Una gestión en modelo fotográfico
Resulta difícil descifrar cuál es la política exterior argentina. El ministro Losteau, cansado de su mala relación con Moreno, renunciaría cuando CFK regrese al país. Por Angel Anaya - Columnista.
Buenos Aires.- El estilo fotográfico con que se está observando el laberinto que enfrenta la Presidenta desde su partida hacia el conflicto del operativo de las FARC, muestra una diversidad de perfiles clásicos de nuestra política exterior. Por momentos chavista y cálido, en unas horas más de enérgica defensa ecuatoriana y también solemne y equidistante al compartir la situación con los presidentes de Brasil y Chile.
Mientras tanto, en Buenos Aires, agrupaciones de piqueteros en actitudes solidarias con CFK preparan la gran marcha y asocian su “yankee go home” al gobierno kirchnerista. Quien pretenda descifrar cómo se perfila la política exterior, si al estilo de gran árbitro como Lula da Silva, o con la brújula imantada que condiciona nuestras navegaciones por la comunidad internacional, fracasará. Tampoco a nadie se le ocurriría pensar que la ausencia presidencial sería cubierta por un radical “K”, el vicepresidente Julio Cobos. El jefe del Gabinete es un excelente hombre orquesta y, por lo demás, la oficina de Puerto Madero donde el PJ es reestructurado por NK, tiene celulares y timbreras abundantes para atender esas necesidades formales que establece la Constitución.
Pero a la vez, entre las cortinas del silencio se filtran aires gélidos cada vez más difíciles de soportar por el ministro Martín Lousteau, tras el nuevo apriete que ha representado la última información del Indec y sus dificultades para aplicar el demorado índice Moreno.
La riqueza que espera
Por vez primera, el implacable secretario de Comercio Interior ha sido denunciado mediante un comunicado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes como autor de amenazas, pero están dispuestos a resistir. Se trata de una declaración sin precedentes a la que seguirá la promoción de una denuncia penal.
La situación ha inclinado aun más al ministro de Economía a dimitir y se afirmaba ayer en su entorno que ello podría concretarse al regreso de CFK.
Más ambivalente y con su poderoso respaldo electoral, Daniel Scioli viajó a Expoagro, donde con el diplomático opositor y gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, compartió discursos gemelos en nombre del campo, para demandar una política agropecuaria requerida por “el corazón de la actividad productiva”. Una suerte de protesta de ambos mandatarios provinciales, donde los discursos y declaraciones entre miles de visitantes, productores y periodistas expusieron con crudeza los efectos de las operaciones Moreno. Hubo también grandes ausentes, especialmente la primera línea del Gobierno que suele despreciar en sus ocasionales referencias al agro con el anacrónico mensaje terrateniente y vacuno, eludiendo una realidad muy diferente que explicó transparentemente el socialista Binner. “Técnicamente y por sus calidades, la Argentina es hoy la experiencia agraria más avanzada; lástima que carezca de una política progresista para esos intereses”, redondeó un colega de “The Economist”. (De nuestra Sucursal)
FUENTE LA GAZETA
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