
El Tribuno - 06-Ago-09 - Opinión
Todas las balas entran
por Ceferino Reato
Periodista y Licenciado en Ciencia Política.
Autor del libro "Operación Traviata, ¿quién mató a Rucci?"
Cuando un gobierno como el de los Kirchner pierde poder, aparecen todos los problemas juntos.
Acostumbrado a un ejercicio vertical del mando desde 2003, el kirchnerismo asiste ahora a lo que está siendo interpretado como el preludio de un final irreversible: una oleada de denuncias y cuestionamientos sobre los asuntos más variados, desde el súbito incremento en el patrimonio de Cristina y Néstor Kirchner hasta la política oficial de derechos humanos.
Ahora todas las balas entran, y eso que aún faltan algunos meses para que asuman los legisladores elegidos el 28 de junio y se consume la pérdida del oficialismo en ambas cámaras.
El blindaje que tenía el Gobierno también parece haberse esfumado en un área que es una de sus banderas distintivas, los derechos humanos.
Un frente inesperado
Graciela Fernández Meijide ha reaparecido en su rol de luchadora por los derechos humanos y madre de un adolescente desaparecido, Pablo, con un libro titulado "La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina ", en el que merodea un asunto tabú para el kirchnerismo: ¿cuántos desaparecidos hubo durante la dictadura?
Fernández Meijide llega a la conclusión de que la cifra de 30 mil desaparecidos surgió en 1977 en Europa y sugiere que fue creada, construida, por los exiliados políticos argentinos en su intento de "movilizar conciencias y lograr adhesiones de organismos internacionales". Entre esos exiliados estaba el actual secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, quien le explicó algunas cuestiones tácticas de aquella lucha. "Si hablábamos de detenidos con vida, aunque fuera en cárceles desconocidas, clandestinas, ante los organismos de derechos humanos internacionales, no lográbamos el mismo eco que si denunciábamos un genocidio", le dijo.
La verdadera cifra
A renglón seguido, Fernández Meijide se pregunta sobre cuál es la cifra actual. Recuerda que al terminar su mandato, la Conadep había recibido 7.380 denuncias, y cuenta que en enero de 2008 solicitó la lista definitiva en la Secretaría de Derechos Humanos, donde "con cortesía me contestaron que no 'la están dando' ". Tomó entonces los dos listados que la propia Secretaría exhibe en su página de internet, que suman en total 7.954 desaparecidos.
Y agrega: "En homenaje a la verdad, y sobre todo por respeto a las víctimas, resultaría deseable que se hiciera un esfuerzo para lograr una lista sujeta a la realidad de toda la información seria que hoy existe. Así se evitaría cualquier sospecha de la intención de utilizar el número de víctimas como herramienta de controversia política".
Un lenguaje prudente pero que molestó al oficialismo, que nunca se ha visto en la obligación de brindar información sobre la cifra que maneja. Recuerdo que cuando escribí el libro "Operación Traviata, ¿quien mató a Rucci?", le pedí unos datos a un amigo que trabaja en la Secretaría de Derechos Humanos y luego le pregunté por qué no aclaraban oficialmente que los desaparecidos no eran 30 mil. "Para no hacerle el juego a la derecha", me contestó.
La respuesta oficial
Es lo que, en resumen, le dijo Eduardo Luis Duhalde a Fernández Meijide en una carta, el martes, con la que salió a fijar la posición oficial, que sigue adoptando la cifra de los 30 mil desaparecidos con los argumentos de que muchos familiares aún no han denunciado la falta de sus seres queridos por temor, marginación social o ignorancia, y que muchas víctimas ya no tienen herederos para realizar el reclamo correspondiente.
Son argumentos razonables pero que pueden ser discutidos, a más de 25 años del fin de la dictadura. Pero Duhalde no abre el juego para ese debate, a pesar de que es un asunto que interesa a todos los argentinos, en primer lugar a Fernández Meijide y a los parientes de los desaparecidos. Esa opacidad abre por lo menos dos sospechas: la primera, la expresada por Fernández Meijide, sobre el uso de ese tema, tan sensible, para dividir a la sociedad y sacar partido de ello; la segunda, sobre el dinero que se ha pagado en concepto de indemnizaciones por las leyes del menemismo, en especial en los últimos años, y si ese dinero se ha encuadrado correctamente en esos instrumentos legales.



















No hay comentarios:
Publicar un comentario