jueves, 12 de abril de 2007

TARTAGAL CIUDAD ARRASADA

TARTAGALLAS PENAS DE UNA CIUDAD ARRASADA
Por Carlos Machado
Cuando arrecian los conflictos de docentes y estatales en varias provincias, hechos que han ocupado los titulares informativos de los últimos días -menos los desarrollados en la provincia "K", Santa Cruz, ya que de ellos, gracias a la censura presidencial, no se habla, lo cual es cumplido a rajatabla por los habituales medios genuflexos-, los que incluyeron el luctuoso saldo de un profesor asesinado en Neuquén, aparece un nuevo foco de tensión en la provincia de Salta. Se trata de un conflicto del que tampoco está llegando información, salvo la que esporádicamente pueden enviar a través de Internet, entre otros por ejemplo a quien esto escribe, algunos desesperados pobladores que claman por que se los escuche. Que dicen: "aquí estamos, no nos olviden". En Tartagal está aún fresco el recuerdo de lo sucedido hace poco, cuando las intensas lluvias que duraron casi tres meses causaron el desborde del Río Seco -un nombre que, dadas las circunstancias, parece una broma- lo que a su vez se tradujo en aluviones que arrasaron con las viviendas cercanas a su orilla y con el único puente que interconectaba la ciudad. Cabe recordar que ello trajo aparejadas además otras dificultades, como los cortes de luz y agua, la escasez de medicamentos ante el aumento de la concurrencia hospitalaria frente a tantos casos de diarreas por consumo de agua en mal estado, y la duplicación y hasta triplicación de los precios de productos alimenticios básicos, debido a los numerosos sistemas de transporte a los que se debió acudir para que llegaran a los consumidores. La solución momentánea fue la instalación de un puente Bailey, es decir el artefacto de uso militar que puede plegarse y desmontarse a voluntad, pero que finalmente también resultó arrastrado por las aguas. Hasta que -si bien tarde como siempre- llegó la ayuda del gobierno central y ya se inició la construcción del nuevo puente definitivo. Pero en Tartagal los problemas no están circunscriptos sólo a los desastres generados por la furia del Río Seco. Al igual que en Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén, La Rioja, Catamarca, Formosa, Chaco y la propia capital salteña, la situación en los gremios de docentes, estatales y de la sanidad no pasan por el mejor clima. Sólo que estos problemas de Tartagal no llegan aún al consumo informativo del ciudadano de Buenos Aires, sea porque el tema parece selectivo, por la censura también impuesta en otro de los feudos provinciales argentinos, en este caso el regenteado por Juan Carlos Romero, o por ambas cosas a la vez."Las penas son de nosotros..." En la arrasada ciudad salteña de Tartagal, además del paro que hace semanas realizan los trabajadores municipales, los maestros llevan casi 60 días sin prestar servicios. Los agentes sanitarios, que enviados por los hospitales concurren casa por casa en los barrios más pobres, en las reservas aborígenes y otras zonas marginales, recorriendo esas zonas a pie o en bicicleta, tanto en días de lluvia como cuando se registran temperaturas de hasta 45 grados, perciben sólo un sueldo de $ 300. Siguen sin ser escuchados en sus reclamos por mejoras salariales, y pese a ello continúan trabajando aunque también corran el riesgo de contagiarse cualquier enfermedad y a su vez retransmitirla a sus familias. Por su parte los concejales de la ciudad, que nunca trabajan -de hecho no sesionan desde el mes de enero- acaban de aumentarse sus dietas a $ 3.000. En tanto, el intendente de Tartagal se está haciendo "autobombo" al adjudicarse las obras sobre el río como si fueran propias, cuando fueron iniciadas con los aportes del gobierno nacional. El caso es que entre los trabajadores de los gremios citados y entre los pobladores de Tartagal en general está aumentando peligrosamente la impaciencia y la "bronca", y se está corriendo la voz de que los políticos están "echando la gota que hace rebosar el vaso". De allí que, dado el "efecto dominó" que se viene dando en las provincias que pasan por instancias similares y que ocuparon las principales páginas informativas -menos en lo que respecta, como se dijo al comienzo, a la intocable provincia de Santa Cruz, por las razones también comentadas- podría esperarse que en cualquier momento en Tartagal estalle otro conflicto al estilo de los desarrollados en estos días en otros puntos del país.
Carlos Machado

No hay comentarios: