sábado, 22 de septiembre de 2007

PARLAMENTO DEL LAMENTO

Me pregunto muchas veces si nuestra Constitución es absurda o si aquellos que la juraron son traidores a la Patria.

Nadie ejerce control sobre el Poder Ejecutivo y los actos de gobierno en toda las esferas.

Hasta el debutante Ministro de Economía, Miguel Peirano, continuó el estilo al presentar, ante el Congreso, el Presupuesto del año próximo a gusto obsecuente.

A la sombra de los legisladores oficialistas, el ministro autómata hizo su exposición, en la que, como viene ocurriendo en los últimos años, no se permitieron preguntas.

Sólo un diputado se paró y reclamó una explicación por la ausencia y negativa a las mismas. Sin dar lugar a respuestas, Peirano arrancó con su presentación.

En cualquier sistema democrático pluralista, las cámaras interpelan, piden informes y no admiten ausencias de quienes deben responder por su gestión y la transparencia de sus actos.

Estos siguen el ejemplo del mandatario, confundiendo el atril con el sillón de sus despachos, con diputados y senadores oficialistas que concurren a tomar cafe y decir presente.

Deben tener miedo a que las irregularidades o hehos graves presuntos se deriven a la justicia y caigan en manos de un juez honesto y de toga "bien puesta".

La mayoría impide interpelar, da quorum como le parece y pertenece a una casta que pretende ser elegida en octubre, ante un pueblo indiferente a su desidia. Mira para otro lado ante la suma de hechos de corrupción, que motivó el "raje" de algunos funcionarios.

Esta mayoría parece empleada del Jefe de Gabinete (con superpoderes) o estar "tocada por la vara mágica" de Julio De Vido que ostenta el récord de pedidos de interpelación (el que esquiva la investigación de los fideicomisos, maneja la plata "grossa" del Estado, etc., y lo "controla" su esposa, responsable de la Sindicatura General de la Nación: SIGEN).

Es ésta la cristanilidad que pregona el pingüino y la candidata heredera.

El pueblo no debe elegir lacayos o calienta sillas.

Dios, la Patria y el voto de rechazo al oficialismo deben demandar y castigar a los que ocuparon bancas para pulsar timbres complacientes.

El Parlamento de esta manera dejará de ser un lamento.

Saludos

1 comentario:

Anónimo dijo...

En esta pseudo-democracia, el Congreso jamas funciono. El sistema de gobierno aplicado desde 1853, permite que el verdadero poder del congreso pase por "la rosca", es mas, los mejores "rosqueros" son los que son puestos dentro de las listas para que sigan perdurando en el congreso, ya que con ellos los gobiernos (y la oposicion) hacen pingües ganancias. Negocian, venden favores, venden contactos, tranzan con los lobistas empresarios, con los lobistas de la iglesia; en una palabra, son el area comercial del congreso.
Hacen negocios para terceros, con terceros y para si. Y cuando las papas queman o ven vientos mejores, saltan de un partido al otro cual saltinbanquis de circo politico.
Esos tipos jamas se hunden, cual corchos humanos, son insumergibles.
Un caso tipico es el del actual candidato por el PRO en la Pcia. de Bs.As.;
Narvaez, ex dueño de Casa Tia, emporio supermercadista al cual vacio, declaraba al poco tiempo de realizar el vaciamiento su eterno amor al peronismo, echo esto, a los pocos meses compro La Rural; se levanto un dia, no tenia nada que hacer y compro el megacentro de exposiciones mas importante del pais; ¿Pero como, no habia quebrado?. Casa Tia, el no.
Al poco tiempo el valor civico de semejante caballero lo llevo al congreso de la mano de su queridisimo padrino. Carlos Menem, cuando este perdio, juro lealtad a nuestro actual presidente, pese a su juramento el cual debe haber olvidado en algun cajon de la ex Casa Tia, o entre la bosta de las Holando Argentinas de La Rural, Don Panchito vio que aires nuevos (¿Nuevos?) soplaban en la Argentina y se alio con el hijo del otro Panchito, Macri. Pasando a ser la pata peronista de este partido, el cual le deparara mas alegrias economicas que tristezas.
Ah, me olvidaba, ¿Y la gente que lo voto?, la gente que se joda, total no tienen memoria, si la tuvieran este vampiro (Ojo no es el unico) ni siquiera podria asomar el morro a la calle.

Carlos Daniel