lunes, 5 de septiembre de 2016

CORTE CORTADA

LA CORTE BONAERENSE BAJO LA LUPA Narcopolicías impunes (1): Candela muerta y la despedida de Hitters La Corte Suprema de Justicia bonaerense tiene la oportunidad de hacer historia. La alternativa es mantener una mentira que resulta horrorosa porque, en su esencia, es denegación de Justicia. Reabrir el 'caso Candela' antes de que vaya a juicio oral y público es una prioridad. De lo contrario, la complicidad del poder con un hecho truculento volverá a quitarle credibilidad a las instituciones. Daniel Scioli, Ricardo Casal y Juan Carlos Paggi quisieron dejar el asesinato de Candela Rodríguez como cosa de "perejiles". Hay que averiguar por qué. El 31/10, Juan Carlos Hitters se jubilará como juez de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Hay intensas negociaciones acerca de quién lo reemplazará en el colectivo que presiden Luis Esteban Genoud e Hilda Kogan, y que también integran Héctor Negri, Eduardo Julio Pettigiani, Eduardo Néstor de Lázzari y Daniel Fernando Soria. Hitters podía marcharse de la Corte realizando una importante acción que sus colegas bien harían en aprobar: la reapertura de la investigación del crimen de la niña Candela Rodríguez. La próxima elevación a juicio del expediente resulta un bochorno para la Justicia bonaerense, que queda afectada por otra pérdida de credibilidad junto a la institución policial. Resulta decisivo que la Corte Suprema de Justicia provincial rescate el expediente y concrete una nueva pesquisa, sin vicios que menoscaban la inteligencia promedio de la opinión pública, y que resultan un obstáculo entre los magistrados y el resto de los ciudadanos. El 'caso Candela Rodríguez' se refiere al asesinato premeditado y a sangre fría de la menor de edad Candela Sol Rodríguez Labrador, de 11 años, secuestrada el lunes 22/08/2011 cerca de su casa en Hurlingham. ----------------- Documento terrible PDF iconpunto_6.pdf ----------------- El senador bonaerense Jorge D'Onofrio (Frente Renovador - Pilar), se pregunta: "¿A nadie le llamó la atención que bastaron 6 horas de secuestrada Candela para que el entonces gobernador Daniel Scioli organizara un comité de crisis, mientras, a la vez, hacía esfuerzos desesperados pra que el caso no pasara de la jurisdicción provincial a la Justicia federal?". Según D'Onofrio, luego de haber investigado el caso desde el Legislativo, "fue un caso de disputa territorial entre 2 bandas de narcopolicías. El resto es u ocultamiento o mentira". El 02/09/2009 se produjo el enfrentamiento armado entre bandas en la villa 9 de Julio (“Batalla de las 300 balas”), que tuvo la particularidad del involucramiento policial. Mucho se habló de un tal subcomisario Claudio Brítez, de la comisaría de Matheu (Escobar), en la contienda. Uno de los narcos involucrados en la pelea por el territorio sería su hermano “Cartucho” Britez, “mano derecha” del Negro Gómez, cabecilla de uno de los grupos enfrentados. Desde luego, el subcomisario Britez se encontraba fuera de jurisdicción. Nunca antes había quedado tan en evidencia la existencia de narcopolicías en San Martín. ¿Cómo es posible que la Suprema Corte provincial permita que bajo su jurisdicción ocurra semejante aberración? El próximo juicio oral y público apunta, solamente, a cerrar el caso: los detenidos nada tienen que ver con el caso, serán considerados inocentes, y el asesinato quedará impune. Para D'Onofrio es lamentable. A meses del juicio oral que será en febrero de 2017 y tendrá a unos 1.300 testigos, el senador renovador recordó que "(Daniel) Scioli montó un teatro cuando llegó a la escena del crimen. Existen vinculaciones con el poder político. Hay que modificar el sistema para que no haya más lugar para los corruptos”. Mil hipótesis y ninguna Miguel Ángel Villalba, más conocido como "Mameluco", tiene una historia como jefe de narcotraficantes en el municipio bonaerense San Martín. En 2004, cuando fue condenado por 1ra. vez, apareció su vínculo comercial con efectivos de la Policía Bonaerense. En 2009 recuperó su libertad y lanzó el desafío irracional ser afirmar que sería candidato peronista a intendente de San Martín. En 2010, acompañado de unas 50 personas, invadió el Concejo Deliberante para reclamar una autorización para un acto político. En 2011 volvió a ser detenido, acusado de traficar 30 kilos de marihuana. Muy raro que detengan por marihuana a quien apodaban "el rey de la cocaína". ¿Un sector de la Bonaerense quería quitarlo de escena? Desde entonces, "Mameluco" reside en el penal de Ezeiza, y en la villa 18 de Septiembre había quedado al frente su hijo Alan Marcial Villalba, recientemente detenido por narcotraficante. ¿Quién era el otro narco activo en San Martín, también con conexiones policiales? Gustavo Sancho es el nombre que surge en todos los archivos. Gustavo Sancho es uno de los nombres que mencionó Alfredo Rodríguez, padre de Candela, en su declaración. Su hijo, Alan Sancho, había sido secuestrado el 06/12/2009 en la puerta de su casa, ubicada en José C.Paz al 4400, en presencia de su novia, Natalia González. Los raptores pidieron 200.000 euros de rescate pero, 2 días más tarde, el piloto fue liberado pero casi nadie se preguntó qué ocurría, a causa de la conmoción provocada por el hallazgo de los cuerpos de la familia Pomar, ese mismo día. ¿A nadie le resultaba curioso que fuese secuestrado, y luego liberado, el hijo de un supuesto 'capo', con poderosas conexiones? ¿Y por qué un rescate en euros y no en dólares estadounidenses, que es el estándar, o en moneda doméstica? ¿Había narcopolicías enfrentados en una disputa por el territorio? Nunca se investigó. Borrando huellas El cadáver de Candela fue encontrado 9 días después por una cartonera, el miércoles 31/08/2011, a las 16:30, a 35 cuadras de su casa en un terreno baldio en Villa Tesei. El cuerpo se encontraba dentro de una bolsa en una vereda de la calle Cellini. Candela -abanderada del colegio EGB Nº 28 “Cartero Bruno Ramírez”, de Hurlingham- vivía con su madre, Carola Labrador. Su padre, Alfredo Rodríguez, se encontraba preso desde hacia 14 meses en el penal de Magdalena, por un caso de piratería del asfalto (causa IPP23896/10, instruida en el Juzgado de Morón), además de otras 2 causas en San Martín y 1 detención por robo agravado de mercadería en tránsito. Sin embargo, el ministro de Justicia y Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, desvinculó al padre del caso: “Tenemos mil hipótesis y algunas han sido desechadas. Por ejemplo, desechamos que haya sido una venganza al padre de la menor, que se encuentra preso. Es verdad que el padre es problemático, pero desechamos casi por completo que se trate de un ajuste de cuentas al padre. Ya que no hubo ningún llamado extorsivo”. Candela fue secuestrada a las 15:30, mientras esperaba fuera de su casa a unas amigas para ir juntas a la parroquia San Pablo Apóstol, donde integran el grupo de boy scouts. Su madre se encontraba dentro de la casa. La investigación estuvo a cargo, directamente, del por entonces ministro Casal, en el caso trabajó el comisario Juan Carlos Paggi, por entonces jefe de la Policía Bonaerense, y el fiscal Marcelo Tavolaro. El ministro Casal informó que se pagarían $100.000 de recompensa a quien aportase datos sobre el paradero de Candela. En tanto, el comisario Paggi parece que hizo énfasis en que Casal, como ex integrante del Servicio Penitenciario Bonaerense, tiene muchos amigos de relevancia. Pero, más allá de las relaciones, ¿resistirían Casal y Paggi una investigación sobre el homicidio de Candela? Un documento De la investigación del caso realizada en el Senado provincial es interesante destacar el capítulo VI: San Martín: La Línea investigativa que no se siguió. VI. 1 Acerca del móvil del asesinato de Candela Una de las particularidades del caso es que la investigación había logrado establecer la casa donde se había mantenido cautiva a la niña y donde se habría perpetrado el asesinato; la banda criminal que lo efectivizó , el autor material del hecho, pero el móvil seguía siendo un “gran misterio”, como lo señalara, entre otros, el Juez de Garantías Dr. Alfredo Meade el 7 de septiembre: “El móvil todavía no se logra establecer”, aseguró esta mañana el magistrado en declaraciones a radio Continental. En este sentido, agregó que “las hipótesis son infinitas” y por ello consideró que “apostar por un móvil y desechar otro sería una imprudencia”. El juez remarcó que “el móvil es lo que nos falta establecer para seguir avanzando en la causa”. "La investigación, que lleva bastantes días y miles de fojas, después de mucho andar alcanzó el momento en que en una casa de Morón se encontraron restos de ADN compatibles con Candela", explicó. Meade añadió que este elemento -el vaso con restos de saliva con ADN de Candela, hallado en la casa donde la nena habría estado cautiva- resultó clave para llegar a las detenciones. "Eso vincula a las personas que estaban en ese lugar de diversa manera con el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, por un lado, y de encubrimiento agravado por el otro". (Portal de Clarín) Tal como ya se ha señalado en el Punto IV, la detención de Héctor “Topo” Moreira y la imputación de autor intelectual hacen posible la formulación del móvil: una “venganza no convencional”. Veamos en primer lugar qué condiciones reúne “el autor intelectual”: 1) Es el único de los imputados sobre quien hay certeza de que conocía a Juancho y a su familia desde la infancia. Eran vecinos. Vínculo que ambos reconocen. 2) Vive en San Martín, su domicilio entra en el cuadrante de la antena de la Finita, donde se apaga el Nextel de Candela. 3) Es el único de los imputados señalado por “Juancho” Rodríguez (padre de Candela) en su declaración testimonial. De esta forma ingresa a la causa en forma natural puesto que vincula lo declarado por Juancho con lo que ha resultado finalmente. El fiscal Tavolaro se refirió ampliamente a esta declaración ante la Comisión: Sr.TAVOLARO.- La primera declaración del padre la recibo yo en la jefatura distrital de Hurlingham, porque hubo que sacarlo de la comisaría de Villa Tesei, ya que era imposible de hacerlo ahí por las decenas de cámaras de televisión que estaban allí. El señor Rodríguez da cinco nombres. El dijo “yo no le debo nada a nadie, pero si alguien me pudo haber hecho un mal son un tal Bóscolo, un tal Moreira, Sancho, el policía Chazarreta y Britez. ¿Qué dijo, realmente, el padre de Candela en su primera declaración testimonial del 25 de agosto 2011 (Cuerpo I fs. 82/84) “no sé quien pudo haber cometido el hecho de Candela, pero de la gente con la que andaba o quien conozco, podrían ser: Gustavo Sancho que no se dónde vive actualmente y es narcotraficante, Marcelo Bóscolo quien tenía un campo en la zona de Moreno, sobre la ruta 197 y ruta 25 (…), Walter Bulaccio, que andaba con el tema de los desarmaderos y vive en William Morris viniendo por Roca la cuadra anterior al buenayre; el Topo Moreyra que vive en 9 de Julio y Sarandí de Villa Ballester, ya que es buche quien podría haber sido el que le pudo haber generado algún problema a esta gente ( se refiere a quienes mencionó antes) y Sergio Chazarreta, es de la policía de toxicomanía. Lezcano, es un cabecilla de una banda de secuestradores que está con los Gómez. Y otro grupo de gente son Gastón y Cristian Rojo que viven en Moreno.” (…) “Preguntado para que manifieste por qué cree que alguna de éstas personas pudo tener relación con el presente hecho, dice: por las versiones que pudo haber vertido Moreira a esta gente sobre mi persona, ya que me llegaron comentarios, hace unos días, cuando ocurrió lo de mi hija, que éste me había indicado como el buchón de la banda”. Es decir, Juancho nos dice que todos estos con los que tuvo relación delictiva pueden tener motivos para vengarse de él, por las versiones de Moreira. El “Topo” Moreira les estaría diciendo que Juancho los “batió”, que es Juancho el buchón. “Que esto lo sé, por un ingreso al penal de hace poco, que se llama José Luis Rodríguez y que viviría en José C Paz y creo que está detenido por robo”. (…) “Que cuando recuperó la libertad, José Luis se encontró con el Topo Moreira y este le dijo que yo estaba arriba de un helicóptero apuntando ranchos a la policía federal; es por esto que creo que podría ser un vuelto de la banda de narcos.” En la segunda declaración (Cuerpo III fs 420/421 del 31 de agosto), amplía sobre este punto: “las únicas personas que considera que podrían querer perjudicarlo con un hecho de tal magnitud serían la banda de Bóscolo y Sancho, que manejan la droga en San Martín, a los que el declarante conoce de toda la vida, porque hace unos diez días (esto es unos días antes de la desaparición de Candela), un amigo suyo, de nombre José Luis Rodríguez, (…) le dijo que el Topo Moreyra lo había ensuciado con los mencionados Bóscolo y Sancho refiriéndole que el declarante pasaba información sobre ellos a la policía federal, como lo dijera en su declaración anterior. En la tercera declaración (Cuerpo IV fs. 671 y más, del 1 de septiembre), reitera y amplía estos dichos. Hace referencia a circunstancias anteriores en que el Topo Moreyra lo habría sindicado como “buche” aunque el informante era él, (“como hace siempre fue el tal Topo Moreyra, quien juega a dos puntas, siempre”). Por este motivo Sancho ya lo había amenazado de muerte. “Personalmente me dijo: fijáte lo que andás haciendo, yo a vos te voy a matar”. Lo propio sucede con Bóscolo: “que al poco tiempo le revientan la cocina de Gustavo que la tenía Bóscolo y Bóscolo cae preso”. “De ahí es donde viene lo que me contó el chino José Luis Rodríguez” ( …) De ahí es donde viene todo este problema, de que antes de que yo caiga preso, se andaba comentando que yo era un buchón(…), que yo sospecho que esto que le pasó a mi hija puede ser de esa banda, tanto de los Gómez, como de Walter Bulacio, Sancho o Bóscolo. Que, si lo que le pasó a mi hija fue una maldad para mí, no tengo ninguna duda que fue alguno de ellos (...) Que quiero aclarar que en Hurlingham nadie sabía lo que yo hacía, sí en mi barrio donde me crié, allá en San Martín”. Veamos sin embargo qué dirá el Dr Tavolaro acerca de la relación entre Juancho y el Topo Moreyra: Dr TAVOLARO.- (…) Evidentemente, conforme uno fue viendo en el perfil de Moreira y su conocida profesión, él delataba pero siempre trataba de cargarle el fardo a otro. Hay testimonios de otros compañeros (…) que ya unos días antes se venía corriendo la bolilla en el ambiente carcelario respecto de “Juancho”, de que él había “alcahueteado” el rancho de no sé quién, de que estaba subido en el helicóptero de la Policía Federal, y que estaba marcando ranchos donde se hacían las cosas mal. Sra. LARRABURU.- No se entendió bien. ¿Estaban marcando qué? Sr. TAVOLARO.- Estaban marcando ranchos, dicen ellos. Ranchos son lugares en donde había actividades ilícitas, drogas o lo que fuera. Ese era el “run run” que había en el ambiente carcelario, respecto de lo que había pasado con “Juancho”, y que él era el “buchón” y no Moreira. (…) “Lo que se demostró es que era Moreira, (EL BUCHÓN) porque era Moreira el que estaba hablando, con el nexo de un ex funcionario de inteligencia del servicio penitenciario” Ahora bien. Este análisis que ofrece el Dr Tavolaro acerca del móvil, las razones por las cuales el Topo Moreira quería vengarse de Juancho, no guardan relación alguna con los elementos aportados por Juancho Rodríguez, papá de Candela en sus tres declaraciones testimoniales. El señala que los Gómez, Walter Bulacio, Sancho o Bóscolo podrían querer vengarse porque el Topo Moreyra lo había señalado como buchón. De ninguna manera dice que el Topo Moreyra quería vengarse de él. Moreira hace correr el rumor de que Juancho era el buchón. La propia investigación descubre que el buchón en realidad es el Topo Moreyra. Entonces: es el Topo Moreyra el que le infringió un daño a Juancho Rodríguez. Sin duda existen motivos de venganza, pero en todo caso en sentido contrario al que el Fiscal Tavolaro hace referencia. Sería Juancho quien tiene motivos para vengarse de Moreira. Repasemos una vez más el absurdo: El fiscal nos dice que Moreira se quiere vengar del daño que el mismo Moreira le hizo a Juancho. El ofendido recibe venganza del que ofendió. No guarda lógica alguna. Resulta absurdo como razonamiento. A este móvil absurdo se suma otra circunstancia que nos hace dudar sobre el rol que le asigna el Fiscal a Héctor Moreyra: ninguno de los testigos que habían ido conformando, en sus declaraciones, la banda imputada del hecho, hizo referencia a Héctor “El Topo” Moreira, hasta que fue detenido. Como ya señalamos en el punto anterior, fue Roberto Aníbal el testigo de identidad reservada que, abruptamente, introduce al Topo Moreira en su quinta declaración testimonial, tres días después estar detenido. Tavolaro nos dirá, por fin, cuál ha sido para él el móvil del asesinato de Candela: Sra. GAINZA.- Y finalmente quiero que me explique qué quiso significar cuando habló de “venganza no convencional”. (…) Sr. TAVOLARO.- Sí, “no convencional”, tómenlo como un defecto profesional mío, o que existe últimamente la necesidad siempre, de parte de los jueces, y está bien que así sea, de encontrar el móvil de las cosas. ¿Por qué tal cosa pasó o no pasó? Eso lo vemos reflejado a menudo, en los debates orales, en los veredictos y en las resoluciones. (…) Entonces, uno muchas veces se imagina, cuando uno hace un planteo,(…) preveo por dónde me pueden atacar, en qué punto puedo estar flojo, qué recursos tengo, que articulación me pueden dar. Entonces, tómenlo como una licencia poética mía, un exceso o algo, previendo en lo que pudieran haber hecho, porque a mí no me cabe ninguna duda que esto es una venganza, tradicional o no tradicional.” No quedaba del todo claro para los integrantes de la Comisión lo expresado por el Dr. Tavolaro, de modo que, en varias oportunidades durante la sesión, se insistió sobre el particular: Sr. LÓPEZ MUNTANER.- ¿Y el motivo, doctor? Sr. TAVOLARO.- ¿El motivo de qué? Sr. LÒPEZ MUNTANER.- ¿Por qué Bermúdez y Moreira la mataron? Sr. TAVOLARO.- Es una venganza. Sr. LÓPEZ MUNTANER.- No sabemos de qué tipo, pero es una venganza. Sr. TAVOLARO.- Presumo que es una venganza al padre. (…) Es más, yo creo que el fin último nunca fue matar a la nena. Sr. ASSEFF.- ¿Entonces por qué la mata? Sr. TAVOLARO.- Yo creo que explotó de tal manera en los medios que sabían que el que caía pegado al lado de la nena armaba un “despelote de la gran siete”. Nótese que cuando yo estoy en San Martín, ese fin de semana, sábado y domingo, con el operativo que hizo Gendarmería y después los dos allanamientos puntuales, el miércoles aparece el cuerpo de la nena, creo que estuve muy cerca (…) Solo el peor de los ciegos pudo leer en las declaraciones testimoniales del padre de Candela que el Topo Moreira quería vengarse de él. ¿Qué es lo que no quiso ver el Fiscal Tavolaro? (...) Dirá un testimoniante que pidió resguardo de su identidad a la Comisión: “¿Qué pasa si hay alguien que quiere vender drogas y no bajo la protección del que controla y maneja el negocio? Allí, entonces, la organización tiene actores que disciplinan y ¿cómo disciplinan? De esta forma: la primaria es la amenaza, “vos no vendés drogas y si vendés drogas es para mi, vas a vender la droga que yo bajo y la vas a entregar al precio que yo la vendo, la vas a cortar como yo digo y vas a adecuarte a las normas que nosotros como organización imponemos en el barrio”. O sea que hay absolutamente guerras en términos de peleas y enfrentamiento. Todos se acuerdan de la 18 de Julio, salió en C5N y filmada. En ese caso ¿qué pasó? Los Goncebat, que eran los que manejaban el territorio de la 9 de Julio, habían sido desplazados por el Negro Gómez que es el que organiza, el que controla, es la cabeza de la venta de drogas en Barrio Sarmiento. En ese caso el Negro Gómez había tomado el poder de la 9 de Julio y ha bía expulsado a los Goncebat. Los Goncebat después lo que hicieron fue regresar a la Villa y recuperarla. A veces pasa esto y en algunos lugares, pocos, por ejemplo Villa Corea, que es el lugar más importante vinculado al caso Candela, la forma en que se logra disciplinar es a través de un mecanismo que se usa en otros países, los secuestros. Se secuestra algún familiar del que está infringiendo alguna de estas normas, porque vende droga con otra persona, porque no la corta como la tiene que cortar o porque hace negociados aparte, entonces allí empieza la organización a disciplinar a través de los secuestros.” “En Villa Corea hay más de cuarenta o cincuenta kioscos de venta de droga. Todos venden marihuana y cocaína y cuando no hay cocaína, hay un tipo de cocaína que se conoce como peruana o “alita de mosca” porque se está fabricando en las cocinas que hay en el conurbano, en la zona de Tortuguitas, en la zona de Escobar básicamente y los que trabajan son todos peruanos. La verdad es que no tengo datos bien precisos pero cada kiosco deja por semana $9.000 de ganancia para la organización y un porcentaje para el que vende. (..) ¿Quiénes son los vendedores de estos cuarenta o cincuenta kioscos? Todos, dentro de un ámbito muy chiquito de Villa Corea, son personas jóvenes, la mayoría sin antecedentes porque con esto se garantizan que el fiscal y la defensa negocien penas de cuatro años. Si hay antecedentes la cosa es más difícil. Muchas veces se trata de mujeres embarazadas, personas discapacitadas, ancianos y jóvenes. El hecho de la muerte de Candela generó en Villa Corea, tenemos que centralizarnos en Villa Corea, conmoción interna tanto en la organización cómo también en los vínculos de la organización con aquellos que no quieren que en el barrio se siga vendiendo droga que son estos presos viejos, pesos pesados que le imputan a los narcos hacer plata rápidamente y sin riesgos cuando ellos ponen el lomo constantemente para hacer dinero.(..) Algunos presos viejos de Villa Corea decidieron meterse en el tema y contar lo que está pasando. Básicamente porque se rompieron códigos. Primero, en general los secuestros terminan a los pocos días y terminan cuando la familia del secuestrado cede a las presiones de la organización. “Vendo para vos, dejo de vender, no me meto con tu negocio, me voy a otro lado”. En este caso no pasó y además se rompió un código, esto es secuestrar a una nena y matarla. El tema de la muerte está vinculado a cuestiones que ahora voy a traer a colación para que se entienda las motivaciones que tuvo la organización para terminar con el secuestro de un modo distinto al que terminan los secuestros en Villa Corea. (...)".