lunes, 22 de agosto de 2016

DESARME

Las razones del desarme civil Por Gustavo Rubio Como bien se había planteado anteriormente, el desarme civil responde a intenciones turbias disfrazadas de medidas arbitrarias de protección que esconden la vulneración de derechos individuales, falta de idoneidad de los políticos para resolver problemas y el facilismo totalitario de lo políticamente correcto. Es así que se ha llegado al extremo de plantear al objeto "arma" como culpable voluntario de todos los hechos de violencia, dejando de lado el factor principal y único que es el factor humano. Los objetos no tienen voluntad, no son ni buenos ni malos. Las armas de fuego no son el problema, sino las personas. Frente a esta noción falaz y marketinera de que "si tenés un arma, tenés un problema", el desarmista esgrime una serie argumentos (basados en datos y estadísticas poco claras) que al ser tomado por periodistas poco preparados en el tema y repetidos en campañas con tintes cool, suenan casi como sólidos. Nada más alejado de eso. A continuación trataré de analizar los más comunes, muchos de ellos esgrimidos por legisladores y entes registrales hasta hace poco. 1. Con el desarme civil se busca "la disminución del uso y proliferación de armas de fuego y municiones" Les falta aclarar que esa premisa es limitada en su alcance ya que las personas afectadas son las que obedecen las leyes y son víctimas indefensas de criminales y gobiernos totalitarios (caso de la Venezuela de Maduro por ejemplo) A lo largo de la historia el mercado negro se nutre de estas posturas prohibitivas ha demostrado que una "intención legislada" se vuelve un mal social terrible. 2. Con el desarme civil se busca "la reducción de accidentes y hechos de violencia ocasionados por el acceso y uso de armas de fuego". Es decir que implícitamente los otros accidentes y hechos de violencia no deben importar... Esta premisa es, como se decía anteriormente, la raíz del error de pensamiento al momento de encarar los problemas de violencia y los accidentes: se ataca al objeto y se deja de lado el factor humano. Una persona educada, bien instruida en el manejo del arma, responsable y formada socialmente no es un peligro para nadie. Sobran los ejemplos en los cuales se ejercido violencia con otras herramientas como el alcohol etílico y los fósforos, autos, palas, etc. pero parece que él desarmista es fetichista y su objeto de deseo son las armas de fuego. 3. Con el desarme civil se busca "la sensibilización acerca de los riesgos de la tenencia y uso de armas". Cabe aclarar que bien podría aplicarse a cualquier cosa desde una bicicleta hasta maquinaria pesada, productos químicos o el 90% de las cosas que encontramos en el supermercado. Esta premisa evidencia la falla en la formación personal la cual se debe promover desde la educación pública o privada. 4. Con el desarme civil se busca "la promoción de una cultura de no violencia y resolución pacífica de conflictos que desaliente la tenencia y uso de armas de fuego". Suiza es una sociedad pacífica y tiene una de las tasas más altas de armas per capita del mundo. Canadá es otro ejemplo e Islandia tampoco se queda afuera. Por otro lado, si tomamos el ejemplo de Inglaterra, en donde se aplicó el desarme civil en 1997 viene sufriendo las consecuencias del incremento de crímenes violentos. La ciudad de Chicago es otro ejemplo. Se tiende a estigmatizar como violenta a la persona que tiene un arma de fuego, se la hace objeto de la falta de respuestas del gobierno de turno a los problemas de delincuencia y crimen los cuales no suceden porque existen armas de fuego. 5. "Tener un arma es un privilegio y no un derecho, porque desde el origen de la historia, las armas fueron inventadas por el hombre para matar". Un par de cosas: Primero Aristóteles ya lo había evidenciado con su "los oligarcas y tiranos desconfían del pueblo, por eso buscan desarmarlo". La legítima defensa no es un privilegio; practicar un deporte no es un privilegio; estudiar y proteger artículos históricos no es privilegio. El derecho de elegir tener un arma u otra cosa es uno de los fundamentos del ser humano libre. Cualquier persona está en su derecho elegir si desea tener cual o tal cosa. Sé que si el arma la posee un "privilegiado" mágicamente dejaría de ser un problema. Segundo, las armas no fueron creadas para matar. Si tomamos la evolución de las herramientas en el hombre, vemos que primeramente surgieron como rudimentarios medios defensivos para pelearle al depredador los restos de su captura y así procurarse la comida, medios de protección contra el ataque de animales predadores para terminar usándose contra otros humanos en casos defensivos mayoritariamente. No importa cuán primitiva sea la cultura, el valor de la vida humana era respetada dentro de sus parámetros. 6. "Las armas deben estar únicamente en poder de los efectivos de las fuerzas de seguridad". Como mínimo dos preguntas: ¿Quién garantiza que las fuerzas estén mejor preparadas que los legítimos usuarios? ¿Quién garantiza que las fuerzas de seguridad no serán usadas contra los mismos que deben cuidar? Como sociedad tenemos ejemplos dolorosos de sobra que destruyen esta postura. Desde el gatillo fácil moderno y grupo de tareas clandestinos de los setenta hasta los entrenamientos con cinco disparos en el curso de formación de la Policía local. Cualquier novato que empieza tiro práctico ya ha disparado más que un efectivo policial y tiene más experiencia para moverse con un arma de forma segura. Sin duda que hay muchos otros argumentos desarmistas pero en general se enfocan en estos puntos. Quizás los últimos tres son los peligrosos ya que atentan contra la libertad individual, estigmatizan a un grupo definido de la sociedad y concibe al Estado como un todo irrefutable y paternalista colocándose por encima de los derechos individuales. Estas posturas horadan las bases de una sociedad democrática y republicana y allanan el paso a sociedades policiales y totalitarias. Si no fíjense en Venezuela, la sociedad fue desarmada y los únicos con armas son las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas. Además, increíblemente, las milicias bolivarianas y los grupos paramilitares partidarios quienes tienen acceso al armamento por ser privilegiados seguidores del mandamás local. Estos dos últimos grupos controlan el acceso a los supermercados en estos tiempos de escasez, ambos grupos son los únicos que han podido hacerse de alimentos hasta ahora. Se ve que el desarme civil siempre favorece a los políticos en el poder y a los criminales, por más razones que se quieran inventar.