sábado, 29 de agosto de 2020

PANORAMA- SENADO. DUHALDE

Panorama político nacional de los últimos siete días
Lo que pasó en el Senado
y lo que dijo Duhalde
El último jueves la Cámara de Senadores otorgó su media sanción a la ley que reforma los tribunales federales. El Senado tiene una clara hegemonía oficialista que sólo se pone en discusión en los casos en los que se requieren mayorías especiales, ya que su número no llega a los dos tercios.
La oposición no quiso participar activamente en modificaciones al proyecto del Ejecutivo, que sin embargo recibió retoques, producto, en parte, de las consultas que el cuerpo hizo a organizaciones profesionales y oenegés pero también de iniciativas del bloque oficialista. Una de ellas, sugerida por el senador Oscar Parrili (una cláusula que obligaba a los jueces a denunciar eventuales presiones de “poderes mediáticos”), fue retirada por el propio autor ante la resistencia pública y periodística que mereció, que hasta incluyó la elocuente objeción del presidente Fernández (“es ociosa”).
Los opositores se atrincheraron en el Senado tras el derecho al pataleo, apostando a que el oficialismo no conseguirá completar la sanción en la Cámara de Diputados como producto de que “la presión de la calle” impedirá que legisladores independientes condesciendan a incrementar los números insuficientes del Frente de Todos. Esa intención venía creciendo tras el llamado banderazo del 17 de agosto. Sus voceros políticos y periodísticos más entusiastas sostuvieron entonces que “la reforma nace muerta” y que ahora “la oposición le ganó la calle al peronismo”.
Montadas sobre esas expectativas, las fuerzas adversas al gobierno quisieron repetir una convocatoria análoga el día del debate en el Senado y hasta contaron para ello con la inédita cooperación de medios que actuaron como órganos oficiosos de la movilización y ofrecieron el detalle de todas las esquinas y horarios de la concentración en distintas ciudades y barrios. Ese despliegue organizativo no dio los frutos esperados: la marcha y el “abrazo al Congreso” tuvieron intensidad militante pero muy bajo número;se escucharon consignas más duras que el 17 de agosto pero se vió una extensión mucho más reducida. Es probable que los sectores más intransigentes de la oposición estén confundiendo sus deseos e intenciones con la realidad. ¿No hubiera sido más astuto conservar la imagen de aquella movilización que competir con ella en tan breve plazo?
La oposición moderada no había comprado la manifestación del 17 de agosto y con menos razón se iba a subir a la de esta semana. La figura más obvia del sector realista de la oposición es, sin duda, Horacio Rodríguez Larreta, que ha decidido acompañar al gobierno nacional en la lucha contra la pandemia y subrayar, en ese contexto, su voluntad de construir consensos por encima de las presiones de su propio campo que le reclaman que marque diferencias.
Esa política ha convertido a Larreta en el político que más ha crecido en los últimos meses, su imagen supera inclusive en alguna muestras la del Presidente (que ha perdido puntos con respecto a su momento más alto, pero conserva en la mayoría de los estudios un respaldo elevado) y, además, se ha proyectado más allá de su distrito, tanto al conurbano como al interior.
Con sutileza, Larreta se diferencia ventajosamente del Presidente sin tensar la relación. El viernes, desde un acto en Santa Fé con gobernadores de provincias, Fernández se ufanó de ser “el porteño más federal” y declaró que “Buenos Aires es una ciudad que nos llena de culpa por verla tan opulenta”. En el contexto de la grieta, muchos periodistas alentaron una réplica frontal del jefe de gobierno de la ciudad autónoma, algo que este esquivó con elegancia y eficacia: “No me quiero enganchar en discusiones que no sean constructivas; ahora si en la Capital nos ha ido bien, yo creo que lo que tenemos que buscar es nivelar para arriba. Si hay alguna diferencia, creo que hay que buscar que todos se desarrollen, que se consiga un desarrollo lo más equilibrado posible y eso necesita un consenso. Yo estoy para ayudar, en mi rol de jefe de Gobierno de la Ciudad”. Larreta le respondió a Fernández desde el sentido común pero también desde una idea clave del peronismo que forma parte del imaginario común de la política argentina: “nivelar para arriba”, la movilidad social ascendente.
La moderación de Larreta no aporta titulares escandalosos,pero quizás sea más rendidora como estrategia que la de los que apuestan al alboroto y la confrontación. Se trata de distinguirse en el marco de una construcción cooperativa, que permita gobernar al que gana y colaborar al que no ganó.
Ganar, perder. Hablamos de elecciones. Pero alguien dijo esta semana que no habrá elecciones al menos no el año que viene.
Su pasión por el ajedrez suele inducir a Eduardo Duhalde, también en sus movimientos políticos, a conjeturar escenarios anticipados y a calcular estrategias destinadas a neutralizar las amenazas que sospecha dos o tres jugadas más adelante. Los ajedrecistas -los mejores y también los regulares- incurren casi fatalmente en esa “hermosa monomanía”, como la consideró medio siglo atrás George Steiner en un artículo para The New Yorker (“Anuncia mate en seis porque la posición final victoriosa está de alguna forma ahí afuera en la gráfica e inexplicablemente clara visión de su mente; el mecanismo cerebral-nervioso da un verdadero salto adelante a un espacio subsiguiente”. Puede fallar. A veces la visión equivoca el escenario; a veces la estrategia pensada no funciona. Y a veces el salto adelante termina en una caída.
Esta semana Duhalde sintió la pulsión de transmitir con elocuencia una visión que tuvo sobre el año próximo: “"Es ridículo pensar que el año que viene va haber elecciones (...) tengo una convicción de que no va haber elecciones”.
Aunque dos días después de sus primeros dichos y tras insistir en ellos otras 24 horas, el ex presidente los atribuyó a su “miedo profundísimo a los golpes militares" y a un “desenganche de la realidad”, sus palabras no parecían
una opinión liviana, al menos en el sentido de que procuró fundamentarlas con varios argumentos, como quien anota desprolijamente los movimientos que en el tablero preceden al momento decisivo.
"Nadie puede ignorar que el militarismo se está poniendo de pie nuevamente en América Latina"- dijo, por ejemplo.
“Esto es un desastre y la gente se va a rebelar con todo esto”, señaló. "Se puede generar un peor clima al que se vayan todos, vamos a un escenario evidentemente peor que el 2001, ya que puede terminar en una especie de guerra civil".
“Por supuesto que Argentina puede tener un golpe”, agregó. “Argentina es la campeona de la dictaduras militares".
Las verdades de Duhalde
Es probable que se trate de un listado de impresiones sin ilación, de un razonamiento que salta taquigráficamente a sus conclusiones, es evidente que de la valoración social de los militares no se deduce una dictadura. Pero el arrepentamiento posterior de Duhalde (“Fue un comportamiento psicótico”, llegó a decir) seguramente reeducado por el unánime vade retro de sus pares políticos y de la cadena de valor del pensamiento correcto, no debería impedir que se oigan algunas verdades de sus discurso. Viene al caso una ironía de Michel Foucault: “Los unicos que dicen la verdad son los locos y los niños. Por eso a los locos se les encierra y a los niños se les educa”.
Es cierto, por empezar, que las instituciones militares han recuperado una imagen positiva en la sociedad. Es cierto que esa tendencia se verifica en todo el continente y tiene como contrapartida el deterioro de la confianza en la política y en las instituciones. Hace muy pocas semanas un estudio de Latinobarómetro que abarcó toda la región latinoamericana registró que la confianza en las instituciones militares es mayor a la que inspira cualquier otro poder del Estado. El promedio de confianza en los militares es del 44 por ciento, el del Poder Judicial, 24 por ciento, el del Poder Ejecutivo 22 por ciento, el Poder Legislativo, 21 por ciento y los partidos políticos,13 por ciento. Las palabras de Duhalde pueden interpretarse como una señal de alarma dirigida a alertar al conjunto de la corporación política.
También es cierto que, junto con la imagen en ascenso, también se observa un mayor protagonismo político de los militares en el continente, más allá de frnteras ideológicas: son columna vertebral del gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil y también del régimen que preside Nicolás Maduro en Venezuela así como del gobierno de Bolivia surgido del desplazamiento de Evo Morales. Dato interesante: la mayoría de los gobiernos democráticos del continente (y buena parte de las elites políticas) admitieron sin protestas la entronización del gobierno de la señora Añez en ese país, y hasta se negaron a considerar que la caída de Morales había sido fruto de un golpe que capitalizó los errores y desvíos políticos del caído.
En fin, también es cierto que la situación social es grave: lo vienen advirtiendo intendentes del conurbano tanto del oficialismo como de la oposición. Antes que Duhalde, Mario Ishi dijo dos meses atrás que la situación “a partir de agosto” podía volverse peor a la del 2001. Duhalde conversa seguido con intendentes del conurbano y recibe de ellos una radiografía inquietante.
Forma parte de esa radiografía la preocupación por la inseguridad y la constatación de que en los barrios populares se requiere la presencia de las fuerzas federales y se valora la acción de los militares que colaboran en la lucha contra la pandemia y en la alimentación de las barriadas pobres. Los observadores reportan que la simpatía tiende a ser mutua.
Coincidencias inusuales
Esta semana, declaraciones de un periodista sobre la participación militar en la guerra de Malvinas dispararon una reacción novedosa y, si se quiere, desacostumbrada: las tres fuerzas armadas (Ejercito, Marina, Fuerza Aérea) dieron a conocer comunicaciones simultáneas de repudio: "Profundo dolor y vergüenza por las expresiones agraviantes en un medio de comunicación social hacia nuestros VGM”(veteranos de guerra de Malvinas).­ escribió por ejemplo el jefe de la Armada, Contralmirante Julio Horacio Guardia. De su lado, el general Agustín Cejas, titular del Ejército, expresó: “Fue una guerra. Y nadie, sino los soldados que tuvieron un fusil en las manos frente a un enemigo, pueden interpretar y valorar las conductas, los miedos y los heroísmos. Honramos a nuestros héroes caídos y a los que regresaron, a todos los veteranos de guerra#SomosElEjército”. La Fuerza Aérea: “Honramos por siempre la memoria de nuestros héroes y Veteranos de Guerra de Malvinas”. Probablemente haya que remontarse al menos tres décadas para encontrar, una reacción coincidente de este tipo y ese hecho también muestra que las fuerzas han asimilado las últimas décadas de historia y comprenden por qué la opinión pública las ah revalorizado.
Los consensos y las coincidencias nacionales no son sólo cosa de las fuerzas políticas sino de todos los sectores del país.
Jorge Raventos

No llores por mí Argentina - Paloma San Basilio .

Capricho Árabe de Francisco Tárrega | Paola Hermosín

Noel Schajris - Momentos

Mike Bahía - Buscándote (Video Oficial)

viernes, 21 de agosto de 2020

Francisco Tárrega - Las dos Hermanas - Vals

QUÉ PARTE NO ENTENDIERON ????

 


 

¿Qué parte no entendieron?

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“¡Cuidado con la ira de los centuriones!”.

Robert McNamara

 

El kirchnerismo no está acostumbrado a perder el dominio de la calle, que supo colonizar con el transporte de pobres que, a todas luces, ignoraban el motivo de la convocatoria pero asistían extorsionados y empujados por pagos en efectivo y en especie. El espectáculo de la gigantesca marcha ciudadana del lunes 17 en todo el país lo conmovió y la única respuesta del Gobierno, más allá de las habituales y patológicas descalificaciones de funcionarios y pseudoperiodistas militantes, fue doblar la apuesta y acelerar en pos de la rápida aprobación de una reforma judicial tras la cual la sociedad sólo ve la impunidad para Cristina Fernández y sus cómplices.

 

Presumo que esperar algo diferente era casi ridículo, toda vez que lo único que interesa a la Vicepresidente es ese objetivo. No le importa la crisis socio-económica, salvo porque pone en serio riesgo, en las elecciones de 2021, el mantenimiento de su omnímodo poder; y nada ha dicho sobre el hambre, la pobreza y la indigencia, la inseguridad, la violencia y el narcotráfico o la desaparición de personas en democracia, ya que no constituyen para ella prioridades; las ignora olímpicamente, aunque se trate de las principales preocupaciones de sus propios votantes.

 

Dos cosas llamaron la atención en el banderazo: el marcial saludo de un policía a la ex Ministro de Seguridad, Patricia Bullrich, y las advertencias a los gobernadores Juan Schiaretti y Omar Perotti, que resonaron fuerte en Córdoba y Santa Fe, para rechazar que los diputados de esas provincias acompañen al oficialismo en su tentativa de aprobar la bastarda reforma judicial. Si a esto último, que ya produjo declaraciones en tal sentido de los cordobeses, le sumamos que los tres legisladores que responden a Roberto Lavagna adelantaron que no lo harán, me parece que Sergio Massa, el aceitoso, tendrá serias dificultades para lograr el quórum necesario para la aprobación en la Cámara baja. Será crucial, entonces, que controlemos uno a uno a los diputados de los bloques no kirchneristas, al menos para que sufran una enorme condena social y política que les impida hasta salir a la calle si acompañaran al oficialismo en su proyecto demoledor.

 

De todas maneras, Cristina Fernández busca el conflicto y continuará avanzando, cual aplanadora, en varios frentes: en el Tribunal de Enjuiciamiento de la Procuración, para reemplazar a uno de sus miembros y llegar a destituir al Procurador General interino, Eduardo Casal; y en la comisión de juristas encabezada por Alberto Beraldi, defensor penal de la multiprocesada Vicepresidente, que asesora al Presidente para modificar el número de jueces de la Corte Suprema y las funciones de ésta.

 

En el Senado se esmeró y consiguió que el oficialismo firmara en comisiones el proyecto de reforma judicial en el que incluyó una grave mordaza a la prensa y a la libertad de expresión; una vez más, un atentado contra la democracia. Ese texto llegará a la Cámara esta semana, y el bosque kirchnerista de brazos enyesados le dará media sanción sin problemas, aunque en las redes ya se está convocando a una nueva marcha para ese día. Y todo eso sin contar la moratoria impositiva, y la consecuente impunidad, sancionada a la medida de Cristóbal López y Fabián de Souza, que se robaron por años el impuesto a los combustibles, para financiar la compra de empresas de todo tipo, casinos entre ellas, y medios de comunicación que pusieron al servicio del “relato” de su benefactora.

 

¿Qué alternativas tiene Cristina Fernández? A las muchas investigaciones a su respecto que se están llevando silentemente en otros países, se ha sumado un factor crucial: la detención, en Cabo Verde, del testaferro de Nicolás Maduro, Alex Saab. Es el dueño de todos los secretos financieros del chavismo y, cuando sea deportado a Estados Unidos, se convertirá en colaborador del Departamento de Justicia y describirá con precisión los oscuros negocios que vincularon a Hugo Chávez y a su “hijo”, a Néstor y Cristina Kirchner, a Irán y a Hezbollah, responsables de los atentados de la Embajada y la AMIA. Tal vez, también cuente qué fue de las enormes fortunas en efectivo desaparecidas de la Argentina; si fuera así, a nuestra Vicepresidente no le quedarán muchas opciones, ya que sus fueros la protegen sólo fronteras adentro.

 

Si la gravísima crisis que se expondrá en toda su magnitud cuando la actividad se normalice totalmente -algo que ya inevitable para Alberto Fernández y sus “científicos”- no fuera suficiente, la insistencia de la Vicepresidente en evitar condenas a cualquier precio, aunque ello implique el fin de la República democrática, puede complicar aún más, mucho más, el panorama. Los argentinos no estamos dispuestos a perder la libertad, algo que sucederá si ella consigue hacerse con el control total de la Justicia.

 

La sociedad ha despertado, está movilizada, resistirá estos nuevos atropellos y, en la medida en que se ha adueñado de la calle, será allí donde se dirimirá este conflicto, aún con gran violencia, si fuera necesario.

 

Bs.As., 22 Ago 20

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401
Cel. en Argentina (+54911) o (15) 4473 4003
Cel. en Brasil (+5521) 98128 7896
E.mail: ega1@avogadro.com.ar
E.mail: ega1avogadro@gmail.com
Site: www.avogadro.com.ar
Blog: http://egavogadro.blogspot.com
Facebook: Enrique Guillermo Avogadro
Twitter: @egavogadro



Avast logo

El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus.
www.avast.com

OYERON, PERO NO ESCUCHARON

OYERON, PERO NO ESCUCHARON Malú Kikuchi (22/8/2020) La diferencia entre “oír” y “escuchar” es significativa. Según el diccionario de la *RAE, “oír” es percibir con el oído y “escuchar” es prestar atención a lo que se oye. El 17 de agosto durante el impresionante banderazo en todo el país, el gobierno de los Fernández oyó, pero no escuchó. Como toda protesta organizada y protagonizada por ciudadanos, los reclamos fueron múltiples. La desesperante situación del país así lo exigía. No había nadie que liderara. Fue una marcha en libertad y por la libertad. Pero lo que más se escuchó fue un NO rotundo a la reforma judicial. La reacción de los Fernández pos banderazo ha sido curiosa. Haciendo oídos sordos al clamor de la ciudadanía, el Presidente dijo en su casi diario discurso: “No nos van a doblegar los que gritan”. Por su lado, la vicepresidente ordenó a las comisiones del senado tratar la reforma. De parte de Cristina era esperable, forma parte de su personalidad; huye hacia adelante y por regla general se equivoca. Le pasó con la 125, le pasó con la democratización de la justicia, esta última su gran preocupación. El resultado es que varios senadores de las comisiones no tuvieron tiempo de leer el proyecto de ley de la reforma, pero lo votaron igual. La semana que viene es evidente, contabilizando los 42 senadores que obedecen a Cristina, que la media sanción de la ley será aprobada. Queda la esperanza, no la certeza, que pueda ser rechazada en diputados. Juntos por el Cambio, los lavagnistas y la izquierda votarán en contra. ¿Bastará? ¿Cómo votarán los diputados de los partidos provinciales? Se sabe que el gobierno nacional está ofreciendo cargos en los nuevos juzgados a crearse, a parientes de los gobernadores. El viejo sistema K, látigo y billetera. El trabajo está en manos de Sergio Massa y de Máximo Kirchner. El proyecto de reforma judicial ya ha sido declarado anticonstitucional por la Cámara del Crimen y por una Cámara Civil y Comercial. Falta que lo haga la Corte Suprema de Justicia, que todavía no se ha expedido. La pregunta más acuciante es, ¿los representantes y los jueces, oyeron o escucharon? Porque el banderazo no fue protagonizado por algunas personas del PRO que gritaban su descontento por haber perdido la elección presidencial. Fueron los ciudadanos que votaron por Macri, los que votaron por Espert, los que votaron por Gómez Centurión, probablemente muchos de los que votaron por Lavagna y muchos de los que votaron por la dupla Fernández. La cuarentena que no es cuarentena pero sí lo es, y de todos modos, se llame como se llamare, es obligatoria, se ha convertido en algo insostenible. La economía se desploma, el desempleo crece, la pobreza se multiplica, la inseguridad es abrumadora, y en el medio, la reforma. Hoy, un poder judicial que sí necesita ser reformulado porque funciona mal y no da respuesta a los problemas de las personas, es una quimera en tiempos turbulento. La reforma judicial no tiene nada que ver con los problemas impostergables de la gente que no saben cómo va a sobrevivir. Los problemas judiciales de Cristina Fernández no pueden estar por encima de las necesidades de los ciudadanos de la Argentina. Cristina es sólo una ciudadana más entre 45 millones de otros ciudadanos, con los mismos derechos y obligaciones. La impunidad de CFK no debe ni puede poner de rodillas al poder judicial. Es imprescindible que el gobierno, conformado por sus tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, escuchen a la gente. No alcanza con oír. Hay muchas maneras de ser sordos, y esta, la de no escuchar los reclamos de la gente, es peligrosa. *RAE: Real Academia Española

Vivo en Arg - El adiós a Daniel Rabinovich - 21-08-15

miércoles, 19 de agosto de 2020

EL PÁNICO DE LA RESERVA FEDERAL NORTEAMERICANA.

Lejos o más bien lejísimo de concluir esta inerte batalla contra el covid, con un sembradío de esperanzas falsas respecto de vacunas que, lo único que habrán de acarrear a la Humanidad es y lo será aún más en los venideros meses, de una aplastante desazón, creo, ha llegado la hora que, analicemos juntos, los devastadores efectos que esta maldita y diabólica Pandemia hace y hará en el plano económico a nivel global. Un paper comenzó en la madrugada de hoy a circular aquí en WDC, atribuido a los asesores más cercanos y fiables de Jerome Powell. En dicho documento, estos consumados y solventes monetaristas, han plasmado los fundados temores que, desde hace algunas semanas han invadido a su Jefe. Con marcado sesgo en lo atinente al sorpresivo, imprevisto e insensato emisionismo que dicha Autoridad Monetaria, envío a los Mercados por orden directa de Trump, a quien consideran un inveterado e irresponsable apostador serial. Según estos informers, la pantagruélica cantidad de tres billones de dólares fueron impresos desde el 23 de marzo pasado y hasta la pasada semana, equivaliendo a un sesenta y cinco por ciento (65%) del circulante antes en existencia, tanto dentro como fuera de USA. Como ya he reseñado y si mal no recuerdo, varias veces, el autoatentado del 911, tuvo como único propósito que Bush jr, le arrancase al Capitolio, los seiscientos mil millones, para financiar una excursión bélica contra Hussein y sus virtuales almacenes de armas bacteriológicas. Cuando, en realidad, los destinó para un salvataje corporativo a sus amigos de Wall Street y obturar así los desmanes de las hipotecas sub prime. Vemos ahora que, sin implosiones programadas como las desdichadas en las Twin Towers, este iracundo inquilino de la Casa Blanca, aumentó la circulación monetaria de la divisa verde, en un quinientos por ciento (500%). Y se apresta a emitir cuanto le haga falta para asegurar su reelección, lo que descuento conseguirá, en virtud a lo debilitado y vulnerable que impresiona su oponente Demócrata. Esta rauda y fugaz narrativa, empero, tendrá sus inexorables consecuencias, toda vez que desde el otro lado del Atlántico, la Eurozona deberá actuar en consonancia con esa sobreimpresión, para obsequiar a sus cuasi famélicos pobladores. Las que, unidas indisolublemente habrán de acarrear ni más ni menos que la bancarrota del sistema capitalista. Principiando por el circuito de las Bancas Mayoristas, ergo, acá, Goldman Sachs, Wells Fargo, Citibank, JP Morgan y en China, el HSBC y el ICBC con más otra decena de supranacionales. La crisis del viernes negro del 29, tuvo ribetes bastante similares, por cuanto el generador de aquel y éste fueron los mismos: exceso de confianza. Pero el del último año de los Veinte, pudo superarse con bastante facilismo, porque lo que hoy conocemos como la sociedad de consumo masivo desembarcó recién en la economía con el fin de la segunda guerra mundial. Y porque la pobreza extrema, era en esos remotos tiempos, mejor aceptada por las Mayorías que, en general, tal pertenencia tenían. Pero hoy, la pirámide se invirtió, puesto que todos quienes conocimos el confort de lo suntuario, los bienes de uso descartables y sobremanera la ilusoria plasticidad de las tarjetas de crédito, no habremos de habituarnos tan fácilmente a lo que sí hicieron nuestros ancestros. Quienes, en interminables hileras, concurrieron diariamente por un magro plato de sopa que otorgaban los campamentos del Ejército de Salvación, entre 1930 y 1935. Después, se armó lo de la Guerra y comenzamos todo nuevamente. Descuento que, una sinonimia y casi simétrica con aquel tan inutil baño de sangre, se presentará ante nosotros, no solo por la inmediatez de una escalada armamentista y su correlato de pleno empleo. Sino porque frente a la caída del sistema financiero, la inexorable desembocadura de un episodio bélico de larga duración, determinará como elemento defensista que, el mundo, al menos el de este lado, tendrá que manejarse con un nuevo tipo de títulos circulatorios que, entiendo, no serán otros que, los cupones de racionamiento. Después de todo, en el Reino Unido, funcionaron sin dificultades entre 1939 y 1954. Un análisis más académico que, éste mío, del todo rupestre y cuneiforme, leí ayer de una autoridad en erudición -Alasdair Macleod- de Goldmoney.com. Quien expresó iguales temores de los que bastantes párrafos despaché desde el pasado año y principios del corriente, sobre la inminencia del sepulcro del dólar como patrón monetario internacional. Si la Civilización occidental caerá como aconteció en Roma primero y Bizancio después, va de suyo, es de mi absoluta ignorancia, pero mucho me lo temo por la notoria asimetría entre los doscientos cuarenta millones de norteamericanos y los un mil cuatrocientos de chinos (seis a uno). Exhibiente que, si este demente y residente de la vieja casona de la Pensilvania Av, alocadamente tiene el propósito de apoyarse en el punto de no retorno, no será como las aventuras policiales de Korea y Vietnam. Esta vez quizás, se cumpla la profecía de Albert Einstein, quien nos anticipó que, en las postrimerías de la Tercera Guerra no existirán las actuales armas, solo piedras y ramas. Sinceramente, un escenario post pandémico, si tal estadío es finalmente alcanzado; circunstancia a la que mucho dudo se arribe, dejará tantas secuelas como sucedáneas de los derrumbes industriales y financieros que, atisbar una salida tan hostil como el ascendente enfrentamiento entre Washington y Beijing no me suena como nada descabellado. En pocos días o tal vez semanas, veremos que proporcionalidad y ciclópea estatura tendrá... EL PÁNICO DE LA RESERVA FEDERAL NORTEAMERICANA. Cordialmente Carlos Belgrano.-

El Arca de Noé - Iva Zanicchi 1970 HD español.wmv

Elio Roca - El Arca de Noe

sábado, 15 de agosto de 2020

ESTRABISMO CONCEPTUAL.

Panorama político nacional de los últimos siete días De simplificaciones, moderación y banderazos “Todo problema complejo tiene una solución simple...que habitualmente es falsa”. La frase es de Umberto Eco y castiga con ironía la tendencia al reduccionismo de muchos relatos que pretenden explicar asequiblemente un tema, pero en verdad lo tergiversan y confunden o, simplemente, relatan otra cosa. En Uno y el universo, Ernesto Sábato da un ejemplo: “Alguien me pide una explicación de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le hablo de tensores y geodésicas tetradimensionales. -No he entendido una sola palabra –me dice, estupefacto”. Después de varios intentos en los que incorpora a su explicación “aviadores y disparos de revólver” y y todo tipo de peripecias y termina exluyendo totalmente geodésicas y coordenadas, su amigo se alegra: “¡Ahora sí entiendo la relatividad!”. Sábato le responde: ”Sí , pero ahora no es más la relatividad”. “Hay más cosas, Horacio…” La simplificación-reduccionismo-tergiversación reina desde hace algunos años entre nosotros y se extiende desde la política a otras definiciones que quedan infectadas por el mismo síntoma. En una nota publicada ayer en Infobae, el politólogo Santiago Eneas Casanello, señala con agudeza: “En la alienación de las redes sociales y del periodismo político se sigue considerando al cristinismo jacobino o al macrismo más extremista como los grandes marcadores de agenda. ¿Pero hasta qué punto? Estrabismo conceptual, flojera reflexiva, amor por el show de la pelea. Si en el podio de los políticos más populares no están ni Cristina ni Macri. De hecho, están entre los más impopulares. Los de peor imagen. La serie Macri y Cristina en el país de la grieta vendió. Te da títulos.” Forma parte de la simplificación relatar los temas como si se tratara de un match en el que hay una parte buena y otra mala. Tercera opción: excluida. Depende de cuál lado esté el relator de la situación, toda postura diferente de la aquella que él favorece es identificada sin más con la otra (es decir, con el mal). Veamos un caso de estos días: en una reunión del Grupo de Lima -un conglomerado de 12 países de la región del que Argentina forma parte- once de los miembros suscribieron una declaración que cuestiona las próximas elecciones parlamentarias de Venezuela (“La realización de elecciones únicamente para la Asamblea Nacional no representa una solución política y, en cambio, podría agravar la polarización en una sociedad que ya está dividida”) y propone, en cambio, “ establecer un gobierno de transición inclusivo que posibilite que en el país se lleven a cabo elecciones libres y justas tan pronto como sea posible”. Argentina se abstuvo de firmar esa declaración. Un diario de Buenos Aires -enfrentado con el oficialismo, al que atribuye rasgos “chavistas”, sintetiza el hecho así: “El Gobierno argentino ha convertido al país en miembro de distintas agrupaciones con las que disiente profundamente. Participa para firmar en contra”. Pero el gobierno no firmó en contra. No firmó. Se abstuvo. Del otro lado, un diario que simpatiza con el gobierno de Nicolás Maduro tituló: “Argentina respalda las próximas elecciones en Venezuela. Cancillería toma distancia del Grupo Lima”. Una vez más: lo que hizo la representación del país fue abstenerse de firmar una declaración. No tomó distancia “del” Grupo de Lima, sino que fijó una postura propia “en” el Grupo de Lima, lo que supone ratificar su pertenencia. En rigor, el secretario de Política Exterior, Pablo Tettamanti, diagnosticó que "la no participación electoral (propuesta por partidos opositores a Maduro) profundizará la fractura político-social en Venezuela y marginará a importantes sectores de la ciudadanía que quedarán sin representación política", al tiempo que sostuvo sostuvo que "la vía electoral es el único modo de establecer un camino consensuado”, denotando así una coincidencia con los objetivos fijados por el Grupo, aunque desmarcándose de la táctica que la mayoría del Grupo de Lima alienta. Resulta sorprendente como se puede decir lo mismo desde veredas político-periodísticas enfrentadas. Y como “eso mismo” que se relata, al escamotear los matices, distorsiona los hechos y pretende forzar al observador independiente a optar por una de las dos versiones de “la ünica simple verdad”... que habitualmente es falsa, como advertía Eco. O Hamlet: “Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las que sospecha tu filosofía”. Tercero excluido Ese jueguito se reitera una y otra vez. La diputada Graciela Camaño votó en el Consejo de la Legislatura por la revisión de diez traslados de jueces federales consumados durante el gobierno que no cumplieron con el trámite dispuesto en la Constitución. Inmediatamente la diputada -que pertenece a la fuerza orientada por roberto Lavagna- fue acusada de haber pactado con el oficialismo. Considerando que su decisión era la que desempataba el tema, es probable que si hubiera votado diferente las acusaciones habrían provenido del otro lado y se habrían invertido. Ella, que no es “ni lo uno ni lo otro”, se limitó a hacer lo que estimaba correcto, con independencia. Al fundamentar su voto,dijo que el traslado de los diez jueces había “transgredido acordadas de la Corte Suprema de Justicia y el reglamento interno del Consejo de la Magistratura” y que a esos magistrados “se les dio un cargo superior que aquel para el cual habían concursado”. Desde el otro sector se han quejado de la Cancillería por haber avalado el informe de la encargada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bacellet, y hasta han sospechado del Presidente por congregar en alguna ceremonia a representantes de la Asociación Empresaria Argentina, el club del que son socios los dueños de las matores empresas argentinas. Pese a esos disparos cruzados, como señala Casanello en su texto, sólo reflejan la fiebre de un segmento transversal muy intenso y activo en redes y medios, pero de baja representatividad, algunos de cuyos exponentes “de la boca para afuera, se muestran fascinados por el sentido de convivencia y educación de los dirigentes en la orilla oriental (pero) por otro lado desprecian e insultan a quienes no piensan como ellos, o no son parte de su bando. Y sobre todo, son incapaces – por la incomodidad que les provoca - de reconocer algo que está sucediendo a nivel de subjetividad social y entre nuestros gobernantes: nos estamos convirtiendo, como no sucedió tal vez nunca, en uruguayos. Y ellos quedaron pedaleando en el aire.”Porque -sorprende el politólogo- “no fuimos a Venezuela, fuimos a Uruguay (...) estamos actuando, como lo suelen hacer, los uruguayos”. Es decir, dialogando, llegando a acuerdos o a desacuerdos con modos civilizados y cordiales. Converger en el centro Como venimos subrayando en esta columna desde hace meses, se va construyendo paulatina y discretamente un sistema político que se encuentra en el centro del espectro. La imagen de los gobernantes de distintas orientaciones compartiendo responsabilidades y conferencias de prensa, analizando seriamente los problemas, defendiendo los puntos de vista respectivos y también haciendo concesiones cuando es necesario, es una confirmación de esa “uruguayización” que describe Casanello en su artículo. En las últimas horas, en vísperas de una movilización que se cocina en las redes y se sazona en algunos comités, ha habido palabras “uruguayas”: Horacio Rodríguez Larreta destacó que él no va a participar y que su partido no ha convocado a esa marcha. Fue una manera de desmarcarse de las declaraciones de la presidenta del Pro, Patricia Bullrich, que sí ha convocado y que proclama que “el 99 por ciento” de sus afiliados participarán. Desde esos sectores suele atribuirse la moderación de Larreta a que, en su carácter de gobernador de un distrito, “está apretado” por el poder nacional o a que “se siente cómodo” con el peronismo. Una vez más, se extreman los argumentos para que sólo queden en pie dos posturas: la de “los malos” y la de los propios; cuando alguno de estos muestra independencia se lo describe como instrumento del bando pérfido. Federico Pinedo, una de las figuras consulares del Pro, expresidente provisional por unas horas, no es sin embargo un gobernante en ejercicio como Larreta, sino un político moderado, que comparte la posición sensata de aquel: “ mi rol es mantener canales de diálogo, y no generar rispideces", dijo para explicar que no comparte la movilización del 17. Pinedo citó a Perón: "Yo siempre fui constructivo y me parece que hay que hacer lo que decía Perón, primero la patria después el movimiento y después los hombres". Otro que declaró su diferencia con la movilización fue el muy valorado ministro de Salud porteño, Fernán Quiros: "No voy a participar ni adhiero al 17A", explicó. Compartiendo responsabilidades, debatiendo diferencias con franqueza y serenidad, parecería que sectores de las fuerzas mayores y también de otras que componen el rico sistema de representación del país, van construyendo un centro plural mientras se procesa un cambio generacional en medio de la ola de transformaciones que la pandemia ha acelerado. Es una conjetura razonable, pero, siguiendo la reconvención de Eco, conviene no simplificar. Jorge Raventos

ANA BELEN Y VICTOR MANUEL - La Puerta de Alcala (1986)

Que Tarde Que Has Venido

RENCOR.-Julio Sosa

Entre Tú y Yo

Tina Turner - What's Love Got To Do With It (Live)

The Platters - The Great Pretender (Original Footage HD)