miércoles, 5 de noviembre de 2008

CASAMIENTO.......

Correo de Buenos Aires - 03-Nov-08
http://www.correode buenosaires. com.ar/nota. asp?idnota= 282

Un casamiento, una estatización y una elección en el imperio
por Juan Salinas Bohil

La estatización de los fondos depositados en las AFJP y la elección presidencial de mañana en los Estados Unidos se llevan toda la atención. Pero gane quien gane allá arriba, aquí abajo todo seguirá igual pese a que muchos disconformes desean que los dos Presidentes abandonen el cargo: ¿para colocar a quién? Semejante interés por la elección norteamericana demostraría que la clase dirigente argentina -incluso la que dice sustentar ideas anticapitalistas- vive cierto tipo de opresión mental a expensas del colonialismo que la lleva a pensar que el triunfo de uno u otro candidato puede favorecer o perjudicar de manera notable a la Argentina. De esta última acción, a través de medidas gubernamentales o mediante el voto popular se conoce bastante. Es inexplicable tanto interés cuando existen intríngulis locales al por mayor que averiguar y resolver. Que un ministro de la Nación se olvide una bolsa repleta de dinero en el baño de su despacho, que sólo atine a balbucear acerca del origen de esos billetes, y que como premio el Gobierno la designe para dibujar los faltantes de la PyME “Madres de Plaza de Mayo”, pone sobre el tapete la realidad política del país a la que habría que ponerle más atención. Pero poco puede esperarse de un provincianismo decadente que estuvo pendiente este fin de semana de la boda de una de las mujeres más deseadas del espectáculo que por donde se la mire es… un hombre.

La mayoría de los problemas que sufre la población han sido originados en estas tierras por sus gobernantes y quienes los han elegido. Las dificultades no se solucionan mofándose de circunstanciales contrariedades suscitadas en países poderosos, ni viajando más de lo debido al exterior en extrañas giras para nada que representan un esfuerzo extraordinario para el erario, para los contribuyentes.

Quienes se quejaban de la anulación del Congreso por parte de los Kirchner, hoy deberían votarlos porque todo, absolutamente todo, pasa por él. La oposición, como es costumbre, cual marioneta salta detrás de los piolines que mueve el matrimonio titiritero. Si bien es loable el esfuerzo que realizan algunos de sus integrantes, es costumbre que marchen detrás de los acontecimientos que marca el Ejecutivo. Hoy es el tiempo de ocuparse las veinticuatro horas que cuenta el día de la estatización de los fondos privados de las AFJP; ayer fue el caso Aerolíneas o la resolución 125 que dio motivo al motín campestre. Mientras, la crisis que no iba a llegar hace que sean numerosas las empresas suspendan personal a pesar de los “acuerdos” de la Casa Rosada con los empresarios. Pirelli, por ejemplo, acaba de suspender a sus trabajadores por tandas: desde una quincena hasta tras meses, hasta fines de enero. De eso no se habla, de eso no se escucha: mejor interiorizarse de la muerte de la abuela de Obama o la cantidad de electores que tiene Miami.

A través del golpe estatizador, el Gobierno piensa resarcirse de la sequía monetaria que le produjo el voto negativo del vicepresidente en el Senado. En esa ocasión, cuando contó los porotos y observó que la cuenta no le alcanzaba para imponer la Resolución, apeló a la lacrimógena imploración de que los fondos obtenidos iban a ser destinados a la construcción de hospitales, escuelas y caminos. Ahora dice que la captación del dinero ahorrado por particulares será destinado para aumentar los haberes de los jubilados. Mientras, la muy publicitada operación en la que iban a intervenir tres bancos extranjeros que se habrían comprometido a renegociar deuda vieja en default y acompañarla con más de dos mil millones de dólares recién impresos ha quedado, parece, en aguas de borrascas: como el equivocado pago al contado al Club de París, como la construcción de los trenes rápidos. Demasiadas improvisaciones por el mismo precio. Es para aprovechar porque por mayor hay importantes descuentos.

El miércoles la oposición marchará al Congreso y es posible que las huestes oficialistas también lo hagan. Caminatas, carpas, abrazos simbólicos, cortes de calles y rutas, señalan la poca consistencia de los mojones políticos que en los últimos veinticinco años se han instalado en Argentina. La ausencia de una plataforma alectoral alcanza al oficialismo y la oposición. El que llega a la Rosada no la necesita porque "billetera sigue matando galán". Pero quienes siempre se oponen deberían contar por lo menos con una decena de ideas fuerza ya que no cuentan con figuras carísmáticas de la talla de Alfonsín o Menem. Es que nada es igual a cuando la protesta del campo se comia el Poder. ¿Cuánto tiempo hace?: ¿cuatro meses?, ¿cuatro años? La falta de una figura que encabece una oposición con propuestas es evidente. El vice Cobos se ha diluido casi por completo. Es impensable que en la actual coyuntura Alfredo De Ángelis reúna multitudes; Elisa Carrió continúa en sus trece, convencida que sus acusaciones altisonantes pueden darle votos cuando en realidad sólo le dan prensa; Macri cree que una política de Estado es asfaltar calles y arreglar veredas, y Duhalde es un fantasma al que nadie se atreve a sacarle la sábana. Visto así, bien puede el gobernador de la provincia de Buenos Aires realizar enésimos cambios en el organigrama de la policía como si de esa manera se fuera a solucionar el problema de la inseguridad.

Es fàcil gobernar para el matrimonio presidencial. Mientras tenga la billetera llena podrá continuar estatizando y atrasando el país a su antojo. Y aunque no se crea, la "oposición" piensa "en general" igual que la Casa Rosada. Las variantes son mínimas, tácticas. Como en el caso jubilatorio. Si estuviera en el Gobierno, por ideología, se vería obligada a hacer exactamente lo mismo. Pero no lo está. Por eso protesta. A informarse mañana con lujo de detalles cómo se desarrolló la elección en el imperio al cual se pertenece. Tendremos nuevo Presidente. Tres.

No hay comentarios: