miércoles, 6 de mayo de 2009

CUESTIÓN DE GENEROS


Periodismo de verdad - 06-May-09 - Editorial

"Cuestión de género" repitió la PresidentAen Tucumán mientras fustigó a la oposición.

por Luz García Hamilton
La consigna era anunciar un importante apoyo al área de Seguridad y a los sectores productivos y agropecuarios de la provincia que bienvenidos sean. En Tucumán Cristina fue recibida por cerca de 15.000 personas distribuidas estratégicamente a lo largo del camino que la llevaría hasta el teatro San Martín desde donde en un pomposo acto hábilmente organizado por Alperovich y su señora y a puertas cerradas, se dio el gusto de despotricar contra la oposición, adular al matrimonio anfitrión y hacer campaña política. No faltaron las madres de Plaza de Mayo ni los bombos peronistas. Llamó la atención la cara de preocupación o fastidio del Gobernador tucumano a lo largo del discurso de la PresidentA.

Cristina y su comitiva llegaron a Tucumán a las 17.45 El motivo "oficial" de la visita era el anuncio del aporte de $ 30 millones para el área de seguridad y de $ 25 millones para el sector de la producción y la creación de la Dirección Nacional de Agroenergía cosas por supuesto importantes para la provincia si bien no suficientes en épocas de profunda crisis.

Para quienes ven un poco más allá la verdadera razón era hacer campaña política, reforzar la campaña de José Alperovich, su obediente Gobernador y tratar de alguna manera de congraciarse con empresarios, industriales y agricultores que son sin duda los mayores escollos que encuentra en su camino.

Esta es la cuarta vez que Cristina Kirchner visita Tucumán como PresidentA de la Nación. Esta vez se eligió usar como escenario al teatro San Martin para evitar quizás alguna marcha en contra del Gobierno Provincial o Nacional y garantizar que la tragedia no empañaría la fiesta teniendo en cuenta que dos tucumanos que fueron "llevados" para aplaudir murieron en actos políticos en los que la PresidentA era protagonista sin que hasta ahora nadie haya respondido por ello y aunque parezca terrible un episodio asi cerca de las elecciones no se puede permitir. Como si la vida valiera un voto, como si esas familias pudieran cambiar su bronca y su dolor por alguna dádiva de ésas con las que se cree se puede comprar todo.

Como siempre la ciudad se vistió de gala y a última hora empleados municipales pintaban de blanco los cordones de las calles que rodean al teatro San Martín en pleno barrio Norte de la Capital tucumana. El sol brilló para dar la bienvenida a Cristina y de ése modo convencerla de la "calidez de la gente"..pobre gente, en su mayoría llevadas a cambio de algún "choripán" o bajo alguna presión como dejarla cesante si no decían presente en la fiesta ó "Viva Cristina".

Cristina fue recibida en el Aeropuerto Benjamin Matienzo por el Gobernador Alperovich que ayer declaró que "para que Tucumán salga adelante necesita mucha, pero mucha ayuda de la Nación" y su señora, la Diputada Nacional y Presidenta del PJ Beatriz Rojkés de Alperovich vestida con un llamativo saco color "verde esperanza". La PresidentA llego de pantalones y blusa azul con importante moño al tono, demasiado abrigados para la temperatura tucumana por lo que en el teatro se la vio abrir su abanico en busca de aire. Un collar y aros de perla completaban su atuendo.

En el mismo aeropuerto subieron a un helicóptero que los trasladó hasta la cancha de rugby del Lawn Tennis y desde allí recorrieron junto al Gobernador y su señora unas pocas cuadras en combi rumbo al Teatro San Martin, Unos 1.000 efectivos, varios menos que los que custodiaron alguna vez a Alperovich para trasladarse hasta la Legislatura provincial, se hicieron cargo de la seguridad de Cristina Kirchner que permaneció por espacio de dos horas en la provincia del azúcar.

En los alrededores del teatro la gente refunfuñaba, desde muy temprano el tráfico estuvo cortado, los colegios de la zona suspendieron las clases y movilizarse resultó una verdadera pesadilla. Afuera una multitud NO ESPONTANEA esperaba con pancartas a Cristina Fernández de Kirchner y al matrimonio gobernante. Algunos "cobraron" un sandwich, otros recibieron dinero según ellos mismos manifestaron a la prensa. Remeras con nombres de legisladores, concejales ó intendentes municipales identificaban "a quien" pertenecía cada grupo de ésta pobre gente que encima "tiene dueño".

El teatro estuvo colmado de funcionarios, peronistas y algunos invitados especiales entre ellos los industriales azucareros que siguieron con diferentes actitudes las palabras de la PresidentA. Se vio a alguno de ellos sonriente y complacido, a otros más escépticos y preocupados pero estuvieron allí porque es lo que correspondía y porque siempre quisieron sumar a la provincia pese a que pocas veces pudieron conversar con las autoridades y mucho menos ser escuchados. Además y a decir verdad, hoy todos miran y escuchan a todos ya que la oposición en esta provincia está poniendo en evidencia su egoísmo y falta absoluta de madurez lamentablemente en vez de aprovechar la enorme oportunidad de ser protagonistas de un cambio histórico.

La solemnidad del edificio del teatro San Martín contrastaba con el bullicio de las barras y los cánticos peronistas así como con la imagen de las numerosas "Madres de Plaza de Mayo" ataviadas con sus pañuelos blancos que se sentaron en las primeras filas. Al lado de ellas se ubicó Ingrid, la señora del Diputado Nacional Gerónimo Vargas Aignasse quien es hijo de Guillermo Vargas Aignasse por cuya desaparición están hoy presos los generales Bussi y Menéndez.

Cristina inició su discurso diciendo "Querido José, querida Betty"..y fue dura con la oposición a quien le pidió propuestas. Elogió la gestión de Alperovich y criticó a los sectores que no le perdonan su política inclaudicable de DDHH, el haber recuperado fondos de AFJP para el Estado, la política fuertemente intervencionista que su Gobierno tendrá entre otras cosas. Críticas que se agravan aseguró por "su condición de mujer" y Mirando a Betty Rojkés le dijo "pero si algo tenemos las mujeres el cuero duro no es cierto Betty?" asi que sepan que igual como mujer no me importan las críticas y acá estaré vociferó tirando besos y golpeándose el pecho para terminar agradeciendo a los tucumanos y tucumanas.

Cuestión de género diría la PresidentA. Pero algo me hace intuir que hoy algo no funcionó.

Llamó la atención la cara de José Alperovich, Gobernador tucumano, a lo largo de todo el discurso de la PresidentA. Mientras sus funcionarios asentían y aplaudían casi "babosamente", el Primer Mandatario a quien su mujer que si sonreía complacida lo tenía agarrado de la mano como para que no se "le" escape, pareció incómodo y hasta fastidiado. Algo no le gustó a Alperovich, algo lo preocupaba mucho. Incluso su saludo final con Cristina fue mucho más frío que el del inicio. ¿Acaso la PresidentA le habría recordado cuando votó a favor de Barrionuevo cuando los dos eran Senadores de la Nación? eso lo tuvo distanciado durante años de la actual mandataria, o se enteró Cristina que Fernando Juri saldrá a dar batalla con un frente conformado por 18 partidos?, ó escuchó a algunos que sostienen que Alperovich estaría ayudando a algún Bussi?, o quizás le recordaron que según Morales Solá Alperovich estuvo reunido con Reutemann?, o habrá circulado el rumor de que también habla con Duhalde?..¿Qué pasó ó que charlaron detrás de las Cámaras el Gobernador y la PresidentA?. Porque aunque pocos lo registraron, fue evidente que algo hubo que no gustó y que mortificó a Alperovich.

O quizás, si de algo sirve soñar, Alperovich se haya dado cuenta de que la dignidad vale mucho más que toda esa plata y que es hora de ponerse del lado de los tucumanos y pelear por ellos. A lo mejor cuando el Gobernador vio las caras de algunos de los presentes supo que con ellos no se juega y que hay voluntades que no se compran y entonces haya dejado de lado su sonrisa irónica y llena de poder para dar paso "a la cara de realidad" con la que en verdad debe mostrarse cuando las preocupaciones acechan y cuando en poco tiempo tiene que rendir exámen elecciones de por medio.

Cualquiera haya sido el motivo, la fiesta no resultó total y hubo algo que no funcionó o que no cerró. De ser así de nada valdrán los millones invertidos en dejar la ciudad en condiciones y en contratar ómnibus y pagar gente. La fiesta tendrá un costo mucho más alto que alguien tendrá que pagar.

Ojalá no sean los tucumanos, ni los jubilados a los que se les nieguen sus derechos, ni aquellos a los que hicieron desaparecer sus aportes de años, ni los niños que no tienen derecho a educarse, ni los agricultores a los que no dejan producir, ni los trabajadores que están quedando cesante.

Ojalá si algó falló se hagan cargo las autoridades y los responsables de tantas angustias y de tanto despilfarro. No nos dejemos engañar, la llegada de la PresidentA a Tucumán no tiene otro fin que el de hacer campaña y el de premiar la obsecuencia ciega de los funcionarios de turno.

Los fondos y las ayudas deberían llegar a las provincias siempre y no a cambio de nada..no nos olvidemos de eso cuando el 28 de junio tengamos que ir a votar. Hay cosas tucumanos que no tienen precio y principios que no se negocian nunca. La independencia, el respeto, la dignidad son algunas de ellas.

Y a pesar de los aplausos y de la marcha peronista, a pesar de las caras de adulones y babosos, a pesar de los anuncios de la PresidentA, la cara de Alperovich puso en evidencia que algo no resultó ó que no estaba demasiado tranquilo. Quizás el tiempo devele la incógnita, quizás y tan sólo quizás..Alperovich sea capaz de dar un portazo y ponerse la camiseta "naranja" esa que identifica la fuerza de los tucumanos.

Luz García Hamilton
Periodista, Licenciada en Comunicación Social

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