sábado, 22 de agosto de 2009

NOS SIGUEN LEVANDO POR LAS NARICES




¿NOS SEGUIRÁN LLEVANDO POR LAS NARICES?



“El encanallamiento no es otra cosa que la aceptación como estado habitual y constituido de una irregularidad, de algo que mientras se acepta sigue pareciendo indebido. Como no es posible convertir en sana normalidad lo que en esencia es criminoso y anormal, el individuo opta por adaptarse él a lo indebido, haciéndose por completo homogéneo al crimen o irregularidad que arrastra” (Ortega y Gasset)



¿Qué duda cabe que si Ortega viviera nos diría en nuestra propia cara esta frase y esperaría una reacción de nuestra parte?

No hay duda que la etapa de “cuarto menguante” del kirchnerismo está costando bastante esfuerzo.

Primeramente, porque el matrimonio K y su tropa adocenada sigue actuando como si nada hubiera pasado. En segundo lugar, porque los actores del drama que vivimos –oposición y nosotros mismos, los ciudadanos-, creímos inocentemente que el interregno entre el 28J y el 10 de diciembre daría paso a “reflexiones” y “estampidas”.

¡Qué ingenuidad!

Hace algunas semanas decíamos que el régimen del gobierno kirchnerista se asemeja a un gusano al que no se elimina cortándole solo algunas patas, sino impidiéndole que camine del todo. Y para eso hace falta dejarlo inmovilizado sin ninguna de ellas.

Pero ingenuidades, estupideces, faltas de cabeza, billeteras que aún rascando del fondo consiguen sacar algunas monedas, terminan “convenciendo” a muchos que el poder menguante puede aún reconstruirse.

Hay algo que se ha puesto por delante de Néstor y Cristina. SE LLAMA LA REALIDAD. Y ésta está constituida por el desastre que han organizado alrededor del orden público, en lo económico, administrativo y social.

Es absolutamente imposible vivir haciendo planes para una semana ó un solo día, y eso es lo que está haciendo el gobierno. La crisis se los está llevando por delante aunque no quieran comprenderlo.

Como ha dicho en estos días Tomás Eloy Martínez “la miseria está a la vista como nunca”.

Por eso mismo, deberíamos comprender que Ortega no nos consideraría “canallas” o “acanallados” si nos viera resistiendo con inteligencia el dislate organizado alrededor de las nuevas “fiestas” y “pugilatos” de las extrañas relaciones de poderes.

Clarín, Mastellone, De Mendiguren, Ratazzi y muchos otros (no queremos extenderles la exclusividad) que hoy encabezan supuestas quejas a la hegemonía y arbitrariedad kirchnerista, SON LOS MISMOS QUE SOSTUVIERON ESTE RÉGIMEN ABOMINABLE, secundados por los bigotudos Fernández (uno de los cuales se queja hoy de que le hacen lo que él le hacía a otros), De Vido, Zanini y algún otro iluminado.

De lo que se trata es de desarmar la carpa kirchnerista y la corrupción instalada. Es decir, hacerles saber a todos estos señores, que seguiremos esperando hasta el recambio del Congreso. Porque es la política (bien entendida por supuesto) la que deberá hacerse cargo de este desorden. Nuestro voto de confianza ya ha sido extendido el 28J.

Por todo eso, no tenemos que tragarnos lo que el kirchnerismo quiere que traguemos: que todavía darán pelea.

No tienen con qué darla, en tanto y en cuanto nosotros estemos enteros para impedírselo.

¿O acaso no tuvieron que dar marcha atrás con la exacción del “tarifazo”?

Quisiéramos transmitirles a todos los que nos han seguido siempre, que nos han escrito alentándonos a seguir luchando por las ideas, que DEPENDE DE NUESTRA INTELIGENCIA, DE NUESTRA FORTALEZA DE ESPÍRITU, QUE EL GUSANO PIERDA “TODAS” SUS EXTREMIDADES Y DEJE DE CAMINAR PARA SIEMPRE.

No cabe el desánimo.

El disparate del “secuestro del fútbol” (Cristina dixit), más que una frase desalentadora, es una estupidez antológica. Podrá lucir muy perfumada en medio del coro de adulones que aún le queda para festejar alguna dádiva, pero no es más que oratoria barata de vendedor de baratijas.

Si hasta nos ha venido a la memoria la figura de Burt Lancaster en aquél inolvidable film “El predicador”, que quizá algunos recuerden, quien recorre los pueblos montando una feria donde vende porquerías con discursos engañosos. Hasta que termina apaleado por sus propios y cándidos oyentes hartos de ser trampeados.

Hoy los problemas no son ver o no ver fútbol. Que nos lo “secuestren” o no, ni saber si la señora Presidente está o no contenta con las mentiras que le cuentan los obsecuentes que la rodean.

La cuestión es que los pobres ya no aguantan su miseria, que las provincias no pueden pagar sus salarios, que seguimos descendiendo en el ranking cultural mundial, que nos mienten con las estadísticas, que estamos presos del peor circo latinoamericano: el que encabeza el tiranuelo Hugo Chávez.

Por todo eso, tenemos que pensar que aún nos quedan unos meses para trabajar con quienes ya hemos elegido y “dar vuelta la tortilla”. Aunque cometamos algunos errores. Nunca serán de peor calibre que los que nos han “arrojado” a la cara estos años.

¿O no es claro el mensaje de la Iglesia ? ¿Desde cuando a los obispos les “conviene” enviar mensajes apocalípticos como dice el impresentable senador Pichetto? ¿No es la Iglesia la que finalmente termina haciéndose cargo de lo que no hace el gobierno?

Por todo ello, y para que el filósofo español no pueda hacernos alusiones a nuestro “encanallamiento” -aún desde el más allá-, no tenemos que bajar los brazos.

Finalmente, nos gustaría recordar aquí una frase de Thomas Kempis que dice así: “no es la adversidad la que hace frágil al hombre. Sólo muestra qué clase de hombre es”.



CARLOS BERRO MADERO

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