¡TERMÍNENLA!
Malú Kikuchi 7/9/2018)
Disculpen el imperativo, pero ya es hora de terminarla. En la Roma de la antigüedad, la diosa “Terminus” era la que marcaba los límites. Es tiempo de tener límites, de ser necesario, es tiempo de imponerlos. Y ya, ahora.
No importa si a Usted le gusta o no le gusta Macri, no importa si Usted votó o no votó a Cambiemos, el hecho es que Macri es el presidente electo del país y Cambiemos la coalición electoral que lo llevó al poder.
Ganó por poco en 2015, pero ganó. Eso es la democracia, se gana hasta por un voto de más. En 2017 ganó muchos más votos. El pueblo lo eligió. ¿No le gusta como gobierna? A mi tampoco, pero es el presidente.
¿Usted es consciente que desde 1928 (cuando acabó el periodo de Marcelo T. de Alvear), nunca un gobierno no PJ pudo terminar su mandato? El de Macri debe, DEBE ser el primero en hacerlo, es imperativo.
Me va a decir que no aclaró el 10/12/2015 ante la nación el estado en que Cristina había dejado al país, es cierto, grueso error. No lo hizo. Ya está. Me va a decir que pecan de soberbios, es cierto, que pecan de ingenuos, es cierto; que se equivocan más de lo que aciertan, es cierto.
Pero son gobierno, forman parte del ejecutivo que es Macri y que fue votado. Ya sé que se lo dije, pero parece que es “un detalle” que se olvida fácil. Y este presidente debe terminar su mandato en tiempo y forma.
Basta de soñar con el club del helicóptero, las FFAA ya no dan golpes de estado. Eso lo hacen los civiles y ya conocemos, todos lo sabemos, quienes son los que dan golpes de estado y voltean presidentes. Ya lo hicieron.
Los saqueos programados por políticos muy conocidos, los reclamos permanentes en las calles, los piquetes, los escraches, todo con el fin de buscar un muerto. Total, las muertes ajenas son baratas y hay que acusar a Macri de alguna represión feroz. Necesitan un muerto para justificarse.
Mientras, entre cortes programados o no, con reclamos justos y de los otros, con huelgas permanentes, paros, todo aquello que cree una sensación de paroxismo social, todo es válido, para hacer caer al gobierno.
Y por si fuera poco, los empresarios, no los de los cuadernos de Centeno, otros empresarios, suben desmedidamente los precios…por si acaso. Sube el US$, entonces aumenta el pan, los lácteos, las verduras, los pollos…
¿Po qué? Alfonsín decía que un “poco de inflación es buena”, no es cierto, pero esta, además, es exagerada. Y no le eche la culpa a las tarifas que en el interior del país ya las venían pagando mucho más caras que en Bue.
¿No le parece raro que desde algunos bancos se hayan comprado US$ en cantidades suficientes como para mover el mercado? Nuestro mercado es chico, con US$ 100 millones se cambia bruscamente la cotización.
Moyano y Cristina, un solo corazón. Más la izquierda que siempre necesita caos para ganar unos votos. Los empresarios “buenos” (no están en los cuadernos) subiendo los precios, los banqueros desestabilizando la economía (algunos), las organizaciones sociales y los sindicalistas, todos juntos y sumados, con un solo fin, que este gobierno llegue a su fin, pronto.
Todos saben quienes son y lo que buscan. Esta vez no lo podemos permitir. No son los tiempos de Frondizi, ni de Illia, ni de Alfonsín o De la Rúa. Macri no es De la Rúa, ni Cambiemos es la Alianza; la Argentina cambió.
No importa que los medios en su mayoría le digan todo el día y todos los días, que esto no da para más, que estamos pésimo y que no tiene arreglo. Estamos mal, con suerte se corregirá. Y si no se corrige, habrá que esperar al 10/12/2019. Y entonces, piense bien a quien y a quienes va a votar.
Porque el tema no es Macri ni Cambiemos, el tema es la Argentina. La nuestra, en la que vivimos todos, algunos mejor, otros peor. Por regla general los que desestabilizan son los que viven mejor. Los sindicalistas, los banqueros, los empresarios, los políticos, los que manipulan la situación. Piénselo, póngase del lado de institucionalidad, a la larga, rinde.
Y piense también, mientras se enoja con el gobierno, que además de los aprovechadores de siempre, que ganan más dinero con la pobreza de sus compatriotas, hay un montón de gente que haría y hace cualquier cosa con tal de no ir a la cárcel, lugar donde deberían estar. Siempre que la justicia aparezca en el poder judicial y apresure los tiempos. Con parte de lo robado en la época K, muchos problemas económicos se solucionarían.
Necesitamos que lo devuelvan, necesitamos que vayan a la cárcel, necesitamos que dejen de desestabilizar. Ya, ¡termínenla!
sábado, 8 de septiembre de 2018
¡ TERMÍNENLA !
¡TERMÍNENLA!
Malú Kikuchi 7/9/2018)
Disculpen el imperativo, pero ya es hora de terminarla. En la Roma de la antigüedad, la diosa “Terminus” era la que marcaba los límites. Es tiempo de tener límites, de ser necesario, es tiempo de imponerlos. Y ya, ahora.
No importa si a Usted le gusta o no le gusta Macri, no importa si Usted votó o no votó a Cambiemos, el hecho es que Macri es el presidente electo del país y Cambiemos la coalición electoral que lo llevó al poder.
Ganó por poco en 2015, pero ganó. Eso es la democracia, se gana hasta por un voto de más. En 2017 ganó muchos más votos. El pueblo lo eligió. ¿No le gusta como gobierna? A mi tampoco, pero es el presidente.
¿Usted es consciente que desde 1928 (cuando acabó el periodo de Marcelo T. de Alvear), nunca un gobierno no PJ pudo terminar su mandato? El de Macri debe, DEBE ser el primero en hacerlo, es imperativo.
Me va a decir que no aclaró el 10/12/2015 ante la nación el estado en que Cristina había dejado al país, es cierto, grueso error. No lo hizo. Ya está. Me va a decir que pecan de soberbios, es cierto, que pecan de ingenuos, es cierto; que se equivocan más de lo que aciertan, es cierto.
Pero son gobierno, forman parte del ejecutivo que es Macri y que fue votado. Ya sé que se lo dije, pero parece que es “un detalle” que se olvida fácil. Y este presidente debe terminar su mandato en tiempo y forma.
Basta de soñar con el club del helicóptero, las FFAA ya no dan golpes de estado. Eso lo hacen los civiles y ya conocemos, todos lo sabemos, quienes son los que dan golpes de estado y voltean presidentes. Ya lo hicieron.
Los saqueos programados por políticos muy conocidos, los reclamos permanentes en las calles, los piquetes, los escraches, todo con el fin de buscar un muerto. Total, las muertes ajenas son baratas y hay que acusar a Macri de alguna represión feroz. Necesitan un muerto para justificarse.
Mientras, entre cortes programados o no, con reclamos justos y de los otros, con huelgas permanentes, paros, todo aquello que cree una sensación de paroxismo social, todo es válido, para hacer caer al gobierno.
Y por si fuera poco, los empresarios, no los de los cuadernos de Centeno, otros empresarios, suben desmedidamente los precios…por si acaso. Sube el US$, entonces aumenta el pan, los lácteos, las verduras, los pollos…
¿Po qué? Alfonsín decía que un “poco de inflación es buena”, no es cierto, pero esta, además, es exagerada. Y no le eche la culpa a las tarifas que en el interior del país ya las venían pagando mucho más caras que en Bue.
¿No le parece raro que desde algunos bancos se hayan comprado US$ en cantidades suficientes como para mover el mercado? Nuestro mercado es chico, con US$ 100 millones se cambia bruscamente la cotización.
Moyano y Cristina, un solo corazón. Más la izquierda que siempre necesita caos para ganar unos votos. Los empresarios “buenos” (no están en los cuadernos) subiendo los precios, los banqueros desestabilizando la economía (algunos), las organizaciones sociales y los sindicalistas, todos juntos y sumados, con un solo fin, que este gobierno llegue a su fin, pronto.
Todos saben quienes son y lo que buscan. Esta vez no lo podemos permitir. No son los tiempos de Frondizi, ni de Illia, ni de Alfonsín o De la Rúa. Macri no es De la Rúa, ni Cambiemos es la Alianza; la Argentina cambió.
No importa que los medios en su mayoría le digan todo el día y todos los días, que esto no da para más, que estamos pésimo y que no tiene arreglo. Estamos mal, con suerte se corregirá. Y si no se corrige, habrá que esperar al 10/12/2019. Y entonces, piense bien a quien y a quienes va a votar.
Porque el tema no es Macri ni Cambiemos, el tema es la Argentina. La nuestra, en la que vivimos todos, algunos mejor, otros peor. Por regla general los que desestabilizan son los que viven mejor. Los sindicalistas, los banqueros, los empresarios, los políticos, los que manipulan la situación. Piénselo, póngase del lado de institucionalidad, a la larga, rinde.
Y piense también, mientras se enoja con el gobierno, que además de los aprovechadores de siempre, que ganan más dinero con la pobreza de sus compatriotas, hay un montón de gente que haría y hace cualquier cosa con tal de no ir a la cárcel, lugar donde deberían estar. Siempre que la justicia aparezca en el poder judicial y apresure los tiempos. Con parte de lo robado en la época K, muchos problemas económicos se solucionarían.
Necesitamos que lo devuelvan, necesitamos que vayan a la cárcel, necesitamos que dejen de desestabilizar. Ya, ¡termínenla!
Pacificación Nacional Definitiva: DOS FOTOS PARA ILUSTRAR LA DECADENCIA ARGENTINA
Pacificación Nacional Definitiva: DOS FOTOS PARA ILUSTRAR LA DECADENCIA ARGENTINA: Eduardo Labougle , Embajador Argentino en Alemania antes de presentar sus cartas credenciales ante el Presidente Alemán, Mariscal Hindenbu...
La Caja de Pandora de Malú: ¡TERMÍNENLA!Malú Kikuchi 7/9/2018)Disculpen el i...
La Caja de Pandora de Malú: ¡TERMÍNENLA!
Malú Kikuchi 7/9/2018)
Disculpen el i...: ¡TERMÍNENLA! Malú Kikuchi 7/9/2018) Disculpen el imperativo, pero ya es hora de terminarla. En la Roma de la antigüedad, la diosa ...
Malú Kikuchi 7/9/2018)
Disculpen el i...: ¡TERMÍNENLA! Malú Kikuchi 7/9/2018) Disculpen el imperativo, pero ya es hora de terminarla. En la Roma de la antigüedad, la diosa ...
jueves, 6 de septiembre de 2018
GOLPEADOS Y GOLPÍSTAS
Los golpeados y los golpistas... ¿todo tiempo pasado fue mejor?
Por Federico Andahazi - 06/09/2018
Los golpes a la democracia y a las instituciones no siempre los protagonizan los mandos militares. La historia de los golpes en la Argentina nos ha dejado una memoria colectiva dolorosa que debe enseñarnos lo que no puede volver a ocurrirnos nunca más.
El golpe del 76 fue sin dudas el más sangriento y cruel. Pero hubo otro golpe que no debemos olvidar de ninguna manera; porque terminó con un gobierno ético como pocos y porque la sociedad civil no tuvo la menor intención de defender a su presidente y a los poderes de la democracia. Me refiero al golpe ruin que derrocó al Presidente Illia.
Arturo Illia tenía unos ojos tristes, un cuerpo hecho de piel sobre hueso y los bolsillos vacíos. A pesar de su contextura magra, no cabía en las espaciosas poltronas de la política. Arturo Illia no encajaba, tampoco, en su tiempo. Estaba hecho con la madera de los próceres del pasado y la visión de los hombres del futuro. Nunca se le hubiese ocurrido la peregrina idea de abrazarse a una caja fuerte. Lo suyo era un maletín de cuero en el que llevaba el estetoscopio, el tensiómetro y la linternita: ese era su tesoro. Más de una vez pagó de su bolsillo los medicamentos que necesitaban los enfermos. Solía comprar las medicinas con su plata mintiéndole a los pacientes que eran muestras médicas de los laboratorios.
En realidad, lo único que recibió de los laboratorios fue la furia por haber estropeado sus negocios millonarios. En una palangana de latón sus pacientes dejaban lo que podían pagarle. Y los que no tenían dinero, podían tomarlo de esa misma palangana. Visitaba a los enfermos a caballo o en bicicleta por los caminos polvorientos de Cruz del Eje. Illia presidió el país con el corazón de un médico rural y atendió a cada paciente con la importancia que se le otorga a un presidente. Siempre tuvo presente que el soberano era el ciudadano común.
En 1977 un terremoto sacudió a Caucete y destruyó principalmente las viviendas más modestas, las de adobe. Fue tan fuerte que se sintió incluso en Buenos Aires. Otro terremoto ya estaba en curso: el que produjo la dictadura militar el 24 de marzo de 1976. Illia tenía experiencia en ambas cosas: en padecer golpes militares y en socorrer a los que sufren. En silencio, sin actos grandilocuentes ni anuncios, Arturo Illia cumplió con su promesa hipocrática atendiendo a los rescatados de entre los escombros y a los pocos días se fue de Caucete con la misma levedad con la que llegan y se van los ángeles.
Illia sabía de golpes militares; de hecho, él mismo había sido derrocado en 1966. Acaso el testimonio más valioso de ese crimen a la República no es el de las víctimas (todos nosotros),sino el de uno de los victimarios que participó del golpe.
Cuando se puso en marcha el golpe militar, el teniente Rodrigo Richieri ordenó a su tropa resistir la asonada y ordenó preparar las armas para defender la constitución. Eran apenas treinta almas contra un ejército de miles. Pero Illia no iba permitir que se sacrificaran los mejores hombres de las fuerzas armadas, los que estaban dispuestos a dar la vida por la constitución. Viendo que aquello iba a ser una carnicería, el presidente ordenó a sus leales que depusieran las armas para evitar la masacre. Así, el General Julio Alsogaray, el Brigadier Otero, el coronel Luis Perlinger y un grupo de oficiales tomaron por asalto la Casa Rosada. Antes de que le arrebataran la presidencia, Illia los invitó a pasar al despacho: -Pasen Señores, La Mesa está servida.
Esa mesa que en manos Onganía fue un banquete para los laboratorios, para las petroleras, para los criminales que habrían de venir en las sucesivas dictaduras. Veinte años más tarde, a Perlinger no le alcanzaban las palabras para disculparse y para aliviar su conciencia. Le escribió a aquel viejo presidente que él mismo había derrocado: “Usted podrá siempre tener la satisfacción de saber que su último acto de gobierno fue el de transformar en auténtico partidario de la democracia hasta a quien lo estaba desalojando con la fuerza de las armas”.
El gobierno de Illia fue coherente con su forma de afrontar la vida: la dignidad y la ética fueron su ley. La primera decisión política de Arturo Illia fue la de legalizar el peronismo y devolverle los derechos. Por primera vez desde el derrocamiento de Perón en 1955 se celebró el acto del 17 de octubre.
Las medidas del gobierno de Illia tocaron intereses muy poderosos. Cambió la matriz petrolera impuesta por Frondizi anulando los contratos que beneficiaban a las multinacionales y oligopolios por ser «dañosos a los derechos e intereses de la Nación»;sancionó la Ley de Salario Mínimo, Vital y Móvil; estableció el Consejo del Salario integrado por representantes del gobierno, empresarios y sindicatos; impulsó la Ley de Abastecimiento y fijó montos mínimos para las jubilaciones y las pensiones. En el plano de la educación, durante la gestión de Illia el presupuesto se multiplicó del 12% al 23% en sólo dos años; puso en marcha el Plan Nacional de Alfabetización y en 1966 se tocó el techo histórico de graduados de la Universidad de Buenos Aires al otorgar 40 mil títulos.
Muchas de las medidas económicas de la gestión de Illia provocaron el repudio de los factores de poder cuyos intereses fueron afectados; pero acaso la sanción de la ley 16.462 marcó el principio del fin de su gobierno. La norma conocida como Ley Oñativia, en referencia al ministro de Salud Arturo Oñativia, establecía una política de control de precios y expedición de medicamentos según la droga genérica. Asimismo, se reguló la publicidad y los desembolsos a los laboratorios extranjeros, y se exigió un análisis de costos que puso en evidencia una brecha del 1.000% entre el costo de fabricación y el precio al paciente. Así, las grandes multinacionales de la industria farmacéutica encontraron en los militares un hombro amigo para llorar las medidas del gobierno que amenazaba recortar sus ganancias obscenas.
Como puede advertirse, tras una somera enumeración de actos de gobierno, la administración de Illia no fue tibia, ni lenta ni perezosa como quiso presentarla el poderoso y variado arco opositor compuesto por voceros de empresas extranjeras, militares, conservadores de distinto pelaje y sindicalistas.
A pesar —o mejor, a causa—de haber hundido el bisturí en lo más emponzoñado de la anatomía argentina con la firme decisión de extirpar aquel nódulo de prebendas y corrupción, Illia fue caracterizado como un anciano irresoluto, incapaz de conducir los destinos del país. Se desató entonces una campaña de prensa tenaz y organizada, mientras en el plano político, la CGT fue la punta de lanza al poner en marcha el «Operativo Tortuga», consistente en caricaturizar al presidente con una caparazón y una expresión morosa y timorata.
Los periodistas Mariano Grondona y Bernardo Neustadt exigían la intervención de los militares con el fin de terminar con el «desgobierno».Los gobiernos más conservadores fueron sumamente rápidos para poner en práctica políticas retrógradas y ágiles para resucitar cánones morales medievales.
Nuestro recuerdo a Don Arturo Illia y nuestro rechazo más profundo a los golpistas
de siempre.
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Grupo Plaza de Deportes: Especialista argentina destacó la importancia de t...
Grupo Plaza de Deportes: Especialista argentina destacó la importancia de t...: La investigadora cuestionó que se evalúe la conducta pero no se enseñe a cambiarla. El Programa de Cognición y el equipo de desarrollo ...
SAQUEOS COMO EN 2001
EL PÁNICO DEL "CABEZÓN" DUHALDE Y SU NECESIDAD DE LIDERAR SAQUEOS COMO EN 2001
Los que siguen mi línea editorial, saben que no soy de publicar un artículo con una frecuencia menor a diez/quince días en el mes.
Esta fractura de la regla obedece a la vertiginosidad de los informes que a montones me llegan
desde Baires.
Los más relevantes de esta madrugada, me señalan que Eduardo Zapiola Duhalde, de forma súbita, convocó a la rémora de las manzaneras que maneja su cónyuge Chiche, para coordinar saqueos programados en todo el GBA, desde ahora y hasta que Macricio huya y corra por su vida.
Cuando recibí la primera centena de estos e mails, advertí que, eran todos coincidentes en cuanto a las fuentes generativas de estas Datas.
Y que arribaron a nuestros Servidores desde sectores diametralmente opuestos, unos con los otros.
Con el plexo de toda esta Info, comencé a interrogarme sobre las causales que, están azuzando los tres primeros Cordones del Conurbano y cual puede ser el propósito que está guiando a este protozoario.
En incoar actos de inusitada y marcada violencia, a poco de colegir que permaneció en una profunda hibernación y prudente letargo desde hace exactamente quince años.
Ningún tipejo como este macrocefálico sale repentinamente de su escondrijo con un mero propósito electoralista, ni para imponer a su alfil Lavagna.
Toda vez que, si fuese dentro del marco de ese puntual contexto, no sería incitando a la violencia extrema, la forma más dúctil de lograr un mero cometido electoralista.
El caso es fue que, el erizado de su prominente nuca, lo produjo la circunstancia de un reciente Fallo Casatorio que ha sentado el precedente de la imprescriptibilidad de los delitos con presencia de corruptela.
Y este Zabeca de Banfield -al decir del filósofo D'elía-, es de la idea que una investigación archivada convenientementepor la Cámara Federal de la Plata en 2003, por narcotráfico agravado, se reactive y lo ponga al desnudo junto a Osvaldo Mércuri y Daniel chicho Basile.
En la inteligencia que el derrocamiento de este abombado/Presidente, lo pondría nuevamente a salvo de esaexhumación judicial, ha comenzado algo que nada le costará ni implementarlo.
Ni multiplicarlo por la propia inercia que las apetencias de los saqueadores,
ya comienzan a desplegar, sin necesidad alguna que a ello los empujen.
Con en el devenir de cada día, se torna casi imposible escrutar y menos arriesgar un pronóstico sobre la suerte deCambiemos en un gobierno que se está auto demoliendo.
A poco de observar que ningún empacho tiene en avalar a Toto Caputo, para que cotidianamente siga timbeándose reservas que debería cuidar, tan solo por la marcada incertidumbre su reposición con nuevas remesas del FMI.
Que nada le adelantará a la Argentina, como lo anticipé ayer seis horas antes del estruendoso fracaso de Dujovne aquí en Washington DC.
Prosiguiendo con esta sintónica movida duhaldista, solo añadiré que ese liderazgo tendrá más fuerza en el núcleo dellumpen y ningún referente de los agitadores sociales, le disputará ese padrinazgo.
Por lo que nuevamente, sin importar cuales sean los pronósticos que podamos ensayar, los acontecimientos nos guiarán hacia la inexorable colisión popular.
Si Macricio hubiese resultado ser un tipo honesto e insospechado en casos de sobornadores,
creo que las contramedidas para respaldarlo en el cargo, ya se hubiesen sentido.
Pero como es un mero componente de esta comedia de absurdos & tránsfugas, el acompañamiento a su gestión será meramente simbólicas y testimoniales.
Como las aisladas y destempladas de Elisa Carrió.
El vórtice de imprevisibilidad es lo único que podemos palpar y advertir, incluso desde muy lejos, como lo estamos algunos de nosotros.
Pero ello no obsta que podamos atisbar en algunos ensayos.
Y éstos nos indican que si hasta hace diez días, se profetizaban problemas en la venidera primera quincena decembristay los saqueos ya cuentan con una fisonomía propia y autónoma en la primera semana del corriente septiembre, bueno, que cada quien extracte sus propias conjeturas.
"Somos un País dividido en dos y en los que cada parte considera tener una Nación propia".
Jefferson Davis -Presidente de los Estados Confederados (1861-1865).
A veces, no siempre, emerge en mi interior la idea fuerza que un Fratricidio, repugnante y salvaje como suele serlo, a veces constituye la única forma de refundar algo útil.
Acaso todo lo que nos acontece, ergo, la ausencia de Patriotismo que anida dentro de todos nosotros por igual se deba de atribuir a que nunca tuvimos que defender nuestros domicilios.
Quizás, ha llegado el tiempo en que las Multinacionales, sobre todo las Cerealeras, deban ser
expulsadas para impedirles que junto a Monsanto, dejen de envenenar las napas de agua potable.
Y de esa forma que los chacareros y medianos productores no tengan enfrente estos Oligopolios que les imponen las condiciones de recepción y pago de granos.
Que se permita emerger a las Pymes en desmedro de estos Capitanes de la Industria, inacostumbrados a agrandar la torta y achicar las porciones.
Otra forma de economía puede asomar, si nos lo proponemos, excluyendo a todos los mafiosos, sean de extracción sindica y política.
Porque unidos y estrechados en conjunción con empresarios prebendarios, son los únicos responsables y autores materiales de tantas frustraciones colectivas.
A Kretina y todos los imputados en la Causa de Los Cuadernos se debería de ejecutarlos.
Porque ése y ninguno otro sería el principio del fin o en su defecto el fin del principio.
No importa como se comience, pero lo que urge es que se inicie.
Después, todo será más fácil.
Con las exequias de esta Golfa y sus esbirros, lo que asomará será precisamente un precipitado de miedo colectivo pero con algunos ingredientes de satisfacción social.
Porque de una manera, diré oblicua terminaríamos de ultimar al Justicialismo.
Cuyos prostibularios & patibularios rostros son intrascendentes.
Lo relevante será inhumar esa ideología carcelaria.
En la que abrevaron por igual Civiles y Militares.
Deberá ser la condición esencial de la Refundación Argentina.
Sin embargo como esa consigna tan nociva y exasperante no ha fallecido, observemos...
EL PÁNICO DEL "CABEZÓN" DUHALDE Y SU NECESIDAD DE LIDERAR SAQUEOS.
Cordialmente carlosbelgrano536@gmail.com.-
martes, 4 de septiembre de 2018
LA RUTA DEL DINERO K AL VATICANO
La ruta del dinero K hacia el Vaticano
Ricardo Bustos- 04/09/2018
Todos aquellos que de una u otra manera participamos de la lectura y escritura periodística, sabíamos que ya nada podía ocultar aquello que en los corrillos se convertía en un mentiroso secreto a voces. La visita periódica de presidentes y funcionarios corruptos de nuestra América del sur, dejaba de ser una búsqueda de bendiciones del Santo Padre, para convertirse en una literal complicidad a favor del lavado de dinero en un sitio que muchos, jamás hubieran aceptado podía comprobarse.
Como asiduo lector y escriba para el prestigioso medio periodístico"política y desarrollo",siento la satisfacción de saber que no estaba equivocado cuando mis sospechas caían en saco roto y desde diferentes ámbitos de la política dominada por el kirchnerismo, se me ofendía y humillaba de manera irrespetuosa. También es cierto que no era solamente el matrimonio K quien enviaba dinero mal habido hacia el Vaticano, porque en la misma sintonía estaban Correa, Evo Morales, Dilma y los Castro de Cuba, entre otros delincuentes del poder político.
Hoy leo, publicado en las páginas de "política y desarrollo"bajo el título la ruta del dinero K hacia el Vaticano, un artículo que, seguramente en horas, circulará como reguero de pólvora por todas las redacciones de los medios periodísticos del mundo. La nota en cuestión y textual, dice así:
El diácono consagrado Jorge Sonnantepublicó en sus redes sociales un diagrama de lo que investigó como parte del dinero kirchnerista que fue hacia el Instituto de Obras Religiosas del Vaticano (IOR). Contó que “Fue algo que vi en 2014 en cofres azules de la Cruz Roja Internacional”. Luego agregó: “Hay una tormenta interna en la curia romana con todo lo que publiqué”.
A veces un Tweet puede causar un fuerte impacto. El diácono consagrado Jorge Sonnante publicó en las redes sociales un diagrama denunciando como parte del dinero K que forma parte de las coimas, fue a parar al Instituto de Obras Religiosas del Vaticano (IOR),el antiguo Banco Ambrosiano.
Claro que las repercusiones no tardaron en llegar porque es un hilo conductor sólido que se encargó de desarrollar a través de la experiencia propia. Sonnante contó cómo llegó a esto a través de la 99.9: “Con todo esto de los cuadernos me vi en la obligación de contar lo que conocía y había visto. Lo hice a través de Twitter con un flujo de diagrama de la ruta del dinero K hasta el Vaticano. Jamás pensé que tendría tanta repercusión y lo presentaré en la justicia para que investiguen”, indicó.
No fue una decisión fácil porque su vida está justamente consagrada a la Iglesia, pero también sintió que era necesario hacerlo: “Tuve que meditarlo mucho para decirlo, mis tareas se han cancelado en parte, pero decidí defender la Iglesia desde este punto. Mucha gente en el Vaticano sabe lo que pasa y no puede hablar, incluso me mandaron mails indicando que yo pasaba a ser la voz de todos ellos. Puse en riesgo mi vida y mi familia, pero tenía que contar lo que vi entre 2014 y 2015 con los cofres de la Cruz Roja en el IOR”, agregó luego.
Casi de casualidad, en una de sus tareas dentro de la Iglesia Cristiana se encontró con cofres que estaban cifrados bajo la Cruz Roja Internacional. “En 2014 estaba haciendo unos trabajos para la curia romana y un prelado me invitó al IOR y me dijo que los cofres venían de la presidenta de mi país. Tenían dinero adentro con blíster cerrados al vacío. Empecé a ver si encontraba documentación y con el correr del tiempo, fui haciendo la ruta del dinero y me dijo que salieron de Panamá, con empresas creadas por Mossack Fonseca que tenían dos fundaciones y una de ellas era como benefactor la Cruz Roja Internacional. De ahí saqué todo el hilo de cómo llegaron los cofres metálicos azules al Vaticano”, comentó sobre su trabajo.
Entre las repercusiones a su publicación apareció un video que se decía haber sido filmado dentro del IOR y que mostraba los cofres azules: “Hubo un video que se propagó por Whatsapp que muestran cofres de Cruz Roja Internacional con dinero, pero no está filmado dentro del Vaticano porque es como un banco donde yo estuve y no se puede ni filmar. Eso no fue en el IOR sino en Arabia Saudita”, aclaró.
Habrá que esperar que la justicia avance ahora en base a lo publicado y expuesto, pero sabe que ha causado un fuerte efecto en el propio Vaticano: “En la curia romana hay una orden de silencio sobre estos temas, pero hay muchos que se comunican conmigo y me dicen lo que está pasando, hay una tormenta interna con todo lo que publiqué”,finalizó.
Ricardo Bustos
bustosparrados@yahoo.com.ar
ARMADA BRANCALEONE
La Armada Brancaleone
Escrito por Carlos Berro Madero
Sin Vittorio Gassman y capitaneados por Cristina Fernández y otros oportunistas, avanzan alineados y en harapos algunos desesperados bandoleros mal armados que, como en la inolvidable película de Mario Monicelli, pretenden recobrar un feudo que entienden les pertenece: el gobierno de la República Argentina.
Ese mismo feudo al que esquilmaron durante años y hoy no les ofrece más que un traje a rayas y un cubículo para dormir sobre un jergón, con un pequeño orificio lateral para hacer sus deposiciones.
¿Quiénes la componen? Los peronistas “pesificadores asimétricos”capitaneados por Duhalde y Roberto Lavagna(en sordina, como siempre),algunos justicialistas titulados “racionales” (si los hay),muchos sindicalistas gordos y corruptos, los empresarios aún más deshonestos, algunos periodistas que se especializan en tirar bombas de estruendo informativo falsas para ganar audiencia, un kirchnerismo sin escrúpulos de ninguna índole y muchos narcotraficantes que tienen temor de no lograr la extensión del territorio que ya han ganado en la provincia de Santa Fe, especialmente en la ciudad de Rosario, donde gobiernan los “probos”(¿) socialistas émulos de Teilhard de Chardin.
A los mencionados no les interesa más que sembrar desconfianza en la gente para reocupar el nido desde el cual manipularon siempre sus “polvos tóxicos” (Cristina dixit),para derramarlos sobre una sociedad que, inexplicablemente, los apoyó para que consumaran un desastre cuando les tocó gobernar.
¿Que Macri ha cometido errores?No hace más que reconocerlo cuando recibe alguna crítica puntual. Pero ¿quién no los comete en este mundo cuando se trata de ejercer cargos ejecutivos en un país gattopardista por excelencia?
Decía el Mariscal Ferdinand Foch, un héroe francés de la Primera Guerra Mundial (1914): “es preferible pecar por ejecutivo que por ineficaz; es en el balance de los errores y los aciertos que se juzga el valor de una gestión, y no en la falta de errores de quien no fue capaz de tener aciertos”.
Clarísimo.
¿Por qué muy pocos hablan hoy de los aciertos de Cambiemos? ¿No es sospechoso que se juzgue tan severamente a alguien que hace su trabajo con manifiesta buena voluntad para rearmar una “torta” pequeñísima que debe alcanzar para muchos comensales hambrientos, teniendo que ocuparse al mismo tiempo del destino de los escombros y la basura dejada bajo la alfombra por el indigno kirchnerismo?
Una de las varias razones de las turbulencias económicas está a la vista. Ha bastado que se le soltara la mano a la justicia para que ésta comience a investigar sin interferencias la índole de los desfalcos en perjuicio del Estado perpetrados por una banda de políticos sinvergüenzas, para que éstos comiencen a temblar frente al tsunami ejemplarizador que amenaza con arrojarlos a un oscuro calabozo y arman por ello una contraofensiva feroz contra Macri y sus aliados. La otra, es que ninguno de nosotros quiere resignar sus privilegios para tener una buena vida con pocos sacrificios.
El gobierno ha ganado dos elecciones limpiamente y deberíamos reconocerle, al menos, algunas virtudes capitales: decir siempre la verdad, trabajar muy duramente para desovillar la maraña heredada, tener la humildad de rectificarse cuanta vez comprueba que ha cometido algún error instrumental y haber puesto sobre la mesa una realidad que debería hacerse carne entre nosotros: SEGUIMOS GASTANDO COMO SOCIEDAD MÁS DE LO QUE PRODUCIMOS PARA SUBVENIR NUESTRAS NECESIDADES DESDE HACE SETENTA AÑOS.
Y eso tiene que terminar alguna vez, porque no se puede vivir eternamente de fiado.
¿Con “gradualismo”? Parecía bastante optimista esta exigencia de los que decían que un ajuste no era posible, haciéndole “pisar el palito”ingenuamente al Presidente Macri. Se ha probado que no sirvió; sobre todo, porque pretendimos seguir marchando hacia adelante creyendo erróneamente que la solución para nuestros problemas estaba “a la vuelta de la esquina”,sin dejar nuestras vacaciones en Miami ni las compras de autos de alta gama, pagados en 180 cuotas con ingresos que no las respaldaban.
Nadie puede negar que seamos un país “rico en recursos”.Pero una gran mayoría de los que lo habitamos nos hemos comportado SIEMPRE como “bon vivants”adolescentes, convencidos de que los esfuerzos para salir adelante tenían que hacerlos “los demás”.
Mientras tanto, jamás le hemos soltado la mano a nuestras preferencias personalísimas, esperando que alguien se hiciese cargo de los que nos aburre, o de lo que simplemente no queremos ocuparnos. Diciéndole hoy a quien llegó para intentarlo, le decimos con aire severo y desprejuiciado: “así no Macri; que venga otro”.
¿No se nos ocurre pensar que quizá Cambiemos sea un punto de inflexión democrática, que nos permita sacar adelante un país pulverizado que requerirá mucho tiempo para ser “normal”, aun haciendo lo que haya que hacer?
A los que le enrostran al Presidente que no tiene un “plan”,nos gustaría verlos en su pellejo, teniendo que “atajar penales” tirados diariamente por opositores que “sangran por la herida”y por una sociedad que se revuelve frente a los ardores de un parto inevitable que, como siempre, es resistido por todos.
Que el multifacético peronismo variopinto intente convencernos una vez más que tiene la llave de acceso a un “sagrado grial”.Del que serían supuestamente custodios ancestrales, resulta francamente inadmisible. Y que con su oratoria populista intenten tentarnos con un guiso de apetitosas lentejas que nos servirían apenas retomaran el poder, sin poner las mismas en la olla, resulta, cuanto menos, risible. Cuanto más, no nos animamos a decirlo en voz alta, por temor a infringir las reglas del “horario de protección al menor”.
Si Cambiemos fue votado para gobernar, tiene que hacerlo HASTA EL FINAL DE SU MANDATO, sin que sus contradictores tengan ningún derecho para voltearlo sembrando el caos. Eso no es democracia republicana, sino una reaparición de LOS “SOCIOS”DEL CLUB DEL HELICÓPTERO QUE SE SIENTEN AUTORIZADOS PARA DISPARARLE A MANSALVA CON SUS “BAZOOKAS”DESTITUYENTES.
Estamos convencidos que aunque sigan atizando su “fuego sagrado”por medio de “tweets”y comentarios mal intencionados de algunos “seudo”periodistas mediocres a los que apelan para confirmar sus “trascendidos”,no creemos que consigan desestabilizar a una sociedad que, a pesar de las dificultades, comienza a ver con esperanza el desfile de la armada “brancaleone”vernácula por Comodoro Py, para que sus integrantes den razones sobre las cuantiosas fortunas mal habidas, que nos privaron de tener mejores servicios públicos y mayores urbanizaciones populares.
Porque el “feudo” que reclaman, no les pertenece. Es de todos nosotros por igual. Y sería bueno que se dieran por enterados, preparando con tiempo, eso sí, algunos bolsos sin dólares y con bastante ropa limpia para pasar algún tiempo a la sombra, apenas se confirmen las evidencias que los sindican como una banda de vulgares ladrones de guante blanco.
A buen entendedor, pocas palabras.
Carlos Berro Madero
carlosberro24@gmail.com
HAMBRE EN ARGENTINA
Por qué hay hambre en Argentina si se produce comida para 440 millones de personas
(10 veces su población)
Daniel Pardo - BBC Mundo en Argentina
En Argentina, el mayor productor de alimentos per cápita de la región, tiene índices de hambre tan altos como México o Trinidad y Tobago.
El tercer productor mundial de miel, soja, ajo y limones; el cuarto de pera, maíz y carne; el quinto de manzanas; el séptimo de trigo y aceites; el octavo de maní. Sí, Argentina produce muchos alimentos. Y, sin embargo, entre uno y tres millones de argentinos sufren hambre. Puede verse como una paradoja o como una injusticia o como una apreciación técnicamente fallida que pasa en muchos otros países, como China, el mayor productor mundial de alimentos, o Brasil, el más grande exportador de comida de América Latina.
¿Cuántos alimentos se desperdician en América Latina?
Pero en ninguna otra nación la brecha parece ser tan grande como en Argentina, donde hoy una nueva crisis económica -hubo diez graves en 70 años-probablemente se traduzca, según el presidente, Mauricio Macri, en un nuevo aumento de la pobreza. La indigencia en Argentina, parecido al resto de la región, es común. Con un agravante: las constantes crisis económicas en el país perjudican, sobre todo, a los más pobres.
En un dato oficial que muchos argentinos saben de memoria, Argentina produce alimentos para abastecer a casi 440 millones de personas. Y su población, según varios estudios, apenas pasa los 44 millones. Es difícil saber cuántos de los 13 millones de pobres (30%) que se registran en Argentina sufren hambre; las dos variables no van necesariamente de la mano.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de Naciones Unidas reporta poco más de 2 millones de argentinos con déficit alimentario. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) habla de 1,5 millones y el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODS-UCA) estima 3 millones. La desnutrición está matando a niños argentinos. Se trata de entre un 3% y 4% de la población, muy cerca de la media de la región. Pero de nuevo: no hay país en este continente que se jacte de ser, o haber sido, "el granero del mundo", como Argentina.
¿Qué es, entonces, lo que pasa? ¿Para dónde va toda esa comida? ¿Por qué no llega al sector más vulnerable? Una de las quejas más frecuentes de los pequeños agricultores en Argentina es que la propiedad de la tierra es muy desigual.
Los grandes problemas
El hambre en Argentina, coincidieron varios expertos en conversación con BBC Mundo, no se debe a escasez de alimentos, sino a falta de ingresos, distribución desigual de la riqueza o ausencia de generosidad. Aunque hay países más desiguales que Argentina, la economía de este país es una de las más frágiles de la región, azotada por años de políticas de Estado ambivalentes que han resultado en traumáticas etapas de inflación, devaluación y recesión. Hoy gran parte de la producción, sobre todo de granos, se exporta, pero hay rubros como la carne, el vino y el trigo que en su mayoría se quedan y abastecen el mercado local. “El problema de Argentina no es que falten alimentos", dice Iván Ordoñez, economista especializado en el campo."No somos India ni Haití ni Venezuela; nosotros no importamos alimentos, todo lo que comemos es industria local”. “Lo que debería pasar, y no ha pasado, es que el mercado interno compita con el mercado externo, que se exporte más, se genere más riqueza y eso genere más empleo", asegura.
Los analistas coinciden en que la relación entre los gobiernos argentinos y el campo, marcada por el alza y la reducción de impuestos, es una historia de amor y odio que ha impedido la planificación y ha exacerbado la concentración de la propiedad y la producción. Por qué es tan polémico que Macri vuelva a poner "retenciones", los impuestos a la exportación asociados al kirchnerismo.
El boom sojero en Argentina sacó a muchos de la pobreza, pero cuando pasó la bonanza y volvieron los problemas económicos, se vio que no era una solución a largo plazo. "Los beneficios de la producción —explica Agustín Salvia, director del ODS-UCA— solo llegan al primer segmento de la sociedad, que es un 30% integrado al mundo, desarrollado, con altos estándares de consumo”. “Eso permite un derrame de ingresos al sector medio, que es el 40%, que vive de la prestación de servicios, pero apenas gotea al 30% más pobre, que depende de las asistencias"."No solo hay que tener mejores programas sociales, sino una economía menos informal y más participativa, con pequeños centros de producción, de reciclaje y de cuidado", concluye el especialista en pobreza.
Como en casi toda América Latina, la tasa de informalidad en Argentina roza el 50% del empleo, una problemática que golpea a los más vulnerables, sobre todo en momentos de inflación y recesión. Francisco Yofre, director de la FAO Argentina, atribuye una parte del problema a la falta de educación. "Argentina es uno de los países que más desperdicia alimentos y uno de los de mayor consumo de azúcar y bebidas azucaradas",advierte.
Según números de la FAO, el 12% de la producción de alimentos en Argentina es desperdiciada y el 45% de eso es frutas y hortalizas, el rubro más caro y nutritivo. "Estamos trabajando con el actual gobierno para concientizar a los hogares en estos aspectos, pero esto solo se soluciona con una política de Estado de corto, mediano y largo plazo",asegura. Argentina es uno de los mayores productores del mundo de aceites vegetales.
"Vocación de generosidad"
Juan Carr es un porteño de ojos azules, bajito y risueño que a sus 56 años ha sido siete veces postulado al Nobel de la Paz. A través de su Red Solidaria, un "hecho cultural"que organiza gente en 23 países para ayudar a poblaciones vulnerables, Carr es probablemente el argentino que más tiempo le ha dedicado a luchar y pensar el fenómeno del hambre. Sentado en su oficina de Red/acción, un recién lanzado medio de comunicación enfocado en lo social, Carr le dice a BBC Mundo que hay dos razones para ser optimista. Una, que el hambre ha bajado: "A finales de los años 90 morían 25 niños por día por desnutrición y hacia 2010 esa cifra, que hoy debe estar por ahí, era de 4 al día". "Es un logro tremendo, que, en mi intuición, se logró gracias a una alianza entre el Estado, (la fundación católica) Cáritas y el campo",asegura.
En segundo lugar, Carr celebra que el hambre ya no solo es una preocupación de las organizaciones sociales o la izquierda: "Es un éxito cultural que los sectores conservadores también se preocupen por esto".
Las ollas populares son todo un símbolo en Argentina. Muchos, sobre todo en el interior, dependen de ellas. Pero los expertos dicen que eso no es suficiente ni soluciona el problema de fondo. Ahora: ¿por qué sigue habiendo hambre en el país de la abundancia? Carr tiene una mirada distinta a los especialistas. "Puede ser una razón económica o puede ser una razón técnica, pero desde mi intuición de no especialista creo que esto pasa, primero, por una cuestión cultural".
El problema con el hambre, explica, es que parece invisible: la gente que la padece es marginal dentro de la marginalidad. "El hambre no necesariamente habla de la pobreza, sino de la invisibilidad, de la dispersión, de la marginación"."Lo que se necesita —concluye— es levantar la mirada de los 43 millones (de argentinos) que sí comen (…) para comprender, entender y abrazar a una de esas personas que está entre el millón de gente con hambre"."El argentino es muy reactivo, muy solidario. Pero solo voltea a mirar cuando el problema está ante sus ojos. Y en el hambre falta una maquinaria de visibilización".
Carr, graduado en veterinaria, se preocupa por no sonar prepotente, por no jugar de especialista, por no criticar a 43 millones de argentinos que no sufren hambre. Pero lanza una pincelada: "Yo no sé por qué no le llega comida a ese millón, pero creo que tiene que ver con una falta de vocación por la generosidad".
INFLACIÓN MINISTERIAL
INFLACIÓN MINISTERIAL
Ante la crisis desatada por la depreciación del pesos desde abril pasado, que llevó la cotización del dólar a $ 39,04 al día 3, por el ataque de especuladores exógenos, el presidente Mauricio Macri decidió reducir la inflación ministeriaL a 10 de los 22 actuales, pero llama la atención que haya rebajado el Ministerio de Trabajo a Secretaría, quitando autoridad a Jorge Triaca ante los capitostes peronistas "irracionales" que declararon un paro general político de 36 horas a partir del día 24. Luego de casi tres años de gobierno es llamativo que del jefe de Estado y su ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, no hayan diseñado un plan económico de mediano y largo plazo, para corregir la macroeconomía: el exorbitante gasto público heredado equivalente a un 50% del Producto (PBI) de unos 500 mil millones de dólares, sus consecuentes déficits fiscales recurrentes, que se financiaban anteriormente con emisión espuria, alimentando la inflación superior al 30%, pasándose a endeudarse en el exterior, pero todo tiene su límite; la estanflación -recesión más alta inflación, durante más de cinco años-; la deuda con los holdouts y con un juicio perdido ante el fallecido juez federal del Segundo Distrito de Nueva York, Thomas Griesa, que de u$s 1.330 millones, más que se triplicó con actualizaciones e intereses; el default, y los mercados voluntarios de crédito cerrados para la Argentina, calificado como "deudor recalcitrante"; la confiscación del 51% del paquete accionario de YPF de propiedad de la petrolera española Repsol, sin una ley de expropiación e indemnización, que terminamos pagando u$s 5.000 millones en bonos; la deuda con el Club de París...; legados, que el Primer Magistrado no especificó con todas sus letras, y que ahora el peronismo "irracional", le culpa de todos los males.
A las reformas anunciadas, es llamativo que no haya mencionado un plan económico a mediano y largo plazo de crecimiento y desarrollo que debió estar llevando a cabo, mediante las reformas del Estado, Tributaria y de leyes laborales, para reducir los casi dos millones de "ñoquis" enquistado en el Poder Ejecutivo y todo gasto suntuario, a fin de disminuir el dispendio, prohijar reglas de juego claras y permanentes -sin embargo, por desesperación, se implantan nuevamente retenciones al campo, que había prometido no hacer, porque es matar la gallina de los huevos de oro-; como también reforzar la seguridad jurídica, a fin de atraer las inversiones, ahuyentadas por el kirchnerismo, y por el actual gobierno por el impuesto a las rentas de las Letras del Banco Central (Lebac), a inversores externos que pasaron al dólar, por la brillante idea del titular del Frente Renovador, Sergio Massa, que alteró las reglas de juego, cayendo Cambiemos en la trampa; a fin de recrear la confianza en el Gobierno, perdida con ese craso error.
Es imprescindible las otras reformas: Tributaria para mermar la presión fiscal de un 35% del PBI, que es confiscatoria, según la Corte Suprema, ahoga las empresas y licua salarios y jubilaciones; como, asimismo, de leyes laborales, copia de la Carta de Lavoro, de Mussolini, para terminar con la perpetuación de sindicalista en los gremios (que se enriquecen con obreros pobres), fruto de la "política" de Perón de la década del 40 del siglo pasado, para mantener votos cautivos y dominio de masas por electoralismo, siendo un anacronismo, que debe eliminarse para dar cumplimiento al artículo 14 bis de la Constitución Nacional que establece la creación de todos los sindicatos, federaciones y confederaciones que los trabajadores deseen con la simple inscripción en un registro especial. No veo que Triaca, disminuido en su función jerárquica y anímicamente, pueda emprender esa lucha contra los capitostes peronistas, quienes se consideran con derecho a paralizar el país intereses políticos, causando perjuicios económicos y caída de salarios por centenares de millones de dólares.
El presidente Macri debe tener presente que ninguna ayuda del Fondo Monetario Internacional será suficiente, si antes no pone la casa en orden (las cuentas públicas), que debió empezar el 10 de diciembre de 2015, para normalizar el país destruido por el "kirchenerato", atraigamos las inversiones para la radicación, creando nuevas fuentes de trabajo, aumentar la producción de bienes y servicios en calidad y precio, reducir la desocupación y la pobreza, incrementar las exportaciones para el ingreso de divisas legítimas, y no tener que requerir acuerdos stand by, como, asimismo, bajar los déficits de intercambio comercial y de cuenta corriente.
Además, el país debe recrear la cultura del trabajo y la productividad (opuestas a la "filosofía" peronista, que afirmo por experiencia personal) de todos los habitantes, que no dependan de planes sociales, y menos financiar a vagos que pretenden vivir de quienes trabajan, supuestos desocupados, cartoneros y manteros, a fin de que la Argentina ocupe una posición respetable (que no debió perder) en el concierto de las naciones, que siendo una potencia por sus riquezas naturales y desarrollo intelectual, tenga que estar mendigando ayuda de organismos exógenos.
Con cordiales saludos,
Alfredo Nobre Leite
DNI 18.221.024
http://n.alfredo52@yahoo.com
PRECARIO
Precariedad emergente
Al desplome de la lira turca se une ahora la inestabilidad de la divisa argentina
EL PAÍS -
Argentina se añade a Turquía en la generación de inestabilidad financiera. En realidad, el desplome de la lira turca acentuó la desconfianza ya existente desde mayo sobre la capacidad de la economía argentina para atender sus obligaciones denominadas en dólares. Ese es el principal punto común de algunas economías emergentes con capacidad de contagiar al resto. Elevaciones adicionales de tipos de interés por la Reserva Federal encarecerán el servicio de esa deuda y limitarán las posibilidades de crecimiento de esas economías.
Argentina tiene una deuda pública elevada de la que el 80% está denominada en dólares, con lo que depreciaciones del peso como los de la semana pasada son obstáculos adicionales para recuperar la solvencia. Necesitará crédito del FMI, que ya comprometió 50.000 millones de dólares a cambio de políticas monetarias y fiscales más severas. De momento, los tipos de interés locales están en el 60% y las puertas del crédito exterior, cerradas.
La desconfianza en la capacidad del Gobierno argentino es manifiesta. No solo para gestionar esa combinación de elevada inflación, bajo crecimiento y deterioro de la solvencia exterior, sino para asumir compromisos creíbles con el FMI a cambio de ayuda considerable para atender los cuantiosos vencimientos de la deuda hasta final del año que viene. Pero en este caso, la disposición de esta agencia multilateral no es sinónimo de garantía de recuperación.
La historia no favorece el optimismo en las intervenciones del Fondo en este país, como reveló el colapso de 2001. La reclamación de la directora-gerente del FMI de mayores restricciones monetarias y fiscales, sin comprometer los apoyos a los ciudadanos más vulnerables, es un brindis al sol.
Más vale que el programa argentino se contemple en el contexto más amplio de un deterioro de la solvencia de los emergentes, cada día más vulnerables al endurecimiento monetario estadounidense
y al que está por venir en la eurozona.
lunes, 3 de septiembre de 2018
MACRI SURFISTA

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A Mauricio Macri le llegó el turno de surfear su crisis
Escrito por Sergio Berensztein
Todos los Gobierno las enfrentan y ninguno las puede evitar. Casa Rosada prefirió dar la sensación de normalidad en vez de hacer todo lo posible para despejar las dudas.
Rumores, desmentidas, desgastes, reuniones interminables, funcionarios que entran y salen, caras largas, peleas postergadas que explotan en el momento menos oportuno. Así son las crisis de los gobiernos: todos las enfrentan, ninguno las puede evitar. Tienen una dinámica caótica: los actores políticos y la propia ciudadanía son presas de una enorme incertidumbre. Pueden tener consecuencias distributivas muy profundas cuando, como ocurre en esta oportunidad, no sólo se trata de una crisis de gobierno, sino que explota la famosa bomba económica que Mauricio Macri y su equipo buscaron por casi 30 meses desactivar.
Las crisis pueden ser pasajeras, solamente episodios puntuales. O pueden ser sistemáticas, reflejo de fallas de funcionamiento más profundas y difíciles de resolver. También existen crisis estructurales con puntos de tensión puntuales, pues aparecen hechos o consecuencias que son imposibles de evitar. Y hay finalmente crisis terminales, situaciones que escalan sin que nadie pueda frenarlas, donde se licúa la influencia de los factores de poder que sostenían un modelo de gobernabilidad.
Hay gobiernos para los cuales las crisis son (o fueron)muy inusuales. Pero en el momento que ocurren predomina la situación de que “se cae el mundo”. Por ejemplo, toda la administración de Barack Obama estuvo caracterizada por una relativa serenidad. No hubo un solo escándalo de corrupción. Nada pasaba que no estuviera previsto, anunciado y estudiado. Hubo circunstancias muy dolorosas (como los repetidos atentados con armas en las escuelas), o casos de violencia racial. Pero el gobierno demócrata lograba encaminar la situación, a pesar de haber perdido, al final, el control del Congreso y muchos Estados (provincias)clave. Sin embargo, en medio de la gran crisis económica desatada en octubre del 2008 (a meses de que asumiera),cuando era necesario tomar medidas extremas para salvar a la principal economía del mundo y un Obama inexperto estaba dando sus primeros pasos, muchos dudaban de su capacidad para manejar tamaña crisis. “No comprende lo que está pasando”,dijo uno de sus principales asesores. Poco tiempo después, los Estados Unidos iniciarían un ciclo de crecimiento que aún perdura. Durante la tormenta es difícil saber cuándo las cosas comienzan a mejorar.
Otros gobiernos se manejan de escándalo en escándalo, se acostumbran a vivir en una suerte de caos permanente. Es el caso de Donald Trump, que se siente cómodo cuando los demás no saben o entienden qué está pasando. Puede navegar esas situaciones extremas con total normalidad. Algo parecido tuvimos en Italia durante los gobiernos de Berlusconi, e incluso rasgos similares tuvo la Argentina durante los años de Carlos Menem.
¿En qué clase de crisis estamos?
Todo comenzó a finales de abril con una fuerte crisis cambiaria, pero pronto se profundizó para convertirse en una crisis de confianza y credibilidad en el conjunto del gobierno. En gran medida, esto fue el resultado de una administración que se negaba a admitir que en efecto estaba en medio de una crisis muy grave.
“Es sólo un escalón menos de confianza”,repetían desde el gobierno, aferrándose aún a la idea del gradualismo, las buenas ondas y de que solos y sin hacer grandes cambios iban a poder revertir rápidamente la situación. En cuatro meses la crisis se profundizó significativamente, con una fuerte pérdida del valor del peso que pasó de 18 a casi 40 pesos por dólar. El riesgo argentino se elevó a niveles incluso superiores a los del final del gobierno de CFK, con la Argentina aún en default y la incertidumbre electoral. Hubo que llegar a este límite para que el Ejecutivo advirtiera en efecto que la situación era realmente grave. El error de diagnóstico fue notable y pone de manifiesto la inexperiencia y la superficialidad con la que la administración manejó hasta ahora la crisis.
Lo más notable para un gobierno tan atento al humor de la sociedad es que la mayoría de los argentinos analizan esta crisis en el espejo de la del 2001. Aunque se trata de casos totalmente diferentes es normal que haya la referencia natural sea el último episodio traumático que quedará como un mojón en nuestra historia. Por ejemplo, el miedo al corralito, a que se contagien los bancos o se imponga el cepo (que fue verdad una medida de CFKa partir de 2012, en su segundo gobierno), aparecen como escenarios posibles, aunque en rigor de verdad son, al menos por ahora, de bajísima probabilidad. Frente a este cuadro de situación en la opinión pública, el gobierno prefirió dar la sensación de normalidad en vez de hacer todo lo posible para despejar las dudas y llevar algo de tranquilidad, a pesar de los problemas.
Crisis como las de estos días eran muy comunes en los años ’70 y ’80, hasta el Plan de Convertibilidad.La sociedad estaba más acostumbrada a su dinámica y consecuencias. Luego tuvimos la gran crisis de 2001, muchísimo más grave y trascendente, que se convirtió en una suerte de prisma con el que miramos otros episodios de inestabilidad macroeconómica. Pero por una cuestión demográfica, solamente una minoría de argentinos recuerda las viejas crisis cambiarias de la Argentina pre convertibilidad.
En estas horas se están definiendo cambios de políticas, de método de gobierno y también de funcionarios. Ojalá que den resultado y podamos superar esta situación tan dolorosa. Pero es vital que mejore significativamente la comunicación del gobierno para que la sociedad entienda dónde está parada, qué puede pasar y de qué manera seguirá trastocada nuestra vida cotidiana.
Sergio Berensztein
SORDOS RUIDOS
Escrito por Omar López Mato
El pasado jueves el gobierno argentino sufrió un golpe subversivo financiero. Ya no hacen falta tanquetas ni bombas, como las del 6 de septiembre de 1930; hoy con mover el dólar, la economía de los argentinos tambalea.
Las guerras siempre fueron un intercambio económico violento. Las revoluciones tienen algo de eso. Ya se lo hicieron a Alfonsín (cuando no había plata en el Banco Central), lo repitieron con De la Rúa (cuando las reservas eran de 12.000 millones y el FMI le negó un préstamo). Nuevamente, el juego de unos pocos estremeció al mercado. Algunos revivieron viejos temores. “Sordos ruidos”, dice la marcha de San Lorenzo.
Lo curioso es que el ataque se produjo cuando el Banco Central tiene reservas que rondan los 50.000 millones, hay un acuerdo por 50.000 del FMI (que insiste en respaldar la gestión de esta administración), un Swapt chino de 10.000, y Donald Trump se ha mostrado dispuesto a ayudar al gobierno de Mauricio Macri.
Lo que a los outsiders de esta película nos llama la atención, es como el gobierno no ha actuado con más rigurosidad, sabiendo que los bancos que hicieron los movimientos son parte del riñón del anterior gobierno. ¿Por qué el viernes por la mañana no hubo una operación de la AFIP en las mesas de dinero de dichas instituciones?
Los que regularmente pagamos nuestros impuestos podemos tener reclamos de $ 938,50 de la declaración del 2016, sin embargo, una entidad financiera que figura en los cuadernos Gloria, mueve 95.000.000 de dólares ¿y la AFIP los deja pasar?
Quizás estén actuando con informes cibernéticos, pero la imagen de la AFIP auditando los movimientos extraordinarios en los bancos, sería una medida ejemplificadora para moderar otros intentos. Y de paso llevaría tranquilidad a los que han cifrado esperanzas en el ansiado “Cambio”.
El movimiento colosal de divisas ha sido contundente, pero fue indudablemente caro… ¿De dónde salen los recursos necesarios para desestabilizar a un país?La AFIP requisando papeles puede esclarecer los oscuros entretelones de esta sospechosa guerra económica, donde existe una alta probabilidad que este sea de origen ilícito.
En este ajedrez que estamos viviendo, lo más probable es que en los próximos días haya una contraofensiva judicial. La gente de Comodoro Py que ha destapado esta olla nauseabunda no se va a quedar quieta. Al mismo tiempo, la conflictividad en las calles irá in crescendo, porque los acorralados buscarán desesperadamente una muerte para justificar la “venganza de la sangre derramada” con el mismo cinismo de sus predecesores montoneros. También empezará el ajuste, con una sucesión de cortes, marchas y huelgas.
La oposición muestra su verdadera cara, y aprieta sus filas para proteger al kirchnerismo, hoy herido de muerte. Así irán subiendo la apuesta, porque al peronismo K le importa un bledo quién caiga en las calles, con tal de salvarse. Vinieron por todo y pretenden llevarse todo. Está en nosotros que no les quede nada más que la cárcel.
“Sordos ruidos oír se dejan…”no son corceles, pero si el acero de las rejas que se cerrarán tras sus pasos.
Omar López Mato
Médico y escritor
BATALLA DECISIVA
LA MAFIOCRACIA CONTRAATACA. LA INEPTOCRACIA DUDA...…¿SE APROXIMA LA BATALLA
DECISIVA?.
Estamos asistiendo a un escenario mas que complicado y avizorando un futuro de graves derivaciones. Si adoptamos la política del avestruz dejando que los acontecimientos nos gobiernen y se proyecten en forma descontrolada, ignorando la realidad, preparémonos para lo peor. Y lo peor puede ser sangre, sudor y lágrimas, no para renacer sino para evitar la muerte propia y de nuestros seres queridos.
Seguramente muchos de los que deseen leer mi escrito calificarán mi opinión como de extremo pesimismo y hasta catastrófica. Desearía equivocarme. Pero de todas maneras, considérenlo como curso de acción posible aunque no probable.
Este actual gobierno que intenta conducirnos hacia un puerto seguro según sus propias expresiones, es lo más rescatable en el panorama que nos presenta la deficiente y corrompida clase política argentina.
Como se suele expresar; "en el país de los ciegos, el tuerto es rey". Aunque no sé si en las actuales circunstancias, alcanza a ser tuerto o más ajustadamente "menos ciego".
Es indudable que al Sr. MM le queda super grande el traje de presidente y mucho más aun el de líder, pero "es lo que hay" y cualquier alternativa por ahora, prácticamente no existe.
Debemos soportarlo y hasta impulsarlo. Hay que encontrar fórmulas para ello, aunque y para decirlo gráficamente, sea necesario orientarlo a patadas en el aparato para sentarse.
Obviamente un conductor mediocre como ocurre en este caso, elige para acompañarlo gente del mismo nivel o menor. Por lo tanto el problema se dimensiona, pues las soluciones que se improvisan son tan mediocres y hasta tecnocráticas indefinidas, como el nivel de sus autores, máxime en situaciones graves y casi decisivas como las que estamos atravesando..
Refirmo que en el futuro mediato no tenemos alternativa. Los fantasmas que se zamarrean para convencernos de que son inocentes, generosos, transparentes y eficaces y por lo tanto variante válida, al final son un verdadero espanto, que preanuncia el retorno de las peores pesadillas.
Observemos el panorama. Los zombies siempre agazapados y dispuestos a dar el zarpazo cuando se les presente la ocasión, comienzan a reaccionar. Más aun al presentir que un despertar incipiente del pueblo, apunta a pasarles la factura de sus traiciones y sinvergüenzadas.
Entienden que es el momento para recuperar su poder y saborear un nuevo festín con su arma predilecta que es la venganza y la mentira.
Lógicamente ocupan presurosos el lugar que les deja la inacción, la falta de atributos varoniles, el equivocado o inexistente diagnóstico de la realidad, los subes y bajas de las decisiones, el respeto "durán barbístico por lo políticamente correcto", las apelaciones voluntaristas y la ausencia absoluta de estrategia coherente y plan de largo y mediano plazo, el desguace de instituciones señeras para ejercer la autoridad del estado e imponer la paz y la convivencia.
Además y no menor, el sostenimiento injustificado de la vagancia, constituído en gran medida
por la afluencia constante y descontrolada de muchedumbres de pobres desterrados de su país de origen, para que aquí los dolobus argentinos los alimentemos, cobijemos e inclusive les dejemos manifestar y hasta los impulsemos a ello.
Así son utilizados como arma de acción insurreccional, para exigir presuntos derechos que no han podido recibir allá y presionar debilitando a los opositores políticos de los delincuentes en acecho.
Y empiezan a renacer figuras delincuenciales que estarían entre rejas en cualquier país serio. Personajes (as) resguardados "en sus derechos" y hasta con aspiraciones y o protección política, en esta incongruente Argentina que hemos sabido destruir.
Por ejemplo está reapareciendo Frankestein Duhalde (el padre del monstruo por un peaje de cien millones de verdes), quien sostiene con su habitual hipocresía que "necesitamos un gobierno de transición", sin aclarar hacia adónde y para qué. Obviamente él está dispuesto nuevamente a asumir ese sacrificio.
A su vez el ex gordito Máximo, estratega de salón con mokasines, arenga con directivas turulatas a sus fieles sekuaces, adornados generosamente con fondos robados impunemente durante mas de una década .
Por su parte la Porota; que se odia cuando se ve en el espejo antes de la inyección diaria de bótox y kolágeno y las correspondientes extensiones, aprovecha ese momento de cólera para organizar sus arengas, relatos, martirologios supuestos y diatribas contra quienes descubren y publican la verdad sobre su enfermiza, delirante e inkonmensurable ambición por las rupias, lubrikadas con las mentiras mas desembozadas.
Y lo hace preferentemente en el ámbito de "los padres y madres de la Patria" donde tiene su aguantadero, lugar en el cual se infiltran y apoltronan sujetos (as) despreciables, surgidos del ámbito de la mafiocracia a la que adhieren y sirven entusiasmados y sin escrúpulos.
También está el siniestro Zanini, el todo terreno Gioja, el kadete Parrili, el experto en cheques sin fondo Rossi y hasta el Animal Fernández, todos ellos respaldados por deficientes e impresentables barones (as) del conurbano movilizadores del clientelismo político y gobernadores amos y señores de feudos inalterables, entre otros el imperturbable, misterioso y eterno Insfrán ex socio del perseguido Boudou, la camarilla tucumana Manzur-Alperovich, la bruja A. Kichner, una tal Korpachi y varios similares.
Y la fuerza de choque más significativa es proporcionada por riquísimos (por las rupias que robaron y siguen), ¿dirigentes? sindicales, combinados con hordas barrabrava y "soldados" del narkotráfiko preparados para destruir, silenciar y o suprimir "al enemigo" que aquellos marken en determinado momento.
A ellos debemos agregar gran cantidad de empresarios y financistas prebendarios, quienes en este momento impulsan el curso de acción sistemático y de desgaste que mantiene cercado y casi desesperado al gobierno, al mismo tiempo que embolsan sumas exponenciales de dinero que roban sin perturbación alguna y menos aun, sin importarles las desgracias que proyectan al gran pueblo argentino salud.
Consecuentemente si con los dirigentes que hoy conducen el país, solo hemos podido moderar el ritmo de aproximación hacia el abismo, con cualquiera de los sátrapas que esperan agazapados su reemplazo, caeríamos en el pozo de la inmundicia y la desolación, inmediatamente que con nuestra ingenuidad, negligencia y hasta complicidad, les abramos la puerta de nuestra esperanza y les otorguemos nuevamente poder ilimitado para cometer sus tropelías. Y en esta depreciada sociedad esa aberración, no deja de ser posible.
¿Lo entenderán de una vez y para siempre todos estos frágiles políticos de turno, casi en el nivel de la ineptocracia, y tendrán la suficiencia intelectual y decisión política para enfrentarlos sin eufemismos ni divagues, con las armas de la ley y la autoridad del Estado?
¿No son capaces con todos los medios del Estado a su disposición, de identificarlos, marcar claramente sus fechorías, determinar sus capacidades y metodologías para hacer daño, agotar por todos los medios disponibles sus recursos logísticos, cercarlos y neutralizarlos con la ley y la fuerza y diluir sus bravatas y ejercicios insurreccionales?
Eso estamos esperando de una vez por todas quienes aun nos ilusionanos con un renacimiento imprescindible en paz. Solo hace falta valentía, convicción y claridad. Insumos básicos de todo gobierno democrático.
Alguna luz está apareciendo por la decisión aun excesivamente aislada y reducida, de dos funcionarios judiciales quienes con coraje han asumido sus trascendentes responsabilidades, destapando una de las miles de ollas con excrementos esparcidas a lo largo y ancho del país.
Es aquí y ahora y cada vez hay menos tiempo para el ahora. El pueblo los eligió para gobernar y cambiar. En dos años y medio solo han presentado dudas y divagues.
Si no son capaces de asumir sus responsabilidades en estas dramáticas y vitales circunstancias, el curso de la historia los pasará por arriba y serán pisoteados y erradicados, especialmente por quienes confiamos en ellos y todos pagaremos un alto precio en vidas y derechos.
Nos irrita sobremanera que no se hable con claridad y valentía y se eludan definiciones y acciones efectivas para la neutralizar la podredumbre en acecho y se posterguen por especulaciones diversas, medidas de fondo para cambiar consistentemente la superestructura maligna que nos lleva inexorablemente al fracaso.
Lo mas destacado y publicitado en este último tiempo han sido los ruegos al FMI para que nos proporcione dinero a fin de seguir gastando.
Más aun y a menos de un mes de haber llegado a un acuerdo y en sus primeras instancias, debemos pedir perdón porque no hemos sido capaces de cumplirlo.
Ya viajó con ese propósito el extraño subjefe Quintana a quien obviamente sacaron como rata por tirante. Ahora irá a suplicar el "pobre chico Dujovne" quien por lo menos se ha dado unos besitos de saludo con Cristin L. en oportunidades anteriores.
Luego Don MM, con corbata y sonrisa simpática y bonachona, concurrirá para rubricar un nuevo acuerdo de ignoto cumplimiento.
Aparecer como indiferente y o neutrales en esta coyuntura y más aun, aunque intentáramos ser condescendientes en nuestras apreciaciones hacia la actual administración para no debilitarlos aun más, no podemos ni debemos dejar de marcar sus falencias y precariedades con absoluta honestidad, pues de otro modo indirectamente estaríamos ayudándolos a suicidarse y con ellos todos nosotros.
Debemos reclamarles acción y lucidez por todos los medios a disposición y en toda oportunidad disponible y oportuna.
En esa lamentable circunstancia, si no luchamos, los buitres (as) que acechan tendrían un nuevo festín.
La gran y vital incógnita es como obrar para evitarlo, ayudando para ello a los actuales conductores a cumplir con la misión trascendente que la historia les presenta.
No nos queda otra.
Tengo presente las predicciones de Don Solari Parravicini y por desgracia todo parece conducirnos a ello.
Como siempre sostenemos, roguemos a DIOS y su SANTA MADRE nos ayuden antes que la tempestad nos abrume.
Por lo menos, así, lo veo yo.
Francisco Cervo.
domingo, 2 de septiembre de 2018
Habla la experiencia: LOS NEGOCIOS DE ANSES
Habla la experiencia: LOS NEGOCIOS DE ANSES: NOS PREGUNTAMOS DESDE HACE CUATRO AÑOS Silvio Pedro Pizarro 2 de septiembre de 2014 ANSES HACE PUBLICIDAD OFICIAL ¿P...
CRISIS Y CAMBIO
La crisis y el tipo de cambio en perspectiva
Rolando Astarita
En esta nota quiero presentar la actual suba del tipo de cambio (desde fines de agosto de 2017 al día de hoy el dólar pasó de costar $17,6 a $38) en perspectiva, y destacar algunas de las consecuencias de la crisis en curso.
Alternancia de tipos de cambio real altos y bajos
En las últimas cuatro décadas, por lo menos, en Argentina se ha asistido a una marcada alternancia de períodos de tipo de cambio real alto y tipo de cambio real bajo (sobre tipo de cambio real, aquí).A grandes trazos, podemos decir que bajo el ministerio de Martínez de Hoz (1976-1981)se asistió a un período de tipo de cambio bajo. Pero entre 1980 y 1981 el déficit de cuenta corriente, en términos de PBI, llegó casi al 6%. Esta situación llevó a una fuerte crisis cambiaria a comienzos de 1981 (entre enero de ese 1981 y enero de 1982 el dólar pasó de $2038 a $10.300). Se pasó entonces a un período de tipo de cambio alto, que permitió mejorar la situación externa. Sin embargo, la espiral de devaluaciones y subas de precios y salarios desembocó en la hiperinflación. Y la hiperinflación legitimó, ante la opinión pública, la Convertibilidad. Básicamente consistía en utilizar el tipo de cambio fijo como ancla para frenar la inflación. El peso entonces se apreció, afectando negativamente al sector externo. Así, en 1994 y luego en 1998 la balanza de cuenta corriente tuvo déficits superiores al 4% del PBI; y entre 1998 y 2001 el déficit promedio fue del 3% promedio. De conjunto, entre 1991 y 2000 el déficit promedio de la cuenta corriente fue de 8470 millones de dólares anuales.
La situación terminó en el estallido de la Convertibilidad y la fuerte depreciación del peso (el dólar pasó de $1 en diciembre de 2001 a $3,8 en junio de 2002).Dado que los precios subieron, en 2002, un 42%, se asistió a una fuerte mejora del tipo de cambio real. El índice del tipo de cambio real multilateral pasó de 69,2 en diciembre de 2002 a 198,8 en junio de 2002 (BCRA).Por eso, a partir de 2002 la balanza de cuenta corriente tuvo superávit. En promedio, el superávit de cuenta corriente fue, entre 2001 y 2010, de 5800 millones de dólares anuales. Aunque fue decreciente: de un pico de más del 8% del PBI en 2002, la cuenta corriente pasó a cero en 2009, junto a una apreciación paulatina del tipo de cambio. Y desde 2008 la balanza de cuenta corriente fue deficitaria, y en escala creciente, hasta llegar al 5% del PBI a fines de 2017. Paralelamente, el peso se apreció en términos reales: el índice promedio del tipo de cambio real multilateral entre 2002 y 2007 fue 160,2; entre 2008 y 2017 el índice fue 111,62; en diciembre de 2015 fue 85,1; en diciembre 2017 estuvo en 87,1 (datos BCRA). Según Ieral, de Fundación Mediterránea, el índice del tipo de cambio real multilateral (contra dólar, real, euro, yuan)promedio de los últimos 20 años fue 118,02; en noviembre de 2015 era 75,45 y en febrero de 2018 era 96,36 (https://www.cronista.com/economiapolitica/El-tipo-de-cambio-multilateral-es-28-mas-competitivo-que-cuando-asumio-Macri-20180301-0090.html).
La suba actual del tipo de cambio real –vía la fuerte depreciación nominal del peso-configuraría así una transición hacia un nuevo período de tipo de cambio real alto. El índice del tipo de cambio real multilateral se ubicaría, en agosto de 2018, en 112.
Tendencia de largo plazo y debilidad estructural
Estas oscilaciones se inscriben, a su vez, en una tendencia de largo plazo a la depreciación, en términos reales, del peso. Entre 1913 y 1988 la moneda argentina se habría depreciado un 80% con respecto al dólar y la libra. Esto es, una tasa promedio de aproximadamente el 1% anual (Froot, K. A. y K. Rogoff, 1986, “Perspectives on PPP and Long-Run Real Exchange Rates”, NBER, Working Paper, Nº4952).
En otras notas, y en libros publicados (Valor, mercado mundial y globalización, y Economía política de la dependencia y el subdesarrollo)argumenté por qué la tendencia a largo plazo a la depreciación obedece a problemas estructurales, principalmente la baja productividad global de la economía argentina. Básicamente, la industria argentina compite en el mercado mundial vía salarios bajos en términos del dólar o el euro; esto es, con tipo de cambio real alto.
A su vez, la alternancia de períodos de tipo de cambio alto y bajo tiene que ver con la dinámica que introduce la competitividad por medio del tipo de cambio alto. Es que, si bien el tipo de cambio real alto mejora la competitividad, da impulso a procesos inflacionarios que generan las condiciones para reversiones hacia el tipo de cambio bajo. Esto ocurre principalmente cuando los gobiernos buscan frenar la inflación anclando el tipo de cambio; lo cual lleva a la apreciación en términos reales de la moneda. Pero en la medida en que esa apreciación no es expresión de un desarrollo de las fuerzas productivas (esto es, de productividad lograda en base a tecnología y expansión del trabajo productivo, por sobre el trabajo improductivo),la inserción de la economía nacional en el mercado mundial es deficiente. Lo cual se traduce en los déficits de la cuenta corriente, que siempre están en la raíz de las crisis cambiarias. En particular, si estos déficits son sostenidos con inversiones externas de cartera, se dan todas las condiciones para que se produzcan reversiones bruscas de los movimientos de capitales, con las lógicas consecuencias en el tipo de cambio. Típicamente, esos capitales especulativos son atraídos por la perspectiva de alta rentabilidad en los mercados financieros (véase, por ejemplo, la operación de carry trade, aquí),y salen cuando advierten que la situación se vuelve peligrosa(especialmente cuando la relación déficit de cuenta corriente /PBI supera ciertos umbrales).
El valor del peso, tipo de cambio y ley económica
Lo anterior se vincula a una cuestión que he discutido recientemente en este blog (en relación a la llamada teoría monetaria moderna, aquí y ss.), a saber: que el valor de la moneda nacional –o sea, su relación de convertibilidad con otras monedas- tiene su anclaje en las leyes de la economía. Esto se debe a que el tipo de cambio vincula dos equivalentes de tiempos de trabajos sociales, nacionalmente determinados. Están determinados porque se asientan en diferentes niveles de productividad, según países.
De ahí que el mercado mundial deba analizarse como una totalidad articulada de espacios de valor nacionales, en los que rigen distintas productividades medias. Pero por esta misma razón las variaciones de los tipos de cambio inciden en qué tanto de los tiempos de trabajo empleados nacionalmente son generadores de valor en otro espacio nacional, o en el mercado mundial. Por ejemplo, con un tipo de cambio a paridad de poder adquisitivo (o sea, tipo de cambio real igual a la unidad)10 horas de trabajo de una empresa con baja productividad no son “competitivas”en otro espacio nacional en que la productividad media sea más elevada. Por eso, ese mismo trabajo pasa a ser “competitivo”con un tipo de cambio por encima del nivel a paridad de poder adquisitivo. Pero esto se logra a costa de que una hora de trabajo en el país atrasado tecnológicamente se traduce en menos de una hora de valor generado en el espacio nacional que tiene alta productividad. Y esta cuestión no se puede superar con ingenierías monetarias o financieras. Aunque, inversamente, medidas económicas estúpidas –como ha sido la política del BCRA con las Lebac- pueden agravar, y mucho, la crisis (véase aquí).Pero la causa última de la crisis cambiaria siempre es la debilidad de la acumulación de capital, de la inversión productiva.
La lógica de la crisis capitalista
Dado entonces el fracaso de la inserción productiva en la división internacional del trabajo –insistimos, debilidad que se expresa fundamentalmente en el déficit de la balanza de bienes y servicios; a lo que se suma la deuda externa- la reversión desde un tipo de cambio real bajo se produce por vía de una violenta crisis. Esta se dispara con la salida en manada de los capitales que habían entrado atraídos por los altos rendimientos financieros, a lo que se suman los que buscan protegerse de la desvalorización del peso y de los activos nominados en pesos. Frente a esto, el gobierno típicamente vende reservas –esto es, financia de hecho la salida de los capitales-y sube la tasa de interés, reproduciendo la lógica de la especulación parasitaria. Lo cual agrava la crisis, al acentuar la recesión y la acumulación meramente financiera. Es que no hay economía que pueda funcionar cuando las empresas descuentan cheques pagando una tasa real (en pesos)de más del 50%.
Por supuesto, sobre este movimiento se monta la especulación, profundizando la suba del tipo de cambio y la caída de los activos financieros nominados en moneda nacional. De conjunto, la economía entra entonces en una serie de movimientos caóticos. Sin embargo, el problema de fondo no es la especulación (como pretende la diputada Carrió, con su habitual superficialidad), sino los factores “reales”a los que nos hemos referido.
En este marco se comprende que la crisis repercuta en una fuerte desvalorización de capitales. Y la caída del salario: en términos del dólar, por la suba del tipo de cambio, y en términos del peso, porque los precios suben a mayor ritmo. Ya en estos momentos convenios colectivos que pueden haber cerrado con alzas anuales de salarios del 25% o 30% (y son los menos)quedarán rápidamente desactualizados frente a una inflación que apunta largamente a ubicarse por encima del 30%.
La crisis, además, mete presión sobre el trabajo, tanto por el aumento de la desocupación, como por la amenaza de ir a la desocupación. A lo que se suman los despidos de estatales, que ya se están produciendo (ahora mismo el Ministerio de Agroindustria acaba de despedir 600 trabajadores; y por todos lados no se están renovando contratos laborales).Por eso, al calor de la crisis las cámaras empresarias piden rediscutir condiciones de trabajo, leyes laborales, o jubilaciones. Todo apunta entonces a lo mismo: la suba del tipo de cambio significa una gigantesca transferencia de riqueza (en rigor, de valor)desde el trabajo al capital. Es la esencia de toda crisis. No hay que abrigar falsas ilusiones. Nunca el capitalismo salió de una crisis mejorando las condiciones laborales o salariales de la clase obrera.
De esta manera, se regeneran las condiciones para que en algún momento se produzca la recuperación económica. Aunque sin que por ello se supere el subdesarrollo y el atraso. Así hasta la próxima crisis.
Fuente: https://rolandoastarita.blog/2018/08/31/la-crisis-y-el-tipo-de-cambio-en...
Rolando Astarita Es profesor de economía en la Universidad de Buenos Aires.
sábado, 1 de septiembre de 2018
BUSCANDO EL 2001
Buscando el 2001
“En la gente valerosa, la promesa de lucha despierta el coraje”.
Adolfo Bioy Casares
Algo ha cambiado en la Argentina. La Justicia, de la mano de Claudio Bonadio y de los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo, está avanzando sobre los grandes responsables de la corrupción; nunca hubo en nuestro país tantos grandes empresarios y funcionarios de primer nivel presos, compitiendo para contar lo antes posible sus miserias.
Sin la protección que les brindan en el H° Aguantadero sus eventuales consortes de causas, tanto Cristina Elisabet Fernández cuanto Carlos Menem ya estarían detrás de las rejas, y se verían acompañados por sus hijos, testaferros y cómplices. Claro que quienes todavía los cobijan no lo hacen por altruismo sino en defensa propia, porque faltan aún otros nombres importantes en la lista de quienes deberán dar explicaciones acerca del modo en que adquirieron sus bienes.
Pero se acercan las elecciones nacionales, y ese hecho seguramente producirá cambios en esa postura. Hoy el peronismo no tiene quien lo represente, pues todos están pendientes de Cristina, y todos los polítólogos nos dicen que es imposible que se “construya” un candidato en el escaso lapso que media hasta junio del año próximo, cuando deberán oficializarse las listas que competirán en las PASO. Por lo demás, quienes encabezan al sector no kirchnerista de la oposición saben que, de regresar la ex Presidente al poder, serían las primeras víctimas de su venganza. Entonces, ¿hasta cuándo sus colegas la protegerán con estos inconstitucionales fueros y dejarán de asumir el costo político que implica ese manto de impunidad? De todas maneras, esa posibilidad de retorno la veo como altísimamente improbable, porque se trata de una figura que concita un rechazo social del 70%, o sea, no sobreviviría a un ballotage.
Pero también saben que, si no ponen el hombro y acompañan al Gobierno en la pulseada, Cristina logrará revivir los sucesos de 2001, que tanta sangre costaron y que casi se llevaron puestas a todas las instituciones de la República. Porque cree que la única salida que existe para su complicadísima situación procesal y patrimonial consiste en desatar algún hecho que obligue a Mauricio Macri a dejar el poder.
Piensa que ese panorama, hoy inexorable, sólo podría modificarse si se produjera un cambio de inquilino en la Casa Rosada, y allí es donde los miembros del “club del helicóptero” empiezan a tallar. El propio Gobierno contribuyó, con su torpeza comunicacional y con su soberbia, a facilitar las acciones de quienes están desesperadamente interesados en destituir al Presidente para salvar su pellejo, porque sueñan con que, si cayera, las veletas encarnadas en muchos de los jueces de Comodoro Py rápidamente modificarían su orientación y los expedientes en los que se investigan estos hechos volverían a dormir y juntar polvo, como ha sucedido tantas veces.
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Sin temor a equivocarnos, todos podemos predecir que la necesidad de derrocar al Gobierno como único recurso para salvar a los ladrones y proteger al monumental negocio del narcotráfico hará que la conflictividad social, apalancada por dineros de gobernadores, intendentes, empresarios, sindicalistas y banqueros interesados en zafar de la cárcel, y de los carteles de la droga, ascenderá a picos gravísimos entre septiembre y diciembre.
Para desatarla, bastará con lograr un muerto, que será cargado en la cuenta de la “represión policial”, algo “de manual”, diría la ex Presidente. Nada nuevo, pero siempre útil a la hora de generar inquietud en la ciudadanía y dar pasto a las fieras de la política más bastarda.
También es cierto que el campo se les ha hecho orégano, porque la inflación sin frenos está arrastrando a la pobreza a crecientes proporciones de ciudadanos, con lo cual hay caldo de cultivo para esas acciones destituyentes; pero la violencia no forma parte de los métodos habituales de protesta, y por ello resulta necesario provocarla mediante los mismos procedimientos que se pusieron en marcha en diciembre de 2001.
Ahora nadie parece recordar los denodados esfuerzos que realizó el peronismo, y cuánta sangre derramó, acompañado sin duda por sectores radicales descontentos con Fernando de la Rúa, para entronizar finalmente a Eduardo Duhalde –el mismo caradura que acaba de resucitar pidiendo que se adelanten las elecciones- y su equipo económico. Todos los que simulan haber olvidado que, en un día, nuestra moneda fue devaluada 400% y que los depósitos en dólares fueron pesificados “asimétricamente”, amén de haber declarado el default más aplaudido y festejado de la historia, hoy se muestran horrorizados y tiemblan ante un golpe de mercado tan irracional que justifica buscarle razones ocultas.
Por supuesto, Cristina no reconoce –ni puede hacerlo- la causa eficiente de los problemas actuales, que un mail que circuló ese mismo día adjudicó a un saqueo familiar que, en el conjunto de “cajas” robadas, cifró en US$ 300 mil millones; en ese correo, se hicieron comparaciones muy útiles para comprender la magnitud de ese monto: equivale al doble de nuestra deuda externa y a diez veces el déficit fiscal; y con él se podrían construir 2.300 nosocomios como el nuevo Hospital de Clínicas. ¿Se entiende de cuánto estamos hablando?
La cacería del tesoro, incentivada sin duda por el 10% de recompensa ahora ofrecido, producirá un recupero de una parte de ese gigantesco dinero robado, aunque se encuentre en el extranjero. Cuando comience a aparecer, y se descubran las diferentes rutas que siguió en sus viajes turísticos seguramente rodarán nuevas cabezas por las escalinatas del emblemático edificio de Retiro, y la fortuna de la doña tal vez merme.
Hay que mirar el otro lado de la compleja realidad que oculta casi todo el periodismo local: nunca antes la Argentina tuvo el enorme respaldo internacional que concita hoy; casi por unanimidad y sin fisuras, están acompañando los denodados esfuerzos del Gobierno la Comunidad Europea, los Estados Unidos, China, Japón, Rusia y todos nuestros vecinos, con las obvias excepciones de Venezuela y Bolivia. El mismo FMI no hubiera puesto tanta carne al asador (ayer, oficialmente, informó que apoyaría irrestrictamente a nuestro país), si no se hubieran manifestado en igual sentido sus principales miembros.
La mala suerte que signó este año (la siniestra confluencia de sequía, suba de las tasas de interés en Norteamérica, crisis turca, inestabilidad política en Brasil, aumento del precio del petróleo, flojos precios de nuestras exportaciones y paralización de la obra pública por falta de crédito bancario a las empresas constructoras) sin duda cambiará el año próximo, con una gran cosecha, con record en exportación de carne, con la recuperación de la producción de gas y el regreso de los envíos a Chile. Y también, hay que reconocerlo, por el natural y renovado interés de los inversores ante los atractivos precios actuales de todos los activos locales.
Bs.As., 1 Sep 18
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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CAYENDO HACIA ARRIBA
Panorama político nacional de los últimos siete días
Cayendo hacia arriba
El último viernes el gobierno se permitió un suspiro de alivio: el dólar cerró a 38 pesos, un poquito más lejos del 40 por donde había navegado buena parte del jueves. Los medios afines titularon con amabilidad: “el dólar cayó a 38”. En rigor, hace tiempo que la divisa estadounidense viene cayendo hacia arriba. En enero de 2016 cotizaba a alrededor de 14 pesos; en abril de este año estaba a 20 y centavos; a fines de julio rondaba los 28 pesos. El viernes cayó a 38.
Con el dólar superando día tras día sus performances anteriores y el riesgo país y las tasas de interés emulando records históricos, los hechos están convirtiendo el discurso dominante en el gobierno en un bumerán.
En su etapa más copada por ese culto al entusiasmo que suelen predicar sus filósofos de gabinete, el Presidente decía cosas como estas: “La inflación es culpa de un gobierno que no sabe administrar, que no sabe gobernar: hace que lo que los argentinos ganamos valga cada vez menos (...) lo normal es que una persona cuando va al supermercado sepa 90 precios, pero hoy nadie sabe ninguno”. Pronunciadas apenas unos meses atrás, esas palabras suenan hoy como un relato de anticipación. Tras la vorágine de miércoles y jueves nadie sabe ya cuál es el precio del dólar y, como consecuencia, no se conoce el precio de nada: ¿a cuánto comprar o vender sea lo que sea? Así, la sociedad penetra en una paralizante situación de anomia. El desprecio por el peso reintroduce en el escenario la hipótesis de la dolarización.
¿Y dónde está el fusible?
El miércoles último, “el mejor equipo” delegó en su jefe, el Presidente, la función de fusible y lo expuso a un deterioro de autoridad formidable: inmediatamente después del breve aviso en el que Mauricio Macri comunicó ese día que el FMI facilitaría financiamiento y flexibilizaría el acuerdo suscripto hace tan poco por sus ministros, una oleada de desconfianza empujó el dólar fuertemente. El Presidente había anunciado un acuerdo que todavía no estaba cerrado. Además, los trascendidos de esa tarde de que no habría cambios políticos ni movimientos en el gabinete se tradujeron al día siguiente en una nueva trepada que llevó el billete norteamericano más allá de los 40 pesos (una cifra que el Banco Central consiguió bajar unos centavos a costa de otros 500 millones de dólares de las reservas).
Resultaba ya evidente que el discurso entusiasta e impermeable del jefe de gabinete Marcos Peña , que a menudo ha conseguido el endoso presidencial,no convence (“No estamos ante un fracaso económico”, había aseverado Peña ante empresarios en el Hotel Alvear mientras el dólar saltaba); tampoco resulta suficiente como respuesta atarse al mástil del FMI. Perplejo, un alto funcionario comentaba ante los cronistas: "Dimos todas las señales que el mercado quería, pero no nos creen. ¿Qué más podemos hacer?”.
Se podría buscar una pista para responderle en una anécdota de Dustin Hoffman - quizás apócrifa, ya que algunos hacen intervenir en ella a Sir Laurence Olivier y otros al tambien actor, británico y también Sir, John Gielgud-. Un Hoffman jovencito le contaba a su veterano interlocutor cómo había preparado su famoso papel de Rico Rizzo en Perdidos en la noche: “Conversé con muchos miserables de Nueva York, aprendí a copiar sus frases y modismos, caminé con piedras en los zapatos para renquear como debía hacerlo el personaje”, se ufanaba Hoffman. Y Gielgud (u Olivier) le respondía, paternalmente: “Muchacho, ¿no habría sido más sencillo actuar?”.
En efecto,en la crisis argentina, ¿no sería más sencillo actuar que, por ejemplo, subordinar la búsqueda de soluciones a que estas sean funcionales a una estrategia electoral que se vuelve ilusoria si lo que se siembra son condiciones de ingobernabilidad?
El gobierno no ganó una guerra
Como si el tiempo abundara, el gobierno decidió tomarse el viernes y el fin de semana para anunciar rumbos y medidas que planteará en Washington. Sin embargo, lo que provoca que las cosas se le vayan de las manos -señalábamos aquí una semana atrás-, junto con los números es “la sensación (que inquieta a los inversores) de que el país no termina de componer un sistema político estable, que pueda impulsar y mantener reformas básicas”.
Un sistema de esa naturaleza se compone sobre la base de acuerdos centrales y de responsabilidades discutidas por las partes, no sobre la idea de que “los otros” deben cuadrarse y hacer la venia a un supuesto programa de regeneración cultural y moral que exige la subordinación de los demás. Para actuar como el general McArthur en Japón hay que haber ganado una guerra. Y no se gana una guerra por ballotage.
Se ha subrayado reiteradamente en esta columna que “los mercados” no miran sólo al gobierno de turno, sino también a la oposición que puede ser en algún momento alternativa. El gobierno se benefició al principio de su gestión del respaldo del peronismo “racional”, con el que consiguió ya dos presupuestos, decenas de leyes y, sobre todo, la legislación que liberó al país del aislamiento internacional de la década anterior. Pero el oficialismo prefirió empujar a esos aliados estratégicos al campo del kirchnerismo e identificarlo con éste cada vez que ese peronismo intentó objetar algunas de sus iniciativas porque, calculando en términos de estrategia electoral, el gobierno siempre ha temido la competencia de ese peronismo capaz de llegar a los sectores medios y ha preferído agitar como enemigo electoral la figura de Cristina Kirchner. Este es un bocado fácil, con un techo infranqueable.
Así, el sueño del oficialismo, ya convencido de que no podrá eludir el ballotage de 2019, sería tener al kirchnerismo como rival en esa circunstancia. Ese sueño, que ha colaborado a realizar, es la pesadilla que agita a los mercados. Esa combinación equivale a una derrota porque demostraría que el sistema está fatalmente contaminado.
A falta de carisma y administración
Desde dentro de Cambiemos ha habido voces que reclaman un cambio, que implicaría dar señales claras. El capitán puede cambiar de instrumentos y de tripulación -para usar la gráfica imagen del ministro Rogelio Frigerio. Es evidente que debería hacerlo para afirmar su conducción.
No tiene demasiado sentido encarar una nueva discusión con el FMI desde la soledad de un poder que sufre una crisis de confianza. Habría que hacerlo después de demostrar la disposición a corregir: no sólo mover piezas en el gabinete (clásico signo de rectificación ante una crisis en cualquier país del mundo), sino ampliar las bases políticas de sustentación del gobierno y discutir con esa oposición y con los sectores sindicales la postura común a adoptar ante el organismo.
“Achicar el déficit” no es un programa, sino un objetivo. Un objetivo importantísimo, sí; pero el programa (dónde cortar el gasto, cómo incrementar los recursos, qué sectores afectar más y cuáles menos a la hora de la imposición o los ajustes) es lo que debe discutirse en una mesa interna amplia antes de revisar un acuerdo que si tan pronto debe ser corregido es porque no contempló esos protocolos oportunamente.
No sólo a la oposición debería escuchar el Ejecutivo, sino a sus propios socios. Un sector del Pro pide observar la situación sin falso optimismo, con rigor y humildad y abrir el diálogo.
El radicalismo, por su parte, también apuesta a una respuesta política de amplitud y sus economistas -por caso, José Luis Machinea- aportan consejos y argumentos; estiman que, dado el carácter excepcional de la crisis habría que apartarse (momentánea, excepcionalmente) de algunas medidas a las que el gobierno se ha aferrado: habría que restablecer retenciones a las exportaciones (sobradamente estimuladas con la devaluación del peso), volver a poner un plazo para que los exportadores liquiden las divisas, gravar las compras con tarjeta en el exterior. “Sólo se puede recortar sobre los márgenes y así no se puede cumplir el programa con el FMI. Hay que buscar la solución por el lado del aumento de ingresos”. En La Nación, un analista agudo y para nada enemistado con el oficialismo como Eduardo Fidanza señala que “lo que no otorgaron el carisma y la buena administración lo tendrá que proveer ahora una propuesta agónica: en la que el dinero que falta lo faciliten las elites económicas, no la gente común”.
La reunión que mantuvieron esta semana gobernadores justicialistas con líderes políticos y parlamentarios de ese signo (Sergio Massa, Miguel Pichetto) y con la dirigencia de la CGT es una señal de que se está insinuando un consenso en el sentido de ayudar a la gobernabilidad y sugerir reformas. En aquella reunión se decidió desarrollar una versión propia de un programa de equilibrio fiscal que, admitiendo el objetivo acordado con el Fondo (rebaja del déficit en 1,3 por ciento en 2019) señala caminos diferenciados de los que dibujaron los equipos del gobierno. En buen romance: hay disposición a analizar acuerdos. Corolario: ese proceso requiere estar dispuesto a hacer concesiones a la contraparte.
Aunque sería ingenuo imaginar que las distintas fuerzas se olvidarán de las urnas del año próximo, este no parece el momento -ni para la oposición ni para el oficialismo- de que esas especulaciones prevalezcan. Ahora se trata de asegurar la gobernabilidad, llevar la nave del país a aguas más serenas y ofrecerle condiciones de continuidad a una transición que requiere muchos actores y en la que ninguno está en condiciones de monopolizar la marquesina.
Jorge Raventos
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