domingo, 16 de marzo de 2008

ATRACO A LA ESPERANZA

El pasado Domingo 9 de Marzo, leyendo la editorial del Diario La Nación, titulada “La Argentina, sin un plan estratégico” (Pag.18), nos hizo retrotraer en el tiempo y rememorar un artículo escrito por el colaborador de Crónica y Análisis, Carlos González Cabral, publicado en el Diario “El Progreso” de Lugo (España), el 13 de Noviembre del año 2000, del cual es corresponsal en la Argentina. El mismo, a pesar del tiempo transcurrido, continúa manteniendo vigencia, aunque algunos personajes de la política y del Poder hayan permutado. Por tal motivo, a continuación se lo transcribe:

ATRACO A LA ESPERANZA
Por Carlos José González Cabral (*)
La sociedad argentina está atravesando uno de los momentos más difíciles de su historia como sostén de su Nación, actualmente inmersa en una realidad grave y declinante. Se han debilitado sus reacciones, confundido su entendimiento y agotadas las esperanzas de una vida mejor. Está haciendo un desesperado esfuerzo para interpretar circunstancias muy particulares de su desenvolvimiento en cuanto al orden moral, la insensibilidad ante los que sufren, la falta de amor a la Patria y la imparcialidad de la Justicia. Lamentablemente se trata de integrantes de la misma Nación que cuando celebró su centenario era la quinta potencia mundial.

El hombre argentino está muy angustiado y extremadamente confundido. Se resiste a convencerse que haya tanta declinación e irresponsabilidad en las clases dirigentes. Aún sin ofertas creíbles y consciente que lo hacía en el marco de una democracia meramente formal siguió votando esperanzado, pese a ser testigo que los partidos hegemónicos aceptaron como propia la teoría que en el mundo se ha impuesto un solo modelo económico, social y político, regulado por la economía de mercado.

En vísperas de las elecciones presidenciales del 24 de octubre de 1999 que consagró la fórmula de la Alianza (De la Rúa-Alvarez), desde esta columna (El Progreso-15/10/99) titulada para el caso “Urnas con futuro incierto”, se informó que los ciudadanos daban muestras de no encontrar respuestas claras por parte de los candidatos para poder enfrentar la crisis económica y la deplorable situación social que padecía el país. Se señaló además que los discursos de campaña y los nombres que se barajaban para determinados ministerios hacían suponer que el modelo de dependencia y deterioro generalizado impuesto desde hacía dos décadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) “seguiría gozando de buena salud”, ello en el marco del subdesarrollo, la pobreza extrema, la desindustrialización y los conflictos sociales. Lamentablemente así está sucediendo.

También se adelantó sobre la evidencia que la Alianza sufriría tormentas internas dadas las contradictorias declaraciones de muchos de sus dirigentes y la inmovilidad extrema del presidente De la Rúa. El 30/07/2000 (El Progreso- Economía) se anticipó que la lucha por el poder partidario más el oportunismo de eventuales futuros candidatos, dejaban al descubierto la irresponsabilidad de las dirigencias ante el drama nacional. Recientemente una vez más Raúl Alfonsín “pateó el avispero” con sus declaraciones sobre la deuda externa argentina y la convertibilidad. Esto no debe sorprender pues se ha hecho habitual en el ex presidente de la Nación. Se había manifestado contra la convertibilidad diciendo que había que “evitar una catástrofe”(Página 12-04/05/97). El 28 de octubre de 1997 en la revista Noticias , en su condición de coordinador de la Alianza UCR – Frepaso, habló de “Construir un nuevo modelo” y el 01/12/99 señaló “el modelo menemista nos lleva a un desastre”

Lo expuesto por Alfonsín, con sus rutinarias aclaraciones para evitar conflictos en la U.C.R. y en la Alianza, no hacen más que confundir a los argentinos. Se trata de la misma persona que siendo presidente de la Nación y contradiciendo las banderas levantadas en la campaña electoral, no impulsó la prometida investigación de la deuda externa sospechada de ilegítima y además disolvió en el Senado la comisión especial creada al efecto. A través de diversas circulares del Banco Central (695/696/697-Julio 1985) reconoció toda la deuda. Con el Pacto de Olivos facilitó el regreso al poder de Menem, quien remató el Estado, destruyó la industria, desmanteló las Fuerzas Armadas, desató innumerables casos de corrupción e insertó incondicionalmente a la Nación en el marco de los intereses de la usura internacional.

El desolador panorama económico, político y social que tiene hoy a la Argentina en terapia intensiva, es la consecuencia del accionar de una gran mayoría de dirigentes de todo signo ligados por pactos de silencio, negocios personales y componendas por porciones de poder. A cambio de ello se inclinaron sumisos, principalmente de la mano de Cavallo, ante el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Diálogo Interamericano (ONG) y la Iniciativa para las Américas del ex presidente Bush. Con sólo citar el escándalo de los sobornos en el Senado nacional y una legislatura en la provincia de Buenos Aires cuyos miembros (peronistas y aliancistas) se financiaron la actividad política y personal entre 1997 y 1999 con 100 millones de dólares de fondos públicos, alcanza y sobra para entender la situación. (Ver Rev. “veintitrés”- Nº 121- 02/11/2000).

Mientras el pueblo corta las rutas reclamando por comida y trabajo, en el 2001 el país deberá amortizar mas de 20 mil millones de dólares entre capital e intereses a la banca internacional.

Buenos Aires, 9 de noviembre de 2000.

(*) Carlos J. González Cabral. Maestro normal nacional. Se desempeñó como secretario de Gobierno y Hacienda (1958-1961) y como concejal (1963-1966) en la Municipalidad de San Nicolás de los Arroyos (Bs.As.) en representación de la UCRI y del MID, respectivamente. Fue electo diputado provincial por el FREJULI (1973-1976). Entre 1989 y 1995 acompañó al ex presidente Frondizi como secretario político y privado
FTE: CRÓNICA Y ANALISIS

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