jueves, 13 de marzo de 2008

NADA CAMBIA

Editorial | 10/3

Finalizó la intentona aislacionista contra Uribe y Colombia en Santo Domingo


Clausurada la Cumbre de presidentes en Santo Domingo, los gobernantes americanos del centro y sur del continente regresaron a sus hogares, a sus dificultades. Con motivo de la incursión del ejército de Colombia en territorio ecuatoriano, los gobiernos socialistas del área descargaron su ira contra el presidente Uribe a quien consideran un títere de Norteamérica. Nicaragua, como Ecuador, rompió relaciones; Venezuela envió tropas a la frontera y Argentina floreó una vez más su verbo progresista defendiendo la legalidad y la paz, sin haber definido aún si las FARC son una organización terrorista y criticando a Uribe desde el lado chavista, cuestión que se comprende si se tiene en cuenta que el país sureño es dólar-petrolero-dependiente de quien encarna el sueño bolivariano de unir a toda la América mestiza bajo su tutela.

El presidente ecuatoriano se movió bien. No es necesario gobernar una potencia o ser un defensor del libre mercado para defender con orgullo a su país cuando es invadido. De hecho, cuando se produjo el conflicto del Atlántico Sur, ex guerrilleros argentinos refugiados en el exterior ofrecieron su colaboración al gobierno militar en la disputa que mantenía Argentina contra el Reino Unido. Es que la ideología es la ideología, los negocios son negocios y la defensa de lo nacional sigue siendo la defensa de lo nacional.

No obstante, las izquierdas gobernantes y periodísticas han trazado una interesante elipsis acerca del desentendimiento de Ecuador y Venezuela con las actividades de las FARC. Es impensable que Chávez y Correa desconozcan el accionar guerrillero en sus territorios a los que éstos usan, a lo sumo, como descanso de sus incursiones en suelo colombiano. Que el problema de las FARC sea una dificultad de Colombia como afirma el presidente ecuatoriano, es un galimatías o una verdad a medias, porque si se encuentran en territorio de Ecuador o Venezuela, el problema es de estos últimos.

Así sucedió con los golpes de Estado que se produjeron en Uruguay y Chile en los albores de los 70 que motivó que los integrantes de la guerrilla de esos países se trasladaran a Argentina a efectos de usarla como santuario. En ese caso, sus actividades fueron permitidas porque el gobierno iniciado el 25 de mayo de 1973 compartía la misma ideología y metodología empleada por esas organizaciones. Correa y Chávez -como otros- deberían haberse preocupado mucho antes del accionar de las FARC en Colombia. Si no lo hicieron se equivocaron. Les hubiese correspondido, también, haber tenido conocimiento de que los guerrilleros se adentraban en sus países y haber enviado tropas para apresarlos o al menos para evitar que ingresen. Si no lo hicieron, otra vez se equivocaron. Demasiados errores cometidos con anterioridad no habilitaría a declamar aciertos cuando se cree que es más fácil solucionar problemas que parecen ajenos y que también son los propios.

Mientras, por el bajo vientre chavista, la inflación y el desabastecimiento de algunos productos van en aumento. Todas las medidas implementadas para que no suban de precio la papa, el tomate o la carne, fracasan. Y si el Gobierno afirma que ha llegado a un acuerdo con los empresarios para que no aumenten los precios de los libros de texto escolares, el costo para los contribuyentes es de un subsidio de 15 millones de libros que el ministerio de Educación les comprará y distribuirá de manera "gratuita" entre escuelas y docentes que no maneja desde la época de Menem-Cavallo.

Pero nada se descarta. Todo se recicla. Las estatizaciones, la inflación, las huelgas docentes al inicio de las clases, la lucha contra el agio o los enemigos externos que acechan desde las sombras con fines inconfensables, el cambio de amantes en las "relaciones carnales", la lucha denodada por la ubicación de Argentina en el lugar que le corresponde en el concierto de las naciones (¿no será el que tiene en la actualidad?) o las repetidas inundaciones que se producen en esta ciudad más o menos autónoma y en la provincia que lleva el mismo nombre desde la época de Moreno y Saavedra. Todo vuelve. Todo sirve. Nada cambia y todo vive por siempre. Lavagna y su alumna Miceli, los ex Economía han regresado con el objeto de criticar aspectos de la economía. Hoy, uno camina junto a Néstor Kirchner y la otra hace malabares con el contador al lado de Hebe de Bonafini. El Presidente y la Madre de los argentinos son aliados. ¿Quién habla por boca de quién?.
CORREO DE BUENOS AIRES
SALINAS BOHIL

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