lunes, 14 de noviembre de 2016

JUSTICIA HIPOCRITA

MODUS OPERANDI DE LA “JUSTICIA” Por Claudio Kussman. Durante mis años como policía, vi y también tracé numerosos “modus operandi” de diferentes perpetradores. Hoy con 3 años esperando ser detenido, visitando diversos ámbitos judiciales, como así prisioneros y tras 9 meses siendo yo también uno de ellos, he estado en permanente contacto con otros ex uniformados de diferentes fuerzas, algunos ya con 13 años de prisión. Todo esto mas conversaciones con algunos académicos, me ha permitido trazar un nuevo “modus”, pero esta vez, es de la “justicia”, a cuya disposición hoy me encuentro. LA VENGANZA Sin lugar a dudas podemos hablar de un plan perfecto a nivel geopolítico para la zona Iberoamericana y en particular para la Argentina donde siempre somos vulnerables, ya que todo se improvisa y nada se planifica. Bueno nada no, los avances del narcoterrorismo, la destrucción de las Instituciones, la generalización de la pobreza, la imposición del “relato”, el vaciamiento de valores morales, el enriquecimiento como nunca, de los funcionarios, etc. si está debidamente programado, nada es casual. Así podemos “inferir” casi con certeza, que uno de los objetivos como medio de distracción y también de enriquecimiento, (GASTOS POR VARIOS MILES DE MILLONES DE DÓLARES) estuvo destinado a LA VENGANZA y para ello: UN PLAN CASI PERFECTO 1) Una central de Inteligencia u organismo afín confeccionó UNA LISTA con los nombres en su mayoría de ex uniformados, algunos empresarios, ex miembros del poder judicial, y también civiles. para ser detenidos. Con o sin elementos de pruebas, culpables o no. Otra similar y mas corta se hizo con los nombres de periodistas, políticos, miembros del poder judicial, sindicalistas, sacerdotes, empresarios, y también militares (ej. Martín Balza, Milani, Riecct, etc.), quienes no debían ser detenidos, por mas comprometidos que estuvieran. A modo de ejemplo, esto lo confirman burdas detenciones de personal subalterno de diferentes fuerzas, dejando a sus jefes, fuera de todo requerimiento legal. LOS VERDUGOS 2) Se eligió como ejecutor visible al Poder Judicial. Dicho pilar de la democracia, siempre se destacó en Argentina, por su lentitud y en los últimos años frente a la delincuencia común, su ineficiencia, abolicionismo y progresismo, se hizo endémico y visible. SI BIEN SE LO DECLARÓ EN COMISIÓN, FUE EL ÚNICO PODER NO INTERVENIDO NI DISUELTO POR EL GOBIERNO MILITAR DE LOS AÑOS 70. POR EL CONTRARIO FUERON AMPLIAMENTE BENEFICIADOS. Hoy es el elemento apropiado por su casi estanqueidad, para llevar “discretamente” a la muerte a gente con un tiempo biológico acotado y requerimientos frecuentes de servicios de salud. Estos fueron reducidos a su mínima calidad (ilegal prohibición de utilizar hospitales militares, policiales etc.). Recurriéndose simplemente la burocracia y los tiempos judiciales que son largos, complementados por un ambiente carcelario estresante, promiscuo, falto de elementos y no preparado para contener gente de edad avanzada, fue y es mas que suficiente, para acelerar y en algunos casos provocar la muerte. ELIMINACIÓN DE DERECHOS CONSTITUCIONALES 3) Con gran estrategia y habilidad, para estos delitos mal llamados de lesa humanidad, con la complicidad del poder legislativo, se quebrantó la igualdad ante la Ley y entre otros muchos derechos, quitaron el de la excarcelación, y las prisiones preventivas pasaron a ser permanentes, con lo cual con o sin condena se muere en prisión. Aclaremos que para borrar evidencias, hoy se otorga el arresto domiciliario días antes del deceso y se traslada al prisionero a un nosocomio ajeno al Servicio Penitenciario Federal , donde se produce el mismo. Si esto continúa, en un plazo de tiempo, políticamente corto, desapareceremos casi todos, como ya lo hicieron con mas de 300 prisioneros. UNIFICACIÓN TOTAL 4) Se impuso un manual instructivo, que uniformó como nunca a lo largo y a lo ancho del país, la actuación de los jueces, fiscales y defensores oficiales. Yo traté a estos gran cantidad de años y supe muchos entretelones de ellos y su interpretación personal de la Ley, diferenciándose hasta el infinito en su actuación, unos de otros. En no pocos casos, ya con grado de jefe y edad de hombre maduro, llegué a la conversación franca con diferentes jueces, en diferentes jurisdicciones y diferentes fueros. Sé lo que digo. Siempre cumplí con la ley, fui reservado y nunca les pedí nada, ni les jugué sucio en investigaciones especiales. LOS PREVARICADORES 5) Así se reclutaron 3 clases de Jueces dispuestos al prevaricato: A) Los temerosos, a todo y por consiguiente a las represalias, escraches, etc. Generalmente son mediocres, obsecuentes, faltos de personalidad e ideología política cambiante, que escapan a tener enfrente suyo a un prisionero por delitos de lesa humanidad. Comparten muchas veces la conducción de su juzgado con empleados de la Secretaría de Derechos Humanos o militantes políticos. Estos jueces son descartables ya que detienen a diestra y siniestra a ex uniformados, que son los mas fáciles. Sus “víctimas” habiendo pertenecido a diferentes fuerzas, generalmente son carentes de influencia y medios económicos importantes. Por último como prisioneros, son los mas disciplinados y en general al ser fieles creyentes cristianos, acatan sin rebelarse su cruel destino. Si el ex uniformado es de alta jerarquía se les facilita el arresto domiciliario. A estos jueces, se les complica cuando la persona a detener es de cierta relevancia (caso Ulpiano Martinez- Vicente Massot), no tienen “capacidad” para cumplir y entonces son denostados y separados de su cargo y en consecuencia de sus prebendas. B) Los sometidos por conveniencia monetaria. Seria el caso de secretarios que ofician de Jueces Sub.rogantes, o Jueces con problemas económicos, y poco audaces para hacer un par de “negocios” al año, como ocurre frecuentemente. C) Los convencidos ideológicamente. Estos son los mejor preparados y en consecuencia eficientes en su cometido. Siempre dispuestos, dan siempre mas de lo que se les pide. Su tarea es casi un placer para ellos. Tienen vocación. JUECES PERMANENTEMENTE MONITOREADOS Todos, sin excepción son monitoreados de cerca por querellantes y organismos de DDHH. Estos le hacen sentir “el aliento en su nuca” para presionarlos o para apoyarlos, según sea la categoría dentro de la cual se encuentre ese Juez. Tienen un libreto y una conducta que inexorablemente deben cumplir. Deben demostrar crueldad, como está debidamente documentado en algunos casos (Becerra, Portillo, Chiachietta, Bustos y otros). Todos tratan de no dejar su firma en la mayor cantidad posible de diligencias, lo cual es muy fácil de comprobar. Otras veces son simples garabatos que no concuerdan con la original. FUNCIONARIOS LETALES La misión de todos es llevar a la muerte “legal”, por acción u omisión a los integrantes de esa LISTA, con o sin elementos de prueba, sean o no culpables. La lista es inamovible y puede ser ampliable. La vida de estos jueces no corre peligro, a diferencia de la “juventud maravillosa” de los años 70 que frecuentemente se la jugaban a todo o nada. Ellos jugando a ser Dioses, matan desde cómodos despachos, con aire acondicionado, secretarias y buen café. Como los de los 70, son letales, pero sin riesgo físico y no viendo a sus víctimas. No los salpica su sangre, ni le llegan sus gemidos. La tecnología, para su protección, les dio deficientes equipos de baja definición para videoconferencias, a las que en la mayoría de los casos ni siquiera asisten o de hacerlo, tratan de quedar detrás de cámara el mayor tiempo posible. EL PELIGRO PARA ESTA “JUSTICIA” Su mayor peligro, está en el futuro y reitero lo de futuro. En caso de que el país recupere el cumplimiento de la Constitución y la Ley plena, si es que alguna vez la tuvo de verdad, dejar estampada su firma, los pone en riesgo, de allí que están permanentemente evitando de hacerlo. De recuperarse la legalidad, gran cantidad de funcionarios judiciales, previo proceso, irían a parar a las prisiones que hoy no quieren visitar, incumpliendo sus obligaciones como señala la Ley. SIN PERDÓN De cualquier forma, la propaganda, el relato, nuestra memoria corta, la anestesia social y nuestra historia trágica a través de diferentes épocas, pujan a su favor, al igual que el tiempo. El peor delito que pueden cometer los hombres de la justicia o sus auxiliares, es quitar ilegalmente, uno de los bienes mas preciados del ser humano, o sea LA LIBERTAD. Eso no se perdona nunca. LOS FISCALES Son gente en general joven y militante. Pese a los numeroso casos de falta de experiencia, son las verdaderas estrellas del relato. A ellos generalmente se someten los jueces, “no viendo” los terribles desaguisados que cometen “INFIRIENDO” que alguien es “AUTOR RESPONSABLE” de un delito. Suman características humanas muy personales, destacándose por su grandilocuencia y egocentrismo. Así llegan en algunos casos a difundir anticipadamente a través de las redes, sus acciones y opiniones, dan conferencias en actos de Organismos de DDHH, etc. LOS DEFENSORES OFICIALES Se diferencian muy claramente 2 tipos. A) Los profesionales, con buena capacidad e ímpetu, por consiguiente de corta duración, en la función. Apenas despuntan por trabajar seriamente y de verdad, son ascendidos, y destinados a otros sitios, llegando en algunos casos a continuar su labor, ya como fiscales. B) Los burócratas sumisos. Actúan y cumplen con todos los pasos en las defensas, sin arriesgar. Si bien saben que no llegarán a nada, se conforman y dan falsas esperanzas a “sus defendidos”. Sobreviven en el tiempo. LOS ELEMENTOS DE PRUEBA Estos en general son casi nulos o directamente nulos para estas causas. Tengamos en cuenta que pasaron nada mas y nada menos que 40 años. Entonces esta “justicia” a través de los fiscales comienzan un verdadero armado de “ingenieria judicial”, cayendo en el relato y abusando permanentemente de las “inferencias“. Juntan 4 o 5 personas que por aproximación de geográfica y de fecha, estuvieron presentes en tal o cual lugar y pese a no nombrar ni señalar a nadie, las dan como victimas o testigos de cargo válidos. Inclusive no importa si al momento del hecho, ese testigo tenía 1 año de edad, igual vale. A excepción de las pruebas de ADN, las pericias tienen una importancia insignificante o nula, frente a un “testigo” de la fiscalía. Así se van sumando de a miles fojas utilizadas, en mega causas , cuando esos miles llegan a varias decenas, se transforman en veraderos laberintos de muy difícil dilucidación. Se pierde su contról y por consiguiente comienzan los faltantes, de alguno de sus cuerpos. COHECHOS También existe en estas causas el cohecho, el que por supuesto no se llevan a cabo en el despacho judicial. Son tratados muy discretamente con un abogado particular “de prestigio” en un estudio, alejado del Juzgado. Así se logran procesamientos en libertad hasta el momento del lejano juicio o directamente quedar sobreseído. Son casos mínimos, y no tienen acceso los ex uniformados, son solo para empresarios, sindicalistas y miembros del poder judicial. Si los fiscales y organismos de DDHH logran 9 de 10 pedidos de detención, quedan conformes, siempre y cuando no sean personalidades relevantes, las que queden exceptuadas de la prisión. LA “JUSTICIA” EN LOS 70. HIPOCRESÍA PURA. A modo de acotación marginal, no puedo dejar de aportar mínimos detalles históricos sobre la “justicia” a cuya disposición me encuentro hoy. El 24 de marzo de 1976 cuando asumió el gobierno denominado “Proceso de Reorganización Nacional”, Magistrados y Fiscales Federales, salvo honrosas excepciones juraron por los estatutos de dicho proceso y se abocaron a la lucha contraterrorista conjuntamente con los Jueces Militares. Así podemos ver nombres como: EUGENIO ZAFFARONI, jubilado en la Corte Suprema y miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la OEA ENRIQUE PETRACCHI, quien fuera miembro de la Corte Suprema. ELENA INES HIGHTON DE NOLASCO, actual miembro de la Corte Suprema, designada en esa época Juez de 1ra. Instancia en lo Civil y Comercial en Capital Federal, por recomendación, nada mas y nada menos, del Teniente General FORTUNATO GALTIERI. EXISTE UNA LISTA DE 437 JUECES QUE JURARON POR LOS ESTATUTOS DEL PROCESO MILITAR. DANDO FIN A ESTE ESCRITO, ME PARO Y MIRO A MI ALREDEDOR. VIENDO DONDE ME ENCUENTRO, REALMENTE AÚN HOY, NO LO PUEDO CREER, SIENTO POR UN INSTANTE QUE ES NADA MAS UN MAL SUEÑO DEL QUE DESPETARÉ. LUEGO ME DOY CUENTA QUE ESTA PRISIÓN ESTÁ EN LA ARGENTINA DOMINADA POR LA HIPOCRESÍA Y POR CONSIGUIENTE, NO HAY LUGAR NI AÚN PARA LOS MALOS SUEÑOS. “La corrupción en la justicia, tiene dos causas: La falsa prudencia del sabio o la violencia del poderoso“. Axioma de Santo Tomás de Aquino.