domingo, 30 de octubre de 2016

LA CASTA

PROPUESTA INSTITUCIONAL Un buen escrito me hizo resaltar con mayor claridad un anterior análisis de que la clase (bien llamada clase o más propiamente casta) política se asemeja en manera casi idéntica al criterio privilegista imperante en el conjunto de la nobleza francesa (y de otros países también), que llevó a un inevitable y literal derramamiento de sangre en la mentada guillotina. Entre aquellos nobles, bajo la vista displicente del monarca, los "nobles" mantenían cruentas "luchas e intrigas palaciegas" por poderes, títulos y sus consecuentes favores y patrimonios. Nada menos que lo que hoy sucede entre los integrantes de la casta política, con la diferencia de que a éstos los elegimos nosotros, haciéndonos cómplices y corresponsables de sus errores y delitos, o sea que estamos en peor situación que los pre-revolucionarios franceses. El razonamiento me lleva a algo que supe volcar al foro, como propuesta para hacer, grupalmente, al pueblo de la Nación, vía funcionarios que se animen, además de los medios de comunicación que se animen: LAS ESPECÍFICAS: Que el cargo de Presidente continúe en períodos de 4 años, reelegible por otro período de 4 años. Que idénticos períodos limiten los mandatos de legisladores. Que los jueces y fiscales sean elegidos por el pueblo por períodos idénticos, Que los jefes de comisarías y demás dependencias policiales también sean elegidos por idénticos períodos. Que los ministros sean considerados en las presentes específicas. Que aún los funcionarios de carrera en el servicio público, funcionarios que puedan favorecer o favorecerse económicamente a costa de fondos públicos, sean considerados en las presentes específicas. LAS GENERALES: Que se tenga muy en cuenta la situación de nepotismo; o sea que, mientras esté en funciones el funcionario, ni esposas ni familiares ni parientes hasta segunda generación (hermanos, padres, tíos, primos hermanos, etcétera, puedan, bajo ningún motivo ni excepción, ocupar ningún cargo público a nivel ejecutivo, que pueda poner en riesgo de delito los fondos públicos. lo mismo para novias, amantes y parejas. Que uno de los dos se abstenga de cargos públicos de ejecutividad económica que pueda gravar a la Nación. Sería ético y más seguro. Que ninguno de los cargos electos ni designados (ministros, por ejemplo) puedan desarrollar otros cargos públicos, ni aún en distintos poderes que los que haya ocupado. Que la veda sea por 8 años, porque 4 es poco tiempo. Resulta ser muy riesgoso. Ésto sería lo básico, desde lo cual podría elaborarse algo más puntilloso, a fin de evitar lo que, es de conocimiento público, soporta el pueblo argentino. Así también comprenderán los modernos nobles y monarcas, que no tienen sangre azul y que, por lo tanto, deberán, indefectiblemente, bajar al llano después de sus períodos electivos y/o designados. Norberto Vestidelli