismo esquizofrénico piensa que con metáforas o, dicho de una manera más popularizada, con “relatos”, basta y sobra como para moldear con eficacia la realidad. Hay una creencia muy arraigada en todo el espectro kirchnerista de que la realidad, en todas sus dimensiones, resulta de una construcción del discurso, postura ontológica en boga, característica de las corrientes filosóficas postmodernas y, más precisamente, distintiva de los teóricos del discurso como Ernesto Laclau. De allí que la disputa contra las voces contrarias sea, en última instancia, una disputa por el control sobre la realidad misma. En este orden de ideas, la esquizofrénica lógica del kirchnerismo opera en los siguientes términos: aquello que no se dice no existe en la realidad, y aquello que se dice con vigor suficiente es capaz de adquirir existencia real, toda vez que la realidad se construye desde el discurso. A nivel individual, sería algo así como creer que ignorando el cáncer éste se cura, o que cacareando sobre las virtudes del consumo desproporcionado de alcohol nos evitaremos una resaca a la mañana siguiente. Si tuviésemos que ponerle fecha al comienzo de la esquizofrenia kirchnerista, ésta sería el martes 13 de mayo de 2008, cuando en la Librería Gandhi se lanzó Carta Abierta con el expreso objetivo de contribuir a que “el Gobierno encuentre su propia inspiración metafórica” y logre “imponer su relato”. Nótese que el grupo de intelectuales-alcahuetes en cuestión no encontraba motivación en, por ejemplo, contribuir al desarrollo de políticas públicas para la transformación efectiva de la realidad. Como buenos esquizofrénicos que son, esgrimían que sus esfuerzos serían dedicados a la construcción metafórica, es decir, a la construcción del relato para trastocar la percepción de la realidad. La esquizofrenia kirchnerista tiene fundamentalmente dos consecuencias políticas significativas. Por un lado, la supremacía del discurso por sobre la acción concreta, y por el otro, la enemistad enfermiza contra los medios de comunicación que interpelan el enunciado oficialista. Fanatizados con la idea de que la prensa actúa en forma directa sobre la consciencia de las personas tal como se creía en los años `70, prefieren ignorar los descubrimientos de la psicología social actual, que evidencian que el poder de los medios se reduce al establecimiento de la agenda (agenda setting). Desde que asumió en 2007, Cristina Kirchner jamás pronunció la palabra “corrupción”. Ni siquiera para referirse a los años `90, una constante de su marido. La última vez que alguien del kirchnerismo dijo “corrupción” a nivel oficial, fue el 7 de agosto de 2007, cuando sin sonrojarse Néstor alegó que “por primera vez en esta Argentina se combate la corrupción”. Pero la lógica del “si no lo decimos, no existe” tiene sus fallas: a pesar del mutismo gubernamental, nuestro país ocupa los últimos puestos del ranking de Transparencia Internacional junto a los países más corruptos del planeta, y la gente ha tomado plena consciencia de que la corrupción representa un problema de suma gravedad en una Argentina manejada por un grupo de facinerosos enquistados en el Estado. El azote diario de la inseguridad ha sido tratado bajo el mismo esquema lógico por los esquizofrénicos de turno. Mientras los índices de actos delictivos van en aumento exponencial en un país donde los criminales son los que gozan de libertad y sus víctimas son las que deben encerrarse detrás de rejas para protegerse, los relatores oficiales arguyen que lo que existe en la realidad no es inseguridad, sino una mera “sensación” de la misma. Así pues, la culpa no parece ser de la inexistencia de efectivas políticas de seguridad y prevención, sino de que Clarín informe delitos generando “sensaciones de inseguridad” en la gente. El cinismo en su máxima expresión. Lo mismo vale para el problema de la inflación, talón de Aquiles de un modelo económico agotado y decadente cuyos responsables debieron intervenir el INDEC a los efectos de manejar a su antojo las estadísticas oficiales y distorsionar la realidad. Fiel reflejo de la esquizofrenia kirchnerista, la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, llegó a argumentar que “es totalmente falso decir que la emisión genera inflación”. Si esto fuese cierto, entonces no se entiende por qué razón el gobierno no nos enriquece a todos de una buena vez si sólo se trata de poner en marcha la maquinita de imprimir billetes. Hace algunas horas se conoció que en el último trimestre, según el propio INDEC, la tasa de desocupación creció en un punto. La cantidad de pobres e indigentes en Argentina sería mucho mayor si el organismo en cuestión diese datos ajustados a la realidad, atento a que cada punto de aumento en la Canasta Básica de Alimentos negado por el gobierno equivale al desconocimiento oficial de 170.000 pobres y 90.000 indigentes. ¿Cómo diseñar políticas públicas efectivas bajo un estado de esquizofrenia permanente? Lo cierto es que la esquizofrenia es una constante en el kichnerismo que se deja ver todos los días y en todos los ámbitos de la administración pública. En un patotero Guillermo Moreno que se piensa que con la probadamente ineficaz receta del congelamiento de precios podrá detener la escalada inflacionaria; en un soberbio Axel Kicillof que, en lugar de hacer lo posible por traer inversiones al país, esgrime que “la seguridad jurídica es un concepto horrible”; en un irrisorio Amado Boudou, que esquiva las preguntas de la prensa tocantes a sus causas de corrupción y hace de cuenta que nada ocurre con una fingida sonrisa de oreja a oreja; en un oligofrénico Hernán Lorenzino, que admite que “Me río mucho cada vez que veo la cotización del dólar blue” pero que se quiere ir y gimotea cuando le preguntan sobre la inflación. La lista sería interminable. Se trata de muestras de evasión de la realidad en personas más próximas a la insania que a un estado de salud mental. La realidad pronto se terminará imponiendo por sobre el discurso, y el relato kirchnerista acabará implosionando estruendosamente. Pues como decía la filósofa de cuño aristotélico Ayn Rand: “El hombre es libre para elegir no ser consciente de la realidad, pero no es libre para escapar a la sanción que merece la falta de conciencia: su destrucción”. (*) Es autor del libro Los Mitos Setentistas, y director del Centro de Estudios LIBRE. agustin_laje@hotmail.com | www.agustinlaje.com.ar | @agustinlaje

lunes, 20 de mayo de 2013

FRAUDE

OSCURAS ESTRATEGIAS DEL KIRCHNERISMO Para las próximas elecciones, el fraude ya está armado por Pablo Dócimo A esta altura de las circunstancias, nadie puede dudar que el kirchberismo y el chavismo son prácticamente lo mismo. Corrupción, autoritarismo, demagogia y populismo son las características de ambos “modelos”, a lo que le debemos agregar, por supuesto, su llamativa inclinación al fraude electoral. En Venezuela, más allá de las sospechas y denuncias, esto quedó plasmado con la negativa de Nicolás Maduro a realizar un recuento de votos, mandando a quemar inmediatamente todas las urnas, boletas y planillas, cuando curiosamente, no bien finalizada la elección dijo que no había inconvenientes en realizar un exhaustivo cuento voto por voto para disipar todo tipo de dudas. En nuestro país, especialmente en la últimas dos elecciones (2007 y 2009) no solo hubo cientos de denuncias de fraude (que obviamente terminaron en la nada, como todo lo que afecta negativamente al kirchnerismo) sino que estas irregularidades están latentes para las próximas. Los medios utilizados son varios, como por ejemplo el robo de boletas (por eso el oficialismo se niega sistemáticamente al uso de boleta única) o, sencillamente, no enviar las cartas a los presidentes de mesa. De esta manera, quien es designado para ese cargo, jamás se entera, ya que la citación llega dos o tres días pasada la elección. Sabiendo esto, el oficialismo pone como presidente de mesa al supuesto primer votante, que obviamente, es uno de ellos, para poder legitimar el fraude. De hecho, en YouTube se puede ver un video donde se observa claramente como trabajan algunos punteros políticos para llevar adelante el fraude electoral. (1), pero además. Tribuna de Periodistas no solo lo demostró en varias notas sino que además hizo una denuncia judicial al respecto, sin obtener, obviamente, ningún tipo de respuesta satisfactoria. Lamentablemente, muy por el contrario de que esto se tienda a solucionar, se agrava cada vez más, ya que existen infinidades de DNI apócrifos, los cuales, aunque usted no lo crea, están en condiciones de votar. Para comprobarlo usted mismo, haga el siguiente ejercicio: Entre a http://www.padron.gob.ar/consulta/# luego busque el DNI 11.240.339 poniendo FEM y SAN JUAN y después haga lo mismo poniendo MASC BS AS. No hay más nada que agregar, el fraude está latente, pero lo peor del caso, es que la responsable, la Jueza Maria Servini de Cubría, lo avala.

BAJO EL RIESGO K

Dura nota contra los 10 años de Gobierno kirchnerista en el diario francés Le Monde Traducción completa de la nota La Argentina bajo el riesgo de los Kirchner Por Paulo A. Paranagua En diez años de poder, Néstor Kirchner y después su mujer Cristina llevaron adelante una gestión arbitraria e imprevisible de los asuntos de Estado. En línea recta con el populismo peronista que a menudo condujo al país al caos económico y la corrupción. En mayo de 2003, hace diez años, Néstor Kirchner, ex gobernador peronista de Santa Cruz, una provincia del sur argentino, llegó a la presidencia de la república con un déficit de legitimidad. Elegido casi por defecto, obtuvo el 22 por ciento de los votos en la primera vuelta. El ex presidente Carlos Menem (también peronista), aunque con posibilidades de ganar el ballotage, prefirió retirarse antes que sufrir un revés en la segunda vuelta. Para fortalecer a una opinión pública sacudida por la crisis de 2001, que condujo al país a la quiebra, Kirchner se dedicó a consolidar la recuperación económica, emprendida con éxito por el ministro de Economía Roberto Lavagna, a quien mantuvo en su cargo. El nuevo presidente apoya los esfuerzos de los defensores de los derechos humanos, los legisladores y algunos magistrados para terminar con la impunidad de los militares implicados en los crímenes de la dictadura (1976-1983). Por último, teje alianzas "transversales" para lograr una mayoría en el Congreso. Su ministro de Cultura, Torcuato Di Tella, eminente sociólogo y asesor del gobierno, veía en esto el esbozo de una nueva centroizquierda, capaz de "superar" al peronismo, fuerza dominante de la vida política desde 1945. ¿Néstor Kirchner, muerto en 2010, era un outsider? "Kirchner no es un dirigente atípico", respondía su esposa Cristina a la pregunta de Le Monde en noviembre de 2003. "Es un puro producto del peronismo". ¡El zorro pierde el pelo pero no las mañas! "No se puede gobernar sin negociar con el inmenso aparato del partido peronista, formado por burócratas de los sindicatos, intendentes corruptos, punteros barriales clientelistas, policías, traficantes y delincuentes, que se oponen a cualquier cambio", confiaba años después el filósofo José Pablo Feinmann, otro asesor del gobierno. "'Si no controlo el aparato, este me va a dominar, no resistiría dos días', me dijo Néstor". En 2005, el presidente remueve al ministro Lavagna y administra personalmente la economía nacional, de la misma forma que había administrado los recursos de una provincia petrolera débilmente poblada de la Patagonia: decisiones al día tomadas por un grupo cerrado, sin reunión del consejo de ministros ni rendición de cuentas al Congreso ni explicaciones a la prensa. Cuando era gobernador de Santa Cruz, había enviado a Suiza 500 millones de dólares de regalías petroleras sin detallar jamás el itinerario de esa suma ni sus intereses. Abogados de empresas, los Kirchner habían dedicado los años de plomo a acumular una fortuna. A partir de 2003, sus declaraciones anuales muestran un enriquecimiento vertiginoso, sin que la cuestión de un conflicto de intereses se les pase por la cabeza a los interesados. Para sus detractores, los montos declarados no serían más que la punta del iceberg. Cuando Cristina Kirchner reemplaza a su marido en 2007, el manejo improvisado de la economía sigue siendo discrecional e imprevisible. Para los amigos, todas las facilidades. Para los demás, el peso de la ley, sin perjuicio de inventar nuevas reglas de acuerdo con las circunstancias. El cambio más espectacular sin duda es el que hubo respecto de Clarín, el principal grupo multimedia de la Argentina. La luna de miel duró hasta el momento en que Néstor Kirchner, que quería una participación en el capital, sufrió un rechazo. De un día para el otro, el grupo se convirtió en el enemigo a derribar. "Clarín miente", gritan los Kirchner en cada acto político. En 2009, se vota una ley de medios con disposiciones hechas a medida, destinadas a desmantelar el grupo. La justicia bloquea su aplicación. Entonces, en 2013, se improvisa una reforma de la justicia y los recursos contra el Estado, para asegurarse de que el poder judicial deje de inmiscuirse en los asuntos del ejecutivo y el legislativo. Más allá de las peripecias que la Argentina de los Kirchner presenta con la regularidad de un folletín, el balance de estos diez años de gestión con medidas de corto plazo presenta contrastes: Buenos Aires logró renegociar la mayor parte de la deuda, sin restablecer, sin embargo, su crédito internacional. La producción se reactivó, con resultados moderados en la industria. El Estado aumentó el impuesto a la soja, locomotora de las exportaciones, y se apropió de los fondos de pensión, pero el régimen fiscal legado por la dictadura militar no fue modificado. Mientras que Aerolíneas Argentinas fue nacionalizada, nada se hizo para corregir el deterioro de los transportes ferroviarios, desguazados en los años 90 con la complicidad de los sindicatos peronistas: en 2012, un accidente ocurrido en una estación de Buenos Aires causó 51 muertos y 700 heridos. La empresa petrolera Repsol YPF volvió a manos del Estado, mientras que las compañías mineras gozan de total libertad para operar en perjuicio del medioambiente y el fisco. Buena parte del empobrecimiento provocado por la crisis de 2001 desapareció pero la miseria sigue presente. Los aumentos de salarios y las jubilaciones revalorizadas se ven recortados por una inflación del 25 por ciento enmascarada por la falsificación de las cifras oficiales. Se adoptó el matrimonio igualitario pero el aborto sigue siendo tabú. La inseguridad jurídica hace huir a los inversores: el último en retirarse fue el grupo brasileño Vale. El proteccionismo dejó en coma al Mercosur, la unión aduanera sudamericana. Argentina no ha dejado de caer en el índice de percepción de la corrupción de Transparency International y actualmente está en la cola del pelotón. En cuanto al control de cambio, se presta a todo tipo de manipulaciones. El descaro y la falta de visión, sin embargo, se disfrazan con un discurso épico. Se habla de un "modelo" Kirchner, secundado por un proyecto "nacional y popular". Adaptado al gusto del momento y despojado de los oropeles de la "doctrina justicialista" del general Juan Domingo Perón (presidente de 1946 a 1955 y de 1973 a 1974), este relato no remite menos a la misma ideología: el nacionalismo, que invoca una excepción argentina, una idiosincrasia diferente de cualquier otra, un "ser nacional" cuya esencia se encontraría en el curso de la historia. Eva Perón, la egeria del general, aparece en los nuevos billetes de 100 pesos y su efigie domina la principal avenida de Buenos Aires, aun cuando su libro, La razón de mi vida, ya no es de lectura obligatoria en las escuelas. Los socialistas, los socialdemócratas, los comunistas, los de centro, los demócrata-cristianos, los liberales, los conservadores, los demócratas y los republicanos, las principales familias políticas de los dos últimos siglos, en algún momento hicieron su autocrítica, y a menudo varias veces en lugar de una. Los peronistas, jamás. No obstante, no faltan muertos en el ropero. El regreso del general Perón al poder en 1973 fue una catástrofe que condujo, tres años más tarde, al peor golpe de Estado sufrido por los argentinos. Los Kirchner fomentaron una idealización romántica de ese período de irracionalidad, que no contribuye al respeto por las instituciones de la democracia. En lugar de proceder a una relectura desapasionada de la historia, los peronistas proponen una versión mítica, propicia para los desvíos ideológicos. La constitución prohíbe un tercer mandato presidencial consecutivo, pero esto no impide a Cristina Kirchner hacer un vacío a su alrededor, mientras que sus partidarios preconizan una reforma de la Ley Fundamental. En una obra reciente, Carlos Gabetta, creador de la edición argentina de Le Monde Diplomatique, llega a una conclusión abrumadora: "Todos los gobiernos del populismo peronista argentino condujeron al país al caos económico; todos llevaron la corrupción a un paroxismo y desembocaron en la tragedia o el Grand-Guignol". TRADUCCIÓN: Elisa Carnelli

domingo, 19 de mayo de 2013

NO SE PUEDE

NO SE PUEDE Por Malú Kikuchi (19/5/2013) Así de simple: no se puede. Cristina no puede ser candidata a presidente en 2015. Artículo 90 de la Constitución Nacional: “El presidente y vicepresidente duran en sus funciones el término de 4 años y podrán ser reelegidos o sucederse recíprocamente por un solo período consecutivo”. ¿Está claro? No es tan difícil de comprender, Cristina fue elegida en 2007 y reelecta en 2011. Su segundo mandato termina el 10/12/2015, y se acabó. No puede ser re reelecta, la CN no lo permite. Debe dejar pasar un período de 4 años y recién entonces volver a presentarse. ¿Qué es lo que no entienden? La Constitución no está escrita en arameo, ni en sánscrito, está escrita en castellano, casi se diría que en argentino básico para que todos la entiendan. Por supuesto que para entenderla primero hay que leerla. Debería existir una ley que obligara a diputados y senadores nacionales y provinciales a saber de memoria la Constitución Nacional y las de sus provincias correspondientes. ¿O será mucho pedirles este estudio a los representantes del pueblo y de las provincias? Hasta ahora, se diría que sí, que el esfuerzo es demasiado. Ya están enterados, los que no lo sabían y los que sabiéndolo no le daban importancia. No se puede. Cristina no puede ser candidata otra vez en 2015. Diana Conti ¿escuchó? No puede. “El sueño (pesadilla para más del 62% de los ciudadanos, según Managemente&Fit) de Cristina eterna”, no puede ser. En Santa Cruz, la provincia de Néstor y “el lugar en el mundo” de Cristina, Kirchner asumió como gobernador la 1° vez en 1991 y antes había sido 4 años intendente de Río Gallegos (1987/91). La Constitución de Santa Cruz (1957) no permitía la reelección. Kirchner en 1994 se las arregló para modificarla y permitirse un período más de gobierno. Reasumió en 1995 y en 1998 volvió a reformarla, esta vez con reelección indefinida. Al ser presidente de la nación, no le hizo falta deformar nada ya que habían descubierto con Cristina, que si alternaban las presidencias, ninguno de los dos iba a ser nunca un *”pato rengo”. Pero Néstor murió. Adiós al genial invento del matrimonio presidencial por los siglos de los siglos, amén. ¿Y ahora? Y ahora, nada, no puede ser reelegida y punto. Aunque los beneficiarios de los bolsos con euros que se pesan, del dinero de las bóvedas, de la empresas truchas off-shore, de las coimas y los sobreprecios se desesperen, porque si se acaba Cristina, se les acaba la libertad. Alguna vez los corruptos deben ir a la cárcel en Argentina. Hay que esperar el 2016. La extraordinaria Constitución de 1853, muy sabiamente establecía en el artículo 77 que:” el presidente y el vicepresidente duran en sus EMPLEOS el término de 6 años y no pueden ser reelegidos sino con un período alterno”. Eso le sucedió a Julio Argentino Roca, presidente desde 1880/1886 y desde 1898/1904. Le siguió Hipólito Yrigoyen, presidente desde 1916/1922 y reelecto en 1928, derrocado por un golpe militar el 6/9/1930. Esta sabia Constitución Nacional de 1853, entendía que 6 años era tiempo suficiente para que un presidente hiciera todo lo que debía hacer sin pensar en los costos políticos. Y los siguientes 6 años le daban tiempo al pueblo para calibrar si el gobierno anterior había sido bueno y podía reelegirlo. La CN 1853 fue reformada en 1860 cuando Buenos Aires se unió a la Confederación y Argentina se unificó. Volvió a ser reformada en 1866 para nacionalizar las aduanas. Y en 1898, al haber crecido tanto el país en todo sentido, se la reformó permitiendo más ministerios y más diputados, debido al aumento de la población. Siguió sin cambios hasta la reforma de 1949 que permitió, por 1° vez la reelección continua, en tiempos de Perón y se le agregaron derechos sociales. En 1957, el gobierno de la revolución libertadora volvió a la CN de 1853, agregándole el artículo 14 bis, con los derechos sociales de 1949. Así siguió, cumpliéndola sólo muy de vez en cuando, hasta la reforma de 1994, que permitió la reelección de Menem, reduciendo el período presidencial a 4 años + otros 4, la creación de la jefatura de gabinete, de CABA, del ministerio público y la elección directa, borrando el colegio electoral, dejando a las provincias chicas sin peso. Hoy la Matanza equivale a 5 provincias chicas. Algunos de los constituyentes que votaron esta CN que nos rige hoy, fueron Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, Raúl Eugenio Zafaroni, Gildo Insfrán y algún otro desmemoriado que anda queriendo cambiar lo que no se debe cambiar. Y es una CN tan joven, aún no cumplió 20 años. Está sin uso, todavía tiene artículos sin reglamentar. El constituyente que escribió de su puño y letra la CN de 1853, fue el convencional por Córdoba, Juan del Campillo, que al entregársela a Urquiza, entonces presidente de la Confederación, le dijo: “se la hemos dado cual nos ha dictado nuestra conciencia”. Y en esos tiempos, los constituyentes tenían conciencia y pensaban en el país. Da capo, como en música. La CN NO PERMITE un 3° período presidencial continuado. Que los eternos chupamedias de la presidente dejen de instigar algo que no puede, ni debe ser. Las leyes se han hecho para ser cumplidas y no deben adaptarse a las necesidades del gobernante de turno. Si temen que un próximo gobierno que no sea FPV, restaure la justicia devolviéndosela al poder judicial, y ellos sean juzgados por lo que deban ser juzgados, ¡qué pena!, no hubieran desperdiciado una década asombrosa de crecimiento para el país y no se hubieran embolsada los US$, los euros + el crecimiento, en beneficio de unos pocos y en detrimento del resto. Del 2016 esperemos:“ JUICIO, CASTIGO Y DEVOLUCIÓN. * “Pato rengo” o “lame duck”, significa en la jerga política de los EEUU, a los gobiernos que a 2 años de finalizar su mandato, comienzan a sufrir una fuerte pérdida de poder ante la imposibilidad constitucional de ser reelegidos.

ESTÁN VIVOS !!!

¡Están Vivos! “La segunda imagen … presentaba al monarca como un soberano capaz de hacer cualquier cosa con tal de mantener su poder y, ante todo, como un gran demagogo y un paternalista teatral que, con sus gestos y palabras, enmascaraba la venalidad, la cerrazón y el servilismo de la élite gobernante, por él creada y mimada”. Ryszard Kapuścińki Tal como les sugerimos en esta columna (http://tinyurl.com/7ojil63a9) en ocasión del primer blanqueo, que tanto favoreció a Cristóbal López, Lázaro Báez y otros recientemente enriquecidos, los distintos dirigentes de la oposición decidieron “aprovechar la mala fama” tan bien ganada por el Congreso nacional, para anunciar a todo el universo de traficantes de drogas, empresarios amigos, funcionarios corruptos y evasores de toda laya que el nuevo y tan oportuno perdón sancionado por los obsecuentes legisladores del oficialismo será derogado tan pronto asuman sus bancas quienes resulten electos en octubre. Igual conducta, han asegurado, adoptarán con la siniestra “democratización” de la Justicia. Así, descubrieron finalmente los que piensan diferente que debían bajar al barro a pelear allí contra el grupo de gangsters que hoy manda en la Argentina, ya que esta banda no respeta regla alguna y, hasta ahora, aprovechaba la ingenuidad de sus contendientes, que pretendían actuar con las reglas del juego democrático, para imponer las alucinadas y, sobre todo, falsas revoluciones que el “relato” declama. Además, prometieron publicar la lista de quienes hayan recurrido a este nuevo instrumento de la corrupción, que en 2008 ya había producido el lavado de casi cuatro mil millones de dólares. Tal vez entonces los argentinos nos enteremos quiénes fueron, y por cuánto, los que se han beneficiado a costa de quienes pagamos religiosamente los impuestos, ratificados en nuestra condición de idiotas crónicos. Esas revelaciones, procesadas por la Justicia verdaderamente transparente e independiente que añoro, impedirán que se repita aquí lo sucedido en Rusia cuando la URSS implosionó y quienes, hasta entonces, eran funcionarios o amigos del poder, se quedaron literalmente con todas las empresas. Surgieron así los megamillonarios, que compran los clubs de fútbol, los inmuebles y los yates más caros del mundo, y que en la Argentina pretenden imitar los Cristóbal López, los Lázaro Báez, los Enrique Ezkenazi, los Sergio Spolsky, los Manzano y Vila, los Rudy Ulloa Igor, los Gerardo Ferreyra, y la horda de secretarios, familiares, ministros, gobernadores, testaferros, etc., que rodean a la inquilina de la Casa Rosada. El contemporáneo aviso de arrebatar al oficialismo -si ganan esas hoy ilusorias elecciones- la Presidencia de la Cámara de Diputados, con la alteración esencial de la línea sucesoria que ello implica, va en el mismo sentido; presumo que todavía deben dolerles las asentaderas después que, en 2009 y haciendo honor a un tácito pacto de caballeros -¡nada menos que con estos tahúres enfrente!-, cedieran elementales comisiones legislativas a los entonces perdedores, cargos que éstos aprovecharon sádica e impunemente en beneficio propio y del “modelo”. Por su parte, Macri -¡chapeau, Mauricio!- incurrió en una verdadera genialidad política que, cuando se genere el natural conflicto entre las leyes locales y las federales, pondrá el tema de los medios independientes sobre el escritorio de los renuentes ministros de la Corte Suprema, obligándolos a adoptar una decisión que, a no dudar, determinará la inconstitucionalidad de los cuestionados artículos de la ley de tan rimbombante nombre; resta saber qué ocurrirá si la mini-mesa de Olivos decide desconocer el fallo, con el gravísimo conflicto de poderes que ello implicará. El Jefe de Gobierno porteño recuperó, para los opositores, la iniciativa política e inducirá, en los próximos días, a varios de sus colegas gobernadores a sumarse a ella (el Gallego de la Sota ya lo ha hecho), amén de obligar a Lancha Scioli a definirse; si decide mantener el camino contemporizador con la Casa Rosada quedarán sepultadas, para siempre, todas sus expectativas políticas. El Gobierno continúa dando manotazos de ahogado ante una realidad que, en todos los campos, difiere muchísimo del escenario que llevó a la viuda de Kirchner a ganar con un sospechado 54% las elecciones de octubre de 2011. En un escenario en el cual casi todos los países de la región crecen, multiplican sus reservas monetarias, obtienen préstamos regalados y a plazos enormes para mejorar sus infraestructuras y aumentar su oferta de energía, deben imponer permanentes barreras para evitar el ingreso de más dólares a sus economías y, sobre todo, han sido calificados como merecedores de inversiones extranjeras, el triste resultado que arroja la comparación con lo que aquí sucede me exime de abundar en el tema. Los regímenes bolivarianos y cristinistas ha llevado a ambas naciones a niveles inflacionarios ya desconocidos en el mundo, a estancar en la pobreza a gran parte de sus ciudadanos para mantenerlos cautivos de sus insanas ansias de perpetuarse en el poder, a sojuzgar a los poderes judiciales, a generar escasez de productos alimenticios, a cerrar sus fronteras para evitar la fuga de los capitales, a domesticar a la prensa independiente y, algo imperdonable, al despilfarro de una década que, en ambos países, hubiera permitido el desarrollo y el crecimiento, con verdadera inclusión social. En ambos sistemas, o “modelos”, ha sido central la corrupción más desaforada, y la destrucción de todos los marcos jurídicos y racionales capaces de insertarlos en el mundo. Pero una luz de esperanza se ha encendido en Venezuela y hace que, por contagio, también comience a aparecer en la Argentina; allí, el 70% de la población se ha expresado en las encuestas a favor de la revisión de los resultados que dieron al Pajarito Chiquitico tan menguado triunfo electoral y, aquí, la intención de voto a nuestra bienamada Presidente se derrumba al ritmo de las inundaciones, de las multitudinarias marchas, del cepo cambiario y de las no refutadas denuncias de corrupción que la involucran: tan sólo en un mes, la caída ha alcanzado ya cifras irremontables. Porque ya está claro que la economía no permitirá esa tranquilidad en los bolsillos que mueve a los ciudadanos de cualquier país a preferir malo conocido que bueno por conocer. Tampoco la soberbia ignorancia con la que doña Cristina trata los escándalos con que su imagen es sacudida diariamente contribuye a aumentar su popularidad, ya que ahora todos, inclusive los menos instruidos de nuestros compatriotas –que son, a la vez, los que más sufren los desastres económicos que esta pandilla de incapaces y ladrones se empeña en perpetuar-, saben que el dinero robado es tanto que sólo puede pesárselo. Lamentablemente, también está claro que la señora de Kirchner ha decidido que los votantes le importan menos que nada; si no fuera así, intentaría al menos seducirlos. En cambio, los agrede permanentemente desde sus innumerables atriles, desde las sonrientes fotos de la galería de delincuentes que la rodea, desde la monstruosa e impúdica exhibición de sus lujos, desde la negación de la inflación, desde la prepotencia de Patotín. Y lo califico de lamentable porque, de hecho, ha elegido un camino distinto a competir en elecciones –la confirmación de ello son las palabras de Wado de Pedro, líder de La Cámpora, que en un acto reciente en Hurlingham dijo: “Nos quedaremos, les guste o no les guste”- para que el “modelo” se perpetúe y la fiesta de esta repugnante y genocida corrupción pueda continuar, con sus invitados y amigos ricos y en libertad, apropiándose de empresas, de inmuebles y de ramas enteras de la industria y del comercio del país. Creo que deberíamos intentar prever cuál será ese camino y prepararnos para enderezarlo, porque en ello nos va, y no exagero, la vida misma. Bs.As., 19 May 13 Enrique Guillermo Avogadro Abogado

KORRUPCIÓN

Corrupción se escribe con K Si en el buscador de Google se escribe Corruptópolis, la búsqueda abundará en material (muchos videos) sobre Korruptópolis. O sea que ya se encuentra instalado en la memoria de la sociedad (la indexación de páginas web que realiza Google resulta precisamente eso), que corrupción se escribe con K. Cristina Fernández de Kirchner no hizo mucho por modificar esa percepción, más bien todo lo contrario, y sin duda le pesará muchísimo en un año electoral sin bonanza de la economía. El autor intentó darle contenido al modelo de expropiación de los ajeno a partir del uso del Estado. "El modelo político argentino que se inició en 1983 pero que encontró un método anómalo pero estructural de funcionamiento a partir de los ‘90, parece encontrarse en una disyuntiva similar, cuando la corrupción que se fue agravando en las dos décadas, ahora coincide con una crisis económica en la que la ineficiencia y esa corrupción se hacen indistinguibles en tanto causantes del mal. Sin embargo, una diferencia significativa es que en Italia fueron los jueces coaligados con los medios y la opinión pública quienes iniciaron la revuelta que acabó con el sistema, mientras que en la Argentina es el Estado quien inició la guerra: primero, contra los medios; luego, contra la opinión pública; finalmente, contra los jueces que considera aliados de los otros dos actores. Es como que el cristinismo, consciente o inconscientemente, quisiera prevenir una situación similar a la que ocurrió en Italia, golpeando antes de que lo golpeen, en vez de atacar las causas de una posible reacción popular e institucional." por CARLOS SALVADOR LA ROSA CIUDAD DE MENDOZA (Los Andes). En la década de los '90 ejerció gran influencia intelectual en Europa el ensayista francés Alain Minc, quien analizó la crisis continental (previendo casi proféticamente, ya en esos años, el crac financiero de 2008), con especial referencia al caso italiano, el cual conocía de primera mano. Minc llegó a la conclusión de que la democracia italiana -en gran medida por la corrupción e ineficiencia que se había apoderado de sus dirigentes políticos- fue socavada en sus prácticas partidarias e institucionales por lo que dio en llamar una nueva “santísima trinidad”. La misma estaba compuesta por tres actores que, sin proponérselo, se unían para cuestionar la decadencia del sistema político. Ellos eran los jueces, los medios de comunicación y la opinión pública. La confluencia de los tres fue construyendo un nueva configuración socio-política, que Alain Minc no defendía ni atacaba. Le atraía como hecho novedoso y como síntoma de la crisis, pero le preocupaba si ella pretendiera remplazar políticamente a los cuestionados, porque no la veía capaz de gobernar. Aún así, decía que su existencia era un hecho y que mal harían los políticos tradicionales en intentar atacarla. Lo que debían hacer era modificar drásticamente el sistema. O sea, no se trataba de que los políticos entregaran el gobierno a los jueces, a los medios y a la opinión pública, sino entender que la rebelión de esos actores indicaba la crisis terminal de un sistema inviable, por lo que había que contenerlos en otra estructura capaz de procesar sus reclamos, mediante mediaciones políticas menos corruptas, más populares y más capacitadas para la gestión. Lo que quería decir Minc es que sin una nueva política no volvería la vieja política, sino que surgiría la antipolítica. A veinte años de ese lúcido análisis -generalizable en lo sustancial a otros países- los políticos argentinos están haciendo lo contrario de lo que Minc aconsejaba: salvar a como dé lugar a su clase política atacando a su propia “santísima trinidad”. En vez de renovar sus élites y alejarse de la corrupción y la ineficiencia, el Estado argentino decidió combatir a jueces, prensa y opinión pública, porque son testigos incómodos que les señalan sus inmensas fallas, y por eso hoy han devenido los tres grandes enemigos del poder político nacional. Así, el escenario casi apocalíptico planteado por Minc en los ‘90 para Italia, se reproduce casi literalmente en la Argentina del siglo XXI, ilustrado por la colosal batalla entre una clase política atrapada por lazos crecientes de corrupción e incapacidad de gestión versus jueces, periodistas y una opinión pública movilizada en las calles contra el clima político reinante en los palacios del poder. Una guerra que el Gobierno desencadenó pero que ahora, aunque quiera, no puede detener. Guerra peligrosísima porque no se trata de una alternativa de gobierno versus otra, sino del conflicto entre una opción política en decadencia versus una resistencia civil, institucional y social que no busca remplazar al Gobierno sino que crece en indignación al no estar expresada políticamente por nadie, con lo que el riesgo de la antipolítica sigue latente. El Gobierno nacional, que eligió insensatamente la opción de avanzar por todo cuando tenía la mayoría a su favor, ahora -mucho más golpeado- no puede dar marcha atrás porque enfrente de ir por todo ya no está el quedarse sin nada sino lisa y llanamente la cárcel o algo parecido para sus miembros más prominentes. Es que el modo estructural de corrupción que hizo funcionar al sistema hasta transformarlo en un gigante invertebrado, ya ha salido a la luz de un modo imposible de tapar. Por eso -aunque pase por un momento de significativa debilidad- al no poder frenar el combate que él mismo inició, el cristinismo está forzando la máquina al extremo. Así, en los últimos días avanzó ferozmente para eliminar cualquier tipo de independencia de los jueces, para expropiar o intervenir a la prensa crítica y para blanquear a los principales responsables de la corrupción, a ver si los futuros combates que ya no podrá ganar en la opinión pública mediante el relato, los gana con Justicia adicta, prensa silenciada y blanqueo de ilícitos, que se parece más bien a un autoindulto. Otra similitud impresionante entre el modelo político italiano que colapsó en los ‘90 del siglo XX y lo que ocurre en la Argentina de la segunda década del siglo XXI, es que el sistema no es puesto en cuestión por la sola existencia de la corrupción (que ya venía de mucho antes) sino cuando se combina esa corrupción con la ineficiencia económica. Desde la posguerra hasta la década del '80, Italia armó una construcción pública frankensteiniana pero donde todos parecían estar más o menos conformes. La Democracia Cristiana con sus aliados detentaba el poder político nacional de modo permanente, pero la oposición comunista -con sus pocas provincias y muchos municipios- estaba contenta, aun sabiendo de su imposibilidad de ocupar el gobierno nacional, puesto que también participaba del festín. Los empresarios se enriquecían en connivencia con los políticos y la clase media -producto de dos grandes booms económicos- se dedicaba al consumo frenético en medio de una creciente libertad cultural. Todos se sentían nuevos ricos y dilapidaban como tales, aunque las bases estructurales de tanto bienestar eran sumamente endebles. Hasta que llegó el día en que los empresarios, para poder integrarse a la comunidad europea, descubrieron que las gigantescas “coimas” con que retribuían a la clase política estaban deviniendo un colosal obstáculo para globalizarse y entonces, si bien no fueron ellos los que rompieron el pacto mafioso, éste les empezó a ser menos lucrativo. Fue ése el momento en que una camada de jueces valientes acompañados por una serie de investigaciones periodísticas acerca de la corrupción pública, comenzaron a castigar mediática y jurídicamente a la clase política. Pero a medida que avanzaban en las imputaciones, descubrieron que nadie quedaba fuera de sus acusaciones, con lo que al poco tiempo los juicios por corrupción individualizados se convirtieron en un juicio generalizado a todas las prácticas políticas. Descubrieron una complicidad sistemática de la que casi ninguna figura pública quedó excluida, ni del oficialismo ni de la oposición, ni política ni empresarial. Allí se sumó decididamente la opinión pública con su indignación, por lo cual todo terminó en una brutal implosión de las estructuras del poder, sin que existiera ningún remplazo posible ante tamaña debacle dirigencial. Así, la evidencia visible de la corrupción acompañada por el malestar provocado por la crisis económica, hizo saltar por los aires toda la construcción política italiana, luego de cuarenta años que parecían haberla consolidado definitivamente. El modelo político argentino que se inició en 1983 pero que encontró un método anómalo pero estructural de funcionamiento a partir de los ‘90, parece encontrarse en una disyuntiva similar, cuando la corrupción que se fue agravando en las dos décadas, ahora coincide con una crisis económica en la que la ineficiencia y esa corrupción se hacen indistinguibles en tanto causantes del mal. Sin embargo, una diferencia significativa es que en Italia fueron los jueces coaligados con los medios y la opinión pública quienes iniciaron la revuelta que acabó con el sistema, mientras que en la Argentina es el Estado quien inició la guerra: primero, contra los medios; luego, contra la opinión pública; finalmente, contra los jueces que considera aliados de los otros dos actores. Es como que el cristinismo, consciente o inconscientemente, quisiera prevenir una situación similar a la que ocurrió en Italia, golpeando antes de que lo golpeen, en vez de atacar las causas de una posible reacción popular e institucional. O sea, en Italia la “santísima trinidad” conformada por medios, opinión y jueces golpeó primero. Se unió en contra del Gobierno harto de sus felonías, pero sin que éste la desafiara previamente, mientras que en la Argentina el gobierno hace todo lo posible para pelearse con los tres actores, los cuales sólo tienden a unirse por las constantes provocaciones con que el gobierno los agrede día a día. Caso raro, rarísimo, el de un gobierno que, más que enfrentarse con agresores pre-existentes, no cesa de inventar sus propios enemigos, como que no pudiera existir sin ellos, como que no tuviera nada que mostrar salvo la pelea por la pelea. Hasta que los enemigos inventados se hartan y le responden. Caso raro, rarísimo el de un gobierno que, sin sufrir la división social entre dos mitades como ocurre, por ejemplo en Venezuela, se esfuerce por fabricarla. Se trata del mismo gobierno que aún habiendo sacado hace poco más de un año el 54% de los votos (incluyendo la simpatía o tolerancia de, por lo menos, la mitad de los que no lo votaron), se ocupó decidida e inexplicablemente por lograr la antipatía de amplios sectores de la opinión pública que le dieron su apoyo, a la vez que enerva a una Justicia que poco había hecho hasta ahora en contra suya, mientras prosigue una irracional lucha contra cualquier prensa que no sea oficialista o paraoficialista, caratulando a la menor crítica como enemiga fatal de la razón de Estado. Así, en Venezuela, la división social precedió al chavismo, el cual sólo la usó a su favor. Acá, en cambio, el gobierno hace esfuerzos denodados para gestar una división social que no existía antes de él. Del mismo modo, en Italia la “santísima trinidad” conformada por medios, opinión y jueces se unió en contra del gobierno sin que éste la provocara explícitamente, mientras que en la Argentina el gobierno hace todo lo posible para pelearse con los tres actores, los cuales sólo tienden a unirse por las constantes provocaciones con que los agreden. Sintetizando: en Venezuela o Italia los problemas estaban desde antes, mientras que en la Argentina se los inventó el gobierno cuando decidió que tener casi todo no le alcanzaba y que entonces había que ir por todo y aún más. Algo incomprensible, pero ahora también imparable en sus efectos.

sábado, 18 de mayo de 2013

PARADIGMA

Otro paradigma de corrupción editorial@diariocastellanos.net Poner a Nilda Garré como ministro de Defensa fue la jugada de Néstor Kirchner para desguazar las Fuerzas Armadas. Completado el período y destinada a cumplir igual misión con las Fuerzas de Seguridad, ocupó su lugar un hombrecito opaco, siempre inepto pero servicial, ya fuera gobernador de Santa Cruz, estuviera al frente del Correo Argentino, en Fabricaciones Militares o en otros cargos hasta aparecer como titular de defensa. Según parece el hombre no se limitó a administrar la chatarra militar que dejó su predecesora, inventó su negocio. Tal vez viendo a sus pares no quiso ser menos. Pero parece estar en problemas serios con las licitaciones antárticas. La ineptitud y la rapiña parecen ser las responsables del fracaso de la campaña antártica 2013. No poder completar el abastecimiento de las bases antárticas, pone en riesgo a las dotaciones allí establecidas. El problema no surgió de pronto, hace ya tiempo que diversas informaciones advertían la posibilidad de ese desenlace y reclamaban acciones inmediatas. La actitud oficial fue rotularlas como alarmistas y desmentirlas. La realidad actual absolutamente irrebatible pone a la luz acciones del ministro y de un hijo suyo que son investigadas por la Justicia. El juez federal Luis Rodríguez ha solicitado al Ministerio de Defensa la documentación sobre el millonario alquiler de un barco y de dos helicópteros. A pedido del fiscal Ramiro González, el magistrado imputó al Ministro de Defensa; a su hijo Alejandro; al secretario de Planeamiento, Carlos Vega; al director general del Servicio Logístico de la Defensa, Carlos Lugones, y algunos militares por posibles anomalías en las dos licitaciones que ganó la empresa Transport & Service. Las irregularidades fueron denunciadas por el diputado nacional Manuel Garrido, ex fiscal anticorrupción. Una pregunta que va más allá de las acciones legales es ¿Quiénes se están ocupando ahora del salvataje de las dotaciones de las Bases? Los vuelos si bien no son impracticables entrañan un alto riesgo. Hace poco más de 10 días el C-130 que hacía la campaña antártica tuvo una esmergencia seria, dos de sus cuatro motores se apagaron en vuelo, sólo la pericia de la tripulación permitió salvar la situación, sus vidas y las de alrededor de 30 personas que eran trasnportadas en el avión. La fatalidades pueden ocurrir, pero cuando está de por medio la corrupción sus posibilidades aumentan. Jugar con vidas humanas no es fatalidad sino conducta criminal. Una consecuencia lógica de poner ineptos en cargos de importancia: no actúan como es debido y pretenden una "tajada" de todo lo que pasa por sus manos. Hasta setiembre el acceso a esas regiones es muy difícil. ¿Qué piensa el Ministerio? ¿Olvidarse de ellos y dejarlos a merced del rigor del invierno, sin provisiones ni combustibles? La actitud de Puricelli, que no sólo no supo planificar una campaña antártica sino que tampoco sabe explicar por qué eligió una empresa que no contaba con los antecedentes suficientes como para hacer el trabajo, arriesgando la vida de hombres y mujeres que, con su esfuerzo y trabajo, consolidan los derechos argentinos sobre el Continente Antártico, pone en riesgo el mantenimiento de nuestra soberanía en esos territorios. Por mucho menos otros hubieran sido exonerados y puestos presos.

CORRUPTELA

LA CORRUPCIÓN, LA IMPUNIDAD Y LA REPÚBLICA (El nacimiento de un nuevo País) Se puede afirmar que la honestidad, constituye entre otros muchos aspectos, la piedra basal de un exitoso liderazgo de cualquier gestión que implique conducción de una entidad. Y muy especialmente si esa conducción es una entidad tan compleja, dificultosa y de una dimensión tan vasta y grande como lo es un país. Los intereses sectoriales, la ideología, los anhelos individuales son tan diversos, muchas veces contrapuestos, que liderar una Nación con éxito pareciera una misión casi imposible. Por ello la honestidad constituye un elemento esencial en la dirigencia para permitir avizorar un fin exitoso en la gestión. La corrupción es por ello un elemento absolutamente negativo y contrapuesto a lo mencionado precedentemente. No obstante en el mundo, en todos los países, en mayor o menor medida, existe la corrupción. Dicen los especialistas que la diferencia en los países centrales, los más desarrollados y avanzados con respecto al resto, radica en dos aspectos esenciales. El primer aspecto, es que en los países centrales, la corrupción es fuertemente combatida y cuando es descubierta, es duramente sancionada. El funcionario corrupto pasa a ser repudiado por la sociedad y seguramente no tendrá una nueva oportunidad en tener acceso a un cargo público. Consideran que la honestidad es un factor esencial en cualquier dirigencia. Inclusive en algunos países, la corrupción estatal se considera como un delito de tal gravedad, que el infractor es pasible de ser sancionado con la pena de muerte. En cambio en otros países, si bien se considera como un grave delito, es tolerada por la sociedad que se acostumbra casi con naturalidad y laxitud, a los excesos de sus dirigentes. Son pocos los condenados por estos hechos y muchos de los delitos investigados, prescriben por el tiempo transcurrido por la demora en su diligenciamiento o por fallas de una Justicia cómplice o incompetente. El segundo aspecto a considerar, es que en los países más desarrollados el monto de la corrupción o retorno oscila entre un 3 y 5% de promedio de los casos investigados, mientras que en algunos del resto de los países, en oportunidades supera holgadamente el 100%. Es fácil imaginar que en una institución u organismo que pierde un 5% de su presupuesto, mal que mal, puede seguir funcionando con su misión específica, mientras que en el segundo caso, en la cual la pérdida es de un porcentaje tan elevado, simplemente no podrá lograr ni remotamente el objetivo que tiene asignado. En nuestro país, por lo que informan la mayoría de los medios, no se recuerda en nuestra Historia, una corrupción estatal tan escandalosa, de tal magnitud, tan descarada y tan insultantemente evidente para la opinión pública. No se entrará al detalle, ni siguiera a la enumeración de los numerosísimos hechos o sospechas de corrupción de la cual están incursos miembros del gobierno, inclusive el matrimonio Kirchner, desde el mismo momento de su asunción a la primera magistratura en el año 2003, ya que estos fueron tratados y actualmente son tratados exhaustivamente por los medios. Lo que se quiere destacar es que si realmente se confirman estas informaciones y noticias, estaríamos casi en un estado mafioso. Si los Kirchner tal como parece, están involucrados en esta mega corrupción, se explica por sí solo el porque nunca permitieron o impulsaron que la Justicia avance sobre los numerosos casos de corrupción en sus gobiernos, como por ejemplo, lo hizo la presidente de Brasil en los casos de corruptela sospechados de sus propios funcionarios. La presidente Cristina Kirchner y su difunto esposo serían los principales responsables de toda esta situación de corrupción estatal generalizada. Llama la atención que de todos los analistas políticos, los informadores públicos, los periodistas especializados, los formadores de opinión, solamente unos pocos, que casi se pueden contar con los dedos de una mano, se atrevan a señalar como responsable primaria a al mandataria. Asimismo que solo un puñado de jueces y fiscales hayan tomado la decisión de investigar a fondo las numerosas sospechas de corrupción y corruptela. Pareciera que el temor es tan fuerte que condiciona a la Justicia y a los medios. Solamente una dirigente política, la Sra. Nelita Carrió, devaluada pitonisa política, con todo su egocentrismo y entre sus auto ponderaciones, expresó en sus destellos de lucidez con toda claridad, la responsabilidad no solo de la mandataria, sino también de todos los dirigentes del oficialismo y de la oposición. Todos los nombrados tienen conocimiento de la escandalosa corrupción que está devorando al país y que es conducida desde lo más alto del poder desde ya diez años. Expresó entre otros conceptos, “Cristina Kirchner es Nerón incendiando Roma.”; “…“Acá hubo y hay una complicidad de todo el sistema. No hablan porque el sistema ya sabía todo esto, se escondía todo...”; “no hay un político de la oposición que no forme parte de los que robaron al país”; “Si la alternativa son los mismos que formaron parte de ese sistema, el sistema siente que se siente avalado para seguir robando.”; “Empresarios y sindicalistas formaron parte de estos negocios…”. Obviamente son exageraciones y generalizaciones de las que Carrió ya nos tiene acostumbrado. No obstante sus expresiones, son las que en esta ocasión están más cerca de la verdad. Otro aspecto que llama la atención de los analistas políticos y de los dirigentes políticos en que todos acuerdan que hay que esperar las elecciones de octubre. El país se hunde día a día más en esta maloliente ciénaga y la mayoría de las decisiones de la presidente nos lleva cada vez más rápido al fondo del abismo. . Vaya a saber si llegamos a octubre en paz. Realmente nos caemos del mundo y somos modelo de lo que no hay que ser o hacer. ¿Por qué esperar hasta octubre si hay mecanismos institucionales en nuestra Constitución para someter a juicio política a esta mujer enferma y de manifiesta y probada incapacidad? Después de este largo introito pasaremos al meollo de este artículo. Cuando existe corrupción en un país significa, ni más ni menos, que una o más instituciones o parte de estas, no existen, están anuladas o no funcionan adecuadamente. De confirmarse fehacientemente lo que se sospecha o lo que difunden los medios, todo indica que la corrupción se entronizó en el país con todas sus nefastas y perniciosas consecuencias. Y además que está extendida y ramificada desde lo más alto del poder. Del análisis de la política comparada surge que cuando se realiza la entrega de un gobierno que padece el flagelo de la corrupción a una nueva gestión de gobierno, sin haberse investigado adecuadamente los hechos sospechados de la gestión anterior, la corrupción se contagia como una grave enfermedad a la nueva administración. Es absolutamente indispensable si se pretende fundar un nuevo país, tal como lo establece nuestra sabia Constitución, y como es el anhelo de la mayoría de los argentinos, con un nuevo gobierno a partir del 2015, es imperioso que aquellos funcionarios que hayan delinquido o estén sospechados de ello, pasen por los tribunales a efectos de clarificar su situación. En otras palabras, que se termine con la impunidad de los funcionarios que tantas veces hemos visto en nuestro país. Sin más, que se cumpla con “…sino que Dios y la Patria me lo demanden” párrafo final del juramento de los funcionarios públicos. Solo así podremos refundar la República que todos queremos. 16-May-13 Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL alfredo@weinstabl.com.ar

viernes, 17 de mayo de 2013

CARTA DE UN DIBUJADO

CARTA DE UN ARRIBISTA QUE SE ESCUDÓ EN COMPROMISO FEDERAL DE RODRIGUEZ SAA Y QUE NO PUEDE REPRESENTARSE A SI MISMO. CAGO A TODOS LOS MILITANTES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES El diputado Asseff le envió una nota a la diputada Carrió: "usted es funcional al oficialismo" Ciudad de Buenos Aires, 15 de mayo de 2013 Señora Diputada nacional Dra. Elisa Carrió S--------------------/--------------------D.- Señora diputada: He leído en el diario CRONICA de ayer, en la página 4, que usted afirmó que “no hay un político de la oposición que no forme parte de los que robaron al país”. Dicen que ofende quien puede, no quien quiere. A mí usted no puede ofenderme porque tengo mi conciencia totalmente tranquila. Empero su aseveración es tan agraviante que trasciende lo personal. Usted le está haciendo mucho mal a la República porque está enlodando a todos. Contribuye a que se extienda el vasto descrédito que sufren instituciones y dirigentes. Soy político de toda la vida y soy oposición. Y no soy corrupto. Usted muestra obnubilación e irreflexión al no distinguir y, en contraste, confundir. Le anticipo que no le daré el placer de plantear una cuestión de privilegio en el recinto. Eso nutriría a su ego. Pero debo decirle que es penoso que una persona inteligente como usted se desbarate en ese mar de arrogancia que la invade y neutraliza. Por último, debo puntualizarle objetivamente que su acusación generalizada – con absoluta ligereza - es funcional al oficialismo que necesita de esas descalificaciones para proponerse como única alternativa de gobernabilidad. Si desde la propia oposición se exhiben, sin discriminación alguna y sin respetar a nadie, las grandes máculas que la inhabilitan, no queda otra opción que seguir por este declive en el que transita nuestro país, timoneado desde la Casa Rosada rencorosa y enfermizamente. Atentamente Dr. Alberto Asseff Vicepresidente de la Junta Directiva Nacional de UNIR Diputado de la Nación

CIRCULA QUE MURIÓ VIDELA

ACCIONISTAS DE LA DECADENCIA

Los accionistas mayoritarios de la decadencia Por Nicolás Márquez (*) Sería un reduccionismo o una simplificación adjudicarle la decadencia Argentina a una persona o a un partido político específico. El retroceso que desde los años 40` viene padeciendo nuestro desdichado país, tiene por supuesto responsabilidades varias, pero no por ello es aceptable repartir o distribuir en partes iguales las responsabilidades a todos y cada uno de los habitantes o, en su defecto, a todos los Presidentes que pasaron por el Sillón de Rivadavia, como si éstos fuesen bonistas de un paquete accionario del cual se reparten las porciones en una suerte de prorrateo igualitario. ¿Tiene la misma responsabilidad Juan Perón que José María Guido? ¿O Raúl Alfonsín respecto de Ramón Puerta? El parangón no resiste análisis alguno. Es corriente que muchos Presidentes o partidos políticos hayan excusado sus respectivos fracasos a través de tres pretextos habituales: “no nos dejaron gobernar” (subterfugio frecuente en el catecismo radical); “no me dejaron terminar el mandato” (asiduo en aquellos gobiernos derrocados –o que se cayeron solos-); o el genérico “tuvimos un contexto económico muy desfavorable”, repetido con ahínco durante los años 90`: “efecto tequila”, “devaluación de Brasil” y “la Guerra del Golfo” (entre otras explicaciones geopolíticas y macroeconómicas) fueron algunos de las justificaciones de la época. Este tipo de explicaciones como las señaladas las podemos acatar, las podemos relativizar o las podemos descartar según el caso, pero por sobre todas las cosas, en general son todas atendibles y en suma, las podemos discutir. Distinto es el caso del kirchnerismo, que pareciera no poder encuadrarse en ninguna de las excusas habituales o convencionales en danza. En efecto, el régimen no tiene justificaciones por su fracaso económico e institucional, a excepción de invocar su propia incapacidad de gestión o lo que es más grave: su grotesco desacierto ideológico. A excepción de algunos gobiernos militares de duración limitada, jamás un gobierno como el actual tuvo tamaño poder para manejar la cosa pública. El poder político de un gobierno no sólo se mide en función de su peso específico intrínseco, sino también en función del poder de contrapeso que pueda tener un partido o facción opositora. Por ejemplo, al muy poderoso gobierno de Juan Perón (1946-55) se le opuso toda la oposición en un solo espectro partidario y hubo desde comandos civiles hasta sublevaciones militares que finalmente lo derrocaron. En cambio, la oposición al kircnerismo no es otra que el pacífico “cacerolazo” urbano, algún medio de prensa supérstite o un programa de TV. Es decir, el kirchnerismo es el gobierno que tuvo mayor concentración de poder, o en su defecto, es el gobierno que tuvo la oposición con la menor cuota de poder, lo cual es más o menos lo mismo. En cuanto al contexto internacional, jamás la Argentina tuvo un escenario tan favorable como el que transitó el kirchnerismo. Hasta el año 2002 y con motivo del precio de los commodities que imperaban por entonces, por causa de la exportación agrícola ingresaban al país 5 mil millones de dólares anuales. Con el ingreso de China e India al mercado mundial y la consiguiente quintuplicación o sextuplicación del valor de nuestra materia prima, desde el año 2003 hasta la fecha han ingresado 26 mil millones de dólares por año (21 mil millones de dólares más que el promedio de la década anterior), equivalente a un total de 210 mil millones extras acumulados en estos 10 años de kirchnerismo. ¿Conclusión tras diez años de tamaña bonanza?: no hay dólares por ningún lado (salvo en las bóvedas de los delincuentes) y hay que elaborar artilugios jurídicos de manera desesperada o improvisada para que narcotraficantes y malvivientes de toda laya blanqueen sus dólares en nuestras playas. ¿Acaso padeció de falta de tiempo el oficialismo para completar su “revolución”?, no es el caso. El kirchnerismo es el proyecto político más largo y continuado de la historia argentina (2003-2015), jamás un Presidente (en este caso un matrimonio) gobernó 12 años continuos nuestro país (sólo Juan Perón y Carlos Menem se acercaron a ese plazo rozando los diez años). La Argentina es una sociedad y como tal, sería injusto sentenciar que el kirchnerismo es el responsable exclusivo y excluyente de la decadencia: pero no sería tan errado señalarlo como el accionista mayoritario de la misma. La Prensa Popular | Edición 200 | Viernes 17 de Mayo de 2013

INVERSIÓN

Adiós a la inversión http://www.elpais.com.uy/opinion/adios-a-la-inversion.html por Julia Rodríguez Larreta Brasil se ha convertido en un importante productor y exportador de alimentos; soja, carne, cítricos, azúcar, jugo y derivados. Para mantener sus cultivos y aumentarlos, lo que ya hace gracias a la demanda mundial, necesita crecientes cantidades de fertilizantes, especialmente potasio, el cual en su suelo, no abunda. Esto le exige buscar en otros lados ese elemento esencial y lo tiene que importar de lejanos lugares como Rusia, Jordania y Canadá. Pero hete aquí que en el sur de Mendoza se descubre en Río Colorado, un enorme yacimiento de potasio. En esa provincia donde gracias a los riesgos y el esfuerzo de muchos de sus habitantes se creó una pujante industria vitivinícola de prestigio internacional. La misma de los picos nevados, donde se desarrollaron los deportes de montaña, con los centros de esquí y de alpinismo, además de en sus valles, la explotación de la horticultura, los frutales, la ganadería y también el turismo. Una tierra bendecida por la abundancia del agua del deshielo e importantes campos de hidrocarburos, cuyas reservas, sin embargo, se han ido reduciendo a raíz de la extracción y la falta de nuevas exploraciones. Y ahora resulta que también tiene inmensas reservas del requerido mineral. Baste esta somera descripción mendocina, para tener una noción de lo rica que es la Argentina. Para los brasileños, por su lado, el potasio argentino tiene la ventaja de estar mucho cerca. Vale do Río Doce, la segunda minera más grande del mundo, empresa mixta, donde el Gobierno es un socio relevante, compró e inició una mega inversión la cual, de ser completada, sobrepasaría los US$ 10.000 millones. (Para darnos una idea, el proyecto costaría más de 6 veces el de Montes del Plata). Se lanzan a todo vapor con unos US$ 2.2000 millones, cerca del 45% de lo que se necesitaba para terminar la planta. Los proveedores locales acompañan, comprando equipos, vehículos, viviendas y otras instalaciones, parte de esto a crédito. Pero hace más de un mes Vale frenó la inversión, despidió a 6.000 obreros y anunció que se iba del país. Sigue los pasos de Petrobras. La explicación es muy simple. Los dólares que entraban para continuar la inversión se convertían al cambio oficial. Para hacerlo fácil, entraban $ 8 (actualmente sería más) pero le entregaban $ 5. Una vez que comenzaran a exportar a $8 le entregarían $5. Vale trató de negociar, pidió una rebaja impositiva para paliar la tremenda diferencia cambiaria. Fueron pésimamente recibidos. - ¡La pagan todos los productores!- fue la respuesta. El proyecto ofrecía a la Argentina, además de interesantes regalías y trabajo para la gente, inversiones periféricas adicionales. Por ejemplo, Vale construiría unos 500 Km. de vía férrea y el reacondicionamiento de un tramo similar, poco usado, para llegar al puerto de Bahía Blanca, por donde sería exportado el potasio al Brasil. Vale tiene mucha experiencia en ferrocarriles pues su exportación de mineral de hierro (la mayor del mundo) se hace por esa vía. Además de la proximidad relativa, tiene la sinergia de sacar hierro e importar potasio con la misma infraestructura. Ningún inversor puede tener las mismas ventajas, a las cuales ha logrado asfixiar el gobierno argentino con su política cambiaria y la inseguridad jurídica que se ha instalado en el país. El gobierno pidió a Vale no despedir a los obreros, sin éxito. Luego exigió compensarlos. Ha convocado a empresarios locales para retomar la obra. Ninguno de ellos está en condiciones de encarar semejante proyecto. Juntarse es difícil. Son más las dudas que se despiertan que el deseo de aprovechar lo ya invertido. ¿A quién se lo van a vender? ¿Localmente? Las tierras argentinas que son abundantes en potasio, más bien necesitan fosfatos. Bueno, el consuelo podrá ser que lo del potasio quedará para otro día. ¿Pero qué pasa con todos los sueños despertados en Río Colorado, en Mendoza, las pérdidas en ahorros de quienes creyeron en el proyecto, quienes hicieron planes? ¿Cómo enfrentar el repago de las deudas contraídas, abandonar la casita construida? Una innecesaria y cruel frustración. Vale ahora considera nuevamente, invertir en Canadá.

miércoles, 15 de mayo de 2013

DISCRIMINADO ??

¿SERÍA TAMBIÉN DISCRIMINADO? Roberto Alrt en uno de sus artículos publicado por el diario El Mundo escribió (1935): .“Hay que buscar y encontrar algo que los deje groguis a todos los giles que en este país creen en la democracia. Por ejemplo, ciertos políticos, con el asunto de los empleos, tienen acaparado el electorado de la República. Nosotros no podemos ofrecer empleos. No podemos comprar libretas con empleos. Y hoy los giles piden algo más que un plato de lentejas para votar. Decime vos, con qué lo engrupís a ese electorado. Ahí esta el problema. Se acabaron los tiempos de las empanadas criollas, de la bordalesa de vino, de las partidas de taba y del asalto en el atrio de la iglesia. Hoy se puede asaltar, robar, matar, engañar, todo crimen político puede ser cometido en estos días de *iniquidad*, como ingenuamente los llamas vos. ¿Podés decirme que tiene que ver la vergüenza, la decencia, la honestidad, el pudor, los buenos sentimientos, con la política? ¿Querés explicarme y dejarte de decir pavadas… Bueno, cuando vas a lo de un político no es a comprar la decencia, ni honestidad, ni ninguna de esas pavadas… ¿Por qué decís entonces que soy un cínico?” Sobre esas verdaderas críticas cívicas, se puede decir, que los períodos de democracia fueron mejor que los dictatoriales. Así la última dictadura dejó al país enajenado, desinindustrializado y dividido, con el agravante que si pensaba en voz alta distinto al gobierno se era suvbersivo. Por eso la democracia aún con su impunidad es mejor, porque aparte de decir lo que uno piensa, algún día pacíficamente (voto) se podrá eliminar esa impunidad que nos ahoga, hoy, como nación. Y el electorado comprenderá que el clientelismo no trae desarrollo para nadie, Ayer Roberto Arlt fue discriminado por los sectores dominantes…Hoy ¿sería también discriminado? Ruben PerettI

martes, 14 de mayo de 2013

ASESINA ???

ACUSAN POR HOMICIDIO A LA PRESIDENTA Y A SU HIJO Piden la exhumación del cadáver de Néstor Kirchner para investigar su muerte Si alguna noticia no esperaba la presidenta de Argentina seguro que es ésta. El abogado Juan Ricardo Mussa, se querelló contra Cristina Fernández y su hijo Máximo, como presuntos autores de la muerte del ex presidenteNéstor Kirchner, fallecido el 27 de octubre del 2010. En la querella, presentada en los Tribunales Federales de Comodoro Pi (Buenos Aires), el abogado acusa a madre e hijo de «homicidio simple». Mussa, dirigente del Partido Justicialista, considera «encubridores» del supuesto asesinato a Carlos Zannini, secretario Legal y Técnico, al ex chofer de la familia, Rudy Ochoa y a Cristobal López, ex empleado de Kirchner convertido en empresario y actualmente imputado en una causa de contrabando de divisas. Según Mussa -azote en los juzgados del kirchnerismo- dos testigos reservados aseguran que el ex presidente fue «asesinado de un tiro en la nuca». El disparo -insiste en la querella- se habría producido durante una fuerte discusión del matrimonio, que habría llegado a las manos, y terminado con la vida del marido de la presidenta. Para aclarar todo el episodio Mussa le solicita al juez que ordene la exhumación de los restos de Néstor Kirchner. Según Mussa, dos testigos aseguran que fue «asesinado de un tiro en la nuca» El diario «Perfil» -primero en difundir la información- recoge que Mussa solicita asimismo que se cite al personal de Emergencias Médicas de El Calafate, localidad del sur de Argentina en la que se produjo el deceso. En el parte oficial de defunción, firmado por la Unidad Médico Presidencia, figura que Néstor Kirchner murió el 27 de octubre del 2010 de un infarto fulminante como consecuencia de deficiencias cardiovasculares. El ex presidente tenía una salud delicada y problemas coronarios. El 7 de febrero del mismo año de su muerte tuvo que ser ingresado de urgencia y el 12 de septiembre se le practicó una angioplastia. El paro cardiaco le sobrevino a primera hora de la mañana en su domicilio de Calafate. El velatorio se hizo con el féretro cerrado.

ÚLTIMO COMBATE

Último combate contra la prensa libre Sección: Nota de portada Por Agustín Laje (*) El populismo, como expresión aggiornada del totalitarismo, va a contrapelo de los sistemas de democracia republicana basados en el principio de que la fragmentación del poder es una garantía para la libertad de la sociedad. El poder, en cambio, debe volver a ser único e indivisible para el populista, tal y como ocurría en las dictaduras del siglo pasado o, retrocediendo aún más en el tiempo, en las monarquías absolutas de antaño. En su camino hacia la autocracia, al populismo no le basta con maniatar los poderes del Estado establecidos en la Constitución; es decir, no le es suficiente hacer del Congreso una escribanía y de la Justicia una sumisa sirvienta de los caprichos del Ejecutivo que aseguren, no obstante, una teatralización de institucionalidad. En efecto, el unicato populista se torna incompleto y tambaleante sin la completa subordinación de aquello que a menudo suele considerarse informalmente como el cuarto poder en las democracias modernas: los medios de comunicación. La prensa libre se convierte, en este orden de ideas, en un estorbo para el populista principalmente por dos razones. La primera, es que los medios de comunicación tienen el poder de poner en conocimiento de la sociedad civil determinada información que acaba por limitar indirectamente el poder del gobierno. Cumplen, así, una función disuasiva. La segunda, es que la prensa suele estropear los relatos épicos embusteros sobre los que el caudillo populista edifica aquello que Max Weber denominó “legitimidad carismática”, cumpliendo una función desmitificadora. No olvidemos que el populismo, diferente del autoritarismo pero semejante al totalitarismo, no persigue la mera sumisión del pueblo como aquél, sino la entusiasta subordinación como éste. El gobierno kirchnerista es un actor relevante en el concierto de gobiernos populistas de la región. Su famoso “vamos por todos” es una expresión coloquial del intransigente populismo llevado hasta las últimas consecuencias por un modelo que pretende hacerse de la suma del poder público y privado del país a como de lugar. Es por ello que ese mismo “vamos por todo” no se agota en el dominio del Congreso y en la colonización de la Justicia, sino que se apresta a dar su batalla decisiva y final: la pulverización de la prensa no adicta, el último centro de poder del escenario nacional que no ha sido puesto de rodillas por el momento. Néstor Kirchner llegó a la presidencia de la Argentina pensando que podía aplicar a nivel nacional las mismas estratagemas que le dieron la suma del poder cuando gobernaba en el sur. Maniatar medios con los recursos de la pauta oficial y enriquecer amigos para que construyan usinas de opinión adicta al régimen son prácticas que caracterizaron la gestión del matrimonio Kirchner en Santa Cruz. Quienes vivieron aquellos años en la provincia patagónica recuerdan muy bien, por ejemplo, el control ejercido sobre La Opinión Austral (matutino popularmente conocido como “Lupinión” en referencia a Lupín, es decir, a Néstor), y el despliegue de diarios, revistas y radios que compraban las amistades de Kirchner, como Rudy Ulloa, dueño de El Periódico Austral, que se repartía gratuitamente en razón de un ejemplar cada ocho santacruceños adultos. Es evidente, sin embargo, que esta doble estrategia de “ahogar económicamente a quienes no dicen lo que yo quiero” y “subsidiar a quienes lamen los calcetines del poder” no ha tenido resultados contundentes a nivel nacional. Cinco años de ininterrumpida guerra simbólica entre los medios independientes y el kirchnerismo, que registra caídas significativas en la popularidad de éste y cada vez más consumidores de aquéllos, dan cuenta del fracaso estratégico del gobierno. Todo indica que los tiros están saliendo por la culata. En vano han sido los 11 millones anuales que recibe Diego Gvirtz por 6 7 8, su producto de comunicación goebbeliana por excelencia cuyo rating con suerte alcanza los magros 3 puntos. En vano han sido los cientos de millones destinados a minúsculos medios que prácticamente nadie consume pero que se mantienen en el mercado gracias a los subsidios gubernamentales. En vano han sido todos los recursos dirigidos a los medios de Sergio Szpolski, pues cada vez menos personas leen El Argentino, Tiempo Argentino y Revista Veintitrés. En vano ha sido la excursión de Cristóbal López por el mercado comunicacional desembolsando más de 40 millones de dólares en la compra de medios ya establecidos, pues cada vez menos gente consume C5N y Radio 10, desde que sus principales periodistas fueron echados por no desinformar. En vano han sido las insufribles cadenas nacionales de Cristina Kirchner, pues se ha comprobado que la gran mayoría de los argentinos cambia el canal en el preciso momento que el rostro de bisturí de la presidente aparece en el televisor. El kirchnerismo ha fracasado en manos del mercado, que refleja en última instancia las preferencias del pueblo a la hora de informarse. Es claro que el plan de formar un ejército de periodistas mercenarios y ahogar las voces contrarias con el uso discrecional de propaganda oficial ha fallado. Estamos asistiendo a un giro de ciento ochenta grados en la estrategia oficialista. Si lo que hasta ahora hemos vivido fue una suerte de “guerra de guerrillas” mediática, lo que se viene es una guerra clásica en la que el aniquilamiento directo e inmediato del enemigo constituye la lógica predominante. El tiempo apura, y cada vez resta menos para las elecciones legislativas que prometen ser desastrosas para el oficialismo. En las últimas horas han pasado al menos tres sucesos que hablan a las claras de este endurecimiento de la estrategia kirchnerista en su cruzada mediática. El viernes pasado, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) allanó sorpresivamente los domicilios de los periodistas de TN Darío Lopreite y Sergio Lapegüe, sustrayéndoles de sus hogares numerosos documentos e información que guardaban en sus computadoras personales. Fue una clara señal para sus colegas, instrumentada a través de un órgano gubernamental utilizado para perseguir a disidentes que no en vano se conoce popularmente como “la Gestapo kirchnerista”. Algunos días antes, los fiscales José Nebbia y Miguel Palazzani, designados ad hoc en una causa contra el Dr. Vicente Massot por la fiscal general Alejandra Gils Carbó (ferviente kirchnerista impulsora de los proyectos de reforma judicial), solicitaron la detención del director del diario bahiense La Nueva Provincia. El pedido se enmarca en una causa iniciada en septiembre del año pasado por la cobertura periodística del citado diario durante la guerra interna de los ’70. Vale destacar que el canciller Héctor Timerman, director del vespertino La Tarde que tenía la misión de generar un clima propicio para el golpe de Estado del `76 y que hasta lo celebró en sus páginas, no es investigado por la Justicia. Vicente Massot es blanco del gobierno por ser referente no tanto de una oposición meramente política del kirchnerismo, cuanto de una oposición ideológica. Massot es doctor en Ciencia Política y es considerado uno de los pensadores más lúcidos de la Argentina. El kirchnerismo entiende a pie juntillas que en la conformación del “sentido común” del que hablaba Antonio Gramsci, los pensadores tienen un rol preponderante, y de ahí el ensañamiento con Massot. Finalmente, y como frutilla del postre, el domingo pasado se supo que los proyectos de los diputados kirchneristas Carlos Kunkel y Diana Conti para expropiar Papel Prensa generaron gran entusiasmo en Cristina Kirchner. Se supo, también, sobre la posibilidad de que muy pronto la Comisión Nacional de Valores (CNV) disponga la intervención del Grupo Clarín y desplace al directorio de la empresa, destruyéndolo por completo. La guerra que comenzó hace cinco años entre la prensa no adicta y el kirchnerismo, está llegando a su fin. Asistimos a momentos de definiciones cruciales, en las que no se descartan hechos de violencia (un vallado de contención ya ha sido colocado en la sede del “gran diario argentino”). Pero debe subrayarse lo siguiente: no se trata de defender al Grupo Clarín que, valga recordar, antes de 2008 fue un importante aliado de este gobierno populista. Se trata, más bien, de defender lo que nos queda de libertad de expresión frente al totalitarismo de quienes sin vacilar irán por todo hasta las últimas consecuencias. (*) Es autor del libro Los Mitos Setentistas, y director del Centro de Estudios LIBRE. agustin_laje@hotmail.com | www.agustinlaje.com.ar | @agustinlaje La Prensa Popular | Edición 199 | Martes 14 de Abril de 2013

lunes, 13 de mayo de 2013

LAZAROGATE

» volver a noticias El cadáver suizo del Lázarogate "¿Tenés cadáver o tenés humo?" suelen preguntarse entre los jueces cuando se les adjudica un caso. Es decir, ¿tenés la prueba del crimen o no tenés ningún indicio? Del clan Báez hay, de momento, un cadáver en Ginebra, la cuenta en el Banco Lombard Odier Darier Hentsch, una institución tradicional consagrada desde 1796 a la gestión de fortunas, cuya lista de clientes los argentinos supieran ilustrar con un tal Jorge Francisco Isidoro Luis Borges. Como siempre, nada comienza cuando alguien recién irrumpe en Suiza, un pequeño Estado de ocho millones de habitantes, con siete siglos de historia. Todo empezó mucho antes: antecedentes, realidades y perspectivas. El Banco Lombard Odier Darier Hentsch, uno de los 130 que pululan en Ginebra, consintió en diálogos reservados con la prensa la existencia de la cuenta de Lázaro Báez entre 2011 y 2012 bajo responsabilidad de uno de sus hijos. Los movimientos no desmentirían que por allí habrían transitado varias decenas de millones de euros, cuenta supuestamente trasplantada a otro banco de la plaza de Ginebra, el cual faltaría aún destapar. El Ministerio Público de la Confederación (MPC, procuraduría federal) resolvió incoar un procedimiento penal por presunto blanqueo de dinero, "con el objeto principal de obtener informaciones suplementarias, más específicas o pruebas de Argentina a título de asistencia jurídica". Esto significa que incumbe a los órganos del Estado desde el cual se alimentara la cuenta (tribunal penal y la AFIP, de Argentina), proporcionar los datos para consumar la autopsia del cadáver operacional de los Báez en Suiza. Los escombros suizos del Banco General de Negocios y del Moyanogate En 2003, con Néstor Kirchner en el Poder Ejecutivo, el Ministerio Público de la Confederación Suiza (MPC, fiscalía federal) propuso a la Argentina la restitución de 5 millones de dólares, descubiertos entre las ruinas helvéticas de la quiebra del Banco General de Negocios (BGN), propiedad de los hermanos Carlos Alberto y José Rohm. En 2011, con Cristina Kirchner en la Presidencia de la Nación, la misma fiscalía hizo saber de la apertura de una investigación penal en Berna sobre una cuenta en Ginebra, cuyo saldo rondaba los 2 millones de dólares, cuenta que la propia procuraduría vinculaba con el sindicalista Hugo Moyano. En ambos casos Argentina no aportó ninguna prueba que el dinero fuera sucio, ni manifestó interés en plantear su confiscación; por consiguiente, los haberes fueron restituidos a los titulares de las cuentas. Incidentes a no olvidar para hacer un pronóstico definitivo sobre el posible desenlace del Lazarogate. La quiebra del BGN tuvo lugar en enero de 2002, un agujero de 200 millones de dólares en plena crisis financiera a raíz de la caída de Fernando de la Rúa. La juez federal María Romilda Servini de Cubría gestó un sumario por fuga y lavado de activos, y asociación ilícita para intermediar financieramente de forma marginal. El hallazgo en Suiza dormía en una cuenta del Credit Suisse a nombre de Carlos Félix Pando Casado, fallecido el 22 de mayo de 2003, quizá cómplice o testaferro de los Rohm, en línea con los extractos de su cuenta chequeados por el MPC, cuya herencia la familia tardaba en reivindicar. Para obtener las evidencias que el tesoro atribuido los Rohm había sido forjado mediante la comisión de delitos, y coordinar su repatriación a la Argentina, Suiza envió a Buenos Aires al fiscal Patrick Lamon, quien fue autorizado a consultar el expediente en sede judicial. Ante sus ojos se corporizó una trama que implicaba al BGN y al Credit Suisse, con el narcotráfico, salpicada por residuos de la bancarrota del BCCI de Gaith Pharaon. Antes de retornar a Suiza para las Navidades de 2003, Lamon le pidió a Alicia López, gerente del Banco Central y, por concurso interno, promovida a la jefatura de la Unidad de Información Financiera del Ministerio de Justicia (UIF), que le mandara una comisión rogatoria, recopilando lo corroborado en el expediente. El borrador de ese exhorto apuntaba también a otros dos bancos suizos, la UBS y la Union Bancaire Privé (UBP). Y a Nicolás Di Tulio, presunto testaferro argentino del Cartel de Juárez, quien bregara con la casa de cambios Mercado Abierto, y con un banco off-shore del Caribe, conocido por las dos iniciales de la mencionada casa de cambios: MA. Las dos últimas sociedades ya habían sido estigmatizadas por el Senado de los Estados Unidos en un informe anual sobre corrupción. Sin embargo, la juez Servini de Cubría no dio curso al proyecto de comisión rogatoria elaborada por López, siguiendo lo verificado por el fiscal suizo Lamon en Buenos Aires. Ninguna alegación ni solicitud oficial de Argentina llegó a Berna. Ante la ausencia de acusaciones procedentes del país de donde surgieran los capitales depositados en el Credit Suisse, el MPC no tuvo más remedio que entregar los 5 millones de dólares a los parientes del difunto Carlos Félix Pando Casado, y el 12 de junio de 2006, archivó el procedimiento. Algo parecido sucedió 7 años después con el Moyanogate. Bajo la titularidad de Ricardo Rubén Depresbiteris y Elvira Marcela Mete, la cuenta se domiciliaba en la sucursal Ginebra del Standard Chartered Bank (ex banco American Express). El MPC notificó por exhorto al juez Norberto Oyarbide que ligaba a esas personas con la compañía argentina recolectora de residuos Covelia, y con el dirigente sindical Hugo Moyano, e instó se le dieran elementos de prueba susceptibles de avalar cargas penales. Al igual que con el BGN, la cuenta había sido denunciada por el banco que la albergaba, en virtud de las exigencias asignadas por la ley antiblanqueo de 1998 para los establecimientos financieros vernáculos, pues en Suiza no hay un centro de datos de cuentas en manos del Estado, a diferencia de como suele ser habitual en el resto del mundo. Son los bancos los únicos que saben de sus clientes. El Ministerio Público helvético inició una investigación penal por blanqueo de dinero, e insistió vanamente en recabar la ayuda del juez Oyarbide para descifrar si el contenido de la cuenta podía estar contaminado con algún delito. A continuación, luego de recibir el descargo de los dos dueños de la cuenta, archivó el expediente el 7 de enero de 2013, y devolvió el saldo de casi 2 millones de dólares a Depresviteris. Lo hizo porque el citado presentó un documento del Juzgado Federal 4 de Buenos Aires, indicando que una querella en su contra se había desvanecido por falta de mérito o sobreseimiento, instancia que pronunció así su inocencia. Por cierto, Moyano y los hermanos Rohm, se volatilizaron de esta saga en los pliegues del sensacionalismo mediático que, desgraciadamente, todos padecemos. La base legal penal en Suiza El artículo 309 del Código de Procedimiento Penal en Suiza autoriza a los magistrados competentes lanzar una investigación penal cuando obraren "sospechas suficientes" de un delito. Y el artículo 305 bis del Código Penal suizo escarmienta con hasta 5 años de cárcel y una indemnización del particular al Estado que puede rondar el millón de dólares, a quien blanquera dinero. Dicha infracción se define en Suiza por la obstaculización en la identificación del origen, el descubrimiento o la confiscación de valores patrimoniales provenientes de un crimen, que para el ejemplo penal aquí evocado, serian delitos relativos a las diferentes formas de corrupción, y/o a la asociación ilícita para llevarlos a cabo. Para investigar a un cliente extranjero de un banco local, Suiza depende de la cooperación del país de donde la persona es oriunda, o en el cual reside y hace sus negocios, cuyas autoridades son las únicas que disponen de los medios coercitivos legales para eventualmente conocer las actividades que pudieran haber nutrido los fondos detectados en un banco helvético. El estándar internacional obliga a la Argentina a producir la prueba, pero hasta ahora ni el juez Sebastián Casanello, quien entiende en la causa, ni Ricardo Echegaray, jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), han exhibido un interés concretado por escrito, en concertar alguna colaboración penal o fiscal con Suiza. A tales fines el MPC ha prometido apelar a la ayuda de Argentina, aunque tampoco ha trascendido el exhorto de rigor que debería reflejar la voluntad suiza de indagar en la trastienda argentina de los Báez. No es superfluo recordar, una vez más, que alguien con una cuenta en Suiza, para Suiza no ha incurrido en un ilícito. Pudiera serlo para el país del titular de la cuenta, si la ley interna ordenara declararla a su dueño por ser de esa nacionalidad o estar afincado en él, y éste no lo hiciere. Va de suyo, a su vez, que está prohibido, para cualquier país, tolerar que una cuenta abrigue o haya abrigado el lucro de un crimen, al margen que la clientela mundial de los bancos goza de la presunción de inocencia, y que los ricos con cuentas en Suiza no son, por supuesto, gente predispuesta a delinquir hasta que se demuestre lo contrario. El laberinto fiscal No obstante conviene advertir que en la legislación penal helvética es inexistente el delito fiscal, pues para los nacionales o los residentes que perpetraran un acto de esa naturaleza, se lo considera una falta administrativa redimible por multa, o sea un asunto que debe arreglar el fisco, no la Justicia - algo parecido a una contravención por transgredir las reglas del tránsito urbano- lo cual se castiga con una sanción pecuniaria, que se paga sufragando una boleta en la oficina de correos. Por ese motivo Suiza rechaza la petición de cualquier miembro del poder judicial de otro país, que le solicite asistencia para localizar y expropiar una cuenta perteneciente a un ciudadano extranjero que se acusara hubiera sido aprovisionada por la evasión fiscal. Suiza actúa de esta manera debido al no cumplimiento de la llamada regla internacional de la doble incriminación, vale decir que el hecho reprimido penalmente en un país lo fuera paralelamente en el otro. Empero, desde el 13 de marzo de 2009, Suiza acepta que otros países con los que tenga Convenciones contra la Doble Imposición (CDI), la inviten a contribuir administrativamente para rastrear capitales de foráneos que hayan evadido impuestos, un trámite que se hace caso por caso entre los entes fiscales respectivos, donde el requirente debe revelar la identidad del incriminado y el banco que le sirve de guarida. En la hipótesis que los Báez hubieren traído a Suiza capitales sustraídos a la exigencia fiscal, y la Argentina quisiera capturarlos, sería acaso incierto conseguirlo. La Convención contra la Doble Imposición (CDI) celebrada entre los dos países en 1997 fue suspendida unilateralmente por Argentina en 2012. El nuevo tratado de asistencia penal, firmado por ambos gobiernos el 10 de noviembre de 2009, que entrara en vigor el 16 de febrero de 2013 no solventa base legal para una demanda penal que conjugue con las normas actuales en la esfera impositiva a nivel mundial (OCDE y G 20). Todo ello no excluye que la AFIP tome la solitaria iniciativa en el marco administrativo y reclame directamente a su homóloga, la Administración Fiscal Federal de Suiza, información oficial sobre la retaguardia financiera de los Báez en Ginebra, para saber si omitieron volcar lo que es debido en sus declaraciones de impuestos y, después, actuar en consecuencia. Nada impide que Ricardo Echegaray, quien empuñara la pluma para pedirle explicaciones a la embajada de Estados Unidos sobre el escándalo Ralph Lauren, haga algo similar con Suiza, aunque se desconoce una misiva oficial que lo ateste si hubiera ocurrido, pese a que incluyera a Lázaro Báez entre quienes no se podrán beneficiar de la amnistía fiscal patrocinada ahora por el gobierno. La asignatura pendiente La solución de fondo para normalizar la situación fiscal con Suiza de cara al futuro sería enmendar mediante una versión revisada de la Convención contra la Doble Imposición (CDI) anulada por la Argentina en 2012, el error mayúsculo inserto en el artículo 3.1, apartado c, del nuevo tratado concertado bilateralmente en febrero pasado por los dos países. Ese instrumento mantiene las viejas concepciones helvéticas de hacer ficticio recuperar los caudales de la evasión impositiva anidados en su banca, y no incorpora las concesiones efectuadas por Suiza desde marzo del 2009, a través de las cuales asume que la evasión fiscal es equivalente a un delito penal y habilita la vía administrativa para alcanzar, en su territorio, los objetivos de la legítima persecución del fisco de países extranjeros contra sus contribuyentes que lo eluden. Los gobiernos líderes de la Unión Europea, de Estados Unidos, Japón, Turquía, Costa Rica, México, Uruguay, Colombia y Perú, destacan entre los países que acaban de suscribir distintas CDI que recogen el beneficio de lo otorgado por Suiza en 2009. La Argentina debería seguir esos pasos y rectificar la equivocación de lo suscripto recientemente, para poder, al fin, rescatar las fortunas de la evasión fiscal, calculadas en 200 mil millones de dólares, un tercio escondidas en Suiza. Mientras tanto, se aguardan los insumos para practicarle una autopsia al cadáver de las peripecias suizas del clan Báez. @juangasparini, Ginebra, Suiza, 13 de mayo de 2013.

GRAVE

MUY GRAVEUN POCO LARGO, PERO HAY QUE LEER HASTA EL FINAL!!!! Y REENVIAR............. LO QUE SE VIENE ES MÁS GRAVE Nos advierten que poca gente está en condiciones de ver la gravedad de la situación que empezamos a vivir y lo que se nos viene. Sólo basta con leer lo siguiente: Zannini, La Campora y lo que se puede venir ... (o ya está aquí) SOBRE LA CAMPORA Por Cipriano B. Santiago Fariña Politólogo y Periodista Centroamericano Los medios y periodistas en general viven señalando, algunos seriamente, otros hasta con sorna, que La Campora es una agrupación que responde a Máximo Kirchner y que sólo busca ganar mucho dinero a través de altos y bien remunerados cargos gubernamentales. Nada mas alejado de la realidad. La Cámpora, que comenzó a armarse en Olivos cuando Kirchner vivía, es obra y es dirigida desde las sombras por el Rasputín gubernamental, el actual manipulador Secretario Legal y Técnico de la Rosada Carlos Alberto Zannini. Máximo Kirchner es el “figuretti” de este grupo, en el que obviamente se anota, pero ni lo dirige, ni ha participado en el armado de su organización ideológica. Solo pone el apellido para la gilada y por idea del propio Zannini, que es quizás el hombre que mas ha avanzado en el armado del modelo kirchnerista, y si bien no es “nyc” de Santa Cruz (Nacido y Criado) ya que nació en La Docta, creció en la provincia sureña al lado del Lupo, llegando a ser el Presidente del Superior Tribunal y, por ende, el brazo de Kirchner en la Justicia Santacruceña. El plan de Zannini no es, repetimos, armar un simple grupo de jóvenes ambiciosos y, en muchos casos, ya resentidos contra los setentistas, noventistas y lo que ellos llaman “La Corpo”, sino copar el poder a través de métodos mamados de su admirado Antonio Gramsci, métodos que entiende son mucho mas efectivos que la “lucha armada” que encararon los jóvenes idealistas de los 70 (muchos de ellos padres de los hoy integrantes de La Cámpora). Los bien remunerados salarios y el componente ideológico setentista son sólo ingredientes de un Plan cuidadosamente elaborado, basado en las nuevas corrientes del marxismo -que hoy día bregan por una política gramsciana aggiornada a la realidad del Siglo XXI- y que busca la transformación del kirchnerismo en una Nueva Fuerza, totalmente alejada del peronismo y destinada a gobernar a la Argentina per sécula seculorum. No debemos dejar de destacar la influencia del Foro de San Pablo y sus derivaciones “Bolivarianas”, ingredientes básicos para el armado de este plan. Zannini entiende que el ciclo de los Kirchner está agotado, y que hay que lograr imponer un candidato joven y carismático, que suplante a los santacruceños y logre hacer lo que estos no lograron terminar, básicamente por la poca capacidad de La Señora. Cree que la Clase Media , que es el principal obstáculo a superar según la estrategia gramsciana, está en la Argentina ya lista para ser dominada y arrasada pues es quizás una de las mas permeables de lationamérica al trabajo de demolición que hace años se está encarando: Egoista, poco patriota, autista e incapaz de reaccionar ante el embate de su Fuerza Camporista. Si Zannini y sus muchachos llegaran a tener éxito y coparan el poder, “la democracia” pasará a ser una palabra obsoleta, pues es para ellos un invento burgués que usarán sólo como un arma para encaramarse en el control de la Argentina. Mas allá de los jugosos datos que podemos sacar del libro “La Campora”, de Laura Di Marco, detallamos acá algunos cargos ya cooptados y nombres para que el lector vaya memorizando y teniéndolos presente para el futuro que se viene: EN EL MINISTERIO DE ECONOMIA. Viceministro Alex Kiciloff CAMMESA: Juan Manuel Abud la preside y Paula Español – Gerente de Finanzas- lo acompaña (ésta a principios de año había asumido la subsecretaría de Comercio Exterior en reemplazo del “suicidado” Iván Heyn) YPF. tiene un manejo a través de el mismo Kiciloff y funcionarios menores Energía Argentina S.A. – Vicepresidente Ejecutivo: Juan Jose Carbajales (misión, controlar y esmerilar al ing. Exequiel Espinosa, hombre de De Vido) Augusto Costa, subsecretario de Coordinación Económica; Mauro Tanos, titular del Fondo de Capital Social (Foncap); Nicolás Arceo, subsecretario de Planificación Económica, Emanuel Agis, subsecretario de Programación Macroeconómica. Estos últimos dos colaboran además con Kicillof en YPF. Donde Arceo seguirá al frente de la dirección económico financiera de la empresa, una forma de limitar el poder del gerente general Miguel Galuccio. EN EL MINISTERIO DE JUSTICIA Viceministro: Julián Álvarez. Subsecretario de Relaciones con el Poder Judicial, Franco Picardi; Director del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Eduardo Hortel – (conocido también por ser el líder de la murga “Los Negros de Mierda”)- Subsecretario de Coordinación y Control de Gestión Registral, Ernesto Kreplak. ; Director del Registro Nacional de Armas: Matías Molle Directora del Registro Automotor: Marina Aballay, Funcionario en Derechos Humanos Martín “Ñato” Fresneda, En Inspección General de Justicia (IGJ) que supervisa las sociedades comerciales, La Cámpora ubicó a Norberto Carlos Berner, EN OTRAS AREAS En Planificación Federal vicepresidencia de Argentina Satelital, ocupada por Guillermo Rus, La dirección del Correo Argentino, a cargo de Verónica Piesciorovski, pareja de un colaborador de Ottavis, Juan Manuel Pignocco. ONAB. Organismo Nacional de Administración de Bienes, (responsable del inmobiliario estatal de todo el país) colocaron como Gerente General a Martín Reibel Maier, santacruceño de Rio Gallegos y amigo de Máximo,– Va a manejar los terrenos fiscales que se utilizarán para el audaz Plan de Viviendas anunciado por la Presidenta con bombos y platillos. Obviamente, el presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde; AMBITO LEGISLATIVO En realidad no les interesa demasiado en estos momentos avanzar sobre este ámbito, ya que lo que puede darles fuerza son los cargos electivos y no los de simples “asesores”. Cuentan no obstante con varios pesos pesados ya elegidos: a) Los diputados nacionales Eduardo "Wado" De Pedro y Andrés "El Cuervo" Larroque; b) el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, José Ottavis, c) el jefe de la bancada kirchnerista en la Legislatura porteña, Juan Cabandié. Hay muchos nombres mas para señalar, pero lo básico esta aquí expuesto. Los Burgueses . léase Clase Media- argentinos no vislumbran lo que esta gente está preparando, y cuando quieran reaccionar ya estarán sometidos. Veamos un poco las bases del plan gramsciano que surge del Foro de San Pablo y que se está denunciado hace años como instrumentado en Venezuela con el apoyo de Cuba. Leamos abajo con detenimiento el trabajo de Viviana Padelín escrito hace ya mas de un año, y preguntémonos si no es aplicable a la Argentina. Si la respuesta es SI, lamentablemente estamos ya en el Horno y poco tiempo queda para reaccionar. LAS FASES DEL NEOCOMUNISMO O SOCIALISMO DEL SIGLO XXI (LOS GOBIERNOS DEL FORO DE SAO PAULO Por Viviana Padelin–Fraternidad Libertaria Latinoamericana - Primera Etapa. ETAPA DE IMPLANTACION. GOBIERNO POPULISTA. Esta etapa puede ocupar una o hasta tres presidencias del mismo gobernante o mismo partido o coalición de izquierda. Dependerá de la aceptación popular la implementación de cada uno de estos puntos pudiendo en consecuencia omitir algunos de ellos o bien, acelerar el proceso en su segunda etapa. Asistencialismo: aumento de asignaciones familiares por hijo, embarazadas, planes de emergencia, subsidios, etc. Objetivo: siembra de votos para la próxima elección. Aumento de cantidad de cargos publicos: Por cada nuevo empleo público se estiman 4 votos del grupo familiar. Los capitales privados comienzan a abandonar sus inversiones: sus empleados son absorbidos por el sistema público. Objetivo: siembra de votos. Aumento de salarios y pasividades (incluye pasividades sin aportes jubilatorios): Inicialmente cuenta con el obvio beneplácito de la clase trabajadora y sindicatos. Más adelante, comienza la espiral inflacionaria que licuará todos los aumentos. Objetivo: fidelización de votantes y siembra de nuevos votos. Medios de comunicación: A través de la publicidad oficial se asegura que sólo tengan voz aquellos periodistas, actores, conductores y artistas oficialistas. Comienza la autocensura. Fuerzas armadas y de seguridad: Persecución de quienes los han combatido en la guerra contra la subversión 60/70 (Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia). Persecución mediática y judicial. Cultura: Campañas mediáticas e instalación de matrices de opinión contrarias a personalidades opositoras de la cultura local. Corrupción: Se dan a conocimiento público hechos de corrupción de funcionarios de tercera o cuarta línea. Esto tiene un doble objetivo: impacto social de que el gobierno no admite la corrupción y al mismo tiempo, “alinear” tras de sí a toda la administración pública, que, temerosa de persecución judicial y complots armados en su contra (sumarios, juicios), actúan fielmente al gobierno. Esto, sumado a los funcionarios de confianza o políticos, incapaces de encontrar otro trabajo semejante, logran que los hechos de corrupción sean reducidos a una “mesa chica” del gobierno, pero ampliada en cuanto a montos se refiere. Discriminación y Derechos Humanos: El gobierno encuentra un nicho de votantes en las minorías marginadas (indígenas, homosexuales, transexuales, etc) y legisla para ellas. Objetivo: creación de grupos ideológicos para defensa del modelo y fidelización de votantes. Se promueve con la especulación de acusaciones de discriminación en conflictos personales, laborales, etc. Revisión de pasado reciente: Evocación permanente de pasadas dictaduras militares o gobiernos democráticos. Objetivo: recrear la imagen de un enemigo inexistente en la actualidad pero temido. Instalarse como la única opción posible de gobierno Desvalorización de símbolos patrios: Modificaciones en banderas, escudos, himnos. Aumento exponencial de la delincuencia común: La delincuencia es esencial a la implantación del neocomunismo. Los hechos de violencia neutralizan, atomizan, aíslan y recluyen los posibles actos de protesta de trabajadores de clase media. Los delincuentes ganan las calles. Incluye programas de desarme de la población civil. Al mismo tiempo, la misma delincuencia será en el futuro mano de obra barata del narcotráfico. Fuerzas de seguridad: Desmantelamiento progresivo. Campañas de desprestigio por supuestos hechos de corrupción. Falta de equipamiento y autoridad para ejercer la tarea en pos de garantizar los derechos humanos de los delincuentes. Impunidad en los hechos delictivos: Jueces de Garantías afianzan la impunidad. Utilización para delinquir de menores de edad inimputables. Oposición: comienza a fragmentarse y a alinearse tras al bando oficialista. No hay referentes. Iglesia: comienzan los choques con autoridades de la Iglesia Católica. Ocupaciones de fábricas no operativas y de tierras fiscales o privadas. Como antesala de las expropiaciones, los capitales extranjeros comienzan a retirarse del país. Persecuciones mediáticas a empresarios nacionales. Estatización de empresas privatizadas. La clase media es incapaz de organizarse en oposición. Aumento de ong`s de izquierda. Creación de redes trasnacionales para el asedio a opositores. Creación de grupos de choque. Utilizados como sostén de violencia sin armas aún, promotores del modelo en actos políticos oficialistas y para neutralizar actos públicos de oposición. Vinculados a determinada dirigencia de sectores deportivos y narcotráfico. Educación: Creación de nuevas Universidades. Becas indiscriminadas. Clientelismo y semilleros de grupos de izquierda que sostendrán ideológicamente al régimen. A esta altura el nivel educativo es muy bajo en todos los niveles de enseñanza. Aumento de impuestos a las ganancias o riqueza. Estos impuestos alcanzan a trabajadores con salarios medios y medios-bajos cuyo fin confiscatorio se aplica a la “redistribución de la riqueza”. Aumento del consumo de drogas y narcotráfico. Nuevas pistas clandestinas. Aumento de accidentes de avionetas por sobrecarga. Nacimiento de una nueva clase social opulenta, en su mayoría jóvenes menores a 40 años. Censo habitacional. Su objetivo es conocer cantidad de viviendas desocupadas y propietarios con más de una vivienda. Los datos son registrados para la tercera fase. Fragmentación de central sindical: Aquellos dirigentes no alineados con el incipiente régimen se retiran para formar centrales sindicales disidentes, sin menor éxito. Quiebre del sistema de salud: Las prestadoras privadas de salud no logran brindar servicios de calidad en un escenario de creciente inflación y alto costo de salarios y riesgos laborales. Son casi obligadas a vender sus empresas a precio vil o bien serán estatizadas. Los hospitales estatales tendrán como público sectores bajos, medio bajo, medio y medio alto con el consiguiente colapso del sistema Segunda Etapa. ETAPA DE IMPLANTACIÓN. CONSOLIDACIÓN Quiebre de la clase media. Tal como fue el objetivo con las FFAA y FFSS en la primera etapa, ahora lo es con la clase media. Desesperanza, desamparo, subversión del orden establecido. El objetivo es destruirla; mejor aún, igualarla hacia abajo; más abajo aún que la clase baja. Estigmatizarla, hacerla culpable de la pobreza de otros, de las dictaduras militares, de la discriminación, del maltrato que sufrían los delincuentes, etc. Una clase media atomizada, culposa, temerosa, inexperiente y cómoda no podrá hacer frente a estos regímenes Reforma Constitucional (para entronizarse en el poder). Puede o no ser necesario, dependerá de las posibilidades de otros candidatos “opositores” que para entonces o bien se habrán alineado al régimen o habrán salido de la escena política Aprobación de matrimonio homosexual Aprobación del aborto Ley de medios o ley mordaza. Ley de censura Persecución plena de opositores: Guerra mediática y judicial. Judicialización de todos los conflictos: Judicialización de la política. El Poder Judicial colapsa, convirtiéndose en una escribanía del gobierno. La delincuencia gobierna las calles, la impunidad es total. Deterioro económico: Comienza aceleradamente la espiral inflacionaria. Legalización de marihuana: Legalización, tenencia y plantación para consumo personal Destrucción total moral y física de las Fuerzas Armadas y de seguridad Oposición fragmentada puede ganar elecciones legislativas, pero son incapaces de generar una eficaz gestión y menos aún crecer en número de adherentes) Se generan “nuevos enemigos” de izquierda. Grupos de choque ahora armados comienzan a actuar: Política, ideológica y operativamente responden al gobierno de turno; pero mediáticamente son “grupos de ultraizquierda opuestos al oficialismo”. En el futuro, formarán las milicias armadas División de municipios, provincias o departamentos: Promueve el armado electoral, creación de cargos públicos y mayor control de grupos opositores a nivel local. Persecución de minorías católicas (ley de cultos). La sanción de esta Ley permite la persecución de grupos católicos, evangélicos y cristianos de escuelas espirituales de orden abierto Creación de milicias armadas: Los anteriores grupos de choque; sólo presentes en actos de gobierno o infiltrados en grupos opositores; ahora recibirán instrucción militar en reemplazo de las FFAA ya destruidas en la 2da. Etapa Tercera Etapa. ETAPA. FASE INICIAL DEL NEOCOMUNISMO Expropiaciones Presos y crímenes políticos Ataque a la iglesia católica Régimen electoral a la medida del partido de gobierno. Elecciones espurias Espiral inflacionaria Responsablidad Cívica y Republicana Con sentido auténticamente nacional