domingo, 9 de octubre de 2016

TRUMP Y MORAL

La oponente a Trump se expresa como puntillosa moralista, olvidándose que, EN LA SUMA DEL PODER, su marido "Bill -manguera succionada- Cinton" se aprovechaba de "las pobres mujeres" que gozaban gustosas de favores de políticos y acaudalados. Trump se postula para estadista, para conductor político, no para profesor de moral ni para pastor de almas. Particularmente no son de mi agrado las expresiones grotescas y debilidades humanas relativas a los desenfrenos sexuales. Pero ¿cómo calificaremos al proyecto educacional "CHAU TABÚ" promovido por María Eugenia Vidal, apoyada por Mauricio Macri, donde se hace docencia de sexo oral y genital "seguro"? (ver en Internet). ¿O no recordamos ya los escándalos protagonizados por el presidente Menem en pleno ejercicio del poder presidencial?. Éste mundo está podrido, amigos, y no están exentas de culpas las mujeres que, exhibiendo sus partes pudendas, provocan a la líbido a los hombres, para obtener favores de ellos, entre los cuales un ventajoso casamiento. Ergo, los verdaderos objetos sexuales son los hombres, no las mujeres de la calaña de la que protagonizan las mujeres que tientan a Trump. Por supuesto que, de un débil moral, no obtendrás más que debilidades en todo orden. Pero, para eso está el Congreso norteamericano, para ponerle límites a los presidentes. No podemos ser tan hipócritas! Norberto Vestidelli