jueves, 13 de septiembre de 2007

EL FANTASMA DEL FRAUDE

El oficialismo tiene la imperiosa necesidad de ganar en los próximos comicios. No solo por tener la satisfacción de poder “conducir”¿¿¿??? por otro período presidencial los destinos del país, sino por una estricta necesidad de seguridad e impunidad personal de muchos de sus integrantes en particular del matrimonio real y sus más conspicuos colaboradores.

Está en juego obviamente algo más que sus carreras políticas.

Pero no solo de ellos sino también de cientos, tal vez miles de funcionarios, que estuvieron relacionados directa o indirectamente con casos de corrupción o simplemente que por acción u omisión no estuvieron a la altura de las responsabilidades de sus funciones y cargos.

No olvidemos la famosa frase que se utiliza en la toma de juramento al acceder a cargos públicos: “...que Dios y la Patria os lo demanden.”

Kirchner convirtió a las instituciones y al país por su inveterado estilo de no respetar ni uso, costumbres, tradiciones, leyes y fundamentalmente la Constitución Nacional, guiándose exclusivamente por su “infalible” olfato político y su omnímoda voluntad, en un verdadero desastroso sainete. Sin embargo durante su mandato tuvo un aspecto positivo: llevó a los tribunales a aquellos funcionarios del gobierno anterior sobre los cuales había fundadas sospechas de haber estado relacionados con ilícitos o actos de corrupción.

Ello siempre debería haber sido así. Justamente la fórmula indicada precedentemente en el momento tan importante y trascendente de la jura de un funcionario, que representa o trabaja para toda la ciudadanía está para ello.

Nunca o muy pocas veces se aplicó.

Kirchner la está utilizando, reimplantándola y reimponiéndola. ¡Era hora de algo positivo en su gestión!.

Pero lo que no previó, es que esa sabia medida, de no imponerse la Zarina en los próximos comicios, hará que tanto él como gran parte de sus funcionarios, primero recorran los juzgados del país, para posteriormente pasar seguramente el resto de su vida detrás de los barrotes de una cárcel.

No creemos necesario detallar la enorme cantidad de sospechas e imputaciones de todo tipo que seguramente tendrán que afrontar, ya que la lista será muy extensa.

Pero los Kirchner tendrán otro ingrediente en este deambular por los juzgados. Recordemos que Kirchner reinstaló el odio en la sociedad argentina . Es difícil que alguien comulgue sinceramente con el Zar. Lo que están con él lo están por conveniencia e interés personal. Todos, y de todos los sectores, desprecian a este vulgar y ordinario advenedizo que desarticuló al país y vejó, humilló e insultó a los que no pensaban como él. Es de esperar una verdadera animosidad de los fiscales y jueces y de la ciudadanía en general..Llegado el momento, deberá pagar caro su incivilizado e irracional comportamiento y conducta .



De ahí la necesidad de ganar las próximas elecciones. La imperiosa necesidad de ganar. Es casi un factor de supervivencia personal. O ganan o la cárcel es su futuro.

Como ya sabemos, para el matrimonio real, el fin justifica los medios, por lo cual es de esperar cualquier tipo de triquiñuelas, ardides, trampas por parte del oficialismo. .

La fraudulenta y tramposa arquitectura montada por el kirchnerismo en la provincia de Córdoba es una clara señal de lo que podría pasar en el orden nacional.

Por lo pronto en la bella provincia mediterránea, hay en este momento dos bandos irreconciliables. Es simplemente el resultado de la política nacional de inmiscuirse en asuntos y aspectos en los que debería ser prescindente, si se entiende lo que es el federalismo que impone nuestra Constitución. Pero Kirchner no entiende..Es inútil pedir peras a un olmo, dice el popular refrán.

Y el tema Córdoba aún no terminó. Esperemos que concluya pacíficamente, ya que de no encontrarse alguna solución que satisfaga a ambos sectores, podría dar iniciar el desorden social, paso previo a la violencia popular.

Kirchner sabe y lo tiene bien en claro, que si la Zarina va al ballotage pierde indefectiblemente.

También sabe, que perder significa probablemente la cárcel, tanto porque para él como para sus adláteres.

Prácticamente toda la oposición acordó solicitar la presencia de veedores internacionales. También ellos intuyen que el fantasma del fraude electoral es una posibilidad real y cierta.

Damos por descontado que Kirchner no aceptará el juego limpio

¿Que harán el Zar y la Zarina en esta encrucijada?



12-Sep-07

Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL

alfredo@weinstabl. com.ar

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