LEJOS DEL ÉXITO Y CERCA DEL FRACASO.
Fecha: Tue, 18 Mar 2008 16:03:11 -0300
La Argentina está lejos de ser un país condenado al éxito. Sobre todo si nos referimos al éxito como una situación general que incluya a todos los argentinos. En las últimas décadas algunos han logrado el éxito económico y otros un reconocimiento inmerecido. Quiénes más se beneficiaron fueron los funcionarios de los gobiernos de turno, los empresarios que se acobijaron a su lado y unos pocos privilegiados más. La Argentina se ha acostumbrado a vivir ciclos de una supuesta bonanza económica que al parecer es lo único que nos importa a los argentinos. Fijémonos cómo los políticos critican las violaciones a los principios democráticos del pasado pero a pesar de todo lo que vivimos, la calidad institucional no ha mejorado, incluso a empeorado entre gobiernos democráticos llegando a este momento donde las instituciones brillan por su ausencia. Volviendo a la supuesta bonanza económica que el gobierno anuncia sin pausa, no han sido nunca planes coherentes, lógicos y debidamente implementados, los resultados están a la vista. Tanto el plan Austral, La Convertibilidad y esto que se está aplicando ahora que es difícil de calificar con un nombre ya que ni los mismos funcionarios saben que están haciendo, han sido y serán un fracaso. La constante de estos planes fue colocar la basura debajo de la alfombra alternando parches que luego de un tiempo pierden el pegamento y se desprenden como un apósito viejo dejando las heridas sangrantes al descubierto. Otra de las constantes ha sido el mantenimiento de la pobreza, el analfabetismo, agregando ahora la insostenible ola de inseguridad que da la impresión de ser una especie de subsidio para los que han sido abandonados por estos gobiernos a quienes se les permite cometer ilícitos sin que las fuerzas de seguridad intervengan para detenerlos. Hace tiempo que los delitos no son combatidos, hasta se ha impuesto la creencia de que impedir un corte de ruta o una agresión a un opositor en su domicilio, conocido con el nombre de escrache, es algo ilegal, ni hablar de los asesinatos, violaciones y robos que asolan a toda la población a lo largo y ancho del país que han sido ignorados por el gobierno. Quemar una comisaría no solo no es un delito sino que sus autores serán nombrados en funciones estatales.
El analista Vicente Massot en un artículo titulado "El Componente Aluvional" publicado en el diario La Nación el 6 de marzo expresó con una claridad notable el gran secreto del kirchnerismo: "El kirchnerismo, pues, si bien se encarga en su discurso público de engordar determinados tópicos ideológicos, a la hora de las decisiones no les presta atención. Lo que hace es darles a cada uno de sus clientes cuánto desean obtener: desde una política de venganza respecto de las fuerzas armadas –que contenta a la izquierda, por llamarle de alguna manera– hasta un dólar alto, caro a los industriales, pasando por el subsidio de las tarifas públicas, que nadie, obviamente, rechaza, y un unitarismo fiscal por medio del cual ganarse el respaldo de gobernadores e intendentes por igual"
Los resultados empeoran día a día, el plan cortoplacista e ineficiente ha llegado a un punto en el que no solo no avanza sino que el fracaso está a la vista. El paro del campo oponiéndose a las exageradas retenciones que ni siquiera pueden ser debidamente defendidas por los miembros del gobierno, que aducen fuera de lugar que los productores agropecuarios han ganado mucho y poco le han dado al pueblo.
¿Adónde han ido los millones de dólares recaudados por las retenciones a las exportaciones agropecuarias y los millones de pesos del impuesto al cheque en todos estos años?
¿A los más necesitados o a los clientes del gobierno que apoyan su gestión?
¿Se han construido hospitales o escuelas, ha disminuido la inseguridad, la distribución de la riqueza ha sido dirigida a los más necesitados o por el contrario se ha construido una estructura de poder prebendaria y clientelista?
En otro artículo publicado en La Nación el día jueves 13 de marzo, titulado: "Los excluidos incurables", el economista e historiador Daniel Larriqueta sostiene: "En la matrícula de las escuelas primarias de la provincia de Buenos Aires con que empieza el año lectivo, un 23 por ciento de los inscriptos corresponde a niños que son hijos de padres que no trabajaron nunca. Como está dicho: no trabajaron nunca. Es una masa impresionante de niños argentinos hijos de padres argentinos que conforman, de este modo, otra cultura, otro sistema de valores, otra sociedad. ¿Otro país?
Esta nueva cultura y sistema de valores no es nueva pero ha ido ganando espacios y los responsables de dirigir los destinos de la Nación han permanecido impávidos ante la gravedad de la situación.
Mientras el gobierno nos bombardea con cifras económicas crecientes, 50000 mil millones de reservas, crecimiento económico del 8% y récord en la recaudación, la realidad, que es incontrastable e innegable demuestra todo lo contrario.
Pobreza, exclusión y desigualdad invaden cada vez a más argentinos. Al mismo tiempo la inflación a pesar del voluntarismo oficialista que pretende disminuirla por decreto y manejos reprochables aumenta, algunos alimentos comienzan a escasear en las góndolas y nuestra presidente continúa demandando una condena a Colombia por violar la soberanía Ecuatoriana pero ni ella ni su gobierno han redactado un comunicado oficial condenando al terrorismo, como dicen los adolescentes, obvio, qué esperabas. A continuación la mandataria se molestó porque Condoleezza Rice no vino a la Argentina pero sí lo hizo por Chile y Brasil.
¿Y qué esperaban en el gobierno?
¿Qué alguien que no fuera Chávez o Morales vengan a visitarlos?
¿Para qué?
¿Para recibir un maltrato, una reprimenda o que le dieran la espalda para evitar el saludo?
Los visitantes de otros gobiernos serán pocos y quizá ninguno venga a este país, la inversión extranjera directa es cada vez menor y nadie va dónde las instituciones no funcionan y la seguridad jurídica está ausente.
La carencia de calidad institucional es un tema de una gravedad preocupante. La independencia de los poderes ha sido casi desestimada por esta administración, el Congreso y el Poder Judicial han pasado a un plano de inferioridad y dependencia absoluta. Los escándalos de corrupción que envuelven, no ya a funcionarios kirchneristas sino al propio Kirchner no podrán ser sostenidos por mucho tiempo, aunque la justicia siga dependiendo del ejecutivo. El caso de los fondos de Santa Cruz, la compra de terrenos fiscales sin licitación en El Calafate, la valija de Antonini Wilson son situaciones que se acercan lenta pero implacablemente al matrimonio presidencial.
Así como consideramos que la justicia es lenta, llegará en algún momento. La crisis económica e institucional provocará que la Argentina atraviese nuevamente un período de vacas flacas que nos afectará a todos y con más vehemencia a los más necesitados para los cuales este gobierno dice gobernar, afirmación que en los hechos no se ha cumplido.
La Argentina vive un momento de difícil solución y quienes nos gobiernan están haciendo lo contrario para solucionar la infinidad de problemas que han consolidado con una manera de gobernar que se aparta de la ley y los principios republicanos y democráticos.
Alejandro Olmedo Zumarán.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



















No hay comentarios:
Publicar un comentario