viernes, 17 de junio de 2016

ÁRABES

Europa se está suicidando. La civilización occidental se está suicidando!!! Es mi gran preocupación, no ya el peligro en el que en el pasado corto estuvimos; es mi preocupación y aflicción el presente, por cuanto ya está sucediendo. Y no sólo que se hizo presente, sino que los mismísimos occidentales, nosotros (quien más, quien menos, salvo escasísimas excepciones), estamos alentando tamaña invasión que bien es llamada LA TERCERA GUERRA MUNDIAL, esta vez sin fusiles ni cañones, permitiendo que nuestros invasores utilicen un más temible armamento, cuales son los espermatozoides no occidentales fecundando óvulos dentro de nuestras fronteras occidentales. Es la manera actual y confesa de invadir adoptada por los musulmanes, en respuesta a la idiota e inconsciente sensibilidad occidental. En efecto, en nombre de una no razonada e imbécil falsa sensibilidad social, estamos entregando la soberanía de nuestros hijos y nietos a la dominación tiránica de una potencia extranjera que nos invade; no para colaborar en lo que ni siquiera necesitamos colaboración; no para enriquecer nuestras culturas y tradiciones que ni siquiera necesitamos enriquecer; no para superpoblar nuestras tierras, ya peligrosamente superpobladas; no para mejorar nuestra etnia occidental, ya bastante degradada precisamente por inclusiones de etnias extrañas; no para defender nuestras fronteras, precisamente violadas por nosotros mismos, introduciendo mansamente a nuestros invasores; y así como éstas, tantas otras cuestiones que solamente nos producirán, más que problemas cotidianos (de los que ya nos sobran), discriminaciones a nuestras propias costumbres (como ya suceden), destierros de nuestras propias tierras (pues pronto seremos minorías); vejaciones (que ya sufren los países "sensibles" que aceptaron ser invadidos); despojos culturales (como ya se están produciendo por imposiciones insólitas al sentir occidental); despojos materiales, patrimoniales y patriales (pues ya estamos siendo extranjeros en nuestras propias tierras). Y conste que, al inicio del punto anterior, he mencionado como víctimas solamente a nuestros hijos y nietos. Fue a propósito, pues los descendientes de nuestros nietos ya no serán más occidentales; no, señores y señoras, serán musulmanes o estarán muertos, masacrados, si no quieren someterse a la nueva cultura invasora. Lean la historia antigua, medieval, moderna y contemporánea y verán que se repite una y muchas veces. Leamos la historia, estudiémosla, extrapolemos sus hechos y ubiquémolos en el presente y en el futuro. Los invasores de todos los tiempos siempre subyugaron, impusieron sus costumbres, sus religiones, sus caprichos y sus tiranías sobre los invadidos; ¿habrá de ser distinta la invasión musulmana sobre la occidental? ¿no ven que nunca olvidaron a Carlos Martel, a Alejandro Magno, a las Cruzadas, a las luchas y victorias occidentales contra las orientales? ¿no ven que, mientras el occidental se automartiriza por sus supuestas inculpaciones históricas, los orientales no olvidan ni mucho menos perdonan? ¿Que occidente hizo cosas perfectibles? ¿que occidente hizo algunas cosas mal? .... sí, pero ya se hicieron y peor es tratar de remediarlas con remedios tóxicos. Defendamos nuestras fronteras, cultura, costumbres y ser occidental y no permitamos que nos orientalicen, porque si los occidentales fuimos o somos tiranos, los orientales nos superan ampliamente en tales defectos. Señores y señoras occidentales: dejemos el mundo como está, que está hecho a su medida. ¿Que nosotros, nuestra actual generación americana, somos descendientes de inmigrantes? sí, pero de inmigrantes occidentales, al menos en su inmensa mayoría; ¿que vinimos a imponer nuestras culturas y religiones a los nativos? es cierto, y que eso nos sirva de ejemplo y experiencia para no permitir una nueva sangría que nadie desea, ni menos para rendir culto a un Mahoma o a quien sea. Repito: Señores y señoras occidentales: dejemos el mundo como está, que está hecho a su medida. Hoy estamos sujetos a las asechanzas, no de aquellos turcos y árabes que llegaron a nuestra América a adaptarse y amoldarse a nuestro ser occidental. Aquellos que, como a italianos, españoles, franceses, ingleses, holandeses y otros occidentales fueron convocados para hacer grande a nuestro continente y ellos aceptaron. Hoy la asechanza es otra, escompletamente distinta: ES INVASORA. A propósito: he recibido la noticia, a nivel de rumor por el momento, que Argentina recibiría a refugiados orientales. NO LO PERMITAMOS, HERMANOS ARGENTINOS. No ganaríamos nada y perderíamos mucho, lo aseguro. Como siempre, estoy dispuesto al debate y dialéctica, siempre que seamos respetuosos, como buenos occidentales. NORBERTO JOSÉ VESTIDELLI