lunes, 17 de mayo de 2010

EL ESTANCIERO NO DEBE ZAFAR


Cada vez se complica más la situación judicial de Moyano

Hugo Moyano, todopoderoso jefe de los transportistas en general y de los camioneros en particular, y de la CGT kirchnerista, corre el riesgo de seguir los caminos de Juan Zanola. Sin embargo, él presiona sobre los Kirchner no solamente para conservar su libertad sino también para seguir sumando prebendas y concesiones políticas.

Acerca de Hugo Moyano, Carlos Pagni en el diario La Nación:

"(...) En estos días, el secretario general de la CGT gestiona una resolución del área de Transporte -allí, él apadrina al subsecretario, Jorge González- para que a la documentación que acompaña las cargas de granos se agregue una oblea que costaría $ 50 por viaje. La recaudación, unos $ 360 millones por año, iría al sindicato de Camioneros. La iniciativa es resistida, por ahora, por Ricardo Echegaray, el titular de la Afip.

Moyano gestiona también un crédito de $ 200 millones del Banco Nación para que un grupo de sindicalistas que le responden se quede con la naviera Maruba, que está al borde de la quiebra. A la transferencia se agregaría una regulación oficial para que el 15% de las exportaciones se realice en barcos nacionales.

La tercera presa de Moyano es el cada vez más numeroso sindicato de vigiladores privados, cuyo secretario general, Angel García, está alineado con Eduardo Duhalde. Moyano cree que podría quedarse con ese pequeño ejército si avanza sobre su obra social, que atraviesa problemas financieros. Como la de los camioneros y la de los bancarios, también ésta es administrada por la esposa del secretario general.

"Hablé con Hugo y le dije mi sospecha, pero él me negó que quiera quedarse con mi gremio", se confesó García con Duhalde, el viernes último. Duhalde, esbozando media sonrisa, le contestó: "¿Y vos le creíste, Angelito?".

La plata y el poder no han conseguido, sin embargo, anestesiar del todo a Moyano.

La premonición de convertirse en el próximo Juan Zanola no lo deja dormir.

En la obra social de los camioneros se descubrieron maniobras similares a las que llevaron a la cárcel al líder de los bancarios y a su esposa. Moyano, que desconfiaba de los jueces, ahora sospecha de Kirchner.

No es para menos: cada vez que le comunica su angustia, el esposo de la Presidenta lo manda a hablar con algún subordinado, sin hacer gestión personal alguna. Además, al camionero le llegó la versión de que, en octubre pasado, Norberto Oyarbide visitó Olivos y que allí Kirchner le exigió que lo sobreseyera de la imputación de enriquecimiento ilícito; le aclaró también: "Zanola no es mío". Y le solicitó que con Ricardo Jaime "haga lo que pueda".

Sería bueno que el Gobierno desmienta ese relato, que circula entre sindicalistas muy bien informados.

A pesar de la anécdota, en una fiesta del sindicato de conductores de taxi, que conduce José Ibarra, se comentó que Moyano hubiera preferido tener a Oyarbide como juez.

Pero la Cámara Federal confirmó el último viernes (14/05) que seguirá bajo la lupa de Claudio Bonadío, quien también investiga a los secretarios de la Presidenta por enriquecimiento ilícito. Desde hace 48 horas Moyano teme haberse convertido nada más que en una opción. Por lo visto, en su vínculo con los Kirchner tampoco hay cariño."


En tanto Luciana Geuna escribió en el diario Clarín:

"El dueño de droguería Urbana y aportante a la campaña kirchnerista, Marcos Daniel Hendler, abrió la puerta de su oficina sin disimular los nervios. La división Defraudaciones y Estafas de la Policía Federal junto a empleados del juzgado de Claudio Bonadio acababan de entrar a su empresa, en Moreno 3059, para llevarse todos los registros de venta de una droga contra el cáncer a la obra social de Camioneros (Oschoca).

El empresario está sufriendo las consecuencias de sus propias palabras. El juez persigue la verdad sobre una escucha telefónica en la que Hendler compra troqueles -supuestamente truchos- para la mutual del sindicato de Hugo Moyano.

Este allanamiento se realizó el martes y le siguieron dos más el viernes pasado, cuando la justicia llegó a Oschoca y a la Administración de Programas Especiales (APE), el organismo del Estado que subsidia la compra de remedios de alta complejidad a las obras sociales sindicales.

¿Qué buscaban los investigadores en estos procedimientos? Cruzar la documentación de los tres eslabones que intervinieron en la adquisición de Erbitux, una droga oncológica que Camioneros le compró a Urbana con dinero que luego fue reintegrado por el APE.

La causa investiga la posible falsificación de legajos presentados por Oschoca ante el APE para cobrar los subsidios. Esto es, la mutual habría falseado troqueles o historias clínicas de afiliados que nunca estuvieron enfermos.

Con ese fin, Bonadio ya había allanado dos veces la obra social pero estos últimos procedimientos fueron mucho más específicos. De Droguería Urbana se llevaron todos las facturas de venta de Erbitux a Oschoca entre octubre de 2008 y el mismo mes de 2009, de Oschoca incautaron cada uno de los legajos de compra de esta droga en el mismo plazo y en el APE rastrearon los documentos de reintegros presentados por los camioneros. El trabajo que sigue será cruzar la información y encontrar si hubo irregularidades.

La causa de Bonadio corre en paralelo a la que tiene Norberto Oyarbide por comercialización de medicamentos, una mega causa que sumó varios expedientes. El resultado es una matriz ilegítima de venta de remedios con la connivencia de obras sociales. El caso paradigmático de esa investigación es el del dueño de droguería San Javier, Néstor Lorenzo, quien era proveedor universal en drogas de alta complejidad de la Bancaria, la mutual del sindicato que conduce Juan José Zanola. Ambos están detenidos y procesados.

Muchos de los empresarios de la salud involucrados en esa causa fueron aportantes a la fórmula presidencial Cristina Kirchner y Julio Cobos en el 2007. Por esta razón y otros indicios, en la investigación siguen el rastro de los reintegros irregulares que el APE habría realizado a las mutuales sindicales. Suponen que estas maniobras tendrían la connivencia del Gobierno quién luego se beneficiaba en la recaudación electoral.

Una fuente judicial vinculada a la causa que investiga Bonadio reconoció que la operatoria entre droguería Urbana y Camioneros es prácticamente igual a la de Lorenzo y Zanola. Ambos empresarios son los proveedores únicos en las drogas contra el cáncer, el sida y la hemofilia. Hendler, casualidad o no, también donó dinero a la carrera electoral de Cristina.

En el expediente de Bonadio quieren saber también si hay algún vínculo que una directamente a Moyano y a Hendler además de la simpatía por el club Independiente, del que ambos son miembros. La pregunta surge de una obviedad: Urbana se convirtió en la droguería favorita de los camioneros desde que Hendler entró a su directorio en el 2006. Los números de este círculo virtuoso del negocio están en la causa: el balance de la empresa en 2004 fue de 4 millones de pesos en 2004. En el 2008 subió a $ 30.791.066.

Con todo, Hugo Moyano tiene razones para preocuparse: trató dos veces de recusar a Bonadio. El viernes, mientras allanaban las oficinas de la mutual de Camioneros, fracasó en su segundo intento. La Cámara Federal resolvió sostener al juez al frente de la causa."

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