Mayoritariamente hemos coincidido con que el gobierno Menemista estuvo imbuido de un gran nivel de corrupción. Repetidamente condenamos tanta inmoralidad teniendo tamaña cantidad de oportunidades para realizar una gestión exitosa.
La pregunta que nos surge es cual es la razón que hizo que muchos intelectuales que coinciden con nuestra opinión con respecto a la gestión del "INNOMBRABLE" tal como lo llama el ¿ex presidente? apoyaran la gestión Kirchnerista. Los argumentos esgrimidos por estos no gozan de sustentabilidad: "Que es un modelo que lucha por una mejor distribución de la riqueza para los que menos tienen" "Que el modelo oficial lucha contra el corporativismo de los 90 y la exclusión social" y quizá uno de los menos aceptables: "Que el modelo K ha disminuido el número de pobres".
Tres argumentos que se refutan por si solos. El modelo de los 90 que fue apoyado por el presidente de facto y la presidenta, todavía hoy es aplicado. ¿Acaso no hay una convertibilidad encubierta con el 3 a 1?
La distribución de la riqueza ha sido una utopía, ya que las cifras brindadas por el oficialismo son poco serias y la diferencia entre los que más tienen y menos tienen se ha mantenido. El número de pobres es una de las falacias más injustificables, recordemos que para este gobierno una familia tipo necesita $ 988,37 pesos por mes para no ser pobre, entonces nos preguntamos:
¿ Las familias que necesitan $ 989 pesos por mes no son pobres?
La respuesta es obvia.
Nos sorprendemos cuando intelectuales manifiestan su apoyo a este gobierno, pues todo lo que le condenaban justificadamente al Menemismo se lo permiten al gobierno K que ha violado la Constitución Nacional sin ningún límite, ha depredado los derechos humanos de los que no piensan como ellos y se ha visto envuelto en casos de corrupción quizá nunca antes vistos en otros gobiernos.
No obstante estas realidades, algunos intelectuales han decidido apoyar esta gestión y nos volvemos a preguntar:
¿Es ético apoyar a un gobierno cuyo desapego por la ley es inocultable?
Analizando la situación actual Néstor Kirchner ha logrado dividir a la sociedad argentina, la realización de los dos actos evidencia la intención de este hombre.
Se vive mal en la Argentina, ha vuelto a imperar un sentimiento de violencia que yacía olvidado. Kirchner ha logrado instalarlo.
No solo nos peleamos entre nosotros sino también con otros países que supuestamente serían nuestros amigos, eso sí estamos cerca de Venezuela, Bolivia y Ecuador y Cuba, todos gobiernos que han sido cuestionados internacionalmente por su apoyo al terrorismo y por sus políticas nefastas especialmente en el caso de la droga.
Mucho se habla sobre si Kirchner padece una enfermedad psiquiátrica o no, incluso se han escrito variados artículos al respecto. Lo cierto es que padezca o no una patología (hasta el momento según la información oficial no la padece), Kirchner ha logrado quebrar la oportunidad de hacer que la Argentina crezca, se modernice y consolide sus instituciones como nunca antes se nos había presentado.
No se puede tener progreso, crecimiento económico y éxito, sin instituciones respetables y confiables.
Por el contrario hemos retrocedido sesenta años aplicando políticas perimídas y retrógradas, eliminando la independencia de los poderes, esterilizando al Congreso y careciendo de un Poder Judicial autónomo.
También hemos perdido las fuerzas de seguridad que han sido reemplazadas por fuerzas parapoliciales que responden a sujetos marginales según los mandatos de Kirchner.
Esta especie de "Terminator" que ha completado la destrucción de todo lo que un país necesita para ser considerado serio, llámese: Independencia de poderes, Justicia, Congreso donde se debata cotidianamente, Fuerzas de Seguridad, Educación, Distribución seria de los ingresos, Libertad de prensa y Consolidación de la pelea contra la corrupción no termina aquí, al parecer su objetivo final es dominar el partido peronista. Es aquí donde la lucha se le ha tornado más complicada y dónde la mayoría de los apoyos comienzan a desaparecer.
Resulta lógico, los caudillos del peronismo intuyen que el movimiento creado por Juan Domingo Perón puede desaparecer y ellos con él, entonces no están dispuestos a aceptar esto. No hay que olvidar que estos caudillos han sido culpables también de este presente.
¿Recuerdan quién fue el promotor de la candidatura de Kirchner en 2003?
Mejor no recordarlo como tampoco a todos los que apoyaron los dislates de este señor y ahora han recuperado su amor por las instituciones y por la Constitución Nacional.
Kirchner atraviesa su peor momento, apoyado por lo más impresentable del país, recurriendo a los métodos más injustificables y en vez de pisar el freno y pensar, acelera poniendo en peligro a los pasajeros que somos todos los Argentinos.
El acto instrumentado para enfrentar al campo revela su desesperación. Algunas de sus reflexiones fueron: "No pagamos el 70 % de la deuda por única vez" lo que significa un ilícito, además de tener que pagarlos tarde o temprano, "Pagamos la deuda de diez mil millones de U$S dólares al 4 % de interés al FMI, pero no dijo que contrajimos deuda con Venezuela al 13,5 %, habló de los treinta mil amigos desaparecidos pero no dijo nada de los 1501 asesinados por los amigos de él y que no han sido juzgados. Volvió a equivocarse al decir: "Recibimos un país en llamas" olvidando que el país en llamas lo recibió Luis E. Duhalde quién junto a Roberto Lavagna enfrentó y controló el peor momento de la crisis, no tiene sentido seguir explayándose sobre este discurso.
Recordando a Herminio Iglesias cuándo quemó el ataúd con los símbolos del partido radical, la realización del acto del 15 de julio en el Congreso y las palabras transformadas en convulsiones durante el discurso por el ex-presidente han sido a nuestro criterio el detonante del justo resultado en el Senado, donde luego de un empate en 36 votos el Vicepresidente Julio Cóbos apartándose de un gobierno que se aleja de la realidad votó a en contra del proyecto oficialista en una actitud digna que la historia y no los historiadores de pacotilla juzgarán con la grandeza que merece tan equitativa decisión.
Kirchner no ha comprendido que el país no se arrodillara ante sus bravuconadas, violaciones, provocaciones, actos de corrupción y leyes inconstitucionales. Su obstinación de ir en contra del pueblo como ha dicho Elisa Carrió y querer vencer al pueblo, al parecer no ocurrirá.
Deseamos y creemos que la Argentina recuperará, lentamente, la división de poderes, la institucionalidad, la honestidad, la justicia y la igualdad ante la ley que proclaman el artículo 16 de la Constitución Nacional, y su espíritu.
Alejandro Olmedo Zumarán.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



















No hay comentarios:
Publicar un comentario