martes, 19 de mayo de 2009

TODOS MIENTEN


Anses, Oncca y el Ministerio de Trabajo ya no publican datos clave
La intervención de Guillermo Moreno en el Indec, se extendió a otras oficinas gubernamentales que ocultan los índices negativos. Sin respaldo estadístico real se complica la toma de decisiones en el Ejecutivo.

Ningún político quiere ver números negativos de su gestión y menos en época electoral. Por ello, el Gobierno decidió dejar de publicar datos claves de la economía en algunas de sus oficinas como la Anses, que no cuenta adónde se destinan los fondos jubilatorios, la Oncca que no informa cuánto se faena ni se cosecha en el campo, y el Ministerio de Trabajo, que dejó de transmitir de la propia boca de su titular, Carlos Tomada, cómo evoluciona el empleo en las grandes ciudades de la Argentina.

Según el diario Crítica de la Argentina, en los últimos meses, mientras la economía empezó a mostrar su cara más dura, varias áreas clave del Estado restringieron o directamente discontinuaron la publicación de cifras claves. Algunas de las encuestas incluso dejaron de hacerse, lo cual priva al propio Ejecutivo de insumos indispensables para tomar decisiones.

La moda que impuso Guillermo Moreno en el INDEC se extendió en los últimos meses al Ministerio de Trabajo, a las secretarías de Agricultura y Energía, a la Oficina de Control Agropecuario (ONCCA) y a la ANSES. Según revelaron a Crítica de la Argentina fuentes de esos organismos, sus cuerpos de investigación fueron intervenidos y en algunos casos desmantelados.


El mayor vacío es en el campo


El campo es donde se generó el mayor vacío de información. Luego del enfrentamiento por las retenciones y el lockout ruralista, Agricultura y la ONCCA escondieron los datos que pudieran generar polémica o reforzar la posición de las cámaras empresariales del sector. Eso llevó a que en un país agroexportador, la mayoría de los productores utilice hoy para planear sus cultivos los informes de la USDA, la división agrícola del gobierno de Estados Unidos.

Hasta que su ex titular Marcelo Rossi fue echado dos años atrás por Moreno, la ONCCA detallaba cuántos animales faenaba cada frigorífico, con qué peso, cuánto se exportaba, cuántas plantas había habilitadas para hacerlo y cómo se repartía la cuota Hilton, el cupo de cortes de lujo que importa la Unión Europea (UE). Hoy apenas se informa el otorgamiento de permisos de exportación, pero no los destinatarios.

Con la producción de granos pasa algo similar. En febrero último fue desplazado el coordinador de delegaciones de Agricultura en el interior, Mario Camarero, por haber estimado que la campaña de soja 2008/2009 sería peor que la esperada y rondaría los 39 millones de toneladas. Al final, sequía mediante, se terminará por perforar incluso el piso de los 35 millones de toneladas.


No hay datos laborales


El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, solía informar personalmente a la prensa los resultados mensuales de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), un estudio sobre el empleo en las mayores ciudades del país. Lo hizo hasta mediados del año pasado en la Casa Rosada. Pero abandonó el hábito con el inicio de los despidos que el INDEC también oculta sistemáticamente.

Hasta anoche, el último resultado de la EIL en la página web de Trabajo era el del tercer trimestre del año pasado. Voceros de la cartera laboral aseguraron a este diario que la demora respondía a un “error técnico” y que los datos del cuarto trimestre aparecerían hoy mismo. A un mes y medio del fin del primer trimestre, de todos modos, las cifras de este año también brillan por su ausencia. La ANSES, por su parte, aún no cumplió con la obligación legal de informar el destino de los fondos que heredó de las AFJP hace cinco meses. Antes lo hacía quincenalmente la Superintendencia del área.


Tampoco en el área energética


La oscuridad de las estadísticas llegó también al sector energético. El último invierno, cuando llegaron a sufrir apagones varios barrios del conurbano, la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa) restringió el acceso a datos como los consumos regionales, la oferta global y la demanda global de energía. “Los funcionarios y ejecutivos de las empresas eléctricas tenemos claves para ingresar, pero antes todo eso era público”, explicó el director de una distribuidora eléctrica del interior.

Desde el desembarco de Moreno en el INDEC, dos años y medio atrás, el organismo empezó a tergiversar los datos de inflación, pobreza, desempleo y salarios. Tampoco publica más la denominada “base usuario” de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), con la que los investigadores y académicos elaboraban informes sobre indicadores sociales.

El retroceso del Estado en la elaboración de estadísticas dejó el campo fértil a las consultoras que venden informes a empresas, gremios y hasta al propio Estado. Pero los especialistas aseguran que la calidad no es la misma. Y advierten que eso también puede torcer decisiones públicas a favor de intereses privados.

No hay comentarios: