
La Nueva Provincia - 12-Jul-09 - El país
EN EXCLUSIVA CON PILAR RAHOLA
"Por la soberbia, Cristina comete graves errores"
BUENOS AIRES (De nuestra agencia) -- La periodista y escritora española Pilar Rahola, una de las voces más respetadas en el ámbito periodístico europeo e internacional, no escatimó críticas para la presidente Cristina Fernández, para su esposo Néstor Kichner, y para lo que consideró una "doble moral" del gobierno en materia de respeto a los derechos humanos de las personas.
Dijo que la mandataria "mintió deliberadamente" a los ciudadanos sobre la gravedad de la epidemia de gripe A en los días previos a las elecciones legislativas del 28 de junio. Y disparó contra su cuestionado viaje a Washington y El Salvador para interceder por el derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya.
"Hizo un ridículo monumental, que no hicieron otros de sus pares más responsables de la región", dijo.
Ex diputada del Parlamento español y ex vicealcaldesa de Barcelona, luchadora contra la violación de los derechos humanos y la degradación de los derechos civiles, Rahola fustigó al kirchnerismo por albergar en su seno a ex terroristas y por su alianza con organismos como las Madres de Plaza de Mayo.
Dijo además que los Kirchner no han advertido que la ciudadanía "se les ha puesto en contra" y que por eso perdieron las elecciones pasadas. Y advirtió que el matrimonio gobernante "tiene un tinte acabadamente monárquico, que puede terminar muy mal si no se dan cuenta y corrigen el rumbo".
En el marco de una nueva visita a la Argentina, en la que ofrecerá conferencias y participará de un encuentro con las víctimas del atentado terrorista contra la sede de la AMIA, entre otras actividades periodísticas, culturales y civiles, Rahola concedió un reportaje exclusivo a "La Nueva Provincia".
--¿Cuál es su opinión sobre el modo que se ha tratado aquí la epidemia de gripe A?
--La gestión del gobierno ha sido tan mala que sólo puede ir a peor. Y, además, esto no es igualable a lo que ha ocurrido en otros países, como el caso mexicano. Allá se gestionó muy bien el tema de la gripe. Por supuesto que también el caso chileno, y me atrevo a mencionar incluso el caso español.
Creo que aquí el primer error gravísimo, diría irresponsable, del gobierno de Cristina Kirchner, ha sido la mentira. En una crisis sanitaria no se puede mentir, porque la mentira genera desconfianza, crea desconcierto y falta de convicción de que las autoridades puedan resolver el problema.
En nuestro caso fuimos sabiendo día a día qué es lo que pasaba, el gobierno informaba, y lo que pasaba era exactamente lo que se decía. No había discusión sobre datos o el nivel de gravedad. El gobierno de Rodríguez Zapatero obligó a coordinar todas las administraciones, las locales, las autonómicas, y el ciudadano lo que vio fue que había una crisis sanitaria y un gobierno que estaba haciendo los deberes.
Aquí el ciudadano lo primero que vio fue un gobierno que supeditaba la crisis de la gripe a las elecciones. Primera maldad. Segundo, vio que el gobierno no era fiable en materia de datos. Mentía. Pasó de 1.500 casos a 100.000 casi sin anestesia, lo que creó desconcierto y un miedo profundo. Tercero, como había mentido y engañado, no fue capaz de coordinar a todas las administraciones para una política común.
--¿Piensa que el gobierno mintió deliberadamente para no verse perjudicado en las elecciones?
--No tengo dudas. Es imposible que un gobierno no tenga datos precisos, a no ser que no exista como gobierno. O el gobierno no sabe, o es irresponsable y miente. No hay tercera opción. Observo que la gestión argentina durante la crisis de gripe es la peor de todas las democracias. De hecho hay países de la región que lo han hecho mucho mejor.
--Se sabe por caso que el presidente mexicano, Felipe Calderón, salió con imagen fortalecida después de afrontar la crisis.
--Calderón estaba muy mal, pero se puso a comandar la lucha contra la gripe, no engañó, no mintió, coordinó todo, y mejoró. Rodríguez Zapatero está viviendo ahora mismo una crisis económica que le ha causado mucho daño a su imagen. Pero en el tema de la gripe su popularidad se ha mantenido, porque lo ha hecho bien. Y creo que Cristina Kirchner, en cambio, primero esconde, no gestiona adecuadamente, y luego se va a Honduras.
--Aquí hubo críticas de la oposición y de la prensa independiente por ese viaje. ¿Cree que sirvió para algo?
--Mire, a mí desde chiquita me han dicho que puedo hacer todo, menos el ridículo. No sé cómo no se da cuenta ella que ha hecho un ridículo monumental. La prueba es que otros líderes muy importantes como (Michelle) Bachelet, (Luiz de Silva) Lula, (Tabaré) Vázquez o (Alvaro) Uribe no han ido corriendo a Honduras.
--¿Cuál es su opinión sobre lo que ocurrió allí?
--Una cosa es condenar el golpe de Estado de Honduras, pero de la mano también hay que condenar al otro golpista que es Manuel Zelaya, porque fue el primero que intentó un golpe de estado "blando" en Honduras. Eso no se puede olvidar.
De todos modos, de ahí a tomar el avión, dejar abandonado a tu país cuando tienes más de cien mil afectados y más de 60 muertos por la crisis sanitaria, darle la manita a un tipo que ha violentado la Constitución de su país y que forma parte del satélite del chavismo, e ir allí de libertadora de no se sabe qué, me parece un cúmulo de tonterías supinas. Me parece que vuestra presidenta tiene un problema muy serio con la realidad, o la soberbia puede llevarte a cometer errores muy graves.
--¿Ve usted, asimismo, esa falta de contacto con la realidad del gobierno respecto del resultado de las elecciones del 28 de junio?
--Bueno, los mismos cambios de gabinete que ella ha dispuesto demuestran que es más de lo mismo, que no han entendido qué les pasó en esa jornada. Yo recuerdo un artículo que acabo de escribir en "La Vanguardia" (Barcelona) que acaba con esta frase: "No lo hacen peor porque no se entrenan".
Es el típico perfil psicológico del enquistamiento: cuando un poder que tiende a ser absoluto empieza a perder, a no entender los mensajes de su sociedad, y en lugar de corregir para mejorar lo que hace es enquistarse en sus errores.
Entonces, yo creo que el próximo partido que gane aquí las elecciones no será por méritos propios sino porque el kirchnerismo realmente lo está haciendo muy mal. Nos pasó en España con Felipe González, que fue un gran presidente, pero que sobre el final cometió muchos errores. Entonces allá se decía que no había ganado José María Aznar, que era un tipo mediocre que nadie daba un euro por él, que había perdido Felipe. Lo cual significa que las sociedades, a veces, no votan a favor de alguien sino en contra de otro.
El kirchnerismo no se da cuenta de que la gente se le ha puesto en contra. No tanto a favor de un líder u otro sino en contra de un régimen con tintes monárquicos. Si no se dan cuenta de que están perdiendo la percepción de la calle la van a pasar muy mal y van a acabar mal. Y el país con ellos, porque el país va a sufrir. Están a tiempo de cambiar, pero lamentablemente los procesos autistas tienden a peor, no a mejor.
--Quisiera llevarla a otro tema: el terrorismo internacional. ¿Cuál es, a su juicio, la diferencia entre factores nacionales o internacionales de ese terrorismo? ¿Cuándo se habla de terrorismo islámico, por ejemplo?
--En el mundo hay tres posibilidades. Los estados de derecho, que pueden ser irresponsables, cometer atropellos, pero que, sin duda, tienen una estructura democrática que los salvan. Las dictaduras, que son lo contrario de los regímenes de derecho, donde se atacan los derechos humanos y por ley se impide el ejercicio de la libertad, y los estados terroristas, que se alimentan de discursos humanitarios, pero que se dedican a aterrorizar a la gente.
Ahora, yendo a su pregunta, el terrorismo es siempre el mismo. Puede tener un motivo ideológico, teocrático, ser de derecha, de izquierda, pero tiene como única voluntad aterrorizar, imponer un tipo de discurso que mata gente. Por tanto es enemigo de la civilización, enemigo de la modernidad y enemigo de la libertad.
Hoy, en el mundo actual, el gran proceso terrorista mundial tiene que ver con el fundamentalismo islámico. No con el Islam, que es una cultura, una religión, una identidad. En ese mundo hay gente de todo tipo, hay quienes gobiernan dictaduras y quienes luchan contra las dictaduras. Hay mujeres de izquierda y hay mujeres que luchan contra la esclavitud. Hay escritores comprometidos, hay disidentes, hay estudiantes. El Islam es mucho más y a ese mundo le tengo un gran respeto.
Pero, en cambio, no le tengo ningún respeto a quienes en nombre del Islam esclavizan mujeres, aterrorizan a sociedades, pagan grupos terroristas, ponen bombas. Ese es mi enemigo, pero también es enemigo del Islam.
--La presidenta ha tenido en dos oportunidades en los últimos días frases conciliatorias hacia las Fuerzas Armadas. ¿Usted cree que es sincera o que es pura conveniencia, como ocurrió con el anuncio de créditos para viviendas una semana antes de las elecciones?
--No lo sé, no tengo datos como para opinar, pero le digo algo: las democracias tienen que observar a los uniformes como parte de la democracia. Y los que hemos corrido durante las dictaduras delante de la policía lo sabemos. Fíjese lo que hace la democracia en Chile. Hoy la policía de Bachelet es una policía democrática, que garantiza el estado de derecho. En España pasa lo mismo. Yo creo que es un proceso de aprendizaje que aquí todavía falta hacer.
En la Argentina hay tanto por resolver aún respecto a la memoria histórica, que ese proceso no ha cuajado todavía. Tiene que haber una fusión, porque una democracia sin orden, no es democracia. Y como los Kirchner han formado parte de este populismo montoneril, digamos, han marcado distancias con quienes se las juegan por la seguridad de todos los ciudadanos, por quienes deben cuidarnos, en una democracia, como insisto es la policía y a la luz de lo que pasa en otros países democráticos que han sufrido dictaduras.
--¿Qué se dirá de los Kirchner en el futuro, según su visión?
--Algún día en las universidades de ciencias políticas se estudiará al kirchnerismo en torno a cómo todo puede hacerse mal y, sin embargo, sobrevivir políticamente.
Lúcido planteo sobre la doble moral
--¿Qué opina de lo que ocurre en países como la Argentina, donde no prescriben los delitos cometidos por el llamado terrorismo de Estado, pero no pasa lo mismo con los que fueron cometidos por organizaciones guerrilleras?
--Yo creo que eso es una doble moral de vuestra democracia. La dictadura fue brutal, malvada, generó víctimas terribles. Estoy convencida de que la memoria, la reconstrucción de la memoria de las víctimas es fundamental para la democracia. Pero también hubo gente que murió por el sólo hecho de ir por la calle, un policía, un chaval que se hizo policía, o el hijo de un policía o de un militar, o el padre, la madre o una mujer. Esa gente no existe, no son víctimas.
¿Cómo puede una democracia superar la contradicción de considerar víctimas a unos y no víctimas a otros? Es una maldad inaceptable. En España hoy ya sabemos que durante la guerra el fascismo mató a mucha gente, pero la República también.
Y se lo digo yo que vengo de una familia de la resistencia republicana, mi tío abuelo fue el primer condenado a fusilamiento de Francisco Franco, así que hablo con dolor en el alma, porque de mi lado también hubo asesinatos. Y hubo pobres curas que, por ser sacerdotes, los mataban. Uno no puede reconstruir la memoria de un país si no reconstruye la memoria de las víctimas. De todas las víctimas.
--¿Cuál ha sido a su juicio la conducta del gobierno argentino en este tema?
--Ha hecho populismo con las víctimas. Y ha juzgado a sólo uno de los lados. Además, ha enaltecido a gente muy impresentable. No puedo entender cómo alguien como Hebe de Bonafini se convierte en amiga de este gobierno. Alguien que brindó por los cuatro mil muertos en Estados Unidos, que fue a España y nos dijo que ETA era buena.
Eso es despreciar a las víctimas, le aseguro que en España esto no lo hace ni la extrema izquierda. No entiendo cómo alguien así puede ser encumbrada por un gobierno. La Argentina no ha hecho las paces con su memoria. Lo ha intentado con la memoria de la dictadura, pero no con la memoria de los terroristas. Yo no estoy diciendo que ustedes abran un proceso legal ni de ningún tipo porque el pasado hay que dejarlo un poco tranquilo para poder proyectarse hacia el futuro. Pero pedir perdón quizás estaría bien.
--Otro caso es el de las víctimas del atentado contra la AMIA, la mutual judía, ¿no cree?
--Pues claro. Fíjese que la Argentina ha considerado víctimas sólo a aquellos que han sido asesinados o por una dictadura o por una organización extranjera, como es el caso de AMIA. Sin embargo, cuando las personas fueron asesinadas por argentinos que levantaban banderas de libertad y de lucha, entonces resulta que esas víctimas no existen.
Y aquí quiero decir algo importante. No todos los argentinos que luchaban contra la dictadura eran libertarios. Algunos eran auténticamente defensores de regímenes totalitarios. Y habrían cambiado, de haber podido, la dictadura de los militares por una dictadura comunista. Goya decía que el sueño de la razón engendra monstruos. A veces el sueño de la izquierda también engendra monstruos. Y esos monstruos pervierten a la izquierda.
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