
Kirchner es Mandinga.
http://atlas.org.ar/articulos/articulos2.asp?Id=12526 .
El diccionario lo especifica textualmente: “Mandinga es el diablo en el lenguaje de los campesinos”.
La última ocurrencia de Kirchner ha sido disfrazar “sus” candidatos desnaturalizando los objetivos de la democracia. Los gobernadores se mimetizarán de postulantes a diputados y los intendentes a concejales.
Si el pueblo elige a estos señores enmascarados renunciarán ellos a la banca adquirida y seguirán ejerciendo el cargo actual más importante. En caso de perder, se sacarán el antifaz y regresarán muy orondos a sus puestos de poder.
Este plan mefistofélico del presidente del PJ consiste en transmutar la frágil democracia de los argentinos en un carnaval chavista. Con caretas, con disfraces, la pirotecnia, las murgas y comparsas, todo el mundo apretará el pomo.
Pero el clásico disfraz rojo del Gran Diablo lo acaparará Kirchner relegando para Daniel Scioli el atormentado rol del Dr. Fausto, considerado esto dentro del escenario mayor de la provincia de Buenos Aires.
Durante las verdaderas fiestas del Rey Momo el gran público sabe que todo es mentira pero se divierte, las disfruta. En cambio los pobres infelices o infelices pobres de La Matanza, José C. Paz, Florencio Varela, Merlo y demás municipios del Conurbano harán sonar sus cornetas y matracas plegándose inocentes al siniestro gran guiñol de los mandingas.
El diablo siempre ha sido un experto en regalitos de seducción.
¿Por qué comparamos a Kirchner con el demonio...?
Ello se debe a que el maligno personaje bíblico es el sujeto habilitado para manejar la tentación y el terror frente a la debilidad de los seres humanos.
En el famoso pacto del Dr. Fausto con Mefistófeles éste conocía las veleidades del científico por alcanzar el total del conocimiento y la eternidad de su juventud, para ello se alimentaba mediante las tormentas de su soberbia y ambición.
Kirchner ya midió las limitaciones de Scioli, sus restantes gobernadores e intendentes propios y la gama de borocotóes de la política regalada. Sabe mantenerlos bajo su férula mientras dure el encantamiento de sus superpoderes, la suma del poder público y la celebérrima caja.
Supone el Mefistófeles sureño superar toda complicación penal, civil o polìtica ante la eventualidad de una presunta y lejana derrota escandalosa.
Sus invictos métodos inescrupulosos lo llevan a pensar en un futuro venturoso para él. Nadie le impedirá disfrutar de su imperio chavista que lo hace dueño de los garitos del país, del 25% de YPF, de las empresas de transporte, las consultoras de obras públicas y el inventario de regalías adquiridas durante los períodos municipales, provinciales y nacionales que escamoteó desde el omnímodo manejo del poder.
Para entonces las tierras del Calafate y las otras propiedades de inmuebles y pueblos serán simples ducados repartidos entre parientes, amigos y vasallos afines.
Ni siquiera en el desván de la musa de la Historia --piensa-- se reflejarán los desaguisados de estos primeros siete años del siglo XXI.
Nada --cree-- perturbará su reposo de guerrero retirado y eterno ganador.
¿Cómo reaccionarán los intelectuales no obsecuentes, los dirigentes obreros, empresariales y políticos dignos, los docentes sarmientinos que todavía quedan, la gente que lloró a Alfonsín reclamando democracia y república, los que recordamos con nostalgia a Frondizi e Illia, las izquierdas racionales, los peronistas disidentes, los que alentamos las denuncias contra determinada "asociación ilícita" y los trabajadores del campo frente a los candidatos disfrazados y el canallesco argumento del “plebiscito”...?
Tan demoníaco es el pensamiento de los Kirchner que jamás han deslizado un solo minuto de sus monsergas diarias ni les interesa un bledo ocuparse del maravilloso país del futuro produciendo con modernísima tecnología los alimentos que el mundo “necesitará” y la expansión de una complementaria industria logística del mismo agro desvastado del día de hoy.
Al menos no se les ocurre atender una mínima consideración --de reojos aunque sea-- sobre el fascinante Plan de Autopistas del Dr. Guillermo Laura o el cúmulo de proyectos que merece urgente la Argentina del despegue y la confianza.
Mientras el mundo se debate para enfrentar una crisis inédita e imprevisible, los Kirchner se aferran a su vida ensimismada en campañas electorales y maniobras inescrupulosas propias de un demonio insaciable de poder y plata mal habida.
En el ínterin, mantienen a la comunidad argentina aislada y paralizada, desesperados los cuarenta millones de habitantes por crecer en democracia mediante métodos republicanos.
¿Cual será el futuro que les espera a los cómplices de las maniobras fáusticas...? Los Scioli, Alperovich, Capitanich, Beder Herrera, Zamora, etc. y los intendentes que se anoten en la lista de los vendedores de su alma...
¿Cuál será su actitud cuando muerdan el polvo de la derrota...?
¿Recordarán que el tortuoso Kirchner es despiadado con el final de todo aquel que exprime y estruja hasta el agotamiento...?
Queda --y quedará-- un tendal de desgraciados sufriendo la misma soledad de Béliz, Acevedo y los no tan perejiles del Enargas en los casos de Skanska y los sobreprecios.
Reservamos para la historia el destino de las almas que hoy se venden para nutrir la aberrante maniobra electorera y de los legisladores que votaron los superpoderes y las facultades extraordinarias.
Según la Biblia y los teólogos de las religiones monoteístas: sólo los salvará el arrepentimiento a tiempo.



















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