lunes, 11 de julio de 2016

CRUDA REALIDAD

CRUDA REALIDAD. Norberto José Vestidelli : Desde el primer momento yo sostuve que las medidas de MM resultaron ser un salvajismo y que, para colmo de males, disminuirá su caudal de apoyo en las elecciones medias del 2017 y, si persiste como hasta ahora en dicho salvajismo, producirá el mismo efecto en el 2019. De manera que, aparte de sufrir éstos efectos, el peor es que le otorgará una mejor probabilidad a los K para retornar a las poltronas del poder. Como no desconoces, la mayor presión cae sobre el 80% de los argentinos, o sea sobre el 80% de los votantes, quienes son los que revistamos el sector de menores ingresos, que no alcanzamos a cubrir el nivel de la canasta básica, o sea que revistamos por debajo de la línea de pobreza, o sea $11.000 por persona, tal el caso de los jubilados como autónomos ($4.959), los empleados municipales del interior ($4.000 y también $2.500 y te aseguro que los veo trabajar sus 6 horas diarias) y tantos otros que no tienen la suerte de contar con mayores ingresos que los citados. Veo y oigo a los funcionarios y a los periodistas justificar que "los aumentos de las paritarias", que "la resignación de gastos" y otros argumentos que evidencian un desconocimiento de la realidad de la mayoría: no pasamos los $5.000. Ahora bien, ese haber tan reducido, durante hasta octubre del 2015, alcanzaba para los alimentos, para movilidad y también para algo de vestimenta. Luego, ya a partir de las elecciones en octubre y ante la certeza del panorama de la liberación del cepo y su consecuente devaluación, los generadores de precios comenzaron con su salvajismo que los K recibieron como buena noticia, por supuesto y Cambiemos no tenía herramientas para pararlo. Llegó el 10 de diciembre de 2015 y Macri sí tenía argumentos para hacer retrotraer los precios, injustificadamente incrementados, puesto que (según su propio análisis y de sus acólitos) ya revistaban a un dolar de $15 desde hacía bastante tiempo. No lo hizo. No presionó para que los precios se retrotraigan sino que, en sus propias barbas, continuaron incrementándose, los alimentos a un promedio de un 50% y los medicamentos a un 70%. De la vestimenta ni siquiera me ocupo, puesto que de harapos puedes taparte, pero al estómago no lo llenas NI POR UN DÍA con esperanzas de promesas ni te curas NI POR UN DÍA con las mismas esperanzas. Pero eso no es todo y repito "en sus propias barbas", dichos rubros VITALES continuaron incrementándose al punto que la canasta básica de junio (según la propia información oficial) fue de 4,7%. La prueba es que, segun la macrista Margarita Barrientos y demás comedores a su mismo estilo, ha crecido en un 100 y 200 por ciento, lo sabes por la TV, no? ¿crees que los que acuden a dichos comedores lo hacen por picardía? .... puede ser que algunos sí, pero nos consta que la mayoría lo hace, avergonzada, por necesidad, sintiéndose indigno. Sólo en Capital Federal cerraron 400 restaurantes económicos, pizzerías y afines, fuente de alimentación de empleados y obreros que no pueden alimentarse de otra manera por los condicionamientos de horarios de sus trabajos. Y así están acostumbrados desde siempre y no hay derecho a cambiar las costumbres no suntuosa de nadie, no crees? De manera que no se trata de si relegamos un suntuario más o menos, Carlos. Se trata de si comes y te curas o dejas de hacerlo. Es grave!. Mientras, los precios de la CANASTA BÁSICA siguen escalando al 4,7% mensual (hasta ahora). Pero no tomes un 4,7 como un mero índice de que te cuesta más; es un 4,7% menos de posibilidad de comer y curarte, aparte del vital 50% que ya te quitaron y de lo que continuarán quitándote inexorablemente, según las tendencias y previsiones. A tamaña barbaridad se adicionó el aumento de las tarifas de los servicios públicos; algo necesario de hacer, por supuesto, pero bien programado y posteriormente a que la gente tenga con qué pagar. Mira, en éste asunto, nunca fui partidario de ningún tipo de subsidio, aunque sí de que te cobren lo que vale y no lo que se les de la gana, caso del agua en donde tal servicio se privatizó y, en manos de gobernadores o testaferros, caso Tucumán, ya te cobraban lo que no vale. Beneficiario de tal negocio en Tucumán, el propio gobernador Alperovich con el mayor paquete accionario de SAT (Sociedad Aguas de Tucumán). Supongo que, en tras provincias, será similar. Los servicios públicos esenciales (luz, gas y agua) es algo que no puedes dejar de pagar pues son vitales y sin alternativas de uso. El pobre no puede prescindir de más de lo que ahorra. Por otra parte nadie está preparado, ni psíquica ni materialmente para procurarse otros medios alternativos (si los hubiere) para reemplazar fuentes de provisión, sea de energía eléctrica o de gas natural o de agua, de un día para otro y menos ante un empobrecimiento repentino. Hasta la leña y el carbón son caros. Ni una cultura de uso de nada se cambia de un día para otro y menos en crisis adquisitiva. Como bálsamo aliviador para la mayoritaria clase pobre se propusieron medidas casi o difícilmente impracticables, tales como devolver hasta $300 del IVA de alimentos. Yo te invito a comprobar, aquí, en el interior bien interior, quiénes y cuántos negocios te venden con tarjetas de débito y verás que no serás beneficiario del sistema. Además, maldita las ganas de comprarle a los apartados supermercados que son, precisamente, los generadores de los precios que te torturan. Sencillamente no quiero ni puedo desplazarme hasta donde se encuentran para hacer las compras a diario, como las hacen los pobres. Además, debes respetar la cultura de comprar el medio kilo de pan o los 50 gramos de mortadela o los 200 gramos de puchero que ocuparás en el día y, si compras en mayor cantidad, verás cómo 100 gramos de queso te dura lo mismo que los 50 gramos hasta que se terminan. Imposible cambiar la cultura de consumo y no harás que eso cambie ni hay derecho a que alguien te lo imponga; y menos alguien que tenía la obligación de conocer los hábitos de la mayoría de los argentinos, los que están bajo la línea de pobreza. La salida inteligente hubiera sido aumentar esos $300 (muy insuficientes para los incrementos absolutos que se produjeron) en los haberes de los jubilados y punto. Mientras, los precios de la CANASTA BÁSICA siguen escalando al 4,7% mensual (hasta ahora). Pero no tomes un 4,7 como un mero índice de que te cuesta más, pero los dispones; es un 4,7% menos de posibilidad de comer y curarte, aparte del vital 50% que ya te quitaron y de lo que te quitarán inexorablemente. Otro supuesto bálsamo son las tarifas sociales para los jubilados, pensionados y otros "que revistan en blanco", olvidándose del 40% de la actividad informal -en negro- que sufre el país. Yo te invito a que me hagas los trámites para lograr los subsidios en agua, luz y gas. Verás que, aparte de producirte letal acidosis por indignación, se te hace literalmente imposible lograr tu cometido. Resultado, no accedes a los subsidios. Además, los de menores recursos, difícilmente tienen a su nombre los servicios esenciales, lo cual impide obtenerlos. Aparte, aunque difícilmente pudieras lograr dichos beneficios, sería a costa de muchos días de tramitaciones. Para un pobre o un indigente, que debe trabajar la mayor cantidad de horas más horas extras al día para sufrir algo menos de hambre y necesidades, pedirle que emplee su tiempo en tramitar lo que probablemente no podrá obtener, es decirle "no comas tantos días al mes"; ¿cruel, salvaje pretensión, no?. Además, quienes menos personalidad poseen para enfrentar la soberbia, la petulancia y abulia de los empleados de las compañías de servicio son, precisamente la gente de menores recursos; a eso lo entiendes, no? Otra realidad: ¡por favor, a los pobres de mayores edades no les pidas ningún trámite por Internet, no? Mientras, los precios de la CANASTA BÁSICA siguen escalando al 4,7% mensual (hasta ahora). Pero no tomes un 4,7 como un mero índice de que te cuesta más, pero los dispones; es un 4,7% menos de posibilidad de comer y curarte, aparte del vital 50% que ya te quitaron y de lo que te quitarán inexorablemente. Además, el país tiene regiones gélidas y regiones muy tórridas aún en el norte que, por si MM no lo sabe, también habitan argentinos que le dimos, confiados, nuestros apoyos y votos. ¿Cómo combates el intenso frío (entre 6; 10; 15 grados bajo cero en la noche y la mañana; o entre 30 y hasta 50 grados sobre cero entre noche y día, según dónde vivas, noreste o noroeste), si no es con energía a la cual estamos acostumbrados a usar? Entiéndase que la provisión de gas natural es privilegio de las regiones llanas del país (y no todas), no de las serranas, en donde se debe pagar $200 por una garrafa de 10 kilos (8 Kg en la práctica) de gas envasado. Por otra parte, ya desde siempre, los del interior norteño hemos venido subsidiando vergonzosamente los servicios a los de Capital Federal, bonaerenses y sureños. Pero lo mismo nos aplicaron los incrementos sin miramientos ni consideraciones y sin tener en cuenta el sacrificio realizado durante años. Todo eso se llama ineptitud gubernamental. Ineptitud criminal, pues se trata de mayor o menor carencia de alimentación, medicamentos y servicios. Mayor carencia, no menor confort, se entiende? porque ésto parece no ser entendido por quienes perciben ingresos de $20.000 y superiores, que solo conforman el 20% de los argentinos. UN GOBIERNO HONESTO Y EFICAZ DEBIERA: No anticiparse a condonar alegremente las retenciones a quienes tienen más espaldas para aguantar, especialmente a la mineras que (me consta) nos vivieron robando o a la petroleras (a quienes se sigue subvencionando con 4.000 millones de dólares anuales y no para aplicar a inversiones) cuyos empleados perciben, en promedio, $60.000. No siquiera a los productores rurales y mucho menos a los agroexportadores, parásitos consetudinarios. Haber incrementado previamente los ingresos de quienes revistan en estratos de pobreza e indigencia, para que los incrementos de precios no los hagan más pobres, como sucedió, sucede y continuará sucediendo. Ésto para cubrir los aumentos de precios correspondientes a servicios, vestimenta y transporte o traslados. Otorgar en los sueldos, como adicional a los haberes, los insuficientes $300 pesos correspondientes al engorroso e impracticable crédito por IVA. Haber programado los costos de las tarifas de acuerdo a las temperaturas de las discímiles y tan variadas regiones de nuestra vasta Argentina. Resulta fácil, Carlos, si el Servicio Meteorológico Nacional y otros entes y organizaciones cuentan con los registros necesarios de temperaturas, lo debe saber MM, no?. Además, en el insólito sistema de premios y castigos por mayor o menor uso respecto del mismo período anterior, hubiera sido más fácil establecer diez bloques (por ejemplo), en vez de tres bloques de consumo, de manera que, quien consume poco, dentro del primero o primeros bloques, paguen mucho menos (por unidad de consumo) que en los que hasta calefaccionan el agua de sus piscinas, que pagan dentro del tercer bloque como quienes consumimos normalmente. No era necesario incrementar los servicios, sino incrementar los mayores consumos, te das cuenta? Fíjate qué fáciles soluciones hay que, quienes aseguraron que "se puede, se puede, se puede" aseguraron ser capaces pero que desconocen totalmente, al punto que están practicando el elemental sistema del "prueba y error". Algunas cosas más voy a agregarte de las muchas que me quedan en el tintero, como solíamos decir los de antaño. Propongo al ¿sensible? gobierno y todo el pueblo argentino: Hagamos un sacrificio patriótico, igualitario, solidario, aleccionador, motivador de comprensiones y entendimientos: vivamos todos, desde el presidente hasta el mendigo, con $4950 mensuales hasta que salgamos de la situación que nos prometieron sacar. ¡Ni un peso más, eh? Eliminemos todo tipo de subsidios, inclusive de los servicios. Que no haya déficits, pero que los que más consumen cubran los costos de quienes menos consumen. ësto se logra con las diferencias de precios de los bloques que se facturan. Actualicemos los niveles máximos (totalmente desactualizados) de los monotributistas, generadores de la mayor cantidad de empleos del país y que no pueden sino menos que "negrear", siendo impulsados a tal anomia por abulia manifiesta estatal. Cambiemos las escalas impositivas, haciendo que todo habitante del país, desde el mendigo hasta las máximas corporaciones, paguemos impuestos mediante escalas desde 1% hasta un 80% sobre las ganancia. Al mendigo le corresponderá un 1% pero a las empresas financieras, de juegos de azar, petroleras, mineras, supermercadistas, laboratorios medicinales los porcentajes más elevados, hasta un 80%, acorde a sus gananciales. Sería costoso, pero una buena docencia en cuanto a la cultura del sostenimiento de la cosa pública. A cambio de lo anterior, eliminar los impuestos distorsivos, caso de Ingresos Brutos, impuesto a los débitos bancarios, contribuciones municipales y todo cuanto no sea ganancias. Basados en la mayor recaudación por ganancias, ver de disminuir o eliminar el IVA. Quienes estén de acuerdo, viralicen el presente razonamiento. Mientras, tengamos como "carta en la manga" la consideración: "si falla el cadete, cambia el gerente". Dios te bendiga, porque sé que tus intenciones y criterios son prístinos y patrióticas. También Dios bendiga a nuestros gobernantes y a todo el pueblo argentino