“Batí, total que te ha quedado,
si toda aquella guita facilonga has reventao,
sin palpitar chabón, qué
venía la quiebra tras el cartón”.
Enrique Cadícamo
El domingo pasado, después de escribir mi nota, ejercí como fiscal general en una escuela de Quilmes; tan pronto comenzaron a abrirse las urnas, la abrumadora cantidad de votos por la que se había impuesto Massa, en una sección electoral que no era, precisamente, uno de sus puntos fuertes, me dijo mucho acerca de la fuerza del sopapo que había recibido el oficialismo.
Usted, lector, sabe cuánto descreí de la realización de las PASO; estaba convencido que el Gobierno sabía que sería derrotado y que, en los distritos donde no lo fuera, esas primarias sólo servirían para identificar a quien se encontraría en mejores condiciones para alzarse con el triunfo en octubre; esas fueron las razones que di, y escribí, para explicar mi falta de fe. También dije que las había permitido porque la viuda de Kirchner había sido mal informada.
La señora Presidente, en la peor performance del kirchnerismo en las urnas durante la “década ganada”, perdió el mágico 54% de octubre de 2011, que sirvió para justificar todos sus disparates y desaguisados, y transformó su base de sustentación en el pobre 26% actual. Peor aún, la ciudadanía, por primera vez, es consciente de que el juego terminó y que la eterna viuda se ha transformado en un pote de yogurt con fecha de vencimiento.
Quienes están preocupados por qué pueda hacer el Congreso, a instancias del Ejecutivo, hasta el 10 de diciembre, cuando asumirán quienes resulten elegidos en octubre, debieran tranquilizarse: entre los actuales legisladores ha comenzado a cundir el pánico al desierto, y muchos de ellos ya iniciaron su peregrinación al santuario de Tigre. En resumen, las bancadas tan proclives a levantar la mano para votar sin siquiera leer los proyectos de ley que enviaba la Casa Rosada, el mismo lunes 12 empezaron a desgranarse, y quienes las integran están con las barbas en remojo. Lo mismo comenzará, en estas horas, a suceder en Comodoro Py.
Doña Cristina, que conoce muy bien cómo funciona el peronismo, demostró en su patológico discurso del miércoles, en Tecnópolis, que sabe que la pitada final del partido que, con su difunto marido, hizo perder a la Argentina por goleada ya fue dada y que no habrá vuelta atrás. Con una verba inflamada por los medicamentos que hubieran debido protegerla de su bipolaridad, se refugió en su núcleo más duro, ése conformado por quienes sólo pueden huir hacia adelante, porque atrás sólo tienen un futuro de cárcel y pobreza. El comunicado emitido por La Cámpora, con la firma del Cuervo Larroque, nos mostró a una banda de iluminados que, con el mismo y enorme desprecio por la voluntad popular que exhibían los jóvenes idealistas de los 70’s, se ven a la cabeza de una ficticia revolución, ahora transformada en un mero saqueo de las arcas del Estado.
En un almuerzo ese mismo día, desde una mesa cercana un grupo de amigos me preguntó qué creía que sucedería en octubre; limitado por lo inapropiado del escenario para el diálogo prolongado, me limité a responder con una frase: el domingo pasado, el Gobierno encontró su techo, mientras que la oposición había encontrado su piso. Lo dije antes de saber que la viuda de Kirchner, totalmente desencajada, lo confirmaría minutos después.
A la luz de ese discurso, tan demostrativo de gravedad de la enfermedad que afecta su mente, cabe preguntarse si no ha llegado la hora de que el Parlamento argentino –en especial aquellos legisladores que quieran lavar sus culpas por la complicidad en tantas aberraciones- tome cartas en el asunto, y considere, como lo dispone la Constitución Nacional, si Cristina Fernández de Kirchner está en condiciones físicas y psíquicas de continuar ocupando la primera magistratura e infringiendo terribles daños a la República durante los dos años que restan de su mandato. Me parece, y así fue previsto en la carta magna, que su incapacidad manifiesta, que mucho se parece a la locura, debiera habilitar los resortes legales necesarios para removerla en forma inmediata.
Si la política gubernamental, tan personalmente dirigida por la señora Presidente como la reciente campaña electoral, condena al país a seguir sufriendo la terrible sangría que representa la corrupción; si la vida de sus habitantes corre tan grave peligro diario, producto de la proliferación de la droga y el narcotráfico; y si la economía y el futuro son dinamitados cada día para dejar tierra arrasada, creo que ha llegado el momento de poner punto final a este modelo satánico, antes de que sea éste quienes termine con el país. La ciudadanía, más allá de la curiosa interpretación de los resultados que hizo la viuda de Él, dijo basta, y en octubre, la caída se transformará en un enorme derrumbe.
Los dirigentes argentinos, y quienes se vean en tal rol en el próximo período presidencial, debieran comenzar ya mismo a pensar en cómo sacarán al país de la crisis, mucho más grave que la del 2001, que dejará el kirchnerismo a sus sucesores. Temas tales como la energía, la educación, los subsidios, los planes sociales, las futuras jubilaciones y la deuda previsional, la carencia de infraestructura de caminos y ferrocarriles, la industria, el campo y su producción, la seguridad ciudadana, la defensa nacional, la relación con el mundo civilizado, la salud pública, las reservas del Banco Central, la inflación, la pacificación nacional, debieran estar ya en la agenda de todos ellos, y obligarlos a dialogar para llegar a los acuerdos básicos que nos permitan sobrevivir como nación.
Por mi parte, comenzaré a predicar con el ejemplo y, a partir de la próxima semana, en esta columna trataré de alguno de esos temas, proponiendo la solución que creo más correcta. No lo haré por imaginarme más dotado que nadie sino porque todos debemos poner el hombro, y esta vez en serio, para sacar al país del pozo ciego en que lo ha sumergido, durante los diez años del matrimonio imperial en el poder, esta banda de delincuentes que aún no se resigna a abandonarlo.
Bs.As., 18 Ago 13
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel.en Bs.As. + 54 (11) 4807 4401/02
domingo, 18 de agosto de 2013
GAME OVER
“Batí, total que te ha quedado,
si toda aquella guita facilonga has reventao,
sin palpitar chabón, qué
venía la quiebra tras el cartón”.
Enrique Cadícamo
El domingo pasado, después de escribir mi nota, ejercí como fiscal general en una escuela de Quilmes; tan pronto comenzaron a abrirse las urnas, la abrumadora cantidad de votos por la que se había impuesto Massa, en una sección electoral que no era, precisamente, uno de sus puntos fuertes, me dijo mucho acerca de la fuerza del sopapo que había recibido el oficialismo.
Usted, lector, sabe cuánto descreí de la realización de las PASO; estaba convencido que el Gobierno sabía que sería derrotado y que, en los distritos donde no lo fuera, esas primarias sólo servirían para identificar a quien se encontraría en mejores condiciones para alzarse con el triunfo en octubre; esas fueron las razones que di, y escribí, para explicar mi falta de fe. También dije que las había permitido porque la viuda de Kirchner había sido mal informada.
La señora Presidente, en la peor performance del kirchnerismo en las urnas durante la “década ganada”, perdió el mágico 54% de octubre de 2011, que sirvió para justificar todos sus disparates y desaguisados, y transformó su base de sustentación en el pobre 26% actual. Peor aún, la ciudadanía, por primera vez, es consciente de que el juego terminó y que la eterna viuda se ha transformado en un pote de yogurt con fecha de vencimiento.
Quienes están preocupados por qué pueda hacer el Congreso, a instancias del Ejecutivo, hasta el 10 de diciembre, cuando asumirán quienes resulten elegidos en octubre, debieran tranquilizarse: entre los actuales legisladores ha comenzado a cundir el pánico al desierto, y muchos de ellos ya iniciaron su peregrinación al santuario de Tigre. En resumen, las bancadas tan proclives a levantar la mano para votar sin siquiera leer los proyectos de ley que enviaba la Casa Rosada, el mismo lunes 12 empezaron a desgranarse, y quienes las integran están con las barbas en remojo. Lo mismo comenzará, en estas horas, a suceder en Comodoro Py.
Doña Cristina, que conoce muy bien cómo funciona el peronismo, demostró en su patológico discurso del miércoles, en Tecnópolis, que sabe que la pitada final del partido que, con su difunto marido, hizo perder a la Argentina por goleada ya fue dada y que no habrá vuelta atrás. Con una verba inflamada por los medicamentos que hubieran debido protegerla de su bipolaridad, se refugió en su núcleo más duro, ése conformado por quienes sólo pueden huir hacia adelante, porque atrás sólo tienen un futuro de cárcel y pobreza. El comunicado emitido por La Cámpora, con la firma del Cuervo Larroque, nos mostró a una banda de iluminados que, con el mismo y enorme desprecio por la voluntad popular que exhibían los jóvenes idealistas de los 70’s, se ven a la cabeza de una ficticia revolución, ahora transformada en un mero saqueo de las arcas del Estado.
En un almuerzo ese mismo día, desde una mesa cercana un grupo de amigos me preguntó qué creía que sucedería en octubre; limitado por lo inapropiado del escenario para el diálogo prolongado, me limité a responder con una frase: el domingo pasado, el Gobierno encontró su techo, mientras que la oposición había encontrado su piso. Lo dije antes de saber que la viuda de Kirchner, totalmente desencajada, lo confirmaría minutos después.
A la luz de ese discurso, tan demostrativo de gravedad de la enfermedad que afecta su mente, cabe preguntarse si no ha llegado la hora de que el Parlamento argentino –en especial aquellos legisladores que quieran lavar sus culpas por la complicidad en tantas aberraciones- tome cartas en el asunto, y considere, como lo dispone la Constitución Nacional, si Cristina Fernández de Kirchner está en condiciones físicas y psíquicas de continuar ocupando la primera magistratura e infringiendo terribles daños a la República durante los dos años que restan de su mandato. Me parece, y así fue previsto en la carta magna, que su incapacidad manifiesta, que mucho se parece a la locura, debiera habilitar los resortes legales necesarios para removerla en forma inmediata.
Si la política gubernamental, tan personalmente dirigida por la señora Presidente como la reciente campaña electoral, condena al país a seguir sufriendo la terrible sangría que representa la corrupción; si la vida de sus habitantes corre tan grave peligro diario, producto de la proliferación de la droga y el narcotráfico; y si la economía y el futuro son dinamitados cada día para dejar tierra arrasada, creo que ha llegado el momento de poner punto final a este modelo satánico, antes de que sea éste quienes termine con el país. La ciudadanía, más allá de la curiosa interpretación de los resultados que hizo la viuda de Él, dijo basta, y en octubre, la caída se transformará en un enorme derrumbe.
Los dirigentes argentinos, y quienes se vean en tal rol en el próximo período presidencial, debieran comenzar ya mismo a pensar en cómo sacarán al país de la crisis, mucho más grave que la del 2001, que dejará el kirchnerismo a sus sucesores. Temas tales como la energía, la educación, los subsidios, los planes sociales, las futuras jubilaciones y la deuda previsional, la carencia de infraestructura de caminos y ferrocarriles, la industria, el campo y su producción, la seguridad ciudadana, la defensa nacional, la relación con el mundo civilizado, la salud pública, las reservas del Banco Central, la inflación, la pacificación nacional, debieran estar ya en la agenda de todos ellos, y obligarlos a dialogar para llegar a los acuerdos básicos que nos permitan sobrevivir como nación.
Por mi parte, comenzaré a predicar con el ejemplo y, a partir de la próxima semana, en esta columna trataré de alguno de esos temas, proponiendo la solución que creo más correcta. No lo haré por imaginarme más dotado que nadie sino porque todos debemos poner el hombro, y esta vez en serio, para sacar al país del pozo ciego en que lo ha sumergido, durante los diez años del matrimonio imperial en el poder, esta banda de delincuentes que aún no se resigna a abandonarlo.
Bs.As., 18 Ago 13
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel.en Bs.As. + 54 (11) 4807 4401/02
GATOPARDISMO
Cambiar para no Cambiar, es hacer Gato Pardismo
.Este título que le hemos puesto a nuestro editorial, desde ya no está dicho con falta de respeto, sorna, con soberbia o ironía, claro que los ciudadanos que lo lean pueden llegar a pensar que estoy delirando o fuera de mis cabales, porque lo que a simple vista se pudo ver después de los comicios del día domingo 11 de agosto del corriente año, que en los principales centro de votación, el Frente para la Victoria había sufrido derrotas significativas y que el supuesto triunfo del 2011 con el 54% en todo el País, ayer cayó a un 25,03 %, lo cual nos demostraría a simple vista, una derrota estrepitosa del Gobierno , aunque quieran disimularlo.
Pero me llamo la atención el discurso que Cristina Fernández Wilhelm viuda de Kirchner pronunciado cerca de la media noche, ya que al margen a lo que siempre nos tiene acostumbrado con su oratoria y postura de diva de telenovelas, agradeció a todos los integrantes del Frente Para La Victoria y no tuvo una palabra de reconocimiento a los que habían ganado.
Tampoco es una novedad, que de acuerdo a las circunstancias actúa con necedad y soberbia perdiendo la postura, algo que un Presidente de una Nación no se puede dar el lujo de demostrar, aunque interiormente no lo soporte, pero claro eso fue anoche, sin haber visto, analizado y evaluado como fue el escrutinio, después de escuchar las Radios, mirar los programas periodísticos y leer la documentación que refleja como realmente fue la votación en los Distritos del Cono Urbano Bonaerense en que supuestamente son el bastión más importante para competir y hacer la diferencia, he podido apreciar que en determinados Partidos como el de Tres de Febrero, Hurligham, San Miguel, Morón, Ituzaingo y Moreno cuyos Intendentes son Kirchneristas y no se habían pronunciado en favor de Massa, este gano sin pestañar.
Es decir, el ejemplo más significativo es el de TRES de FEBRERO, donde el Intendente Curto tiene muy bien aceitadas sus huestes y hace 22 años que él lo conduce, es ahí que reflexiono y me doy cuenta , porque se la veía tan eufórica a la Presidente.
¿No será que realmente Massa y Macri son la garantía que tiene Cristina Fernández Wilhelm?,
De ser así, estaríamos CAMBIANDO para no CAMBIAR o sea lo que común mente se llama provocar un GATO PARDISMO, por lo tanto este Modelo Nacional y Popular que ellos dicen que nos representa, pueda no solo tener continuidad, sino que permita al SISTEMA impuesto por la CORONA ANGLO SIONISTA que puso a su marido Néstor Kirchner y después a ella, que se pueda retirar sin que sea llevada a JUICIO, por delitos de corrupción en la Función Pública y sobre todo TRAICION A LA PATRIA.
Pero hay algo que los medios de Comunicación, no le han dado la importancia que el caso merece y pareciera que hay argentinos de primera y otros de segunda, porque su postura y opinión no es tenida en cuenta:
Para la participación de las elecciones Primarias, había habilitados:
30.530.323 de ciudadanos con derecho a expresar sus inquietudes a través de un candidato o no tomar partido por ninguno, no votando, votando en Blanco o impugnándolo, lo cual también es válido, porque en definitiva nos están diciendo que ninguno llena sus expectativas y no tienen por qué regalar su voto, entonces podemos apreciar que hubo 11.094.048 de ciudadanos que optaron por decirles a esta CORPORACION MAFIOSA DE POLITICOS CORRUPTOS, señores USTEDES no nos representan y hoy hemos sido nosotros los ganadores, aunque no tengamos ningún representante para poner en el CONGRESO de la NACION, ya que con esta Democracia Corrupta y Obsoleta , el Pueblo no Gobierna por medio de sus representantes en el Poder Legislativo, esa es la peor mentira, fraude y engaño a la que nos han sometido.
Esta protesta es la que hemos podido ver en las marchan que todos los ciudadanos realizaron el año pasado y la última del 8 A hace unos días, donde la única Bandera que había era la AZUL Y BLANCA con un Sol en el Medio, por lo tanto creemos que HOY EL GATO PARDISMO está más vigente que nunca y vamos a volver a caer en la trampa de la tela de Araña que han tejido.
Por lo tanto solo hay una salida, hacer lo que el PAPA FRANCISCO nos transmitió y solicito en Brasil, HAGAMOS LIO, digamos basta y convoquemos a un CABILDO ABIERTO en todas las ciudades del País.
Que Dios fuente de toda razón y justicia se apiade de nosotros y nos permita combatir la miseria y mezquindad que existe en todos los seres humanos que conducen el destino del Pueblo y la Nación Argentina.
M. U. N. I.
Carlos A, Díaz Busti
sábado, 17 de agosto de 2013
PARQUE DE DIVERSIONES
Cristina en el Parque de diversiones
Por JUAN SALINAS BOHIL
@salinasbohil
Exámine, sobre la fría mesada de mármol, yace el cuerpo del comicio del domingo pasado. Ni sus familiares más cercanos ni lejanos, ni sus numerosas viudas y viudos, pasan a recogerlo para velarlo. Se niegan a reconocer lo obvio y muchos parientes, que se ocultaron semanas enteras antes del trágico descenlace, han comenzado a levantar sus lápidas y al mejor estio zombie se lanzan sobre cámaras y micrófonos para devorarlos en una repetido, cansador y servido plato de testosterona y ruleros donde escasea una minima porción de buenas ideas. Digamos que aquí no ha sucedido nada porque nadie puede perder en donde todos ganan. Una especie de perinola falsa con sus seis lados cargados de buenas nuevas.
Este miércoles, en un lugar llamado Tecnópolis, que fuera en su presentación una kermese tecnológica oficial para ser convertida luego en un parque de diversiones para alumnos de jardines de infantes, la Presidente contra quienes no la votaron en apoyo de su desmoronado proyecto nacional y popular con inclusión social. Dijo de todo a todos los que no piensan como ella ni la apoyaron con su voto. La gente no tiene la culpa; se da cuenta tarde, razonó, explayándose con la soberbia que la distingue sin que alguien la asesore para recordarle que ése es precisamente el más grave de los pecados capitales y origen de todos los demás.
Sin embargo, el copyrigth no es de origen toloseño porque es patrimonio de cualquier entrevistado radial con ínfulas de intelectual quintomundista cuando intenta explicar los fríos de su claraboya mental con un Para que la gente entienda... Claro, los demás, el pueblo, en cualquiera de las definiciones que Sartori pueda darle al vocablo adolesce de la suficiente materia gris para comprender qué es lo que el "intelectual" quiere explicar. ¡Tonto, botarate, estúpido, tarúpido, bestia peluda, ignorante, cabayo, necio, boncha, gil de cuarta, torpe, pocas luces, cuatro de copas, idiota, nabo, sogán, dolobu!, a ver si te avispás y entendés y hacés lo que te digo... o te lo tengo que explicar.
La historia no es nueva. Mucho menos la de alucinar conspiraciones cuando la ecoconomía comienza a tallar mal después de haberse patinado todo el dinero de las arcas públicas. Como en la época de Alfonsín ha llegado la ocasión de que algunos perdidosos amaguen un tímido No hemos sabido transmitir el mensaje. Después alucinarán un complot contra la democracia y arrestarán a una docena de personas inocentes.
Lo cierto es que casi todo el espectro opositor salió a criticar en pleno a la Presidente por lo que dijo en Tecnópolis. Es de lamentar que no hayan comentado cuál era la audiencia ante quien la señora dio rienda suelta a su ira. No era una tribuna política sino el lanzamiento del programa AGROVALOR, una convocatoria para la creación de Unidades Productivas de Innovación Agropecuaria en las universidades nacionales. Además de la claque de gobernadores y ministros que siempre son convocados con el fin de elevar el autoaplaudidómetro, habían sido convocados chicos y adolescentes de escuelas agrotécnicas de las provincias acompañados de sus maestros, profesores y familiares.
La perorata de la Presidente estuvo fuera de lugar. Las amenazas y las falsas convocatorias también. Los niños y jóvenes no tienen nada que ver en y con los problemas de sus mayores. Menos deben sentirse en la obligación de aplaudir lo que no comprenden acicateados por la actitud de las palmas fáciles de sus mayores.
La oposición debió, en vez de mirarse el ombligo como acostumbra, dedicarse a rechazar de plano esta nueva intromisión en la formación de los menores por parte de un gobierno que alentó la toma de colegios por parte de niños-adolescentes e intenta aún adoctrinarlos en las aulas y a través de los canales de televisión oficiales. Señora, basta, ¡con los chicos, ¡no!
jueves, 15 de agosto de 2013
LAS PASO
Suscribite
8 Breves reflexiones sobre las PASO y lo que viene
Por Agustín Laje (*)
1. Estafa electoral. La inmensa cantidad de recursos públicos que insumieron las PASO no sirvieron siquiera para cumplir con los objetivos fundamentales de una elección primaria, lo que debería bastar como para poner en tela de juicio la utilidad del sistema y la honestidad de su aplicación concreta en nuestra maquinaria política-electoral.
Las PASO se han pensado como una instancia en la que la sociedad toma parte en la disputa interna de los partidos políticos. El fin es, a todas luces, cuestionable desde el inicio: ¿No debieran los propios partidos solucionar (y financiar) sus problemas internos sin obligar al ciudadano desafiliado a tomar parte de asuntos que, en la mayoría de las veces, desconoce por completo? Aún ignorando esta afrenta, es dable remarcar que las PASO no sirvieron siquiera para resolver las disputas intrapartidarias, puesto que la mayoría de los partidos políticos presentaron un solo candidato, haciendo de las primarias una suerte de riguroso sondeo gratuito, antes que un filtro de listas como se supone que debería ser.
2. ¿Democratización de la política?. No caben dudas de que el kirchnerismo es experto en el uso del lenguaje político y en la manipulación de la realidad. Tampoco quedan dudas de sus nulos escrúpulos. Y es digno de destaque, en este sentido, que Cristina Kirchner se haya atribuido un nuevo logro “nacional y popular” que, en los hechos, su partido despreció: la llamada “democratización de la política”, el nombre que el gobierno le ha dado al sistema de las PASO que, según nos dicen, “purifica” la democracia brindándonos otra instancia de elección. Pero ocurre que el kirchnerismo en ninguna provincia presentó más de una lista. Los candidatos oficialistas no fueron elegidos ni por la sociedad ni por los afiliados al Frente para la Victoria; antes al contrario, fueron escogidos unilateralmente por el dedo de Cristina.
3. Vencedores vencidos. No se entiende qué festeja el kirchnerismo. Haber perdido 4.300.000 votos en menos de dos años no debiera ser motivo de festejo para ninguna fuerza política integrada por individuos en sus cabales. Cristina dice alegrarse porque su partido continúa siendo primera minoría a nivel nacional, pero incurre con este argumento en un grave error para cualquier intento de análisis político serio, a saber, que la política no puede jamás observarse como una fotografía, sino que debe verse como una película. En otras palabras, la política no es un instante, sino un proceso. Así pues, la performance política no se mide aislada de las experiencias previas; al contrario, debe ser contrastada con resultados anteriores que pongan de manifiesto si existió avance o retroceso en el desempeño electoral en evaluación. Y si consideramos que en 2011 el kirchnerismo sacaba 54% de los votos, mientras que hoy saca el 24% (siendo esta la peor elección desde el 2003), la conclusión es inobjetable: los vencedores son en verdad vencidos.
4. 54% Q.E.P.D. La dimensión discursiva no se debe dejar de lado en un análisis sobre los corolarios de las PASO. En efecto, el populismo no es otra cosa que un “momento discursivo” según el propio Laclau. Y en este terreno también el kirchnerismo ha perdido su sanalotodo “54%”, guarismo que fuera repetido hasta el hartazgo para justificar hasta lo injustificable. Pero ahora ha quedado en claro que nada es para siempre, y que el kirchnerismo deberá prescindir de su “número de la suerte”, pues estamos asistiendo a su defunción.
5. Hegemonía. La derrota kirchnerista significó un tajo para la estabilidad política kirchnerista que, de repetirse un resultado similar en octubre, se transformará en una herida de muerte. No obstante ello, la hegemonía ideológica que supo cultivar el kirchnerismo, mucho más profunda y difícil de contemplar, se mantiene intacta. El izquierdismo, el estatismo y el paternalismo continúan configurando el perfil ideológico de la gran mayoría de los candidatos con posibilidades ciertas en octubre. Entender que la lucha última es contra las ideas que representa el kirchnerismo (y no sólo contra sus personeros), es lo que abrirá las puertas a una situación contrahegemónica no ya a nivel meramente político, sino ideológico y cultural que son, según el propio Antonio Gramsci, las dimensiones por excelencia de la hegemonía.
6. Estrategia kirchnerista. ¿Qué hará el kirchnerismo para revertir este gran revés mal disimulado? Hete aquí la interrogante que probablemente se encuentre en mente de la mayoría de los analistas políticos. Lo lógico, opinan muchos, hubiera sido aceptar la derrota con humildad, comprender las demandas sociales y modificar el estilo político. Pero nada de eso sucederá en mi opinión. La última gran (y muy similar) derrota del kirchnerismo fue en el año 2009, y ningún cambio sobrevino a pesar de que Néstor, más inteligente para la estrategia política que su mujer, estaba con vida. Asimismo, otros indicios y primeras reacciones del espectro kirchneristas hablan en idéntico sentido: Cristina atacando a los medios por sus análisis electorales, La Cámpora afirmando que “no daremos ni un paso atrás” y Lorenzino aseverando que no hará ningún tipo de ajuste económico, son hechos que debieran bastar como para entender que la esencia del kirchnerismo es la ciega y autodestructiva intransigencia.
7. 2013 no es 2009. Muchos kirchneristas –empezando por la propia Cristina– se empeñan por establecer un paralelismo entre lo acaecido en las elecciones legislativas del 2009 y las de este año. Tiene lógica: en 2009 el Frente para la Victoria fue derrotado en las urnas, pero ello no fue óbice para una posterior recuperación que culminó en el sacrosanto 54% de 2011. Luego, el kirchnerismo quisiera ver la historia repetirse casi con exactitud. Pero ocurre que el 2013 no es el 2009.
Por empezar, hace 4 años el kirchnerismo obtenía el 31% de los votos a nivel nacional, una cifra que estos mismos desearían tener hoy en lugar del magro 26% rasguñado. Además de ello, la gran recuperación del gobierno por entonces vino de la mano de la recuperación económica del año 2010 que permitió el despliegue aún mayor de políticas clientelistas, algo que, en virtud de los indicadores económicos actuales, no se espera que ocurra nuevamente. Y, finalmente, lo más importante de todo es que en 2009 tanto Néstor como Cristina podían, conforme a la Constitución Nacional, postularse para la presidencia de la Nación. Muerto el primero y transitando el segundo mandato consecutivo de la segunda, la situación cambia de cabo a rabo si no se logra en el Congreso una mayoría necesaria como para reformar la Constitución. ¿Por qué? Pues porque la cohesión partidaria entrará en crisis cuando Cristina se convierta definitivamente en un “pato rengo”.
8. Fin de ciclo. Si ningún imponderable se presenta hasta octubre, creo que la derrota kirchnerista de las PASO se reeditará en las elecciones legislativas venideras. Si esto ocurre, Cristina verá derrumbarse sus pretensiones de perpetuidad, pues no podrá ajustar la Constitución Nacional a sus ambiciones personales e irá perdiendo progresivamente el liderazgo en su partido. Luego, los peronistas empezarán a saltar del barco en hundimiento como siempre hacen y, lamentablemente, muchos se reinventarán o reciclarán (el caso de Massa sería así el primero entre tantos otros que vendrán).
Lo importante, en todo caso, es que el fin de ciclo político termine siendo a mediano plazo un fin de ciclo ideológico. Pero tiempo al tiempo, y primero lo primero.
(*) En agosto publicará el libro “Cuando el relato es una farsa”, en coautoría con Nicolás Márquez.
agustin_laje@hotmail.com | www.agustinlaje.com.ar | @agustinlaje
La Prensa Popular | Edición 225 | Jueves 15 de Agosto de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
PAYADOR URBANO
“Cambié la vieja tranquera por un portal de Internet…” payadorurbano@yahoo.com
Elecciones de ayer (PASO a paso)
Cristina
Hay frentes pa’ la victoria
y frentes pa’ la derrota;
un mal pique a la pelota
le altera su trayectoria.
Pagó costas y accesorias
la banda presidencial;
en forma escrita y oral,
este soberano juicio,
floreció con el auspicio
del pueblo y su potencial.
Cuando el pueblo dice nones
pon las barbas en remojo,
que lo del ojo por ojo
origina decepciones.
Sirvan estas elecciones
para frenar al ofidio,
recobrar el equilibrio
y asumir el cumplimiento
de un onceavo mandamiento:
“El pueblo no come vidrio”.
La Capital Federal
honrando la tradición
hizo temblar el padrón,
profundizó el temporal.
Desde el centro al arrabal,
esta mano de barniz,
le dice a la Emperatriz
que baje un poco el copete,
y hoy Bergman y la Michetti
le están rezando el kadish.
Arroja sí mucha luz,
sobre la cruenta derrota,
que no le den ni pelota
en su tierra, Santa Cruz.
Por si faltara algún plus,
tampoco allí tuvo aval,
y en esta prueba serial
descubrimos con espanto
que, para su desencanto,
la bronca ya es general.
Cobos, el noble marqués,
ganó por demolición
y en ejemplar elección,
Binner triunfó en Santa Fe.
Schiaretti, el cordobés,
también llegó a la palestra
y en esta primaria muestra
de un pueblo muy selectivo,
en la cama de los vivos
hoy Massa, duerme la siesta.
Por todo ello en lo de ayer
barajando el escrutinio,
hay un solo vaticinio
según mi ciencia y saber.
Lo que no logro entender
es la expresión sibilina,
y, a vuelo de golondrina,
sin caer en el agravio,
pregunto a los hombres sabios:
de qué se ríe Cristina?
martes, 13 de agosto de 2013
JUICIO Y KASTIGO
Por Nicolás Márquez (*)
La imbecilidad alegre
Corría 1994, se disputaba la Copa Libertadores de América y Boca Juniors (a la sazón dirigido por César Luis Menotti) enfrentaba al poderoso Palmeiras, quien jugaba de local en la ciudad de San Pablo. Allí, el equipo argentino padeció una de las palizas deportivas más apabullantes de su rica historia, perdiendo por 6 tantos contra 1. Al concluir el cotejo, con su proverbial desfachatez Menotti declaró a los medios periodísticos que lo reportearon lo siguiente: “estoy muy contento porque Boca brindó un buen espectáculo”. No aclaró Menotti que los únicos que disfrutaron del espectáculo fueron los simpatizantes del Palmeiras y que la hinchada de Boca, lejos de deleitarse, dedicaron el grueso de sus cánticos a recordar a la madre del DT argentino en términos no muy afectuosos. ¿Por qué razón? Ocurre que es de orden natural y sentido común alegrarse cuando el equipo de preferencias de uno hace un gol y no cuando el gol nos lo propina el cuadro rival. Festejar un fracaso, más que un optimismo voluntarista constituye una sobreactuación signada por la hipocresía y el fingimiento.
No pude evitar recordar esta anécdota futbolística, cuando tras los comicios del día domingo 11 de agosto y pasadas las 23:40Hs, Cristina Kirchner y sus personeros salieron de su bunker enfrentando las cámaras con sonrisas de artificio a “festejar” la peor elección en la historia del peronismo y a “celebrar” que sólo uno de cada cuatro argentinos votó por ellos. En efecto, una esforzada Cristina brindó un discurso pretendidamente festivo en el que “felicitó” a los candidatos suyos que acababan de perder por paliza en todas las jurisdicciones. El show no tendría nada de extraño en sí, excepto por el hecho de que la Presidente intentó presentar el evento no como una derrota aceptada con dignidad sino como un bullicioso triunfo electoral.
En síntesis, festejar la tunda que nos genera una agonía resulta una suerte de optimismo entendido no como una propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable, sino en el sentido chestertoriano: “el optimismo en cuanto imbecilidad alegre”.
Los datos objetivos
Pero más allá de las impostadas prestidigitaciones festivas de Cristina y sus lacayos, lo cierto y confirmado es que el régimen padeció una derrota escandalosa y definitiva, que pone a la dictadura en una crisis irreversible y terminal. De los cinco distritos más importantes de la Argentina, el Frente para la Victoria perdió rotundamente en todos: salió tercero en la ciudad de Buenos Aires, cuarto en la Provincia de Córdoba, tercero en la Provincia de Santa Fé, segundo en la Provincia de Buenos Aires y segundo (por 20 puntos de distancia respecto del ganador) en Mendoza. Como si estos datos fuesen insuficientes, en provincias de menor envergadura electoral pero de alto contenido simbólico como Neuquén o Santa Cruz el oficialismo también padeció significativas derrotas.
Si comparamos los números totales de esta última elección respecto de la acontecida en el 2011 en la que el régimen obtuvo el 54% de los votos, ese caudal hoy ha quedado reducido al 25% de los sufragios (una merma de casi 30 puntos). Y si comparamos estos resultados con la elección del 2009 (la otra derrota que padeció el kirchnerismo desde que detenta el poder), en aquélla obtuvo el 31% de los votos a nivel nacional y ahora sacó incluso 6 puntos menos que cuatro años atrás.
Juicio y Kastigo
Desde estas páginas hemos hecho mucho esfuerzo constante y sonante a fin de concientizar, defender y difundir ideas o valores diametralmente contrarios a los que encarna el gobierno. Incluso, dentro de los muchos escritos que hemos publicado también manifestamos un sinfín de diferencias y críticas para con el grueso de la llamada “oposición”, la cual tanto sea por la falta de confiabilidad de varios de sus referentes como por orfandad ideológica, no nos termina de convencer ni entusiasmar. Ante ello, es dable manifestar que desde una perspectiva republicana (a la que adherimos), no necesariamente nos sumamos al festejo de quienes resultaron ganadores, empero no podemos dejar de saludar con júbilo los resultados electorales puesto que, inequívocamente, importan un punto de inflexión para la sepultura definitiva de esta ominosa dictadura izquierdista comandada por ladrones seriales y mentirosos habituales. Vale decir, celebramos no tanto el triunfo de la oposición sino la derrota de un régimen al que se le acortan las perspectivas de vida
Respecto al devenir inmediato, las elecciones del 27 de octubre muy seguramente importarán el golpe de gracia al kirchnerismo y, una vez que se pueda al fin recuperar la institucionalidad que fuera secuestrada en el año 2003, el siguiente paso deberá ser solicitar, promover e impulsar juicio y castigo ejemplar para Cristina y la banda de malvivientes que ha sostenido, cohonestado y apañado esta farsa apenas simulada por un costoso relato al cual le quedan cada vez menos clientes.
La Prensa Popular | Edición 224 | Martes 13 de Agosto de 2013
(*) Próximo libro de Nicolás “Cuando el relato es una farsa, respuesta a la mentira kichnerista”, en coautoría con Agustín Laje. ¿Cómo comprarlo?. Haciendo click aquí
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domingo, 11 de agosto de 2013
SILENCIO QUE ATURDE
“La política es el arte de conseguir que tus intereses egoístas parezcan intereses nacionales”. Thomas Sowell
Más allá de los estropicios habituales que practica el Gobierno con su ya increíble manipulación de los datos estadísticos, que le permite anunciar inexistentes caídas en los niveles de pobreza e indigencia, ignorar la galopante inflación e irritar a la compungida ciudadanía con declaraciones ridículas sobre comer con seis pesos diarios, ahora la Presidente y la banda de delincuentes que encabeza y la rodea han pergeñado la nueva versión de un robo mayúsculo.
Al dar a conocer un falso porcentaje de crecimiento del PBI, que no ha sido confirmado por ningún estudio serio, nacional, extranjero o multinacional, se verá “obligado” a pagar por los cupones atados a esa variable la muy bonita suma de tres mil quinientos millones de dólares, que volverán a salir de las cada vez más magras reservas que aún conserva el Banco Central, afectadas por el consuetudinario saqueo oficial.
Cuando se compara esa inexplicable generosidad hacia los tenedores de esos bonos con las penurias que el cepo cambiario de Patotín impone a la industria nacional y al ciudadano común, una medida justificada por la catarata de animaladas y negociados que este Gobierno realizara en materia energética, resulta aún más llamativa.
Si bien es cierto que el kirchnerismo ha pagado religiosa e injustificadamente (lo curioso es que los países serios de la región los han refinanciado a tasas cada vez menores) hasta la fecha sus compromisos internacionales –si se exceptúa, obviamente, a los holdouts, al Club de París, a las sentencias del CIADI y a los dueños de empresas confiscadas- no lo es menos que la Argentina despierta cada vez menos interés en los inversores internacionales, aún de aquéllos que están dispuestos a asumir riesgos inmensos en escenarios de guerra, como las compañías petroleras, por ejemplo. Entonces, cabe preguntarse quiénes son los mayores tenedores de esos bonos a los cuales les hemos pagado tanto y, ahora, les regalaremos esa enorme suma de dinero, sobre todo cuando el desembolso se realizará a contramano de la realidad.
Mi sospecha –por cierto justificada, conociendo la catadura moral de quienes nos han gobernado durante la “década ganada”- es que estos cupones fueron comprados por quienes, al poder manipular las cifras del INDEC, podían también asegurar esta pasmosa ganancia. Si no fuera así, ¿qué sentido tendría hacerlo si pensamos que, con ella, podríamos arreglar, al menos parcialmente, nuestros problemas con el Club de París, por ejemplo?; si lo hiciéramos, los organismos estatales comunitarios podrían, nuevamente, garantizar a los exportadores europeos contra el riesgo argentino, o nos permitirían volver a los mercados internacionales de crédito, aún baratos. Y ni que decir si los fondos en cuestión fueran destinados a construir rutas, ferrocarriles, hospitales o viviendas; en cambio, irán a parar, una vez más, a los bolsillos de los mismos delincuentes.
Hoy, mientras escribo esta nota, los argentinos estamos votando (¿o botando?) en esta encuesta general camufladas de primarias. No puedo negar cuán sorprendido estoy, ya que siempre descreí de su realización, porque sólo servirán para identificar, en cada distrito, a quien esté en mejores condiciones de derrotar al oficialismo en octubre.
Pero lo adjudico a la mala información de inteligencia de la que, a pesar de los ingentes fondos que el Gobierno destina –al menos, teóricamente- a su obtención se suministra a la Presidente, a punto tal que se le dijo, casi hasta la fecha de cierre de las listas, que Sergio Massa no se presentaría; ahora, es probable que haya permitido las primarias pensando en que Martín Insaurralde ganaría la Provincia de Buenos Aires. La otra explicación plausible es la seguridad en poder manipular las cifras, realizando un fraude monumental, pero debo confesar que me parece harto difícil de lograr.
Es altamente probable, por el contrario, que más allá de las formas del relato, esta noche comience el final de la era kirchnerista. Lamentablemente, y las pruebas están a la vista, la retirada será cubierta arrasando e incendiando todo a su paso. Porque, como ya sabemos por el odio y la fragmentación social que la familia imperial ha sabido instalar en la sociedad, y como producto de las reiteradas humillaciones que ambos consortes y sus funcionarios han derrochado sobre todos los estamentos, cuando pierdan el poder todos ellos serán arrojados a la arena del circo, sin compasión ni tolerancia. Tal vez sea previendo esa situación que será consumado el atraco descripto más arriba.
La sociedad argentina, tan habituada y necesitada de transferir sus culpas a terceros -se llamen éstos sinarquía, monopolios internacionales, viejos militares, menemistas no reciclados, formadores de precios, amantes de la convertibilidad, etc., etc.-, tendrá a cercana disposición una serie de individuos a los cuales endosar la responsabilidad por todos sus males, que no serán pocos, y pedirá cárceles y confiscaciones. La monstruosa impudicia (el filósofo Yabrán definía al poder como impunidad) con que la asociación ilícita que nos gobierna se ha comportado traerá para sus integrantes inevitables consecuencias, porque sólo un pueblo ahíto está dispuesto a tolerar bajo el lema “roban pero hacen”; cuando la escasez y la miseria crecen, las sociedades tienden a pedir venganza y reparación.
Si esta mini-campaña electoral se transformó en un mero anticipo de las prácticas a las que recurrirá el kirchnerismo en la verdadera, que comenzará mañana, el robo perpetrado en la casa de Sergio Massa, la muerte del Lauchón, y el tiroteo al automóvil del Intendente de Tigre nos parecerán juegos de niños. Estas acciones resultan más trágicas, aunque menos gravitantes, que las que ya se intentaron contra Luis Juez, Lilita Carrió, Enrique Olivera, por inventados enriquecimientos, y contra Francisco de Narváez, con la pretensión de vincularlo al tráfico de efedrina. Parece que los métodos utilizados, como sucede con la brutal crispación instalada en la sociedad, involucionan rápidamente hacia la violencia.
Pero, como digo, tengo esperanzas; hoy los ciudadanos comenzaremos a optar entre volver a ser República o convertirnos, sin remedio, en Argenzuela. Esta noche se develará esa incógnita, tan esencialmente trascendente para el futuro.
Bs.As., 11 Ago 13
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
sábado, 10 de agosto de 2013
DE LEYES Y FRAUDES
Por Malú Kikuchi (10/8/2013)
El verbo “fraudar” existió en el idioma castellano. De acuerdo al *DRAE, cayó en desuso. Lo que cayó en desuso es el verbo, no el hecho de cometer fraude. O sea: “engaño que se realiza eludiendo obligaciones legales o usurpando derechos con el fin de obtener un beneficio”. Y la ley N° 8871 (10/2/1912) nació para desterrar definitivamente el fraude de Argentina.
¿Habrá sido una utopía de Roque Sáenz Peña? La ley que lleva su nombre, que estableció el sufragio universal (masculino), secreto y obligatorio, para todos los ciudadanos nativos o naturalizados mayores de 18 años, fue en ese entonces una necesidad para que la gente votara y para evitar el fraude.
Roque Sáenz Peña fue un representante destacado de la generación del 80. En 1874, combatiendo contra de la revolución mitrista, alcanzó el grado de Teniente Coronel. En 1875 se recibió de doctor en jurisprudencia. Presidió la legislatura de Buenos Aires en 1877. En 1879, durante la guerra del Pacífico, se alistó en el ejército peruano y alcanzó el grado de Coronel y en 1905 lo ascendieron a General de Brigada.
Presidió el Congreso Sudamericano de Derecho Internacional en 1888 en Montevideo y asistió al 1° Congreso Internacional Panamericano en 1889 en Washington. Fue canciller de Juárez Celman en 1890. En 1906, diputado nacional y asumió la presidencia de la nación el 12/10/1910. Su elección, como la de sus predecesores, fue hija del antiguo régimen, que él cambiaría.
Natalio Botana en su esclarecedor libro “El orden conservador”, 1977, describe con detalles como funcionaba el sistema. El promedio de votantes, en la 11 elecciones previas a ley N° 8871, fue del 1,7% de la población total.
El fraude era casi obligatorio. Había que empadronarse en el Registro Electoral donde la Comisión Empadronadora decidía, a discreción, quien podía y quién no. Se caían las urnas y se reemplazaban las boletas. O se compraba el voto contra un vale, que luego era pagado en el comité. O se iba a votar en patota, cuestión de ahuyentar a los opositores.
También votaban los “desaparecidos”, perdón, los ausentes y los muertos. En el régimen conservador. No hay que confundir los tiempos. ¿Y hoy?
En 1892, al finalizar la presidencia de Pellegrini, Roque Sáenz Peña, con sus ideas modernistas sobre leyes electorales, fue candidato a la presidencia. El astuto Roca, para impedir “esos delirios”, presentó la candidatura de Luis Sáenz Peña, y su hijo Roque, como se esperaba, retiró la suya. Otros tiempos, otros valores. Años después, ya en 1910, siendo Roque presidente electo (por el 2,8% de los votos), le comunicó a Figueroa Alcorta, el presidente saliente, sobre su intención de una ley electoral justa.
Y se encontró (diálogo se llama) con Yrigoyen que no se presentaba en las elecciones por el consabido fraude. Roque le prometió una la ley electoral y el jefe de la UCR le prometió presentarse a las elecciones. Un apretón de manos bastó. Los dos cumplieron. Otros tiempos, otros valores.
La gente no votaba, había que hacerla participar. Y se debía evitar el fraude. Así es que Sáenz Peña presentó al congreso dos proyectos de ley en 1911, previos a la ley N° 8871. La ley N°8129 de enrolamiento obligatorio para varones mayores de 18 años, y la obligación de unificar los registros militares. Y la ley N° 8130 por la que los jueces debían conformar los padrones. Con esas 2 leyes aprobadas, nació la N° 8871.
Para aumentar las certezas de transparencia de la elección, se dispuso que el ejército de la nación, que por ser de la nación no estaba politizado, debía ser el guardián de las urnas. Otros tiempos, otros valores, otros generales.
Sáenz Peña muere el 9/8/1914, diciendo: “he perdido a casi todos mis amigos, pero he gobernado para la República”. Y en verdad, para su núcleo socio económico, fue un traidor. Llegó con el viejo sistema y lo cambió.
Le sucedió su vice, Victorino de la Plaza, que sin demasiado entusiasmo llamó a elecciones bajo la ley N°8871 en 1916, por primera vez a nivel nacional. Hipólito Yrigoyen, UCR, ganó. Sin fraude y votó el 46,8% de la población. El pueblo pudo expresarse. Aceptar el resultado, aún a disgusto, es esencial para una república democrática. Siempre que se respete la ley.
Y aun respetando la ley, Argentina es el único país latinoamericano, donde el ejecutivo (ministerio del interior) controla el resultado electoral. Los demás tienen organismos autónomos para asegurar la transparencia de las elecciones. Porque el fraude significa defraudar la voluntad popular.
Pero como los tiempos cambiaron mucho desde la ley Sáenz Peña, el fraude se puede materializar con el voto cadena, por falta o patoteada de fiscales opositores; durante el transporte de las urnas, o a través de INDRA, consultora experta en tecnología informática, muy sospechada; o en el correo central, punto final del conteo. El control es indispensable y muy difícil de ejercer. El gobierno se ha amañado para que así sea.
Al presentar la ley N° 8871, Roque Sáenz Peña terminó su discurso diciendo: “¡Quiera el pueblo votar!”. La tradición añade “¡Sepa el pueblo votar!”. Se agrega: “Sepa el gobierno respetar la ley! ¡No al fraude!”. De los ciudadanos atentos depende que la voluntad del pueblo, no sea una utopía.
*DRAE: Diccionario Real Academia Española.
viernes, 9 de agosto de 2013
ESPIAS
Get Smart también es “nacional y popular”
Por JUAN SALINAS BOHIL
@salinasbohil
Los espías ya no son lo que eran. Ni James Bond que se encuentra mucho más arrugado que Sean Connery. Espías eran los de antes. Como la Mata Hari que lamentablemente fue fusilada e impedida de seguir mostrando sus encantos y tantos otros que desde tiempos inmemoriales pasaron a mejor vida sin pena ni gloria, desconocidos por siempre en aras de las seguridad nacional e internacional.
Tanto cambió el asunto que ahora quieren ser famosos y se dan a conocer a como dé lugar. Se esfuerzan, si son enviados a espiar, en mover la rama detrás de la cual se ocultan o en tocar el timbre en la casa de la persona a la que observan. Y si los atrapan tienen excusas para justificar lo injustificable, por ejemplo, para “salvar vidas y hacer un mundo mejor”, lo que hace pensar que, además, también deberían ser juzgados por sus actividades anteriores en aras de haber intentado hacer de este planeta una verdadera porquería.
Por ejemplo, Bradley Manning es un ex soldado que lleva dos años detenido en varias cárceles y prisiones militares estadounidenses y al que el gobierno de su país acaba de iniciarle a principios de junio pasado un juicio por colaborar con el enemigo al haber entregado a WikiLeaks un paquete de 700.000 cables reservados y secretos. Por su parte, Julian Assange, cara visible de WikiLeaks continúa asilado en la embajada de Ecuador en Londres. Buen lugar ha elegido Assange porque es sabido que el presidente de Ecuador es un fiel defensor de la libertad de prensa, siempre y cuando, se sobreentiende, esa libertad no lo afecte a él.
Mientras, otro espía, el ex empleado de la CIA Edward Snowden, acaba de recibir asilo temporal en Rusia debido a que es buscado por los Estados Unidos acusado de filtrar documentos clasificados sobre vigilancia en gran escala en la Red por parte de las autoridades de ese país.
Aquí, en este apéndice sureño del sueño chavista, también se cuecen habas debido a que un espía ingresó a la casa de un candidato aparentemente opositor al gobierno en extrañas circunstancias, tan extrañas que pareció conocer al dedillo el lugar del hecho mientras se daba el lujo de colocar su pistola con silenciador sobre una mesa al tratar de abrir una puerta. Sólo le faltó plantarse ante las cámaras de vigilancia y saludar como si se tratara de una especie de “Bailando o Cantando por un sueño”. Pero como la cosa, a pesar de lo caro de la harina, tiene su miga, se han hecho correr versiones que aseguran que el espía es muy conocido del dueño de la casa intrusada y también de su empleador que es, ni más ni menos, que el propio gobierno nacional para el cual realiza operaciones de “inteligencia”. ¿Pas de deux, menaje à trois o simple voleur?
Si son descubiertos, estos espías no deben ser muy inteligentes, salvo que, aquellos que los mandan, abusando de una supuesta falta de juicio de la población, les ordenaran hacer las cosas de tal modo que puedan ser desenmascarados, por lo que el galimatías resulta incalculable salvo para los cirujanos que, por su faena, se encuentran en condiciones de discernir cuando se está o no ante una verdadera operación de inteligencia. Con anestesista incluido.
A la velocidad luz que suceden los hechos en Argentina, ha quedado atrás pero no tanto, el caso de otro espía que es ni más ni menos que el jefe del Ejército y líder de los espías militares con un presupuesto millonario que no cesa de aumentar. Lo cierto es que el uniformado, cuyo pliego de ascenso ha sido retirado a marcha forzada del Congreso por su jefa, gusta de la buena vida y vive como millonario a pesar de sus magras entradas. El asceta ícono sanmartiniano está de luto y los jóvenes oficiales, furiosos.
También a principios de julio un ex espía de la secretaría de Inteligencia nacional conocido como el Lauchón, fue muerto de cuatro balazos al recibir en su casa a los tiros a personal de Narcotráfico y la división Halcón, la fuerza de elite de la policía Bonaerense. El agente utilizó una pistola Glock calibre 40 para disparar contra quienes realizaban el procedimiento por orden del Juzgado Federal de Tres de Febrero.
Pero quizás el espía más conocido de la vecindad es el asesor presidencial Horacio Verbitsky, cuyas actividades pasadas y posiblemente presentes son harto conocidas y no necesitan presentación en momentos que la primera mandataria acaba de rechazar en la ONU el espionaje cibernético como si en su país no sucediera nada al respecto.
Sería de esperar que los espías locales tomen más en serio su trabajo; que reciban de vez en vez un suave tirón de orejas de sus superiores; que lleven una vida austera o, al menos, que sepan disimular sus misteriosos golpes de fortuna y, sobre todas las cosas, que no sean descubiertos.
CORREO de BUENOS AIRES
http://www.correodebuenosaires.com.ar
jueves, 8 de agosto de 2013
SOBRE CALIENTE
Por Nicolás Márquez (*)
Para hoy jueves 8 de agosto a las 20hs. se convocó a la ciudadanía a través de las redes sociales, a fin de llevar adelante un nuevo “cacerolazo” en todo el país en protesta contra el régimen corrupto y corruptor comandado por Cristina Kirchner y sus cómplices.
Es verdad que es invierno, que es incómodo y que muchas veces estas marchas no modifican las decisiones de los gobernantes. Empero, estas manifestaciones sí sirven para instalar y multiplicar la genuina indignación que hoy debe prevalecer en el grueso de la opinión pública, a tan sólo un puñado de horas de llevarse a cabo las elecciones primarias (PASO) del domingo.
Va de suyo que la expansión y el consecuente contagio de este descontento generalizado puede terminar volcando las urnas en favor de las fuerzas opositoras. En efecto, el grueso de los votantes argentinos no suelen ser individuos demasiado reflexivos sino que muchas veces suelen sufragar en función de emociones, sensaciones o simples cambios de humor coyunturales. Luego, fomentar la bronca, despertar conciencias y transmitir una sana rebeldía en la población contra el abominable orden de cosas existentes, lejos de ser una medida abstracta es una acción psicológica y política concreta, propensa a ensanchar el clima disidente de cara a las elecciones que se suscitarán 72 horas después. Decía José Hernández a través del legendario Martín Fierro que “La ocasión es como el hierro: se ha de machacar caliente”.
¿Qué más caliente que machacar contra el régimen el mismo día en que empieza la veda electoral?.
Desde estas líneas no tenemos más que invitar e instigar a nuestros compatriotas y sectores civilizados de la población a dejar a un lado la queja pasiva o serena, y sumarse con sumo entusiasmo republicano a la oportuna voz de protesta del 8A, la cual debe tender a motivar, influir y determinar el voto de todos aquellos sectores que, tanto sea por falta de lucidez o convicción, aún no lo tienen decidido.
La Prensa Popular / Edición 163
(*) El próximo libro de Nicolás en coautoría con Agustín Laje se titula “Cuando el relato es una farsa, la respuesta a la mentira kirchnerista” (prólogo de Carlos Alberto Montaner). Disponible en las librerías en 15 días.
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miércoles, 7 de agosto de 2013
TRES COSAS
Tres cosas a la vez
por Vicente Massot
La foto robada al Papa Francisco por la presidente y su candidato a primer diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, no dejó de ser una de esas típicas avivadas criollas a las cuales los Kirchner han sido afectos desde siempre. Llevarlo a Insaurralde en la comitiva oficial, aparecerse delante del Sumo Pontífice como si tal cosa —secundado, claro, por su escudero bonaerense— y dejar que las cámaras de todos los medios presentes hiciesen el resto, fue una jugada ingeniosa, sin duda. Orquestada la apuesta en medio de la campaña que se desarrolla a ritmo vertiginoso, y obligada Cristina Fernández por la necesidad de dotar de chapa al actual intendente de Lomas de Zamora, dio una muestra cabal de que está dispuesta a echar mano a cualquier medio a su alcance para hacerlo conocido a quien necesita, casi con desesperación, que la gente lo reconozca y lo visualice para poder descontar las ventajas que todavía le lleva Sergio Massa.
Más allá del resultado que pueda haber tenido la decisión de arrastrarlo a Insaurralde a Brasil y meterlo de cabeza en una foto que no estaba pensada para él, lo cierto es que el porcentaje de desconocimiento que inicialmente lo aquejaba de manera gravísima, en parte se ha revertido.
Todavía hay 30 % de personas que no saben quién es —lo cual resulta un porcentaje altísimo— pero si se piensa que, cuando fue elegido para reemplazar a una desahuciada Alicia Kichner, más de la mitad de la población en condiciones de votar no lo conocía, los responsables de timonear la campaña del FPV parecen haber hecho bien sus deberes.
Ha estallado en los últimos días —como era de prever, dicho sea de paso— una guerra de encuestas sin cuartel. No es la primera vez que sucede y seguramente en octubre, conforme se acerque el día de los comicios, la misma recrudecerá corregida y aumentada en atención a cuanto se halla sometido a disputa. También se han renovado, para variar, las insinuaciones o —lisa y llanamente— las acusaciones enderezadas contra el aparato oficial respecto de un posible fraude.
En cuanto a los relevamientos hechos hasta hoy, la divisoria de aguas entre los especialistas en la materia es tal que, como en tantas otras ocasiones, la conclusión a la cual se llega es una: o algunos de los encuestadores de renombre se equivocan de manera grosera o, malgrado sus eventuales títulos y capacidad, se convierten en ideólogos pagos por una determinada bandería. No parece razonable que exista una dispersión de casi 9 puntos entre las muestras de los adictos al kirchnerismo —que hablan de un virtual empate técnico— y los independientes —Hugo Haime, Eduardo Fidanza, Jorge Giacobbe, Carlos Fara y Management & Fit— que muestran ventajas claras del intendente de Tigre sobre su principal competidor.
Como a esta altura todo cuanto pueda decirse sobre el particular no va a cambiar la situación, lo mejor es confiar en aquellos que, en comicios pasados, acertaron en sus sondeos. Las encuestas le resultan más útiles a los analistas que a los votantes y si, en determinadas circunstancias, se convierten en verdaderos quebraderos de cabeza para quienes intentamos interpretar la realidad política, para el hombre de la calle son apenas un divertimento. Por lo tanto, no hay que dar por el pito más de los que pito vale, como reza el sabio refrán de origen español.
Tampoco el fantasma del fraude tiene envergadura como para preocupar. No nos cansaremos de repetir que la única forma de volcar urnas, trampear a destajo y violentar la voluntad popular —para utilizar un giro grandilocuente, de esos que le encantan a los políticos— es factible de llevar a cabo en tanto y en cuanto los opositores carezcan de fiscales. Como carece de sentido suponer siquiera que Massa, De Narváez y Stolbizer se encuentren huérfanos de fiscales, el fraude probablemente no pasará de ser insignificante. Nada, pues, que le quite el sueño a los nombrados.
Las elecciones que se llevaran a cabo el próximo domingo no han suscitado demasiado interés en la ciudadanía en razón de que son todavía legión los que no terminan de entender qué se vota y, en definitiva, para qué sirven. Lo cual no supone, ni mucho menos, que el ausentismo sea mayúsculo o cosa parecida. El carácter obligatorio que tienen las PASO y las posibles sanciones que acarrearía el hecho de no cumplir con ese deber cívico, aseguran la concurrencia masiva de la gente a sufragar por sus candidatos. El 11 habrá un censo que determinará, mejor que las encuestas y los análisis qué pasará en octubre.
Las PASO son una suerte de prueba de tanques llenos, para utilizar un lenguaje que los adictos de la Fórmula 1 internacional entenderán a la perfección. Los candidatos medirán fuerzas y dirimirán supremacías con consecuencias importantes que, sin embargo, no tendrán en lo inmediato peso institucional. Dicho de otra manera: quienes ganen no tendrán asegurado un puesto de diputado o senador pero, al mismo tiempo, podrán prepararse para el día de la jura porque difícilmente dentro de dos meses y medio los resultados sean muy distintos a los del domingo venidero. Salvo, claro, en el principal distrito electoral del país.
En la provincia de Buenos Aires es probable que haya modificaciones de no poca envergadura entre los guarismos que se conocerán el lunes 12 de este mes y los del lunes 28 de octubre. ¿Por qué? Por una razón sencilla: el fenómeno del voto útil. Si Sergio Massa ganase el domingo con relativa comodidad —digamos por 5 ó más puntos— la eventual fuga de votantes de Francisco De Narváez hacia las tiendas de campaña de Sergio Massa podría no resultar significativa. Esto en virtud de que los partidarios de aquél no se sentirían aguijoneados por la inquietud de que Massa pudiese perder. En cambio, si las diferencias entre el intendente de Tigre y el de Lomas de Zamora se achicasen considerablemente —como vocean en estos momentos los partidarios del FPV— entonces sí el escenario sería distinto y cobraría vigencia el llamado voto útil: una porción considerable de quienes hubiesen respaldado a De Narváez el domingo podrían considerar seriamente la posibilidad de cambiar su decisión y apoyar a Massa en octubre. No porque coincidan plenamente con él sino para ponerle un freno definitivo a la hegemonía kirchnerista.
Vistas desde un ángulo diferente al convencional, las PASO serán tres cosas a la vez: 1) un censo por la dimensión de la muestra; 2) una pulseada homérica entre Massa y el kirchnerismo, y 3) una pelea aparte entre Massa y De Narváez. Con los resultados en la mano será posible sacar conclusiones de cara a octubre.
martes, 6 de agosto de 2013
QUEJUMBROSOS
El concurso de los quejumbrosos
Por Nicolás Márquez
No resulta novedoso ni original sostener que la oferta que los políticos le ofrecen al electorado se ha ido envileciendo y devaluando con el correr del tiempo. Mientras antes los principales referentes o dirigentes ofrecían una propuesta ideológica diferenciadora una del otro fundada en paradigmas doctrinarios, andando los años, tanto sea por falta de interés y/o formación académica, el grueso de los dirigentes más modernos lejos de abrevar en el costado científico empezaron a mostrar “diferenciaciones” meramente formales o de estilo. Por ejemplo, un quinquenio atrás los opositores se esforzaban por mostrar mayor “simpatía”, vocación de “diálogo” y toda una serie de premisas amables que buscaban sugerir al votante la “buena onda” del candidato en cuestión, con el fin de distinguirse respecto al oficialismo. Vale decir, en los últimos años el dirigente político dejó de pretender o aspirar a ser un estadista para perfilarse sin disimulos en no mucho más que en una suerte de personaje “macanudo” similar al physique du role de los entretenedores de talk show o animadores de kermesses. Persiguiendo este último objetivo, la nueva camada dirigencial le anexó a su artificial mueca sonriente un discurso fundado excluyentemente en aforismos cordiales y esperanzadores.
Pero tanto sea que la dirigencia tradicional haya mostrado formación doctrinaria o que la generación de políticos más reciente haya exaltado el “modo optimista”, lo cierto es que los políticos siempre han ido intentado mostrar algún atributo o valor agregado en su personalidad, que sirviera como herramienta de persuasión o seducción para con el votante. Pero la erosión no se ha detenido y hoy ya estamos asistiendo a una suerte de concurso no de macanudos sino de quejumbrosos, que disputan entre sí mostrar no alguna virtud sino una insuficiencia. El defecto es definido por la RAE como la “carencia de alguna cualidad propia de algo” o como una “imperfección en algo o en alguien”.
Esta obscena explotación o exhibición de privaciones personales no discrimina en partidos políticos ni en rangos dirigenciales. Ejemplos al respecto abundan. En la última elección presidencial (2011), la UCR nos invitó a sufragar por Ricardito Alfonsín, quien saltó a la fama en el alicaído partido como producto de la muerte de su padre (de notable parecido físico con su vástago). Vale decir, Ricardito comenzó a ganar popularidad por el único mérito de haberse quedado huérfano a los 60 años de edad. Asimismo, fue la muy coqueta Cristina quien comenzó a exhibir su cicatriz en el cuello a modo de extraña gargantilla (tras ser intervenida quirúrgicamente en el costoso Hospital del Opus Dei) y desde entonces nos muestra la herida junto a su infaltable indumentaria negra, haciendo gala y alarde de su sufrida viudez. ¿Mayores méritos tuvieron Juan Cabandié o Victoria Donda que el infortunado hecho de ser hijos de terroristas desaparecidos? Fue Daniel Scioli quien usó y sigue usando con lastimosa habitualidad, el argumento de su accidente deportivo en el cual quedó mutilado en su brazo derecho, como muestra de su “optimismo” superador de contratiempos. Mutatis mutandis, la única forma que al parecer encontró el PRO de poner a un candidato que ande sobre ruedas, fue colocar a todo propósito a Gabriela Michetti encabezando las listas de cuanta elección acontezca, puesto que su conocida discapacidad motriz sensibiliza el espíritu de los compasivos vecinos de la City porteña, quienes la suelen respaldar no tanto por sus proyectos legislativos sino por su desdichada condición.
Al sinfín de casos similares que podemos seguir agregando y detallando, para simplificar sólo nos limitaremos a deplorar el spot bizarro y bochornoso que en estos días nos ofreció el kirchnerismo bonaerense de la mano de Martín Insaurralde, candidato que no se preocupó en mostrarle al votante mayores atributos que su condición de paciente recuperado, al salir a contar propagandísticamente su experiencia personal para vencer el cáncer que tiempo atrás lo aquejó, mostrando viejas imágenes en las que el candidato de Cristina apareció calvo con motivo de la quimioterapia que afortunadamente lo ha recompuesto.
No hay dudas de que el grueso de los dirigentes políticos se caracterizan por su proverbial desfachatez, empero, estos se permiten obrar con esa impune extravagancia como consecuencia del anodino y condescendiente votante medio siempre presto a sufragar en pos de la compasión que le despierta la ocasional carencia del aspirante político. Se busca entonces fomentar en las muchedumbres un primitivo instinto de “solidaridad” para con el quejoso y desamparado oferente.
Es decir, los partidos políticos ya no tratan de mostrar confiables propuestas ni candidatos magnánimos, sino de apelar al “voto lástima” colocando en las boletas electorales a cuanto doliente ande pululando en la militancia convencional. Pareciera ser que el que posee el defecto más impactante estaría destinado a ganar las elecciones.
Finalmente, todo indica que nuestra decadente idiosincrasia ha permutado o reemplazado en sus preferencias la virtud por la carencia, haciendo de la fortaleza y la capacidad un dato indiferente y del defecto una suerte de ventaja comparativa, la cual a este ritmo no tardará en asimilarse o convertirse en un título nobiliario.
(*) El próximo libro de Nicolás en coautoría con Agustín Laje se titula “Cuando el relato es una farsa, la respuesta a la mentira kirchnerista” (prólogo de Carlos Alberto Montaner). Disponible al lector en 15 días.
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lunes, 5 de agosto de 2013
AMASADOS
http://www.perspectivaspoliticas.info/amasados/
por Gabriela Pousa
Hace menos de un mes escribí una nota haciendo referencia a la candidatura de Sergio Massa. En menos de 24 horas, la cantidad de adhesiones al contenido de la misma, se acumularon en mi bandeja de mails. Pasaron un par de semanas no más y me sorprendo ahora escuchando y leyendo a muchos de quienes compartían mi opinión sobre el intendente de Tigre, empezando a hablar loas de aquel, elevándolo prácticamente a la categoría de futuro redentor de la Argentina.
Desconozco si el efecto arrastre de las encuestas difundidas ha motivado ese cambio subrepticio de ideas. Considero que una revisión de pensamientos en torno a una determinada situación puede ser buen síntoma, mas el repentino giro en torno a una persona que no ha demostrado cambios concretos, ni ha presentado autocrítica en cuanto a su pasado resulta inusitado.
Considerando que estamos hablando de cuestiones políticas, apelar a la razón no parece atinado, sin embargo hay razones que explican el por qué de estos zigzagueos en torno a los candidatos del momento.
En primer lugar, no hay en el escenario actual posturas claramente diferenciadas en torno a los temas prioritarios para la ciudadanía. Amén de ello, hemos sostenido incansablemente que el principal déficit de la Argentina actual es ético, en consecuencia pretender una dirigencia en tal sentido no tiene mucho asidero.
A lo dicho hay que sumar que hay más vacío que ideas de ambos lados: aspirantes a los cargos y electores se hallan sumergidos en una coyuntura asfixiante donde un rasgo de mesura, por mínimo o simulado que parezca, echa luz sobre sobre una candidatura. La moderación de Massa tiene su punto de partida en las bondades que se supone rescataron a Daniel Scioli, por ejemplo, de quedar sepultado por las inundaciones. A su vez, la crítica más tajante que se le hace a la Presidente atañe a su faceta bélica, causante de abrir grietas insoslayables en la sociedad argentina.
Por esa razón, que el alcalde de zona norte optara por la conciliación lo torna atractivo a la hora de buscar un paliativo para la agresión constante. Pero por encima de esto, aquello que convierte al ex jefe de Gabinete kirchnerista en el muchacho lindo y bueno de la película es la perspectiva de su futuro en la política. No nos engañemos.
Hoy Massa surge como el sucesor de Cristina. Si realiza una buena elección en las próximas elecciones, le quedarán apenas dos años hasta la Presidencia, dos años que además no estarán signados por respuestas a una gestión sino por una labor parlamentaria mucho más benévola a la hora de situar en el banquillo de los acusados a los candidatos o llevarlos hacia el ojo de la tormenta.
Si el ex UCeDe seduce no es por su diferencia con Cristina ni por presentar alternativas válidas a su concepción de la política que por otra parte ha sido compartida. La seducción es proporcional al grado de ambición que hay en aquellos que, de la noche a la mañana, descubren lo nuevo en lo viejo. Hasta ayer Massa era eso.
De pronto, y por esas peculiaridades de los argentinos y la necesidad de pertenencia, de vínculo con quien se cree manejará los hilos del poder en poco tiempo, empezó a cotizar en alza hasta pasar del cesto de deshechos al estante de antigüedades. Se podría decir que ahora Massa es “vintage” pero no que es parte de lo viejo… Sutilezas claro que no modifican la esencia.
Posiblemente deba darse al joven político el beneficio de la duda y alguna opción concreta para demostrar su “arrepentimiento”. Difícil es negársela en un contexto donde se le da chance hasta a un Sergio Schoklender y a un Ricardo Jaime, sin ir más lejos… Si ninguno se ha ido y los que se escondieron por un rato vuelven a asomar sin ponerse colorados, ¿por qué negarle a Massa la posibilidad de mostrarse? Claro que la redención no será del país sino de sí mismo.
Pero al margen de las imágenes y posibilidades, la pregunta que debería hacerse a una semana de las primarias apunta a desentrañar cuánta gente votaría si no fuesen obligatorias las mismas. ¿Importa la democracia en Argentina o únicamente cuenta un pasar cómodo desde el punto de vista económico? No sea cosa que la libertad sea entendida apenas como “tener el peso para el mango”. La respuesta solo pueda darla cada uno y seguramente lo hará en el cuarto oscuro.
Finalmente, en el escenario preelectoral se ha establecido la idea que criticar a Sergio Massa es ser funcional al kirchnerismo y votarlo es ser práctico. En ese contexto, el massismo surge como sinónimo de pragmatismo. Definiciones extrañas de la Argentina contemporánea…
Lo cierto es que más allá de las especulaciones y la ambición que lleva a muchos a enfilase detrás del que tiene más chance se hayan otras variables que nos definen como una sociedad amansada por la costumbre de soportar la adversidad con una facilidad magnánima. La férrea apuesta al cambio solo aparece en estas latitudes cuando es el bolsillo el que colapsa. La moral no suma en las urnas, no hace campaña.
Por otra parte, es dable advertir el por qué el gobierno nacional seguirá apostando a destruir la educación de la población y a empobrecer aún más al país: las encuestas muestran que su voto cautivo solo se mantiene en las franjas más pobres y marginadas.
Cualquiera sea el panorama, el 12 de Agosto habrá una versión oficial de los resultados que es simple de adelantar. Cristina mostrará su eventual fracaso como un triunfo amparada en mayorías más virtuales que fácticas, sosteniendo que la sumatoria de éxitos en provincias chicas es mayor al fracaso que obtendría en la provincia de Buenos Aires y en la ciudad autónoma. Pretender que la jefe de Estado asuma una derrota es utopía.
Sobre esa mentira se erigirá pues la campaña oficialista hasta Octubre próximo donde lo que estará en juego será mucho más importante que esta interna acallada pero virulenta entre el gobernador bonaerense, Daniel Scioli y el intendente tigrense, Sergio Massa.
Por el momento puede que lo importante sea obtener el 50% más 1 de los votos contrarios al gobierno para ponerle freno, sin embargo en Octubre lo que cuenta es lograr que el kirchnerismo no adquiera la mayoría en senadores y diputados. A simple vista la cuenta pareciera ser la misma pero hay que ver también cuantos de los votados son factibles de ser comprados por el oficialismo una vez asumidos los cargos.
Ahí esta el verdadero desafío del electorado: ensobrar en el cuarto oscuro a aquel cuya conducta frente al apriete y la coima pueda ser prevista de antemano. En ese caso hay que ser algo más que pragmático…
domingo, 4 de agosto de 2013
PILAS SECAS
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Cuando estén secas las pilas
“La historia y la experiencia demuestran que en regímenes políticos que no reconocen a los particulares la propiedad, incluida la de los bienes de producción, se viola o suprime totalmente el ejercicio de la libertad humana en las cosas más fundamentales, lo cual demuestra con evidencia que el ejercicio de la libertad tiene su garantía y al mismo tiempo su estímulo en el derecho de propiedad”. Juan XXIII
Pese a cuanto fundadamente supuse, parece que las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias se celebrarán dentro de una semana, y ya su unilateral suspensión se convertiría en un escándalo que, dado lo caldeado que está el ánimo de los argentinos, podría generar un desorden social de inéditas dimensiones. Transformadas en una enorme encuesta electoral, esas PASO no pueden producir, para el régimen que nos gobierna, ningún beneficio. Los resultados que el oficialismo obtenga en cada distrito será su mejor techo posible para las legislativas de octubre, mientras que los segundos, como ya ha empezado a suceder, cosecharán el “voto útil” de quienes están ya hartos de tanto falso relato, de tanta prepotencia, de tanta corrupción y de tanto derroche.
Así, el Gobierno, movido por ignoro qué circunstancias o convencimientos, deberá asumir una derrota grave, dado el carácter plebiscitario que él mismo ha conferido a estas pseudo-elecciones. A partir del domingo próximo, y más allá de los dibujos que realice para maquillar la enorme caída que sufrirá en el apoyo ciudadano, lo interesante será ver de qué se disfrazará doña Cristina, que siempre ha justificado sus desmesuras en el mítico 54% que obtuvo en octubre de 2011.
Las perspectivas para el cristinismo imperial y eterno no pueden ser peores: perderá –y en algunos casos saldrá tercero- en la Ciudad de Buenos Aires, en la Provincia, en Santa Fe, en Córdoba, en San Luis, en Mendoza y en Santa Cruz, su tradicional feudo. Pero, además, tiene un alto riego en Salta, en Chubut, en Tucumán –esta noche Jorge Lanata contribuirá a incrementarlo- y hasta en Entre Ríos, donde Héctor Maya ha decidido presentarse a la interna del FpV contra el candidato de Uribarri. Seguramente, podrá invocar ser la primera minoría y, tal vez, haber ganado más diputados que los que tenía, pero el control del Congreso y su transformación en una simple oficina de sanción de los proyectos del Ejecutivo habrá pasado a ser historia.
¿Cómo aprenderá doña Cristina, entonces, a continuar gobernando un país cuya economía se le ha ido definitivamente de las manos, sin Congreso y Justicia dóciles, y transformada ella misma en un pote de yogurt con fecha fija de vencimiento? Como dijo Jorge Asís, la mejor inversión para este fin de año será en acciones de fábricas de garrochas, ya que la estructura territorial del peronismo agotará la oferta para mudar su lealtad al nuevo jefe que surja de las elecciones, y consigo llevará a ese otro palenque los esenciales votos del Conurbano; pero también deberíamos poner algunos pesos en las fábricas de cascos, porque todo augura que lloverán piedras.
En la semana que acaba de concluir, y más allá de la reiteración de manifestaciones de desprecio a todas las leyes vigentes –electorales y de radiodifusión- que exhibió el Ejecutivo que, al mejor estilo de los monarcas absolutos del siglo XVIII, se pone por encima de los marcos constitucionales y legales, los hechos más llamativos fueron generados en los tribunales de Comodoro Py, desde donde la Sala I –con las oportunas vacaciones del único miembro asustado por la falta de límites- de la Cámara Criminal Federal emitió sendas resoluciones en los casos más irritantes para la ciudadanía: Ricardo Avioncito Jaime y los Sueños Compartidos por Hebe de Bonafini, los hermanitos Shoklender y todos sus cómplices, funcionarios públicos incluidos.
Presumo que a los Dres. Ballesteros y Farah llegó alguna correspondencia desde 25 de Mayo 11 que los “convenció” de continuar juzgando militantemente, como lo hicieron cuando declararon la nulidad, como prueba, de los más de 4.000 mails encontrados en las computadoras del testaferro de Jaimito; pero los “argumentos” que habrían contenido esas oportunas cartas no resultaron suficientemente convincentes, ya que el Dr. Freiler, también con fallos muy curiosos en su haber, se negó esta vez a ser un bonzo más.
El motivo de tanta preocupación del Gobierno por la suerte de estos delincuentes –incluidos Lázaro Báez, Rudi Ulloa y Claudio Cirigliano y sus respectivas familias de testaferros- es muy simple: todos ellos saben demasiado y, si fueran presos, no dudarían un segundo en convertirse en gargantas profundas, accionando malolientes ventiladores que salpicarían las memorias de falsos próceres y los patrimonios de entrañables vivos.
Pero, aunque mucho más ignorado por la ciudadanía en su conjunto, lo peor de la semana fue la reglamentación de la ley que modificó las funciones de la Comisión Nacional de Valores, autorizándola a intervenir las empresas en las cuales el Estado (o, para doña Cristina, el Gobierno) tenga participación en el capital accionario, producto de la confiscación de las AFJP’s, y desplace a sus órganos de administración, todo ello sin necesidad de contar con una orden judicial.
La irracional importancia que la guerra contra Clarín ha adquirido en la enferma mente de la Presidente la ha llevado a adoptar una medida que complicará aún más la herencia envenenada y minada que dejará a quien la suceda, ya que si los inversores externos y locales miraban hasta ahora con recelo a la Argentina, ahora huyen como si hubieran visto al Demonio. Resultará muy difícil, a partir de este nuevo ataque a la propiedad privada, convencer al mundo de nuestras posibilidades de desarrollo con seguridad y legalidad.
La patológica desmesura a la que hice referencia más arriba le está costando caro a la viuda de Kirchner: las fotos robadas a SS Francisco para utilizarlas en la campaña tuvieron un efecto negativo en la imagen pública de Martín Insaurralde, y el límite que encontró en su pretensión de encumbrar al Gral. Espión Milani al tope del escalafón militar mostró públicamente cuánto se ha debilitado el poder de su dedo imperioso.
El jueves 8, la ciudadanía se volverá a reunir en cabildo abierto, en el Obelisco porteño y en todos los lugares de concentración de las marchas anteriores. Entonces, habrá que decidir si permitimos que, nuevamente, se ignore desde el poder nuestro masivo reclamo contra la corrupción y la inseguridad y en apoyo a la República y la Constitución o si, esta vez, tomamos el futuro en nuestras propias manos. Más allá de la desilusión que conmueve el ánimo de muchos por el escaso efecto de las que hicimos antes, es importante que concurramos masivamente y superemos, inclusive, los números anteriores. Porque así, quienes aún dudan acerca de las inexistentes virtudes de la Presidente y su banda, adoptarán una decisión común el domingo 11, poniendo un freno terminante y definitivo a todos estos disparates, que tan caro nos costarán.
Sólo así podremos regresar a nuestros hogares sin necesidad de cantar, por lo bajo, “vuelvo cansado a la casita de mis viejos”, porque habremos hecho algo, lo posible, para que termine este período tan nefasto de nuestra historia.
Bs.As., 4 Ago 13
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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MAMÁ HEBE..................
MAMÁ HEBE NO SE TOCA
Por Malú Kikuchi (4/8/2013)
En esta Argentina nuestra, ¿sigue siendo nuestra o se la apropió Cristina? nada tiene valores, todo tiene precio. Nada es sagrado, todo puede tergiversarse, manipularse, mentirse, acomodarse, degradarse o ensalzarse; depende de las circunstancias y necesidades del gobierno. Se actúa sin pudor y con impunidad total. La verdad ha muerto. El FPV la enterró.
Dentro de la maraña de mentiras descaradamente visibles, parte del poder judicial, vaciado de justicia desde hace mucho, trabaja para el ejecutivo. No para la gente, no con *“la voluntad de dar a cada uno lo que merece”, sino que adecua sus decisiones a los tiempos electorales.
Argentina tiene sus **monstruos sagrados, intocables, más allá del bien y del mal, muy por encima de las leyes que limitan a los demás mortales; mamá Hebe es uno de esos monstruos sagrados, cuyo mérito principal es tener una lengua filosa y conocer hechos que comparte y que sin lugar a dudas, no deben ser divulgados.
¿Se acuerda de “sueños compartidos”, esa gran estafa a la gente que soñaba con la casa propia, a los obreros que no fueron pagados, y a todo el pueblo argentino que contribuyó forzadamente con sus impuestos a enriquecer a ciertas personas y empobrecer al resto? Anularon el proceso.
Un poco de memoria. Desde el advenimiento de los K al poder, la fundación Madres de Plaza de Mayo, línea Bonafini, creció sin parar, con dineros del pueblo argentino. Desde una universidad, hasta una radio, pasando por la construcción de casas para los necesitados. ¿Con qué experiencia o conocimientos para tales emprendimientos? Ninguno. Aducir que sus hijos habían sido “maravillosos muchachos idealistas”.
En algún momento de nuestra convulsionada historia, Sergio Schoklender, parricida (madre y padre), condenado como tal, sale de la cárcel recibido de abogado y pasa a ser hijo adoptivo y apoderado de mamá Hebe. Se hace cargo a través de una empresa de su propiedad, Meldorek, de la construcción de las casas de “sueños compartidos”. Su hermano Pablo, también condenado por parricidio, es el bibliotecario de la fundación.
Algo pasa. Las casas no se construyen. El dinero desaparece. La hija de mamá Hebe, Alejandra, también interviene en el tema construcción. Cuando las finanzas se complican demasiado nombran a la ex ministra de economía Felisa Miceli (la de la bolsa con US$/$/EU en el baño del ministerio), a hacerse cargo de las mismas. Pero ya no tenían arreglo.
Resumiendo, dinero del estado, o sea nuestro, para construir viviendas por personas que no saben nada de construir viviendas. El dinero y la construcción manejados por mamá Hebe, madre de desaparecidos (¿?), por su hija Alejandra y por 2 parricidas “adoptados”, en reemplazo de los 2 hijos que mamá Hebe dice que están desaparecidos. Del dinero “desaparecido” en serio, se ocupa la ex ministra que no puede explicar el dinero en su baño ministerial.
En mayo 2011, los Schoklender, distanciados entre sí, se pelean con mamá Hebe. Denuncias de corrupción de un lado y del otro. El caso cae en el juzgado de Oyarbide, ¡qué casualidad!, que en junio detiene a los hermanos y a Alejandro Gotkin, contador de Sergio. Todos acusados de asociación ilícita, por retirar fondos de la fundación sin justificación. Alejandra y mamá Hebe, zafan. Los funcionarios que entregaron el dinero, también.
Fundación Madres nunca entregó los documentos pedidos por Oyarbide y éste allanó la Fundación 1 mes después. Tardó en procesar a 44 personas, insistiendo en dejar de lado a mamá, su hija Alejandra y algunos financistas.
Sergio, entre detención y detención (fueron varias), inteligentemente, se paseó por todos los medios de comunicación, dejando caer de a poco, pero cada vez con mayor “generosidad”, información sobre la estafa de los fondos públicos (nuestros), insinuando retornos a ciertos funcionarios, filtrando claramente: “o me dejan en paz, o prendo el ventilador y hablo”.
Igual que Ricardo Jaime ex secretario de transportes de la nación, íntimo de “Él” y dicen que su valijero personal. Ante la primera acusación, hace años, al preguntarle los periodistas si “Él” iba a echarlo, contestó: “Me puede pedir que le traiga un café y se lo traigo, no puede echarme. Hace 20 años que nos conocemos”. No es una frase de la mafia siciliana, ni una amenaza del cártel de Sinaloa, lo dijo Jaime. Alguien desde el gobierno, lo creyó.
Resultado. La Sala 1 de la Cámara Federal, cuestionó el proceder de Oyarbide, ¡sólo en este caso! y anuló todo lo actuado hasta ahora. Hay que volver a empezar, cuestión de alargar el juicio lo suficiente como para que prescriba. Se trata de $750 millones que el estado entregó a la Fundación y se habla de un desvío de $228 millones, nuestros. Y en caso Jaime, no sólo no lo detuvieron, se levantó la orden, sino que ya no debe presentarse en estos días, al juicio oral en Córdoba. Amenazar con hablar, reditúa.
Consejo del Viejo Vizcacha actualizado a los tiempos K: “si le robás al estado, hacelo con funcionarios importantes. Asegurate las pruebas sobre que funcionarios metieron la mano en la lata, cuándo y por cuanto. Con esas pruebas tenés la libertad y la guita del afano, asegurados”.
Ahora sí, respetando a José Hernández, “hacete amigo del juez, (…) pues siempre es gueno tener palenque ande ir a rascarse”. Y ya que estamos citando, Yabrán decía que “el poder es la impunidad”. Y saber quién es corrupto en el estado, da poder y asegura impunidad.
*Domicio Ulpiano (170/228), jurisconsulto, Roma; definición de JUSTICIA.
**Jean Cocteau, “Los monstruos sagrados”, obra de teatro, 1948.
sábado, 3 de agosto de 2013
INACCIÓN
El costo de la inacción frente al abuso de poder
El acostumbramiento que se ha manifestado frente a una incesante decadencia de todos los valores sociales y la pasividad del argentino frente al autoritarismo de los Kirchner resultan intrigas complejas de interpretar. No obstante, el pueblo se verá obligado a despertar cuando tenga que hacerse cargo del deficitario balance de tantos años desperdiciados.
cristina-salta
01/08/2013: En San Salvador de Jujuy, Cristina Kirchner encabezó un acto en la localidad jujeña de La Esperanza, donde ratificó su compromiso de "seguir dando lo mejor, que es trabajo, esfuerzo y compromiso"
por JORGE HÉCTOR SANTOS
Twitter: @santosjorgeh
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). Tomar conciencia de la realidad cuando ésta despierta preocupaciones por ser dificultosa o mala, no es una tarea sencilla.
Tomar conciencia de una realidad escabrosa se complica aún más cuando quienes la deben asumir componen parejas, familias o empresas; porque los destiempos de sus integrantes se hacen notorios y juegan en contra.
Los obstáculos se multiplican cuando es un vasto tejido social el que debe hacerle frente a un enrevesado presente; y mucho más si el mismo está fraccionado en el aspecto socioecómico.
Lo señalado pretende interpretar, en parte, la falta de reacción de los argentinos frente a tantos atropellos y enfrentamientos sufridos por parte de un gobierno imperioso que llega a sorprender a no pocos propios y largamente a desconocidos.
Hasta aquí las reacciones han sido parciales, pero la temperatura del conjunto o una parte importante del todo no llegó a un estado de ebullición, que las exteriorice colectivas; como se han registrado en Brasil.
¿Esto es bueno o es malo? Sería extraño encontrar situaciones que puedan ser calificadas como buenas o malas en forma absoluta y menos para 40 millones de personas.
Lo que no deja de resultar llamativo es cómo, en los años de Néstor y Cristina en el poder, el ciudadano se ha acostumbrado a convivir con un manejo gubernamental provisto de porcentajes crecientes de recurrentes mentiras, de desvergonzada corrupción, de degradación moral, de dilapidación de los recursos públicos, de decadencia en la educación, en la salud pública, de perversión, de degradación ética, de limitaciones a la libertad, de prepotencia, de falta de futuro, de impunidad, de deterioro institucional, de autoritarismo, de destrucción del diálogo, de agravios, de tergiversación de la historia, de aniquilamiento de las normas de convivencia.
A esta penosa mención enunciativa hay que adicionarle la inusual manera en que el pueblo fue aceptando coexistir con la muerte a causa de la inseguridad; al igual que lo viene haciendo con el ascendente narcotráfico.
Cómo entonces evitar que el informe anual del Barómetro de la deuda social que elabora la Universidad Católica Argentina no de cuenta de la enorme desconfianza que reina en el país en torno al funcionamiento de los tres poderes del Estado.
El egoísmo que se percibe en lo individual (el conocido “sálvese quién pueda” o “a mí no me va a tocar”) es un factor adicional de peso para descifrar tamaña pasividad.
No resulta sorprendente, entonces, que ese egocentrismo haya alcanzado a la oposición y se explicite a través de la mezquindad con la que se desenvuelve, dónde hasta un elemental acuerdo es complicado de lograr y más aún de mantener.
Los encuestadores suelen decir que la gente reacciona solo cuando se le toca o le comienza a doler el bolsillo.
De eso no se está lejos.
Desgraciadamente, el desmanejo de la fortuna que ingresó, en la mayor parte de los años de la última década, como resultado del elevado precio de los productos del campo y la exportación de automóviles a Brasil, se ha evaporado como resultado del mal gobierno que ha administrado el Estado.
La inflación devoró la moneda y las reservas, de las que hacía gala la presidente de la Nación, están por debajo del nivel que tenían en tiempos de Fernando de la Rúa.
No hay economista reconocido, que en privado, no señale que no aceptaría hacerse cargo de la economía en el estado actual.
El panorama que se avizora en el corto plazo es intrincado.
El individualismo, la indiferencia, la inacción serán culpas que habrá que purgar; mientras que la ciudadanía deberán atender una herencia muy pesada.
El legado kirchnercristinista será difícil de superar en lo económico, pero aún será más delicado sobreponerse a la enemistad y al envilecimiento que ha enquistado en lo social.
jueves, 1 de agosto de 2013
EDUCACIÓN PERDIDA
La educación perdida en una década desperdiciada
Por Agustín Laje (*)
Constituye un lugar común la sobrevaloración que suele hacerse respecto de la función social de la educación. En efecto, existe una tendencia a hacer de la materia educativa un factor explicativo de todo éxito o fracaso en cualquier dimensión social. Pero a menudo, cuando así se razona, se ingresa en el terreno de las argumentaciones reduccionistas que se desmoronan en una simple contrastación con la realidad. Cuba es, en tal sentido, un ejemplo paradigmático al respecto: sin una estructura institucional favorable al desarrollo económico, una población educada y por completo alfabetizada nada ha podido hacer para salir de la pobreza extrema, la servidumbre y la indignidad.
Que no se malinterprete; la educación cumple funciones sociales sumamente relevantes (pueblos maleducados tampoco podrán desarrollarse por más instituciones propensas al desarrollo que éstos tengan). Y una de ellas es la reducción del factor suerte en sistemas meritocráticos en los cuales, naturalmente, los individuos no pueden partir desde el mismo punto de salida. A esto es lo que a menudo se le denomina “igualdad de oportunidades” que, de tomarse en forma estricta, no pasaría de ser un dogma igualitarista imposible de concretar en la realidad, en vistas de que las desigualdades no se dan exclusivamente en el orden económico, sino también en términos de personalidades, habilidades, aptitudes, destrezas, etc. Alberto Benegas Lynch (h) ha dicho alguna vez que, de tomarse a pie juntillas el ideal de la “igualdad de oportunidades”, en un partido de tenis entre un lisiado y una persona con plena movilidad de sus piernas, deberíamos romperle los miembros a éste último para empardar la circunstancia.
No obstante, si por “igualdad de oportunidades” entendemos la plausibilidad de que distintos individuos se hagan de herramientas intelectuales de similar nivel que a la postre achiquen las diferencias que no resultan del mérito de cada quien, entonces la educación sí tiene un rol no ya necesario, sino vital en la sociedad.
¿A qué obedecen estas reflexiones? Pues a que existe una paradoja o contradicción en el populismo, a saber: mientras que la prédica igualitarista constituye la columna vertebral del discurso populista, la práctica populista esquiva la responsabilidad de apoyar seriamente el desarrollo educativo de la sociedad. La igualdad para el populismo no tiene que ver con un punto de partida cuyas diferencias no sean astronómicas; la igualdad para el populismo se da bajo la lógica del “pan y circo”. Fútbol para Todos, Automovilismo para Todos, Milanesas para Todos, entre tanto otro “paratodismo” prebendario, son ejemplos domésticos que ilustran lo antedicho. Sucede que el populismo sólo puede germinar y mantenerse allí donde la ignorancia es la regla; la educación es tan incompatible con el populismo, como el aceite con el agua. Es el adoctrinamiento y no la educación sobre lo que el populismo puede mantenerse y, de hecho, así lo hace.
El sistema educativo argentino ha dejado pasar una gran oportunidad dentro de ese conjunto inimaginable de oportunidades que hemos perdido en esta década desperdiciada de coyuntura económica internacional favorable. Pero ha quedado claro que no es el dinero exclusivamente, sino también la estructura del sistema educativo y todo el sistema ideológico dentro del que se enmarca, lo que le concede éxito o fracaso a la política educativa. En efecto, si bien es cierto que el kirchnerismo hizo gala de inyectar más billetes en la educación, también es cierto que los resultados han sido desastrosos y el nivel de instrucción de los jóvenes argentinos está al fondo de la mayoría de los rankings regionales e internacionales habidos y por haber.
La prueba internacional PISA (auspiciada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) es para los especialistas el más importante test para medir el nivel educativo de los estudiantes secundarios, y se realiza cada tres años en decenas de países. Los últimos resultados conocidos para nuestro país son los de 2009 (pronto tendremos los de 2012), en el cual quedamos ubicados en el puesto 58 sobre 65 países analizados, evidenciando uno de los más contundentes y escandalosos retrocesos, muy lejos de las notas que obtuvo México, Uruguay y Colombia. Por aquel entonces, nuestro cómico ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, argumentó que la prueba había sido injusta por “no contemplar los conocimientos de arte y cuidado del ambiente”. Pero mientras Sileoni se preocupaba por la paleta de colores y los pinceles, la prueba de PISA evidenciaba que el 50% de los jóvenes argentinos no tienen la habilidad básica de la lectura comprensiva.
A fines de 2012, la entidad educativa Pearson confeccionó su propio ranking de 40 países del mundo, el cual estaba encabezado por Finlandia y prácticamente cerrado por Argentina, ubicada en el vergonzante puesto 35. Es dable destacar que los primeros puestos fueron, además de Finlandia, para Corea del Sur, Hong Kong, Japón, Singapur, Nueva Zelanda, Suiza y Canadá; es decir, los sistemas educativos más desarrollados funcionan en los países más libres y que más a las antípodas están respecto del socialismo populista en el planeta. No es casualidad, sino causalidad.
En la Argentina kirchnerista, como si todo esto fuese poco, uno de cada dos jóvenes abandona el secundario; apenas un 8% de los estudiantes consigue título universitario y, dentro de las clases más humildes, el guarismo llega con suerte al 1% (eso sí: pueden ver fútbol). Asimismo, hace pocos días la Universidad de Belgrano dio a conocer un estudio en el cual se constata que, desde el año 2003, se redujo en casi 300 mil niños la matricula escolar, una reducción inédita en la historia argentina.
Cuando Sileoni fue consultado por estos rotundos fracasos del mal llamado “modelo nacional y popular”, el ministro contestó muy suelto de cuerpo: “No es necesario saber cuánto mal o cuánto bien nos va”. La misma lógica del INDEC y las estadísticas mactroeconómicas, pero aplicada a la educación: aquello que no se dice o no se registra, no existe. Pero ocurre que el reconocimiento del problema es el primer paso para su solución, algo que, por lo visto, no está en los planes de un kirchnerismo al que la masa ignorante le es plenamente funcional.
(*) Director del Centro de Estudios LIBRE. En agosto publicará el libro “Cuando el relato es una farsa”, en coautoría con Nicolás Márquez.
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