
Todo es posible en el mundo de Néstor y Cristina
por Carmen Coiro / DyN
La repercusión popular alcanzada por la muerte de Raúl Alfonsín fue un golpe más para el oficialismo, que se balancea al borde del abismo frente a un test electoral que se presenta más difícil de lo imaginado.
Para cortar de cuajo las movidas de la oposición en busca de alianzas que le permitieran reunir más votos, ya había adelantado las elecciones y la jugada no le salió todo lo bien que presumía.
En paralelo, las cifras sobre la economía comenzaron a desteñirse. De a poco va cayendo la máscara de una crisis que, según preanuncian expertos en la materia, se instalará más temprano que tarde como consecuencia de la debacle en el mundo desarrollado.
Como si fuera poco, el conflicto más grave que afrontó Cristina Kirchner, el del campo, no se acalló y lo sufre la recaudación impositiva.
Los vencimientos del pago de la deuda se acercan y, por ahora, es un misterio de dónde saldrán los recursos. ¿Se habrán dilapidado los multimillonarios fondos incautados a las AFJP? El gobierno dice, a la vez, que coparticipa las retenciones sojeras con provincias y municipios.
Hay más: se instaló la epidemia de dengue, una enfermedad típica de la pobreza, y desnudó, por si fuera necesario, la situación de miseria estructural en la que viven millones de argentinos.
Cada vez hay más pobres, más pobladores en los asentamientos precarios, más inseguridad, pero no se ataca el origen del mal porque, quizás, los políticos cometen el pecado mortal de hacer de ese flagelo un factor funcional a sus ambiciones.
Frente a semejante situación, las encuestas, que no hacen más que reflejar porciones de la realidad, le informaron a Néstor Kirchner que las elecciones no serán un paseo, como había imaginado, sino todo lo contrario.
Cuando los sondeos revelaron que la figura del ex presidente de la República comenzó a caer menos bien que en sus tiempos de Casa Rosada, imaginó una estrategia: ordenó a intendentes del conurbano que se postulen a modo testimonial porque después del 28 de junio deberán renunciar a sus bancas para volver a los puestos ejecutivos.
Quedan algo más de tres semanas para la presentación oficial de las candidaturas. En el mundo de Néstor y Cristina todo es posible. Por estas horas deben estar imaginando otras jugadas impactantes. Quién sabe con qué sorpresa desayunen a la gente durante las próximas horas.
Lo que se sabe es que, hasta ahora, el matrimonio "K" despierta más resquemores que simpatías y el camino que eligieron para revertir esa sensación resultó ser el menos adecuado.



















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