viernes, 24 de agosto de 2018
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Habla la experiencia: ¡¡¡GRACIAS PICHETTO!!!: Hoy en el Senado, el presidente del bloque Justicialista Miguel Ángel Pichetto tomó la palabra para referirse al asunto en trámite, la a...
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Pacificación Nacional Definitiva: ALFREDO CASERO, EL ACTOR MALDITO: 22/08/2018 Por Mauricio Ortín La Asociación Argentina de Actores a través de un comunic...
miércoles, 22 de agosto de 2018
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Pacificación Nacional Definitiva: CORRUPCIÓN EN ARGENTINA: LA MIRADA DE ANDRÉS OPPEN...: El tema no es solo el robo… es el engaño.
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Habla la experiencia: UN PELIGROSO INTERROGANTE: El ex Cardenal Bergoglio, hoy el Sumo Pontífice Francisco, lanzó un fuerte ataque contra el gobierno de Mauricio Macri, por medio de la Acad...
martes, 21 de agosto de 2018
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Pacificación Nacional Definitiva: CARTA AL SR. PRESIDENTE: Señor Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de mi Patria: Me permito escribirle justo el día que recordamos la muerte del Gral...
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LOS ARREPENTIDOS
La trama política detrás de los “arrepentidos”
Por José Ángel Di Mauro - 20/08/2018
Paradoja I:un gobierno claramente “pro-mercado” tiene allí su talón de Aquiles. Cada estornudo que se registra en el mundo, acá se transforma en gripe -cuando no pulmonía-. Tan vulnerables somos. Lo sabía el gobierno cuando emprendió el camino del gradualismo financiado por el endeudamiento externo, confiado en que el mundo apoyaba a una administración que venía a revertir lo que el populismo había provocado. Confiaba también en la rápida llegada de inversiones; fue el primer desaire. No previó tampoco -casi nadie lo hizo- que ganara Donald Trump en Estados Unidos y el mundo se pusiera patas para arriba.
Desnudo de prudencia, Trump es un hombre capaz de pretender manejar la política internacional a través de las redes sociales; de poner a temblar los mercados con un tuit desatinado. Así fue que desató la crisis turca, y nosotros sufrimos. No fuimos los únicos, pero sí los más golpeados. Un mes duró la tregua que había logrado Luis Caputo a su llegada al BCRA. Tras un viernes complicado, llegó el “lunes negro”.
Paradoja II:esa tarde el presidente Mauricio Macri encabezaba una reunión del Consejo Presidencial Argentina 2030, un espacio de trabajo creado con el fin de diseñar políticas de Estado y estrategias de desarrollo a largo plazo… en un país donde es una incógnita lo que pasará al día siguiente.
Pudieron controlar la crisis incipiente, aunque el dólar quedó instalado en la línea de los $30. El presidente del Banco Central sorteó un nuevo “supermartes” anunciando la decisión de sacar de circulación a las Lebac para fin de año, y el riesgo país bajó, pero la convicción de que los vaivenes van a continuar y la necesidad imperiosa de reducir el déficit convencieron al Presidente de firmar los decretos que redujeron los reintegros a la exportación, suspendieron la baja de retenciones establecida para aceites y harinas, y eliminaron el Fondo Federal Solidario. Se espera con ello un ahorro fiscal de $12.500 millones para lo que resta del año y 53.000 millones para 2019.
Previsiblemente las medidas generaron reacciones adversas en los sectores afectados, pero ninguna como esta última, que puso en pie de guerra a la oposición en general y a los gobernadores en particular. Los ajenos despotrican y se preparan para ir a la Justicia, mientras los propios sacan cuentas y se quejan por lo bajo. Incluso los intendentes, también afectados por esta medida que prevé un ahorro fiscal para la Nación de $35.000 millones. Todos los sectores de la oposición presentaron proyectos contra la eliminación del Fondo que Cristina Kirchner creó en plena pelea con el campo, cuando buscó encolumnar a las provincias detrás de su cruzada. Se espera que en ambas cámaras promuevan la derogación de ese decreto, pero el gobierno no volverá sobre sus pasos en un tema que implica el 53% del recorte anunciado, por más que los gobernantes de Cambiemos también rezonguen.
La medida ha tensado aún más la relación con los gobernadores, a menos de un mes del inicio de la discusión del Presupuesto 2019. No será amable la animosidad que encontrará el gobierno nacional en esa negociación, al punto tal que cada vez es menos improbable que el Ejecutivo termine prorrogando el Presupuesto 2018. Ganas no le faltan, mas sabe que no es la señal que esperan en el Fondo Monetario. Por eso harán el máximo esfuerzo, pero hoy por hoy el resultado se ve como una moneda al aire.
Esas negociaciones se darán en el marco de una crisis económica que marcará los próximos meses, agravada por los coletazos del escándalo de las coimas que va a ralentizar inexorablemente la obra pública, ya dañada por el parate impuesto por la precariedad fiscal del Estado, que apostaba ahora todo a las PPP. Sin embargo, ese esquema de financiamiento está puesto muy en duda a partir de las prevenciones de los bancos, que tienen reparos ahora para financiar a empresas salpicadas por corrupción.
Esa es una madeja que sigue desenrollándose: la prosa de Oscar Centeno fue apenas la punta de un ovillo que sigue girando. La semana terminó con el convicto José López declarándose arrepentido y poniendo en vilo a buena parte de la clase política -varios gobernadores incluidos-. La vorágine alcanzada es tal que cobra sentido la inquietud que se percibía en el ámbito político apenas aparecidos los cuadernos, traducida en llamados nerviosos a quienes podían tener acceso a la causa para verificar si sus nombres aparecían mencionados.
Roberto Baratta, el empleador de Centeno, era apenas uno de los ductos de recaudación de Planificación Federal, el ministerio por el cual pasó una gigantesca masa de dinero en la era K. Otro canal manejaba el convicto José López, ahora arrepentido. El tercer canal -y tal vez el principal, pues ahí se manejaban insondables masas de subsidios- era Transporte: Ricardo Jaime está preso y condenado ya en algunas causas; el viernes el juez Bonadio ordenó la detención de su sucesor, Juan Pablo Schiavi. ¿Otro futuro arrepentido?
El esperado paso de Cristina Kirchner por Tribunales no dejó mucho. Previsiblemente no declaró ante el juez y dejó un escrito también previsible, en el que denunció “persecución judicial”, recusó al juez y al fiscal, calificó a los periodistas que investigaron como “grupo de tareas” y atribuyó la investigación a la “caída abrupta de la imagen del gobierno”. Nada dijo de las acusaciones concretas, cosa que sí hizo el viernes, un día después de que un empresario arrepentido admitiera haber pagado 600 mil dólares por un decreto que firmó ella como presidenta.
En una larga interpretación brinda todos los antecedentes del decreto, incluyendo la participación del Congreso y otros organismos como la SIGEN, para concluir que su intervención se limitó a “lo único que podía y debía hacer: ratificar lo actuado y resuelto por la UNIREN”. Como sea, el artículo 2° de ese decreto faculta al Ministerio de Planificación Federal para “realizar las interpretaciones, aclaraciones y modificaciones que sea necesario efectuar al contrato de concesión oportunamente suscripto con la empresa concesionaria Hidrovía Sociedad Anónima, en virtud de los cambios determinados por el acta acuerdo referida en el Artículo 1º”. Ahí parece estar lo que el ahora arrepentido dice que negoció.
Luego la nota de la expresidenta avanza por carriles políticos, cargando contra un gobierno que a su juicio provoca que el país “se esté cayendo a pedazos”, le pega al juez en particular y a la Justicia en general y denuncia “un evidente manejo extorsivo de la figura del arrepentido”, marcando la línea que de ahora en más seguirá el kirchnerismo al argumentar contra el avance de la investigación. Esa figura fue convertida en ley en Diputados el 19 de octubre de 2016 por 137 votos a favor y ninguno en contra. Esto es, por unanimidad… pero con el detalle de que no fue votada por el kirchnerismo, que se había ausentado del recinto para sumarse al paro organizado ese día por las mujeres contra la violencia de género. Por ese mismo motivo tampoco estaban en sus bancas a la hora de votar los diputados del bloque Justicialista, Libres del Sur y la izquierda.
Se esperaba que Cristina Kirchner se expresara sobre las acusaciones en su contra el miércoles pasado en el recinto, durante la sesión del Senado que debía debatir el allanamiento a sus propiedades. Sus allegados habían adelantado que estaba dispuesta a hablar, pero la sesión se cayó por falta de quórum. Insólitamente a Cambiemos le faltaron dos senadores, uno de ellos de vacaciones en Europa. Detalles que no se le pueden escapar a un oficialismo en minoría. Federico Pinedo justificó a su par Esteban Bullrich sugiriendo que el peronismo hubiera retaceado los miembros necesarios para no alcanzar el quórum, pero en ese caso podrían haberle cargado toda la responsabilidad a la oposición. No ahora.
Junto con “el allanamiento más publicado de la historia judicial argentina” -tal la definición de Miguel Pichetto-, debía debatirse ese día extinción de dominio, un proyecto que en estas circunstancias adquiere una trascendencia mayor. Tal vez allí radicaran las causas reales de la reticencia a sesionar, habida cuenta de la falta de acuerdo para alcanzar un dictamen consensuado que concite una cantidad de votos que impida que Diputados ratifique el proyecto original. El bloque de Pichetto ya ha conversado con el kirchnerismo para que apoyen su proyecto y garanticen la aprobación. No es el primer acercamiento entre las partes, habida cuenta de la manera que celebró el fracaso de la sesión la camporista Anabel Fernández Sagasti, que con un guiño al justicialismo sugirió que lo logrado en el Senado es “una oportunidad para construir lo que viene”.
Habla la experiencia: EL PARQUE DEL OLVIDO
Habla la experiencia: EL PARQUE DEL OLVIDO: En la lectura del artículo escrito por el diputado Daniel Lipovetzky en apoyo al proyecto de ley denominado impropi...
lunes, 20 de agosto de 2018
LA FAMIGLIA MACRI
Macri y su nueva estrategia electoral con Calcaterra
Por Nicolás Sanz - 20/08/2018
El presidente Mauricio Macri brindó una entrevista a CNN, en la cual, se manifestó respecto de los aportes apócrifos en las campañas de 2015 y 2017 y de la mega causa de corrupción kirchnerista.
Uno de los primeros tópicos a los que se refirió el jefe de Estado, tenía que ver con la conveniencia personal sobre la encarcelación de su predecesora Cristina Fernández de Kirchner: “Muchos dicen que me conviene. Yo lo que quiero decir primero es que esto que está pasando le conviene, es funcional para la Argentina” le respondió al periodista Andrés Oppenheimer.
"No estoy para hacer lo que me conviene a mí ni a mi gobierno, estoy haciendo lo que le conviene al país y al país le conviene que haya un sistema judicial independiente y que uno no esté ahí manipulando y presionando para que lo que suceda no suceden las cosas", insistió el primer mandatario.
Pero lo que más llamó la atención fue su respuesta sobre la aparición de su primo, Ángelo Calcaterra, en los cuadernos de Centeno: “Él me avisó que se iba a presentar, yo le dije siempre mejor ir con la verdad, con todo el dolor del mundo porque tengo un profundo afecto por mi primo, pero mi tarea como Presidente es justamente que nada se tape y que todo salga a la luz como corresponde”.
La pregunta obvia cae sola de Madura: ¿Macri estaba al tanto de las tramoyas que tenía su primo con el kirchnerato? Si se toma en cuenta la cercana relación que patrocina el presidente con su primo, que dentro del circulo la describen como “casi de hermandad”, es poco probable, cuando no improbable, que el actual mandamás argentino no tuviese noción alguna de los negocios de Ángelo Calcaterra con el entonces oficialismo.
En ese sentido, de no conocer este hecho, podría decirse que la razón por la cual Macri trata al empresario como un hermano, es más un acto exagerado con intenciones de victimizarse. Y si realmente conocía este hecho, lo que resulta mayormente probable, que mencione “mi tarea como Presidente es justamente que nada se tape y que todo salga a la luz”, es más un provecho que saca de la coyuntural situación que una realidad, son solo palabras de un discurso con la mira puesta en las próximas elecciones presidenciales. Dicho sea de paso, de haberlo sabido ¿Por qué nunca hizo siquiera una mención al respecto?
Ahora que todo sale a la luz, ahora que es inevitable que se conozcan los vínculos de su primo con el Gobierno saqueador del Estado, ahora cuando ya lo que deba suceder es inevitable, es muy elocuente para el presidente manifestar que el profundo afecto que le tiene a Ángelo no va a entorpecer la investigación que lleva a cabo la Justicia.
Ninguna de las maniobras que Macri tiene en la manga para ayudar a su primo pueden serle útiles electoralmente, aunque el hecho de que se victimice, le pida a Calcaterra que vaya con la verdad, y se jacte de que la Justicia es independiente (lo que resulta desmedidamente beneficioso para un país que supo reconstruir su democracia sobre sólidas bases de corrupción), suena a una eficiente estrategia de cara a las presidenciales de 2019.
NUESTROS PUENTES ( Pensando en la tragedia de Italia )
Riccardo Morandi, el creador del puente que se derrumbó en Génova reconocido mundialmente por sus puentes colgantes, también participó de la construcción del puente fronterizo entre Argentina y Uruguay que une Gualeguaychú con la ciudad de Fray Bentos. Fue el proyectista principal junto con el ingeniero uruguayo Alberto Ponce Delgado, que en los años ‘70 le pidió asesoramiento para levantar la estructura
Según contó a TN.com.ar el ingeniero especialista en Puentes y Estructuras Especiales,Tomás del Carril, la huella de Morandi en la Argentina no sólo quedó grabada en Entre Ríos. También proyectó los puentes originales del complejo ferroviario Zárate-Brazo Largo (que unen el sur de Entre Ríos con el norte de Buenos Aires). Tiempo después, estas estructuras fueron reemplazadas por el Grupo Techint
El ingeniero italiano Riccardo Morandi asesoró en el diseño del puente Fray Bentos.
"El puente de Fray Bentos no está en peligro para nada", aclaró del Carril. El miembro de la Academia Nacional de Ingeniería consideró que la tragedia por la que murieron al menos 39 personas en Italia pudo haber ocurrido porque falló fue un tirante.
"El tirante del Puente Morandi tenía una protección de hormigón que se usaba en esa época y hoy no se usa más. Es un cable de acero que está fuertemente estirado y revestido de hormigón. Cuando el cable se estira el hormigón se fisura, entra agua, oxígeno y se desarrolla un proceso corrosivo hasta que termina por cortarse", explicó. Y agregó: "El puente Fary Bentos no tiene tirantes. En Zárate- Brazo Largo se cambiaron los dos puentes atirantados sobre los brazos del río Paraná. Los viaductos carretero y ferroviario de acceso, que son los diseñados por Morandi, tampoco tienen tirantes. Los puentes atirantados hoy en día tienen una tecnología superior”.
La estructura más parecida al puente Morandi en Génova que hay en el país es el puente General Manuel Belgrano, que une las ciudades de Resistencia y Corrientes cuyos tirantes fueron reemplazados en 1998; remarcó del Carril. También hay otras similares como el puente Rosario-Victoria o los que actualmente están en Zárate- Brazo Largo. “Son mucho más modernos y tienen más tirantes. En la actualidad se diseñan con redundancia para que si falla una pieza no se caiga”, indicó.
Puente Chaco-Corrientes. En la actualidad los puentes atirantados están diseñados para que si falla una pieza no se caigan.
", indicaron en su página web.
Tomás del Carril, especialista en Puentes y otras Estructuras Especiales y miembro de la Academia Nacional de Ingeniería.
NO FUE MAGIA...........

No fue magia… fueron bolsos y cuadernos
Por Pablo Dócimo - 19/08/2018
Si decimos frases como "a vos tan mal no te va gordito", "si quieren les doy una pista","el que depositó dólares recibirá dólares", "que lindo es dar buenas noticias"y otras tantas, la inmensa mayoría de los argentinos sabemos perfectamente bien a quienes pertenecen y en qué contexto se dijeron todas y cada una. El kirchnerismo, gracias al relato, acuñó varias, como por ejemplo "vamos por todo", "el amor vence al odio", "la patria es el otro"y muchas más; sin embargo, hay una que es insuperable, pero además de insuperable es indiscutible e innegable: "No fue magia".
Por supuesto que no fue magia, de ninguna manera. No fue magia, fueron cientos y cientos de bolsos repletos de millones de dólares; tantos, que podemos decir sin temor a equivocarnos que, sin dudas, gracias al kirchnerismo, Argentina es el país campeón mundial de la corrupción. Y fueron cuadernos; fueron los apuntes de un chofer lo que desencadenó el inicio de una investigación que ya es la más escandalosa e inimaginable de la historia.
Realmente, a esta altura de las circunstancias, es muy difícil agregar algún dato nuevo, o algo que todavía no se haya dicho sobre los cuadernos de Centeno, o, mejor dicho, sobre lo que éstos desataron, el caso de corrupción más grande, como dijimos, de la historia de la humanidad. Y no es exageración. Hasta la aparición de los cuadernos, el caso de corrupción más grande o importante de la historia había sido el "Lava Jato"en Brasil.
Se estima que entre 2004 y 2012, cerca de 8.000 millones de dólares fueron licuados por esta red criminal que operó en toda América Latina, pero se calcula que el monto total sería de aproximadamente 9.000 millones de dólares. Anterior a éste, el caso más importante de corrupción a nivel mundial era el "mani pulite",un proceso judicial italiano llevado a cabo por el fiscal Antonio Di Pietro en 1992, que descubrió una extensa red de corrupción que implicaba a los principales grupos políticos del momento y a diversos grupos empresariales e industriales.
Se estima que, en este caso, el fraude fue de aproximadamente 5.000 millones de dólares. Estamos hablando de cifras siderales, realmente inimaginables, 5.000 millones de dólares, por un lado, 9.000 millones por otro, mientras que en el "cuaderno gate"se deduce según los montos que, solo en obra pública, el fraude fue de aproximadamente 36.000 millones de dólares.
Claro que no fue magia. Ningún mago, ni cientos de magos juntos podrían hacer desaparecer 36.000 millones de dólares, que es solo una parte de lo robado. Imagine que falta saber cuánto fue lo que, robado a través de la ANSES, PAMI, Fútbol Para Todos, pauta oficial, actos públicos y muchas cosas más. Realmente, la cifra es incalculable, y como ya hemos dicho es difícil aportar algún dato nuevo, salvo alguna reflexión.
En Argentina se dice que los militares tuvieron un "plan sistemático de desaparición de personas"; sin embargo, el peronismo siempre tuvo dos: uno cuando son gobierno, que es el "plan sistemático de robo y corrupción", y el otro es el "plan sistemático de desestabilización de gobiernos no peronistas"cuando son oposición.
No fue magia... según ellos se trataba del "modelo de inclusión social con matriz de producción diversificada",pero en realidad fue el "modelo estructural de robo y corrupción kirchnerista". La realidad es que esto, por suerte, es imparable, y recién comienza, porque hay otra cuestión, y es la auditoría que está llevando adelante en forma silenciosa el Consejo de la Magistratura a los jueces cómplices de toda esta trama delictiva. A esta altura, al kirchnerismo habría que juzgarlo por delito de lesa humanidad, porque lo que hicieron, tranquilamente se podría llamar "terrorismo de estado económi
domingo, 19 de agosto de 2018
SILENCIO DE PRENSA
ENTRE EL "SILENCIO" DE LA PRENSA SOBRE ANÍBAL "ROSITA" FERNÁNDEZ Y EL NUEVO "NOVIO" DE MÁXIMO
Amigos:
La Nación, en un Editorial central del viernes, informó sobre la "confesión" de uno de los Lanatta y la autoría intelectual de "La Morsa" respecto al "triple crimen" de General Rodríguez.
Ni Clarín ni toda la "mersa televisiva pedorrista" se hizo eco de ese impacto periodístico, lo que una vez más
nos acredita que la Prensa como "Corpo" funciona con una impecable precisión de relojería astronómica.
Pero no se agota en esa omisión la "cobardía corporativa" de esa "chusma" que informa solo cuanto le indica
el "aparato".
Ni Campillo, Zannini ni Sanfelici han sido citados por el "pistoluqui/servilletero Bonadio.
Esto es que los tres "cerebros" del destino del "físico" de trescientos mil palos gringos que se calotearon los K,
siguen con sus vidas y perfeccionando la "borratina" de esa ruta de un "mega afano".
Respecto del "chino" y líder de la "mesa chica" de Kretina, ninguno de todos estos pelotudos -salvo todo el staff
de La Nación- ha narrado la historia que Electroingeniería, es de su exclusiva propiedad y el detenido Gerardo Ferreyra, solo su "Valerio".
Toda vez que este último -ex guardia penitenciario- era el responsable del Pabellón cuando Zannini estaba preso durante el Gobierno Militar.
Y le facilitaba alguno que otro "permiso higiénico" extra para que el Reo, tuviese un poco más de intimidad con su
cónyuge.
Fue en premio a esas "licencias" que una "empresita de morondanga" se cartelizara con las grandes.
Nadie cuenta esto porque de alguna manera, traer ese anecdotario hacia la luz, apuntaría directamente al pecho
del ex secretario técnico del bizco y la mucama tolosana.
Campillo, ex compañero de nocturnidad de Néstor y al igual que él, un consumado homosexual, fue el artífice de
la fuga de los un mil millones de dólares del asunto YPF.
Podría ser un sujeto "clave" para describir el destino final de esa masa de dinero, propiedad exclusiva de los "hambreados" Santacruceños y tampoco es relevante para la investigación.
Y Sanfelici, destinatario de todas la plata de las "bóvedas de Lázaro", tampoco.
Veremos si esta pública denuncia que lanzamos en esta entrega, motiva a todos esos "cometeros" de Comodoro Py,
para que se sientan presionados a hacerlo.
Este venidero miércoles, podremos observar si el operativo "Banelco II" se mantiene.
Para que no bajaran al recinto los senadores suficientes para dar quórum por lo de los allanamientos, Kretina pagó
trescientas lucas gringas por "bocha" a los perucas.
Una bicoca de seis palos.
Para la próxima sesión dicen que deberá subir la "inversión" a quinientas lucas por "cumpa".
Con toda la que tiene es y será una "propina".
Y además, nadie cometerá el error de la "Banelco I", cuando "Cafierito" tocó pito porque lo habían ignorado en el "reparto".
La Argentina se está yendo por el barranco y todos nosotros con ella.
Mientras Alberto Fernández tiene nueva "pareja" y navegamos de una incógnita a la siguiente...
ENTRE EL "SILENCIO" DE LA PRENSA SOBRE ANÍBAL "ROSITA" FERNÁNDEZ Y EL NUEVO "NOVIO" DE MÁXIMO.
Cordialmente carlosbelgrano536@gmail.com
DISONANCIA COGNITIVA
La disonancia cognitiva
Escrito por Omar López Mato
Una epidemia que se desató en el país de los cuadernitos
El 21 de diciembre de 1954, Dorothy Martin anunció a los medios que el mundo estaba por llegar a su fin. Hasta allí, nada muy original. No era la primera ni sería la última que se harían este tipo de afirmaciones. El tema a destacar era que Dorothy no solo anunciaba el Apocalipsis en forma de un diluvio universal, sino que ella y un grupo selecto de seguidores iban a ser rescatados por una flotilla de extraterrestres del planeta Clarión, que se harían presentes minutos antes del fin anunciado. Dorothy y los elegidos se prepararon para esta excitante aventura, anunciando a los cuatro vientos la llegada de los alienígenas rescatistas. El problema se suscitó cuando la flotilla de “Clariones”no se hizo presente, ni llegó el tan anunciado fin de los tiempos.
Pasaban las horas y ante la inasistencia, los ojos se clavaron en Dorothy Martin, quién súbitamente anunció que acababa de recibir un mensaje: La fe de Dorothy y sus seguidores había salvado al mundo de su destrucción. El resto de la humanidad debía estar agradecido. "Ellos los habían librado de su exterminio”. Dorothy no mentía, estaba convencida que había salvado al mundo. Este fenómeno psicológico se llama disonancia cognitiva, y es la percepción incompatible de dos conceptos contrapuestos que impactan sobre las actividades de un individuo. Este se ve empujado a generar creencias para reducir las tensiones entre las propuestas a fin de generar una coherencia interna. Lo habitual es que recurran al autoengaño.
Hay muchos que creen que toda la historia de los cuadernitos es una patraña inventada para difamar al modelo nacional y popular de matriz productiva inclusiva. Esta conmoción ha creado una epidemia de una (dudosa) disociación cognitiva, a saber: López no sabe de quién era la plata que llevó al convento, De Vido nunca tocó un billete, Abal Medina nunca se enteró de nada más que algún sobrecito que le hacían llegar para la campaña (ahora su secretaria se acuerda que había sobres para La Cámpora),a Alberto Fernández le falta decir que Cristina es “derecha y humana”,Boudou es un perseguido político por instaurar políticas populares y fabricar billetes truchos, y a la jefa, con esa caradurez de arquitecta egipcia, no se le mueve un músculo por votar a favor del aborto, ahora que el Papa no la tiene entre sus oraciones, aunque la haga custodiar hasta Comodoro Py…
Como ven aproximarse una avalancha de confesiones (sin sotanas de por medio),traman estrategias diversas para mantener la coherencia interna e inventan la historia de un nuevo corralito, cepo, o cerrojo para mantener la confusión siguiendo la vieja treta del río revuelto y los pescadores. Ante una crisis de esta envergadura, las conductas varían de acuerdo a condicionamientos psicológicos de los actores.
Primero, están los negadores institucionales. Son aquellos que no reconocerán su participación en el hecho delictivo a pesar de pruebas concluyentes o de haber sido detectados con las manos en la Massa (otro que debería explicar cómo no vio nada durante la estampida de elefantes).Son como aquellos pescados in fraganti en un acto de adulterio que niegan ser ellos los hallados con los pantalones bajos, y llegan a afirmar que fueron tele transportados por alienígenas de Clarión al más allá. Aunque saben que son mentiras, se autoconvencen de que dicen la verdad.
Le siguen los que se esconden tras la persecución política y defensa de sus ideologías: los Nac and Pop de Puerto Madero (¿No se les ocurrirá otorgarle prisión domiciliaria a Boudou?) También están los dudadores seriales que desconfían de la parcialidad del Poder judicial (tienen buenas razones para esto) y desarrollan teorías conspirativas donde la CIA, el FBI, la Mossad isralelita, el M5 inglés y la KGB (¿Existe aún?)tejen lazos de intereses foráneos contrarios a nuestra idiosincrasia, ya que en última instancia son estos grupos (y no los argentinos)los que llevaron a la decadencia a nuestro país.
Existen los conversos gracias a la Santa Inquisición, que ha dejado de lado el potro y el látigo por un Week end all inclusive en el Spa de la cárcel de Ezeiza. La sola mención es suficiente para aclarar la memoria, aflojar el garguero, y convertirse en la garganta profunda del régimen. Ya tenemos un nuevo converso, que es el olvidado Uberti. Ahora se acuerda de los otros bolsos de Antonini Wilson (¿20? ¿30?)y revela, con lágrimas en los ojos, que el gran Néstor, Él, el mejor presidente de los argentinos, ¡le pegaba, si bajaba la recaudación!
La gran epidemia de disonancia cognitiva se está dando entre los millones de argentinos que creyeron el cuento de la matriz de inclusión, la construcción de la independencia bolivariana y la elaboración de la revolución socialista que hace estragos en Venezuela. Muchos recurrirán al justificativo de luchar contra políticas neoliberales, la corrupción del grupo gobernante con los Panamá Papers, que los bolsos de plata siguen circulando por caminos menos visibles… Otros recurrirán a la táctica del zorro y las uvas, declarando que esto no les importa y se alejan desencantados de la política. Son años de haber adherido a una militancia que ahora desnuda sus miserias…
¿No sería tanto más fácil declarar por una vez la verdad y no seguir con esta disociación o mentiras lisas y llanas? ¿No sería mejor para el país terminar con la mentira?Pero ¿qué les puede importar el país, si lo han vaciado? ¿Se robaron cuánto? ¿36.000 millones, 45.000 millones, un PBI?El país no les interesa, lo importante para ellos es tirar todo para adelante, esperando que la “suerte”los salve, que este gobierno caiga al pisar alguna de las bombas con las que minaron el campo y ser asistidos por la parcialidad de algunos jueces, atentos a sus afinidades o el temor que hace llorar a Oyarbide. Esperan que un milagro aceite los vericuetos legales que les permitirán seguir en libertad y gastando su dinero malhabido. Sin embargo, las peores víctimas de la disonancia cognitiva (que en su forma más grave caen en la hipocresía)son los “representantes del pueblo”,que en un acto de pusilanimidad no han dado quorum a la votación de retiro de los fueros de Cristina.
Solo les interesa mantener las prerrogativas de la clase política que ha llevado este país a la podredumbre de los valores republicanos. Lo que han hecho es una vergüenza, el ejemplo más cabal de un acto cooperativo que solo fomenta la corrupción de las clases políticas. La marcha al Congreso es imperiosa. No se puede seguir escondiéndose con sus fueros. El Congreso de ser escribanía pasó a ser un aguantadero. Dorothy Martin terminó convencida que fue la salvadora del mundo. Alberdi decía que, si construimos una historia con mentiras, terminamos teniendo un país de mentiras.
Entonces Juan Bautista no conocía el fenómeno de la disociación cognitiva que últimamente se esparce sobre el país como una epidemia de desmemoria y autojustificación… Creo que nos va a costar mucho más ordenar la moral que la economía… Sobre todo, si seguimos en manos de estos representantes… Para ordenar al país y la ética, deberán abrirse todos los tachos hediondos en la Justicia, la Salud, la Seguridad y en cada antro donde subsista esta trama viciosa, mafiosa y corporativa.
Omar López Mato
Médico y escritor
Habla la experiencia: TURCOS EN LA NIEBLA
Habla la experiencia: TURCOS EN LA NIEBLA: Para la Justicia, hay dinero de las coimas escondido en el país y busca recuperarlo. Gran título del diario La Nación que estremeció mis e...
LO QUE FALTA Y LO QUE VIENE
La Caja de Pandora aún puede complicar más a CFK
Por Emiliano Rodríguez - 19/08/2018
Lo que falta y lo que viene
Como un "presidente kirchnerista" se definía hace poco más de cinco años el mandatario venezolano Nicolás Maduro, durante un acto del que tomó parte aquí, en el estadio del club All Boys. Aquella noche de mayo de 2013, en el barrio porteño de Floresta, Maduro estaba escoltado por referentes de agrupaciones afines al gobierno de entonces -encabezado por Cristina Fernández de Kirchner-. Entre ellos, figuraban en primera línea los piqueteros Emilio Pérsico y Luis D´Elía, el actual diputado nacional Agustín Rossi y el "Cuervo" Andrés Larroque, uno de los líderes de la agrupación ultra-K La Cámpora.
Un lustro más tarde, a D´Elía los kirchneristas le soltaron la mano, Pérsico se las ingenió para tender puentes con funcionarios del gobierno liberal de Cambiemos -más allá de que sigue marchando con el Movimiento Evita-, Rossi aún abriga sueños remotos de convertirse en Presidente de la Nación y a Larroque las derivaciones del escándalo de los cuadernos del remisero Oscar Centeno le pegan de lleno en la línea de flotación.
Mientras tanto, allí en Caracas, el mismo Maduro que en el estadio Islas Malvinas de All Boys se jactaba de ser "el segundo presidente kirchnerista de Venezuela", después del fallecido Hugo Chávez, se mantiene al frente de un país que podría batir el insólito récord de llegar a ¡un millón por ciento! de inflación en 2018, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), y de los cual miles de venezolanos por día intentan huir desesperados.
El ex del ex (de la ex)
La causa judicial que impulsan el juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli a partir de los manuscritos de Centeno que certificarían el supuesto pago de coimas millonarias de parte de empresarios al gobierno anterior continuó promoviendo en los últimos días un desfile de "arrepentidos" por los tribunales de Retiro de la avenida Comodoro Py 2002. En este contexto, da la sensación de que se cierra cada vez más el cerco en torno a la ex presidenta Cristina Kirchner, que si no fuese por el privilegio que le otorgan sus fueros como senadora de la Nación muy probablemente ya estaría detenida. Cristina salió en las últimas horas a denunciar una presunta persecución política en su contra, cuestionó duramente a Bonadio y también cargó contra Claudio Uberti, ex titular del Órgano de Control de las Concesiones Viales (OCCOVI) y primer "arrepentido K" de la historia reciente.
Sentado en el banquillo de los acusados, Uberti declaró ante la Justicia y brindó detalles sobre los supuestos operativos de recaudación de dinero "sucio" reportados en sus cuadernos por Centeno -ex chofer del número dos de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta-. "Un día llegué con 10 millones de dólares. No estaban Néstor ni Cristina (Kirchner), entonces pedí conocer el dormitorio. Pero no se podía pasar. Estaba repleto de valijas, bolsos y mochilas con billetes", contó Uberti, recordando una presunta visita al departamento "presidencial" de Juncal y Uruguay.
Furiosa, la ex presidenta publicó este viernes una especie de descargo en la red social Facebook, en el que tildó de funcionario de "cuarta línea" a Uberti y salió al cruce del empresario Gabriel Romero, que dijo que durante el gobierno anterior había pagado 600.000 dólares por un decreto "a medida" de su compañía. En las últimas horas, Martín Larraburu, ex secretario del ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, involucró en la cadena de pagos de supuestas dádivas al fallecido Juan Carlos "Chueco" Mazzón y a los camporistas José Ottavis y Larroque, el mismo que le rendía pleitesía a Maduro en 2013 en All Boys.
Larraburu es, ni más ni menos, que otro ex funcionario de "cuarta" categoría que, al igual que Uberti, parece disponer de las llaves de la Caja de Pandora y estar decidido a utilizarlas, si es necesario ventilar ante la Justicia cualquier pecado que pudiera haber cometido el kirchnerismo durante sus 12 años de permanencia en el Poder a cambio de convertirse en "imputado colaborador" y así evitar ir a prisión.
Uberti, incluso, era un hombre de estrechos vínculos con Venezuela y se lo acusa de haber favorecido el ingreso ilegal al país de 4 millones de dólares en agosto de 2007, la misma noche de la valija del venezolano Guido Antonini Wilson -que ahora reside confortablemente en Miami, en Estados Unidos- con U$S 800.000 escondidos en su interior. Un riesgo potencialmente similar, con insospechada capacidad de daño, además, representan por estos días también para Cristina y su círculo íntimo las revelaciones que pueda llegar a aportar para la causa otro "arrepentido", Ernesto Clarens, ex operador financiero de la familia Kirchner.
Y como si todo esto fuese poco, el ex secretario de Obras Públicas José Francisco López, sí, el mismo que cayó preso en junio de 2016 y que permaneció poco más de dos años detenido luego de intentar "guardar" bolsos con casi US$ 9 millones en un convento de General Rodríguez, llegó en las últimas horas a un acuerdo judicial para sumarse a la nómina de "imputados colaboradores" en la causa de los cuadernos.
Está claro que el kirchnerismo transita por horas complejas, aunque la situación podría tornarse incluso peor si Uberti, Larraburu, Clarens, López y compañía mantiene el ventilador encendido o, mejor dicho, terminan de abrir la Caja de Pandora y cuentan absolutamente todo lo que saben ante la Justicia.
La crisis, una oportunidad para el PJ
Referentes de la coalición de Gobierno, incluyendo al propio presidente Mauricio Macri, procuraron en los últimos días darle continuidad e incluso robustecer la estrategia comunicacional de la que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, había ofrecido algunas pistas la semana anterior.
¿El principal objetivo? Trabajar sobre la idea de que Cambiemos es "diferente" y sus dirigentes, por consiguiente, también, con relación al kirchnerismo, una fuerza política a la que el escándalo de los cuadernos golpea duro, más allá de que su militancia fanatizada considere que todo se trata de una bomba de humo que el macrismo resolvió detonar ahora, para desviar el foco de atención de la opinión pública en medio de la delicada situación económica que afecta al país.
Las revelaciones de Centeno, más los testimonios que aportaron hasta el momento empresarios y ex arrepentidos, conjuntamente con eventuales datos confidenciales que aún podrían salir a la luz desde la Caja de Pandora kirchnerista amenazan con ensombrecer en serio los anhelos de "volver" al Poder de Cristina y sus lugartenientes en 2019.
Mientras tanto, el Senado aún tiene que resolver si permite a Bonadio allanar domicilios de la ex jefa de Estado y la postura que vaya a tomar el peronismo no kirchnerista, liderado por Miguel Pichetto, será crucial para determinar si la Cámara alta autoriza el operativo judicial o le baja el pulgar. Pichetto, que ya lanzó su candidatura a presidente con vistas a las elecciones generales del año próximo, una decisión que causó urticaria en el seno del justicialismo K, sabe que con el caso de los cuadernos por un lado y la crisis económica por el otro, al peronismo que busca romper con la lógica de la "grieta" -que tanto ha sabido aprovechar el macrismo hasta el momento- se le presenta una memorable oportunidad para levantar cabeza.
Una encuesta nacional de la consultora M&F Opinión mostró que un 37,2 por ciento de los encuestados considera que los presuntos actos de corrupción detallados en los cuadernos están ligados al kirchenrismo, un 30,2% los vinculó al sistema político general, un 16,9% los relacionó con el macrismo -como estrategia para desviar la atención- y apenas un 4,7% señaló al Partido Justicialista (PJ) como eventual responsable.
El peronismo no K debería aprovechar al máximo la ocasión para ofrecerse como una alternativa entre los dos extremos de la "grieta" en estos momentos, mientras el nivel de aprobación de la gestión de Macri en el Gobierno se mantiene en el orden del 30% (apenas) y solo un puñado de ministros se salvan de la reprobación general: quien mejor mide continúa siendo Rogelio Frigerio, de Interior (de acuerdo con Ágora Consultores).
LO QUE FALTA Y LO QUE VIENE
La Caja de Pandora aún puede complicar más a CFK
Por Emiliano Rodríguez - 19/08/2018
Lo que falta y lo que viene
Como un "presidente kirchnerista" se definía hace poco más de cinco años el mandatario venezolano Nicolás Maduro, durante un acto del que tomó parte aquí, en el estadio del club All Boys. Aquella noche de mayo de 2013, en el barrio porteño de Floresta, Maduro estaba escoltado por referentes de agrupaciones afines al gobierno de entonces -encabezado por Cristina Fernández de Kirchner-. Entre ellos, figuraban en primera línea los piqueteros Emilio Pérsico y Luis D´Elía, el actual diputado nacional Agustín Rossi y el "Cuervo" Andrés Larroque, uno de los líderes de la agrupación ultra-K La Cámpora.
Un lustro más tarde, a D´Elía los kirchneristas le soltaron la mano, Pérsico se las ingenió para tender puentes con funcionarios del gobierno liberal de Cambiemos -más allá de que sigue marchando con el Movimiento Evita-, Rossi aún abriga sueños remotos de convertirse en Presidente de la Nación y a Larroque las derivaciones del escándalo de los cuadernos del remisero Oscar Centeno le pegan de lleno en la línea de flotación.
Mientras tanto, allí en Caracas, el mismo Maduro que en el estadio Islas Malvinas de All Boys se jactaba de ser "el segundo presidente kirchnerista de Venezuela", después del fallecido Hugo Chávez, se mantiene al frente de un país que podría batir el insólito récord de llegar a ¡un millón por ciento! de inflación en 2018, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), y de los cual miles de venezolanos por día intentan huir desesperados.
El ex del ex (de la ex)
La causa judicial que impulsan el juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli a partir de los manuscritos de Centeno que certificarían el supuesto pago de coimas millonarias de parte de empresarios al gobierno anterior continuó promoviendo en los últimos días un desfile de "arrepentidos" por los tribunales de Retiro de la avenida Comodoro Py 2002. En este contexto, da la sensación de que se cierra cada vez más el cerco en torno a la ex presidenta Cristina Kirchner, que si no fuese por el privilegio que le otorgan sus fueros como senadora de la Nación muy probablemente ya estaría detenida. Cristina salió en las últimas horas a denunciar una presunta persecución política en su contra, cuestionó duramente a Bonadio y también cargó contra Claudio Uberti, ex titular del Órgano de Control de las Concesiones Viales (OCCOVI) y primer "arrepentido K" de la historia reciente.
Sentado en el banquillo de los acusados, Uberti declaró ante la Justicia y brindó detalles sobre los supuestos operativos de recaudación de dinero "sucio" reportados en sus cuadernos por Centeno -ex chofer del número dos de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta-. "Un día llegué con 10 millones de dólares. No estaban Néstor ni Cristina (Kirchner), entonces pedí conocer el dormitorio. Pero no se podía pasar. Estaba repleto de valijas, bolsos y mochilas con billetes", contó Uberti, recordando una presunta visita al departamento "presidencial" de Juncal y Uruguay.
Furiosa, la ex presidenta publicó este viernes una especie de descargo en la red social Facebook, en el que tildó de funcionario de "cuarta línea" a Uberti y salió al cruce del empresario Gabriel Romero, que dijo que durante el gobierno anterior había pagado 600.000 dólares por un decreto "a medida" de su compañía. En las últimas horas, Martín Larraburu, ex secretario del ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, involucró en la cadena de pagos de supuestas dádivas al fallecido Juan Carlos "Chueco" Mazzón y a los camporistas José Ottavis y Larroque, el mismo que le rendía pleitesía a Maduro en 2013 en All Boys.
Larraburu es, ni más ni menos, que otro ex funcionario de "cuarta" categoría que, al igual que Uberti, parece disponer de las llaves de la Caja de Pandora y estar decidido a utilizarlas, si es necesario ventilar ante la Justicia cualquier pecado que pudiera haber cometido el kirchnerismo durante sus 12 años de permanencia en el Poder a cambio de convertirse en "imputado colaborador" y así evitar ir a prisión.
Uberti, incluso, era un hombre de estrechos vínculos con Venezuela y se lo acusa de haber favorecido el ingreso ilegal al país de 4 millones de dólares en agosto de 2007, la misma noche de la valija del venezolano Guido Antonini Wilson -que ahora reside confortablemente en Miami, en Estados Unidos- con U$S 800.000 escondidos en su interior. Un riesgo potencialmente similar, con insospechada capacidad de daño, además, representan por estos días también para Cristina y su círculo íntimo las revelaciones que pueda llegar a aportar para la causa otro "arrepentido", Ernesto Clarens, ex operador financiero de la familia Kirchner.
Y como si todo esto fuese poco, el ex secretario de Obras Públicas José Francisco López, sí, el mismo que cayó preso en junio de 2016 y que permaneció poco más de dos años detenido luego de intentar "guardar" bolsos con casi US$ 9 millones en un convento de General Rodríguez, llegó en las últimas horas a un acuerdo judicial para sumarse a la nómina de "imputados colaboradores" en la causa de los cuadernos.
Está claro que el kirchnerismo transita por horas complejas, aunque la situación podría tornarse incluso peor si Uberti, Larraburu, Clarens, López y compañía mantiene el ventilador encendido o, mejor dicho, terminan de abrir la Caja de Pandora y cuentan absolutamente todo lo que saben ante la Justicia.
La crisis, una oportunidad para el PJ
Referentes de la coalición de Gobierno, incluyendo al propio presidente Mauricio Macri, procuraron en los últimos días darle continuidad e incluso robustecer la estrategia comunicacional de la que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, había ofrecido algunas pistas la semana anterior.
¿El principal objetivo? Trabajar sobre la idea de que Cambiemos es "diferente" y sus dirigentes, por consiguiente, también, con relación al kirchnerismo, una fuerza política a la que el escándalo de los cuadernos golpea duro, más allá de que su militancia fanatizada considere que todo se trata de una bomba de humo que el macrismo resolvió detonar ahora, para desviar el foco de atención de la opinión pública en medio de la delicada situación económica que afecta al país.
Las revelaciones de Centeno, más los testimonios que aportaron hasta el momento empresarios y ex arrepentidos, conjuntamente con eventuales datos confidenciales que aún podrían salir a la luz desde la Caja de Pandora kirchnerista amenazan con ensombrecer en serio los anhelos de "volver" al Poder de Cristina y sus lugartenientes en 2019.
Mientras tanto, el Senado aún tiene que resolver si permite a Bonadio allanar domicilios de la ex jefa de Estado y la postura que vaya a tomar el peronismo no kirchnerista, liderado por Miguel Pichetto, será crucial para determinar si la Cámara alta autoriza el operativo judicial o le baja el pulgar. Pichetto, que ya lanzó su candidatura a presidente con vistas a las elecciones generales del año próximo, una decisión que causó urticaria en el seno del justicialismo K, sabe que con el caso de los cuadernos por un lado y la crisis económica por el otro, al peronismo que busca romper con la lógica de la "grieta" -que tanto ha sabido aprovechar el macrismo hasta el momento- se le presenta una memorable oportunidad para levantar cabeza.
Una encuesta nacional de la consultora M&F Opinión mostró que un 37,2 por ciento de los encuestados considera que los presuntos actos de corrupción detallados en los cuadernos están ligados al kirchenrismo, un 30,2% los vinculó al sistema político general, un 16,9% los relacionó con el macrismo -como estrategia para desviar la atención- y apenas un 4,7% señaló al Partido Justicialista (PJ) como eventual responsable.
El peronismo no K debería aprovechar al máximo la ocasión para ofrecerse como una alternativa entre los dos extremos de la "grieta" en estos momentos, mientras el nivel de aprobación de la gestión de Macri en el Gobierno se mantiene en el orden del 30% (apenas) y solo un puñado de ministros se salvan de la reprobación general: quien mejor mide continúa siendo Rogelio Frigerio, de Interior (de acuerdo con Ágora Consultores).
EL " CHOREO " K
Por qué el “choreo” K se podría haber evitado
Por Christian Sanz - 18/08/2018
Lo que se ha destapado a raíz de los cuadernos de la corrupción K, gracias a la encomiable labor periodística del colega Diego Cabot, es un suceso que debe celebrarse, ya que configura una suerte de Watergate argentino.
Se trata de la gran revelación de cabotaje, aquella que permitirá terminar de entender cómo fue la matriz de robo del kirchnerismo. Desde ese lugar, es una gran noticia, porque representa un hito pocas veces visto en un país tan proclive al latrocinio, independientemente del color político que ostentan quienes ocupan eventualmente el “sillón de Rivadavia”. Sin embargo, por otro lado, es inquietante saber que se ha saqueado de tal manera el erario público. ¿Acaso podía alguien imaginar que el kirchnerismo iba a llegar a superar al menemismo en lo que a “choreo” respecta?
Basta mencionar que, de acuerdo a los testimonios que vienen tomando el tándem Bonadio/Stornelli —uno de ellos el de Carlos Wagner, extitular de la Cámara Argentina de la Construcción— los Kirchner habrían recibido en concepto de “coimas” casi 3 millones de dólares por día en sobornos. No hace falta ser muy perspicaz para calcular todo lo que se podría haber hecho con ese dinero, desde escuelas y hospitales hasta la mejora de los ingresos de jubilados y pensionados.
Entonces aparece la gran pregunta, la que surge cada vez que se descubre un hecho de semejante magnitud: ¿No se podría haber evitado el “mega robo” de los K? La respuesta es tan simple como dolorosa: sí. Si la justicia hubiera funcionado como corresponde, interviniendo en el momento adecuado, se podría haber acotado el latrocinio. Y por mucho. Basten recordar las viejas notas publicadas en Tribuna de Periodistas a partir del año 2004, que empezaron a exponer el circuito de sobreprecios y coimas en la obra pública. Dicho sea de paso, los datos los aportaban los propios empresarios y algún que otro funcionario de segunda línea del gobierno de Néstor Kirchner.
La primera de las denuncias lleva la firma de quien escribe estas líneas y se titula “Julio de Vido: un político indebido”. Allí, en mayo de 2004, se reveló: “La cartera de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios que maneja Julito concentra todo lo inherente a saneamiento, obras públicas, vivienda, explotación y aprovechamiento sustentable de los recursos hídricos, actividad vial y organización de la inversión pública, una gran caja que se nutre de sobreprecios y otros desaguisados que lleva adelante su segundo, José López, un tucumano devenido en pingüino”.
Poco después, en agosto de 2005, este cronista fue aún más allá al advertir: “En Santa Cruz, Máximo (Kirchner) trabaja con Osvaldo Sanfelice, ex Director de Rentas de la provincia (y “cajero” de Julio De Vido) y Carlos Sancho, vicegobernador santacruceño, en una Inmobiliaria de la calle Alberdi (Sancho), lugar donde se recibe a los lobbistas de la actividad inmobiliaria -compra de grandes espacios de tierras en Santa Cruz- o la construcción de grandes obras, como el Gasoducto Cordillerano Santacruceño ($358 millones)”.
Allí mismo se reveló que “la primera parte de la mencionada obra, consistente en el tramo Boleadoras /El Calafate, se adjudicó a la empresa BTU sin licitación alguna y por la módica suma de $80 millones”. Meses más tarde, en marzo de 2006, en una nota titulada “Golpe a Acevedo”, este periodista reveló que el entonces gobernador de Santa Cruz había sido eyectado de su cargo por parar “una coima de 30 millones en la obra pública”. Había sido impulsada por Néstor Kirchner.
En agosto del mismo año, en una nota cuyo título no deja lugar a dudas —“Julio de Vido y la cartelización pública”—, quien escribe esta nota contó con pelos y señales que el entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, había sido renunciado de su cargo luego de haber denunciado sobrecostos y cartelización en la obra pública en un lugar emblemático: la Cámara de la Construcción. Así fue relatado entonces: “Lavagna dijo la palabra maldita: ‘cartelización’. Y eso le costó el cargo. ‘Yo creo que, aunque uno tenga entredichos, el país no puede manejarse a los chicotazos’, le dijo el aún ministro de Economía al primer mandatario el pasado lunes en una reunión reservada. La respuesta del Presidente no se hizo esperar: “Bueno, entonces presentame la renuncia’.”
En septiembre de 2007, este periódico llegó aún más lejos y se anticipó al escándalo Odebrecht, esta vez bajo la firma de Carlos Machado: “El nuevo bochorno para la administración Kirchner lo representa el 35% de sobreprecios en los trabajos que la empresa brasileña Norberto Odebrecht está llevando a cabo, como una de las compañías participantes, en los gasoductos troncales en construcción en el país”.
Los artículos periodísticos se multiplicaron al paso de los años: solo poniendo la palabra “sobreprecios” en el buscador de TDP se podrá ver cómo se denunció esa misma corrupción una y otra vez. No vale la pena puntualizar en cada una de las notas que se publicaron, porque son infinitas. Quizás baste mencionar una última, por tratarse de un texto casi filosófico del año 2008. Allí, en un artículo titulado “La matriz de la corrupción K” se explicó el mecanismo a través del cual el kirchnerismo venía robando millonarios fondos públicos.
Un año más tarde, en 2009, este cronista publicó el libro Dossier K, donde se ahondó aún más respecto de los sobreprecios y la corrupción del kirchnerato. Parte de los documentos allí expuestos, fueron presentados a la Justicia Federal. De más está decir que los jueces y fiscales e Comodoro Py jamás actuaron al respecto. Hoy en día, con la aparición de los cuadernos del chofer Centeno, todo parece novedoso y revelador. No obstante, como puede verse, no lo es.
Ello lleva nuevamente a una de las notas citadas, la de 2008, donde este periodista escribió: “El saqueo que ha hecho el matrimonio Kirchner a la Argentina no tiene parangón alguno”. Diez años más tarde, esa vieja frase se hizo carne.
sábado, 18 de agosto de 2018
ENEMIGOS DE NOSOTROS MISMOS
¿Qué nos pasa como sociedad?
Los argentinos somos enemigos de nosotros mismos
Por Juan Alberto Yaria - 18/08/18
“Somos los argentinos un ‘hombre factoría’, nuestra pasión convocante es el oro, la riqueza. Oro como Identidad que contornea o intenta ocultar un vacío; Argentum (país de la plata), Rio de la Plata”. (Ortega y Gasset 1883-1995).
Nos comprendió bien Ortega y sus reflexiones de mediados del siglo XX son tan actuales como el“Cambalache" de Discepolo. Hay momentos difíciles o críticos de nuestra vida comunitaria en donde me “paro” a meditar sobre “¿qué nos pasa como sociedad?”;la meditación, alimento y valor clave para nuestra salud mental, surge como antídoto ante tanta vorágine.
El paciente que veo en mi consulta o las familias que consultan por adicciones son ellos mismos vorágine. Todos tienen adicción, a drogas, dinero…da lo mismo. Eso no tiene freno. Siempre falta porque el vacío es enorme y es ya un gran agujero imposible de colmar. Todos son esclavos de distintos fetiches; dinero, drogas, fichas de casino, mujeres, hombres. Adicción como esclavitud, pero también como lo que queda sujeto a la suma, lo que no se puede parar. Es un “tiempo que no para”y entonces me pregunto ¿para qué tanto…?
Todo es vorágine. Nos hemos quedado estancados en ser un mero “hombre de mercado”que apetece cualquier góndola de fetiches de esta sociedad. Todo para afuera, nada para adentro. Crisis del sí mismo y parece ser un triunfo del hombre exterior y vacío.
El gran maestro francés Gabriel Marcel (1889-1973)reflexiona sobre la vorágine como la carrera directa hacia el suicidio en su libro “La decadencia de la sabiduría”.La autodestrucción va ligada al vértigo. Nuestro actuar, allí, es sólo reactivo. No hay posibilidades, así, de pensar. La cantidad de consignas y de frases hechas que nos rodean impiden pensar.
Los fetiches amados y prestigiados ejercen un efecto hipnótico ya que nos anuncian el Poder, poder alucinatorio ya sea por el metálico o por los sueños de embriaguez que la sustancia química parece darnos. Pero es la borrachera del poder lo que cautiva siendo esto a su vez nuestro presidio y así vendrá luego la “resaca”cuando la orgía imaginaria se acabe que es, en sí mismo, el anuncio de la realidad: nuestras deudas como personas, como sociedad. Deudas con nosotros mismos y con el bien común.
Capital social
La pregunta sobre nosotros mismos como conjunto social es medianamente válida porque nunca podemos referenciar plenamente una globalidad, pero si podemos objetivar cuales son los valores predominantes sobre los cuales gira nuestro sentir y entender. El conjunto de valores predominantes hoy constituye lo que se llama el capital social de una comunidad que parece ser tan o más importante que su capital económico, financiero o físico. Es junto al capital humano (educación, vida familiar)la base de una sociedad. La clave del capital social se basa en determinadas constantes que son las que permiten el desarrollo: los valores éticos dominantes, su capacidad de asociación, el grado de confianza entre sus miembros y la conciencia cívica. La nuestra parece ser una crisis de valores y como nos enseña Ortega el fetiche dinerario o químico ocupa el lugar de los valores; el ego triunfa sobre el bien común.
El capital social es una referencia a la suma y a la multiplicación. El default de este capital es la “pasión”por dividir y restar. Así nos condenamos a llevar la piedra interminable del subir y bajar como Sísifo cuyo castigo, en la mitología griega, era llevar lo pesado hasta la cima de la montaña para luego volver a subirla. Terreno de las compulsiones, o sea del no cambio. Terreno de nuestros ciclos de default, acumulación, estabilidad y otra vez default. Ciclo interminable de recaídas como en las adicciones.
Cuatro pensadores me referencian hoy sobre esta “pasión argentina” (mentando a uno de ellos): Ortega y Gasset, Eduardo Mallea (“Historia de una Pasión Argentina”1903-1982), Raúl Scalabrini Ortiz (1898-1959) y Enrique Santos Discepolo (1901-1951).Ellos desde distintos lugares (arte, filosofía, literatura, política)buscaron desentrañar nuestro vivir y nuestras penas, así como nuestros despropósitos o las compulsiones a repetir para no cambiar y también, porque no, nuestros delirios de importancia como, quizás, la cara siniestra de la devaluación o desprecio de la realidad.
Ortega nos dice: “Somos como argentinos un hombre perezoso para salir de sí mismo y enfrentarse con la realidad”; “su vida se le evapora sin que lo advierta”(“Intimidades”-1916) para luego enseñarnos: “…argentinos a las cosas, déjense de cuestiones personales, suspicacias, narcisismos “. Más tarde con la brillantez de la lucidez nos describe como “un hombre a la defensiva” (formas de estar trabados y de paralizar nuestras potencias secuestradas por los complejos de “lo personal”).Vivimos secuestrados, muchos de nosotros, por nuestro ego.
El argentino “es un hombre admirablemente dotado que no ha entregado su existencia a cosa alguna que no sea él mismo”;“el “argentino se gusta a sí mismo”; “puro afán que se consume a sí mismo, como savia que asciende anhelante y se desespera por no llegar nunca a ser fruto”(“Meditación del pueblo joven” Ortega y Gasset).Desesperarse y vivir desesperados para no dar frutos. Por eso en Meditación del Pueblo Joven “(1939) dice: “el argentino y la Argentina parecen estar condenadas a ser solo una posibilidad”.
Nuestro narcisismo
En “Cartas a un joven argentino “sigue meditando sobre nosotros: “...el argentino habla por delante de las cosas, tiende a usar a ellas como un espejo donde contemplarse, vive en la superficie de la representación de sí mismo; es Narciso y la fuente de Narciso …lo lleva todo consigo …la realidad, la imagen y el espejo; así “está de espaldas a la vida, fija la vista en su quimera personal porque siempre está visitándose a sí mismo”.
Somos, según él, un “hombre factoría “nuestra pasión convocante es el oro, la riqueza. Oro como Identidad que contornea o intenta ocultar un vacío. Argentum (país de la plata), Rio de la Plata, La Plata como ciudad. Pero ese es el Hombre Abstracto (el de la factoría romana, según él)que olvida su interioridad, es el “deme dos “de Miami de los 90. El de “la plata dulce”.Surgió, así, un mero hombre de mercado. Un hombre solo consumidor. De esta manera parece difícil construir un capital social que es la garantía de la riqueza de las naciones y un seguro para superar las crisis cíclicas que se dan en todas las comunidades.
Seguiremos viendo a Mallea cuando en una lamentación piensa “mi país me desespera, me desalienta “y pide una conciencia que lo despierte a su destino. “La Argentina no es un pueblo joven, es un pueblo verde porque nuestra conciencia está en mora”.Conciencia en mora, brillante concepto. Hay dos argentinas separadas; la visible (culto a lo aparente en donde los valores fatuos y dinerarios perversos parecen predominar)y la invisible (del trabajo y con una conciencia que no está en mora).A mayor apariencia es mayor la pérdida de las raíces. El verdadero default argentino parece ser la conciencia en mora (hombre de mercado y crisis de la educación).
Luego pasaremos con Scalabrini Ortiz en “El hombre que está solo y espera”de la década del 30 y que anuncia la metafísica trascendente del porteño en Discepolo con su tango “Cambalache”.Scalabrini nos menciona como “un niño que no ha madurado” y nos enseña que “las letras del tango marcan la trascendencia de una pequeña metafísica del espíritu porteño”.El himno “Cambalache”anuncia la crisis de valores: “Es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de los otros, que el que mata o el que cura o está fuera de la ley”.
Seguiremos pensando estos autores como luz posible para salir del túnel. O quizás como el hilo de Ariadna de la mitología que nos permita desentrañar el laberinto.
MILITARIZAR LA SEGURIDAD
Es innecesario y peligroso militarizar la seguridad en la Argentina
Por GASTÓN CHILLIER y PAULA LITVACHKY 17 de agosto de 2018 - NYTIMES.
BUENOS AIRES — La reforma militar del presidente Mauricio Macri, que le da a las Fuerzas Armadas Argentinas misiones de seguridad interior, se puso en marcha hoy con el lanzamiento del plan “Fronteras Protegidas”en el extremo norte del país.
Para combatir el narcotráfico y la trata de personas a lo largo de 3000 kilómetros en la frontera norte de la Argentina, “estamos sumando el valiosísimo aporte de nuestras fuerzas armadas en un apoyo logístico”, dijo Macri en un discurso ante integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad.
Esta medida altera —sin que haya habido una discusión pública fundamentada en un diagnóstico—el modelo que consolidaron cuatro gobiernos democráticos, basado en subordinar las fuerzas armadas al gobierno político y a las instituciones al tiempo que limita su campo de acción a las amenazas estatales exteriores. La reforma impulsada por Macri —que refuerza una preocupante tendencia regional de asignar a los ejércitos labores que tendrían que ocupar las fuerzas policiales—no responde a los problemas reales de seguridad en la Argentina e implica riesgos para la garantía de los derechos humanos.
El decreto presidencial del 24 de julio es ambiguo en su redacción y abre la puerta a prácticas militares que podrían violar las leyes que establecen una estricta demarcación entre seguridad interior y defensa exterior. Ahora, con el inicio del despliegue de tropas y justo después de la visita de James Mattis—secretario de Defensa de Estados Unidos y el primer jefe del Pentágono que llega a la Argentina desde hace trece años—, se busca legitimar la respuesta militar al terrorismo y al narcotráfico.
De esta forma, la Argentina se sumaría a la doctrina que, ante la ausencia de conflictos bélicos, sostiene que las principales amenazas a la estabilidad de los Estados del continente americano provienen de algunas actividades de criminalidad organizada transnacional, como el terrorismo y el narcotráfico. Y, además, asegura que estos fenómenos se deben confrontar con un ejército. En la práctica, sin embargo, esta estrategia de militarización ha resultado un fracaso en los países de América Latina en los que se implementó, como en México y Brasil. Y en la Argentina es una alternativa innecesaria y hasta peligrosa.
Las dos amenazas que para el gobierno actual justifican incrementar el margen de acción del ejército no tienen una dimensión significativa en el país. En su historia, la Argentina ha sufrido dos atentados terroristas, que aún permanecen impunes: en 1992 —contra la embajada de Israel—y en 1994 —contra la Asociación Mutual Israelita Argentina—. A partir de entonces, no se han perpetrado ataques de este tipo en el país. Desde los atentados de septiembre de 2001 en Estados Unidos, América Latina es la única región en el mundo donde no se han ejecutado actos terroristas fundamentalistas. Tampoco se han identificado en la región ataques solitarios, como los que se han producido en países europeos.
Por otro lado, si bien la Argentina tiene un problema asociado al aumento del uso de narcóticos, no es un productor significativo de drogas naturales, un exportador mundial de sintéticas ni tampoco tiene grupos criminales del tamaño e incidencia de los que operan en México, Colombia o Centroamérica. No obstante, el gobierno invoca un supuesto estado de urgencia en materia de seguridad y narcotráfico, como si hubiera una situación repentina y descontrolada. Las medidas anunciadas, sin embargo, no consideran los graves problemas estructurales que impiden intervenir eficazmente contra el negocio ilegal de las drogas: la corrupción policial, la ineficacia del sistema judicial argentino y la facilidad para el lavado de activos en el país. Si se quiere combatir el narcotráfico, esas serían las vías más efectivas para arrinconarlo.
La reforma también es cuestionable por el riesgo que implica para los derechos humanos. No se trata de un peligro teórico, es un hecho sustentado en la historia argentina —que padeció una violenta dictadura militar—y en la experiencia regional. México es el caso más extremo, con más de 30.000 personas desaparecidas y se han contabilizado más de 170.000 homicidios desde el inicio de la intervención militar en la “guerra contra el narcotráfico”que inició en 2006. Solo en los primeros diez años, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México había acumulado casi 10.000 denuncias de ciudadanos por abusos cometidos por el ejército.
Aunque la reforma militar argentina no introduce facultades para un despliegue territorial masivo de las Fuerzas Armadas —como ocurre en México y Colombia—sí habilita su presencia en la frontera y en la custodia de “objetivos estratégicos”, tareas para las que no están entrenadas. Además, deja margen para que la inteligencia militar empiece a intervenir en cuestiones de narcotráfico y terrorismo a nivel interno, hecho que está prohibido por la ley.
La reforma elimina los obstáculos para una intervención militar más amplia ante “agresiones externas”que no sean de ejércitos de otros Estados. Eso significa que cualquier agresión que se interprete como que ataca a la soberanía nacional y la integridad territorial puede ser considerada una acción que justifique la intervención militar. Este cambio es inquietante porque el combate al terrorismo y al narcotráfico es invocado a menudo como excusa por diferentes gobiernos para dictar y aplicar leyes antiterroristas, demonizar organizaciones y comunidades indígenas y responder con violencia extraordinaria a protestas convocadas por la defensa de la tierra, por recursos naturales o ante reclamos de trabajadores.
También la mayor relevancia política de las fuerzas armadas en la región ha revelado una consecuencia que debe preocuparnos. En Brasil, la intervención del ejército en la lucha contra el crimen les ha dado a los militares un lugar más predominante en la vida política del país. Por primera vez desde el fin de la dictadura en 1985, un militar retirado, Jair Bolsonaro, tiene posibilidades reales de ganar la presidencia y decenas de militares están postulados a cargos nacionales en el proceso electoral de este año.
Mientras se anuncia la reforma, la Argentina atraviesa una crisis económica y un ajuste fiscal profundo. Sin recursos materiales para incrementar el presupuesto de defensa, el gobierno avanza en un cambio que les da mayor participación a los militares en unas políticas de seguridad interna que ya se vienen endureciendo en los últimos años.
Para evitar que se incremente el poder militar y se generen efectos negativos para los derechos humanos, el sistema político —los partidos de la oposición y también miembros de la alianza gobernante—debe impulsar un debate público sobre el futuro de las Fuerzas Armadas y exigir que el gobierno dé marcha atrás con esta reforma.
Gastón Chillier es director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una organización de derechos humanos de la Argentina. Paula Litvachky es directora del Área de justicia y seguridad del mismo centro.
GRAN BARATTA
Gran Baratta
Parece que hay una "gran Baratta" y en la Justicia podemos encontrar verdaderas "gangas". Resulta verdaderamente escalofriante observar cómo empresarios que participaron de las ganancias ilícitas de funcionarios tan corruptos como ellos, que causaron la miseria de nuestra población y la muerte de muchas personas, sin arriesgar nada, completan su negocio y hoy también la sacan "Baratta" y salen en libertad bajo el mote de "arrepentidos colaboradores", cuando el único apodo que les cabe es el de miserables delincuentes.
Del otro lado, nos encontramos con desamparados de la justicia a montones, para los cuales nada es barato. Con sufrientes que, a diferencia de aquellos y en pleno gobierno democrático (Cámpora, Lastiri, Juan D. Perón, María Estela M. de Perón), sin pedir nada, se jugaron su pellejo en la década del 70, metiéndose en el corazón de la guerrilla, luchando dentro del monte, peleando con un enemigo compuesto de hordas destructoras que sembraban el pánico en la población, que tomaban cuarteles, realizaban secuestros extorsivos, mataban sin piedad a niños, mujeres, hombres comunes, policías y militares, detonaban bombas en cualquier lugar masacrando a quienes se encontraban en el mismo, torturaban y fusilaban. Sin embargo, hoy los que ofrecieron su vida y su salud por todos nosotros, casi medio siglo después, continúan pudriéndose en la cárcel frente al beneplácito inmisericorde de una sociedad indiferente y cobarde que se autocensura por temor a decir algo que vaya a contracara de lo políticamente correcto. ¡Despierten de una buena vez, señores jueces y fiscales! ¿O acaso van a creer que todos los testimonios son veraces respecto de hechos que sucedieron hace cincuenta años?
Francisco García Santillán
DNI 10.661.522
PROFETAS DEL ODIO
Profetas del odio
A los aprietes y las operaciones, el kirchnerismo suma las amenazas proferidas por el diputado Tailhade, quien debería ser expulsado de la Cámara baja
Como un eco nefasto se escuchan con preocupante frecuencia ciertas voces llamadas a crear discordia entre los argentinos, a profundizar las diferencias e, incluso, a provocar el caos.
Afortunadamente, son muchas más las voces de quienes las rechazan, ya sea con la mera indiferencia o contraponiendo argumentos fundados allí donde solo hay odio, resentimiento, mentira, mala intención o intereses espurios.
Los profetas del golpismo son conscientes de la existencia de un sector mayoritario de la población que repele ese tipo de manifestaciones destituyentes. Acorralados como están, entonces, recurren a otros métodos aún más funestos: ya no solo mienten y difaman; ahora también amenazan.
El último ejemplo patético de esa burda estrategia lo dio el diputado Rodolfo Tailhade (Frente para la Victoria-Buenos Aires), quien amenazó a fiscales y jueces diciendo públicamente que "tarde o temprano la van a pagar" todos aquellos magistrados que investigan la corrupción kirchnerista.
No conforme con eso, trató de "miserable" al actual gobierno y, casi aceptando la culpabilidad que pretende ocultar, sentenció respecto de los allanamientos ordenados por el juez Bonadio a los domicilios de la expresidenta Cristina Kirchner en la causa de los cuadernos de las coimas: "No creo que haya alguna persona que crea que esos allanamientos pueden tener un resultado positivo después de tantos años", dijo. Efectivamente, siguiendo su línea de pensamiento, el kirchnerismo debe haberse asegurado ya hace tiempo de deshacerse de muchas de las pruebas que lo comprometen.
Lamentablemente, fueron escasísimas las reacciones de sus pares en la Cámara baja. Solo un puñado de diputados del oficialismo, además de repudiar sus dichos, presentó un proyecto pidiendo la exclusión de Tailhade de ese cuerpo. Consideran la amenaza proferida como una inconducta grave que afecta el decoro y la honorabilidad de la Cámara ante la sociedad, y como una lesión al principio de división de poderes del Estado.
La propia Constitución establece cómo proceder en esos casos: cada Cámara -dice- podrá, con dos tercios de los votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno.
Es lo que ocurrió en 2002 con la entonces diputada nacional justicialista Norma Ancarani de Godoy. La echaron de la Cámara por "inconducta manifiesta" debido a amenazas a periodistas. Se la vio manifestando su intención de terminar con la prensa: "Ustedes se merecen que les den dos itakazos. A ustedes hay que c... a tiros porque son unos hijos de mil p...", fueron sus dichos.
Más atrás, en 1991, hubo otro caso aberrante, el del entonces diputado nacional por el peronismo catamarqueño Ángel Luque, expulsado por haber dicho que él tenía poder suficiente para haber hecho desaparecer el cadáver de la adolescente María Soledad Morales si su hijo hubiera sido el asesino.
En aquellas oportunidades, la Cámara baja actuó como correspondía que lo hiciera. ¿Estará la actual dispuesta a aplicar la ley a quien además representa a los legisladores en el Consejo de la Magistratura de la Nación? ¿O la mayoría de sus miembros pretenderá extender los fueros parlamentarios -de los que gozan los legisladores constitucionalmente para no ser molestados por las opiniones o discursos que emitan en carácter de tales- a las amenazas, los insultos y las agresiones que profieran?
Puestos en boca de un legislador, los dichos destituyentes no pueden más que amplificarse.
El diputado Tailhade integra una fuerza política acostumbrada a los aprietes, a las amenazas, a los carpetazos. Será por eso que ve como normales viles conductas que debieran erradicarse de tan respetable recinto. Otros militantes del kirchnerismo recitan su mismo dogma de violencia: Luis D'Elía, cuando pide que fusilen al Presidente -aunque después haya intentado suavizar la frase diciendo que era una metáfora-; Hugo Moyano, cuando afirma: "El Gobierno va hacia una crisis segura que ayudaremos a desatar"; Raúl Zaffaroni, al reclamar que Macri se vaya "lo antes posible", o Fernando Espinoza, al advertir que "si explota el conurbano, salta Macri y a Vidal le va a costar", entre muchos otros viejos y ocasionales aliados kirchneristas, incluida Hebe de Bonafini y sus repugnantes expresiones contra integrantes del gobierno.
Las revelaciones periodísticas y judiciales de las últimas semanas vienen dejando expuesta como nunca antes la megacorrupción kirchnerista. Esa situación aterroriza a los miembros de la asociación ilícita, que, con victimizaciones absurdas y amenazas desembozadas entonan, aunque con matices, la misma melodía destituyente.
No les importa la democracia, sino su propia libertad y sus bienes mal habidos, hoy seriamente amenazados. Ese pánico de que alguna vez los alcance la mano de la Justicia es lo que los lleva a anunciar que, tarde o temprano, procurarán vengarse.
cz
viernes, 17 de agosto de 2018
LÍDERES ANTISISTEMA
La caída de las cleptocracias puede dar lugar a líderes antisistema
Por Sergio Berensztein
Si el escándalo de corrupción no genera cambios institucionales y no se recupera la confianza de los ciudadanos, la democracia podría quedar debilitada
Cuando la corrupción no es la excepción sino la regla, cuando los mecanismos para maximizar la capacidad de extraer ilegalmente recursos del Estado constituyen uno de los principales nodos que articulan las relaciones público-privadas -en particular los vínculos entre la clase política y los empresarios, sindicalistas y organismos no gubernamentales-, las principales instituciones y agencias estatales sufren una suerte de "captura" por parte de los responsables de esa red de corrupción. De este modo, la pregunta no es dónde había negociados ilegales y mecanismos de coacción y amenazas abiertos o encubiertos, sino si hubo algún ámbito público que hubiera resistido o evitado caer en las garras de estos vastos y brutales esquemas predatorios.
Vale la pena subrayar que estos sistemas políticos que se fusionan, están imbricados y establecen relaciones simbióticas con redes cleptocráticas que desdibujan la naturaleza misma de la democracia republicana, pues se obturan o al menos minimizan los mecanismos de control más elementales. En cuanto al caso específico del Poder Judicial, esto implica naturalmente la necesidad de someterlo a límites estrictos o al menos regularlo con la misma mecánica utilizada en otros ámbitos estatales. Las redes cleptocráticas pretenden dominar directa o indirectamente los medios de comunicación, a menudo con el uso discrecional de la pauta publicitaria, el otorgamiento de licencias o la compra mediante testaferros de diarios, radios, canales de televisión, productoras de contenidos, etcétera.
Estos regímenes se caracterizan por promover el patrimonialismo, que es una forma de gobernabilidad en la que todo el poder fluye directamente del líder y donde se confunden o mezclan los sectores público y privado. Es decir, se borran los límites entre la hacienda pública y las fortunas privadas, y los asuntos del Estado son administrados y reducidos a cuestiones personales. Max Weber estudió este fenómeno, al que definió como una forma de dominación tradicional. Basado originalmente en estructuras familiares, sobre todo en el patriarcado (es decir, la autoridad de los padres), mutó luego hacia monarquías patrimoniales y otros mecanismos elementales de dominación. Con el tiempo, se fueron sofisticando para respaldar a los gobernantes patrimonialistas con funcionarios burocráticos tradicionales que respondían directamente a sus órdenes y deseos. En la Europa Occidental, surgieron las monarquías constitucionales que permitieron la integración de las aristocracias con base territorial. Weber sostiene que, con el avance del capitalismo, las formas tradicionales de gobierno burocráticas y patrimoniales fueron transformándose paulatinamente en un Estado racional burocrático: la modernidad implica la disolución o al menos una marginación de estos liderazgos tradicionales, puesto que el sistema capitalista exige mecanismos más previsibles, transparentes y estandarizados de gobierno.
Los procesos de democratización tardíos o incompletos no logran, sin embargo, transformar totalmente estas formas premodernas de dominación, que suelen combinarse con -o bien degenerar en- formas parcialmente diferentes, pero que continúan degradando y limitando a las instituciones formales a cuya sombra en realidad crecen. Surge, de este modo, el denominado neopatrimonialismo: un sistema en el que los patrones o jefes locales utilizan los recursos del Estado para asegurar la lealtad de una clientela determinada con la que establecen una relación de contraprestación, incluido el acceso segmentado y condicionado de bienes públicos.
Autores como Jonathan Hartlyn estudiaron este fenómeno tan común no solo en América Central y el Caribe, sino en el resto de América Latina. Se trata de una relación que combina aspectos formales y sobre todo informales donde el uso de fondos públicos lubrica los engranajes sociales y culturales que consagran la relación clientelar, con la mediación de algunos actores secundarios (en nuestra jerga, los punteros) que tratan de regular el conflicto y utilizar a esos grupos en movilizaciones, elecciones y en extremo incluso acciones violentas. Los mecanismos del neopatrimonialismo tienden a suplantar a la estructura burocrática del Estado, aunque a menudo sobreviven y resisten curiosamente en su interior. Es decir, son empleados públicos que no cumplen necesariamente con su tarea teórica, sino que trabajan para su jefe o patrón.
Se trata, de todas formas, de regímenes que pueden eventualmente sufrir crisis e incluso desmoronarse ante casos flagrantes de corrupción que adquieren amplia visibilidad mediática. Cuando estos escándalos generan, coinciden con o profundizan situaciones de recesión, o al menos de estancamiento económico, es habitual que se disparen crisis de gobernabilidad en las que amplios sectores de la población, sobre todo las clases medias y medias bajas, reaccionan con indignación y apoyan soluciones extrasistémicas. Se trata de contextos de vacío de poder de los que suelen emerger liderazgos revulsivos, anti-establishment, que capitalizan el descontento prometiendo soluciones supuestamente rápidas y efectivas a problemas estructurales de larga duración. Pero estos líderes tienden a generar aún más problemas, incluso agravando significativamente aquellas cuestiones que criticaron y supuestamente habrían de resolver.
La experiencia comparada es rica en ejemplos muy contundentes. Alberto Fujimori fue el fruto del colapso del primer gobierno de Alan García, que culminó con una inflación desbordada y múltiples escándalos de corrupción, además de la ola de violencia narcoterrorista. Su gobierno fue exitoso en estabilizar la economía e implementar reformas estructurales, pero debilitó la democracia al cerrar el Congreso y establecer un sistema de corrupción y extorsión manejado por Vladimiro Montesinos, jefe de los servicios de inteligencia. Hugo Chávez es el fruto del Caracazo y de un sistema bipartidista profundamente deslegitimado y repleto de casos de corrupción, sobre todo el último gobierno de Carlos Andrés Pérez. Dos décadas de chavismo convirtieron a Venezuela en un verdadero drama humanitario: un narcoestado hiperinflacionario en el que más de un 7% de su población ha protagonizado un éxodo que prácticamente no tiene paralelo en la historia contemporánea de nuestro continente. Solo comparable a lo ocurrido en Cuba, donde los Castro construyeron un régimen aún más tiránico, corrupto y decadente que el que habían derrocado hace casi seis décadas. En ese espejo se mira Daniel Ortega: su Nicaragua ensangrentada lo recordará como fiel heredero de la dinastía Somoza. Nadie sabe cómo seguirá el derrotero político en Brasil, con Lula candidato y preso, mientras que los partidos tradicionales aparecen desplazados por el exmilitar de extrema derecha Jair Bolsonaro y la líder ecologista de izquierda Marina Silva, quienes lideran por ahora los sondeos de cara a las elecciones de octubre próximo.
Finalmente, la Italia post-Mani Pulite consagró en el poder nada menos que a Silvio Berlusconi primero, para derivar luego de una interminable inestabilidad política en un gobierno de derecha cuasi fascista, antieuropeo y que pretende blindarse frente a la inmigración y al desastre humanitario de los refugiados.
Los cuadernos de la corrupción podrían impulsar un proceso de regeneración institucional y consolidación democrática si las investigaciones avanzan de forma efectiva y la Justicia recupera la confianza en la ciudadanía. Pero podría también disparar una crisis de régimen si un porcentaje importante del establishment político y económico aparece involucrado. En ese caso tengamos cuidado: como ocurrió con la llegada de los Kirchner luego del desastre de 2001, el "remedio" puede terminar siendo mucho peor que la enfermedad.
Habla la experiencia: ALGO QUE MERECE LEERSE
Habla la experiencia: ALGO QUE MERECE LEERSE: Analistas hablan de economía, consultorías nos brindan mapas porcentuales de todo orden, intelectuales discuten sobr...
TRAGEDIA, CATARSIS Y ¿ESPERANZA?
Malú Kikuchi (17/8/2018)
La tragedia, que nació en la antigua Grecia, fue una obra dramática, con personajes notables, cuyo protagonista empujado por una pasión irrefrenable, tiene un final terrible. Hoy, “tragedia” también significa situaciones que tienen consecuencias dolorosas e irremediables.
La Tragedia, en la Grecia de Sófocles, Esquilo y Eurípides, tenía como finalidad provocar en el auditorio una catarsis. Y la catarsis significaba liberación, purificación. Una forma de confesión teatral y colectiva, a través de historias que les sucedían a personajes muy conocidos.
Argentina está, a partir de los cuadernos de Centeno, viviendo una tragedia. Algo que hasta ahora formaba parte de varias leyendas urbanas y han demostrado ser verídicas. Lo que suponíamos, era cierto, las pruebas las aportan los arrepentidos empresarios que pagaron coimas.
Sugerencia, las casi dos cuadras de los tribunales de Comodoro PY, dejen de llamarse como el Comodoro y se llamen avenida de los arrepentidos. Dentro de las muchas preguntas que surgen de esta tragedia argentina, quizás la más importante sea: ¿haremos los argentinos catarsis?
Una liberadora y purificadora catarsis. Esperemos que los coimeros y los colaboradores de los coimeros, la hagan. Sería una nueva Argentina. Y siguen las preguntas. ¿Dónde está la plata? ¿Dónde y cómo se cambiaron los $$$ en U$S? El cepo no lo permitía ¿Qué mecanismos usaron?
Los cuadernos de Centeno ya son solo un tráiler de una serie nacional. No importa si el chofer era un maníaco de la precisión, o se curaba en salud o si pensaba extorsionar a su jefe. No importa para quien trabajaba, ni a quien le rendía cuentas. Importa que las puertitas de Centeno se abren.
Alguien nombrado en los cuadernos remite a otra causa que dormía en algún juzgado, otra puertita remite a un desconocido negociado que va a parar a otro juez. Las puertitas se siguen abriendo como un abanico sucio. Transparencia Internacional habla de la mayor corrupción de la historia.
El senado, ¿sigue siendo honorable? ¿Qué hacía Esteban Bullrich fuera del país en vez de estar sentado en su banca? No se le puede pedir a la oposición lo que no hace el partido gobernante. ¿Hasta cuando el senado va a dilatar la “extinción de dominio” ya con media sanción de diputados?
Algunos opinan que la extinción de dominio atenta contra el artículo 17 de la *CN: “La propiedad es inviolable y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley”. Está bien. Razón por la cual es indispensable la ley de extinción de dominio.
¿Hasta cuando el senado seguirá protegiendo a los ex presidentes? En el caso de CFK, ¿qué pasaría si Bonadío le pidiera la prisión preventiva? El miércoles pasado demostró tener el poder suficiente como para que sus senadores y la mayoría del PJ de Pichetto, no bajaran al recinto.
Tener poder para digitar una situación que le compete, es causa suficiente como para decretar la prisión preventiva. Si eso ocurriera, ¿cómo actuaría el senado? ¿Seguiría siendo el aguantadero de una probable delincuente? Los fueros son políticos, para que puedan expresarse, no son penales.
¿La Iglesia protege a CFK? Gravois, se dice que es hombre del Papa, la acompaña a todas partes. Lo hace públicamente. ¿Eso implica un respaldo de la Iglesia para Cristina? ¿Cómo pueden los “acólitos” de CFK negar las evidencias de los arrepentidos? Pareciera que sostienen dogmas de fe.
¿Habrá más arrepentidos en el mundo empresario y sobre todo entre ex funcionarios K? Se necesitan. La dirigencia argentina necesita ser renovada, los corruptos deben declarar y pagar sus delitos, los que exigieron las coimas y los que las pagaron. Personas honestas se buscan.
Argentina transita su dolorosa tragedia. Algunos hacen catarsis y el pueblo argentino, acompaña. Falta la esperanza de que la justicia aparezca en el poder judicial, falta la esperanza de “jucio, castigo y ¡DEVOLUCIÓN!
*CN: Constitución Nacional
Pacificación Nacional Definitiva: ¿ES ESTO JUSTICIA?
Pacificación Nacional Definitiva: ¿ES ESTO JUSTICIA?: Obispo Santiago Olivera ¿Por qué será que hablar de la cultura del encuentro en nuestro país, de una memoria sin ideología, de la v...
CORRUPCIÓN EN ARGENTINA
¿Qué necesita la Argentina para que se castigue la corrupción?
Por HUGO ALCONADA MON 16 de agosto de 2018
BUENOS AIRES — La versión argentina de la Lava Jato, la operación que reveló una red de corrupción en Brasil y buena parte del continente, empieza así: de febrero de 2005 a octubre de 2015, cuando el kirchnerismo comenzaba a despedirse del poder, un chofer registró en una serie de cuadernos los eventos de su vida cotidiana. Desde su visita al proctólogo a las veces que acompañó a su jefe a retirar sobres, paquetes, bolsas, maletines y valijas repletas de dinero de sobornos y aportes ilegales a las campañas. Su nombre es Óscar Centeno y trabajaba para el Ministerio de Planificación Federal. Cuando, este año, su minucioso registro llegó a las manos de la justicia argentina, se generó el terremoto político que hoy se conoce como los “cuadernos de la corrupción”.
Apenas estalló el escándalo, algunas piezas empezaron a moverse: un grupo de empresarios —incluido un primo del actual presidente Mauricio Macri—, se acogieron al régimen del arrepentido, la versión argentina de la delación premiada brasileña, y admitieron que entregaron dinero ilícito a funcionarios kirchneristas. Y el lunes 13 de agosto, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue llamada a declarar a tribunales.
El caso de los “cuadernos de la corrupción”podría ser el inicio de una revolución política, el punto de no retorno de este país sudamericano para combatir la impunidad en casos de corrupción. Pero será difícil que así sea. La opacidad en el manejo del dinero público ha afectado la calidad de la democracia y economía argentinas, al punto que el gobierno duda en ir a fondo contra la corrupción para evitar las consecuencias económicas —y por tanto electorales— que podría causar. Mientras tanto, el desencanto social y la desconfianza en el sistema político siguen aumentando.
Para seguir la senda de la Lava Jato, se suman otros escollos. La ley del “arrepentido” no es tan atractiva como su equivalente de Brasil. A diferencia de la delación premiada, quien confiesa bajo la ley argentina no siempre evita la prisión, lo que hace menos redituable admitir delitos. A esto se añade que en el país no existen algunas herramientas legales indispensables —como una ley de extinción de dominio—, o las hay, pero son débiles —como una ley de responsabilidad penal empresaria—. Y esto dificulta la ruptura de la omertà, el pacto mafioso de silencio sellado entre delincuentes, y explica, en parte, por qué los empresarios no están contando todo lo que saben. Por si fuera poco, en la Argentina se combinan otros factores que se dieron en Brasil: no tenemos un juez con determinación como Sérgio Moro, los exfuncionarios clave no han cedido y el gobierno de Macri no solo no ha sancionado a las empresas corruptas, sino que ratificó sus contratos de obra pública.
El juez a cargo de la investigación es el controversial Claudio Bonadio. Mientras el kirchnerismo ocupaba la Casa Rosada, Bonadio fue perseguido con saña, pero sobrevivió a la destitución y ahora avanza contra sus antiguos detractores. No sorprende que, durante su declaración ante el tribunal, el 13 de agosto, Fernández de Kirchner pidiera apartarlo del caso por presunta parcialidad manifiesta.
Los empresarios que desfilan por los tribunales, mientras tanto, repiten a coro el mismo latiguillo: que ellos solo entregaron los sobornos porque los obligaron a aportarlo para las campañas electorales del kirchnerismo y que temieron todo tipo de represalias personales y laborales si se negaban. El problema con esa versión es que muchos de ellos ganaron fortunas con los Kirchner y, para ser víctimas, salieron muy beneficiados. Durante los doce años y medio como ministro de Planificación, Julio de Vido distribuyó entre los empresarios más de 210.000 millones de dólares en contratos de obra pública y subsidios.
Mientras tanto, los exfuncionarios clave en este escándalo lo niegan todo. Pese a que Juan Manuel Abal Medina, el exjefe de gabinete de Fernández de Kirchner, admitió que recibió dinero de los empresarios para financiar las campañas de los Kirchner y de sus candidatos entre 2005 y 2015, los dos supuestos actores estelares de los enjuages —el exministro De Vido y su lugarteniente Roberto Baratta— arguyen que Macri los persigue por razones políticas.
Incluso cuando otro exfuncionario, Claudio Uberti, confesó que recaudaba bolsos de dinero y los entregaba al entonces presidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada, De Vido y Baratta guardaron silencio. Por lealtad o por miedo, ese mutismo entorpece el avance de la justicia. Este candado judicial se volvió aún más difícil de abrir ayer, cuando el Senado rechazó suspenderle a Fernández de Kirchner la inmunidad parlamentaria que le impide a la justicia allanar algunas de sus propiedades como parte de la investigación.
El presidente Macri, mientras tanto, le pidió en público al Poder Judicial que “demuestre que no hay impunidad en la Argentina”, pero espera que las novedades que llegan de tribunales compliquen a su opositora sin producir las mismas consecuencias económicas que tuvo la investigación de corrupción en Brasil. Después de Lava Jato, la economía brasileña se ha contraído hasta en un 3,8 por ciento. Así que el ministro de Transporte de Macri, Guillermo Dietrich, aclaró ya que las empresas que aparecen en “los cuadernos de la corrupción” conservarán sus proyectos de obra pública y podrán competir en futuras licitaciones hasta que la justicia no dicte una sentencia firme, lo que podría tomar años. En cambio, en Brasil se castigó a las empresas implicadas en el escándalo al declararlas inidôneas: imposibilitadas para competir por nuevos contratos con el Estado durante años.
Si la Argentina de verdad quiere castigar la corrupción y detener la opacidad, debe generarse una mayor presión social.Las elecciones presidenciales de octubre de 2019 ofrecen una situación inigualable para reclamar el fin de la impunidad: podrán votar por los senadores, diputados y candidato presidencial que prometan perseguir hasta el final los sobornos. Los ciudadanos deben demostrar que combatir la corrupción será determinante para definir su voto y obligar a los políticos a impulsar y reformar leyes, darles más herramientas y presupuesto a los fiscales y castigar a los empresarios corruptos.
Dejar este proceso judicial a medio camino sería un error: confirmaría, una vez más, que en la Argentina existe todo un sistema montado para la corrupción y la impunidad.
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