sábado, 30 de mayo de 2009

GANADERÍA NACIONAL


El País se convertirá en importador de carne
Datos alarmantes de la ganadería nacional

que afronta "una situación calamitosa”
Agrositio.com
El Consejo Directivo Central de Federación Agraria se reúne hoy y mañana en Rosario...



En el inicio del encuentro, la dirigencia FAA analizó un informe elaborado por el Departamento Técnico de la entidad que indica que en 2010 la Argentina tendrá el stock de vacas más bajo en 45 años. Los principales afectados son los consumidores, y el pequeño y mediano productor

El Consejo Directivo Central de la Federación Agraria Argentina, reunido hoy y mañana en Rosario, analiza la difícil situación que vive la producción agropecuaria nacional. En ese marco, los dirigentes de FAA dieron a conocer un informe sobre ganadería elaborado por el Departamento Técnico de la entidad, que da cuenta de la drástica disminución del rodeo vacuno que se viene dando en el país. “Para la campaña 2009/10, habrá una baja del stock ganadero de más de 7 millones de cabezas en relación a la campaña anterior. Estos es alarmante, estamos retrocediendo productivamente en términos históricos en casi todos los rubros del sector agropecuario”, señaló Pablo Orsolini, vicepresidente 1 de la FAA, respecto del mencionado documento.

Según las estimaciones del Informe FAA, habría 48 millones de animales en 2009/10, frente a los 55 millones de 2008/09. “Con estos números el stock ganadero nacional va camino de ser el más bajo de los últimos 45 años, una situación calamitosa. Por eso impulsamos como entidad gremial, desde hace tiempo, un proyecto de ley con el Plan para la Recuperación de la Ganadería Bovina. Si no se diseñan los instrumentos que necesita el pequeño y mediano productor, se profundiza la crisis y vamos camino al ternericidio”, agregó Pablo Orsolini.

El trabajo de FAA fue elaborado por Luis Contigiani, del Departamento Técnico de FAA y lo que sigue es un resumen del mencionado informe. Para leerlo completo descargarlo de la página web de FAA:

En el país existen 252.907 explotaciones agropecuarias con ganado según lo publicado por la Encuesta Nacional Agropecuaria del año 2000 llevada a cabo por el SENASA. De esa cifra, el 90 % maneja un rodeo no superior a 500 cabezas. Solo el 10 % (26.427 explotaciones) tiene existencias superiores. De allí se entiende que la merma en los niveles de producción ganadera, impacta directamente sobre la realidad de los pequeños y medianos productores ya que son los actores principales de esta actividad. Además, recordemos que en forma directa el sector ganadero emplea 393.000 puestos de trabajo en todo el interior del país.

Para entender por qué se llegó a este presente, se debe hacer foco sobre dos factores fundamentales: la expansión de la frontera agrícola y los costos de oportunidad desfavorables para los productores ganaderos.

En el año 1980 la región pampeana tenía el 80,2 % del rodeo nacional, en 1994 el 62,4 %, mientras que en el 2006 pasó a tener el 56,7 %. Ésto sobre un stock de 55 millones de cabezas en el 2006, lo cual significa que más de 3 millones dejaron la región pampeana en los últimos 14 años. A su vez las regiones del NEA, NOA, Patagonia y la Región Semiárida (La Pampa y San Luis) fueron receptores del desplazamiento ganadero pampeano.

Por otra parte, el consumo per cápita de carne vacuna total de los últimos años se mantiene alrededor de los 68 kg. Si bien está lejos de los 80 kg de consumo per cápita de la década del 70, sigue siendo el más alto del mundo.

Esta dura realidad que describimos, se agrava producto de la fuerte sequía que azotó al país durante el 2008 y el primer semestre del 2009, y también por la ineficiente política de precios internos y de exportación que deberíamos marcar como un factor estructural de la actual crisis ganadera.

En concreto, el problema para el 2010 es que, producto de la combinación de una menor producción de carnes estimada en 2.67 millones de toneladas (un 14,02 % menor a la del 2008), de la caída de la faena y del stock ganadero, y proyectando un consumo per capita de 68 kg, la Argentina estaría al borde de importar carnes para cubrir la demanda interna.

Si por un lado, mantenemos los niveles de consumo y no generamos una política de diversificación de la actividad, y por el otro, no aumentamos la oferta, vamos hacia un escenario inexorable de importación de carne vacuna y se perderían ingresos por exportaciones por la suma de 1.500 millones de dólares.

Por eso mismo, la ausencia de una política ganadera integral que contemple una visión segmentada de los productores, del negocio ganadero y del consumo, hacen que la situación de miles de pequeños y medianos productores sea terminal, siendo primordial que el Gobierno nacional escuche a las entidades representativas del sector e impulse las medidas necesarias para revertir este escenario.

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