jueves, 30 de julio de 2009

CHORROVICH


Grave: Denuncian que Capitanich desvió el dinero de ayuda alimentaria para su campaña electoral
¿Adónde fue la plata para los indigentes?, se preguntan en la provincia más pobre del país. Se trata de 10 millones que le envió Alicia Kirchner a través del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria pero el gobernador preferido de los Kirchner no depositó los fondos en una cuenta especial, lo cual complica la auditoría del gasto social.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El gobernador favorito de los Kirchner, Jorge Capitanich, está en problemas. Se lo investiga por el manejo irregular del dinero que le envió el Ministerio de Desarrollo Social, al mando de Alicia Kirchner, en concepto de ayuda para los indigentes. Sin embargo, la responsabilidad le cabe tanto a la ministra cono a Capitanich: A pesar de que el ministerio supiera del manejo irregular, aún así siguió enviándole fondos públicos para ser usados con ese fin.

Según publica el diario Critica en una nota de Nicolás Wiñazki, a lo largo de este año, el ministerio intimó al menos dos veces a la administración provincial para que entregue en tiempo y forma los balances de 10 millones de pesos que le fueron enviados a través del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria (PNSA), y que supuestamente tendrían que haberse entregado a familias nutricionalmente vulnerables. Sin embargo, Capitanich y sus funcionarios evadieron las respuestas, confirmaron fuentes oficiales a ese medio que pidieron no ser identificadas.

La oposición denuncia que esa plata se desvió y se usó para otros fines, justo en medio de la campaña electoral.

En tanto, la situación en la provincia es una olla a presión: la situación política y social explotó este fin de semana, con consecuencias aún inciertas. El mandatario provincial debió hacer renunciar a su ministro de Desarrollo Social, Aldo Leiva, y al de Gobierno, Domingo Peppo, después de que Crítica de la Argentina difundiera a todo el país que Resistencia es la capital con mayor cantidad de indigentes del país.

Es que Capitanich no puede permitirse escándalos a su alrededor. Hay demasiado para perder si los medios ponen la lupa o investigan su gestión.

Este lunes, respondiendo al informe de Critico que informó que Resistencia es la ciudad más pobre, Capitanich admitió que su provincia tiene los peores indicadores sociales del país y reconoció un problema de su gestión para revertir la alta cantidad de niños desnutridos. Sin embargo, el mandatario atribuyó esa dificultad a las asimetrías aplicadas en el país en la distribución de subsidios, aspecto que, dijo, planteó el martes pasado a la presidenta, en la Casa Rosada. "Tenemos los peores indicadores del punto de vista social, pero hemos avanzado desde el punto de vista de la evolución y de las inversiones en materia social", dijo Capitanich a la agencia DyN.

No mencionó en esas declaraciones nada acerca del manejo irregular de fondos.

El gobernador sostuvo que esos índices reflejan una combinación de pobreza.

Capitanich ahora enfrenta una nueva denuncia. Según informa ese diario, su gobierno no sólo no informó sobre el destino de los 10 millones de pesos que le llegaron a través del PNSA, sino que además incumplió una regla de ese programa que estipula que sus partidas deben administrarse desde una cuenta bancaria especial para que puedan ser auditados de manera correcta. En lugar de hacer eso, el gobernador incluyó los fondos en la cuenta general de la administración, lo que provoca que ahora sea muy complejo rastrear cómo fueron usados.

La oposición chaqueña está convencida de que los 10 millones no fueron utilizados como era debido. Así lo afirma el diputado de la UCR Carlos Ullrich: “La plata se desvió, no se puso en una cuenta como se debería haber hecho. No la usaron para su objetivo original. Chaco es una provincia con muchísimas necesidades y el gobierno se maneja así, sin ningún tipo de control”. El 17 de julio, Ullrich presentó una nota en la mesa de entradas de Desarrollo Social, en la que le pide a la subsecretaria de Políticas Alimentarias, Liliana Paredes de Periotti, encargada del PNSA, que informe sobre la situación. Hasta ahora, no consiguió ninguna respuesta.

A esta situación irregular, se agrega que los fondos del PNSA que llegaron a Chaco fueron manejados por dos fundaciones a las que el Estado provincial encargó las tareas sociales: una se llama Fundaqom, manejada por el dirigente Manolo Bordón; y la otra se llama Fundación Chaco Solidario, y es administrada por Cecilia Baroni, hija de Daniel Baroni, ex gobernador del Chaco. La oposición provincial se queja de que son esas dos entidades, y no el Estado, las que concentran el reparto de los fondos sociales, lo que dificulta todavía más que se pueda llevar un control serio sobre el tema: “Esas fundaciones no se someten a auditorías de ningún tipo. Hacen lo que quieren sin control de nadie”, se quejó Ullrich ante este diario.

Hasta anoche, Kirchner (Alicia) no había hecho declaraciones sobre la crisis social que se vive en Chaco. Sin embargo, sí hizo referencias generales a su gestión a través de un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias, Télam: “Nunca pactamos con la pobreza. El mayor desafío es saldar la deuda social”.

Tras todos los escándalos que protagonizó el gobernador del Chaco ¿seguirán los Kirchner 'bancando' Capitanich?

No hay comentarios: