jueves, 8 de julio de 2010

LEY DE MEDIOS

El Tribuno - 07-Jul-10 - Opinión

http://www.eltribuno.info/salta/diario/hoy/opinion/la-ley-de-medios-k

La ley de medios K

por Mauricio Ortin
Filósofo (UNSa)

La ley de medios sigue siendo presentada por el oficialismo y los "oficiosos" como la reparación alternativa y esperada a la ley de medios de la dictadura. Por ende, en teoría, garantizaría y otorgaría la mayor libertad de prensa posible.

Dicha ley hace tiempo que no rige tal cual había sido concebida. Sucede que, de dictatorial, sólo le ha quedado el estigma de su origen, pues ha sufrido tantas modificaciones y enmiendas como necesidades de libertad de expresión han surgido de la sociedad. Es así que, desde 1983 hasta el gobierno anterior a los Kirchner, se pueden cuestionar muchas cosas de las gestiones presidenciales; mas nadie puede negar que hemos gozado de una aceptable libertad de prensa.

Los presidentes Alfonsín, Menem, De la Rúa y Duhalde la han respetado y sufrido por igual. A ninguno de ellos se los puede acusar de organizar una campaña destinada a someter, eliminar o apropiarse de medio de comunicación alguno.

Como en tiempos de Onganía, no han sido las empresas de medios de comunicación las que han aventado la necesidad de una nueva ley que garantice la plena libertad de prensa. ¿Para qué si, de hecho, ésta ya existe? Es el gobierno de los K, en contra del interés de los medios, el que ha impulsado la nueva ley. ¿Por qué? Simplemente, porque la vieja ley de la dictadura se ha desnaturalizado y ha perdido su poder autoritario y amordazador. Por eso, la ley de medios K es "contra los medios" y no "con los medios". Como la de Onganía, ni más ni menos.

Es por lo menos curioso que el matrimonio Kirchner y muchos de aquellos que sostienen que la nueva ley de medios garantizará una mayor libertad de prensa sean los mismos que no deslizan ni la más tierna observación contra el brutal amordazamiento que sufre la prensa en Cuba. Peor aun, Cristina de Kirchner, en su última visita a la isla, se deshizo en remilgos y lisonjas al régimen totalitario. Y ante el tirano, que hace 50 años eliminó los medios de comunicación independientes, la Presidenta insistió con sacarse una foto. Foto que exhibió orgullosa, como si se tratara de un diploma de revolucionaria. ¡Pavada de condecoración!

La prensa libre siempre se ha erigido como el principal obstáculo de los déspotas y los proyectos de déspotas. En una república, el Estado que tiene y debe tener el monopolio de la fuerza no puede ni debe tener el monopolio o el control de la información. Si ello sucede, la forma de gobierno no es república sino régimen policial. Y no es que los hombres de prensa sean mejores que el resto. Simplemente, su profesión de informar a la ciudadanía hace posible conocer y, por lo tanto, juzgar la acción de gobierno. Por eso, cualquier medida del gobierno dirigida a controlar a la prensa estará siempre bajo sospecha de querer controlar la información. No existe en la historia caso alguno de régimen totalitario sin control de la prensa: Hitler, Stalin, Pol Pot, Mao Tse Tung, Fidel Castro, y otros han hecho escuela con el siguiente argumento: "Los poderosos medios de comunicación privados representan o sirven a intereses contrarios al pueblo".

Así, según el totalitario que los ataca, los medios no oficialistas pueden ser: oligarcas, contrarrevolucionarios, antiargentinos o, como dijo la señora presidenta, "ladran Sancho, señal de que son perros". Para muestra, un botón. El presidente Evo Morales, que quiere también su ley de medios, les dijo a los reporteros: "Vamos a normar para que no mientan, es por el bien de ustedes" y, a continuación, señaló que la nueva tarea del periodista debería ser la "lucha contra el capitalismo". El aliado bolivariano Hugo Chávez creó con recursos del Estado las "guerrillas mediáticas".

Son fuerzas constituidas por miles de niños educados "con el propósito de enfrentar las mentiras y la desinformación que emiten medios de comunicación privados". Sin eufemismos: educados en el odio a los medios y periodistas que no se someten al "Nerón" bolivariano.

La ley de medios K arrasará con los medios televisivos y radiales nacionales, TN noticias, Radio Continental, Canal 26, etc., que desaparecerán del éter salteño. No podrán ser vistos ni escuchados, salvo que medios locales los entrevisten, políticos de orden nacional.

Eso sí, el canal K de televisión (Canal 7) y la radio K (Radio Nacional) serán los únicos medios con presencia en todo el territorio argentino. Es que en estos medios sólo se informa con la verdad y, además, los periodistas que trabajan allí lo hacen con un único fin: la grandeza de la Patria. Resumiendo: la ley de medios K es a la libertad de prensa, lo que el zorro a las gallinas.

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