
Para robarle dinero que no tenía matan a golpes a una anciana
viernes, 10 de abril de 2009
A Rosa Converso, de 87 años, la conocían como "la mamma Rosa". La halló su hijo. En los últimos meses salía poco porque había estado enferma. Caminaba con un andador desde la puerta de su casa a la cantina que su hijo tiene en la esquina. Ese restorán lleva su nombre y allí comen los vecinos de Villa .....
Crespo desde hace dos décadas. El miércoles se fue a dormir temprano, cuando el local aún estaba abierto. Pero ayer por la mañana, uno de sus hijos la encontró asesinada a golpes al lado de su cama. La Policía sospecha que fue asaltada y que los ladrones buscaban dinero de la recaudación del local.
El crimen fue en una casa de Jufré al 200. Allí vivía Rosa Converso, de 87 años. Los investigadores creen que el ataque fue cerca de las 2 de la mañana. Los asaltantes treparon por un árbol que está en la calle y, desde la chapa de un toldo, se subieron a la terraza. Una vez allí bajaron a la habitación de la mujer y la atacaron.
Cerca de las 9 de la mañana, uno de los hijos de la mujer entró con un plomero que tenía que hacer un arreglo. Entonces la encontró tirada junto a la cama, vestida con su camisón y con fuertes golpes en toda la cara y en el cuerpo.
"Los asesinos golpearon a la mujer con mucha saña. También se llevaron algún dinero y objetos de valor. La casa quedó totalmente revuelta", explicó una fuente de la investigación. La principal sospecha es que los asaltantes suponían que la mujer guardaba el dinero de la recaudación del restorán y que por eso la golpearon fuertemente para que dijera dónde tenía escondida la plata. Y como la mujer recibía una pensión de Italia, también pudieron haber buscado ese dinero. Una versión decía que le habían robado 4.000 euros
El homicidio es investigado por personal de la División Homicidios de la Policía Federal y por personal de la comisaría 25.
Hacía más de 60 años que la mujer había llegado a la Argentina desde Calabria, en Italia. Tenía cinco hijos y le gustaba tenerlos cerca. Su casa está en medio de los negocios de sus dos hijos. El restorán de Juan, "La Mamma Rosa", queda en la calle Jufré 202, la casa de ella, en el 210. Y el mercadito de José, en el número 212.
La víctima vivía sola desde que su esposo murió hace 20 años. En las últimas semanas había tenido un problema cardíaco, pero ya estaba mejor. Sus nietos y sus hijos se repartían el tiempo para hacerle compañía. Ayer Clarín pudo comprobar que en el barrio era una persona reconocida. La mayoría de las personas que fueron consultadas conocía a la víctima.
"No puedo creer lo que pasó. Ella era una persona muy querida. Todos los que tenemos más de 60 años, pasamos la vida viniendo a comer acá. Vimos cómo sus hijos se hicieron adultos y también ahora vemos crecer a sus nietos. Parece que estas cosas sólo le suceden a las personas buenas", explicó Beatriz, una vecina que vive frente a la casa de Rosa.
"Acá la comisaría hace lo que puede. En el local, por ejemplo, hay un policía al mediodía y a la noche. No es una zona muy diferente a otras, lo que pasa que la inseguridad está generalizada. El otro día acá a la vuelta a mí me robaron el estéreo. Cosas como ésas son más comunes, pero no tanto los asesinatos", explicó el presidente de la Asociación Amigos del Barrio de Palermo, Camilo Alan.
"La Mamma Rosa" es una de las más tradicionales cantinas porteñas, ubicada en esa zona de Villa Crespo y vecina de Palermo y Almagro. Ayer el local fue cerrado por duelo y vecinos, clientes y proveedores se acercaron al restorán para estar cerca de la familia y darles apoyo en tan duro trance. clarin



















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