Este discurso del 1 de marzo en el Palacio Legislativo ofende y ultraja a la Patria, a las fuerzas Armadas y a la gente de bien que en la década del 70 sufrió las tropelías cometidas por estas hordas, las mismas que esta señora defiende.
Por Guillermo Díaz Aguirre
Aparte del vacío de contenidos que tuvo en su gran parte el discurso del 1 de marzo en el Palacio Legislativo, considero que hubo un profundo contenido de apoyo a la subversión en parte del mismo lo que a continuación se detalla: "Los argentinos tenemos el derecho de demandar a la Justicia la finalización del juzgamiento de quienes cometieron delitos de lesa humanidad durante la última dictadura.
También quiero hablar de la inseguridad. Aunque parezcan desconectados lo uno con lo otro yo creo que tienen una conexidad.
Hoy cuando una madre o un padre dice que había zona liberada para vender paco o droga o para cometer cualquier asalto o un homicidio no es distinto a otra zona liberada que había durante la dictadura para llevarse o secuestrar a alguien. Hay una conexidad".
En parte del discurso se refiere al exclusivo juzgamiento de los militares que lucharon contra la subversión, ya que la concepción de delitos de lesa humanidad por parte de la señora y de sus socios se aplica tan sólo a los militares y no a los integrantes de las bandas terroristas ya que los delitos cometidos por estos últimos "han prescripto", concepto totalmente arbitrario y contrario a lo dictaminado por tribunales internacionales.
En la última parte de su discurso cuando habla de “zonas liberadas durante la dictadura”, se refiere indudablemente a que sus preferidos terroristas sufrían en esa época la "persecución" de los militares.
Cuando habla de “conexidad de zonas liberadas” hace una comparación entre la delincuencia actual y la incursión de militares para, según la señora, "secuestrar o llevarse a alguien"; es decir que compara, con absoluta mala fe, a delincuentes actuales que roban y matan a personas inocentes con militares y fuerzas de seguridad que en los años 70 luchaban contra las hordas asesinas que cometían los crímenes más aberrantes; a esos siniestros personajes -los uniformados- "secuestraban o se los llevaban", gracias al cielo, para librarnos de esa lacra que actualmente comparte el gobierno con la señora presidente, lo que la hace avalista de la subversión.
Este discurso subversivo ofende y ultraja a la Patria, a las fuerzas Armadas y a la gente de bien que en la década del 70 sufrió las tropelías cometidas por estas hordas, las mismas que esta señora defiende.
Además, durante esta parte del discurso recibió aplausos de los presentes integrados en su mayoría por diputados y senadores, lo que hace a esos presentes cómplices de los conceptos vertidos por la señora presidente.
¡Viva la democracia!
Más información www.politicaydesarrollo.com.ar
Para suscribirse editor_politicaydesarrollo@yahoo.com.ar
Contáctenos: politicaydesarrollo@gmail.com
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



















No hay comentarios:
Publicar un comentario