lunes, 15 de febrero de 2010

DONDE VA LA GENTE


Una lluvia cae lentamente
y te lloran las mejillas al reír.
Dentro del oscuro medio día,
moretones amplios hunden el sol,
árboles en llanto lavan el alquitrán.

Donde van los hombres, corren sin ver
buscan una casa donde secar su piel.
Donde va la gente cuando llueve,
siempre hay un lugar donde parar”.

De “Donde Va La Gente Cuando Llueve” por Pedro y Pablo


Siempre me he preguntado donde van los hombres cansados. Es como la pregunta de Pedro y Pablo en los años del Proceso. Son preguntas retóricas.

Una "pregunta retórica", es una pregunta que se hace sin esperar respuesta. Por lo general es parte de un discurso con el propósito de hacer pensar al oyente.


Es innegable Cherashny al decir que estos casi siete años del gobierno del kirchnerato están llegando a su fin de fiesta, con una corrupción e inflación insoportables para la conformista sociedad argentina, que festejó el camporismo, la plata dulce, al alfonsinismo, el menemismo -que por lo menos trajo inversiones-, el delarruismo y el duhaldismo, que intentó el consenso.

Es también innegable que el Kirchnerato ha sido la etapa más confrontativa y corrupta de la historia argentina. La gestión más autoritaria que se conozca que nos ha llevadoa un final con una alta inflación, producto de los desmanejos económicos y las tropelías de un sindicalismo mafioso, liderado por el camionero Hugo Moyano.

Este fin de época debería conducir al enjuiciamiento de la corrupción desenfrenada protagonizada por políticos, funcionarios, empresarios, jueces y sindicalistas mafiosos actuantes.

Los meses de diciembre y enero demostraron que estamos ante una inflación que promedia entre el 25% y el 30%.
Pero si se agregamos el 1,5% de febrero, podríamos superar el 30% en el año. O sea, un verdadero descalabro que está induciendo el mismo kirchnerato para que en este año la situación social explote.

Entonces, el gobierno le echaría la culpa al “traidor” de Cobos, al radicalismo, a los empresarios y a todo el arco político en general. Sólo quedarán a salvo los Kirchner y el sindicalismo adicto.

Los secuaces del kirchnerato que abandonaron el gobierno -o que fueron echados- se rasgan las vestiduras diciendo que no tuvieron nada que ver.

El presidencialismo atenuado establecido por la reforma constitucional del 94 fue transformado por el kirchnerato en un hiperpresidencialismo sin controles, haciendo desaparecer los poderes Legislativo y Judicial, a veces con consentimiento de sectores de los mismos.

Ahora, por sobre la inflación de diciembre, enero y febrero, con precios que suben cada dos semanas, aparecieron Hugo Moyano por un lado y los docentes por el otro, reclamando un 25% de aumento que, contra una inflación que pasaría el 30%, no logrará recuperar la parte del costo de vida perdido.

Eso ya se sabe y ni qué hablar de los trabajadores con sueldos de convenio bajos, los empleados en negro, los comerciantes y profesionales que se hundirán todavía más con las pérdidas de los ingresos mensuales.
A esto hay que agregarle los problemas derivados de la salud de Néstor Kirchner y la actitud de la presidente y varios de sus ministros y espadachines legislativos denostando a todo el mundo, chicaneando permanentemente y no teniendo en claro que están en el Titanic. Y a punto de chocar contra el iceberg.

Menos mal que pude terminar este correo para enviarles, porque me cortaron la luz en plena faena.



“Si a las tres de la mañana el virrey no ha renunciado, lo arrojaremos por la ventana de la fortaleza”. Gral Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano 1810.

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