viernes, 20 de abril de 2007

KIRCHNER- NO VALIENTE

DESCORTÉS, PERO NO VALIENTE

Corazones encallecidos
Imagine
Sepultureros
Calidad institucional
Una derrota más
Miedo a la verdad

Ni el asesinato del maestro neuquino Carlos Fuentealba lo hizo salir de su cueva. Sólo tres días después, tranquilizado seguramente por la mezquina idea de que los costos de esa tragedia los pagaría otro y especulando con que el impacto de la misma borraría en el público el triste efecto de su deserción del homenaje a los héroes de Malvinas, rompió el silencio. No llamó a la viuda del docente pero sí usó el Salón Blanco para ensalzar su renuncia al ejercicio del monopolio de la fuerza pública por el Estado. De esta manera, Kirchner pretende hacer de la necesidad virtud, cuando esa táctica, que lejos de ahorrar vidas causa dramas a repetición, es en realidad fruto de su incapacidad para conducir a la policía y garantizar la seguridad y el orden público. La interminable lista de argentinos asesinados por delincuentes, de familias destruidas por la pérdida de un ser querido en circunstancias que remiten siempre en última instancia a la desidia estatal, debería bastar para desmentir rotundamente a quien dice “yo amo la vida, quiero la vida de todos”. Las únicas vidas que le interesan al titular del Ejecutivo son las que puede utilizar políticamente. Por eso no estuvo en situación política de poderle contestar a Jorge Sobisch cuando éste lo llamó miserable y cobarde.

Corazones encallecidos

Los padres de los estudiantes del Colegio Ecos, que fallecieron al chocar el ómnibus que los traía de regreso de un viaje solidario en octubre de 2006, le escribieron una carta al presidente: “Necesitamos que usted asuma el liderazgo para dejar de ocupar los primeros lugares en el desgraciado récord mundial en siniestralidad vial”. Pero los políticos tienen un callo en el corazón que les impide sentir como propio el padecimiento de la gente. El gobierno declaró el 2007 “año de la seguridad vial” con el resultado de que, en el transcurso de este primer trimestre, hubo un 7% más de muertes en accidentes de tránsito que en el mismo período de 2006. Una broma macabra. Como las declaraciones del Ministro del Interior: “No estoy encima del delito, porque no soy policía”. Que no está encima del delito, no hace falta que lo diga, es obvio. Ahora bien, él no debe ser policía sino jefe de la Policía.
Una nueva ola de secuestros exprés, de robos con violencia extrema que llegan hasta el asesinato y de fusilamientos de policías golpea al país ante la más completa impotencia e indiferencia oficial. Por algo la inseguridad es la principal preocupación de los jóvenes (47%), por delante incluso del trabajo (41%).
Estamos frente a una epidemia de inseguridad y el único que no se notifica es el gobierno. Por eso en la Argentina algún Blumberg deberá declarar el estado de emergencia de la vida humana.

“Imagine”

Al iniciarse las clases, los alumnos de medio país quedaron afectados por conflictos docentes gracias al lanzamiento de la campaña de Daniel Filmus. Dicho sea de paso, el primer acto del Ministro de Educación como candidato fue violar la ley electoral porteña que prohíbe iniciar la campaña hasta 45 antes de los comicios. Son detalles.
Para defenderse de quienes vieron en su demagógico anuncio de aumento salarial el detonante de la crisis docente, Filmus dijo: “No voy a tirar por la borda cuatro años de gestión”. ¿A qué se estaría refiriendo? La lectura de un artículo de su autoría publicado por Clarín el 3 de enero de este año bajo el título “Herramientas para construir la escuela que soñamos”, lo aclara todo. Allí, el Ministro desgrana sus ideas, por llamarlas de algún modo: “La reciente sanción de la nueva Ley de Educación Nacional (…) invita a imaginar que es posible una Argentina mejor… (…) Imaginemos que en esta Argentina todos los jóvenes egresan de la escuela media… (…) En esa Argentina imaginada todos los chicos concurren a una escuela de jornada extendida… (…) También podemos imaginar una Argentina sin analfabetos… (…) Y ya que estamos imaginando… (…) En esta escuela que soñamos… (…) Podríamos seguir imaginando…(…)”, etc. etc. etc. Así se entiende lo que estuvo haciendo Filmus en estos cuatro años. Al cabo de su larga siesta, el John Lennon porteño parió una ley que, como bien señala el profesor Enrique Groisman en La Nación (16/4/97), “en contraste con su profusión de lenguaje” para enumerar objetivos tiene “un contenido normativo sorprendentemente escaso (…) No por repetir veinticuatro veces ‘garantizar’ y doce ‘asegurar’, la ley habrá de lograr resultados”.
Inevitablemente, viene a la memoria aquel compendio de buenas intenciones que fue el Plan de Seguridad del primer ministro de Justicia de esta gestión, pomposamente lanzado en 2004 en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, en medio de la crisis desencadenada por el secuestro y asesinato de Axel Blumberg. Una respuesta de circunstancias, para salir del paso.
Al revés de lo que siempre afirmó el peronismo, para los kirchneristas decir es mejor que hacer y prometer mejor que realizar. Por eso los ministros de este gabinete son parte de los problemas y de ellos no cabe esperar ninguna solución.

Sepultureros

Veamos si no al canciller, que por más que peine canas no ha dejado de ser un imberbe. Cree que el gesto adusto y la intransigencia verbal hacia Inglaterra por el tema Malvinas le suman algo a la causa argentina. En todo caso, si no lo hacen, qué le importa a él. Mientras haya algún rédito mediático… Al igual que en los setenta, el accionar desplegado favorece más al enemigo que a los intereses de la Argentina.
Como lo señaló Rodolfo Terragno, “todo o nada es igual a nada”. Nada es lo que logrará el gobierno. Y eso en el mejor de los casos porque, cuidado, también puede ser que logre menos que nada. Gracias al clima antiargentino que ha generado a lo largo y ancho del mundo a cualquiera le resulta gratis desairar al país. La posibilidad de hacer avanzar nuestros intereses respecto de las islas usurpadas es y será directamente proporcional a nuestra inserción en el mundo. Por lo tanto, de esta gestión sólo obtendremos retroceso.
El jefe de gobierno italiano Romano Prodi eludió a la Argentina en su gira por Sudamérica a fines de marzo pasado: estuvo en Brasil y en Chile. Kirchner hizo alarde en su momento de haber sido el primero en felicitarlo cuando ganó las elecciones y se jactó además de haber contribuido a salvar a su coalición de la caída luego de la reciente crisis de gobernabilidad que lo afectó... Antes que Prodi fue Jacques Chirac quien evitó poner los pies en Buenos Aires y este ejemplo fue seguido por el presidente alemán Horst Köhler, también en marzo de este año.
Pero en el precario pensamiento diplomático oficial, la dignidad y la firmeza están emparentadas con la destemplanza y la mala educación. En su visita a George Bush en Camp David el 31 de marzo pasado, Lula Da Silva hizo una demostración de que lo cortés no quita lo valiente. En conferencia de prensa conjunta, delante del presidente estadounidense, dijo: “Petrobrás va a seguir invirtiendo en Irán que es un importante socio comercial de nuestro país”. Eso no le impide a Brasil tener una agenda bilateral positiva con Washington.
Kirchner en cambio le facilita un escenario a Hugo Chávez para sus shows antinorteamericanos cuando no tiene él mismo gestos de destemplanza que luego le cuestan caro a la Argentina. Es que después del atrevimiento viene el susto y entonces la sobreactuación. Así, por ejemplo, a contramano de los intereses permanentes del país, quedamos envueltos en un conflicto ajeno en uno de los escenarios más conflictivos del mundo.
En medios gubernamentales de EEUU hubo comentarios sobre el infantilismo kirchnerista de decir “yo no tuve nada que ver [con el acto de Hugo Chávez en Buenos Aires]; fueron las Madres [de Plaza de Mayo]”. Y concluyeron: “Kirchner sale debilitado y totalmente dependiente de Chávez”. Hay un paralelismo con el hermano bolivariano: aquel insulta y luego vende petróleo y éste hace un acto anti Bush y después se congratula por el “éxito” de que INTERPOL haya dictado las capturas de funcionarios iraníes (el organismo en realidad sólo pateó el tema para más adelante: Washington ya está negociando con Teherán por el tema Irak).
Ni hablar de otros trabajitos sucios, que no por ser mediáticamente menos trascendentes, configuran menos el papel de idiota útil del imperio que le suele caber a los antiimperialistas de papel maché: en febrero de este año, a través de una nota firmada por la revolucionaria Felisa Miceli, el gobierno argentino denunció a Uruguay ante el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) por no cooperar en la lucha contra el lavado de dinero. Uruguay, rezaba la nota, es un “centro financiero off shore” con una “ausencia de restricciones al secreto bancario” que lo coloca en “posición vulnerable para el lavado de dinero y la financiación del terrorismo internacional”. Es así. Para compensar sus exabruptos orales y gestuales, el gobierno tiene que hacer de correveidile de terceros…
En fin, Kirchner es descortés pero no valiente, como lo prueban sus largas Pascuas en El Calafate, custodiado por la gendarmería que no es capaz de movilizar para resguardar la libre circulación en los puentes internacionales que atraviesan el río Uruguay. Y sin que los argentinos hayan escuchado su voz en esos días pese a los momentos trascendentes que vivía el país: 25 aniversario de Malvinas, crisis docente…. Este presidente no habla cuando debe y lo hace cuando sería mejor que se quedase callado.
La gesticulación mediática del presidente y su canciller respecto de Malvinas carece de todo sostén moral por eso su efecto duró tan sólo tres días: hasta que el miedo al reclamo de un puñado de docentes lo recluyó en su casa patagónica. ¿Como podemos aspirar a que nos respeten los ingleses si el primer irrespetuoso es el presidente de la nación que desertó del homenaje oficial? El acto que Canal 7 no transmitió, sí se vio en directo por CNN y TVE. Como no está aceitada, la prensa internacional calificó de inexplicable esa ausencia. Es más bien injustificable. Ya que explicación tiene, la dio un dirigente del gremio docente provincial: con ese gesto, “Kirchner muestra lo que es”.
Ni pingüino ni pingüina se hicieron presentes en el acto central de recordación de Malvinas en Ushuaia. En cambio, Kirchner sí estuvo en el acto del Día del Holocausto, organizado por la DAIA. Encima , lo chiflaron. Es que no engaña a nadie. Comprometió al Estado argentino en una causa ajena y ni los judíos se lo reconocen.
El presidente más malvinero resultó en definitiva el más hipócrita. Para muestra, la designación de Jorge Argüello como embajador ante la ONU seguramente en premio a su declaración de que “Malvinas no fue una gesta sino un error”. La verdad es que después de ver cómo honró el gobierno este aniversario (sus diputados no pudieron hacer ni un minuto de silencio, sus funcionarios promueven denuncias por violación a los derechos humanos no contra Margareth Thatcher sino contra los militares argentinos, sus voceros critican más a la Argentina que a Inglaterra, etc.), sólo queda decir, junto con el sociólogo José Enrique Miguens: “Es hora de que dejemos de apoyar a los sepultureros de nuestra historia, de nuestros próceres, nuestras tradiciones, nuestro pueblo y nuestra Patria”.

Calidad institucional

El primer requisito para recuperar Malvinas es tener una política exterior. Kirchner no la tiene. Todo lo que hace está supeditado a un objetivo más bien prosaico: permanecer el mayor tiempo posible y evitar tener que rendir cuentas de los desaguisados institucionales que está cometiendo.
Elisa Carrió dijo recientemente que “este gobierno demostró que se puede ser progresista y también delincuente”. El progresismo nos tiene acostumbrados a no medir las cosas con la misma vara. Pese a ello, aún cabe la sorpresa frente al desparpajo con el cual utilizan sus cargos para provecho personal y desconocen la división de poderes, como si la corrupción y la violación de normas constitucionales fuesen dignas de denuncia sólo cuando son obra de la “derecha”.
El argumento que repiten como loros muchos voceros y también algún analista de que con un mandato de Cristina se abriría un período de mayor control de la calidad institucional es risible dado que ella fue la promotora de las avanzadas del Ejecutivo sobre el Poder Judicial (reforma del Consejo de la Magistratura que hoy confirma su peligrosidad) o sobre el Legislativo (sanción casi ficta de los decretos de necesidad y urgencia). “La doctora Kirchner, durante la presidencia de Menem, votaba constantemente en contra de los decretos de necesidad y urgencia –recuerda la diputada María América González- y hablaba mucho más fuerte que yo y era mucho más exaltada. Yo venía a escucharla y a apreciar la clase que daba de derecho constitucional”.
Es gracioso que el gobierno diga que el escándalo Skanska –evasión impositiva y pago de coimas en la obra de ampliación del Gasoducto Norte- sólo involucra a privados, cuando el presidente del Fideicomiso Nación, Néstor Ulloa, subordinado de Julio De Vido, fue quien indicó a la compañía sueca que contratase los servicios de Infiniti Group, una empresa fantasma… Tras una auditoría realizada por la misma compañía sueca, ésta admitió el pago de “comisiones indebidas”. En un memo interno de Skanska con fecha 28 de julio de 2005, se lee: “A través del Fideicomiso Nación (Ulloa), el cliente nos recomendó la ejecución de la ingeniería de detalle y de los distintos manuales que solicita el pliego a gente de su confianza, con el argumento inapelable de que sería la forma de conseguir una aprobación fluida y sin problemas del proyecto y llegamos a la conclusión de adjudicar ambos rubros al proveedor sugerido, Infiniti Group”. Hay un testigo de esta operatoria que teme por su seguridad en prisión. Cuando el juez de la causa quiso tomar medidas para protegerlo, el Ministro del Interior le pidió el juicio político por cuestiones de forma. Fue tan grosera la movida que el hasta hoy mudo Ministro de Justicia, Alberto Iribarne, le tuvo que llamar la atención.
En fin, son conductas normales por parte de un gobierno en el cual el Ministro de Planificación se hace “controlar” por su esposa, el Secretario de Comercio Interior amenaza a los empleados del Indec y el Secretario de Medios declara que “no hay ninguna incompatibilidad” en que su hijo sea el dueño de una empresa de carteles de vía pública concesionados por el Estado...
En el gobierno estatista, los fondos votados en diciembre de 2004 por la Cámara de diputados para el mantenimiento y modernización del rompehielos Irízar fueron congelados en el Senado por orden del oficialismo, que se disponía al mismo tiempo a endeudarse en 600 millones para pagarle al Grupo Greco, pese a la opinión en contrario de asesores del propio Ministerio de Economía.

Una derrota más

Recientemente visitó el país Pasqual Maragall, ex alcalde de Barcelona y destacado líder socialista. El hombre no pudo menos que calificar de “tontada” al conflicto con Uruguay y afirmar que “al Mercosur lo veía más animado al principio, con Menem y con Sanguinetti, con gente muy distinta políticamente”. El diferendo por las papeleras no sólo es una tontada, también es una gran hipocresía cuando, según reciente denuncia del Defensor del pueblo, Eduardo Mondino, "el río Reconquista es una cloaca a cielo abierto”.
Como muestra de lo que quedó del Mercosur desde que, según el latiguillo oficial, “soplan vientos de cambio en la región”, está la última Cumbre Sudamericana, que tuvo lugar en Venezuela. Lo de isla Margarita fue como una Cumbre de Mar del Plata II. En la previa, Lula dejó que la muchachada jugara al mega-gasoducto del Sur, al Banco del Sur, a la OPEP del gas, al frente anti-biocombustibles, etc. Después, los madrugó a todos: a la hora de las definiciones, ninguno de estos temas prosperó.
Y parece que Kirchner ya no es el único duro en el difícil arte de arrugar. Chávez se batió en prudente retirada porque sabe que lo que Lula propone es parte de un acuerdo con EEUU con quien él sólo tiene un guiño para desestabilizar por izquierda.
Lo único que se hizo en este encuentro fue cambiar un sello (Comunidad Sudamericana de Naciones) por otro (Unión Sudamericana), siempre en detrimento del Mercosur. A diferencia de su predecesor Fernando Henrique Cardoso, Lula no apuesta verdaderamente al Mercosur. Mantiene la ficción para poder hablar ante el mundo en nombre de la región mientras va promoviendo exclusivamente los intereses de su país. El infantilismo kirchnerista le es perfectamente funcional a esta estrategia. Lo mismo pasa con Chávez, a quien tampoco interesa el Mercosur. Emprende una cruzada contra los tratados de libre comercio con la tranquilidad de saber que Venezuela ya tiene uno de hecho con Washington.
Una vez más, todos saben a qué juegan, menos Kirchner. El nunca sabe lo que va a pasar. Por eso siempre se vuelve corriendo de estas reuniones y con una nueva derrota bajo el brazo para la Argentina.

Miedo a la verdad

“A mí no me van a correr con dos tapas de diario”, dice un presidente que en realidad no ha tenido que enfrentar todavía ningún titular que llame a las cosas por su nombre. Cuando la prensa se decida, una sola tapa bastará para un gobierno que es un fraude en todo: no vela por la vida de los argentinos, no defiende los intereses permanentes del país y pregona una ética que no practica.
Es mentira que no hay oposición. Kirchner está sufriendo las consecuencias de la más furibunda oposición que es Kirchner mismo. No hay fuerza política que pueda hacerle más daño que el que él se hace a sí mismo producto de su falta de grandeza, de imaginación y de patriotismo.
A medida que se lo conoce -porque las humillaciones que sufre internacionalmente no tienen sustituto nacional alguno- se le va fragilizando la gobernabilidad.
Su motor es el rencor y ha organizado un rencor en contra de sí mismo. Hay rencor oficialista pero también hay rencor opositor. En algunos, producto de que no los dejó estar. En otros, porque no los deja entrar. Salvo muy honrosas excepciones, los opositores políticos no lo son tanto por convicción como por consecuencia de no poder vivir al abrigo del oficialismo.
Solamente vemos grandeza en Jorge Bergoglio que se puso la Patria al hombro y se hace cargo de la vida de todos y cada uno de los argentinos. Por ello, hasta tuvo que ser él mismo quien, con motivo de una Misa por la Educación en la Catedral Metropolitana el 18 de abril pasado, recordase a las víctimas de Cromañón como señal para que el próximo 3 de junio los argentinos voten a cualquiera menos al candidato de una lista que lleva como emblema a dos legisladores: uno que propone matar a los argentinos antes de nacer (Ginés González García) y otro que los deja morir por falta de prevención (Aníbal Ibarra).
Bergoglio se hace cargo de un grado de verdad que no tolera casi ningún dirigente político, por eso el más cobarde de todos desertará una vez más del Te Deum en la Catedral el próximo 25 de Mayo.


Ricardo A. Romano

No hay comentarios: