jueves, 16 de junio de 2016

AJUSTE SALVAJE

Todos los ajustes se aplicaron indiscriminadamente sobre quienes: Quienes perciben $4959 mensuales(y menos también, tal el caso de los empleados municipales de los pueblos bien interiores que no pasan los $3.000 mensuales. A todos los mencionados, a quienes los alimentos aumentaron un 50%, los medicamentos un 70% y que no les importa si el caviar apenas aumentó un 10% porque no es parte de su dieta. Tal el caso de los jubilados de mínima, que resultan ser la grandísima mayoría de ellos. Ergo, los pobres empobrecieron más, transformándose en indigentes, al punto que los comedores de la indignidad, como el de Margarita Barrientos, duplicó las demandas de platos de comida. Ésto, que debiera ser una cachetada para Macri y los pocos que apoyan sus desequilibradas medidas, resultan ser, para ellos, para ellos una virtud de la tan mentada solidaridad arghentina. Tan imbéciles son que ante las preguntas incisivas al respecto de la casi totalidad de los periodístas, responden "estamos muy preocupados" .... sólo les falta la decencia y sinceridad de aclarar "pero no ocupados". Son unos descarados, sinvergüenzas, mentirosos y atorrantes. Quienes perciben poco por encima del mínimo citado en el punto anterior, pero que también han descendido al límite de la línea de indigencia, pues no les alcanza para suplir las necesidades mínimas, al punto que yo no mandan sus hijos a las escuelas por no tener para los gastos normales requeridos por traslados y demás requirencias. Lo de los subsidios por transportes no les encaja a quienes no están en empleos regularizados que, por otra parte, cada día son menos. Quienes son los motores del empleo del país (75%), los monotributistas, en su mayoría miniempresarios a quienes aún no se les actualizaron los montos máximos de facturaciones y que se ven obligados, por responsabilidad o fácticamente por la AFIP a incrementar sus categorías y hasta pasar a ser Responsables Inscriptos en IVA (con los gastos que eso implica y desde donde no se puede regresar) porque la inflación salvaje, permitida por éste gobierno, les impide continuar en sus tradicionales categorías. ëstos se ven obligados a cerrar sus negocios y optan por no trabajar, o no vender, o vender solamente en negro, en la economía informal. Éste gobierno se convierte, entonces, en fomentador de corrupción aún de quien no quiere hacerlo, pues el PyME, en su necesidad de vivir y mantener a sus empleados (los que pasan a revistar en categoría de "en negro o informales" como comprensible y única posibilidad de conservar su puesto). Quienes deben movilizarse en vehículos (entre ellos el 90% de todos los argentinos, los pobre e indigentes) se encuentran con que no pueden mover sus vehículos por el costo de los combustibles. Tampoco pueden utilizar los medios públicos de transporte por la misma causa. Y, por si ésto fuera poco, el GNC, el combustible del pobre y del taximetrero, aumentó injustificadamente el doble que los combustibles líquidos. ¿No es para cualquier mente medianamente inteligente, una afrenta inexcusable hacia los sectores sociales menos pudientes, bajo pretexto infame de que es por su beneficio que se les impone tantos sacrificios? Mientras tanto: Macri y sus Ministros (y nadie más que ellos) siguen con el discurso "estamos muy preocupados por los más vulnerables" siendo que los aprietan cada día más hasta niveles desesperantes en una manifestación de cinismo e hipocresía ofensiva, insultante, exasperante y, en poco tiempo más, desestabilizante por la desesperación de quienes no tienen para un poco de pan para llenar el estómago propio y de sus hijos durante 15 días al mes y, en poco tiempo más, serán 20 días mensuales. El punto de inflexión más bajo que se prometió allá por enero, que sería el mes de abril, a partir del cual comenzaría la recuperación del ya mínimo nivel de ingresos vigente al 10 de diciembre del 2015, fue una mentira o una grave equivocación. Pasó abril, pasó el 10 de junio (6 meses, 1/8 del gobierno de Macri) y continuamos perdiendo poder adquisitivo. Luego se prometió que la recuperación sería para el segundo semestre. Pero ya estamos en él y las tendencias indican que la situación empeorará. A tal punto que ya los mentirosos que rodean a Macri aceptan que "bueno, no será para el segundo semestre, pero sí para el 2017". ¡Por favor, dejen ya de jugar con el 80 % del pueblo que subsiste en la línea de indigencia, no sea que la sangre llegue al río! Los sacrificios impuestos fueron basados en "las grandes inversiones que vendrían a establecerse, para dar mano de obra a los argentinos" ¿y dónde están?.... quizás en el sector financiero, porque en el productivo no hemos visto ni uno. Y si por sector productivo que otorgue mano de obra a granel se entiende las grandes producciones agrarias o las obras viales que casi exclusivamente ocupan maquinarias, pues, estamos fritos. Así, veremos cómo los sectores de grandes capitalistas continúan enriqueciendo mientras la clase desprotegida, la mayoría del pueblo, continuará sin poder acceder a ningún trabajo, más que unos pocos maquinistas mal pagados. Mientras, a las mineras, chorras por excelencia, les fueron condonadas las retenciones ¡insólito, nos vivieron robando los minerales y Macri los premió desde el primer día! Mientras, a los productores agropecuarios les fueron condonadas o reducidas las retenciones. En parte bien, dicen que lo necesitaban, pero extemporáneo, puesto que a costa del hambre y necesidades de la mayoría de los argentinos. Macri podría haberles pedido la paciencia que les pide a los hambrientos, no? Mientras, en las propias barbas de Macri los laboratorios medicinales aumentaron sideralmente los precios de los medicamentos sin que el presidente (a la sazón, nadie) les ponga coto ¿puede haber medida más cruel que aumentar los precios de alimentos y medicamentos? .... sí, puede haberlo, en vista de que los hay, ante la inacción del presidente y sus ministros. Mientras suceden tantas barbaridades y salvajadas, al presidente se le concede el salvoconducto, el justificativo de que tiene malos asesores. Pregunto yo: ¿hemos apoyado y votado a los asesores o al presidente, quien tuvo el desatino de elegir malos asesores? concluyo, pues, en que nuestro presidente es un inútil que no sabe gobernar un país. Y que, por añadidura, nos mintió miserablemente que sabría hacerlo con su cantinela "se puede, se puede, se puede", mientras la realidad nos dice que ÉL no puede. Pero eso no es todo: hasta ahora las promesas son de reducir la inflación (lo cual no aparenta ser posible hasta ahora) pero nadie dice nada de devolver el poder adquisitivo que teníamos cuando, en 2015, percibíamos $4.260, superior en poder adquisitivo a los $4.959 actuales. Si ni siquiera se habla de ellos, mucho menos se promete. Si no se promete, muchas menos esperanzas tenemos de recuperar. Si no tenemos esperanzas de recuperar, mucho menos de superar. Resulta ser Macri, entonces, el gran gestor de la próxima campaña de Cristina y sus secuaces ladrones, a quienes no queremos, pero deberemos aceptar como el mal menor, al menos para la gran mayoría del pueblo argentino, los desposeídos indigentes. Les propongo a todos los que siguen confiando en Macri, que por lo general no son los que tienen menores ingresos, que ajusten sus presupuestos mensuales a $4.959, incluyendo a todos, empleados, gerentes, secretarios, ministros y hasta el mismo presidente. Veamos cuánto aguantan el sacrificio que, sin pedírselo, le impusieron a los de ingresos mínimos, que son la gran mayoría del pueblo argentino. Ergo, tienen razón los que aseveran que el de Macri es un gobierno para hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Nos mintió miserablemente. ACLARO QUE: mi repetición acerca de "la mayoría del pueblo argentino" no se debe a una deficiencia sintáctica, como más de un espíritu brancatéllico o victorhugomoralénico aprovecharán para pretender fugarse del punto meóllico de mi alocución. Si repetí tal concepto de "la mayoría del pueblo argentino" es porque el presidente SE DEBE a la mayoría del pueblo argentino y nunca a las minorías, pues es ésta la característica democrática principal que el presidente debe tener en cuenta y serle fiel. Al corolario del escriba Beto Carsa de "NO HAY AJUSTE BRUTAL" le respondo: SI, ES UN AJUSTE SALVAJE Y BRUTAL y esgrimo mis razones. Invito al Beto Carsa a ajustar su presupuesto a $4.959 hasta que todo se estabilice y después me cuenta cómo le fue. Espero dialécticas en favor y en contra. Es más, espero oposiciones a mis argumentos, pues es de tal forma que nos enriquecemos todos. Puedo y estoy dispuesto a mutar mis ideas o partes de ellas ante argumentos mejores a los míos y así mismo lo espero de mis discordantes pensadores y escritores. NORBERTO JOSÉ VESTIDELLI